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12/26/2022

San Quintín, paraíso de la explotación laboral agrícola

 Letra muerta, la reforma sobre outsourcing

Enganchadores coludidos con empresarios cobran comisión a jornaleros
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▲ A bordo de camiones, jornaleros agrícolas llegan al valle de San Quintín provenientes de distintas entidades. Los enganchadores cobran a los encargados de los campos por llevarles mano de obra barata y al mismo tiempo exigen pago a los trabajadores. Algunas empresas agrícolas nacionales y extranjeras emplean trabajadores de manera irregular, con bajos sueldos y sin prestaciones.

Ensenada, BC., Diariamente, de madrugada, camiones repletos de jornaleros agrícolas llegan a ranchos de San Quintín para ser ofrecidos por los enganchadores a los mayordomos como mano de obra barata, sin contrato, por pago de jornada laboral en efectivo, sin prestaciones de ley ni seguridad social.

Por la tarde, los trabajadores salen de los campos con la paga en sus bolsillos y el compromiso de acudir al día siguiente a los puntos de reunión que les indican los coordinadores. Éstos negocian con los mayordomos la paga de los entre 30 y 40 jornaleros que trasladan en cada autobús y una comisión para ellos.

Al bajar del camión, los trabajadores deben entregar una cuota a los enganchadores, quienes obtienen un doble ingreso por el trabajo ajeno.

A esta modalidad de outsourcing o subcontratación avalada por patrones y agroindustrias le llaman coloquialmente saliendo y pagando, una práctica común en el valle agrícola de San Quintín, ubicado en el sur de Ensenada, donde la vida laboral empieza a las cuatro de la madrugada.

En temporadas altas se usa este esquema en más de la mitad de las 80 empresas y ranchos agrícolas de San Quintín, incluidas agroindustrias estadunidenses como Berry Veg o la mexicana Los Pinos.

En un periodo normal, saliendo y pagando se aplica a por lo menos un tercio de los trabajadores de la región, donde laboran comunidades indígenas completas provenientes de Oaxaca, Guerrero o Durango.

Aquí no se aplica la reforma presidencial sobre la subcontratación, lamenta el Sindicato Independiente Nacional Democrático de Jornaleros Agrícolas (SINDJA).

Para esta organización, surgida hace siete años y que ahora dio inicio a una fase de afiliación de empleados para buscar la titularidad de contratos colectivos, la práctica del saliendo y pagando cancela todos los derechos del trabajador y anula la responsabilidad del patrón.

La dirigente del SINDJA, Abelina Ramírez, aseguró que en los campos agrícolas los trabajadores se quejan de abusos, pero son pocos los que denuncian por el temor de sufrir represalias de los mayordomos, entre ellas perder la posibilidad de ser contratados de nueva cuenta.

Además, son comunes los despidos injustificados, los castigos y los descansos forzados, sobre todo cuando se organizan, porque tampoco hay libertad sindical.

Alejandro Arregui, secretario del Trabajo y Previsión Social del estado, precisó que las denuncias recurrentes en San Quintín son la omisión de registro ante los institutos Mexicano del Seguro Social y del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, además del pago en efectivo, que incumple las disposiciones de ley, no sólo en lo relacionado con los salarios, sino también con las prestaciones.

El pago en efectivo no se ha erradicado porque hay ranchos y grupos de personas que prefieren esta modalidad aun cuando está al margen de la ley, planteó Arregui, y advirtió que se busca eliminarlo con mucha concientización de los patrones y sobre todo de los jornaleros, para que no se presten a esta práctica.

El funcionario dio a conocer la reciente puesta en práctica de una nueva estrategia de vinculación laboral que consiste en firmar convenios con los gobiernos expulsores de esa mano de obra para que envíen trabajadores agrícolas con la garantía de que contarán con prestaciones sociales en Baja California y evitar que los enganchadores traigan personal de esos estados para cubrir las necesidades de los valles agrícolas.

Foto cortesía de El Regional del Valle

Periódico La Jornada
Lunes 26 de diciembre de 2022, p. 24

3/25/2020

Frenón en el Senado a la ley para regular la tercerización

Suspenden sesión por contingencia

Napoleón Gómez Urrutia denuncia que intereses ajenos al Legislativo presionaron para imponer una visión empresarial a la norma

La ley para regular la terecerización o outsourcing quedó pendiente, ya que se suspendió ayer la reunión de Comisiones Unidas en la que se debería revisar el dictamen para incluir los cambios propuestos por la mesa de alto nivel.

El presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Napoleón Gómez Urrutia, notificó a la presidencia de la mesa directiva del Senado, que la reunión no se llevó a cabo, a fin de cumplir con las disposiciones de la Secretaría de Salud, de evitar concentraciones que pudieran llevar a posibles contagios por el Covid-19.

El senador de Morena denunció que intereses ajenos al Legislativo presionaron para tratar de imponer una visión empresarial a la ley que regula la tercerización y no de defensa de los derechos de los ­trabajadores.

No cabe duda que existen fuerzas oscuras que desean mantener sus privilegios que han acumulado, advirtió e hizo notar que se ha insistido en que se voten los cambios impulsados por la mesa de alto nivel, totalmente favorables a la cúpula patronal.

El también dirigente del sindicato minero destacó la urgente necesidad de garantizar los derechos de los casi 8 millones de trabajadores que están contratados mediante outsourcing y que ante la contingencia sanitaria prácticamente se encuentran indefensos por las acciones abusivas de este tipo de empresas, ya que en algunos casos anunciaron que dejarán de laborar sin goce de sueldo.

Ese es un grave problema que se avecina, sobre todo en el sector de servicios, resaltó Gómez Urrutia. Llamó a los patrones a ser solidarios en estos difíciles momentos que se complicarán con la entrada de la fase dos para enfrentar el ­coronavirus.

Periódico La Jornada

3/19/2020

Trabajadoras exigen a diputados eliminar outsorcing como forma de contratación para personal de limpieza

TrabajadorasIEMS-7854

Ciudad de México. Trabajadoras de Intendencia Organizadas que hace 4 años fueron despedidas del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) exigieron al Congreso federal que durante las discusiones legislativas y revisión de dictámenes que actualmente se llevan a cabo con respecto al outsourcing elimine la posibilidad de usar esta forma de contratación para quienes realizan actividades de limpieza.
“La limpieza no puede ser subrogada dado que es elemental para el trabajo de cualquier área, sobre todo la educativa, donde se requiere la limpieza. La intendencia debe ser parte de la comunidad de un área de trabajo, sobre todo las instancias de gobierno (…) es necesario para tener un ambiente sano para las y los trabajadores. (la limpieza) Es un trabajo que nunca se agota, es permanente, continuo”, explicó en entrevista a Cimacnoticias Guadalupe Carrasco, una de las trabajadoras organizadas del IEMS y, ahora, una defensora de los derechos humanos laborales contra la subcontratación u outsourcing. 

Trabajadoras del IEMS: emblema de abusos y de lucha

Las Trabajadoras de Intendencia se agruparon y organizaron desde diciembre de 2015, luego de que se despidió sin ningún reconocimiento laboral a 59 empleadas de limpieza de distintos planteles del IEMS.  
El suyo es un caso emblemático de cómo la subcontratación en México funciona como una práctica para que los dueños de las empresas evadan responsabilidades patronales y las trabajadoras no consigan hacer exigibles sus derechos laborales. 
Como documentó Cimacnoticias, luego del despido, las trabajadoras iniciaron un proceso organizativo para la defensa de sus derechos. En el camino identificaron que el IEMS no las reconocía como empleadas, sino que delegó a dos empresas subcontratistas (Roc-Man, el nombre de una de ellas) cualquier responsabilidad que hubiera por violación a sus derechos laborales. 
Estas empresas, por su parte, resultaron ser “fantasmas”, pues no respondieron las llamadas telefónicas de las trabajadoras, tenían el mismo representante legal aunque diferente razón social, no tenían oficinas y el domicilio fiscal que declararon era falso. 
Al detectar todas estas irregularidades y ante la inexistencia de las empresas subcontratistas, las trabajadoras iniciaron una demanda ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje para que fuera directamente el IEMS quien las reconociera como empleadas y les restituyera sus derechos laborales, lo que cuatro años después aún no ha sucedido. 
Las trabajadoras también iniciaron una queja ante la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHDF), la cual se cerró en 2018 porque “no hubo violaciones a los derechos laborales”; levantaron un plantón en el que realizan jornadas informativas; y, desde entonces, realizan campañas y diversas acciones públicas para exigir que se reforme la Ley Federal del Trabajo (LFT) para evitar nuevos abusos laborales por parte de empresas subcontratistas. 

