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6/20/2026

Convenio 189 OIT, 15 años de lucha para reconocer derechos de trabajadoras del hogar en México

México lo firmó en junio de 2011. Sin embargo, la historia de su ratificación estuvo marcada por años de exigencias de organizaciones de trabajadoras del hogar, activistas y organizaciones defensoras de derechos humanos que presionaron al Estado mexicano para cumplir con este compromiso internacional.

Una de las organizaciones que impulsó la ratificación, fue el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH), organización con 26 años de trabajo, encabezada por la trabajadora del hogar Marcelina Bautista Bautista, que durante todo este tiempo se ha dado a la tarea de promover y fortalecer los derechos humanos y laborales para las más de 2 millones 54 mil 324 trabajadoras del hogar en todo el país.

En 2014 impulsó la campaña “Por un trabajo digno, ponte los guantes por los derechos de las trabajadoras del hogar”, para exigir la ratificación del Convenio 189.

Desde 2018, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) consideraba la ratificación del Convenio 189 como una asignatura pendiente del Estado mexicano. El organismo señaló que millones de trabajadoras del hogar enfrentaban discriminación estructural, bajos salarios y exclusión de derechos laborales básicos. Además, destacó que la mayoría carecía de acceso a la seguridad social y que muchas habían comenzado a trabajar cuando eran menores de edad.

La presión social aumentó durante 2019. El 5 de diciembre de ese año, el gobierno federal anunció la firma y envío del Convenio 189 al Senado para su ratificación. La entonces secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, destacó que el instrumento obligaría al Estado mexicano a garantizar condiciones dignas de trabajo y el respeto de los derechos laborales de las personas trabajadoras del hogar. De las 2.4 millones de personas se dedicaban a esta actividad en el país, nueve de cada diez eran mujeres.

Una semana después, el 12 de diciembre de 2019, el Senado de la República ratificó por unanimidad el Convenio 189, poniendo fin a ocho años de retraso legislativo. La decisión convirtió a México en el trigésimo país del mundo en adoptar formalmente este instrumento internacional y fue celebrada por organizaciones como el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (SINACTRAHO) y el CACEH, que durante años impulsaron la visibilización de las condiciones precarias laborales de las trabajadoras del hogar.

El proceso concluyó formalmente el 3 de julio de 2020, cuando el gobierno mexicano realizó el depósito del instrumento de ratificación ante la OIT. Aunque este hecho convirtió las disposiciones del convenio en obligaciones vinculantes para el Estado mexicano, las organizaciones de trabajadoras del hogar advirtieron que la ratificación representaba apenas el inicio de una nueva etapa centrada en vigilar su cumplimiento efectivo y garantizar que los derechos reconocidos se tradujeran en mejores condiciones laborales.

La lucha por la ratificación del Convenio 189 fue también contra la invisibilización histórica del trabajo del hogar remunerado. Fueron décadas de exclusión de la seguridad social, de salarios precarios, discriminación y falta de reconocimiento legal.

A tres lustros de la adopción del Convenio 189 por la OIT, el desafío continúa: lograr que las 2 millones 54 mil 324 mujeres que se dedican al trabajo del hogar remunerado, sean afiliadas a la Seguridad Social.

De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, a marzo de este año el número de trabajadoras del hogar afiliadas era de 38 mil 643, apenas 1.8 por ciento.

3/19/2024

El trabajo forzoso genera hasta 236 mil mdd al año en todo el mundo, denuncia la OIT

 sinembargo.mx

La OIT define el trabajo forzoso como un trabajo impuesto contra la voluntad del empleado y exigido bajo castigo o amenaza. Puede ocurrir en cualquier fase del empleo: durante la contratación, en las condiciones de vida asociadas al empleo o al obligar a alguien a quedarse en un empleo cuando quiere marcharse.

Por Jamey Keaten

GINEBRA (AP).— Los beneficios ilegales del trabajo forzoso en todo el mundo han ascendido a la “obscena” cantidad de 236 mil millones de dólares al año, según reportó el martes la agencia de empleo de Naciones Unidas. La explotación sexual supone tres cuartos de un negocio que priva a los migrantes del dinero que podrían enviar a casa, suprime empleos legales y permite que los delincuentes responsables evadan impuestos.

Los datos de 2021, el año más reciente cubierto en el detallado estudio internacional, suponían un incremento del 37 por ciento, o 64 mil millones de dólares, en comparación con la estimación previa de una década antes, según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Eso se debe tanto a que hay más personas explotadas como a que cada víctima genera más dinero, según la OIT.

“236 mil millones de dólares. Este es el obsceno nivel de los beneficios anuales generados por el trabajo forzoso en el mundo actual”, afirmaba la primera línea de la introducción al reporte. Esa cifra representa las ganancias “robadas en la práctica de los bolsillos de los trabajadores” por quienes les coaccionan para trabajar, un dinero que también se resta a las remesas de migrantes y supone impuestos perdidos para los gobiernos.

📢JUST LAUNCHED!

New @ilo report says that annual profits from forced labour reach a staggering $236 billion, highlighting the alarming scale of exploitation in the global economy.

⛔ Time to #EndForcedLabourhttps://t.co/rMFzqvXfAH pic.twitter.com/FoYcpGtail

— International Labour Organization (@ilo) March 19, 2024

El trabajo forzoso puede fomentar la corrupción, fortalecer redes criminales e incentivar una explotación mayor, señaló la OIT.

El director general de la agencia, Gilbert Houngbo, ha pedido cooperación internacional para combatir esta práctica.

“Las personas en trabajo forzoso son sometidas a múltiples formas de coacción, siendo la más habitual la retención deliberada y sistemática de salarios”, indicó. “El trabajo forzoso perpetua círculos de pobreza y explotación, y atenta contra los fundamentos de la dignidad humana”.

“Ahora sabemos que la situación no ha hecho más que empeorar”, añadió Houngbo.

Se estima que en cualquier día de 2021 había 27.6 millones de personas sometidas a trabajos forzosos, un incremento del 10 por ciento en comparación con cinco años antes, según la agencia. Más de la mitad de las víctimas se encontraban en la región Asia-Pacífico, mientras que África, América y Europa-Asia Central suponían cada una entre el 13 por ciento y el 14 por ciento.

Did you know?

Each victim of forced labour contributes to $10,000 in traffickers' profits.

🖐️Let's break this cycle and #EndForcedLabour

➡️https://t.co/VvgopgsTJ5 pic.twitter.com/2arS2Y3Ym5

— International Labour Organization (@ilo) March 19, 2024

En torno al 85 por ciento de las personas afectadas trabajaban en “empleo forzoso impuesto de forma privada”, lo que puede incluir esclavitud, servidumbre, esclavitud por deudas y actividades como formas de mendicidad en la que el dinero recaudado es para beneficio de otra persona, precisó la OIT. El resto eran trabajos forzosos impuestos por autoridades gubernamentales, una práctica que el estudio no cubre.

Algunos críticos han condenado la “esclavitud moderna” en entornos como el sistema penitenciario en el estado de Alabama, Estados Unidos.

Los expertos de la OIT dijeron que el trabajo forzoso impuesto por los gobiernos se excluyó del reporte por falta de datos al respecto, aunque las estimaciones indican que había casi cuatro millones de personas afectadas.

