8/29/2015

Feministamente disidente: Julieta Kirkwood



La palabra no sería otra cosa que el medio, por excelencia, de toda política de izquierda .Mucho tiempo antes que se volviera célebre para el léxico de la emancipación aquello de la “toma de palabra”, la teórica feminista chilena Julieta Kirkwood describía el feminismo como una práctica política capaz de dar habla a los condenados de la tierra.


La política de izquierda confía en la palabra. Así lo hace manifiesto Boris Groys en Posdata comunista. Libro en el que mediante una ecuación simple, pero efectiva, describe al comunismo como la subordinación de la economía por la política, esto es, la subordinación de la cifra (el dinero) por el código (la lengua). La palabra no sería otra cosa que el medio, por excelencia, de toda política de izquierda .
Mucho tiempo antes que se volviera célebre para el léxico de la emancipación aquello de la “toma de palabra”, la teórica feminista chilena Julieta Kirkwood describía el feminismo como una práctica política capaz de dar habla a los condenados de la tierra. En Feminarios, edición del conjunto de sus clases, charlas y seminarios dictadas entre 1981 y 1984, Kirkwood constataba que “los que no tenían derecho a expresarse como tales se han tomado la palabra y la usan en sus términos. Las mujeres pasan la cuenta al teórico, al ‘tribuno’ de la plebe, por su ropa sucia, por la crianza de los hijos, por todo un trabajo que no tiene nombre, por su explotación: las mujeres hablan de libertad e igualdad”. No parecieran, entonces, estar tan distantes política, feminismo y lengua. Es más, parecieran anudarse en la propia sonoridad de la voz intentando dislocar sentidos, abrir posibles y visibilizar cuerpos.
La voz como índice de una presencia, de una vida, sin duda. Esto lo sabe Julieta Kirkwood: no hay política de emancipación, sin esta primera toma de palabra. Este primer gesto político para Kirkwood adquiere las formas de la rebeldía, la protesta y la búsqueda de los medios necesarios para hacer de la política una lengua que hable también de la opresión y la violencia patriarcal. La performatividad inscrita en esta afirmación define al feminismo como “un conjunto de conocimientos (o intentos) de y desde las mujeres y comprometido con éstas; junto con ser un cuerpo de conocimientos, es acción transformadora del mundo” . Un feminismo que sin dudar hace de la incorporación su palabra maestra e insta a las mujeres a “meterse en el mundo como mujeres conscientes de su condición” .
No olvidemos en este punto que para Kirkwood la certeza del dos de la diferencia sexual descrita en el argumento de lo “natural” no es más que el argumento donde se enraíza “el fundamento de la discriminación, no solo sexista sino también racista, clasista” .
Sin embargo, esto no es suficiente. Es necesaria también una política de la disidencia. Afirmar y disentir a la vez. De ahí que me parezca que la “disidencia” es también un modo de describir el feminismo de Julieta Kirkwood. Uno entre otros, por cierto. El índice de esta disidencia no se confía, sin embargo, en la palabra sino que en la letra. Es en el redoblamiento pasivo, parasitario tal vez, de la palabra en la letra donde se sitúa este feminismo disidente. Es en este segundo gesto, que se resta de la performatividad de la palabra, donde el feminismo de Kirkwood se restará también de la afirmación de los géneros. No olvidemos en este punto que para Kirkwood la certeza del dos de la diferencia sexual descrita en el argumento de lo “natural” no es más que el argumento donde se enraíza “el fundamento de la discriminación, no solo sexista sino también racista, clasista” .
Es precisamente en esa sustracción de la palabra donde Kirkwood plantea otro feminismo, uno disidente. Un feminismo que descree del poder de la voz puesto que no solo sospecha de la afirmación del tiempo presente que sin mucha vigilancia recrea, una y otra vez, el tiempo pasado en lo que tiene que ver con nombres y cuerpos sino que sospecha también del movimiento, espejo silente de la palabra, que en desapercibidos gestos, muecas y mimos reproducen jerarquías, subordinaciones y exclusiones: “a la niña: peinarla, hacerle rulos, con lo que internaliza la seguridad de sentirse atractiva, coqueta (la sensualidad ligada a la estética); se le enseña pasividad (estática y dependencia del cuerpo). Este es básicamente un proceso de ‘amoldamiento’ que tiene efectos duraderos” .
A esta dimensión usualmente olvidada de la política de izquierda, siempre y únicamente preocupada de la palabra, Julieta Kirkwood la llamará “cinestésica de la dominación”. Esta peculiar dimensión posa la mirada en la inercia de los mandatos cotidianos que a pequeños golpes de voz y de movimientos automáticos van construyendo el género . Este arte de la dominación por el movimiento, que siempre va urdida a la palabra y casi siempre se nos pasa inadvertida en lo inaparente de lo cotidiano, asigna un género, define roles y constriñe cuerpos. Más estrictamente para Kirkwood la dominación cinestésica implica “un proceso de “manipulación” que se da entre los 1 y 5 años, diferenciando por sexo (también para adecuar el rol genérico masculino o femenino)” .
De tal modo que deconstruir el género para Kirkwood pasa necesariamente por “conocer los mecanismo por los cuales se enseñan los géneros (y así vigilar más: no hay mecanismos inocuos, neutrales)” . Uno de esos mecanismos es el movimiento, otro, la palabra añadiría. Conocida la dominación y su mecanismo, Kirkwood plantea un feminismo no tan interesado en el movimiento y no siempre descrito desde la palabra, un feminismo disidente cuyo mecanismo no será otro que el de la letra.
Un feminismo del retraso de la letra. Un feminismo afirmado en el gesto moroso de leer y sobre-escribir la historia desde esquinas inesperadas. Un feminismo que en la docencia de signo feminista se detiene en lecturas lentas y a contrapelo de los mitos y las certezas provistas por el conocimiento neutral, abstracto y masculino. En la invención de otros nombres, cuerpos y genealogías de la diferencia, Julieta Kirkwood plantea el objetivo final de su feminismo que en el intento de trizar el espejo de la representación no puede sino proyectarse “disidentemente en cuanto mujer”

Informar de manera irresponsable sí es criminalizar

Al periodista Luis Cárdenas:



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Luego de revisar con atención sus comentarios a la postura que expresamos en un comunicado previo, creemos necesario hacer algunas observaciones a sus precisiones.

1. Como periodistas, en muchas ocasiones tenemos acceso a documentos privados que son filtrados por diversas fuentes, tarea fundamental de nuestro oficio es cotejar y corroborar, la información que he publicado al respecto del multihomicidio en la colonia Narvarte el pasado 31 julio, provino de un origen directo a la investigación así como de datos asentados en el expediente. Jamás se han revelado datos personales ajenos al acto que vulneren los derechos de las víctimas.

En este primer punto usted reconoce el acceso a documentos privados vía filtraciones, aparentemente para cotejar y corroborar información; esto último no está a discusión y es materia del oficio periodístico, con la salvedad que se coteja y corrobora información de documentación pública. Y en éste, como otros casos, no podemos actuar con ingenuidad señor Cárdenas: la intención de los comentarios y supuestas filtraciones es devaluar la imagen de las víctimas y desviar la atención de los motivos del crimen.

Por otro lado, el Fiscal Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) de la Procuraduría General de la República (PGR), Ricardo Nájera Herrera, se deslindó de las filtraciones de información del caso, señalando además que todas las autoridades saben que difundir datos sensibles de una averiguación constituyen un delito. De manera que se puede colegir, uno: que está usted participando de un delito al hacer públicos detalles de un caso que no está concluido ni cerrado; dos: que usted con su difusión está entorpeciendo dicha averiguación y proceso, no sólo del probable responsable, sino de la investigación misma.

Además, la abogada que lleva el caso, Karla Michele Salas, de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD), declaró recientemente que pruebas periciales y exámenes toxicológicos practicados a las víctimas desmienten la información asentada en el expediente, de que habrían dado positivo al consumo de sustancias tóxicas Nadia Vera y Rubén Espinosa, y que Milé y Yesenia hubiesen sostenido relaciones sexuales, forzadas o consensuadas, con los presuntos agresores antes de ser asesinadas.

De manera que llamamos revictimizar al hecho de vulnerar a las víctimas no sólo al revelar datos personales, sino hacer escarnio de ellas estereotipándolas morbosamente, haciendo juicios que no le corresponden, pero además, como queda demostrado, en un proceso judicial que no tiene el rigor científico que demanda la investigación del multihomicidio, del cual no debemos olvidar que dos de los asesinados denunciaron y alertaron sobre amenazas contra su persona por parte del gobierno de Veracruz.

2. Así como se ha manejado la hipótesis de un homicidio por motivos políticos, no puede descartarse ni soslayarse las de otros móviles diferentes en el crimen. Efectivamente, dada la información en mi poder es mi opinión, que tengo derecho de expresar y bajo esa modalidad, como opinión, ha sido expuesta y sustentada, que el objetivo del crimen no apuntaba a un tema de libertad de expresión. Sin embargo, aguardamos el resultado final de la investigación por parte de las autoridades que, en pleno ejercicio de la libertad de expresión, será con toda seguridad también cuestionado por diversas y valiosas voces.