La discusión legislativa

Desde la reforma de 2012, la LFT reconoce la subcontratación y  dice que ésta no podrá abarcar la totalidad de las actividades, iguales o similares en su totalidad, que se desarrollen en el centro de trabajo; deberá justificarse por su carácter especializado; y no podrá comprender tareas iguales o similares a las que realizan el resto de los trabajadores al servicio del contratante.
Desde la discusión de la reforma laboral en 2019, diversas legisladoras y legisladores –acompañados por organizaciones a favor de las mujeres trabajadoras, como las integrantes de la Campaña Trabajo Digno– empujaron iniciativas por eliminar la subcontratación como una práctica legal.
Sin embargo, esta discusión quedó fuera de la reforma final. Después, en noviembre de 2019, el senador Napoleón Gómez Urrutia presentó una nueva iniciativa al respecto, la cual avanzó en Comisiones pero quedó atorada ante el rechazo de las diferentes cámaras empresariales del país.
Como parte de este proceso, el Senado de la República realizó el pasado 12 de febrero un Parlamento Abierto cuya discusión se centró en materia de subcontratación laboral como la certificación y supervisión efectiva; la especialización y temporalidad como factores de la subcontratación; el derecho de participación de los trabajadores bajo las utilidades y el derecho a la libre sindicalización; y régimen de responsabilidad y sanciones en materia de subcontratación.
Las Trabajadoras de Intendencia Organizadas acudieron al recinto legislativo, pero no se les permitió participar, así que, de acuerdo con Carrasco, se limitaron a escuchar la posición de los empresarios y los representantes de las y los trabajadores. 
Al final  se elaboró un dictamen que no ha sido discutido y que no elimina la subcontratación. Sin legislar a favor de las trabajadoras ni garantizar justicia a las del IEMS, se decidió basificar al personal de intendencia pero sólo de la Cámara baja que trabaja en San Lázaro. 
De acuerdo con la información que han acumulado las Trabajadoras de Intendencia Organizadas, 80 por ciento de quienes se ocupan en actividades de intendencia de manera subcontratada son mujeres y 20 por ciento hombres.
“La subcontratación es una forma de esclavitud, ya que toma a la gente más vulnerable que por necesidad toma ese tipo de trabajos. Quedó demostrado que en el Congreso sólo hablan los empresarios. Nosotras entramos pero sólo vimos las pantalla, jamás se tomó en cuenta nuestra opinión de trabajadores. No creemos que eso sea justo para los trabajadores. Nosotras hemos planteado desde el inicio que se necesitan derechos plenos para los trabajadores, no simulación”, explicó Carrasco.
La defensora de derechos laborales precisó que, según lo que han investigado, las empresas subcontratistas del IEMS reciben contratos de 22 millones y medio de pesos para 10 meses por 360 trabajadores (o menos, porque hay plazas de aviadores). “Con lo que pagan a cada uno se cubre la mitad de esos 22 millones, ¿y el resto dónde queda volando?”, cuestionó.
Las trabajadoras asistieron este 18 de marzo a la Junta Local de Conciliación para exigir, junto al sindicato, que todo el personal de intendencia sea basificado y se le reconozcan todos sus derechos laborales; el laudo que obligaría al IEMS a reconocerlas como empleadas sigue rezagado porque no han notificado; y las empleadas siguen siendo despedidas de los planteles educativos sin que se les reconozcan sus derechos laborales.  

3/15/2020

Outsourcing y la legalidad disfrazada



Los derechos de la clase obrera continúan siendo una meta del gobierno de la Cuarta Transformación. Aunque se han querido reivindicar a los contratos modernos que están fuera de la ley y que benefician más a las empresas que al personal. Esto fue lo que dejó el periodo neoliberal.
Será difícil convencer a quienes firman esos contratos de que es mejor recibir un salario por tiempo limitado, que estar sin trabajo por tiempo indefinido.
Ya se está demostrando que pagando gravámenes atrasados por parte de empresas que no lo hacían ha generado un aumento en el erario. La evasión de impuestos ha sido un mal mayor.
La desigualdad entre la población y empresas en lo que se refiere a las obligaciones fiscales es un punto de partida para el empobrecimiento de la clase obrera y de los fondos para el gasto público.
Modificar la Ley Federal del Trabajo (LFT) para que las omisiones características de la subcontratación ilegal sean legales es parte de la falta de transparencia empresarial que ha venido perjudicando a los derechos laborales.
En el Senado de la República se ha propuesto que el “ outsourcing ilegal” se tipifique como delincuencia organizada con la finalidad de que sea punible:
...en la STPS (Secretaría del Trabajo y Previsión Social) se trabajará con el marco legal que existe, pero por el momento la ley vigente da margen para actuar en complemento con otras leyes como es la del Seguro Social.
La declaración anterior pone en evidencias las limitaciones que las autoridades tienen para vigilar que no se cometan abusos con la gente contratada irregularmente o con el desempeño comercial de las empresas.
También será difícil comprobar que se cumpla con las normas legales de los contratos, aunque la Ley Federal del Trabajo ayude en la vigilancia y verificación del compromiso, si se cumplen con las normas que protegen al personal contratado bajo el outsourcing.
La LFT vigila que se cumplan todas las normas que allí se plantean no sólo para cualquier tipo de contrato, sino para la transparencia de las patronales. Pero al mismo tiempo, la STPS ha reconocido que no tiene la capacidad para vigilar a todas las empresas para que cumplan con su deber y proporcionen un buen trato laboral a su personal.
Esta incongruencia de aceptar limpiar el outsourcing y reconocer que no podrán vigilar a todas las empresas, es violar las leyes que protegen a los trabajadores.
Por lo tanto, es necesario que la Ley Federal del Trabajo sea más explícita y rigurosa con las inspecciones y las sanciones a las compañías cuando sea necesario ... y a la Ley del Seguro Social para poder empatar la fiscalización de ambas instituciones y, al mismo tiempo, sumar al Servicio de Administración Tributaria.
A falta de estipulaciones expresas, la relación será por tiempo indeterminado. Además, de acuerdo con el artículo 24 de la reforma, las condiciones de trabajo deben hacerse constar por escrito cuando no existan contratos colectivos aplicables; se harán mínimo dos ejemplares, de los cuales quedará uno en poder de cada parte.
Las discusiones siguen en el Senado y, en tanto, las condiciones de vida del personal contratado bajo el sistema del outsourcing, cada vez se deteriora más. Está bien que se siga buscando más claridad en las leyes para que no haya coerción por parte de los empresarios.
Se busca, la contratación legal sin condicionantes y no una subcontratación seudolegal, amañada y condicionada, en perjuicio de los trabajadores y del propio fisco. ¿Está el outsourcing en contra de los principios sindicales?: solidaridad, identidad de clase, pluralismo, unidad de acción, unidad sindical y alianza con otros sectores sociales.

3/13/2020

ONG: derechos de empleados, fondo del tema de outsourcing


Las sanciones que se analizan en el Senado como parte de la nueva ley en materia de outsourcing son una vía correcta, aunque se corre el riesgo de que en la legislación se priorice el combate a la evasión fiscal en lugar de evitar las afectaciones a los trabajadores, advirtió Daniela Jiménez, directora del Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal).
Es importante tener muy claro que es responsabilidad de las empresas, a la que el gobierno debe dar seguimiento, porque no sólo se trata de una situación que puede vulnerar los ingresos de los empleados, sino también el acceso a seguridad social y prestaciones. Es un tema de justicia social, indicó.
El dictamen estaba programado para discutirse la semana pasada en comisiones en el Senado, luego de realizarse un foro de parlamento abierto en este recinto legislativo y en el Cámara de Diputados, en el que participaron agrupaciones laborales, sindicatos, empresas y representantes del gobierno.

Preocupante, que priorice impuestos y multas
En el borrador de dicha reforma legal se establecía que el contratante será solidariamente responsable de las obligaciones contraídas con los trabajadores, además de definir multas hasta de 5 mil unidades de medida y actualización (UMA) por no permitir inspección o caer en irregularidades por subcontratación, y mandata crear un registro nacional de empresas de subcontratación, así como un sistema de inspecciones por parte de la Secretaría del Trabajo, Instituto Mexicano del Seguro Social e Infonavit.
De entrada no lo veo mal, pero lo que debe quedar muy claro es que lo que está de fondo no sólo es el presupuesto de la nación, sino la seguridad y los derechos de los empleados. Lo preocupante de que toda la carga esté en cuestiones impositivas y multas es que se ponga énfasis en las implicaciones económicas para el país y las empresas, y volvamos a olvidar la afectación tan grande sobre la vida de los trabajadores, agregó Daniela Jiménez.
Por su parte, Héctor Márquez Pitol, director de Relaciones Institucionales de ManpowerGroup, agencia enfocada a la colocación de personal, señaló que durante el parlamento abierto, más de 80 por ciento de los participantes se pronunciaron “por poner un alto al outsourcing ilegal” y en favor de las medidas propuestas, mientras 15 por ciento pedía que siguieran las leyes actuales y establecer más inspección, en defensa de las empresas ilegales. Aseguró que sólo 5 por ciento pidió prohibir por completo el outsourcing bajo cualquier modalidad.