“La OIT desde luego condena las situaciones de trabajo forzoso impuestas por estados allá donde ocurran, y tanto si son en sistemas penitenciarios o abusos en reclutamiento militar u otras formas o manifestaciones de trabajo forzoso estatal”, indicó Scott Lyon, responsable de política en la OIT.

Aunque apenas un cuarto de las víctimas en todo el mundo sufrían explotación sexual, ese grupo suponía casi 173 mil millones de dólares en beneficios, o casi tres cuartas partes del global total, un indicio de los márgenes más amplios que genera el negocio del sexo.

Unos 6.3 millones de personas enfrentaron situaciones de explotación sexual comercial forzosa en cualquier día de 2021, y casi cuatro de cada cinco de esas víctimas eran mujeres o niñas, indicó la OIT. Los niños suponían más de un cuarto del total de casos.

El trabajo forzoso en industria quedaba a un distante segundo puesto, con 35 mil millones de dólares, seguido por el sector servicios con casi 21 mil millones de dólares, la agricultura con cinco mil millones de dólares y el trabajo doméstico con dos mil 600 millones de dólares, apuntó la agencia con sede en Ginebra.

Manuela Tomei, directora general asistente de la OIT para gobernanza, dijo en una conferencia de prensa para presentar el reporte en Bruselas —donde el parlamento de la Unión Europea está ultimando sus nuevas normas para combatir el trabajo forzoso— que “ninguna región es inmune” a la práctica del trabajo forzoso y todos los sectores económicos están implicados.

Social dialogue at the @ILO paves the way for sustainable solutions and #DecentWork, ensuring every voice is heard. #ThisWayToSocialJustice pic.twitter.com/Suptd5eeQy

— International Labour Organization (@ilo) March 18, 2024

Aunque países como Estados Unidos fueron mencionados en la conferencia por sus esfuerzos contra esta práctica, Tomei afirmó que el mundo está “muy lejos” de los objetivos de la ONU de erradicar los trabajos forzosos para 2030.

Valdis Dombrovskis, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, describió los hallazgos de la OIT como “chocantes y espantosos”.

“El trabajo forzoso es lo opuesto a la justicia social”, señaló. ”Déjenme ser muy claro. Nunca deben hacerse negocios a expensas de los trabajadores, la dignidad y los derechos laborales”.

3/08/2024

Los desequilibrios de género en el empleo siguen siendo muy altos

 ipsnoticias.net

Corresponsal de IPS

GINEBRA – Los desequilibrios de género en el acceso al empleo y las condiciones de trabajo son mayores de lo que se pensaba, y los progresos para reducirlos han sido decepcionantemente lentos en las últimas dos décadas, según un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Un nuevo indicador desarrollado por la OIT, la Brecha de Empleo, “dibuja un panorama mucho más sombrío de la situación de las mujeres en el mundo laboral que la tasa de desempleo, más comúnmente utilizada”, asentó el informe.

Los nuevos datos muestran que las mujeres siguen teniendo muchas más dificultades para encontrar trabajo que los hombres.

Según el informe “Nuevos datos arrojan luz sobre las brechas de género en el mercado laboral”, 15 % de las mujeres en edad de trabajar en todo el mundo desearían trabajar pero no tienen empleo, frente a 10,5 % de los hombres, en un total de 473 millones de personas en esa situación.

Esta brecha de género se ha mantenido prácticamente invariable durante casi dos décadas (2005-2022), aunque las tasas mundiales de desempleo de mujeres y hombres son muy similares.

La brecha laboral es especialmente grave en los países en desarrollo, donde la proporción de mujeres que no pueden encontrar un empleo alcanza a 24,9 % en los países de renta baja. La tasa correspondiente a los hombres en la misma categoría es de 16,6 %, un nivel también alto pero significativamente inferior al de las mujeres.

El informe señala que las responsabilidades personales y familiares, incluido el trabajo de cuidados no remunerado, afectan desproporcionadamente a las mujeres.

Los datos indican que un factor importante para reducir la participación de las mujeres en la fuerza laboral a nivel mundial es crianza de los hijos.

Esas labores pueden impedir a las mujeres no solo tener un empleo, sino también buscarlo activamente, o limitar su disponibilidad para trabajar con poca antelación, lo cual incide para ser considerado desempleado, por lo que muchas mujeres que necesitan un trabajo no se ven reflejadas en las cifras de desempleo.

En el mismo grupo de edad, de 25 a 54 años, y con al menos un hijo menor de seis años, la brecha de participación en la fuerza laboral llega a 42,6 puntos porcentuales, con una participación femenina de 53,1 % y masculina de 95,7 %.

El reporte de la OIT habla por ello de “penalización de la maternidad” y “premio de la paternidad” en cuanto a participación laboral.

Los desequilibrios de género en el trabajo decente no se limitan al acceso al empleo. Aunque el empleo vulnerable está muy extendido tanto para mujeres como para hombres, las mujeres tienden a estar sobrerrepresentadas en ciertos tipos de empleos vulnerables, como ayudar a familiares que trabajen por cuenta propia.

Esa vulnerabilidad, unida a unas tasas de empleo más bajas, repercute en los ingresos de las mujeres. A nivel mundial, por cada dólar de ingresos laborales que ganan los hombres, las mujeres ganan sólo 51 céntimos.

En naciones de ingresos altos o medio-altos, las mujeres ganan entre 56 y 58 centavos por cada dólar ganado por hombres, pero en los países de ingresos bajos o medio-bajos obtienen entre 29 y 33 centavos por cada dólar que ganan los varones.

“Esta sorprendente disparidad en los ingresos se debe tanto a los menores niveles de empleo de las mujeres como a sus menores ingresos medios cuando están empleadas”, subrayó el informe.

El reporte, divulgado en vísperas del Día Internacional de la Mujer, este miércoles 8 de marzo, subrayó la importancia de mejorar la participación general de las mujeres en el empleo, de ampliar su acceso al trabajo en todas las ocupaciones, y de abordar las flagrantes diferencias de calidad del empleo a las que se enfrentan.

A-E/HM

2/18/2024

La IA entre el prestigio y el valor social de las ocupaciones

 TrabajoCyT

Eduardo Camín

La Organización Internacional del Trabajo publicó un nuevo estudio sobre el modo en que la inteligencia artificial (IA) evalúa el prestigio y el valor social de las ocupaciones, que arroja luz sobre el potencial y los riesgos del uso de tales métodos para la investigación sociológica y ocupacional.

El documento, A Technological Construction of Society: Comparing GPT-4 and Human Respondents for Occupational Evaluation in the UK (1)   , compara las evaluaciones de las ocupaciones realizadas por GPT-4 (un tipo de IA Large Language Model (LLM) capaz de reconocer y generar texto) con las de una encuesta de alta calidad realizada en el Reino Unido.La OIT cree que la inteligencia artificial creará más empleo del que  destruye

La evaluación de ocupaciones capta las percepciones de las personas sobre las ocupaciones en la sociedad. Los investigadores utilizaron la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones (CIUO-08) de la OIT, para organizar los empleos en grupos claramente definidos según sus tareas y funciones.

En primer lugar, se pidió a los encuestados humanos del Reino Unido que clasificaran el prestigio y el valor social de una selección de ocupaciones. Posteriormente, se pidió a GPT-4 que proporcionara una clasificación similar, tomando el papel de 100 encuestados aleatorios con lo que consideraría un «perfil medio del Reino Unido».