Nos parece que cualquier persona, dada la información que posee, puede y tiene derecho a expresar una opinión, y bajo esa modalidad, como opinión, exponer que el objetivo del crimen no apuntaba a un tema de libertad de expresión. Sin embargo, tanto usted como nosotras y cualquier otro comunicador o persona, efectivamente debemos aguardar el resultado final de la investigación que realizan las autoridades, y también creemos que en pleno ejercicio de la libertad de expresión, será el momento más adecuado para evaluarlas.
Pero mientras tanto, la opinión señor Cárdenas es una valoración subjetiva de un individuo, no es una verdad absoluta, y el periodismo profesional indica aguardar un resultado, pero usted ya está resolviendo el caso con sus declaraciones, ¿o tiene algún tipo de información respecto a cómo se resolverá?, esperamos que no sea así.

Ya está tan descompuesta la vida pública del país, y tan alterada la esencia y función de los tres poderes del Estado, que nosotras como periodistas independientes y comprometidas socialmente, estamos convencidas que el llamado cuarto poder, por su importancia e influencia, debe blindarse lo más posible de interferencias que trastoquen la función social del periodismo, que es tratar de encontrar la verdad de los hechos de interés público o que afectan el interés colectivo, máxime cuando existen colegas que están siendo asesinados por ese motivo.

3. Señalar que Mile Virginia Martín fue la víctima que sufrió la mayor tortura, que era de nacionalidad colombiana, que fueron hallados en su vehículo diversos tipos de droga, que utilizaba varios números celulares diferentes, y, al menos, tres identidades diversas, no representa ninguna criminalización, ni mucho menos una “campaña de desprestigio en su contra”, es una consignación de hechos que ha sido, por cierto, también difundida en varios medios de comunicación. ¿Sería mejor ocultar esta información por algún motivo?

La consignación de hechos que menciona, y como bien dice ha sido difundida en varios medios de comunicación, tendría que ser presentada por una autoridad competente, y mientras eso no ocurra, tampoco representa la verdad porque repetimos, sabemos la realidad que nos aqueja, como es la siembra de pruebas para criminalizar. El ejemplo más reciente es el de una maleta con droga sembrada a un joven estudiante, ¿o usted podría decir que en nuestro país la siembra de pruebas no es una costumbre? Usted indica que no es criminalizar “presentar” lo que ha sido “misteriosamente filtrado” por alguna razón en los medios. ¿No es por demás obvio el tipo de ideas que se quiere imponer a la opinión pública sobre el caso? Ya empiezan a salir los primeros desmentidos basados en evidencias científicas.

4. Los feminicidios ocurridos son desde cualquier punto condenables, las víctimas Nadia Vera, Yesenia Quiroz, Alejandra Negrete y Mile Virginia Martín fueron, sin duda alguna, víctimas también de violencia de género sin importar el móvil del crimen. Lamento la interpretación que hacen las periodistas sobre “mi justificación de un feminicidio”, dicho señalamiento es una aberración. Soy un defensor de la igualdad de género, de los derechos reproductivos y de la causa feminista en su conjunto, en mis espacios informativos hemos dedicado amplios espacios al respecto de estos temas.

En el único punto en que concordamos con usted es en el que afirma que los feminicidios de Nadia Vera, Yesenia Quiroz, Alejandra Negrete y Milé Virginia Martín “son condenables” y que fueron –son— “víctimas también de violencia de género sin importar el móvil del crimen”.

Creemos que aquél que se diga defensor de la igualdad de género y de la causa feminista en su conjunto, no manejaría la nota del feminicidio –el delito más importante respecto a cualquier otro porque se trata de un derecho fundamental que es la vida— como una cuestión secundaria, anteponiendo otro delito de cual ni siquiera estamos seguros, pues como ya hemos mencionado, se encuentra en proceso de investigación.

5. Siento mucho que mi cobertura del caso Narvarte no sea del agrado ideológico o político de las periodistas, por el respeto a la causa que abanderan hago estas precisiones, sin embargo, comparto la necesidad de un periodismo más apegado a la visión de género como una de las asignaturas pendientes en la labor que llevamos a cabo todos los profesionales de la comunicación. Finalmente, hago un llamado respetuoso a las colegas para que, sin dejar nunca de lado el tema de género, podamos ver un asunto que va más allá de una ganancia política y que nos afecta a todos en esta ciudad: el aumento de la violencia en la capital, con sus respectivas muertes, todas ellas, como las de la Narvarte dolorosas y condenables.

Estamos convencidas que defender la vida de las mujeres está fuera de toda ideología o postura política. El que usted indique que necesitamos un periodismo más apegado a la visión de género y afirme que en su espacio toca temas de derechos reproductivos y “causas feministas”, no lo exime de su probable responsabilidad de participar en un presunto delito, mismo que ya ha sido señalado, ni lo acerca a defender ni reivindicar las causas que nos aquejan. Nosotras, señor Cárdenas, no tenemos ganancias políticas como señala; la diferencia entre usted y nosotras es que usted trabaja por recibir un sueldo y nosotras lo hacemos como una defensa a la libertad y dignidad de las víctimas de feminicidio que son invisibilizadas y culpabilizadas tanto por el Estado como por informadores como usted.



Daniela Villegas
Periodista Femiinsta
Doctorante en Género y Estudios Culturales 
Universidad de Sydney, Australia

Hilda Venegas Negrete. 
Abogada y defensora de DH comunicadora Radio de Género
Colectivo Alternativa Latinoamericana y Tiempo de Mujeres 
Universidad de Guleph, ON.Ca.
Premio NCRA The National Campus and Comunity Radio 2011-2015

Fabiola Sánchez. 
Periodista
Red Anáhuac por la Defensa de los Bienes Comunes.

Lorena Aguilar Aguilar. 
Periodista
Colectivo de Contrainformación Kaos en la Red.

Lucero Mendizábal.
Periodista, Educadora y activista
Red Internacional de Periodistas con Visión de Género.

Roselia Chaca.
Periodista
Premio Nacional Rostros de la Discriminación “Gilberto Rincón Gallardo” 2011.

Verónica FridaGuerrera Villalvazo. 
Periodista, Educadora y activista
Premio Nacional “Carlos Montemayor” 2010

Ciro Gómez Leyva y Luis Cárdenas, periodistas misóginos usan micrófono para criminalizar


P RO N U N C I A M I E N T O

Comunicadoras feministas nos pronunciamos ante el trato misógino 

que han recibido las víctimas de feminicidio de la colonia Narvarte



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Como ciudadanas y mujeres dedicadas al periodismo de manera independiente y alternativa, hemos dado seguimiento a la información relacionada a la investigación en torno al multihomicidio ocurrido el pasado 31 de julio de 2015, en la colonia Narvarte de la Ciudad de México, donde fueron asesinados el fotoperiodista Rubén Espinosa, la activista Nadia Vera, la señora Alejandra Negrete y las jóvenes Yesenia Quiroz y Mile Virginia Martín, esta última de origen colombiano.

Desde que se difundieron las primeras filtraciones de las investigaciones, denunciamos y enfatizamos ahora, que tanto Rubén Espinosa como Nadia Vera fueron hostigados y recibieron amenazas en Veracruz, debido al trabajo como fotoperiodista y activista que respectivamente realizaban, y por este motivo ambos cambiaron su residencia a la Ciudad de México a fin de proteger su integridad física y su vida. Algunos colegas de Rubén Espinosa han referido las medidas de seguridad que él tomó para proteger su persona ante intimidaciones constantes, como comunicaciones furtivas de parte de personas que aparentemente lo monitoreaban.

¿Por qué es importante recalcar algo que hemos mencionado reiteradamente? Porque diversos medios corporativos, que se dicen de información y están al servicio de la clase privilegiada de este país, se han encargado de desviar la atención de este importantísimo hecho, pero sobre todo porque se ha inculpado a las propias víctimas de lo ocurrido.

Desde nuestra perspectiva, casi todos los medios comerciales han criminalizado a las víctimas de este homicidio y feminicidios, pero queremos poner especial énfasis en el trato de la información –carente de toda ética y respeto— que han hecho los periodistas Ciro Gómez Leyva en su columna del periódico El Universal, y Luis Cárdenas López en los videoposts que realiza para MVS.

Ambos periodistas revelaron información que supuestamente les filtró personal de investigación de la PGJDF, algo que de suyo es violatorio de la Ley de Transparencia y Protección de Datos Personales, que incluye el derecho a la privacidad y el prestigio personal, por lo que es evidente que dichas filtraciones tienen un fin político y están lejos de la aplicación formal, profesional e imparcial de la justicia a que las cinco personas asesinadas tienen derecho, de manera que el crimen no quede impune. Además, han llevado a cabo una campaña de desprestigio en contra de Mile Virginia Martin, haciendo énfasis en el aspecto de que la mujer de origen colombiano se dedicaba al sexo servicio aquí en México.

En el caso muy particular de Luis Cárdenas López, desde los primeros días posteriores a que se conociera el multihomicidio y se denunciara públicamente que Rubén Espinosa y Nadia Vera habían recibido amenazas desde el gobierno de Veracruz, el conductor de MVS inició una campaña de desprestigio en contra de Mile Virginia, señalando que era poco probable que Rubén y Nadia hayan sido el blanco principal del ataque, en cambio, de acuerdo a las palabras de Luis Cárdenas, el ataque iba dirigido a Mile Virginia y tenía relación con el consumo y venta de drogas; señaló también que no era posible que una mujer como ella poseyera con automóvil Mustang.