Periódico La Jornada

3/12/2020

Frena Gómez Urrutia intento de avalar dictamen afín a outsourceras ilegales

Regresa a comisiones tras ríspido debate en Morena

Monreal buscó aprobar propuesta semejante a la de Raúl Beyruti, uno de los principales subcontratistas

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▲ La propuesta de cambio hecha por el parlamento abierto es la misma que cabildea GinGroup, advierten senadores de Morena. La imagen, durante una reunión de febrero.

La propuesta para modificar el dictamen que regula el outsourcing, elaborada por la mesa de alto nivel, es la misma que impulsa y cabildea Raúl Beyruti Sánchez, presidente de GinGroup, una de las principales empresas dedicadas a la subcontratación laboral ilegal, advirtió el senador Napoleón Gómez Urrutia durante una ríspida discusión en su grupo parlamentario.
Fue una reunión plenaria de Morena, en la que se confrontaron las dos posturas sobre esa reforma para frenar el outsourcing: la que impulsa el coordinador Ricardo Monreal, quien planteó que se apruebe en sus términos el proyecto de la mesa de alto nivel –en la que participaron los coordinadores de todas las fuerzas políticas, empresarios y autoridades gubernamentales– y la de Gómez Urrutia, quien busca que las comisiones dictaminadoras sean las que decidan qué cambios hacer al dictamen.
Después de esa larga y fuerte discusión, realizada a puerta cerrada, se aprobó la propuesta del también dirigente del Sindicato Minero y el dictamen regresará a las Comisiones Unidas de Trabajo y Estudios Legislativos.
Antes del encuentro, 10 Morenistas, entre ellos Germán Martínez Cázares y Martí Batres, hicieron público un pronunciamiento en el que advierten que hay una alarmante coincidencia entre el proyecto de reformas de GinGroup y el de la mesa de alto nivel, como si fuera resultado de acuerdos entre ésta y la empresa “ícono del outsurcing ilegal”, reconocida así por la propia Unidad de Inteligencia Financiera.
De hacer esos cambios al proyecto aprobado en diciembre por las Comisiones Unidas de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos Segunda, no sólo permitiría continuar esa práctica laboral que tanto daño ha causado al país, además la legalizaría en detrimento del erario y los derechos más elementales de los trabajadores, advirtieron los senadores Aníbal Ostoa, Daniel Gutiérrez Castorena, José Narro, Ovidio Peralta, Blanca Piña, Gloria Sánchez y Antares Vázquez.
En su pronunciamiento, los morenistas demandan que no se obstaculice a las comisiones dictaminadoras que encabezan Gómez Urrutia y Ana Lilia Rivera (Morena), a fin de que puedan realizar su tarea y con base en la amplísima discusión que ya se ha dado decidan qué cambios introducir al dictamen.
Destacan que en el proyecto de reformas a las leyes Federal del Trabajo y del Seguro Social, aprobado por las comisiones dictaminadoras en diciembre pasado –que no pasó al pleno para dar paso a un nuevo parlamento abierto, demandado por los empresarios– “se define con claridad la figura de subcontratación legal y se establece, con igual claridad, cuándo se está ante prácticas ilegales que acaban con derechos laborales –como el de reparto de utilidades y libre sindicalización, entre otros– y defraudan al fisco, al IMSS e Infonavit. Ello se elimina de la redacción al artículo 15-A propuesto por la mesa de alto nivel y por la outsourcera GinGroup.
Durante la plenaria de Morena, tanto Monreal como Gómez Urrutia fijaron su postura. El primero insistió en que se deben tomar en cuenta las propuestas de los empresarios, del gobierno federal y de otros actores.
Gómez Urrutia dijo que él no formuló ningún compromiso con los empresarios y que sería muy grave que GinGroup sea la que decida en el Senado cómo regular el outsourcing.

Foto Jesús Villaseca
Periódico La Jornada

3/08/2020

La ruta del dictamen sobre outsourcing

Editorial La Jornada 



El proyecto de dictamen para reformar las leyes Federal del Trabajo y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con la finalidad de regular la práctica de la subcontratación por parte de las empresas, continúa en la tierra de nadie de la discusión parlamentaria. Inicialmente aprobado por las comisiones unidas de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos, segunda, del Senado de la República, inmediatamente después frenado por la Junta de Coordinación Política de esa cámara, sometido a estudio y modificaciones por medio de parlamento abierto, y ahora en espera de ser presentado ante el pleno sena-torial, el dictamen exhibe el interés de los sectores empresariales porque la legislación referida al outsourcing sea, en definitiva, lo más anodina posible.
El proceso de discusión del articulado propuesto por el dictamen se lleva a cabo en buenos términos, pero ello no le quita fuerza a los desacuerdos que traslucen las posiciones de quienes lo impulsan y de quienes lo consideran un ataque al libre mercado laboral. En primera instancia, la iniciativa privada se opuso lisa y llanamente a que el tema de la subcontratación fuera objeto de revisión y cambio: ¿Para qué reformar la Ley Federal del Trabajo –argumentaron sus representantes– si basta con aplicar las disposiciones existentes de manera puntual? Y para reforzar su postura, se pronunciaron por adoptar algunas medidas menores para “cerrarle el paso a las prácticas ilegales de outsourcing”, concediendo que éstas lesionan los derechos de los trabajadores y los intereses del erario.
La llamada mesa interinstitucional, que se encargó de atender los reclamos y las objeciones formuladas a la versión original del dictamen, acordó sin mayor trámite quitar la figura mediante la cual se tipificaba como crimen organizado a la subcontratación de trabajadores que no se realizara en los términos de la ley (en caso de que fuera reformada). Ello –dijeron– porque en la nación hay leyes que castigan específicamente a los empresarios abusivos. No ha resultado tan sencillo, en cambio, acordar sobre el tipo de responsabilidad que corresponde a las empresas que realizan subcontrataciones en forma legal. Al proponer la figura de responsabilidad solidaria para esas empresas, el texto del dictamen corregido las exime de pagar, por ejemplo, reparto de utilidades.
Hay, en este punto, un aspecto sobre el texto del dictamen que vale la pena tomar en cuenta: una instancia como la mesa interinstitucional, por más acuerdos que haya habido a la hora de constituirla, no tiene la potestad de modificar un documento aprobado en comisiones. De ahí que la decisión de la presidenta del Senado, Mónica Fernández, en el sentido de regresar el texto modificado a las comisiones que originalmente lo dieron a conocer, haya sido rechazado por el presidente de la Comisión de Trabajo de la misma cámara, Napoleón Gómez Urrutia, quien aboga porque sea el pleno senatorial el encargado de tratar el dictamen.
Los dimes y diretes, así como el tono de las discusiones generadas por el proyecto, no deben hacer olvidar la gran importancia que tiene alcanzar una regulación adecuada dela subcontratación, práctica que no puedequedar librada al criterio de la iniciativa privada y al margen de los intereses de los trabajadores.

Proyecto del Senado “legaliza el outsourcing”, critica Gómez Urrutia

Incluye cambios a gusto de empresarios, reprocha
La iniciativa de la mesa de alto nivel permitirá que subcontratistas evadan impuestos, lamenta



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▲ Durante la sesión del 25 de febrero pasado, en el Senado.

