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9/02/2018

Petición al Senado: ratificar el Convenio 98 OIT


Arturo Alcalde Justiniani

El triunfo popular de julio pasado abre posibilidades para lograr cambios en la agenda nacional, no sólo en el ámbito del Poder Ejecutivo Federal; es extensivo a los distintos niveles de gobierno y de manera particular al Poder Legislativo.
El Congreso de la Unión inicia hoy una nueva etapa de trabajo. Se cierne sobre su quehacer muchas expectativas que buscan ser atendidas. La lluvia de peticiones es amplia y buena parte de ellas no pueden esperar. Una de esas decisiones está relacionada con un tema clave para reconstruir el mundo del trabajo: se trata de la ratificación por parte del Senado de la República del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), relativo a la libertad sindical y al fortalecimiento de la contratación colectiva.
El convenio 98 forma parte de los cinco convenios fundamentales de la OIT, referidos a la eliminación del trabajo forzoso, la abolición del trabajo infantil, la prohibición de la discriminación en materia de empleo y ocupación y a la libertad de asociación. El convenio 98 tiene la tarea específica de impulsar la negociación colectiva y es hermano complementario del convenio 87. Ambos datan de siete décadas atrás, sin embargo, nuestro gobierno sólo ratificó el 87 y por lo que se refiere al 98 el Senado ha suspendido su ratificación por los intereses del añejo corporativismo y la intención de mantener los contratos colectivos de protección patronal firmados a espaldas de los trabajadores.
Finalmente, en diciembre de 2015, el presidente Enrique Peña Nieto decidió firmar el convenio 98. Su aceptación fue ampliamente celebrada ya que colocaba a México, al menos en el plano legal, en la ruta de otros países democráticos del mundo. En la actualidad lo han firmado ya 164 países de los 187 que forman parte de esta organización internacional.
En un momento se pensó que la ratificación por parte del Senado, condición constitucional para que tenga plena vigencia, sería inmediata, sin embargo, la gestión de un grupo de abogados beneficiarios de los contratos de protección patronal, temerosos de que el fortalecimiento de la negociación colectiva auténtica pusiera en riesgo su negocio, lograron retrasar esta ratificación. Argumentaron con falsedad que ratificarlo podría alterar ¨la paz social¨, ya que al suprimirse los controles a la negociación colectiva se facilitaría la multiplicación de sindicatos. Ninguno de sus argumentos encuentran sustento en el texto del convenio ni en las interpretaciones que la OIT ha llevado a cabo sobre el mismo.
En los cuatro artículos básicos del convenio 98 se plantea en esencia proteger la negociación colectiva frente a todo acto de discriminación tendiente a controlar la libertad sindical, a garantizar la vigencia de este derecho frente a los intentos de controlarlo por parte de los patrones y los gobiernos. Se señala que deberán crearse mecanismos adecuados para que este derecho sea respetado y en particular se hace referencia al fomento de un plan de desarrollo para impulsar la negociación colectiva ya que es el instrumento fundamental por medio del cual patrones y trabajadores dialogan y acuerdan sobre las condiciones de trabajo en una lógica de beneficio mutuo.
Este histórico Senado tiene ahora en sus manos la posibilidad de concluir este proceso de ratificación por las múltiples razones que justifican esta añeja petición. Entre ellas tres: la primera, es su congruencia e íntima vinculación con la reforma al artículo 123 de nuestra Carta Magna de febrero de 2017, en donde se elevó a rango constitucional la negociación colectiva y se establecieron reglas para su fortalecimiento, entre ellas, que su creación inicial o firma debería ser apoyada por los trabajadores mediante el voto personal, libre y secreto. La segunda razón encuentra su justificación en los beneficios del diálogo entre trabajadores y empleadores; nada mejor que la información recíproca, compartir objetivos comunes y compromisos y convenir sobre las reglas de trabajo necesarias para unos y otros. Por ello es la institución central en el derecho laboral. La tercer razón es consecuencia de los compromisos contraídos con la comunidad internacional, tanto con la OIT como en los diversos convenios y tratados de derechos humanos y más recientemente en el Capítulo Laboral de la nueva versión del TLCAN, que contiene el compromiso de nuestro país de garantizar la libertad sindical y la negociación colectiva auténtica.
Confiamos plenamente en que el nuevo Senado de la República, ajeno a ataduras corporativas e intereses malsanos, culmine esta ratificación largamente esperada.
Pd. Es de reconocer la apertura y sensibilidad de Claudia Sheinbaum próxima jefa de Gobierno de Ciudad de México al mantener la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo. Su decisión después de escuchar a distintos sectores da muestra de la política de diálogo que tanto necesitamos.

8/19/2018

Hablando con Forgione de pacificación


Arturo Alcalde Justiniani

La convocatoria propuesta por el gobierno federal electo para que opinemos sobre la solución al problema de violencia y criminalidad que nos agobia, obliga a intentar reflexionar en el tema. Más de 37 mil desaparecidos y 200 mil homicidios en tan sólo 10 años, son razones suficientes para ello.
El próximo arribo de un gobierno al que la población ha otorgado su confianza y que es calificado como decente, es un aliciente para impulsar la participación. Iniciar la consulta con las víctimas fue un acierto. También ajustar debidamente el lenguaje para evitar malos entendidos y juegos de palabras. En lugar de amnistía, perdón y olvido conviene hablar de pacificación y es conveniente intercambiar ideas con especialistas en el tema. José Luis Silva investigador del ITAM y el magistrado Francesco Forgione nos ilustran en el diseño de algunas propuestas.
Tres exigencias fundamentales son necesarias para abordar este tema: En primer lugar llevar a cabo una política de prevención por la vía de la educación, el empleo bien remunerado y la salud, para construir un tejido social que genere condiciones para lograr el respeto a la legalidad, haciendo énfasis en no descuidar las zonas rurales.
La segunda condición es contar con un Estado fuerte que sustente un sistema de justicia eficaz, lo cual no se limita a emitir normas jurídicas o designar jueces idóneos sino también contar con policías honrados que respeten los protocolos establecidos y que cuenten con datos de inteligencia e investigación de alto nivel. Es fundamental que mantengan permanentemente su colaboración con la fiscalía y la judicatura. Una adecuada reinserción social y la despenalización paulatina de drogas blandas, como la mariguana, son renglones que deben considerarse.
Un tercer nivel está relacionado con la participación de la sociedad que conoce mejor que la policía el modus operandi de los delincuentes. La gente sabe dónde viven, con quien se relacionan. Es difícil ser un fantasma, es común escuchar “aquí vive un narco”, aquél lava dinero, nunca ha trabajado y vive como millonario, sus hijos presumen y traen escolta, este fiscal es un corrupto. Esta vigilancia ciudadana requiere sin duda de mecanismos seguros para formular sus denuncias, incluso anónimas. Obviamente con la complicidad actual de policías y criminales y la convicción de que la impunidad siempre triunfa, hay pocos incentivos para asumir esta tarea cívica.
Francesco Forgione quien fuera presidente de la Comisión Parlamentaria Antimafia en Italia, señala en relación al plan de pacificación anunciado por AMLO, que es indispensable romper la falsa política de la mano dura, lo que se necesita es golpear el consenso social que tienen los delincuentes en su propio territorio. Plantea además como elemento necesario la implementación de políticas públicas de trabajo, la afirmación de derechos sociales, salud y escuela universal, también la formación de aparatos de investigación que junto con la policía y la fiscalía puedan desmembrar el poder económico del crimen, incluyendo el proceso de lavado de dinero que se invierte en la economía legal. De aquí nace una frase que expresó en un viaje anterior la mafia es un fenómeno de las clases dirigentes.
Forgione arriba hoy a México acompañado de Guissepe Creazzo, procurador de Florencia, uno de los máximos expertos en incautación de bienes de la criminalidad organizada y su uso social. Asisten en el contexto de las actividades de la Alta Escuela para la Justicia con el apoyo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito.
Son variadas las propuestas que sugiere Forgione en una lógica de integralidad. Algunas de ellas de fácil instrumentación y de excelente impacto, como la consistente en que el patrimonio incautado a los delincuentes sea dedicado a proyectos con fines sociales aplicado en las propias regiones en donde se incautó el patrimonio, con especial énfasis en favor de jóvenes organizados.
En este contexto, según Forgione la propuesta de pacificación de AMLO abre una nueva posibilidad porque se construye con la convicción de que el combate al crimen organizado no es solamente una lucha penal represiva o judicial. Es una pelea entre distintos modelos de sociedad, de economía, de transparencia en las instituciones y de política. Distinto concepto de ciudad.
Por lo pronto, atendiendo al consejo de varios expertos en el tema, convendría considerar en nuestro país un conjunto de leyes a manera de justicia transicional, que pueda crear en la ciudadanía la convicción de que se trata de medidas temporales para lograr esquemas de colaboración. Por ejemplo, impulsar a cambio de información, el otorgamiento de penas reducidas y la reinserción de jóvenes en otros esquemas de vida. Se sugiere también la implementación de programas piloto con alta inversión social, en aquellos municipios críticos que permitan probar la estrategia a seguir, distinguiendo al crimen organizado de la delincuencia común.
Lo que está claro es que no es un tema sólo de policías y ladrones.