Las valoraciones humanas se compararon posteriormente con dichas opiniones algorítmicas, con el fin de comprender hasta qué punto el sistema de IA era capaz de predecir las opiniones humanas, y si su forma de percibir las opiniones humanas se ajustaba a determinados grupos demográficos.

El estudio encontró una alta correlación entre los resultados generados por los dos enfoques diferentes. El GPT-4 demostró una gran destreza a la hora de predecir las opiniones medias del Reino Unido sobre el prestigio y el valor social de las distintas ocupaciones, y de utilizar estas predicciones para crear clasificaciones ocupacionales relativas.

La IA tiene más posibilidades de crear empleo que de destruirlo, según  estudio de la OIT - BluRadioEsta «comprensión algorítmica» de las opiniones humanas generales podría permitir el uso de la IA en la investigación ocupacional, con ventajas como la eficiencia, la rentabilidad, la rapidez y la precisión en la captación de tendencias generales.

Sin embargo, el estudio también reveló algunos problemas. El modelo de IA tendía a sobrestimar el prestigio y el valor de las ocupaciones asociadas a la economía digital o con fuertes componentes de mercadeo y ventas. También subestimó, en comparación con los evaluadores humanos, el prestigio y el valor social otorgados a algunas ocupaciones ilícitas o tradicionalmente estigmatizadas.

Además, los investigadores manipularon las instrucciones algorítmicas de la IA, demostrando que no era capaz de entender las jerarquías de prestigio y valor social de las ocupaciones tal y como las perciben las minorías demográficas en el contexto británico.

El artículo advierte de que los Large Language Model (LLM) actuales tienden a reflejar principalmente las opiniones de las poblaciones occidentales, educadas, industrializadas, ricas y demográficas (WEIRD), que constituyen una minoría  mundial, pero que han producido la mayoría de los datos sobre los que se han entrenado dichos modelos de IA.

Por lo tanto, aunque pueden ser una herramienta de investigación complementaria útil -por ejemplo para procesar grandes cantidades de entradas de texto, voz e imágenes no estructuradas-, conllevan el grave riesgo de omitir las opiniones de las minorías demográficas o los grupos vulnerables. Los investigadores sostienen que estas limitaciones deben tenerse muy en cuenta a la hora de aplicar los sistemas de IA al mundo laboral, por ejemplo, al asesorar sobre la carrera profesional o realizar evaluaciones algorítmicas del rendimiento.

La IA y el impacto en el empleo

Cada nueva irrupción tecnológica trae promesas e inquietudes, y la de la inteligencia artificial (IA) no es una excepción. Son varios los estudios que -junto a los de la OIT-  hablan del profundo impacto que la IA causará en el empleo en todo el mundo: algunos autores lo consideran una nueva revolución industrial, que esta vez afectará a los trabajadores más cualificados.

Con el reciente boom de la IA, todas las predicciones se centran en el tremendo cambio que traerá en el ámbito de la productividad y el empleo. Recientemente, uno del propio Fondo Monetario Internacional (FMI),  afirma que la IA cambiará profundamente la economía mundial. en un estudio firmado junto a investigadores de la Universidad de Stanford.

El estudio del FMI parte de que la IA representa un espectro amplio de tecnologías designadas para habilitar a máquinas que perciban, interpreten, y actúen para emular las habilidades cognitivas humanas. Los sistemas de IA que trabajan automatizando tareas están presentes hace más de una década en el entorno laboral.

Se avecinan cambios potenciales en la calidad de los puestos de trabajo con  la IA: OITPero, además, dentro de este conjunto de la IA, la llamada IA generativa incluye modelos de lenguaje enormes y sofisticados que pueden crear contenido nuevo, desde texto a imágenes, a través del aprendizaje de enormes cantidades de información. Esto sugiere que su impacto se puede expandir para redefinir funciones y modificar la división del trabajo.

Un 40% de los empleos globales están expuestos al impacto de la IA, cifra que llega al 60% en los países desarrollados, por la prevalencia de trabajos orientados a las tareas cognitivas. Otras consultoras y algunos fondos de inversión también han pronosticado en el último año el inmenso impacto que tendrán estas tecnologías en trabajadores e industrias de todo el planeta.

Los informes matizan- aunque sin convencer demasiado- que este impacto no siempre es negativo y que en cierta medida podría implicar beneficios para un sector de la economía. Los dueños de las tecnologías o quienes tienen acciones en industrias de la IA verán incrementado su canal de ingresos, lo que según el FMI, podría exacerbar las desigualdades existentes, por lo que llama a reforzar la seguridad social  para proteger a los trabajadores más vulnerables.

Ganadores y perdedores

Aunque los empleos creativos parecen los más afectados, no serán los únicos. Un estudio del banco de inversión Goldman Sachs ha calculado que los sistemas de IA generativa podrían exponer a la automatización al equivalente a 300 millones de puestos de trabajo a jornada completa en Estados Unidos y Europa en un período de 10 años.El desempleo en La Plata golpea más duro a los jóvenes y se intensifica en  el caso de las mujeres - Diario Contexto

El informe estima que actualmente dos terceras partes de los empleos están expuestos a algún grado de automatización de la IA, mientras que la IA generativa podría sustituir hasta una cuarta parte de los trabajos actuales. Un reciente estudio estadounidense de McKinsey indicó  que para 2030, un 30% de las horas trabajadas en Estados Unidos podrían ser automatizadas, con un mayor impacto negativo en categorías de trabajadores como asistentes de oficinas, atención al cliente y restauración.

Los autores creen que la IA generativa podría beneficiar sin embargo al empleo de profesionales STEM (relacionados con las ciencias, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas), los creativos y los juristas, en lugar de eliminar sus puestos de trabajo.

Estos últimos habían sido mencionados en el informe de Goldman Sachs como uno de los grupos de trabajadores especialmente en riesgo por la IA en EEUU, junto con el personal administrativo. Un estudio anterior de las universidades de Princeton, Pennsylvania y Nueva York, encontró que los servicios jurídicos (junto con los de valores, materias primas e inversiones) son la industria más afectada en el empleo por tecnologías de IA como la de ChatGPT.

En el set de entrenamiento, ChatGPT juega fuerte, esquinado y al fleje - El  EconomistaEn cuanto a ocupaciones, teleoperadores, y profesores de lenguaje y literatura inglesa, idiomas extranjeros, literatura e historia son los más afectados, según el mismo estudio.

Aunque los avances tecnológicos finalmente terminan impulsando el crecimiento económico y de empleo, McKinsey  reconoce en su informe que no pueden descartar definitivamente la pérdida de puestos de trabajo, al menos a corto plazo.

Las claves; seguridad social, y regulación global

“La IA no reemplazará a las personas, pero las personas que usan IA reemplazarán a las personas que no la usen”, ha dicho la empresa IBM en un informe basado en una encuesta a 3.000 ejecutivos en 28 países y datos de 21.000 trabajadores en 22 países.

Este estudio concluye que el 40% de la fuerza de trabajo deberá reciclarse en los próximos tres años debido a la implantación de la IA. Ese 40% supone 1.400 de millones de los 3.400 millones de personas que componen la población activa mundial, según las estadísticas del Banco Mundial.