En el proyecto de dictamen para regular el outsourcing elaborado por la mesa de alto nivel hay cambios de fondo que se hicieron a gusto de los empresarios y que van en sentido contrario a la intención de erradicar la subcontratación laboral que evade al fisco y vulnera derechos fundamentales de los trabajadores, como el reparto de utilidades, advirtió el senador de Morena Napoleón Gómez Urrutia.
Presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado, resaltó que desde que presentó la iniciativa en la materia, los fuertes intereses que se oponen a regular la tercerización se hicieron presentes, comenzaron las presiones dentro y fuera de esa cámara del Congreso y lo que pretenden ahora es que él avale un proyecto de dictamen que, en lugar de frenar esa práctica, la legaliza.
Son preocupantes, detalló, los cambios que los integrantes de esa llamada mesa de alto nivel –en la que participaron empresarios, los coordinadores de todas las fuerzas políticas en el Senado y la Secretaría del Trabajo– formularon al dictamen aprobado por la Comisión que él encabeza y la de Estudios Legislativos Segunda, en diciembre pasado.
Se refirió particularmente al artículo 15-A de la Ley Federal del Trabajo, en el que se da la vuelta a la figura de responsabilidad solidaria para permitir que los patrones puedan seguir evadiendo el reparto de utilidades al personal sindicalizado y a los empleados de confianza.
La redacción propuesta señala que la empresa subcontratista será solidariamente responsable de las obligaciones contraídas con los trabajadores. Es decir, explicó, de nada sirve que los asalariados exijan utilidades a la firma de outsourcing que los tiene en nómina, porque ésta no genera ganancias.
Además, no son reconocidos como personal de la empresa principal, que sí produce utilidades. Puso como ejemplo a algunas compañías de extracción que no cumplen con el pago de ese derecho a los trabajadores mineros, ya que son contratados por una terciaria.
El dirigente del sindicato minero expuso asimismo que en ese proyecto de dictamen “se mantiene vivo el insourcing, que es la práctica de los grandes consorcios de crear subsidiarias para evadir el fisco y sus responsabilidades laborales”.
Gómez Urrutia resaltó que no hay cambio real para 8.2 millones de personas subcontratadas, en ese proyecto que defienden los empresarios, el Partido Acción Nacional, la Confederación de Trabajadores de México y algunos en Morena.
Todo seguirá igual en materia de outsourcing, lamentó, y si ese es el modelo que quieren seguir, entonces que vengan aquí al Senado los empresarios y los cabilderos a imponer sus condiciones y nosotros, los legisladores, nos vamos.
El senador de Morena resaltó que sería un grave error no regular ya el outsourcing, que quedó pendiente en la pasada reforma laboral, pues se permitirá que los grandes consorcios persistan en la evasión de miles de millones de pesos y sigan defraudando al Instituto Mexicano del Seguro Social, al que dejan de pagar unos 50 mil millones de pesos al año. Con esos recursos se podrían comprar medicinas, construir hospitales y resolver la crisis que atraviesa el sector salud, insistió.
Aclaró que el dictamen aprobado en comisiones en diciembre pasado sólo puede ser modificado por las comisiones dictaminadoras o el pleno del Senado, ya que la mesa de alto nivel no tiene facultades para ello.
Gómez Urrutia expresó que espera que la próxima semana se reúnan las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos Segunda para discutir el dictamen. Advirtió que no están obligados a retomar todas las propuestas de la mesa de alto nivel, sólo las que enriquezcan el proyecto sin cambiar la esencia de la reforma.

Foto Roberto García Ortiz
Periódico La Jornada
Domingo 8 de marzo de 2020, p. 9

3/01/2020

El outsourcing como facilitador de fraude

Editorial La Jornada 


Mientras las discusiones sobre la necesidad de regular el outsourcing en México se multiplican en distintos ámbitos (parlamentario, político, económico, académico, empresarial, sindical), el recurso de subcontratar trabajadores por parte de empresas para que realicen labores o presten servicios internos sin recibir a cambio las prestaciones de ley, sigue extendiéndose por el país. Ensalzado por sus defensores como una manera de crear nuevas plazas laborales, en términos reales el esquema es usado por muchos empleadores para evadir impuestos, establecer formas de contratación ilegal e incrementar sus ganancias a costa de precarizar las condiciones de trabajo de quienes se desempeñan en el contexto de dicho esquema.
El hecho de que la tercerización (como también se le llama a esta práctica) esté considerada en la Ley Federal del Trabajo, que desde 2012 la define y delimita, no impide que sea fuertemente criticada, especialmente porque pone todos los mecanismos del contrato en manos de las empresas y deja en una virtual desprotección a la parte trabajadora. Pero también hay espacios de gobierno que no ven el outsourcing con buenos ojos, porque ante la insuficiente normatividad que actualmente lo regula, se elaboran facturas falsas y se defrauda al sistema de pensiones, a los organismos de vivienda y a la seguridad social, operando así directamente contra el fisco.
En diciembre del año pasado, las comisiones unidas de Trabajo y Previsión Social y Estudios Legislativos Segunda del Senado elaboraron un dictamen con cambios a la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social, orientado a precisar mejor los alcances de la subcontratación. Los autores de la propuesta calificaron duramente esa práctica, cuando se aplica de manera sesgada y es utilizada para no pagar impuestos: se trata prácticamente de delincuencia organizada, dijeron. El empresariado, particularmente el agrupado en la Confederación Patronal de la República Mexicana, se opuso a las eventuales modificaciones, argumentando que éstas afectarían la competitividad, la sustentabilidad y la estabilidad de las empresas que realizan actividades de tercerización. Aduciendo que hacía falta más reflexión sobre el tema, el Senado pospuso la discusión y de ese modo le puso un alto a los intentos de cambio. Acordó, asimismo, discutir el asunto en parlamento abierto, con empresarios, trabajadores y funcionarios públicos de distintos organismos.
A mediados de febrero pasado, el programado parlamento abierto reunió a partidarios del cambio y renuentes al mismo. Como era previsible, no hubo acuerdos en lo esencial; pero en cambio salieron a relucir algunos datos escandalosos sobre la tercerización y sus consecuencias, entre los que se contaron daños al Servicio de Administración Tributaria por 334 mil millones de pesos no pagados en impuestos, denuncias por empresas fachada, una avalancha de facturas por servicios inexistentes y algunas otras irregularidades menos espectaculares pero no menos dañinas.
En tanto el tema sigue dando de qué hablar, trasciende (ver páginas interiores) el nombre de gran número de empresas locales y extranjeras que, valiéndose del outsourcing, obtienen jugosas ganancias moviéndose entre la tierra de nadie que deja una legislación insuficiente y el campo abierto a la ilegalidad.

Raúl Beyruti, rey del outsourcing y el cuarto mayor empleador en México

Posee Gingroup y diversos medios
Santander, HSBC, Walmart, Comex y Afirme, entre sus clientes
El poblano Raúl Beyruti, con su GINgroup, ha tenido un acelerado acenso en el modelo de tercerización, outsourcing, durante los años recientes. Es líder absoluto del ramo en México, donde cada vez adquiere más empresas, destacando las de medios de comunicación.
La tercerización ha estado plagada en el país de claroscuros y aunque ha permeado en amplios sectores de empresas, existen cuestionamientos y denuncias contra algunos que desarrollan este modelo e incurren en elusión fiscal, dejando mejores márgenes eco-nómicos a las compañías al pagar menos impuestos, pero perjudicando al trabajador, que ve disminuida su contribución al Infonavit y la Afore.
En 2017, la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH) cuestionó en un medio de comunicación de circulación nacional a GINgroup, calificándola como una empresa simuladora por los beneficios integrados que aplica.
Prestaciones a bajo costo
Sin embargo, los cuestionamientos no fueron documentados y, a la fecha, la AMECH no ha vuelto a tocar el tema. Ante ese tipo de juicios, el presidente y fundador de GINgroup ha respondido que las críticas e intentos por desprestigiar a GINgroup obedecen a que pocas empresas tienen el tamaño para consolidar un paquete de prestaciones tan extenso y a bajo costo como el suyo.
Hasta el año pasado, GINgroup tenía más de 180 mil colaboradores contratados para terceros, colocándose como el cuarto empleador más grande de México, 10 mil más que los de las 20 filiales de la AMECH.
En total son cuatro mil 500 compañías las que cuentan con los servicios del grupo de Beyruti, entre éstas Santander, HSBC, Walmart, Comex y Afirme.
El empresario sostiene que su liderazgo en el ramo obedece a que su grupo cuenta con un software de administración que permite a los clientes conocer los datos de sus empleados en tiempo real en cuestión de sueldos, horas extra, ausentismos y pagos al seguro social.
Cifras de GINgroup revelan que su facturación al año es de 31 mil millones de pesos.
A partir de 2017 GINgroup, además de participar en el outsourcing manejando la nómina de grandes empresas, comenzó a tener presencia en diversos medios de comunicación al adquirir importan-tes acciones.
Para entonces el grupo ya tiraba la revista emblemática Playboy México, y adquirió Grupo Medios por unos 80 millones de pesos.
De esta forma, ahora edita también revistas impresas como Futbol totalDónde ir y Open, entre otras.
El año pasado, el grupo de Beyruti adquirió también 20 por ciento del diario El Economistade España.
En la actualidad posee 46 por ciento de Mundo Ejecutivo y desarrolla contenidos en radio y televisión. El corporativo GINgroup tiene presencia también en una buena parte de América Latina y emprende sólidos proyectos para expandirse a Estados Unidos, Canadá, Alemania, España, Italia y China.
La subcontratación ha estado en la agenda desde la campaña del actual presidente Andrés Manuel López Obrador y se avivó por la iniciativa de reforma a las leyes en la materia presentada en el pasado periodo legislativo por el senador morenista Napoleón Gó-mez Urrutia.
Sin embargo, la propuesta fue frenada en diciembre pasado por la Junta de Coordinación Política (Jucopo), encabezada por el también morenista Ricardo Monreal, con el argumento de que era necesario un parlamento abierto para ampliar la discusión del tema y que participen empresarios, investigadores y dirigentes sindicales.
De acuerdo con Napoleón Gómez Urrutia, su propuesta busca regular y controlar el outsourcing ilegal y someterlo a las nuevas reglas y procedimientos, pues algunas empresas de tercerización, en complicidad con empresarios, se han vuelto un cáncer para la sociedad al controlar a 8 millones de trabajadores en el país, lo que representa pérdidas para el gobierno por alrededor de 500 mil millones de pesos.
Periódico La Jornada
Sábado 29 de febrero de 2020, p. 14