8/05/2018

Lluvia de peticiones



Arturo Alcalde Justiniani / II

Se han multiplicado día con día las propuestas ciudadanas dirigidas a los futuros integrantes del Congreso de la Unión, por personas animadas por el reciente resultado electoral; algunas de ellas pueden fructificar en iniciativas de ley, otras solventarse en actos de gobierno. Por su importancia, ampliamos la lista de propuestas expuesta en la entrega anterior, con los siguientes temas:

- Lograr que los órganos autónomos recuperen su independencia de los partidos políticos y sean auténticamente ciudadanos. En el caso del INE, debe reducirse a la mitad el número de integrantes de su consejo, número suficiente para realizar sus funciones. Por lo que se refiere al cuerpo de asesores, se sugiere reducirlos a 10 por ciento, número suficiente para realizar esta función.

- Mejorar la normatividad sobre el depósito de desechos tóxicos ya que las normas actuales son insuficientes para proteger la salud y el medio ambiente.
- Normar el derecho de los bienes comunes como el agua, el aire y el derecho a la movilidad y los espacios públicos, entre ellos, las playas de nuestras costas.
- Mejorar la normatividad relativa a la donación y comercialización de órganos.
- Autorizar el uso de la mariguana para distintos fines y regular su siembra y comercialización.
- Aplazar la renegociación del TLCAN, para que el nuevo gobierno pueda proponer cambios en materia de propiedad intelectual, compras gubernamentales, inversión (capítulo 11 sobre controversias) y en relación con el papel del Estado. Poner especial atención al tema sobre fuga de capitales y el flujo ilícito de los mismos.
- Mejorar los salarios de los investigadores del sector salud. Eliminar el abuso que sufren los estudiantes de medicina en su etapa de servicio social en hospitales.
- Utilizar el sistema de señuelos y personal de seguridad encubiertos, para la persecución de delitos. Obligar a las líneas de transporte a utilizar cámaras de video en sus unidades.
- Revisar las bases que han propiciado ingenierías financieras dedicadas a la evasión de impuestos, como es la compra de empresas con pérdidas acumuladas a precios bajos, con el objeto de compensar pérdidas con ganancias de empresas activas y de esta manera reducir impuestos.
- Simplificar y digitalizar el servicio del Archivo General de Notarías de Ciudad de México.
- Lograr que el concepto denominado compensación garantizada, se integre al salario real de los servidores públicos, pues el abuso de este renglón, lesiona al fisco, a las instituciones de seguridad social y a los propios trabajadores, especialmente en el renglón pensionario.
- Investigar a la red de defraudadores al fisco y al IMSS, en la modalidad de contratar por la vía de outsourcing a cientos de miles de trabajadores, registrando un salario sensiblemente menor al real y triangulando el pago de prestaciones con vales y seguros; incluir a las empresas pagadoras que operan en el sureste del país en el sector turístico. Este megafraude se ha convertido en un esquema de delincuencia organizada con creciente poder económico y político.
- Investigar la red de extorsionadores de empresas con membrete sindical que bloquean negocios y amenazan a los ejecutivos, especialmente en el área de transporte y servicios, quienes actúan con absoluta impunidad, ostentando la protección de funcionarios públicos.
- Desarrollar un sistema de control eficaz sobre los recursos que se destinan al Instituto Nacional de Emprendedores, dado que existen indicios de que se asignan en su mayoría a empresas fantasma.
- Revisar el destino de los fondos de ProMéxico, para comprobar si responde a su finalidad social o son asignados a empresas y personas cercanas al gobierno.
- Recuperar el control gubernamental de las prisiones, en donde impera un gobierno sometido por internos, generador de toda clase de violaciones a la ley.
- Revisión de las bases de los impuestos diferidos que se deben al fisco, esto es, los impuestos que se pagan a futuro sin que generen ningún tipo de interés, provocando un daño enorme al erario.
- Concluir la aprobación de la reforma legal tendiente a evitar la práctica de renuncias en blanco, misma que ha crecido de manera brutal en el sector laboral.
- Crear un grupo de trabajo interdisciplinario que analice la problemática del sistema pensionario nacional, incluyendo el comportamiento de las Afores, ya que los trabajadores propietarios de dichos recursos no tienen ninguna capacidad de decisión. Se calcula que en un futuro, las pensiones serán totalmente insuficientes para cubrir necesidades elementales.
- Crear las condiciones para que obligaciones laborales como el reparto de utilidades, o las relacionadas con la transparencia establecidas en la ley, tengan vigencia.
- Revisar las jubilaciones vitalicias para funcionarios que solamente han trabajado en periodos cortos, como directores o rectores de instituciones educativas, universidades o centros de investigación, poniendo límites al pago de las mismas, en virtud de que tienen su origen en el presupuesto público.
- Investigar los cuantiosos recursos que se entregan sin justificación a las representaciones obreras y patronales ante el IMSS, Infonavit y Consar.

7/22/2018

Lluvia de peticiones


Arturo Alcalde Justiniani

La esperanza de que el actual Poder Legislativo expida las leyes que la población necesita para vivir mejor ha provocado un gran interés por hacer propuestas. En el pasado, un Congreso controlado por el PRI-PAN no generaba esa expectativa porque se tenía la convicción de que con la maraña de intereses creados alrededor de los legisladores, difícilmente se atenderían los de la gente común.
Algunos de los futuros diputados y senadores de Morena, intentando atender la avalancha de peticiones de la ciudadanía, han propuesto que éstas se presenten de manera clara y justificada para que puedan ser insumo de iniciativas de ley, aclaran que algunas de ellas no requieren reflejarse técnicamente en leyes federales, sin embargo adquieren el compromiso de atenderlos.
Entre las propuestas que hemos escuchado en días recientes, provenientes de distintos sectores, se enlistan con carácter enunciativo las siguientes:
-Instrumentar un programa nacional de regularización de la propiedad con el propósito de que todos los propietarios del inmueble que habitan cuenten con la respectiva escritura pública.
-Revisar a fondo el sistema de asignación de notarías para que esta actividad deje de ser un privilegio al alcance de pocos y para reducir el costo de este servicio.
-Flexibilizar el sistema financiero para permitir la formación de cajas de ahorro y préstamo, así como de cooperativas y mutualidades. Promover la banca ética.
-Impulsar la medicina alternativa y tradicional como parte del sistema nacional de salud. Crear una comisión integrada por miembros de la comunidad médica para investigar las enormes ganancias de los grandes consorcios farmacéuticos y hospitalarios en detrimento de la población, planteándose soluciones viables para enfrentarlas.
-Investigar el comportamiento de la banca de desarrollo en la asignación de créditos a particulares sin que medie una justificación social.
-Recuperar el impulso a la pesca y la acuacultura, poniendo orden en la explotación y conservación de los recursos con costos marginales.
-Esclarecer las redes de parentesco en el Poder Judicial federal y modificar la ley al respecto.
-Revisar las concesiones en el rubro de construcción, mantenimiento y administración de carreteras para acabar con los abusos existentes, entre ellos en el cobro del peaje.
-Apoyar las radios comunitarias por el gran beneficio que prestan a las poblaciones en áreas marginadas, fundamentalmente en el sector rural.
-Ratificar en el Senado el Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo en materia de contratación colectiva, firmado por el Presidente de la República desde 2015.
-Facilitar el pago de impuestos creando la opción voluntaria de cubrir 20 por ciento del ingreso, sin deducibles.
-Poner límite a la usura bancaria en tarjetas de crédito y otros servicios, obligando a las instituciones del sector a dar auxilio a los clientes cuando sean víctimas de fraudes.
-Legislar para que los bienes incautados al narco sean destinados a proyectos educativos, culturales y sociales en favor de la juventud, como sucede en Italia con gran éxito.
-Impulsar y profesionalizar con justa remuneración las defensorías de oficio en todos sus niveles.
-Establecer el salario mínimo profesional de los jornaleros agrícolas.
-Regularizar la injusta condición de los trabajadores por honorarios en el sector público, quienes carecen de seguridad social y de los más elementales derechos.
-Revisar el costo de los seguros de gastos médicos mayores, valorando la posibilidad de crear una aseguradora pública.
-Facilitar la inscripción de las trabajadoras domésticas al IMSS, ya que los trámites excesivos inhiben en la práctica la disposición de muchos empleadores. Se sugiere crear cajas de ahorro y préstamo y facilidades para guarderías de barrio.
-Impedir el abuso del outsourcing creado para evitar el pago del reparto de utilidades.
-Revisar a los organismos autónomos, evaluando su desempeño en relación con los cuantiosos recursos públicos ejercidos, por lo que se reclama se hagan ajustes en un escenario de austeridad.
-Investigar contratos del sector público con empresas de limpieza y vigilancia, en donde participan ex funcionarios con grandes ganancias a costa de pagar salarios raquíticos. Se sugiere constituir una cooperativa.
-La Reinstalación de despedidos por motivos políticos y sindicales, entre ellos los trabajadores al servicio del gobierno de CDMX, los 54 empleados de Good Year Oxo en San Luis Potosí, tan sólo por reclamar sus derechos, despido que ha generado una solidaridad internacional sin precedentes. También se exige la reposición de Benito Bueno, dirigente de la región noroeste del Sindicato Ferrocarrilero, sancionado por el delito de participar en Morena.
Esta riqueza de peticiones son una pequeña parte de lo que la población espera.

7/08/2018

Los retos laborales



Arturo Alcalde Justiniani


La nueva composición del Congreso de la Unión brinda la oportunidad de que en todos los ámbitos y temas de la agenda pendiente contemos con mejores leyes. Una de ellas, que es fundamental para el país, es la reforma laboral.