Lo anterior nos lleva a lamentar el desprecio que, a nivel de discurso, se ha mostrado hacia las mujeres víctimas de este crimen. En el caso de Alejandra Negrete, se le ha dado trato de víctima colateral, e importancia secundaria por ser empleada doméstica. E incluso, en una columna reciente Ciro Gómez Leyva la señala como alguien que estaba al tanto de las supuestas actividades irregulares; vaya temeridad para afirmar eso. Lo que ocurrió a Alejandra Negrete y a las otras tres mujeres se llama FEMINICIDIO.

De Yesenia Quiróz –al igual que Mile Virginia— se afirma que se dedicaba al sexo servicio, denotando un discurso cargado de misoginia, como si dedicarse al trabajo sexual fuese motivo para merecer la muerte.

Esto nos preocupa, y ocupa, ya que el discurso de ambos periodistas, por un lado desvía la atención de la probable responsabilidad que Javier Duarte, gobernador de Veracruz, pudiese tener. Pero sobre todo porque justifica y legitima la violencia  feminicida que impera en el país.

Por otra parte, y no es un asunto menor, es importante señalar que la información que se ha difundido, y en la que se basan los juicios de ambos periodistas, se afirma fue proporcionada por una persona que al ser presentada ante los medios de comunicación tenía rastros de golpes y tortura.
Por lo anterior, exigimos:
  • Cese la criminalización en contra de las víctimas del multihomicidio en el cual fueron asesinadas Nadia, Alejandra, Yesenia, Mile y Rubén.

  • Paren los discursos misóginos en contra de Alejandra Negrete, Yesenia Quiroz y Nadia Vera, y en el caso de Mile Virginia Martin, nos parece que justificar la violencia feminicida, como lo hacen Ciro Gómez Leyva y Luis Cárdenas López, solo contribuye a fomentar la violencia de género, machista y patriarcal que tantas vidas de mujeres nos ha costado en México.

  • Que la PGJDF de a conocer quién o quiénes, y por qué motivo, han filtrado la información de la investigación judicial, que debiera ser reservada hasta la conclusión de las indagatorias.

  • Que toda información de la investigación sea resguardada y tratada bajo los protocolos de seguridad aplicables por protección de los familiares y víctimas de tan terrible suceso.
Insistimos en que la principal línea de investigación de este homicidio y feminicidios sean las amenazas que Rubén Espinosa y Nadia Vera denunciaron públicamente haber recibido por parte del gobierno de Veracruz debido a su trabajo, lo que no constituye una casualidad, ya que desde el 2011 otros 15 periodistas han sido asesinados en ese estado por el mismo motivo.

Por último, exigimos se garantice la protección a la vida de las y los periodistas que en este país, especialmente en Veracruz, han recibido amenazas relacionadas a su labor; que denunciar y evidenciar malos gobiernos no sea causa de muerte nunca más en México.

Daniela Villegas
Periodista Femiinsta
Doctorante en Género y Estudios Culturales 
Universidad de Sydney, Australia

Hilda Venegas Negrete. 
Abogada y defensora de DH comunicadora Radio de Género
Colectivo Alternativa Latinoamericana y Tiempo de Mujeres 
Universidad de Guleph, ON.Ca.
Premio NCRA The National Campus and Comunity Radio 2011-2015

Fabiola Sánchez. 
Periodista
Red Anáhuac por la Defensa de los Bienes Comunes.

Lorena Aguilar Aguilar. 
Periodista
Colectivo de Contrainformación Kaos en la Red.

Lucero Mendizábal.
Periodista, Educadora y activista
Red Internacional de Periodistas con Visión de Género.

Roselia Chaca.
Periodista
Premio Nacional Rostros de la Discriminación “Gilberto Rincón Gallardo” 2011.

Verónica FridaGuerrera Villalvazo. 
Periodista, Educadora y activista
Premio Nacional “Carlos Montemayor” 2010

Mujeres y capitalismo. Una reflexión a tres “erres”