1/23/2020

La subcontratación y su reforma por venir



La reforma a la Ley Federal del Trabajo, aprobada el año pasado, es una de las modificaciones más importantes en la historia del derecho laboral. Conlleva cambios sustanciales en el reconocimiento de los derechos fundamentales de las personas trabajadoras y una mejora en la justicia laboral.

Los cambios incorporados al marco jurídico del trabajo fueron de tal trascendencia que se puede hablar de que se ha construido un nuevo paradigma en materia laboral, ya que se estableció una nueva dimensión en el plano de las libertades sindicales de los trabajadores y se instauró un modelo de justicia totalmente distinto. Sin embargo, aun cuando se está frente a una reforma de gran calado, se advierte que ésta resultó insuficiente para pensar en una normativa laboral de vanguardia y de justicia social eficiente.

Si bien existe un consenso entre los diversos sectores laborales y económicos en torno a que la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1° de mayo de 2019 vino a fortalecer la democracia sindical y la impartición de justicia, es un hecho que algunos puntos no se incluyeron en su contenido. Uno de los temas laborales que deben ser revisados y regulados bajo una dimensión de responsabilidad social y de derechos humanos es la subcontratación, conocida como outsourcing.

La Ley Federal del Trabajo dispone que el régimen de subcontratación laboral es aquel por medio del cual un patrón, denominado contratista, ejecuta obras o presta servicios junto con sus trabajadores a favor de un contratante, persona física o moral, la cual fija las tareas del contratista y lo supervisa en el desarrollo de servicios o la ejecución de las obras adquiridas.

Es innegable que esta figura es necesaria para el desarrollo de diversas actividades y funciones que algunas empresas o entidades públicas llevan a cabo, y que en muchas ocasiones, por cuestiones de estructura, recursos financieros y/o humanos se ven limitadas a efectuarlas por sí solas. De ahí que las empresas dedicadas a la subcontratación facilitan, en buena medida, la eficacia y funcionalidad de las corporaciones por las que fueron contratadas, aunque son una clara simulación laboral que pretende eludir toda la responsabilidad de las grandes compañías que las subcontratan y que son miembros activos de las diversas cámaras empresariales. Por esta razón se defienden y se protegen en complicidad.

Sin embargo, aun cuando la existencia de esta figura pudiera estar justificada, en la práctica muchas empresas han desvirtuado su razón de ser al convertirla en un medio de explotación laboral para las personas trabajadoras, ya que se violan sus derechos laborales y de seguridad social. Además de lo anterior, muchas subcontratadoras incumplen con sus obligaciones fiscales y en materia de seguridad social, aunque obtienen ganancias multimillonarias, lo que afecta así a la hacienda pública.

La subcontratación ilegal ha conducido a la creación de empleos precarios y a la baja productividad laboral que, al retroalimentarse con otros factores como la inestabilidad laboral, la baja inversión en la capacitación y la informalidad, generan un gran número de personas trabajadoras en situación de pobreza, inequidad y con carencia de oportunidades.

Las consideraciones anteriores muestran la conveniencia de celebrar un parlamento abierto en febrero de este año, ya que si bien ya se había celebrado uno del 23 al 25 de julio pasado para estudiar el referido tema, en esta ocasión resulta importante analizar el dictamen aprobado el 3 de diciembre de 2019 por las Comisiones Unidas de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos, segunda, de la LXIV Legislatura de la Cámara de Senadores, para que en su seno se construyan los insumos pertinentes que sirvan de base para fortalecerlo sin perder la sustancia del mismo, y con eso generar una legislación que implique robustecer la actividad de la subcontratación cien por ciento correcta, ética y legal.

Entre los puntos principales a analizar en el parlamento abierto y que prevé el referido dictamen se consideran los siguientes:

a) La obligación para el contratante que hubiese sido omiso en el pago del reparto o participación de las utilidades, a propósito de haber participado en la ejecución de una subcontratación simulada, de cubrir espontánea o voluntariamente a las personas trabajadoras afectadas el monto total correspondiente al reparto o participación de utilidades omitido durante el periodo de subcontratación ilegal.

b) Se busca eliminar el efecto de impedir que los trabajadores se beneficien o participen de las utilidades, PTU.

c) Establece un modelo de responsabilidad solidaria compartida para garantizar el pago de las contribuciones en materia de seguridad social para las personas trabajadoras.

d) Señala la obligación de suscribir un contrato en el que se especifiquen, de forma clara y precisa, los términos para la subcontratación con el fin de conocer sus alcances y sus detalles.

e) Propone que la autoridad laboral genere normas necesarias para la certificación de las empresas contratistas, así como la creación de un sistema de gestión para verificar el cumplimiento de los requisitos para la subcontratación.

f) Contempla que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social deberá crear el registro nacional de empresas de subcontratación, con el que se podrá advertir cuáles se dedican a este giro, una vez que aprueben lo establecido por el sistema de gestión están en posibilidad de celebrar contratos bajo el esquema de outsourcing.

g) Conserva la posibilidad de que la subcontratación pueda realizarse respecto de actividades laborales en las que los trabajadores que el contratista provea exijan de una especialización.

h) Establece que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social –en coordinación con el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores y el Servicio de Administración Tributaria– llevarán a cabo las inspecciones preventivas, ordinarias y extraordinarias, para comprobar que la persona contratista cumple con las obligaciones laborales y de seguridad social correspondientes.

i) Establece que aquellas personas empleadoras que hayan llevado a cabo actos de simulación, así como tendientes a evitar el pago de las contribuciones debidas bajo el régimen de subcontratación, por afectar al fisco y al erario público, son susceptibles de ser sancionadas, fiscal y penalmente.

En ese sentido, como consecuencia del parlamento abierto, los distintos sectores relacionados con el mundo del trabajo tendrán la oportunidad de manifestar sus opiniones y propuestas que estimen importantes sobre los temas antes referidos y con eso mejorar y enriquecer el contenido del dictamen que se comenta.

Lo que aprobamos en las Comisiones Unidas del Senado de la República por unanimidad será llevado al pleno porque está en juego la aplicación correcta de la ley en beneficio de México, de los trabajadores y de las instituciones sociales, de salud, de vivienda y de pensiones y no sólo de unos cuantos. Es necesario cambiar las bases y el rumbo de la política económica y social para eliminar la desigualdad y la corrupción que tanto daño han hecho a la nación y a los mexicanos.