Recordemos que en febrero de 2017 se llevó a cabo una profunda reforma constitucional en esta materia. Atendiendo a su exposición de motivos fue considerada la más importante en los últimos 100 años, porque implica un cambio radical en el sistema de justicia. Por ejemplo, se ordena la supresión de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, encargando sus funciones a los poderes judiciales federal y locales, se crean nuevas instituciones para impulsar la conciliación y se establece un paquete de reglas democráticas especialmente orientadas a rescatar la negociación colectiva de las prácticas de simulación y corrupción vigentes para convertirla en un espacio de concertación social y productiva, como opera en los países más desarrollados del mundo. La representación auténtica de los trabajadores en estos procesos podrá superar la actual política de contención salarial y esto generaría un efecto muy positivo en el cambio de modelo económico que la población reclama.

Para dar cumplimiento al mandato constitucional y lograr el éxito de la reforma laboral deberán alcanzarse dos condiciones: la primera, lograr el acuerdo legislativo sobre los cambios en el procedimiento laboral y el papel de los nuevos jueces, creando reglas que puedan cumplirse con prontitud tanto en temas individuales como colectivos para beneficio y seguridad jurídica de patrones y trabajadores; la segunda es llevar a cabo una adecuada transición entre las Juntas de Conciliación y Arbritaje y los nuevos tribunales laborales. De este tránsito se habla poco, sin embargo tiene una gran importancia práctica y presupuestal. El punto de partida es reconocer que esta reforma laboral es un renglón fundamental de la política social que el nuevo gobierno deberá impulsar.

Conforme a la reforma constitucional, las leyes reglamentarias debieron haberse aprobado en el término de un año. También se mandató que los procedimientos, expedientes y documentación debían transferirse a los nuevos tribunales laborales, (estamos hablando de alrededor de 1 millón a nivel nacional). Ningún aspecto se ha cumplido en el plazo ordenado.

Esta transición se ha enfrentado al hecho de que los poderes judiciales carecen de las condiciones para la recepción de tantos asuntos y, por otro lado, en el seno de las propias Juntas de Conciliación y Arbitraje se ha generado un proceso de precariedad que impide superar un añejo rezago, tema al que los gobiernos le han dado la vuelta, llegando al extremo de impedir el avance de la reforma.

A medida que se entra al detalle de la transición se exhibe un conjunto de dificultades que deberán superarse. Por lo que se refiere a la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, el panorama es francamente desolador, producto en parte del abandono presupuestal incrementado en los tres sexenios recientes. La política de los gobiernos y sus secretarías de Hacienda se han empeñado en reducir plazas y prácticamente ahogar la impartición de justicia laboral. Estas restricciones ocasionan que los cuellos de botella se incrementen y los plazos para concluir un juicio se amplíen. Las pilas de expedientes crecen día con día, los procedimientos suelen durar hasta cinco años, y al llegar a la dictaminación suelen agregarse otros cinco años, sin contar con el tiempo para ejecutar el juicio.

Durante 17 años se ha mantenido por parte de las autoridades hacendarias un criminal congelamiento salarial. Hay por ejemplo juntas con 30 mil expedientes con un solo actuario que gana alrededor de 8 mil pesos mensuales. Se trata de un funcionario clave en el procedimiento, al cual se le ha privado de apoyos básicos para realizar su labor. El abandono gubernamental a los tribunales laborales es parte de una política de segregación, frente al lugar que se otorga a otras ramas del derecho.

Esta condición precaria no es exclusiva de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, las dificultades se agravan por la política de las entidades públicas empleadoras, entre ellas, el Instituto Mexicano del Seguro Social, que genera la mayoría de los juicios y obstaculiza su solución. En los juicios de seguridad social, que ascienden a un cuarto de millón, también existe una gran lentitud, provocando un daño incalculable a los beneficiarios y a la propia autoridad laboral. En el ámbito burocrático existe la misma política de cerrar los ojos ante la realidad y dejar que los daños se acumulen, basta señalar que hay delegaciones de Ciudad de México que tienen adeudos laborales en el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje mayores que la totalidad de su presupuesto anual. Y mientras tanto, los salarios caídos suben y la justicia no llega.

Más allá de reformas legales que son obligatorias, urge voltear los ojos al drama que hoy vive la justicia laboral en nuestro país.

6/24/2018

Tiempo de propuestas


Arturo Alcalde Justiniani

La vida cotidiana en nuestro país está hoy vinculada al proceso electoral. Hasta el campeonato de futbol puede tener su propia influencia. Y en este terreno hay aliciente para que las ideas de esperanza y seguridad pongan un grano de arena en favor del candidato puntero que simboliza esta convicción.
Este optimismo se fortalece cuando figuras emblemáticas como Cuauhtémoc Cárdenas reiteran su opción electoral por quien mejor defienda los intereses del país en materia energética. El reciente rencuentro entre Cárdenas y López Obrador, agrega un valor al cambio de rumbo, aun a pesar de que las reformas constitucionales, contratos e inversiones no facilitan a un gobierno popular, el implementar una política energética diferente. Lo importante es que se pondrá el énfasis en conducirla hacia el mayor interés público, no a los negocios privados, en los que suelen estar involucrados funcionarios públicos.
Otra área de oportunidad está relacionada con la reforma educativa. Obviamente, no se puede regresar al pasado, ni apoyar vicios sindicales ancestrales tan grotescos como la venta de plazas o la asignación de promociones por el cumplimiento de tareas gremiales; se trata de involucrar a los hacedores de la educación y a los especialistas que han subrayado la necesidad de crear las condiciones para transitar hacia una educación que responda a las necesidades de la nación. Ahora será el tiempo del como si. Organizaciones como la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) tendrán la oportunidad de plantear su modelo alternativo y convencer de su pertinencia.
En materia laboral, se presenta una excepcional oportunidad para reglamentar adecuadamente la reforma constitucional pendiente de abril 2017. Ello dependerá, en buena medida, de que el voto del cambio llegue al Congreso de la Unión y que no fructifique la campaña gubernamental y empresarial del voto diferenciado. Contando con la mayoría, se podrá avanzar hacia un modelo de relaciones laborales sustentado en el trabajo decente, como lo califica la Organización Internacional del Trabajo (OIT), lo cual conlleva a transitar hacia salarios dignos, diálogo social y productivo, respeto a la libertad de asociación y hacia una nueva justicia laboral, que en manos del Poder Judicial, resuelva con prontitud y eficacia los diferendos sociales.
Todo ello ha creado una gran expectativa, no sólo para los trabajadores, sino también para los empresarios, sobre todo aquellos pequeños y medianos que sufren agobios de todo tipo, entre ellos, tener encima a un creciente número de extorsionadores con siglas supuestamente sindicales, que operan en la opacidad e impunidad, cobijados e impulsados por autoridades que son parte del negocio.
En todos los campos se pueden abrir las puertas del como si. Es cierto que buena parte de los más destacados profesionales, científicos e investigadores se han vinculado a los tiempos de cambio; sin embargo, la estructura partidaria de Morena puede carecer de la flexibilidad necesaria para compartir con la debida amplitud, proyectos comunes. Después del 2 de julio se tendrá la gran oportunidad de integrar esa energía transformadora de la sociedad, la cual tiene muchos rostros y a veces no espera a que el barco del cambio vaya por ellos.
Muchos de los cambios dependerán no sólo de la lucha contra la corrupción y de la austeridad republicana, sino del cambio del modelo de desarrollo en favor del empleo sustentable, la recuperación del ingreso, el respeto al estado de derecho y a la protección del medio ambiente. La oportunidad del nuevo gobierno es infinita si la sociedad en su conjunto asume el reto de apoyar el cambio por el bien de todos. Un ejemplo es dar visibilidad a múltiples fondos opacos e insultantes que existen en distintas dependencias públicas, en primera instancia en el ámbito del Poder Legislativo o en cajas chicas dependientes de la Secretaría de Hacienda. Otro ejemplo es la banca de desarrollo que, debiendo apoyar proyectos sociales, se dedica a fondear a los grandes empresarios, amigos del gobierno; así sucede también cuando se apoya a grandes constructores, en lugar de otorgar recursos a la población más necesitada.
Son tantas las carencias de la población y los daños que los gobiernos han generado en todos los campos de la vida económica, política y social de los mexicanos, que no será tarea fácil responder a las expectativas creadas, al menos en un corto plazo. Un buen principio es la existencia de un gobierno y una Presidencia respetable y respetada, que seguramente iniciará su administración en diciembre, con múltiples acciones, incluidas el ajuste presupuestal calificado como de austeridad republicana, la racionalidad en el gasto y la inversión pública; también con medidas en favor de la seguridad y la paz. Todo, con la convicción de que hay necesidades del pueblo que no pueden esperar.