En esta nueva revolución tecnológica, las economías avanzadas y los trabajadores calificados tienen un mayor riesgo, pero también están mejor preparados para aprovechar las ventajas de la IA, según el estudio del FMI. Preguntados los autores sobre qué hará la diferencia hacia un resultado u otro, señalaron que  “En primer lugar, la plena integración de la IA en la economía global llevará su tiempo, lo que da a los responsables políticos la oportunidad de garantizar que beneficie a todos”.

Recomiendan establecer redes de seguridad social integrales, ofrecer programas de reciclaje a los trabajadores vulnerables y crear las habilidades necesarias para aprovechar la IA. Esta preparación para la IA varía de un país a otro y las economías avanzadas suelen estar más capacitadas que las emergentes y en desarrollo, y ese es el segundo punto que plantean los autores.

La regulación es el último punto: “es importante tener en cuenta que el diseño de una regulación adecuada de la IA no es una cuestión local sino un problema global, que requiere una acción global coordinada. Hay múltiples aspectos de la IA que necesitan una supervisión cuidadosa, como la protección de los consumidores, el intercambio de conocimientos, las preocupaciones por la estabilidad financiera y económica y las consideraciones éticas”, concluyen.

Entre guerras, en la actualidad se desarrolla  en los países capitalistas occidentales una pretendida y compleja discusión académica y política sobre los cambios que se están produciendo en la realidad laboral, pero perfilando hacia la hegemonía mundial.

GPT-4 vs GPT-3 – Centro de Estudio Grl MosconiGPT-4 es un ejemplo impresionante de los avances en IA, pero sus limitaciones subrayan la necesidad de un enfoque equilibrado y crítico al integrar estas tecnologías en la sociedad. La continua investigación y el desarrollo, junto con un debate ético recio, son esenciales para maximizar el potencial de estas herramientas, mitigando sus riesgos y limitaciones.

Aunque GPT-4 tiene un potencial significativo en campos como la educación, el soporte al cliente y la generación de contenido, las limitaciones mencionadas afectan su viabilidad y fiabilidad en situaciones del mundo real. Mirando hacia el futuro, es imperativo abordar estas limitaciones a través de mejoras técnicas y regulaciones éticas, lo que permitirá que la IA y tecnologías similares alcancen su máximo potencial de una manera responsable y beneficiosa.

Existe ya un volumen de literatura ingente sobre el particular, y de la misma se suele desprender un cierto consenso, a veces algo difuso, en torno a la necesidad de repensar y ampliar el concepto mismo de trabajo tal y como lo hemos conocido. Eso sí: muchas veces con grandes ausentes en el debate,  los trabajadores.

Nota

1.-Los coautores del documento son Paweł Gmyrek, de la OIT, Christoph Lutz, de la Norwegian Business School, y Gemma Newlands, del Oxford Internet Institute.

*Periodista uruguayo residente en Ginebra, exmiembro de la Asociación de Corresponsales de Prensa de Naciones Unidas en Ginebra. Analista Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

3/19/2022

Ratifica Senado Convenio 190 de la OIT sobre violencia y acoso en el trabajo


 
OIT

Ciudad de México.- De manera unánime, con 96 votos a favor, el Senado de la República votó la ratificación del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre violencia y acoso en el mundo del trabajo que reconoce el derecho de todas las personas a trabajar libres de violencia y acoso.

Este instrumento internacional establece la primera definición internacionalmente acordada de violencia y acoso en el mundo del trabajo, incluida la violencia de género y establece: “la expresión violencia y acoso en el mundo del trabajo designa un conjunto de comportamientos y prácticas inaceptables o de amenazas de tales comportamientos y prácticas, ya sea que se manifiesten una sola vez o de manera repetida, que tengan por objeto que causen o sean susceptibles de causar un daño físico, psicológico, sexual o económico, e incluye la violencia y el acoso por razón de género”; y, en conjunto con la recomendación 206, define un marco común y claro para prevenir y abordar la violencia y el acoso basado en un enfoque inclusivo.

En México, a lo largo de su vida laboral, 26 por ciento de las mujeres reconocieron haber vivido una forma de violencia en sus centros de trabajo, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares.

Al darse a conocer esta ratificación, el Director de la Oficina para México y Cuba de la OIT, Pedro Furtado de Oliveira, afirmó: “Hoy México ha dado un paso histórico en la protección del derecho de toda persona a un mundo del trabajo libre de violencia y acoso. Mediante la ratificación del Convenio 190 el país se ha convertido en una de las primeras naciones del mundo en comprometerse con la primera norma internacional que agrupa la igualdad y la no discriminación con la seguridad y salud en el trabajo en un solo instrumento y sitúa la dignidad humana y el respeto en su centro”. 

“Este Convenio invita a reconocer que la violencia y el acoso por razón de género afectan de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas y propone acciones que aborden las causas estructurales de estas violencias, incluyendo los estereotipos de género, la discriminación y el abuso de poder por razón de género”, agregó Furtado de Oliveira.

Tras esta votación, México se convirtió en el país número 12 en ratificar el Convenio 190, después de que Reino Unido votó también su ratificación el pasado día 7 de marzo. 

Una vez que el Convenio sea depositado ante la OIT por las autoridades mexicanas, entrará en vigor un año después tras lo cual adquiría carácter de ley en el país. Adicionalmente, su ratificación permitirá al gobierno mexicano elaborar mecanismos nacionales para la protección de las personas trabajadoras ante situaciones de acoso y violencia en el ámbito laboral.

El Convenio 190 aplica a todas las modalidades de trabajo y contempla que las actividades laborales no siempre se realizan en un espacio determinado y, por lo tanto, plantea una perspectiva amplia, extendiendo su aplicación a las actividades realizadas “durante el trabajo, en relación con el trabajo o como resultado de este”. 

La Recomendación 206, que complementa este Convenio, propone además que la protección en contra de la violencia y el acoso se incluya en los contratos colectivos de trabajo.

La OIT considera que tanto el Convenio 190 como la Recomendación 206 serán clave para alcanzar los objetivos establecidos por la Declaración del Centenario de la OIT sobre el Futuro del Trabajo , especialmente la aspiración a construir un mundo del trabajo libre de violencia y acoso. Adicionalmente, contribuirá a las metas del llamamiento mundial a la acción de la OIT para una recuperación de la crisis COVID-19 centrada en las personas .

El organismo internacional reiteró a sus constituyentes – empleadores, trabajadores y gobierno – su disposición, mediante su mandato de asistencia técnica, a acompañarlos en todas las tareas relativas a la aplicación de este Convenio y en sus esfuerzos para fortalecer el combate a la violencia por razón de género en el mundo del trabajo.

“La ratificación el día de hoy este Convenio conforma una muestra más del compromiso de gobierno, empleadores, trabajadores en México para construir ambientes libres de violencia y acoso en el mundo del trabajo, de respetar los derechos humanos y fortalecer la perspectiva de género.” Concluyó el  Director de la Oficina de País para México y Cuba de la OIT.

22/RED

12/05/2020

Efectos de crisis por COVID impactan más en mujeres: OIT

 

trabajoprecarioCiudad de México. Tras advertir que el impacto de la crisis por COVID no ha tenido los mismos efectos para mujeres trabajadoras que para hombres, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoció que sin el pago de subsidios salariales que se dio en algunos países, las y los trabajadores hubieran perdido 6.5 por ciento de la masa salarial entre el primer y el segundo trimestre de 2020; en el caso de las mujeres, la pérdida hubiera sido de 8.1 por ciento frente al 5.4 por ciento en el de los hombres; es decir, tres puntos de diferencia por sexo.