1/16/2020

Estrategia de proveedores dificulta su control: OIT


La subcontratación laboral se extendió como estrategia común en las cadenas mundiales de suministro, formadas por empresas que tienen múltiples niveles de proveedores y con lo cual se dificulta su control, señala la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Para entregar sus pedidos a tiempo, los proveedores de todo el planeta suelen recurrir a la subcontratación o a contratos de trabajo informal, prácticas que llegan a estar acompañadas de abusos físicos o verbales, violencia de género, acoso, intimidación, limitaciones en la libertad de circulación y de los derechos laborales o sindicales de las personas que laboran en estas condiciones.
Estas situaciones no se limitan a los trabajadores adultos, ya que también puede imponerse a los niños que trabajan en las cadenas globales de suministro. Incluso la subcontratación, como parte de la economía informal, llega a relacionarse con el trabajo forzoso y la trata de personas, precisa la OIT en un análisis sobre el trabajo en las cadenas mundiales de suministro.
Los trabajadores subcontratados no figuran en los libros de los proveedores y pueden laborar sólo unos días o semanas, lo que hace más difícil la detección de abusos. Sin embargo, hay otra modalidad de trabajo subcontratado, el que se realiza a domicilio con cuotas de producción o destajo y para el cual las familias suelen recurrir o involucrar a sus hijos con el fin de cumplir o aumentar sus ingresos, de la misma manera en que ocurre en el caso de los jornaleros agrícolas.
Treinta y uno por ciento de los proveedores recurre a la subcontratación para hacer frente a los picos de demanda, señala el organismo, ya que la mayoría considera que entre 30 y 50 por ciento de sus pedidos tienen plazos de entrega insuficientes, así que para cumplir a tiempo recurren a la subcontratación y contratos de trabajo informal.
Advierte que la subcontratación, sobre todo cuando no está autorizada, puede aumentar los riesgos de trabajo infantil, trabajo forzoso y trata de personas a lo largo de la cadena. Sobre todo porque se involucra a empleados que no pertenecen formalmente a la cadena de un comprador y, por tanto, quedan fuera del alcance de auditores e inspectores.
La OIT destaca que no sólo los plazos de entrega hacen que las empresas recurran a la subcontratación, sino también lo realizan para reducir sus costos. La imposición de precios por debajo de los costos de producción y una posición de negociación débil están asociadas con un aumento de entre 16 y 30 por ciento de la producción subcontratada, añade.
El fenómeno no se limita a los países menos industrializados, también ocurre en Europa Occidental y Norteamérica, en cuaquier lado donde hay empresas que tienen la necesidad repentina de trabajadores adicionales para completar un pedido a tiempo y evitarse multas de sus compradores, indica la OIT.
El estudio sostiene que la violación de derechos humanos es mayor en la medida en que la subcontratación se da en varias etapas de la cadena de suministro y cuando existen intermediarios que cobran comisiones por colocar a los trabajadores, además de amenazarlos con sanciones o cobrarles un monto, deducciones salariales e incluso generarse servidumbre por deudas.

 Periódico La Jornada

Ofensiva oficial para acabar con el outsourcing ilegal

Cárcel hasta por 20 años a quienes recurran a esa práctica
Crea el gobierno federal grupo de trabajo contra esa subcontratación
STPS: en esa línea, 6 mil empresas; evadieron $21 mil millones al fisco
AMLO: 14 mil firmas despidieron a 60 mil empleados en diciembre
AMLO llama a empresarios a tener dimensión social
Se juzgará la subcontratación como delincuencia organizada

El gobierno crea coordinación con el fin de acabar con ese sistema ilegal
Se prevén penas hasta de 14 años de prisión a quien contrate y de 20 a los prestadores del servicio que pretendan eludir pagos a asalariados o al fisco

El gobierno federal estableció una coordinación institucional con el fin de acabar con la subcontratación laboral ilegal en el país. Aunque el también llamado outsourcing tiene opciones legales, quienes recurran a dicha práctica con el propósito de evadir pagos a trabajadores o al Servicio de Administración Tributaria zSAT) podrían ser juzgados como delincuencia organizada o por defraudación fiscal, con penas hasta de 20 años de prisión.

Al hacer el anuncio del grupo de trabajo contra este delito –en el que participan las secretarías del Trabajo y Previsión Social (STPS) y de Hacienda y Crédito Público (SHCP), así como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores– el presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que más de 14 mil empresas despidieron a toda su nómina en diciembre, lo que representa 60 mil trabajadores, aunque en total fueron cesadas 380 mil personas ese mes.

Durante la conferencia de prensa en Palacio Nacional, López Obrador indicó que las irregularidades en contrataciones laborales tienen que ver "con todas las prácticas que vienen de tiempo atrás para no reconocer los derechos de los trabajadores", e hizo un llamado a los empresarios a tener dimensión social, con la finalidad de cumplir con los derechos de los asalariados.

Tras informar acerca de la creación del grupo de trabajo contra la subcontratación ilegal, la titular de la STPS, Luisa María Alcalde, estimó que hay 5 millones de personas bajo ese esquema.

Sin precisar cuántos trabajadores de esos 5 millones se estima que están contratados en el marco de la ley, la secretaria afirmó que se calcula que 6 mil empresas incurren en subcontratación "abusiva", lo que provoca una evasión de 21 mil millones de pesos anuales.

La diferencia radica en que mientras la ley permite que una empresa subcontrate a personal para un servicio especializado con el propósito de no distraerse de su actividad principal, la subcontratación ilegal se genera cuando traslada la plantilla laboral completa a un intermediario con el único fin de encubrir la relación laboral e incumplir obligaciones, explicó la funcionaria.

Zoé Robledo, director general del IMSS, explicó que ya fueron detectadas mediante operativos, entre septiembre y diciembre, mil 200 empresas con prácticas de subcontratación ilegal, que agrupan a 862 mil 489 trabajadores.

La Procuraduría Fiscal de la SHCP investigará los casos de este tipo con el fin de determinar si existe defraudación fiscal o delincuencia organizada.

La reforma penal fiscal más reciente –entró en vigor el primero de enero–, “precisamente va encaminada a castigar y perseguir como delincuencia organizada a todas esas empresas que dan el servicio de outsourcing ilegal; es decir, tres o más personas que en forma permanente y reiterada llevan a cabo actividades ilícitas, como en este caso es la defraudación fiscal”, indicó el titular de la dependencia, Carlos Romero.

Quien contrate servicios ilegales de este tipo podría ser sancionado hasta con 14 años de prisión; en tanto, quien preste el servicio ilegal, es decir, los outsourcing, podrían ser condenados hasta con 20 años.

Gobernadores deberán explicar rechazo al Insabi

Al ser interrogado acerca de la negativa de varios gobernadores del PAN a sumarse al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), el presidente López Obrador indicó que los mandatarios que no se incorporen deberán explicar en sus estados por qué seguirán cobrando cuotas de recuperación a la población no asegurada. Durante la comida que ofreció a los mandatarios estatales esta semana, aclaró, no se tocó el tema, ni hablaron de cuestiones presupuestales.

Néstor Jiménez y Alma E. Muñoz
Periódico La Jornada

12/16/2019

El outsourcing, mecanismo monumental de precarización del trabajo en México


Estados Unidos presiona al gobierno mexicano para que modifique y ajuste las leyes laborales a los requisitos y prerrogativas del T-MEC. Esta es una de las condiciones que exige la señora Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, para que su congreso se digne firmar el tratado comercial. En lo que escribimos estas líneas se mostró el entreguismo del régimen lopezobradorista a Estados Unidos, como se aprecia en el siguiente párrafo:
“Estados Unidos podrá realizar labores de vigilancia en México sobre el cumplimiento de la Ley laboral mexicana y pedir un panel de expertos cuando se viole la democracia sindical, según el protocolo modificatorio para ratificar el Tratado de Libre Comercio de México, EU y Canadá (T-MEC), firmado ayer en Palacio Nacional.
En la redacción solamente cambiaron la figura de “inspectores laborales” por “agregados laborales”.
Se manifiesta como no es necesario proclamarse como un gobierno neoliberal para ceder ante la política norteamericana reforzando la tradicional dependencia estructural de México con el imperialismo estadunidense que amenaza, además, con la construcción del muro de la ignominia en el área fronteriza de ambos países y mediante la imposición de la política migratoria de Estados Unidos al gobierno mexicano, tendiente a convertir a México —que en los hechos ya lo es— en un “tercer país seguro” en detrimento de miles de trabajadores indocumentados provenientes principalmente de Centroamérica.
A pesar de que el proyecto de reforma a la legislación laboral había sido aprobado por unanimidad en comisiones del Senado de la República, en atención a los intereses y peticiones de los empresarios, fue pospuesta su discusión hasta febrero de 2020 por la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Senadores.
La Iniciativa de reforma original para regular y limitar el outsourcing fue del senador morenista Napoleón Gómez Urrutia, presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado de la República apoyada por el Partido del Trabajo (PT) quien exige la desaparición del outsourcing “por ser una figura que se ha utilizado para evadir impuestos y precarizar el empleo“, además porque violenta los derechos de la clase trabajadora y constituye una práctica neoliberal.
El senador Urrutia denunció que los empresarios traicionaron y chantajear al gobierno para que se abriera una nueva fase de consultas con el fin de aplazar la reforma encaminada a regular la subcontratación y obligar a las empresas a pagar el salario mínimo profesional, reconocer la antigüedad de los trabajadores, cubrir las cuotas reales de Seguridad Social y Vivienda, cumplir las obligaciones tributarias y garantizar el derecho a la libre sindicalización y la negociación colectiva (véase La jornada, 6 de diciembre de 2019).
En su propuesta, el PT plantea derogar los artículos 15-A, 15-B, 15-C y 15-D de la Ley Federal del Trabajo, que desde el 2012 norman el outsourcing. Veamos en qué consisten estos artículos.
El Artículo 15-A plantea que:
“el trabajo en régimen de subcontratación es aquel por medio del cual un patrón denominado contratista ejecuta obras o presta servicios con sus trabajadores bajo su dependencia, a favor de un contratante, persona física o moral, la cual fija las tareas del contratista y lo supervisa en el desarrollo de los servicios o la ejecución de las obras contratadas.
Este tipo de trabajo, deberá cumplir con las siguientes condiciones:
a) No podrá abarcar la totalidad de las actividades, iguales o similares en su totalidad, que se desarrollen en el centro de trabajo.
b) Deberá justificarse por su carácter especializado.
c) No podrá comprender tareas iguales o similares a las que realizan el resto de los trabajadores al servicio del contratante.
De no cumplirse con todas estas condiciones, el contratante se considerará patrón para todos los efectos de esta Ley, incluyendo las obligaciones en materia de seguridad social”.
El Artículo 15-B plantea que:
El contrato que se celebre entre la persona física o moral que solicita los servicios y un contratista, deberá constar por escrito.
La empresa contratante deberá cerciorarse al momento de celebrar el contrato a que se refiere el párrafo anterior, que la contratista cuenta con la documentación y los elementos propios suficientes para cumplir con las obligaciones que deriven de las relaciones con sus trabajadores.
El Artículo 15-C estipula:
La empresa contratante de los servicios deberá cerciorarse permanentemente que la empresa contratista, cumple con las disposiciones aplicables en materia de seguridad, salud y medio ambiente en el trabajo, respecto de los trabajadores de esta última.
Lo anterior, podrá ser cumplido a través de una unidad de verificación debidamente acreditada y aprobada en términos de las disposiciones legales aplicables.
El Artículo 15-D señala que:
No se permitirá el régimen de subcontratación cuando se transfieran de manera deliberada trabajadores de la contratante a la subcontratista con el fin de disminuir derechos laborales; en este caso, se estará a lo dispuesto por el artículo 1004-C y siguientes de esta Ley.
El Consejo Coordinador Empresarial, como representante de una de las fracciones más fuertes de la lumpenburguesía mexicana, evidentemente demanda que no se modifique el régimen vigente de subcontratación. Incluso, se inclina porque sea liberado de toda traba o regulación que impida su libre funcionamiento a favor de sus intereses de clase. Por su parte el gobierno lopezobradorista, intentando asumir una especie de posición bonapartista que supuestamente beneficie tanto a los trabajadores como a los empresarios — cuestión imposible en el sistema capitalista — plantea cierta regulación, pero no la supresión de ese régimen de superexplotación del trabajo que es la subcontratación u outsourcing y que algunas estimaciones revelan que más de 8 millones de trabajadores mexicanos trabajan bajo esta modalidad, a la par que desnuda una de las formas más extremas de la flexibilidad laboral del capital que ha impuesto el neoliberalismo contra los trabajadores y otros segmentos sociales de las clases subalternas.
Si el gobierno de Mexico se presume “progresista” debería de implementar políticas laborales integrales que excluyan y supriman de nuestra legislación laboral el outsourcing o tercerización y que este sea sólo un recurso voluntario al que libremente puedan acudir, en situación excepcional, los trabajadores. 

12/12/2019

La subcontratación y el T-MEC



En el mundo sindical, como en el campo empresarial y político, existen algunas almas perversas que buscan frenar el avance de la justicia y la razón por medio de la táctica de detención temporal de reformas innovadoras con alto contenido democrático y social.
Su oportunismo y ambición no les alcanza para ver que el tiempo, la evolución del movimiento obrero y su papel ascendente en la comunidad, así como su actuación en el proceso de transformación de nuestro país hacia una comunidad moderna, educada, justa, digna y llena de bienestar, no se puede detener, hagan lo que hagan.
Los triunfos aparentes de la reacción, de los oportunistas, de los traidores, nunca podrán equipararse con las victorias permanentes de los pensamientos e ideas avanzadas y modernas que son las que permiten construir una nueva y mejor sociedad. Dejan que los seres humanos vivamos con dignidad y con mejores dinámicas sociales.
Hace algunas semanas presenté en el Senado de la República la iniciativa que busca reformar la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social en materia de subcontratación ( outsourcing, en inglés). Posteriormente se dictaminó y fue aprobada por unanimidad por las y los senadores integrantes de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos, Segunda.
De inmediato los empresarios más reaccionarios de este país, así como los que se dedican a estas actividades de subcontratación se inconformaron, protestaron y amenazaron a través de sus amigos, personeros y cabilderos en el Congreso de la Unión, muy en particular en el Senado de la República. Se organizaron estos grupos para frenar esta reforma visionaria que busca la correcta aplicación de la justicia constitucional laboral en México y erradicar el quebranto que ha existido en los recientes 30 años a los derechos de los trabajadores, al fisco mexicano y a las instituciones de seguridad social.
Es esencial detener y revertir el grave y delicado tema de la evasión fiscal, que el outsourcing ilegal ha acumulado alrededor de 500 mil millones de pesos anuales, además de obligarlos al pleno respeto a los derechos de los trabajadores, sus salarios y prestaciones, incluido el reparto de utilidades, PTU, los cuales no cubren ni su antigüedad en el sistema de pensiones. Pero también acabar con el fraude en el que incurren por dejar de contribuir esos mismos empresarios a las aportaciones por cuotas que deben cubrir ante el IMSS, Infonavit y las Afore para que los trabajadores tengan una jubilación digna.
Esas prácticas que han enriquecido a unas cuantas familias, también han contribuido a exacerbar más los problemas de desigualdad y la explotación de las personas trabajadoras, a acrecentar la evasión fiscal y por supuesto a hacer más evidente la falta de responsabilidad social de algunos empresarios. Corregir, regular y controlar estas actividades ilegales se ha vuelto un tema de discusión nacional en donde ya se han sumado muchos empresarios con dimensión social que están de acuerdo en impedir este quebranto a los trabajadores y a la nación.
Con calumnias, ataques mediáticos y tareas constantes de cabildeo con los políticos y cómplices en diferentes esferas del sistema, han deformado el contenido y alcances de esta iniciativa, la cual una vez más, hay que dejar en claro, busca evitar la evasión fiscal, obliga a cumplir y respetar los derechos de los trabajadores, casi 8 millones bajo ese sistema, y a garantizar que los empresarios y outsourceros cumplan sus obligaciones ante el IMSS, Infonavit y con fondos de pensiones y jubilaciones.
Además, en el dictamen aprobado se les otorga un plazo de 12 meses a las compañías de outsourcing para que se autocorrijan, se registren y certifiquen conforme a derecho y para que las autoridades competentes apliquen los mecanismos de verificación. Los que no lo quieran hacer la ley es muy clara, en México como en cualquier nación del mundo, los fraudes, evasiones y simulaciones o engaños se castigan conforme a las leyes vigentes.
Han llegado al extremo de decir que, si se aprueban estas reformas, no pasaría el T-MEC. Qué dirán ahora después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador logró el acuerdo para consensuar y firmar el protocolo modificatorio que garantiza la posterior aprobación por los poderes legislativos de los tres países y su entrada en vigor.
Han sido semanas de ataques infundados por algunas facciones reaccionarias, siempre desmentí la información que expresaba que la iniciativa que regula la subcontratación nos alejaba de la firma. Por el contrario, esto nos acercó más a la aprobación del T-MEC porque generó confianza y certidumbre para que quede claro que el gobierno de México va en serio para cumplir con la reforma laboral y todos los compromisos asumidos entre las tres naciones para consolidar la democracia sindical, la justicia laboral y mejorar gradualmente los ingresos de los trabajadores y de la población en general.
Hoy, México ha dado un gran paso con el establecimiento del protocolo modificatorio del T-MEC, que ya cuenta con el consenso de los poderes ejecutivos y los congresos de las tres naciones. Ahora los mexicanos y las instituciones nacionales tendremos que vigilar y dar puntual seguimiento al cumplimiento de todas las obligaciones contraídas, corregir y controlar las posibles desviaciones o violaciones, además de generar nuevas condiciones para promover la inversión pública y privada, así como la generación de empleos justos y dignos que tanto requerimos.

12/09/2019

Evade outsourcing ilegal $500 mil millones al año

Afecta a 8 millones de trabajadores

Gómez Urrutia: hay respuesta exagerada contra iniciativa que lo regula


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▲ La subcontratación de trabajadores, práctica recurrente.