6/10/2018

El triunfo popular que viene


Arturo Alcalde Justiniani

El próximo 2 de julio se iniciará un cambio histórico que abre la oportunidad para reconstruir el país, producto de un movimiento social de grandes dimensiones. Para nuestra generación era difícil imaginar que fuéramos testigos de un viraje social de esta magnitud en favor de los que menos tienen, de los eternos perdedores.
En el año 2000 vino la alternancia panista que se acompañó muy pronto de decepción. No había intención de lograr el cambio prometido. Se derrocharon los recursos petroleros, se incrementó el burocratismo, se benefició a un pequeño grupo de empresarios, muchos de ellos gracias al proceso de privatización y a los contratos de asignación directa. Sin estrategia, lanzaron una guerra generando un escenario de muerte y criminalidad que ha crecido día con día. En fin, se mantuvieron los azotes sociales que nos tienen postrados.
Regresó el priísmo con desbocado afán de enriquecimiento, todo lo negociaron y lo encubrieron. Día a día aparecieron escándalos a escala local con numerosos funcionarios y gobernadores involucrados en delitos de corrupción y a escala federal con fraudes millonarios como la estafa maestra, que se convirtieron en un lugar común. El PRI quedó exhibido como el vulgar negocio de una camarilla que hoy paga sus consecuencias.
Este 2018 se nos presenta como el año del quiebre, el momento de construir una nueva convivencia. La expresión común es Ya basta, no podemos seguir en la simulación y la utilización de las instituciones públicas en favor de unos cuantos; no podemos acostumbrarnos a la pobreza extrema como si fuera un mal inevitable. No existe justificación para tener los peores salarios del mundo tragándonos el discurso de que son consecuencia natural del mercado y resultado de la ausencia de productividad cuando sabemos que responden a una política impuesta por el Estado y del charrismo sindical. Tampoco debemos resignarnos a que los criminales impongan su ley en ciudades, pueblos y barrios y en las calles que transitamos cuando sabemos que es la complicidad gubernamental la que los cobija abonada en la ausencia de una política social incapaz de crear empleo sustentable, especialmente para los jóvenes. La lista de inconformidades es inagotable, por ello se requiere de un cambio de raíz.
Con todo, no basta que la coalición encabezada por Morena gane la elección, que AMLO sea presidente y que nuevos rostros integren el Congreso de la Unión. Se requiere que esta insurgencia social tenga la capacidad para articular esa gigantesca energía ciudadana en una agenda de soluciones en las distintas regiones del país que deberá lograr la participación de la sociedad en sus distintas expresiones.
Después de la gran fiesta popular del 2 de julio, hay que impulsar un rencuentro en el que no se necesite credencial de Morena para participar. Convocarnos a partir de un conjunto de causas comunes. Coordinar acciones en contra de la corrupción, la transformación del modelo de desarrollo, reivindicar el espacio público frente a la indebida apropiación privada, proteger el medio ambiente y promover el respeto a los derechos humanos que incluya a la diversidad y la equidad de género, vincular las cadenas productivas y apoyar con créditos a la pequeña y mediana empresa. Necesitamos también crear infraestructura en las regiones menos favorecidas, practicar sin miramiento la austeridad en el gasto público, conscientes de que es esencial para redistribuir recursos y presupuestos, lograr un proceso de pacificación a partir de un pacto nacional con los apoyos especializados necesarios. Es impensable que los maleantes sean más fuertes que la sociedad en su conjunto.
La soberbia de los triunfadores suele ser mala consejera cuando en la reconstrucción se requiere de un esfuerzo colectivo, amplio y generoso, puede parecer ingenuo pero no lo es, esa energía explica la insurgencia social que producirá entre otros frutos el triunfo electoral que viene.
Para enriquecer el optimismo convendría tener en mente las anécdotas diarias del agotador recorrido de AMLO día con día, que no alcanza a ser documentado públicamente y que exhibe el tamaño del compromiso. Los ríos de gente que espontáneamente lo abordan en los pueblos y rancherías, sin regalos a cambio. Lo importante es que saben que ese personaje está de su lado, que entiende el drama de sus vidas y por ello confían en sus palabras, que no será un gobernante de escritorio, que no les va a fallar, que volverá muy pronto a visitarlos e informarles qué se ha hecho o a que le revoquen su mandato si no cumple. Les pide con humildad que lo cuiden y les repite una promesa que ha calado muy hondo en la gente: No robar, no mentir y no traicionar al pueblo. Para algunas mentes sofisticadas puede parecer superficial, pero para las masas que lo acompañan no, y por eso le van a dar un triunfo en una dimensión que ha desconcertado a propios y extraños.
Por ahora, en las próximas tres semanas deberán superarse los crecientes obstáculos que buscan impedir el triunfo electoral popular, lograr que sea lo más amplio posible, convocar a la familia, vecinos, amigos y hombres y mujeres de buena fe que dejen su huella en esta histórica jornada. Es preciso no confiarnos, todos hemos visto como la desesperación de los que tienen cola que les pisen crece en la medida que la elección se acerca, las miles de llamadas por celular que se han hecho estos días con mentiras sobre Andrés Manuel son sólo una muestra. Insistirán en reproducir toda clase de engaños y estrategias para amedrentar a la población, intentarán generar toda clase de temores y rumores, inventarán lo indecible.
Lo importante al fin es dar el último jalón para abrir la puerta que nos plantea una oportunidad y signos de esperanza que dará frutos si participan todos aquellos que puedan poner un grano de arena en la construcción de esa sociedad que merecemos.

6/09/2018

El triunfo popular que viene


Arturo Alcalde Justiniani

El próximo 2 de julio se iniciará un cambio histórico que abre la oportunidad para reconstruir el país, producto de un movimiento social de grandes dimensiones. Para nuestra generación era difícil imaginar que fuéramos testigos de un viraje social de esta magnitud en favor de los que menos tienen, de los eternos perdedores.
En el año 2000 vino la alternancia panista que se acompañó muy pronto de decepción. No había intención de lograr el cambio prometido. Se derrocharon los recursos petroleros, se incrementó el burocratismo, se benefició a un pequeño grupo de empresarios, muchos de ellos gracias al proceso de privatización y a los contratos de asignación directa. Sin estrategia, lanzaron una guerra generando un escenario de muerte y criminalidad que ha crecido día con día. En fin, se mantuvieron los azotes sociales que nos tienen postrados.
Regresó el priísmo con desbocado afán de enriquecimiento, todo lo negociaron y lo encubrieron. Día a día aparecieron escándalos a escala local con numerosos funcionarios y gobernadores involucrados en delitos de corrupción y a escala federal con fraudes millonarios como la estafa maestra, que se convirtieron en un lugar común. El PRI quedó exhibido como el vulgar negocio de una camarilla que hoy paga sus consecuencias.
Este 2018 se nos presenta como el año del quiebre, el momento de construir una nueva convivencia. La expresión común es Ya basta, no podemos seguir en la simulación y la utilización de las instituciones públicas en favor de unos cuantos; no podemos acostumbrarnos a la pobreza extrema como si fuera un mal inevitable. No existe justificación para tener los peores salarios del mundo tragándonos el discurso de que son consecuencia natural del mercado y resultado de la ausencia de productividad cuando sabemos que responden a una política impuesta por el Estado y del charrismo sindical. Tampoco debemos resignarnos a que los criminales impongan su ley en ciudades, pueblos y barrios y en las calles que transitamos cuando sabemos que es la complicidad gubernamental la que los cobija abonada en la ausencia de una política social incapaz de crear empleo sustentable, especialmente para los jóvenes. La lista de inconformidades es inagotable, por ello se requiere de un cambio de raíz.
Con todo, no basta que la coalición encabezada por Morena gane la elección, que AMLO sea presidente y que nuevos rostros integren el Congreso de la Unión. Se requiere que esta insurgencia social tenga la capacidad para articular esa gigantesca energía ciudadana en una agenda de soluciones en las distintas regiones del país que deberá lograr la participación de la sociedad en sus distintas expresiones.
Después de la gran fiesta popular del 2 de julio, hay que impulsar un rencuentro en el que no se necesite credencial de Morena para participar. Convocarnos a partir de un conjunto de causas comunes. Coordinar acciones en contra de la corrupción, la transformación del modelo de desarrollo, reivindicar el espacio público frente a la indebida apropiación privada, proteger el medio ambiente y promover el respeto a los derechos humanos que incluya a la diversidad y la equidad de género, vincular las cadenas productivas y apoyar con créditos a la pequeña y mediana empresa. Necesitamos también crear infraestructura en las regiones menos favorecidas, practicar sin miramiento la austeridad en el gasto público, conscientes de que es esencial para redistribuir recursos y presupuestos, lograr un proceso de pacificación a partir de un pacto nacional con los apoyos especializados necesarios. Es impensable que los maleantes sean más fuertes que la sociedad en su conjunto.
La soberbia de los triunfadores suele ser mala consejera cuando en la reconstrucción se requiere de un esfuerzo colectivo, amplio y generoso, puede parecer ingenuo pero no lo es, esa energía explica la insurgencia social que producirá entre otros frutos el triunfo electoral que viene.
Para enriquecer el optimismo convendría tener en mente las anécdotas diarias del agotador recorrido de AMLO día con día, que no alcanza a ser documentado públicamente y que exhibe el tamaño del compromiso. Los ríos de gente que espontáneamente lo abordan en los pueblos y rancherías, sin regalos a cambio. Lo importante es que saben que ese personaje está de su lado, que entiende el drama de sus vidas y por ello confían en sus palabras, que no será un gobernante de escritorio, que no les va a fallar, que volverá muy pronto a visitarlos e informarles qué se ha hecho o a que le revoquen su mandato si no cumple. Les pide con humildad que lo cuiden y les repite una promesa que ha calado muy hondo en la gente: No robar, no mentir y no traicionar al pueblo. Para algunas mentes sofisticadas puede parecer superficial, pero para las masas que lo acompañan no, y por eso le van a dar un triunfo en una dimensión que ha desconcertado a propios y extraños.
Por ahora, en las próximas tres semanas deberán superarse los crecientes obstáculos que buscan impedir el triunfo electoral popular, lograr que sea lo más amplio posible, convocar a la familia, vecinos, amigos y hombres y mujeres de buena fe que dejen su huella en esta histórica jornada. Es preciso no confiarnos, todos hemos visto como la desesperación de los que tienen cola que les pisen crece en la medida que la elección se acerca, las miles de llamadas por celular que se han hecho estos días con mentiras sobre Andrés Manuel son sólo una muestra. Insistirán en reproducir toda clase de engaños y estrategias para amedrentar a la población, intentarán generar toda clase de temores y rumores, inventarán lo indecible.
Lo importante al fin es dar el último jalón para abrir la puerta que nos plantea una oportunidad y signos de esperanza que dará frutos si participan todos aquellos que puedan poner un grano de arena en la construcción de esa sociedad que merecemos.