 Por Eugenia Gutierrez/Colectivo Radio Zapatista



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A la memoria de Nadia Dominique, Olivia Alejandra,
Yesenia Atziry y Milé Virginia.
A la entereza de Mirtha Luz.
Nuestras distintas miradas
El pensador y artista británico John Berger lo dibuja con enorme claridad. En sus estudios sobre las formas en que nos miramos como personas, particularmente en Ways of Seeing (Formas de ver), Berger ha observado que, en nuestras sociedades contemporáneas, no es lo mismo mirar a un hombre que mirar a una mujer. Si un hombre aparece, miramos en él lo que nos puede hacer o lo que nos puede dar. Si una mujer aparece, miramos en ella lo que podemos o lo que no podemos hacerle (Berger, 1990: 45-46). En nuestra interpretación de lo dicho por Berger, calculamos, medimos, hacemos cuentas y nos acomodamos para sobrevivir. Si se trata de un hombre, tendrá nuestro miedo, nuestro respeto en función de lo que él tenga. Si se trata de una mujer, no tendrá nada. Pensaremos o sentiremos lo que tenemos para ella y haremos cálculos sobre qué tanto puede permitirnos hacerle. Si el hombre no tiene nada y no puede lastimarnos ni beneficiarnos, decidiremos si lo despreciamos o lo ignoramos. A la mujer la despreciaremos o la ignoraremos en automático. El miedo o el respeto que ella nos infunda dependerá de lo que diga o haga… tal vez.
Esta diferencia fundamental que ha observado Berger está construida cultural, política, social y económicamente sobre nuestras percepciones y marca nuestra postura frente al mundo. “Perspectiva de género”, dirán los feminismos. “Correlación de fuerzas”, pensarán los machismos. A la ofensiva, ellos, midiéndose en su arena de combate contra hombres y mujeres. A la defensiva, elllas, también contra hombres y mujeres pero, sobre todo, contra ellas mismas, contra nosotras mismas y en una arena que no diseñamos porque nuestra masa muscular no sueña cada noche con vivir en guerra. De ese modo, las mujeres parecemos destinadas a medir todos nuestros actos en función de la imagen que se espera que proyectemos para satisfacer la mirada de otros y de otras, de preferencia, sin incomodar esa mirada hasta un punto tal en que se nos vaya la vida. Entender esta perspectiva diferenciada para hombres y mujeres, una que espera recibir algo bueno o algo malo y otra que simplemente espera hacer daño si se dan las condiciones necesarias para hacerlo, ayuda a pensar cómo se han ido definiendo nuestras diferencias fabricadas en el mundo patriarcal que habitamos, ése que hoy atraviesa su fase capitalista.
Un análisis aparte merecen las niñas y los niños dentro de esas sociedades capitalistas. Al no inscribirse en el esquema de combate de quienes nos pueden hacer algo, nos pueden ofrecer algo o se pueden defender de algo que podemos hacerles, niñas y niños son vistos más bien como seres inacabados que no merecen siquiera el tratamiento que se “concede” a las mujeres.
Si profundizamos nuestra reflexión sobre lo que explica Berger respecto de nuestras miradas, veremos que no todos los hombres se ajustan a ese esquema de respeto y miedo determinado por el género. En un sistema de dominación capitalista encabezado por hombres blancos, adultos y adinerados, también serán vistos de otra manera, o incluso invisibilizados, aquéllos que no se ajusten a la métrica que calcula el poder de un hombre en función de su color de piel, su edad y sus cuentas bancarias. De ahí el sostén de muchos racismos, de todos los desprecios y de tantas xenofobias. Visto así, también habrá mujeres temidas o respetadas a primera vista. Serán pocas, pero las habrá. Una de ellas posee una fortuna obscena, vive en el Reino Unido y se llama Isabel.
Surgen varias dudas después de leer ese análisis de Berger. ¿Cómo queremos que nos miren? ¿Cómo queremos mirar a otras y otros? ¿Por qué nos importa tanto esa mirada? ¿Por qué esa obsesión con el miedo o el respeto? ¿Para qué? Mientras la Antropología, la Sociología y la Biología responden esas dudas, los mecanismos de funcionamiento económico mundial, y más puntualmente el sistema capitalista dominante en nuestro planeta, han encontrado en la importancia de esa mirada diferenciada un campo altamente redituable en su proyecto de mercantilización humana.
Este análisis de nuestras miradas hecho por Berger se publicó en 1972, partiendo del mundo del arte y la fotografía y cuando la imagen como categoría de juicio contra un ser humano comenzaba a tener una importancia destacada en el mundo del entretenimiento, la publicidad y los medios masivos de comunicación. Sin embargo, en treinta o cuarenta años, muchas cosas han cambiado. Los prototipos y estereotipos de belleza occidental fabricados a conveniencia de la industria de la moda y dictados desde algún penthouse en Europa y los Estados Unidos no sólo persisten sino que han encontrado un catalizador formidable en la tecnología informática. El fundamento de nuestras miradas diferenciadas se sostiene, pero la importancia que se le da a nuestra imagen en las sociedades capitalistas crece cada día. Basta con recordar la génesis del Libro de Rostros o Facebook para corroborar estos dos hechos. El exitoso futuro de la idea de Mark Zuckerberg quedó trazado desde su primera noche en el lujosocampus de Cambridge de la Universidad de Harvard, cuando unos alumnos tuvieron acceso a las fotografías de unas alumnas (incluida la novia de Zuckerberg) y pudieron intercambiar en la red sus calificaciones al físico de sus compañeras. Se tecnologizó, así, el ofensivo y humillante jueguito de nuestros compañeros de la secundaria en los años setenta que pegaban cartulinas en el pizarrón de clases durante el recreo para que, al volver del descanso, las mujeres del grupo nos viéramos calificadas públicamente por nuestra apariencia. Y sin importar nunca la de ellos, claro, ésa que no habría llegado al menos uno.
¿Úsense y tírense? No necesariamente
Muchas violencias en los sistemas capitalistas están relacionadas con el desprecio a la vida, a lo que vive, a lo que palpita. Como bien lo ha explicado la teórica feminista Silvia Federici, lo que produce vida debe ser convertido en lo que produce ganancias. De ahí la apropiación salvaje que busca el capitalismo de los cuerpos femeninos y de la tierra, así como el control del cuerpo de las mujeres como un instrumento para la acumulación (véase Federici, 2010). Y como las normas de comportamiento del sistema capitalista chocan de frente con los ímpetus libertarios, también tenemos violencias contra la homosexualidad, la juventud, la creación, el pensamiento, el arte. Pero la mayoría de las violencias capitalistas encajan sus raíces en su basamento patriarcal y están relacionadas con el sexo, con las satisfacciones o con las frustraciones que éste genera en lo más profundo de nuestros cuerpos y nuestras mentes, con la prohibición de su disfrute en todas las religiones y con el terror a la vagina dentada que aún no superamos como sociedades primitivas.
La violencia de género y las respuestas que recibe esa violencia han ido modificándose en las últimas décadas. A pesar de que en todo el mundo se tiene trabajo feminista organizado, la violencia contra las mujeres crece exponencialmente porque crece exponencialmente la violencia en todos los ámbitos y contra todos los seres humanos, hombres y mujeres. Vivimos dentro de un conflicto estructural en el que somos arrasadas como uno de los grupos humanos más vulnerables en esa guerra generalizada, y sin importar que seamos la mitad de la población. Aunque proliferan los tratados internacionales en materia de derechos para mujeres, niños y niñas, sus resultados no son los esperados. Ninguno de esos tratados funciona a cabalidad porque todos viven la contradicción de haber surgido en entornos institucionales que no tienen planeado suicidarse. En un país como México, por ejemplo, acatar verdaderamente las disposiciones de una alerta de género en cualquier estado equivaldría a desmantelar los pactos económicos y políticos que mantienen la maquinaria capitalista funcionando. Eso no va a ocurrir. Y por si fuera poco, esa maquinaria ha descubierto maneras para respetar la tradición milenaria de usarnos y tirarnos, pero con mayores ganancias.
En el análisis de cómo respondemos las mujeres a esa mirada que nos agrede en cualquier parte, sirven como herramientas en esta reflexión los procesos del tratamiento moderno que se da a las mercancías que pueden ser útiles después del uso y antes del desecho, por lo que no deben desaprovecharse. Las tres “erres”, les llaman: reducir, reutilizar, reciclar. No se trata ya del “úsense y tírense” que desperdicia los desechos. Se trata de formas política, social y hasta ecológicamente aceptadas que nos envuelven en una vorágine de sinsentidos que, por un lado, en espacios amplios, desmoronan nuestra autoestima y, por otro, en espacios reducidos, desarticulan nuestras luchas y ya ni siquiera necesitan obstaculizarlas, como ocurría en las últimas décadas del siglo XX. Por si fuera poco, somos las propias mujeres en espacios privilegiados (como la academia, las ONGs o las instituciones) quienes muchas veces asumimos estoicas la declaratoria no escrita del feminismo como palabra maldita. En tanto, millones y millones de mujeres siguen siendo vistas, por los demás y por sí mismas, como una subespecie humana.
Redúzcanse
Kikky vive en Nueva York, en uno de los barrios más adinerados de la gran urbe. No conoce el aroma de la tierra mojada por la lluvia ni se ha detenido jamás a observar cómo funciona perfectamente un hormiguero. Nació en el piso 18 de un edificio elegante y hoy habita un piso 52. Mientras más lejos se encuentre del suelo, mejor. Está a punto de cumplir 32 años, pero se avergüenza del tiempo vivido, de su aspecto natural, de sus colores y texturas, de su cabello. Se avergüenza hasta de sus ojos. Es por eso que, aunque tiene una salud envidiable, ha padecido cinco operaciones innecesarias, carísimas y dolorosas. Ya no recuerda sus propias uñas, siempre postizas. Los implantes mamarios y el colágeno en los labios han borrado de su memoria la emoción erótica de un buen beso. Cada veinte días somete su cuero cabelludo a un ritual de tortura voluntaria que incluye dosis brutales de amoniaco y altas temperaturas a tan sólo cinco centímetros de su cerebro. Si se mira en una fotografía de su infancia, ya no se reconoce. Nunca ha trabajado ni ha tomado decisiones. No tiene proyectos. No estudia nada. No aprende, no enseña, no genera, no transmite nada. Gasta más de ocho mil dólares mensuales en ropa de moda, bolsas de marca, zapatos disfuncionales, tratamientos cosméticos y operaciones estéticas. No le interesa la diferencia entre un planeta y una estrella. Hiroshima, Nagasaki y sus aniversarios no le mueven una fibra. Y encima, el bótox.
Su vida perfecta incluye un marido patético. Un hombre que no la ama y a quien no ama, con quien firmó un excelente contrato marital. Él le paga una cantidad fija mensual y ella le ofrece todo tipo de servicios. Hoy regresa emocionada a su departamento porque ha logrado tramitar la espera de su cuarto hijo. La competencia con las vecinas es dura. Mientras más criaturas procríen, menos tentadores serán sus maridos, menos posibles y redituables serán sus divorcios. Por eso la moda en su lujosísimo barrio es llenarse de bebés. Kikky va por el cuarto y lo celebra brindando con sus odiadas vecinas. Sus medidas corporales después de cuatro nacimientos seguirán siendo perfectas. Nunca ha cometido la estupidez de embarazarse y despedazar su figura. Kikky es una de las mujeres neoyorquinas que, en la última década, han optado por la fertilización in vitro y el alquiler de vientres sudamericanos para asegurar cómodamente su patrimonio sin necesidad de estrías. Ni siquiera ha tenido que amamantar a nadie porque también hay leche materna en el mercado.
Se calcula que una mujer estadunidense de la zona Upper East Side de Nueva York gasta, en promedio, 95 mil dólares anuales en ropa, dietas, ejercicios para mejorar la imagen, cosméticos y tratamientos estéticos, es decir, unos 135 mil pesos mensuales (véase Wednesday Martin, 2015). Pero la industria de la belleza plástica no sólo se mantiene de mujeres millonarias. Basta con ser clase media para alimentarla en todo el mundo. Según datos de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS por sus siglas en inglés) en 2014 se practicaron a nivel mundial más de 20 millones de cirugías plásticas y tratamientos en la dermis, la mayoría para implantes de senos, levantamiento y transformación de párpados, liposucciones (o extracción de grasa), lipoestructuraciones (o relleno con grasa), rinoplastia (o cirugía nasal) y aplicaciones de bótox (botulinum), la toxina que paraliza los músculos faciales e impide que se generen las líneas de expresión. Más del 86% de las personas operadas y tratadas son mujeres (17 millones). El primer lugar en tratamientos lo tienen los Estados Unidos, con 4 millones de personas operadas en 2014. El segundo lugar, con 2 millones de operaciones, fue para Brasil. Les siguen Japón, Corea del Sur y México. Aquí cabe apuntar que el 80% de las mujeres que recurren a esos tratamientos se operará entre quince y veinte veces a lo largo de su vida.
Según ese mismo reporte de la ISAPS, las operaciones quirúrgicas más populares de los países punteros en gasto cosmético fueron: para Estados Unidos, aumento de senos y liposucción; para Brasil, liposucción y aumento de senos; para Japón y Corea del Sur, la blefaroplastia o modificación de párpados y la rinoplastia o modificación de nariz, pues desde hace diez años impera la moda de transformar los característicos rostros asiáticos en rostros de mujer caucásica o blanca; para México, los procedimientos más solicitados fueron aumento de senos y liposucción. En cuanto a procedimientos cosméticos no quirúrgicos, el primer lugar, en todos los países punteros y no, lo tiene la aplicación de bótox. El Reporte Estadístico de Cirugía Plástica 2014 que edita la Sociedad Estadunidense de Cirugía Plástica Estética (ASAPS por sus siglas en inglés) informa que solamente en EUA, y tan sólo en 2014, la gente gastó 12 mil setecientos millones de dólares (12,7 billions en inglés, unos 215 mil millones de pesos) en cirugías estéticas que no eran necesarias para el cuidado de su salud. En otras palabras, estas cifras no incluyen gastos de ortodoncia ni de reconstrucciones por quemaduras o accidentes diversos. Prácticamente todas las mujeres que se someten a aumento de senos y liposucción, se aplican bótox sin importar su rango de edad. Los datos indican que las mujeres comienzan a paralizar sus facciones y a inyectar sus labios a los diecinueve años.
Reutilícense
Afuera llueve. Zanira ya no puede respirar. Ya no quiere. El peso y el olor del hombre que la violenta sexualmente cada noche se han vuelto insoportables. Y luego el vientre tan abultado.
Zanira nació en el corazón de África hace trece años. Su infancia fue difícil pero tranquila. Es la mayor de siete hermanos, cuatro mujeres, tres hombres. Aunque nunca se entendió bien con su madre, extraña su violencia moderada. No sabe que su madre murió hace cuatro meses en el ataque a su comunidad. Y extraña a sus hermanitas. No sabe que dos murieron en ese mismo ataque. No sabe de la saña con que las mataron. Pero a quien más extraña es a su padre, un hombre magnífico. Zanira ignora que él murió de tristeza hace dos meses pensando en ella y en su madre, en sus hijas muertas, en su dolor cotidiano, en su comunidad destruida y en su futuro inexistente.