Al presentar su “Informe Mundial sobre Salarios 2020-2021” este 2 de diciembre, el organismo internacional dijo que “esta diferencia se deriva sobre todo de la reducción de las horas de trabajo, más que de la diferencia en el número de despidos. La masa salarial perdida a consecuencia de la caída de las horas de trabajo fue del 6.9 por ciento en el caso de las mujeres, frente al 4.7 por ciento en el de los hombres”.

En el mundo, aproximadamente 327 millones de personas asalariadas perciben una remuneración equivalente o inferior al salario mínimo por hora vigente. Esta cuantía representa 19 por ciento del total de las personas asalariadas y abarca a 152 millones de mujeres, de acuerdo con la OIT. 

Pese a que en números absolutos hay más hombres que mujeres percibiendo el salario mínimo o un monto inferior, las mujeres son mayoría en esta categoría: aunque constituyen 39 por ciento de los asalariados del mundo con un sueldo superior al mínimo, representan 47 por ciento de las personas asalariadas que perciben una remuneración inferior o equivalente al salario mínimo.

Por lo general, dijo la OIT, las mujeres predominan entre las y los trabajadores mal pagados; los estudios indican que en muchos casos el salario mínimo reduce la brecha salarial de género. 

En todas las regiones la proporción de mujeres que perciben el salario mínimo o un monto inferior es mayor que entre quienes perciben un monto superior al del salario mínimo. También predominan las y los trabajadores jóvenes (menores de 25 años), los que tienen un nivel de instrucción inferior y los trabajadores rurales, lo cual apunta a que el salario mínimo también reduce la brecha salarial entre estos y otros grupos, de acuerdo con el organismo internacional.

Por lo que respecta a las características laborales, el informe indicó que quienes perciben el salario mínimo o una suma inferior tienen más probabilidades de trabajar con un contrato temporal o a tiempo parcial que quienes gozan de un nivel de remuneración más elevado; además en promedio trabajan más horas.

México, la desigualdad

De acuerdo con el más reciente reporte del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), al tercer trimestre de 2020, la pobreza laboral de los hombres ocupados presentó un aumento de 2.0 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2020, mientras que la pobreza laboral de las mujeres ocupadas se mantuvo en 15.6 por ciento, en el mismo periodo. 

Esto quiere decir que en nuestro país los hombres ocupados reportaron un ingreso laboral real mensual de 4 mil 516.86 pesos, mientras el ingreso de las mujeres fue de 3 mil 822.51 pesos. En términos relativos para este trimestre, en México el ingreso de los hombres ocupados es aproximadamente 1.2 veces mayor al de las mujeres.

En términos absolutos, entre el tercer trimestre de 2019 y el tercer trimestre de 2020 (antes de la pandemia), el ingreso laboral real promedio de los hombres disminuyó 24.59 pesos, mientras que el de las mujeres aumentó 289.60 pesos.

“Este incremento en el ingreso laboral real promedio de las mujeres indica una recuperación de 314.19 pesos respecto a la brecha del mismo periodo del año anterior”, dijo el Coneval.

9/19/2020

Emite OIT medidas de protección para personas trabajadoras del hogar


Ciudad de México. Brindar información clara y oportuna sobre la situación de la pandemia por COVID-19, informar inmediatamente en caso de que algún residente del hogar esté contagiado y abstenerse de enviarla a lugares concurridos, son algunas de las medidas que deben tener en cuenta quienes emplean a trabajadoras del hogar, de acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT). 
Al menos 72 por ciento de las personas trabajadoras del hogar en el mundo y 77 por ciento en América Latina y el Caribe se han enfrentado a la pérdida significativa de sus ingresos o se han quedado sin empleo en el contexto de la nueva pandemia, de acuerdo con el organismo internacional. 
Para aquellas personas que continúan trabajando, alertó la OIT, la situación actual de la pandemia y de la eventual normalización de actividades, ha implicado también la intensificación de sus tareas, la ampliación de horarios de trabajo, y con ello, un incremento del riesgo de exposición al virus, así como a otros padecimientos de salud física y psicosocial relacionados con las actividades que realizan habitualmente.
Con el objetivo de orientar a las personas trabajadoras del hogar y a quienes las emplean, sobre medidas preventivas frente al contagio de la COVID-19 y otros riesgos asociados a la pandemia, la OIT publicó en un nuevo informe la “Guía de orientaciones de Seguridad y Salud en el Trabajo frente a la COVID-19 para personas empleadoras y trabajadoras del hogar”. 
Esta guía reúne una serie de recomendaciones que deben aplicar tanto personas empleadoras como trabajadoras del hogar para disminuir los riesgos de contagio. Entre las recomendaciones para las y los empleadores están:
  • Mantenga comunicación constante con la persona trabajadora sobre la situación de la pandemia y brinde información clara y oportuna sobre medidas preventivas como el distanciamiento físico, el lavado frecuente de manos con agua y jabón o el uso de alcohol en gel, el evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, y el empleo correcto de equipo de protección personal. 
  • En caso de que usted o algún otro residente de su hogar presente síntomas de COVID-19 o se confirme su contagio, informe inmediatamente a la persona trabajadora para que no asista a sus labores. Considere la posibilidad de que la persona trabajadora se ausente con goce de sueldo por el tiempo que dure el riesgo de contagio. 
  • Establezca horarios flexibles de entrada y salida para disminuir el riesgo de exposición de la persona trabajadora del hogar en horas pico en los sistemas de transporte público o, en la medida de sus posibilidades, ofrezca el pago de taxi o transportes similares.En caso de que la persona trabajadora preste sus servicios a una misma persona empleadora en diferentes días de la semana y a tiempo parcial, puede ser recomendable agruparlos en días de trabajo completos para reducir los traslados y, por ende, el riesgo de contagio. 
  • Absténgase de enviar a la persona trabajadora a realizar actividades en lugares concurridos. 
  • Evite la sobrecarga de tareas, de tal manera que no representen un desgaste para la persona trabajadora. 
  • Informe a la persona trabajadora sobre los riesgos a la salud que tienen los productos químicos usados (detergentes, ácidos, soda cáustica y otros de uso común) y el peligro que implica mezclarlos. Asegúrese que cuando sean usados, la persona trabajadora pueda hacerlo en lugares y espacios ventilados. 
  • Registre a la persona trabajadora del hogar en la seguridad social y realice las contribuciones correspondientes, de acuerdo a la legislación aplicable. 
  • Contribuya con el acceso a los servicios de salud de la persona trabajadora y su familia. 
  • Asegúrese de que la persona trabajadora siempre reciba un trato respetuoso –libre de cualquier forma de maltrato o violencia– por parte de usted o de cualquier miembro de su familia. Considere también que los problemas entre quienes integran su familia pueden afectar a la persona trabajadora. 
  • Brinde las facilidades para que la persona trabajadora tenga tiempo para atender asuntos personales, ya sea para cuidar a un miembro de su familia o por problemas de salud. 
  • Suministre a la persona trabajadora, sin costo alguno para ella, los elementos de protección (cubrebocas y guantes), para evitar el contagio de la COVID-19, de acuerdo a los lineamientos definidos por las autoridades sanitarias. Solicite a la persona trabajadora no compartir los elementos de protección personal proporcionados. 
  • Vigile que usted y su familia cumplan con las medidas preventivas como el distanciamiento físico, el lavado frecuente de manos con agua y jabón, el evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, así como utilizar cubrebocas cuando no se pueda mantener una sana distancia.
Para el caso de las trabajadoras del hogar, la OIT recomendó que durante el traslado hacia y desde el lugar de trabajo: 
  • Respete el distanciamiento físico recomendado de 2 metros al utilizar el transporte público. Procure mantener un asiento vacío de por medio, tanto a sus costados, como frente y detrás de usted. De ser posible, proponga a su persona empleadora que le apoye con el pago de taxi u otra forma de transporte individual, mientras dure la pandemia. 
  • En la medida de sus posibilidades, proponga a su persona empleadora cambiar los horarios de entrada y salida para evitar aglomeraciones en el transporte público durante horas pico. 
  • Utilice cubrebocas que le protejan desde la nariz hasta el mentón. Este elemento lo deben proveer las personas empleadoras sin costo para usted.
Para el desarrollo de las actividades del hogar, la OIT recomienda a la trabajadora:
  • Observe las medidas preventivas de seguridad y salud en el trabajo que establezca su persona empleadora para la prevención de accidentes y enfermedades de trabajo, así como las recomendaciones para evitar el contagio y propagación de la COVID-19. 
  • Mantenga un diálogo constante con su persona empleadora y solicite que le brinde información clara y oportuna sobre medidas preventivas. 
  • En su caso, acepte realizarse las pruebas para detección de COVID-19 que determine su persona empleadora (estas nunca deben de incluir pruebas de embarazo y VIH).
Esta guía incluye recomendaciones para el cuidado de personas enfermas o con síntomas de COVID-19, así como recomendaciones generales de seguridad y salud en el trabajo del hogar.