5/27/2018

Voces, cinco semanas antes


Arturo Alcalde Justiniani

No me lo esperaba, habiendo sido invitado a la Asamblea de Representantes del Sindicato Nacional de Telefonistas, después de intervenir sobre la importancia de la reforma laboral en un auditorio lleno, un asambleísta me hizo una pregunta directa: Para lograr una reforma laboral democrática, usted ¿por quién recomienda votar en la próxima elección presidencial? Ante pregunta tan puntual señalé: por ya saben quién, en ese momento se escuchó en el auditorio un fuerte aplauso que me sorprendió por su espontaneidad.
Días después, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, convocado por el Sindicato de Trabajadores Administrativos de la Universidad Autónoma de dicho estado, luego de concluir mi exposición ante más de 600 asistentes, me formularon una pregunta similar: En su opinión, ¿por quién conviene a los trabajadores votar? Yo respondí claramente: Por Morena y de inmediato estalló también un largo aplauso. Sin afán de repetir situaciones similares, que hemos presenciado y escuchado de otros colectivos laborales que se expresan con libertad y en entornos profesionales muy diversos, se exhibe la creciente simpatía en las bases de los gremios no vista en el pasado, por Morena y sus candidatos.
Esta conciencia colectiva representa un verdadero blindaje frente a las estrategias de la llamada guerra sucia, que recién se ha intensificado y que seguro será aún peor en las próximas cinco semanas. El ejemplo más reciente de esta embestida es de una bajeza sin límite: se trata de un comunicado en forma de volante, que ha aparecido también en redes sociales, atacando la imagen de la Virgen de Guadalupe y llamando a la formación de una Iglesia al servicio del Estado; aparecen firmando este pasquín los partidos de la coalición encabezada por Morena y diversas formaciones religiosas no católicas (para incrementar el enojo).
Este material se distribuyó en forma masiva, en un mismo día, en distintas regiones del país, en una acción concertada. No se necesita mucha lucidez para darse cuenta de la falsedad de dicha información; sin embargo, sorprendió y causó extrañeza en algunos espacios, lo cual obligó a que el propio AMLO lo desmintiera.
Aclarado el hecho, como en el caso de otras infamias, falsedades y verdades a medias, producto de la angustia de sus oponentes, el tiro les salió por la culata a los promotores. La interrogante es hasta dónde están dispuestos a llegar empujados por la desesperación de sentirse perdidos. La maquinaria oficial trabaja día y noche para inventar algún escándalo.
El actual proceso electoral ha generado un acelerado aprendizaje colectivo, no sólo en relación con la importancia del cambio y la confianza en que se logrará en pocos días, sino también sobre los temas que involucra: pacificar al país, suprimir la corrupción, mejorar la educación, gozar de salarios dignos, evitar gastos superfluos, apoyar a los auténticos empresarios, proteger el medio ambiente. Como dijera un viejo trabajador textil: Necesitamos que triunfe la decencia.
Los partidos contrarios a Morena, en sus distintos rostros, confiaron demasiado en el segundo debate, creyendo que por arte de magia podrían recuperar la pérdida de confianza popular. Apostaron a que AMLO cometiera muchos errores y al no confirmarse sus pretensiones aparecieron sus caras largas No cayó, dijo un seguidor de Anaya. Nuestro candidato iba bien cuando abordó físicamente a AMLO, para imponerse sobre él y romper su imagen, como lo hizo Trump con Hillary Clinton, pero el candidato de Morena, con el recurso de la cartera, lo descontroló y la verdad, resultó nalgueado.
Por su parte, Meade, candidato del PRI apostó a una difamación en contra de Nestora Salgado, excepcional defensora comunitaria en las montañas de Guerrero, acusándola de un delito del que salió absuelta en distintas instancias, situación que se aclaró por la ONG Verificado.
En su desesperación, intenta montarse en este caso para recuperar la credibilidad que por otras vías no ha obtenido. Toda la maquinaria será puesta en operación haciéndose aparecer como defensores de las supuestas víctimas. Es previsible que en estos días, con lenguaje de contenido incluso racista intentarán lo necesario para asirse de este falso salvavidas esperando obtener los votos de algunos despistados.
Otras voces anónimas, con cabeza más fría, advierten que no es tiempo de celebrar triunfos. Subrayan la necesidad de organizarse mejor para cuidar los votos en todas las casillas, de coordinarse con familiares, amigos y simpatizantes para el día de la elección; de registrarse al menos como observadores; de vigilar que no se presione o compre a los funcionarios o representantes de casilla, como recién se hizo en el estado de México. Asimismo, brindan toda clase de información sobre la compra del voto, presiones patronales y tácticas de manipulación. Imagínense cómo estarán los malosos de preocupados porque se les va a acabar su negocito, decía un expendedor de gasolina.
En una reunión, una profesora normalista, con mucha inspiración, nos confiaba que nunca había esperado que la vida le diera la oportunidad de ver un cambio en nuestro país: sé que será imperfecto y lleno de dificultades, pero dependerá mucho de nosotros. Decía que había que participar en la organización del voto y celebrar una gran fiesta nacional el día del triunfo, después organizarse con el fin de reconstruir el país, añadiendo: hablen con los jóvenes zapatistas, con los católicos que se toman en serio el mensaje de Cristo, con los empresarios de buena fe a los que interesa el presente y el futuro, con los campesinos y obreros que han sido utilizados como carne de cañón, con los ciudadanos que quieren transitar tranquilos por las calles, con los jóvenes que han perdido la fe en la política... hablen, hablen y convenzan. Urgía No podemos dejar pasar esta oportunidad histórica... La verdad, al escucharla, se le ponía a uno la piel chinita.

5/13/2018

Discusión política entre amigos


Arturo Alcalde Justiniani


En estos días, el tema de las elecciones del próximo 1º de julio está en boca de todos. Al subir a un taxi, cargar gasolina o visitar un mercado, la pregunta que tiende a surgir es ¿cómo la ve? ¿usted cree que ahora sí lo van a dejar llegar? En estas pláticas cotidianas se expresan toda clase de sentimientos y quejas, y se denuncian las presiones para emitir el voto. Integrantes del sindicato de trabajadores de CDMX, por ejemplo, se quejan de que son obligados por su dirigente a acudir a mítines, otros, de haber sido despedidos por el gobierno de la ciudad por simpatizar con Morena; vecinos de Coyoacán señalan que el precio de venta de su voto ya subió a 2 mil 500 pesos y denuncian al gobierno delegacional por obligarlos a fijar mantas fuera de su domicilio en favor del frente PAN-PRD-MC, de amenazas con clausurar a los comercios o dejarlos fuera de la lista de regalos y de las prestaciones sociales, si no apoyan al PRD.

Este intercambio de voces se da también mucho en conversaciones entre compañeros y amigos, en donde surgen ideas dignas de rescatarse. Recordamos una reunión de amigos reciente donde se tocaron varios de los temas más controvertidos en las campañas electorales. Uno de ellos fue el de la reforma educativa, respecto a la cual alguien preguntó: ¿Por qué cancelarla cuando se trata de mejorar la calidad de la educación e impedir los abusos del sindicato que vende plazas y vincula el ingreso y la promoción al cumplimiento de tareas gremiales? Retomamos la respuesta que dio Graciela Bensusán, experta en temas sociales, quien dijo que superar las deficiencias de la educación en México es una prioridad en el programa de AMLO, pero ello no supone sostener a ultranza una reforma que resultó fallida desde su origen, al imponer una evaluación de corte punitivo que coloca a los maestros como el centro del problema educativo y se despreocupa de su formación.

Esta reforma ignoró estudios de expertos que habían demostrado que el logro educativo depende de múltiples factores, sobre todo de las condiciones socioeconómicas de la familia y la escuela y deja de lado la responsabilidad del Estado en la deficiencia de los maestros. Graciela sustentó su argumentación con los resultados del propio Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y con opiniones de directivos de este organismo, los cuales reconocen que la Ley del Servicio Profesional Docente debe revisarse porque está enmarañada y dicen que la evaluación debió ser en un principio formativa, sin condicionar la permanencia a sus resultados.

El tema de la amnistía fue también motivo de reflexión en la reunión mencionada. Quedó claro que en ningún momento AMLO presentó esta propuesta como un instrumento único para atender los problemas de violencia y seguridad en el país. Tampoco se planteó liberar a los delincuentes, a los extorsionadores, torturadores, secuestradores o responsables de desapariciones u homicidios. Se habló siempre de la necesidad de abrir un diálogo para reemplazar una estrategia que ha dejado más de 200 mil muertos y 30 mil desaparecidos, lo cual ha generado miedo y cansancio en la población y porque el gobierno no ha dado ninguna muestra de su capacidad para atacar ni las causas ni las consecuencias de esta problemática.

En la reunión, se recomendó escuchar la conferencia de Alfonso Durazo en El Colegio de México y revisar diversos artículos, entre ellos, el de Sergio Aguayo publicado el 2 de mayo pasado en el periódico Reforma, en el cual sostiene que los candidatos que descalifican la propuesta de AMLO incurren en una contradicción: aceptan que la política seguida por el gobierno está agotada, pero en lugar de proponer alternativas, sólo sugieren retoques y mejoras. Finalmente, los participantes subrayaron que a pesar de haberse repetido estas aclaraciones por el mismo AMLO e integrantes de su equipo en varios foros, y de insistir en la importancia de la prevención y de atacar la pobreza y falta de oportunidad de los jóvenes, por ser los factores que generan violencia, los espots de la mayoría de los partidos y candidatos siguen repitiendo que, con la amnistía, AMLO quiere liberar a los delincuentes y amenazar a las familias mexicanas, asunto absolutamente falso.