Hace ocho meses que Zanira fue secuestrada por unos emisarios de Alá, junto con doscientas amiguitas que estudiaban en una secundaria cristiana. La batalla de los dioses y algunos de sus patriarcas las envolvió en pólvora una madrugada mientras dormían en su internado para señoritas. Cada noche, con un hombre encima que se autoproclamó su marido, Zanira maldice el haber menstruado tan temprano. Zanira vio partir hace seis meses a la mayoría de sus amigas. Se las llevaron como cargamento en cinco camiones militares. Eligieron a las que no menstruaban todavía. Zanira piensa que fueron devueltas a sus familias, que fueron liberadas tras una negociación. Ignora que el destino de sus amigas fue la trata de niñas. En ocasiones, ha lamentado que su pueblo no practicara la infibulación.
Mientras escucha a la distancia la oración matutina de los hombres armados del campamento, Zanira se acomoda la estorbosa túnica y busca la estrella de la mañana que ya se marcha. Sabe que no es estrella sino planeta. Sabe que, en otros días, puede verse por la tarde. Zanira se arrodilla en un espacio lodoso, sin aplastar su vientre, y posa sus manos en el suelo mirando al oriente, como si imitara a los que rezan. En realidad, está buscando el aroma de la tierra mojada por la lluvia para expulsar de su nariz el agrio olor de otra noche violenta. El velo que le cubre medio rostro no le nubla la mirada. Ella distingue a unos metros un hormiguero de los que tanto le gusta observar por su funcionamiento perfecto y dinámico. Sabe que está fuera del rango de peligro. Impregna sus pulmones de aire fresco y percibe los primeros rayos del sol.
Cuando la secuestraron, Zanira había tenido un día emocionante con una buena clase de cálculo diferencial e integral, su materia favorita. Mientras se ensucia manos y túnica, la niña calcula que le quedan dos meses de embarazo.
El negocio de la esclavitud moderna es boyante, tanto como el de las armas. Según datos del Índice de Esclavitud Global 2014 (GSI por sus siglas en inglés), se calcula que cerca de 36 millones de personas viven en condiciones de esclavitud, pues han sido secuestradas o engañadas para ejercer actividades como prostitución, explotación sexual, trabajos forzados, prácticas esclavistas, servidumbre y extracción de órganos. Los países con los números más altos de personas esclavizadas son La India, China, Pakistán, Uzbekistán, Rusia, Nigeria, la República Democrática del Congo, Indonesia, Bangladesh y Tailandia. El mismo GSI apunta que, de acuerdo a cálculos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las ganancias que genera la esclavitud a nivel mundial podrían alcanzar los 150 mil millones de dólares anuales. Por su parte, el Global Report on Traficking in Persons 2014(Reporte Global sobre Tráfico de Personas) de la Oficina de la ONU para Drogas y Delitos, presenta datos para el periodo comprendido entre 2010 y 2012. De las personas traficadas en 2011, el 49% fueron mujeres adultas y el 33% fueron niñas y niños. De éstos, el 21% fueron niñas, lo que totaliza 70% de mujeres, 12% de niños y 18% de hombres. Casi la mitad de las labores de esclavitud a nivel mundial se relacionan con el trabajo sexual (53%), mientras que el 40% de las personas son esclavizadas para realizar trabajos forzados. La participación de las mujeres en el tráfico de personas se ha incrementado en el ámbito de las secuestradoras o enganchadoras. El mismo reporte señala que, si bien sólo un 10-15% por ciento de los delitos a nivel mundial son atribuidos a mujeres, en el caso del tráfico de personas las cifras cambian. Las mujeres tienen una participación de hasta 30% en la conducción y operación de las bandas delictivas.
Datos recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS, noviembre 2014) señalan que el 35% de las mujeres a nivel mundial (más de mil millones de personas) han sufrido violencia sexual por lo menos una vez en su vida, y que el 38% de los asesinatos de mujeres los cometen sus propios compañeros o esposos. El porcentaje de mujeres que comienzan su vida sexual a partir de una violación, crece cada día. El mismo informe de la OMS apunta que, en Bangladesh, el 71% de las mujeres recuerda haber tenido su primera experiencia sexual de manera forzada. En su boletín más reciente, el Instituto de Investigaciones para la Paz Mundial de Estocolmo (SIPRI por sus en inglés) informa que la industria armamentista global generó ingresos por 1.8 billones de dólares en 2014 (1.8 trillions en inglés, unos 30 billones 600 mil millones de pesos). Los países que más gastaron en compra de armas y mantenimiento de estructuras militares son los Estados Unidos, China, Rusia y Arabia Saudita. Y aunque no se pueden conocer con precisión los datos sobre comercio clandestino, se calcula que hasta un 20% de las armas circulan en el mercado alterno de organizaciones que trafican, al mismo tiempo, con personas.
Recíclense
Mayda ya domina por completo sus ejercicios de respiración para controlar el estrés. De su casa de cinco habitaciones, en la que vive sola, eligió la mejor ventilada, el estudio en planta baja, junto al jardín, para que el curso en línea que le enseñó a relajarse tenga los resultados óptimos.
Mayda necesita perder los 38 kilos que le sobran, pero no piensa dejar de comer más allá del hartazgo. Y le urge dejar de vomitar todo el tiempo, sobre todo ahora, con la buena noticia. Todavía no procesa la emoción de haber sido designada como Ministra de Asuntos Internos hace apenas unos días. Será la primera mujer en ocupar ese cargo en esta región tan prometedora llamada Cono Sur. Y siendo tan joven. Apenas cuarenta. Lástima que esa emoción se haya visto un poco empañada por el escándalo de corrupción de uno de sus mejores amigos que no tuvo la inteligencia de cuidarse. Pero el escándalo pasará pronto o será tapado por otro, piensa Mayda mientras inhala y exhala sentada en posición de flor de loto, con sus pies descalzos bien acomodados, mientras cuenta del diez al uno, mientras se felicita porque hoy sólo vomitó una vez, mientras piensa obsesivamente en comer y beber, mientras planifica cuál será el momento más adecuado para terminar con su pareja. Mayda tiene una novia patética. Una mujer visceral que no mide las consecuencias de sus actos y que podría perjudicar su carrera política.
Por la ventana abierta del estudio, hoy salón de ejercicios, un aroma a tierra mojada entra a escena. El aroma de su precioso jardín trae a la memoria de Mayda recuerdos impresentables que rompen su concentración. La cuenta de inhalaciones se ve interrumpida abruptamente. Mayda se levanta furiosa para cerrar la ventana pero algo la detiene. Es un piquete doloroso que siente de pronto en el pie derecho. Fue una hormiga. Mayda gira su rostro y observa que en la base de la puerta que da al jardín se está formando un hormiguero de funcionamiento perfecto y dinámico. Mayda estalla en ira y comienza a masacrar a las hormigas con lo que puede. En el proceso, arroja y despedaza casi todo lo que encuentra en el estudio. Por último, y llorando a mares, azota la ventana por donde ingresa ese aroma que le recuerda la primera vez que presenció un crimen “político” junto a la piscina de un capo. Hace ya nueve años que Mayda se involucró con organizaciones criminales que le forjaron una exitosa carrera como regidora, diputada y ahora ministra. En realidad, ya no recuerda la mayor parte de los crímenes que ha solapado, ni siquiera los que ha procurado, pero no puede olvidar el primero que presenció. La mujer y el hombre asesinados eran sus amigos y fue ella quien los llevó al matadero.
Mayda se calma después de unos minutos sentada en el piso. Mañana tiene una reunión importantísima, tras la cual presentará en conferencia de prensa su programa de gobierno. La espinal dorsal del discurso que le prepararon es contundente: lucha frontal contra el feminicidio y el narcotráfico. Mayda sale con cuidado del estudio para no cortarse los pies. Sube pesada y despacio a su habitación con una botella de agua. Abre el cajón de su buró, donde la espera una caja con cuatro pastillas multicolores que le auguran una noche tranquila. Las toma todas juntas. Debe dormirse antes de que llegue la tentación del vómito.
A la mañana siguiente, antes de salir de casa, Mayda se dirige al baño y aspira un poco de polvo blanco. Toma con indiferencia su morral urbano mejor conocido como Urban Satchel de la marca Louis Vuiton que le costó 150 mil dólares porque está hecho de… trozos de basura. Al bajar la escalera, se asoma al estudio y nota que las hormigas y el desorden se han ido. La señora que limpia su casa llegó muy temprano. Nunca se miran ni se saludan. ¿De qué van a hablar si esa señora no conoce la diferencia entre un planeta y una estrella? Mayda camina indolente hacia el automóvil donde la esperan un conductor y una joven brillante con dos maestrías, especialista en cargarle la bolsa y el celular. Será un día soleado. La tierra mojada de su jardín se irá secando.
Un estudio de Greenfield et al. (2011) informa que, en los Estados Unidos, el 90% de las personas que padecen desórdenes alimenticios como anorexia y bulimia son mujeres; el 40% de ellas presenta, además, adicción a drogas (ilícitas y prescritas), sobre todo si han padecido violencia física y sexual. Mientras los hombres son los mayores consumidores de alcohol, cocaína, heroína y mariguana, particularmente con fines recreativos, las mujeres llevan la delantera en consumo de sustancias antidepresivas y ansiolíticas. Es por ello que, entre 1995 y 2005, se duplicó el número de mujeres que consumen metanfetaminas. Los datos específicos sobre mujeres embarazadas sorprenden a expertos en el tema. Entre 1994 y 2006, el consumo de metanfetaminas entre mujeres norteamericanas embarazadas, se triplicó (véase Greenfield et al., 2011). A nivel mundial, se calcula que las metanfetaminas generan ganancias anuales por más de 20 mil millones de dólares.
Diversas estimaciones de expertos, en un contexto donde es casi imposible corroborar los datos, calculan que un kilogramo de cocaína puede comprarse en Perú o en Colombia a un precio de 2 mil dólares. Cuando ese kilogramo llegue a México para su consumo, tendrá un valor de casi 10 mil dólares. Al cruzar la frontera norte y llegar a los millones de consumidores estadunidenses que lo esperan con ansia, ese kilogramo podrá ser vendido hasta en 30 mil dólares. Pero una vez cortada la droga y repartida en pequeñas dosis para su mejor distribución, el costo de ese kilogramo llegará a los 100 cien mil dólares, con lo que habrá incrementado en un 5,000% su valor de producción.
La plusvalía enloquecida de ese kilogramo, tan difícil de entender como la de un bolso hecho de trozos de basura y con un precio de 150 mil dólares, sólo puede darse en sociedades capitalistas. ¿Pero cómo explicar esa plusvalía? ¿Cómo entender que haya gente dispuesta a pagarla? ¿Y cómo entender la “minusvalía”, utilitarista pero “minusvalía”, de enormes franjas humanas que padecen la migración, la explotación sexual y laboral, la vergüenza de su ser natural? ¿Qué necesidades no vitales están siendo disfrazadas de necesidades vitales como para que millones de personas inflen de esa manera el valor de un golpe de cocaína o de un bolso cubierto de plástico roto y cajetillas usadas? Un análisis elocuente de los recursos utilizados en sus procesos de producción y distribución puede detallar los costos de materias primas y mano de obra requeridos para su fabricación y su venta, o remitirnos a las leyes de la oferta y la demanda. Pero ningún modelo de análisis económico y político puede explicar, por sí mismo, las leyes que rigen el consumismo salvaje que nace de la vanidad contemporánea, de nuestro hedonismo insaciable, de la crueldad autoasumida y aceptada, de esa inacabable sensación de vacío que el mercado invita y obliga a llenar a toda costa, y a cualquier costo, y donde los hombres blancos, adultos y adinerados marcan mayoritariamente la pauta. ¿Cuáles son las leyes que rigen hoy el mercado humano? Quizá algún modelo de estudio que explore los más profundos terrores humanos, esos terrores que cimentan el patriarcado, pueda llevarnos un día a entender cómo llegamos a esto.
Hay lum tujbil vitil ayotik (“está muy bonito como estamos”)
Florelia no encuentra a su nieta menor. Escapó después de la comida, justo cuando empezaba la lluvia fresca que apenas dejó de caer. Florelia lleva una hora buscando a su nieta de diez años para que la ayude a moler el maíz fresco que ya se remojó lo suficiente. La chamaca siempre se esconde a la hora de la molienda porque protesta y protesta de que sus hermanos varones pueden seguir jugando mientras ella muele. Florelia ya le explicó que ellos tienen otros trabajos, pero su nieta no hace caso. Está terca en que quiere aprender a manejar un camión, por ejemplo. No entiende la niña que el embrague está hecho por hombres y para hombres y que le va a provocar calambres en la pantorrilla. Y no le importa. Además, hay automáticos, dice. Es muy terca, piensa Florelia mientras camina por un tronco de ceiba desmayada sobre el río, que hace las veces de puente.
Florelia pasa de los sesenta. Su cabello blanco va trenzado con firmeza. En el libro de arrugas de su rostro pueden leerse cien historias de lucha y de trabajo organizado. En el cuaderno de notas que lleva dentro del morral campesino tejido por sus manos invencibles, hay decenas de dibujos que esquematizan lo que Florelia no sabe escribir. Por la mañana, Florelia asistió a una reunión de mujeres mayas que tienen la piel de las mexicas, la fuerza de las maorí, la decisión de las samburu, la valentía de las kurdas, la dignidad de las munduruku. Mujeres que sueñan por las kiliwa, que lloran por las aónikenk, que bailan y cantan por las afganas. Mujeres, que, sin conocerlas, rezan por las matsés. En esa reunión hablaron las voces de mujeres escuchas que rendían informe sobre un evento político donde, a nombre de sus pueblos, una voz de hombre que es muchas voces de mujeres y hombres le explicó a mucha gente que “hay lum tujbil vitil ayotik” (“está muy bonito como estamos”).
A Florelia no le gusta cruzar el río cuando acaba de llover y justo después de la comida. El aroma a tierra mojada de esa hora en particular le recuerda sus años de juventud, cuando todavía existían los patrones en las tierras rebeldes y liberadas en las que hoy habita. Aunque han pasado décadas, Florelia sigue temblando de rabia cada vez que recuerda que esas horas de la tarde, despuecito de la comida y de la lluvia, eran las favoritas de los tres hijos del patrón para salir a hacer sus maldades.
Pero Florelia olvida pronto su angustia porque viene pensando en algo raro y emocionante que escuchó en la radio rebelde este mediodía. Dicen que acaban de retratar un planeta lejano y pequeño que ya no querían que fuera planeta pero que ahora ya todo el mundo quiere que sí sea planeta porque hasta tiene un corazón con todo y manos agarrándolo, como diciendo que nos perdona. Florelia como que no lo cree, pero sí lo cree. Además, tiene una pregunta que hacerle a su nieta. Cuando finalmente la encuentra, la niña está empapada, arrodillada y feliz, concentradísima en el funcionamiento dinámico y perfecto de un hormiguero. Florelia la regaña por haberla hecho caminar tanto, le advierte que tendrá que lavar mucha ropa mañana, y recurre a la experiencia de sus años para no llegar a los gritos. Convence fácilmente a su nieta de que regrese con ella para moler el maíz. Necesita que le explique algo, le dice. Florelia quiere entender la diferencia entre un planeta y una estrella, y su nieta la conoce bien, así que echan acuerdo para que la niña le explique la diferencia a la abuela mientras muelen. A cambio, Florelia le contará a su nieta de un planeta lejano y pequeño que tal vez nos ha perdonado.