7/11/2020

Tras 9 años de exigencia, México ratifica Convenio 189 sobre trabajo del hogar

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Ciudad de México. Luego de 9 años de rezago, este 3 de julio el Estado mexicano depositó la ratificación formal del Convenio 189 (sobre trabajadoras del hogar) en la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ante lo cual el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (SINACTRAHO) pidió que se vigile su cumplimiento. 
Este sería el paso faltante luego de que el Senado de la República aprobara la ratificación de este convenio en su última sesión ordinaria de 2019. México firmó este compromiso en 2011 pero no lo ratificó, por lo que con esta acción, ahora este instrumento internacional será de carácter obligatorio para el país. La ratificación fue una exigencia que las trabajadoras organizadas hicieron al gobierno de México desde el sexenio pasado, cuando el exsecretario de Gobernación y ahora Senador por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), Miguel Ángel Osorio Chong, se comprometió con ellas a aprobarlo pero nunca lo hizo.   
Como informó la OIT por medio de un comunicado, con el depósito formal que se hizo este día, México se convierte en el trigésimo Estado miembro de la OIT y el decimoséptimo Estado miembro de la región de las Américas que ratifica el Convenio 189; asimismo, con este Convenio México ha ratificado 81 Convenios Internacionales del Trabajo.
El Convenio 189 reconoce explícitamente que el trabajo del hogar es trabajo y prevé que los Estados extiendan los mismos derechos a las personas que se emplean en él y de aquellos que gozan el resto de las y los trabajadores.
Se estima que hay alrededor de 2.3 millones de trabajadoras y trabajadores del hogar en México, donde la mayoría son mujeres, muchas en situación de vulnerabilidad, indígenas, y del área rural. Además, la mayoría de quienes trabajan en este sector en el país (más del 97 por ciento) trabajan en condiciones de informalidad.
“El Convenio número 189 tiene por objeto mejorar las condiciones de vida y de trabajo de los millones de trabajadoras y trabajadores domésticos en el mundo, asegurándoles un trabajo decente que les brinde protecciones equivalentes a las de los otros trabajadores.  Los trabajadores domésticos se encuentran entre los trabajadores más precarios y peor remunerados. Asimismo, suelen trabajar en condiciones de informalidad en las que son privados de los derechos fundamentales de los que gozan los trabajadores en otros sectores, tales como jornadas máximas de trabajo, derecho a tiempo de descanso, un salario mínimo que les permita satisfacer sus necesidades, y acceso a la protección social, incluyendo protección de la maternidad. La decisión del Gobierno de México de ratificar el Convenio núm. 189 confirma su voluntad de extender los derechos básicos a todas sus trabajadoras y trabajadores y refuerza las medidas ya tomadas a nivel nacional”, declaró el Director General de la OIT, Sr. Guy Ryder, al recibir virtualmente el instrumento de ratificación del Convenio núm. 189 por México. 
Trabajadoras piden que se vigile su cumplimiento
En otro comunicado emitido este día, el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (Sinactraho) celebró el depósito de este convenio toda vez que es un reconocimiento al esfuerzo de generaciones de personas trabajadoras del hogar y da frutos la alianza ante ello, de organizaciones de la sociedad civil y un sinnúmero de actores sociales y políticos que impulsaron a generar este cambio.
“En este sentido, el Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar, hace un llamado a la unión y organización, para la vigilancia de la implementación de esos derechos”, expresó el gremio.  
En la ceremonia virtual para entregar la ratificación participó la Secretaria de Trabajo y Previsión Social, Luisa Alcalde, y la Subsecretaria de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Cancillería mexicana, Martha Delgado Peralta . 
Luisa María Alcalde declaró que: “La ratificación no es el fin, sino el comienzo de un trabajo conjunto entre gobierno, empleadores y, por supuesto, trabajadoras. Quiero destacar, el papel del grupo de trabajadoras y sociedad civil que han sido piezas fundamentales en este proceso (…) No bajaremos la guardia. Debemos seguir avanzando en la promoción y la defensa de estos derechos. La Secretaría del Trabajo y Previsión Social refrenda su compromiso en continuar dignificando el empleo, y sabemos, que contamos con la Organización Internacional del Trabajo para lograr este cometido”.
Por su parte, la Subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Cancillería, Martha Delgado dijo que esta ratificación hace patente su renovada política exterior en materia de Derechos Humanos y “su recién estrenada política exterior feminista”.
“Al ratificar este Convenio, el Estado mexicano refrenda su compromiso para saldar esta deuda con acciones concretas a favor de ellas, quienes en su mayoría son mujeres y niñas, migrantes, indígenas, y que enfrentan condiciones de vulnerabilidad. Su contribución a la economía del país y al bienestar de las familias y de la sociedad en su conjunto es fundamental y finalmente es reconocido”, expresó. 