En esta reunión también se trató el tema de la posible cancelación del nuevo aeropuerto capitalino. Algunos arguyeron que López Obrador quiere impedir el desarrollo del país y a ello se respondió que lo señalado hasta hoy ha sido que existen opciones menos costosas y otras prioridades que atender de mayor importancia para el país y que por ello se ha propuesto sostener un debate técnico sobre este tema, del más alto nivel, que en un principio fue acordado con el Consejo Coordinador Empresarial, mismo que después el propio organismo canceló. Sin embargo, se dijo, este caso muestra que la posición de AMLO no es rígida o caprichosa, sino que busca proteger el gasto público, incluso al abrir la posibilidad de concesionar el NAICM a la iniciativa privada por medio de una licitación y revisar los contratos que se hicieron para la construcción y evitar la enorme merma al erario público, cuando las necesidades de la población, desatendidas por décadas, son de grandes dimensiones.

Lo cierto es que cada vez la ciudadanía se interesa más en los temas de la agenda pública, terminamos reflexionando aquel día. Aunque el clima de polarización es indeseable, no cabe duda de que la campaña electoral está generando un creciente interés y participación en el debate político, lo cual es una condición sine qua non para lograr la profundización de la democracia.

4/29/2018

Los trabajadores tienen la palabra... y el voto

Arturo Alcalde Justiniani

El proyecto priísta de reforma laboral presentado en el Senado terminó de forma dramática: el líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Carlos Aceves del Olmo, firmó el acta de defunción frente a la dirigencia nacional priísta y su rezagado candidato en Ciudad de México: Murió la reforma laboral, dijo. También denunció a los senadores que en nombre del gobierno propusieron dicha reforma tildándolos de traidores a la patria: Se van a exigir cuentas... a Tereso Medina, de la CTM, y a Isaías González Cuevas, de la CROC (Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos)... quienes trataron de traicionarnos al llevar a cabo una reforma nefasta que no era benéfica para el sector obrero y sus familias. Ya encarrerado, añadió: Ojalá y ahorita ni salgan a la calle porque les va a dar vergüenza lo que les vamos a decir. ( La Jornada, 23/4/2018, Patricia Muñoz).

La propuesta laboral fue un deleznable intento de destruir los derechos más elementales de los hombres y mujeres que viven de su trabajo, al privarlos de la posibilidad de organizarse y negociar colectivamente en defensa de sus intereses. Más grave aún en el escenario actual de empleo precario, salarios miserables y ausencia de justicia. Se intentó, en efecto, retorcer una reforma constitucional que mandata el respeto al estado de derecho, conciliación profesional como vía privilegiada para la solución de controversias y negociación colectiva auténtica, sobre una base democrática para promover el diálogo social y productivo.

Por cierto, en estos días, Tereso Medina ha probado una sopa de su propio chocolate. Los trabajadores de la llantera Goodyear, en San Luis Potosí, decidieron parar labores, desesperados por las malas condiciones de trabajo, rechazando la presencia de este líder impuesto por la empresa.
Se ha superado este intento gracias a una histórica jornada nacional e internacional de condena a la reglamentación de la reforma constitucional. Sin embargo, no significa, como acertadamente dijo el abogado Héctor Barba, que se haya ganado la guerra. La reforma laboral reglamentaria quedó pendiente y deberá definirse a partir del primero de septiembre próximo, cuando se inicie el nuevo periodo del Congreso de la Unión. Su suerte dependerá de los legisladores y legisladoras que sean electos este 2018. Razón de más para reflexionar sobre el sentido del voto en esta ocasión.
Hoy la pelota está en la cancha de las y los trabajadores que tienen en sus manos decidir si apoyan con su voto a los que intentan incrementar su postración o a aquellos que pretenden impulsar cambios en su favor por conducto de un modelo de relaciones laborales cimentado en los principios del trabajo digno y decente, que tome en serio que éste no puede traficarse como una mercancía y que promueva un salario justo y el acceso a un sistema de justicia imparcial en el que los dados no estén cargados. Los trabajadores son la mayoría de la población, por lo que tienen la posibilidad de lograr mayor presencia en el Congreso. No hacerlo es repetir el desorden que hoy afecta al Senado, donde sin discusión ni respeto por las formas parlamentarias se aprueban al vapor leyes por consigna presidencial. Es el caso de la ley mordazaque mantiene el control de los medios de comunicación y contraviene la Carta Magna. En cambio, los temas que realmente importan a los trabajadores se mantienen archivados, como la ratificación del convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo en materia de contratación colectiva auténtica, a pesar de haber sido firmado por el Presidente desde diciembre de 2015.
En tan sólo ocho semanas la población trabajadora podrá dar un vuelco a la red de intereses que los tiene contra la pared. No se solucionarán sus problemas de la noche a la mañana, pero podrán constatar que en el Congreso y el gobierno estarán sus aliados, con nombre y apellido, para reconstruir el país desde sus cimientos, desde abajo, en los pueblos, en los barrios, en los ejidos, en las colonias y también en los sindicatos. Es el tiempo oportuno para recordar y comprobar quiénes están con ellos y quiénes legislan en contra de sus intereses. Como simple referencia, habrá que tener presente quiénes promovieron la reforma reglamentaria para facilitar el despido, suprimir los salarios caídos y liberar la subcontratación en 2012, quiénes han reprimido artificialmente el salario, quiénes los han privado de sus pensiones para entregarlas al sector privado y ser utilizados en grandes negocios, como el Nuevo Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, esto es, para hacer más ricos a los ricos. ¿Por qué estos recursos no se invirtieron en casas a precio justo para los trabajadores? ¿Por qué no en proyectos ecológicos rentables? ¿Por qué no en mejores hospitales? ¿Por qué no en una banca ética y social? Eso es lo que se hace en otros países con los fondos de los pensionados, al contrario del nuestro.
A partir de este primero de mayo se abre una agenda laboral muy amplia, incluyendo la probable definición en dos semanas del capítulo laboral del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, ya no como una agenda paralela, sino como una parte integrante del acuerdo. Deberá empezar también la coordinación de esfuerzos y de diálogo entre diversas instituciones y personas para elaborar un nuevo proyecto de reforma laboral reglamentaria, aprovechando los avances existentes. Será tiempo oportuno para promover la unidad entre las distintas organizaciones sindicales democráticas; para expresar nuestra solidaridad con las inagotables luchas de los trabajadores mineros democráticos, telefonistas, huleros, administrativos e investigadores de los centros públicos de investigación, los más de mil trabajadores despedidos por el gobierno de Veracruz para privatizar el agua en beneficio de Odebrecht. En suma, con todos los trabajadores y trabajadoras que este primero de mayo elevarán sus reclamos expresados en consignas y mantas que recorrerán las calles de nuestros pueblos y ciudades.

4/15/2018

¿Agoniza la reforma laboral?