Referencias:

Berger, John, 1990, Ways of Seeing, Penguin Books, Londres. 176 p.
Federici, Silvia, 2010, Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria, trad. de Verónica Hendel y Leopoldo Sebastián Touza, Traficantes de sueños, 368 p.
Greenfield, Shelly F., Sudie E. Back, Katie Lawson y Kathleen T. Brady, “Substance Abuse en Women”, en Psychiatric Clinics of North America, Volumen 33, Tomo 2, pp. 339-355.
Martin, Wednesday, 2015, Primates of Park Avenue. A memoir. Simon & Schuster, 256 p.
2014 Plastic Surgery Statistics Report, ASPS National Clearinghouse of Plastic Surgery Procedural Statistics, documento en línea:http://www.plasticsurgery.org/Documents/news-resources/statistics/2014-statistics/plastic-surgery-statsitics-full-report.pdf , consultado en agosto de 2015.
ISAPS International Survey on Aesthetic/Cosmetic Procedures Performed in 2014, documento en línea:http://www.isaps.org/Media/Default/global-statistics/2015%20ISAPS%20Results.pdf, consultado en agosto de 2015.
The Global Slavery Index 2014, Hope for Children Organization, Australia, documento en línea:http://d3mj66ag90b5fy.cloudfront.net/wp-content/uploads/2014/11/Global_Slavery_Index_2014_final_lowres.pdf, consultado en agosto de 2015.
Global Report on Traficking in Persons 2014, UNODC, documento en línea: https://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/glotip/GLOTIP_2014_full_report.pdf, consultado en agosto de 2015.
“Violencia contra la mujer”. Reporte sobre violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer, Organización Mundial de la Salud, Nota descriptiva N.° 239, noviembre de 2014, documento en línea: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs239/es/ , consultado en agosto de 2015.
Stockholm International Peace Research Institute, boletín de prensa del 13 de abril de 2015, documento en línea:http://www.sipri.org/media/pressreleases/2015/milex-april-2015, consultado en agosto de 2015.

8/28/2015

¡México, campeón de asilo! Desde 1982 es un gobierno que se arrastra ante EEUU !