La subcontratación ilegal provoca anualmente una evasión al fisco y a los institutos de seguridad social de 500 mil millones de pesos. Además, severos perjuicios económicos a 8 millones de trabajadores, quienes son despojados del derecho al reparto de utilidades y a una pensión digna, asegura el senador de Morena Napoleón Gómez Urrutia, autor de la controvertida iniciativa en la materia, la cual quedó pendiente de discusión para el año próximo.
Resaltó que lo anterior son cálculos del Servicio de Administración Tributaria (SAT), pues cientos de empresas acuden a esa práctica que les permite no pagar los impuestos que les corresponden e incumplir con las cuotas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Aunque el propio coordinador de Morena y presidente de la junta de coordinación política del Senado, Ricardo Monreal, promovió que el dictamen con las reformas a las leyes Federal del Trabajo y del Instituto Mexicano del Seguro Social, aprobado ya en comisiones, no pasara al pleno y se abriera una sesión de parlamento abierto para enero próximo, otros legisladores morenistas no están de acuerdo.

Principal problema del IMSS: Martínez Cázares
El ex director del IMSS Germán Martínez Cázares resaltó que se debe reglamentar sin demora la subcontratación, ya que el principal problema de ese instituto no es la falta de medicinas, equipo, personal o la mala administración, sino el outsourcing.
Calculó que, mediante la práctica de inscribir a trabajadores ante el IMSS con un menor salario al que realmente perciben, se evaden más de 50 mil millones de pesos al año.
En los meses que estuvo al frente del IMSS, al comienzo del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, pudo constatar que la principal corrupción es el outsourcing, sangría importante por la fuga de cuotas obrero-patronales.
Durante la reunión de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos, en la que se aprobó el dictamen para regular la subcontratación –el martes pasado–, Martínez Cázares denunció que en su paso por el IMSS vio cómo algunas familias de este país se enriquecieron robando el fruto del trabajo de muchos obreros a través de la subcontratación, y ello es un crimen.
Los que quieran defender ese robo que vengan y lo digan en el Senado, retó.
Igualmente, el senador de Morena Martí Batres consideró que en esta nueva etapa, con un gobierno que está dispuesto a reconstruir los derechos de los trabajadores, se debe seguir adelante con esa iniciativa que no elimina el outsourcing, sino lo regula, porque en décadas recientes se ha aplicado de manera ilegal, en detrimento de la economía nacional y de los sindicalizados.
Gómez Urrutia, dirigente del sindicato minero, resaltó que desde que presentó la iniciativa hubo una respuesta exagerada de los organismos empresariales, que comenzaron primero una campaña de desprestigio con argumentos falsos, entre ellos que se eliminaba por completo ese mecanismo de subcontratación y ponía en riesgo la ratificación del Tratado México, Estados Unidos y Canadá.
Al final, resaltó, presionaron a los coordinadores del Senado y consiguieron que no se aprobara en este periodo de sesiones, que concluirá el próximo día 12, pero no vamos a desistir. Se llevará a la segunda consulta en enero, pero se tiene que legislar para regular esa actividad, que ha causado un daño grave a las finanzas públicas y a los trabajadores.
Pese a la gravedad del problema, no hay estadísticas oficiales. La titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde, en su reciente comparecencia ante el Senado, informó que la subcontratación abusiva y el subregistro ante el IMSS son mecanismos perversos que han crecido a lo largo del último sexenio.
Se construyeron, destacó, no sólo al amparo del poder en su momento, sino también tienen relación con una defraudación a los institutos de seguridad social, Hacienda y, obviamente, los trabajadores, a quienes se ha desprotegido. No hubo una sola inspección en esa materia durante los seis años de gobierno de Enrique Peña Nieto.
No quiso precisar si se necesita una reforma legal, pero dijo que eso compete al Congreso. Lo que la STPS ha hecho es coordinarse con el IMSS, la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y otras dependencias para atacar esa subcontratación abusiva mediante operativos estratégicos para acabar con esa práctica tan agresiva.
En el dictamen se precisa que la subcontratación sólo podrá realizarse sobre actividades que exijan una especialización que resulte ajena o accesoria a la actividad preponderante o principal que lleve a cabo la empresa contratante.
Gómez Urrutia comentó que es obvio que las actividades de limpieza pueden ser subcontratadas, pero no se justifica que un consorcio como Grupo México utilice a un empresa de servicios financieros para emplear a sus mineros.
Es una práctica recurrente, sostuvo, que en los hechos significa una sustitución patronal, ya que la empresa subcontrata a otra que se encarga del manejo y pago de la nómina de los trabajadores, quienes siguen desempeñando las mismas funciones pero simulada y ficticiamente dejan de laborar en la misma.
En muchas ocasiones pasan de un subcontratista a otro, por lo que no generan antigüedad, no reciben reparto de utilidades y no podrán pensionarse.
El legislador rechazó que su iniciativa ponga en riesgo la economía, como argumentan los empresarios, en referencia a la disposición de penalizar el outsourcing ilegal y la obligación de los patrones que hubieran incurrido en abusos fiscales y laborales de pagar lo evadido a Hacienda y al IMSS y las utilidades escamoteadas a los trabajadores en un plazo de seis meses. Después de ello habría sanciones.
Hay que corregir esos abusos. La economía nacional no podrá crecer mientras no se regule y acabe esa práctica.
Foto Cristina Rodríguez
Andrea Becerril
Periódico La Jornada

12/06/2019

Outsourcing: fuente de incertidumbre y precariedad

La Jornada
Editorial


Pese a que el proyecto de reforma laboral que busca regular la subcontratación se aprobó por unanimidad en comisiones del Senado, la discusión de la iniciativa fue pospuesta hasta febrero por la Junta de Coordinación Política de esta Cámara, encabezada por Ricardo Monreal Ávila. Las cúpulas empresariales aplaudieron el congelamiento de la reforma, mientras el senador Napoleón Gómez Urrutia, impulsor de la misma y presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, lo denunció como un producto de las presiones, amenazas y chantajes del sector privado. De acuerdo con el también presidente de la Confederación Internacional de Trabajadores, al presionar para que se posponga la discusión de la iniciativa, los empresarios buscan ganar tiempo para utilizar a sus abogados, amigos y cómplices para el cabildeo.
Detrás de estas desavenencias en la cámara alta se encuentra el hecho de que el denominado outsourcing (consistente en que un trabajador se encuentra formalmente contratado por un empleador distinto de aquel para el que en realidad labora) es una práctica que se ha extendido de manera explosiva en las décadas recientes y que resulta profundamente nociva para los derechos laborales del personal empleado bajo este esquema, no por algún error en su aplicación, sino porque se encuentra expresamente diseñada para este propósito. En efecto, cuando un empleador recurre a un proveedor de servicios de outsourcing busca recortar sus costos a expensas de los derechos más elementales de los trabajadores, con lo que genera inseguridad, incertidumbre y una visible precarización de las mayorías que tiene como grotesca contrapartida las enormes fortunas amasadas por las empresas dedicadas a esta actividad.
Para colmo, las operaciones de subcontratación suponen un quebranto acumulado de 500 mil millones de pesos para el erario, toda vez que el esquema facilita eludir los pagos correspondientes al Instituto Mexicano del Seguro Social o al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, así como emitir facturas falsas mediante las cuales se evaden responsabilidades fiscales.
En este escenario, la posposición del debate de la reforma laboral, y las subsiguientes declaraciones del senador Gómez Urrutia, indican que ya se encuentra en curso un intenso cabildeo por parte de los beneficiarios del outsourcing, es decir, tanto las empresas que contratan estos servicios como aquéllas que los ofrecen –cuyos dueños son en ocasiones los mismos, dato revelador del grado de simulación que implica esta práctica–. Es imperativo recalcar que, aunque el cabildeo sea una actividad legal, es sumamente ilegítima en la medida en que representa una distorsión de la democracia (en este caso, del ejercicio legislativo) en beneficio de los grandes intereses corporativos poseedores de la capacidad financiera para contratar cabilderos y traficar influencias.
Ante lo expuesto, resulta evidente la urgencia de regular esta práctica que en la actualidad ha cobrado dimensiones y modalidades francamente escandalosas, en particular en lo que se refiere a su uso por parte de las instituciones públicas.
Esto obliga a una última consideración, a saber, que para restringir la subcontratación existe una vía legislativa que debe transitarse, pero también una vía administrativa de igual importancia: la prohibición de que las entidades públicas contraten servicios de outsourcing, y de que al menos en este sector se restituya el auténtico sentido de la relación patronal-laboral, conformada por la responsabilidad y el compromiso recíprocos.