Arturo Alcalde Justiniani

Salvo que el gobierno federal decida sorprender a la población con un descontón legislativo durante la semana entrante, todo indica que la reforma a la Ley Federal del Trabajo se pondrá a discusión hasta el próximo periodo de sesiones del Congreso. En estos momentos, el trabajo legislativo está entrampado por distintos motivos: la existencia de una propuesta de dictamen lesiva e inconstitucional, la oposición interna incluyendo a la propia CTM, el efecto negativo que puede provocar en las negociaciones comerciales con Estados Unidos y Europa, así como las constantes críticas por parte de la academia, sectores sindicales democráticos y del Observatorio Ciudadano sobre la reforma laboral. Sin embargo, el costo más importante para el actual gobierno y su partido, en caso de querer imponer la aplanadora legislativa priísta, sería de carácter electoral, ya que intentar aprobar una ley como ésta seguramente traería consigo un severo castigo por parte de los votantes y una serie de movilizaciones públicas, incluyendo la del primero de julio.
Representantes gubernamentales han declarado que mientras no haya consenso respecto al texto del dictamen de reforma laboral elaborado por el PRI, no darán un paso. La interrogante es ¿consenso con quién? Conviene tal vez aclarar porqué el gobierno dio un violento viraje después de haber promovido una reforma constitucional calificada de histórica en febrero de 2017, misma que había generado unanimidad en su favor, ya que respondió a los viejos reclamos no sólo de los trabajadores, sino también del sector productivo nacional y de la comunidad internacional. En esta importante reforma se transitó hacia un sistema de impartición de justicia diferente que suprime las juntas tripartitas de Conciliación y Arbitraje y traslada sus tareas a los poderes judiciales, como es propio de un régimen de derecho sustentado en la división de poderes. Esta reforma también rescató la negociación colectiva legítima por conducto de la participación de los trabajadores mediante su voto libre y secreto y estableció la conciliación profesional como medio de solución de controversias, fijando criterios para evitar los frecuentes chantajes a las empresas con el emplazamiento de huelgas fantasma. Esta reforma a nuestra Carta Magna estaba destinada a generar diálogo social, mejora salarial e impulso al desarrollo productivo.
¿Qué sucedió después del cambio a la Constitución? Como ha ocurrido en otras ocasiones, el gobierno dio marcha atrás. Aparentemente se arrepintió de haber sido el impulsor de un cambio laboral progresista y diseñó una iniciativa de ley reglamentaria con la participación de personajes que no cuentan con conocimiento del derecho laboral y que son ignorantes de la realidad del mundo del trabajo. Los encargados de la iniciativa tampoco se interesaron en ser coherentes con la Constitución y se apoyaron en abogados que defienden intereses creados en el jugoso negocio de los contratos de protección patronal.
El resultado fue una ley laboral contraria al mandato constitucional, que convirtió al órgano de conciliación, diseñado originalmente como imparcial y autónomo, en una instancia nuevamente tripartita, dándole la tarea de censor o dique de contención para obstaculizar el ejercicio de los derechos laborales colectivos. Este organismo, ahora controlado por abogados empresariales y líderes sindicales oficialistas, determinará qué trabajadores serán aprobados en sus reclamos en materia de asociación, negociación colectiva o huelga. Imagínese usted un juego de fútbol en el que el árbitro sea designado por uno de los equipos contendientes; los contrarios convertidos en jueces. A la parcialidad expuesta se agrega una serie de requisitos imposibles de cumplir para un gremio auténtico, independiente del control patronal.
De confirmarse la buena noticia de que la reforma se difiere, se abre la oportunidad de retomar el camino constitucional y avanzar en sus objetivos centrales: el diseño de un procedimiento oral y ágil que cuente con el apoyo de jueces capacitados en esta rama social; fortalecer el carácter autónomo de la institución creada para la conciliación con el fin de evitar controversias y juicios desgastantes en perjuicio de empresas y trabajadores; favorecer el diálogo social y productivo por medio de la negociación colectiva decente, responsable y democrática que reconozca el valor del trabajo y coadyuve al uso racional de los recursos humanos.
Asimismo, si se abre esta nueva posibilidad, el Congreso de la Unión tendrá que retomar el cúmulo de propuestas provenientes de la academia, especialistas, de empresarios responsables, del sindicalismo democrático y de los propios trabajadores, quienes con base en su experiencia han expresado de manera permanente sus problemas, necesidades y demandas.
Repentina ley de ciencia y tecnología: Sin consulta alguna a la comunidad académica del país, el pasado 5 de abril, el presidente Peña Nieto presentó al Senado la iniciativa de reforma a la Ley de Ciencia y Tecnología, la cual pretende centralizar el control académico, administrativo y laboral de los centros Conacyt.
En ella se destaca la ausencia de representación de los investigadores en los nuevos órganos de gobierno, a diferencia de la presencia de los representantes del sector productivo. También merece atención el que sea ahora el Conacyt el que establezca los derechos y obligaciones de los investigadores, asícomo las reglas de su ingreso, promoción, evaluación y permanencia. El nombramiento de los directores generales de los centros también será centralizado por el director del propio consejo.
Es sobresaliente el artículo séptimo transitorio que exhibe la intención de mantener cargos transexenales: Los directores generales o equivalentes de los centros públicos de investigación que sean reelegibles para un segundo periodo después de la entrada en vigor del presente decreto, podrán ser designados por el director general del Centro Nacional de Ciencia y Tecnología por un periodo de tres años no renovables.

3/18/2018

La reforma laboral en zona de turbulencia


Arturo Alcalde Justiniani

El trabajo legislativo que se realiza en el Senado, para modificar la Ley Federal del Trabajo y, de esta manera, reglamentar la reforma constitucional de hace un año, enfrenta una serie de obstáculos y riesgos que se verán incrementados si el gobierno pretende acelerar su aprobación sin consenso y debida instrumentación. La clave para superar estos escollos está en ser congruente con la Constitución y no caer en el juego de aquellos intereses que impulsan una regresión, pretendiendo volver a un sistema de justicia ineficiente y parcial y a una contratación colectiva en manos del patrón, teniendo como entorno la corrupción y la simulación.
Actualmente, por lo menos son cinco los factores que condicionan la reforma. El primero, es el conflicto político que el gobierno federal ha trazado contra el PAN, lo cual rompe temporalmente con la alianza que en estos temas mantenían, respondiendo esencialmente a las peticiones empresariales.
Un segundo elemento se relaciona con el contenido de la iniciativa de ley presentada el siete de diciembre pasado por dos senadores priístas, elaborada por encargo del gobierno federal, aunque procesada en la sede de un despacho empresarial, que según se ha demostrado, se fue hasta la cocina en sus pretensiones. Esta iniciativa ha recibido desde su presentación el rechazo de todos los sectores, porque no sólo excede y contradice el mandato constitucional, sino que es altamente lesiva para todos y totalmente impracticable.
La tercera cuestión se ubica al interior del Senado. Hace días, el presidente de la Comisión de Trabajo decidió migrar del PRI a Morena, trastocando con ello los planes del gobierno. Atendiendo a la palabra comprometida del líder del Senado, cualquier cambio en esta Comisión, debe operarse en conjunto con otras comisiones, lo cual seguramente llevará su tiempo.
El cuarto factor tiene una vinculación internacional. Al firmarse el Acuerdo de Asociación Transpacífico, el gobierno mexicano se comprometió a regirse por jueces laborales independientes, respetando los principios de la Organización Internacional del Trabajo. La iniciativa reglamentaria de origen priísta que hoy se discute, va en sentido contrario, pues invade las funciones del poder judicial por conducto de un órgano administrativo tripartito que impone requisitos para el ejercicio de derechos colectivos imposibles de cumplir por un gremio auténtico, omitiendo el voto secreto para acceder a la contratación colectiva. También nos encontramos en medio de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que se ha visto acompañada de una vigorosa presencia de gremios, organismos no gubernamentales y legisladores de los tres países participantes que consideran, con razón, que el modelo laboral autoritario y corrupto que pretende reeditarse en México, por medio de la Iniciativa priísta, daña los principios y derechos acordados para las tres naciones.
El quinto factor que condiciona el trabajo legislativo preocupa al gobierno federal más que los otros; consiste en que una reforma laboral regresiva, aprobada en estos momentos, sería el tiro de gracia para su candidato presidencial, José Antonio Meade. Si bien Enrique Peña Nieto tiene cifradas sus esperanzas en la compra del voto, la manipulación de las instituciones y el aprovechamiento de la infame pobreza de los municipios más olvidados, una movilización laboral en su contra puede ser letal, porque desataría otros agravios, incluso en las filas de los gremios laborales controlados. A esto se añade el hecho de que en estos meses se ha articulado una amplia red de oposición al proyecto gubernamental.
Frente a este panorama, el gobierno tiene la opción de seguir por el camino de la imposición y aprobación de la iniciativa repudiada o escuchar a quienes en congruencia con la Constitución y con las necesidades del país plantean un camino diferente. Para ello, sería necesario, en primer lugar, no incluir en los cambios a la ley laboral temas ajenos a la reforma constitucional, como facilitar el despido injustificado y afectar la estabilidad laboral por medio de la contratación temporal sin contrapesos. Segundo, respetar la función de los jueces laborales para que apliquen la ley sin la invasión del Centro Nacional de Conciliación y Registro Laboral.
Nada tiene que ver este órgano administrativo en los conflictos intergremiales o de titularidad de contratos y nada hay que conciliar cuando un sindicato afirma ante el juez que representa a la mayoría de los trabajadores, ya que sólo el voto de ellos podrá dilucidar esta controversia y no una negociación únicamente explicable por un acto de corrupción.
Tercero, ser congruente con la Carta Magna y, por tanto, rescatar el gigantesco valor de una negociación colectiva decente y responsable, lo cual implica que los trabajadores tengan facultad de decisión y textualmente señalar la condición del voto personal, libre y secreto, admitiendo también la opción de la huelga como un derecho humano reconocido en el mundo, que no debe ser obstaculizado mediante requisitos insalvables ni órganos administrativos ajenos a la función jurisdiccional.
Cuarto, establecer un procedimiento ordinario con base en las mejores prácticas del método oral para que un juicio no dure más de cuatro meses, cuente con la cercanía del juzgador y se construya sobre la veracidad en las declaraciones y reclamos.
El dilema del gobierno es atender a los principios constitucionales y necesidades del país o seguir siendo aliado a los intereses de siempre. Veamos en los próximos días por dónde decide transitar.