Pedro Echeverría V.
1. Aplaudí mucho, me alegró la noticia de que un juzgado mexicano haya determinado que es improcedente la petición del gobierno de España de extraditar al inmigrante vasco Hilario Urbizu por ser integrante de la organización ETA y de haber participado indirectamente en un atentado en Navarra hace 35 años. ETA (me indigna) ha sido calificada de “terrorista” por los gobiernos y empresarios españoles, yanquis, franceses, etcétera, por el hecho de luchar desde hace más de 50 años por su independencia de España. Me recuerda que México logró su independencia de España en 1821 y cuando luchaba por ella también Hidalgo, Morelos, Mina, Guerrero, fueron acusados de terroristas. En España y todo el mundo los que luchamos contra el capitalismo “somos terroristas”.
2. México, en otros tiempos, fue campeón de la dignidad al otorgar asilo a decenas de miles de perseguidos por gobiernos dictatoriales y asesinos; sin embargo, a partir de 1982 los gobiernos mexicanos actuaron como gusanos arrastrándose bajo las órdenes del amo imperial. No olvido que los gobiernos priístas y panistas de los últimos 30 años han entregado a todos los asilados, sobre todo a los gobiernos españoles. A pesar que los vascos, catalanes, gallegos, andaluces, son consideradas nacionalidades históricas, comunidades autónomas, con identidad colectiva, lingüística y cultural que durante muchos años han batallado por su independencia y autonomía, el ETA ha sido perseguido, encarcelado y asesinado; no ha tenido más remedio que defenderse con las armas.
3. También el asilo político parece ser un reflejo directo de la lucha de clases; no podría ser de otra manera. Los yanquis mantienen asilados o escondidos en su país a miles de personajes que han defraudado grandes empresas o que en nombre de la libertad y la democracia capitalista han asesinado. El asilo mexicano, por el contrario, parece haber favorecido a los luchadores sociales perseguidos por dictaduras al estilo Franco, Pinochet, Videla. El asilo a los débiles le ha dado a México un maravilloso prestigio mundial por lo menos hasta los tiempos de los nicaragüenses salvadoreños y guatemaltecos. Espero que el burgués canciller mexicano Mead escuche al juez que negó la extradición y cierre los oídos a los cantos de la sirenas y a los asesinos enemigos de ETA.
4. Aunque México es producto de una revolución burguesa (1910/17), su política de asilo ha sido adecuada desde los años 1920 al menos: encontraron refugio y libertad en México el nicaragüense César Augusto Sandino, el venezolano Carlos León, el peruano Víctor Raúl Haya de la Torre, los cubanos Julio Antonio Mella y Antonio Guiteras, y otros muchos de menor nombradía. Tradición singular, tuvo su momento culminante en la apertura de México al exilio republicano español a mediados de los años 30, en los tiempos del presidente Lázaro Cárdenas. En diciembre de 1936, antes de que estallara la tragedia española, dio Cárdenas asilo político a León Trotsky, a quien ningún gobierno quería proteger. Este fue asesinado en 1940 por gente de Stalin.
5. Hasta 1982 México dio cobijo y protección a los perseguidos por las dictaduras militares latinoamericanas: chilenos, argentinos, brasileños, bolivianos, uruguayos, colombianos, guatemaltecos, nicaragüenses, salvadoreños, la entera geografía de la persecución política en América Latina, encontró asilo y refugio en este país, bajo gobiernos mexicanos que no dejaban de ejercer aquí sus propias modalidades represivas. Hoy México no solo no proporciona asilo político adecuado, sino que no hay muchos que lo soliciten por no tenerle confianza. ¿Tú pedirías asilo a México si eres un luchador social anticapitalista? Obviamente que ni debes pensar en ello porque México ha demostrado ser un simple sirviente de los intereses del gran capital internacional.
6. ¿Puede olvidarse que hoy Ecuador y Rusia protegen a los héroes asilados Assange y Snowden en sus territorios por ser perseguidos del gobierno yanqui? ¿Puede olvidarse que gracias a ellos el mundo se ha enterado con mayor profundidad de las guerras, intervenciones y saqueos del imperio en cientos de países del mundo? Por sólo ese hecho Ecuador y Rusia son países confiables –como lo fue México durante décadas- para quienes luchan por la transformación social y política en el mundo. Tengo confianza en que México –como producto de las luchas sociales- recupere el prestigio que alguna vez tuvo. Quizá en materia de asilo no necesariamente haya que esperar un gran revolución social.
7. Impidamos que los gobiernos de México sigan siendo destructores del prestigio que durante muchas décadas tuvo el país en materia de asilo. Exijamos respeto a los luchadores sociales de todo el mundo a quienes se les ha inventado “actos terroristas” tal como sabemos que sucede en México como pretexto para asesinarlos. ETA lleva más de medio siglo en las batallas, protestas y luchas en las calles exigiendo su autonomía. Han sido asesinados miles de etarras y las cárceles españolas están llenas de luchadores sociales del país vasco que no quieren ser españoles sino vivir su autonomía tal como México lo logró a principios del siglo XIX. Los terroristas no son los que se defienden, sino los gobiernos y empresarios que siguen saqueando las riquezas de España. (27/VIII/15)
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“Un gobierno que se hunde”


artículo de Pablo Gómez

"Al final, no habrá mejor salario, más crecimiento, mayor productividad, mejoría en la distribución del ingreso, menos pobreza, más empleo…".

Foto: Enrique Ordóñez/ Cuartoscuro

image_237Los cambios en el gabinete, largamente esperados, no vendrán a resolver el problema del gobierno de Peña Nieto porque no implican un cambio en la política económica y social.

Nada será nuevo con los flamantes secretarios, quienes, por lo demás, ya lo eran. De nada servirá Meade en Desarrollo Social, por ejemplo, si todo va a seguir igual  debido a que no hay una línea diferente a la Cruzada, con todo y el abominable nombrecito: el problema de México no es el hambre sino la pobreza estructural basada en ingresos miserables.

Lo mismo se puede decir de Nuño en Educación Pública porque la reforma administrativa no se va a convertir en una reforma educativa. Peña no intenta entender qué clase de cambios se requieren pues aunque haya sido algo necesario e impostergable quitar el control de la administración al SNTE, eso no resuelve el problema de fondo: hay que fraguar una nueva escuela democrática y popular para enseñar y aprender mejor.

Los neoliberales no podrán resolver ningún problema social de México. El neoliberalismo se hizo para impedir reformas sociales, para echar atrás las viejas reformas, pero nunca para hacer nuevas. Así que el cuarteto fantástico, Peña, Videgaray, Osorio y Nuño, no saben lo que se debe hacer para promover el progreso. Es ridículo ver la fotografía promocional de la figura de Peña junto con un sencillo puente de los que se hacen por todas partes pero presentado como símbolo del progreso nacional. Es evidente que en los últimos tres años el país está un poco peor que antes y que el estancamiento de los últimos 25 años mantiene a México en el mismo agujero.

En los próximos dos años las cosas se van a poner aún más feas. Es evidente que las inversiones públicas y privadas van a relajarse, que el salario volverá a decrecer y que los precios no mantendrán su nivel de crecimiento como hasta ahora. Todo está en contra. El presupuesto base cero es una técnica que en esta ocasión va a usarse para recortar el gasto social y ajustar el de inversión. Pero, eso sí, los altos sueldos de la alta burocracia, incluida la del Poder Legislativo, no van a bajar un solo peso mientras que se mantendrán los fuertes gastos operativos dentro de un presupuesto sin objetivos económicos y sociales.

Enrique Peña tiene un gobierno que se hunde. Esto no quiere decir que el presidente vaya a renunciar. Eso jamás. El hundimiento consiste es seguir con la falta de respuesta, aunque sea en forma mínima, a los retos del país. Al final, no habrá mejor salario, más crecimiento, mayor productividad, mejoría en la distribución del ingreso, menos pobreza, más empleo. Estos objetivos que tendrían que serlo de cualquier gobierno no lo son de Peña. Para los gobernantes actuales lo que hay que hacer es darle una manita de gato a todo lo que se pueda pero jamás realizar reformas. Para ellos el reformismo es, como en el campo de la energía, un programa limitado a fomentar las inversiones extranjeras en la explotación de los recursos naturales del país. ¿Ampliar el mercado interno? ¿Qué es eso?

Justo cuando se está produciendo una corrida financiera y huyen capitales golondrinos cuyas inversiones en México han sido promovidas por los sucesivos gobiernos, Peña presume que está aumentando la afiliación al IMSS sin aclarar que eso se debe al nuevo régimen fiscal para los pequeños comercios que antes estaban al margen de la seguridad social: no hay nuevos empleos, son los mismos de antes. Mientras, el secretario de Hacienda nos sale con el cuento de que la actual devaluación del peso (25 por ciento) es buena para promover turismo extranjero aunque eso no se haya visto en el verano que está por concluir. O sea, puros disparates de un gobierno que se hunde.

Caso Monex: “se rebasó 13 veces tope de gasto de campaña”, dicen diputados en CNN


"La Legislatura que culmina, es la Legislatura del despojo y el encubrimiento", dijo Manuel Huerta Ladrón de Guevara.