6/20/2020

En riesgo de perder empleo 37 millones de trabajadoras del hogar: OIT

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Ciudad de México. La epidemia por COVID-19 pone en jaque el sustento de 37 millones de mujeres dedicadas al trabajo del hogar remunerado en el mundo, de acuerdo con nuevos datos de la Organización Mundial del Trabajo (OIT).
Este 16 de junio se cumplen 9 años desde la adopción, por la Conferencia Internacional del Trabajo, del Convenio 189 de la OIT, sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos. Este tratado internacional, vinculante para quien lo adopte, fue ratificado por México en 2019, luego de sendas exigencias por parte de trabajadoras del hogar organizadas. 
A 5 meses de que se supo de la nueva pandemia en el mundo, nuevas estimaciones publicadas por la OIT señalan que casi las tres cuartas partes de las y los trabajadores del hogar del mundo –más de 55 millones de personas– corren un importante riesgo de perder su trabajo y sus ingresos debido al confinamiento y a la falta de cobertura efectiva de seguridad social. La amplia mayoría de este personal, 37 millones, son mujeres, precisó el organismo.
Los datos de junio de 2020 recopilados por la OIT indican que la región más afectada es Asia Sudoriental y el Pacífico, donde 76 por ciento de estos trabajadores r está en situación de riesgo, seguida de América (74 por ciento), África (72 por ciento) y Europa (45 por ciento).
En este sector, la crisis ha afectado tanto a personas cuyo empleo es formal como a quienes trabajan de modo informal, pero estas últimas representan 76 por ciento de quienes pueden perder su trabajo u horas de trabajo, advirtió el organismo. 
La OIT precisó que en países con medidas de confinamiento más estrictas, como la prohibición total de salir o el uso de la fuerza pública, quien realizaba trabajo del hogar, estuviera empleado formalmente o no, no podía ir a trabajar. Así, algunas de las personas que tenían un empleo formal han tenido derecho al seguro de desempleo, pero no ha sido el caso de quienes trabajaban un situación informal, para quienes la inmovilización ha supuesto la pérdida de los medios de vida, no contar con una red de seguridad de respaldo y verse en aprietos a la hora de poner alimentos sobre la mesa.
De acuerdo con datos del organismo, sólo 10 por ciento de las personas que realizan este trabajo están al amparo de la seguridad social, lo que significa que todas las demás no tienen derecho a ausencias por enfermedad pagadas, acceso garantizado a la atención de salud, prestaciones por lesiones profesionales, o seguro de desempleo. Muchas de estas personas perciben una paga de no más del 25 por ciento del salario medio, por lo que carecen de ahorros con los que afrontar una emergencia financiera.
“La crisis de la COVID-19  ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad particular de los trabajadores y las trabajadoras domésticas informales, y la necesidad acuciante de que se les incluya efectivamente en el ámbito de protección laboral y social (…) la cantidad de mujeres afectadas es desproporcionada, pues son la amplia mayoría de quienes realizan esta actividad en el mundo”, dijo en la publicación Claire Hobden, Oficial Técnica de la OIT en trabajadores vulnerables. 
De acuerdo con el organismo internacional, el impacto de pobreza de este sector será extendido a sus familias, ya que en algunas regiones, las trabajadoras son predominantemente inmigrantes que cuentan con su paga para mantener a la familia en el país de origen. Tanto el impago de los salarios como el cierre de los servicios del envío de remesas han puesto en situación de riesgo de hambre y de pobreza a las familias de estas mujeres.
Asimismo, la OIT alertó que quienes vivían en el lugar de trabajo en general han seguido trabajando en confinamiento con sus empleadores. No obstante, se sabe que han trabajado más horas a causa del cierre de las escuelas y que están realizando tareas de limpieza más exigentes.
En otros casos, los propios empleadores se han visto en dificultades económicas y han dejado de pagar a quienes tienen trabajando en su domicilio, o incluso han dejado de pagarles aduciendo que no necesitan el salario porque no pueden salir, detalló el organismo; y en algunos países, ha sucedido que personas inmigrantes o y vivían en casa del empleador ahora están en situación de calle después de que el empleador se deshiciera de ellas y ellos por temor a contraer el virus, dejándolas expuestas a la trata de personas.
La OIT informó que está trabajando con organizaciones de trabajadoras y trabajadores del hogar y organizaciones de empleadores para que se garantice la salud y el sustento de estas personas. Está realizando evaluaciones rápidas del nivel y tipo de riesgos que afrontan, para que los gobiernos puedan formular políticas que garanticen al menos una cobertura de seguridad social básica y para que dispongan de acceso a una atención de salud esencial y una seguridad básica de los ingresos.
Hasta 2020, 29 países ya habían ratificado el Convenio 189 relativo al trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos. Muchos de estos países han adoptado medidas concretas para hacer extensiva la cobertura de la protección laboral y social a estas personas. La OIT ha ayudado a unos seis países a solucionar los déficits de cobertura, lo que aumentó el número en el empleo formal, pero el porcentaje general de informalidad sigue siendo elevado. 
20/AJSE/LGL

4/08/2020

Mujeres enfrentan más riesgo por contagio de COVID pues representan 70 por ciento de personal sanitario


Ciudad de México. Las mujeres representan 70 por ciento del personal en la primera línea de atención del COVID-19: la enfermería, medicina, trabajo social, centros de asistencia y limpieza; pero estos sectores laborales son los que enfrentan más riesgos sanitarios y económicos ocasionados por la pandemia.
Así lo dio a conocer la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en un nuevo informe sobre la situación del empleo por la emergencia sanitaria provocada por las medidas para mitigar el contagio del COVID-19.
De acuerdo con nuevas estimaciones del organismo, las medidas de paralización o confinamiento en los países ya afectan a casi dos mil 700 millones de trabajadoras y trabajadores, es decir, cerca de 81 por ciento de la fuerza de trabajo mundial.
Sin embargo, muchas de las personas que siguen trabajando, incluidas las y los trabajadores del transporte, la agricultura y los servicios públicos esenciales, y en especial los trabajadores de la salud, están en primera línea, luchando contra el virus y asegurándose de que las necesidades básicas de la población estén atendidas.
“En todo el mundo hay 136 millones de trabajadores en actividades de atención de la salud humana y de asistencia social, entre otros, enfermería y demás trabajadores de salud; centros de atención en residencias y trabajo sociales, así como las trabajadoras de apoyo, como el personal de lavandería y limpieza, que corren un grave riesgo de contraer la infección por el COVID-19 en el lugar de trabajo. Aproximadamente 70 por ciento de los puestos de trabajo de estos sectores están ocupados por mujeres”, informó la OIT.
De acuerdo con ese reporte, entre los sectores con alta repercusión actual de la crisis sobre la producción económica están las actividades de alojamiento y de servicio de comidas, en los que las mujeres conforman 57 por ciento de las 144 millones de personas que laboran en ese sector.
La situación es peor para quienes se ocupan en el trabajo informal, ya que alrededor de 2000 millones de personas trabajan de manera informal.
De acuerdo con la OIT, las y los trabajadores de este ámbito carecen de la protección básica que los empleos del sector formal suelen ofrecer, como cobertura de seguridad social; este personal, advirtió el organismo, está más expuesto a la infección del nuevo virus y otros se ven afectados directamente por las medidas de confinamiento, como los recicladores de desechos, y los vendedores ambulantes, camareros, obreros de la construcción, los trabajadores del transporte, así como las trabajadoras del hogar.
La OIT señaló que México está entre los países de renta media-alta, en los cuales se perderán 7 por ciento de las horas laborales que se perderían como consecuencia del COVID-19.
No obstante, el organismo internacional señaló que el posible aumento del desempleo mundial en 2020 dependerá sustancialmente de la rapidez con que la economía se recupere en el segundo semestre del año y de la eficacia de las medidas políticas para impulsar la demanda de mano de obra.
Por ello, la OIT recomendó prestar apoyo inmediato a los sectores y grupos de población más afectados, en particular a las empresas y las y los trabajadores de la economía informal, como transferencias en efectivo.
También se requieren iniciativas que garanticen el suministro suficiente de alimentos y demás productos de primera necesidad. Se requieren iniciativas de apoyo a las y los trabajadores y las empresas formales para impedir que la crisis vuelva a sumirlas en la informalidad.

3/03/2020

Pese a su inmunidad diplomática desalojan al personal de la OIT en México


Se trata de un conflicto entre particulares ajeno a la organización
Pese a contar con inmunidad diplomática por ser parte de Naciones Unidas, la mañana de ayer el personal de la sede en México de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) fue desalojado del inmueble en el que por diez años ha despachado en nuestro país, esto en cumplimiento a una orden judicial.

Al respecto, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emitió anoche un comunicado en el que lamentó y expresó su preocupación por lo sucedido. La dependencia reconoce los privilegios e inmunidades de los que goza la oficina de representación de la OIT y reitera su compromiso de apoyarla en todo momento haciendo valer sus privilegios e inmunidades frente a las autoridades y garantizando la seguridad de su personal, de su local y de todos sus bienes.

Fuentes diplomáticas informaron a La Jornada que el percance se da por un conflicto entre particulares del que la OIT no es parte. Agregaron que el organismo ya cumplió con el pago del alquiler del inmueble por todo 2020. “Esa instancia lleva diez años en ese lugar –ubicado en la calle Comte, de la colonia Anzures– y debido a la inmunidad diplomática con la que cuenta, eso no debió suceder”.

Periódico La Jornada
Martes 3 de marzo de 2020, p. 7

1/16/2020

Estrategia de proveedores dificulta su control: OIT


La subcontratación laboral se extendió como estrategia común en las cadenas mundiales de suministro, formadas por empresas que tienen múltiples niveles de proveedores y con lo cual se dificulta su control, señala la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Para entregar sus pedidos a tiempo, los proveedores de todo el planeta suelen recurrir a la subcontratación o a contratos de trabajo informal, prácticas que llegan a estar acompañadas de abusos físicos o verbales, violencia de género, acoso, intimidación, limitaciones en la libertad de circulación y de los derechos laborales o sindicales de las personas que laboran en estas condiciones.
Estas situaciones no se limitan a los trabajadores adultos, ya que también puede imponerse a los niños que trabajan en las cadenas globales de suministro. Incluso la subcontratación, como parte de la economía informal, llega a relacionarse con el trabajo forzoso y la trata de personas, precisa la OIT en un análisis sobre el trabajo en las cadenas mundiales de suministro.
Los trabajadores subcontratados no figuran en los libros de los proveedores y pueden laborar sólo unos días o semanas, lo que hace más difícil la detección de abusos. Sin embargo, hay otra modalidad de trabajo subcontratado, el que se realiza a domicilio con cuotas de producción o destajo y para el cual las familias suelen recurrir o involucrar a sus hijos con el fin de cumplir o aumentar sus ingresos, de la misma manera en que ocurre en el caso de los jornaleros agrícolas.
Treinta y uno por ciento de los proveedores recurre a la subcontratación para hacer frente a los picos de demanda, señala el organismo, ya que la mayoría considera que entre 30 y 50 por ciento de sus pedidos tienen plazos de entrega insuficientes, así que para cumplir a tiempo recurren a la subcontratación y contratos de trabajo informal.
Advierte que la subcontratación, sobre todo cuando no está autorizada, puede aumentar los riesgos de trabajo infantil, trabajo forzoso y trata de personas a lo largo de la cadena. Sobre todo porque se involucra a empleados que no pertenecen formalmente a la cadena de un comprador y, por tanto, quedan fuera del alcance de auditores e inspectores.
La OIT destaca que no sólo los plazos de entrega hacen que las empresas recurran a la subcontratación, sino también lo realizan para reducir sus costos. La imposición de precios por debajo de los costos de producción y una posición de negociación débil están asociadas con un aumento de entre 16 y 30 por ciento de la producción subcontratada, añade.
El fenómeno no se limita a los países menos industrializados, también ocurre en Europa Occidental y Norteamérica, en cuaquier lado donde hay empresas que tienen la necesidad repentina de trabajadores adicionales para completar un pedido a tiempo y evitarse multas de sus compradores, indica la OIT.
El estudio sostiene que la violación de derechos humanos es mayor en la medida en que la subcontratación se da en varias etapas de la cadena de suministro y cuando existen intermediarios que cobran comisiones por colocar a los trabajadores, además de amenazarlos con sanciones o cobrarles un monto, deducciones salariales e incluso generarse servidumbre por deudas.

 Periódico La Jornada

12/14/2019

Tras 8 años de espera, Senado ratifica Convenio 189 sobre trabajo del hogar


Por unanimidad, con 105 votos a favor, el Senado de la República ratificó el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en relación al trabajo decente de las trabajadoras del hogar.
Con un retraso de ocho años desde que el gobierno de México firmó en junio de 2011 el convenio adoptada por la OIT en Ginebra, finalmente este 12 de diciembre el Senado lo ratificó, lo que implica al Estado mexicano la obligación de generar las condiciones dignas y de respeto de los derechos laborales de las trabajadoras del hogar.
Para su ratificación el Convenio 189 fue remitido el martes a las comisiones de Relaciones Exteriores y de Trabajo y Previsión Social. Después de que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en conferencia de prensa que firmaría el instrumento internacional. México es el país número 30 en ratificar este Convenio.  
El instrumento de la OIT establece que los Estados parte deben adoptar medidas que garanticen la libertad de asociación sindical de las trabajadoras del hogar, el reconocimiento de su derecho de negociación colectiva, la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio, la abolición del trabajo infantil, así como la supresión de la discriminación en materia de empleo y ocupación.
Prevé además que se tomen en cuenta las características específicas del trabajo del hogar, para asegurar que las trabajadoras cuenten con la protección de la seguridad social, entre otros derechos laborales.
En México, datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), indican que al tercer trimestre del 2019, existían unas 2.4 millones de personas que se emplean en esta labor, 90 por ciento son mujeres y en su gran mayoría sin gozar de seguridad social.
Progresivamente en México las trabajadoras del hogar han ido accediendo a la afiliación del seguro social, después de que la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió el 5 de diciembre de 2018 un amparo (9/2018) en el que determinó que es inconstitucional que los patrones no estén obligados a inscribir a las trabajadoras del hogar ante el IMSS.
A partir de esta resolución la Corte obligó al IMSS a crear un programa piloto para eliminar esta barrera, que de acuerdo con sus cifras ha generado del 1 de abril de este año hasta noviembre, unas 11 mil 947 afiliaciones de personas trabajadoras del hogar.
Por su parte el gremio de trabajadoras del hogar organizado en Sindicato Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (Sinactraho) y el Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH), celebraron en un pronunciamiento la ratificación del Convenio tras años de pugnar por sus derechos: “se sienten orgullosas y agradecidas de que esta causa haya unido los colores no solo de los partidos políticos que votaron a favor, sino el esfuerzo de las personas trabajadoras del hogar en los países que siguen en pie de lucha en Latinoamérica”.
En América Latina y el Caribe el Convenio 189 ha sido ratificado por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Granada, Guyana, Jamaica, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.
Ciudad de México.