3/04/2018

Reforma laboral suspendida, una oportunidad


Arturo Alcalde Justiniani

La decisión del Senado de diferir la aprobación de la reforma reglamentaria al artículo 123 constitucional es una oportunidad para abrir el debate y transitar por el camino correcto en este capítulo fundamental para el país.
Existen hasta ahora tres iniciativas en la Cámara de Senadores con relación a este tema. La primera, presentada el 7 de diciembre pasado por dos senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Tereso Medina (CTM) e Isaías González Cuevas (CROC); esta controvertida propuesta ha generado un rechazo generalizado por diversos motivos, entre ellos, el hecho de que contraviene el texto constitucional que pretende reglamentar, por regresar al control gremial en la administración de justicia y mantener los vicios de la contratación colectiva.
La segunda iniciativa es impulsada por la Unión Nacional de Trabajadores (UNT); su contenido es producto de un sólido proceso de participación plural de académicos, especialistas y distintos actores del mundo laboral y fue presentada por el senador Luis Sánchez Juárez, del Partido de la Revolución Democrática (PRD). La tercera iniciativa corresponde a la senadora María del Pilar Ortega Martínez del Partido Acción Nacional (PAN); su contenido es hoy objeto de análisis y debate.
La reforma constitucional de febrero de 2017 planteó como objetivos centrales contar con un sistema de justicia eficiente e imparcial y por ello abandona el sistema tripartita que prevalece en las juntas de Conciliación y Arbitraje. Asimismo, pretende rescatar la negociación colectiva de la simulación y corrupción que caracterizan a los contratos de protección patronal. También busca suprimir la extorsión a empresas por parte de siglas sindicales sin representación real de trabajadores.
En un periodo corto de tiempo, el tema de la reforma laboral ha generado un interés creciente, reflejado en la organización de múltiples foros y pronunciamientos públicos en los que han participado numerosos actores políticos y sociales. En un desplegado publicado en este diario el pasado 26 de febrero, se subrayan los temas que deberán atenderse, destacándose la autonomía en los órganos de impartición de justicia y el respeto al voto secreto. El pronunciamiento tiene especial importancia por la pluralidad de sus firmantes.
La reforma constitucional creó dos nuevos organismos para hacer cumplir los principios del nuevo texto constitucional: uno de carácter federal autónomo, con tareas de conciliación registro de sindicatos y contratos colectivos, y otro con el fin de impulsar la conciliación en los estados.
La propuesta del PRI, apoyada por abogados y líderes beneficiarios del sistema de corrupción gremial, pretende que en el nuevo organismo federal se imponga de nuevo la representación tripartita. Este intento de intromisión cancelaría los fines de la reforma por los siguientes motivos:
Primero, porque no se puede ser juez y parte, peor aún en una realidad como la nuestra, en la que la parcialidad, los intereses creados, la cultura del control, la opacidad y la corrupción han sido los ingredientes esenciales del modelo que la reforma pretende superar.
Segundo, porque el organismo será el receptor de información proporcionada por los trabajadores que pretenden organizarse, cambiar de sindicato o emplazar a huelga, y de su decisión depende la viabilidad práctica de estos procesos. Ningún grupo de trabajadores va a ser tan atrevido como para darle información logística y vulnerable a los representantes de la parte contraria. La experiencia demuestra que la consecuencia inmediata es la represión.
Tercero, porque no es atendible el argumento de que el carácter tripartita del organismo que se propone es similar a otros, como la Organización Internacional del Trabajo o el Seguro Social, porque su naturaleza es totalmente distinta y la función de estos últimos no es aplicar la ley; tampoco es atendible el argumento de que el problema se resuelve limitando en la reglamentación del organismo la injerencia de empresarios y sindicatos. En cualquier lugar que se encuentre la representación gremial influirá en las decisiones de dicho órgano y contará con información que puede afectar a los trabajadores. No es una cuestión de diseño organizativo o simple redacción.
Cuarto, porque en la experiencia internacional no existe un referente similar al órgano de control gremial que pretende la iniciativa del PRI.
A contracorriente, la propuesta impulsada por la UNT plantea que este organismo debe preservar su autonomía, como lo señala el texto constitucional, y propone que su órgano de gobierno incluya a la Comisión Nacional de Derechos Humanos y al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, que, por su naturaleza, están vinculados a los fines del organismo. Por su parte, la propuesta panista plantea que también participen especialistas en materia laboral de reconocido prestigio.
En conclusión, preservar la autonomía e imparcialidad de este órgano es un problema de vida o muerte para la reforma. De otra manera carecerían de sentido todos los recursos y esfuerzos implementados en esta tarea.
Para entender la campaña contra Napoleón Gómez Urrutia:
Circunstancialmente, conocí a un abogado que trabaja en un despacho de asesoría y litigio laboral, en el que todo su equipo es financiado por una empresa minera. En nuestro encuentro me comentó: “Nosotros nos dedicamos a presentar demandas y denuncias contra Napoleón Gómez Urrutia, líder del sindicato nacional minero; la empresa nos da listas de trabajadores y acudimos a sus domicilios para convencerlos de que demanden al líder, ofreciéndoles nuestros servicios gratuitos y, a cambio de su firma, pueden recibir muchos miles de pesos.
La intención es presionar y desprestigiar a Napoleón, porque la empresa no quiere su regreso a México, pues ha sido demasiado exigente en el cumplimiento de los estándares de seguridad para los mineros y en el reclamo de las prestaciones laborales e incrementos salariales, más allá de lo que se otorga en el mercado laboral. Su confesión confirma los motivos de esta campaña.

2/18/2018

Iniciativa laboral: un monstruo jurídico


Arturo Alcalde Justiniani

Amedida que se conoce el contenido de la iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo, presentada el 7 de diciembre de 2017 por dos senadores del PRI, cumpliendo el encargo del gobierno federal, provoca mayor rechazo. Desde diversos ámbitos del país se han generado severas críticas a la iniciativa, debido a que no sólo es contraria a la reforma constitucional del 24 de febrero de 2017, la cual supuestamente busca reglamentar, sino que propone un nuevo modelo laboral que debilita la estabilidad en el empleo, al favorecer el despido injustificado y una profunda regresión a nivel de derechos individuales y colectivos, lo cual provocará mayor encono social y pobreza. Además de lo anterior, se diseña un procedimiento enredoso, contradictorio y lesivo para quienes acudan a juicio, sean trabajadores o patrones.
Es común preguntarse sobre las razones por las cuales el ex secretario de Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, avaló una iniciativa semejante y con tantas deficiencias, mismas que como pocas veces han logrado unificar a sus críticos, sean sirios o troyanos.
Se dice que el error –imperdonable– fue soltar la elaboración de la iniciativa y dejarla en las manos de despachos de abogados, vinculados al negocio de los contratos colectivos de protección y al outsourcing.
Por ello, gran parte de la iniciativa se convirtió en una trampa y podría dar lugar a abusos inexplicables. El hecho es que ninguna voz se ha manifestado a favor, con la salvedad de quienes consideran tener el poder de convencer a la mayoría de los senadores, por la vía del lobby personal y encubierto.
Conviene escuchar algunas voces calificadas que se han expresado frente a esta iniciativa. Patricia Kurcyn, académica y comisionada del Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, lo dice todo en pocas palabras: ¿Hubiera sido democrático que la iniciativa presentada ante los senadores el pasado 7 de diciembre, se conociera para su análisis en foros de abogados, entre los sindicatos de trabajadores, en la academia y no sólo en el sector patronal?
Y concluye “…ahora esperemos que los legisladores analicen concienzudamente tal iniciativa y la rechacen, así habrán de evitar la regresividad del derecho humano al trabajo”. El Economista, 14 de febrero de 2018.
Alfredo Sanchez Castañeda, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, señala: “La iniciativa de ley secundaria de la reforma laboral –en análisis en el Senado– hace más opaca aún la actuación de los gremios corporativos, pues entrega carta de naturalización al sindicalismo de protección y hace casi imposible que los trabajadores cambien de representación”. Termina con una frase contundente: Están haciendo un monstruo jurídico. La Jornada, 6 de febrero de 2018.
En un evento académico realizado la semana pasada en El Colegio de México, se le plantearon a Roberto Campa Cifrián, secretario del Trabajo y Previsión Social, las principales críticas y la exigencia de que se suspenda su aprobación al vapor, por las serias consecuencias que ello traería para el país.
Se le dijo que la iniciativa viola el estado de derecho, porque propicia un nuevo órgano de justicia de carácter público que se privatiza al ser controlado mayoritariamente por abogados beneficiarios del control obrero y líderes de las cúpulas empresariales; que este órgano será determinante para el ejercicio de los derechos colectivos y que absurdamente es juez y parte. Se le informó de los obstáculos insalvables para ejercer el derecho de asociación, contratación colectiva y huelga.
También se arguyó que la iniciativa ignora el voto secreto y libre para acceder a la firma de un contrato colectivo, como textualmente lo señala la Fracción XXII bis del nuevo texto del artículo 123 constitucional. Este evento culminó con dos destacadas conferencias críticas de la reforma, la primera a cargo de Margarita Darlene Rojas Olvera, presidenta de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje de Ciudad de México, y por Graciela Bensusán, de la UAM Xochimilco. Esta última señaló: Integrar a los líderes sindicales y los empleadores en el nuevo órgano que se creará a nivel nacional para el registro de sindicatos y contratos colectivos implicaría nada menos que trasladar a su seno el conflicto de interés que durante décadas obstruyó la libertad sindical y convirtió a las juntas de Conciliación y Arbitraje en el principal soporte del viejo régimen corporativo, hoy pervertido y sostenido a costa de una enorme corrupción sindical. Sobran los comentarios.
La buena noticia es que en la Cámara de Diputados, los partidos Morena y de la Revolución Democrática presentaron puntos de acuerdo para exigir un debate abierto antes de avanzar en el proceso legislativo. La propuesta del PRD fue aceptada por unanimidad, lo cual permite detener el monstruo y transitar hacia la deliberación pública, como forma de construir el consenso sobre su contenido y coherencia con la Constitución.
Mauricio Rojas, del PAN, señaló en tribuna: Todas las voces de todos los sectores productivos de la economía nacional deben ser escuchadas para crear un marco jurídico secundario, justo e imparcial y no a modo de un sector en particular. Propuso que por la relevancia del tema se debe invitar a especialistas y expertos del tema, universidades, a colectivos de trabajadores independientes de las cúpulas sindicales, así como a empresarios o patrones que también tengan autonomía frente a las cúpulas empresariales. Por su parte, el diputado Ramón Bañales, del PRI, coincidió sobre la necesidad de realizar de inmediato una consulta pública, antes de aprobar la ley. En una jornada inusual, todas las intervenciones coincidieron.
Confiando en que los diputados de todos los partidos honrarán su palabra, lo que procede es detener en la Cámara de Senadores el dictamen de la iniciativa y abrir un periodo de consulta pública. Obviamente, sólo cuando se decidan las funciones del órgano autónomo, se podrá proceder a designar a su titular.