CNN 2

En la legislatura que termina, la comisión que investigó el caso Monex entregó su informe final, en el que “se dan los elementos suficientes para señalar con toda precisión que hubo uso de recursos de forma de procedencia dudosa e inexplicable, que se usaron en la campaña presidencial en 2012 en favor de Enrique Peña Nieto, en donde intervinieron algunos bancos, el caso de la empresa financiera Monex y empresas particulares, para triangular recursos y usarlos en la campaña de Peña Nieto”, señaló Roberto López Suárez, diputado y presidente de dicho grupo investigador.
En entrevista para Aristegui CNN, dijo que “en el informe hacemos un resumen de cómo fue que se utilizaron recursos, que se dispersaron a través de tarjetas, que se utilizaron en gastos de campaña, se hace un cálculo de estos recursos, aproximadamente trece veces el rebase de topes de campaña. Se da una lista de las tarjetas que se utilizaron, que no son sólo las que se escucharon en los medios, las de Soriana, son más de 25 tarjetas que detectamos en diferentes estados de la República Mexicana”.
También “viene el nombre de las pesonas involucradas, desde la investigación que hicimos, de personajes vinculados a las empresas, a Monex y particulares que tuvieron la posibilidad de triangular recursos, y vienen las conclusiones, donde decimos que estas comisiones de investigación pueden aportar elementos, no tienen las facultades para determinar que sigue. Porque la Constitución señala que se entrega un informe al Ejecutivo Federal, pero hasta ahí llega”.
Precisó que “se hace un resumen de todo lo que pudimos ver: testimoniales de personas que trabajan en Monex, reunirnos con el titular de fiscalización, negativas del PRI y del Panal, del Verde, de que se siguiera investigando, trataron de desaparecer la Comisión”.
“Todo un resumen de lo que se hizo durante casi tres años que duró la Comisión que hizo su trabajo, esperemos que sirva, sea un precedente”, confió.
Para llegar a la cantidad que se gastó, “se hace un seguimiento, la denuncia del tema Monex fue durante la campaña presidencial, tanto el PAN como el PRD se dio a la tarea de hacer un seguimiento puntual de los eventos de campaña de Enrique Peña Nieto, como el del Estadio Azteca y los autobuses, a partir de ese momento se empieza a hacer un cálculo, que ahora la ley electoral ya contempla, tabuladores”.
“Se presentaron una parte de las facturas, nosotros tuvimos el expediente completo de las facturas, nos lo pasó una persona que trabajó en Monex, ahí se hace un cálculo, con facturas y eventos… llegamos a la conclusión de que si se tenía un límite de 300 millones, Peña Nieto gastó más de cuatro mil millones de pesos“, dijo.
“Esto pasó en 2012, lo que vimos es que el Tribunal y las instancias que estaban investigando el tema, al no tener una resolución donde se pusiera alto a este tipo de prácticas, lo que hizo fue legalizarlas”, señaló.
“A la Fiscalía Especializada para Delitos Electorales (Fepade) le pedimos información y nos contestó que tenía un expediente abierto, en este último tramo nos convocó a una reunión, donde el encargado regional que estaba viendo el tema, contesta que la investigación ya concluyó y que ya no hay seguimiento a la denuncia”, indicó.
La Procuraduría General de la República contestó en algún momento que había una investigación abierta, recordó.
Apuntó que “existe un tema abierto, no solamente en México, sino a nivel internacional, quedan expedientes que tendrán que tener alguna explicación en algún momento”.
Reveló que “era un aparato casacada, de la campaña de Peña Nieto, fueron beneficiarios candidatos a gobernadores, presidentes municipales, diputados del PRI y del Verde, claro que sí. Hoy con las reformas que se dan, se está a prueba”.
No ve futuro a la comisión
Por su parte Manuel Huerta Ladrón de Guevara, diputado y vicecoordinador de la bancada de Morena, dijo que “en principio hay que entender que la Legislatura que culmina, es la Legislatura del despojo y el encubrimiento, evidentemente el PRI usó todas las tretas jurídicas, tretas políticas para tratar de inhibir desde el origen la Comisión, y en el desarrollo quererla exterminar”.
“La investigación traía la fuerza de la opinión pública, el trabajo de los comunicadores, como era el momento de estar diciendo por parte de los que coordinaron la campaña de Andrés Manuel López Obrador cómo se había efectuado el atropellamiento a la voluntad ciudadana a través del uso de recursos de dudosa procedencia, a través de triangulaciones financieras”.
“Por desgracia creo que en estos procesos históricos que vive el país, no veo en la LXIII Legislatura, aunque la fracción parlamentaria de Morena que llega, llega más vigorosa y con una línea política muy definida, no veo las condiciones para que se renueven estas comisiones de investigación y se diera un paso más adelante“, aseveró.
Lo más grave “es la renovación del orgáno electoral, de Instituto Federal Electoral a Instituto Nacional Electoral, queda la evidencia de que el PRI y la presidencia siguen mangoneando las instituciones supuestamente autónomas, y lo más grave, como se muestra, la supeditación del poder Legislativo al Ejecutivo”, puntualizó.
Agregó que “las reformas que se hicieron en materia electoral, estrictamente en torno a la fiscalización, distan mucho de poder resolver el problema y eso le da una actualidad al informe y al tema. Monex no muere con el informe ni con la Legislatura, ahora vemos cómo el Partido Verde repite sistemáticamente, de manera contundente, este uso de recursos públicos y la autoridad no hace nada”.
Ahora dicen “el PRI ya no compra el voto, pero utilizan al Verde que acaba de ser exonerado por prácticas similares, triangulación de recursos”, sostuvo.
“Si hay impunidad, el crimen se repite. Lo que el Verde está haciendo de violar la ley, con autoridades electorales que no están calificando a estricta legalidad lo que ocurre en los procesos electorales”, consideró.
“El patrón, no dudo, que se siga repitiendo”, sentenció.

Informe del caso Monex, sobre cómo el PRI dispersó recursos


¿De dónde salió el dinero para capitalizar las tarjetas?, fue una de las preguntas que intentaron responder en la comisión de diputados federales.

Foto: Guillermo Perea/ Cuartoscuro

La comisión de diputados que investigó la entrega de tarjetas Monex para financiar la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto ya arrojó sus conclusiones:
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-El PRI dijo que eran para pagar los servicios de sus funcionarios y representantes de casillas. Al investigar eso en el IFE, la mayoría de los entrevistados dijeron que no recibieron los monederos electrónicos; sin embargo, las tarjetas existieron, los recursos fueron depositados y el dinero retirado en efectivo con propósitos distintos a los que dijo el PRI.

-En la campaña presidencial 2012, Enrique Peña Nieto gastó 13 veces más del tope permitido por la ley electoral.
La comisión estimó que en la campaña se gastaron 4 mil 599 millones 947 mil 834 pesos, los cuales no se fondearon únicamente a través de tarjetas Monex sino con otros 26 tipos de tarjetas, a través de una triangulación con más de 35 empresas fantasma que inyectaron recursos mismos que se desconocen de donde provenían.
Sobre los tipos de tarjetas utilizadas por el PRI en la campaña de 2012, enlistaron todas las siguientes:

LEALTAD MONEX DEL ESTADO DE TABASCO
LEALTAD MONEX DEL ESTADO DE MEXICO
LEALTAD MONEX DEL ESTADO DE PUEBLA Y MORELOS
LEALTAD MONEX DEL ESTADO DE VERACRUZ
DE BANCOMER PREPAGADA
APOYO A LA MUJER BANCOMER
BANCOMER DE PAGOS
BANAMEX PERFILES
CON EL EMBLEMA DE LA CONFEDERACION DE TRABAJADORES DE MEXICO
DE APRECIO CON EL EMBLEMA DE LA CONFEDERACION DE TRABAJADORES DE MEXICO
DE APRECIO SORIANA
SORIANA MI AHORRO
SORIANA APRECIO POR TI DEL ESTADO DE MEXICO Y EL D.F.
TAMAULIPAS SIEMPRE GANA PRI POR TI SORIANA
MERCADO SORIANA
BUEN VECINO ESTADO DE MEXICO
SORIANA OBSEQUIA
APRECIO DE NUEVO LEON
MI AHORRO SORIANA CHIHUAHUA
BANAMEX SORIANA MI AHORRO DEL ESTADO DE GUANAJUATO Y MICHOACAN
SORIANA OBSEQUIO APRECIO NUEVO LEON Y VERACRUZ
MERCADO SORIANA EL SUPER MEXICANO DEL ESTADO DE GUANAJUATO
SORIANA BUEN VECINO SINALOA
E REGALO WAL MART YUCATAN
BANCOMER CONTIGO EN BAJA CALIFORNIA
TARJETA SANTANDER SU CUENTA UNIVERSITARIA

La comisión reconoció que “a pesar del gran esfuerzo de la oposición representada en el PRD, PT y MC, por realizar una investigación seria y profunda sobre Monex, las operaciones financieras, el dinero involucrado y su posible relación con el financiamiento de la campaña presidencial de Enrique Peña Nieto, se han presentado al menos dos factores que han impedido avances importantes“.
“Primero. El andamiaje jurídico acota demasiado la capacidad de investigación, por ejemplo no se puede llamar a comparecencias o mesas de trabajo a funcionarios públicos que puedan tener alguna relación con este tema, tampoco se cuenta con el acceso a documentos e información que puedan dar luz sobre esta posible triangulación de recursos financieros, de igual forma, en este caso existe la probable participación de empresarios a quienes la Cámara de Diputados está impedida llamarlos por lo menos a una mesa de trabajo, por último, aunque esta comisión lograra encontrar indicios claros de un delito, no cuenta con una relación directa con el poder judicial y por lo tanto éste no puede actuar; en contraste la ley es clara: los resultados se integran en un informe cuyo destino final es el poder ejecutivo”.
“Segundo. Las comisiones de investigación se encuentran a merced de la voluntad política de la mayoría que la integra, es decir el PRI. Con la inasistencia de estos legisladores la comisión que investiga el caso Monex simplemente no sesiona, evitando un avance sustancial en las diligencias”.
Informe íntegro: