8/12/2015

Los periodistas pal café . . .




Al fondo de lo que está sucediendo hoy en el Partido de la Revolución Democrática está la división del grupo largamente dominante, el de los Chuchos (para efectos formales, Nueva Izquierda). De un lado están los titulares de los hipocorísticos fundacionales, Jesús Ortega y Jesús Zambrano (J2), y del otro, Carlos Navarrete y Guadalupe Acosta Naranjo (Na2). Los puntos de disenso entre J2 y Na2 van desde el grado de recuperación de una línea de izquierda más confrontacional con el gobierno federal (en reacción a los excesos cometidos en la etapa del Pacto por México), hasta el tipo de alianzas electorales a realizar en el futuro (¿abiertamente con el PAN, aunque el mandato del reciente consejo haya sido que sólo en ciertas circunstancias, o sin él?, todo ello más allá del factor Morena en sí, pues se asume que éste buscará seguir corriendo en solitario), pasando por el perfil del nuevo dirigente que en su crisis el PRD requiere: ¿interno o externo? (con posibilidades ciertas, en el caso de un externo, para Agustín Basave, diputado federal electo, y la búsqueda de José Woldenberg y Juan Ramón de la Fuente, aunque parece menos viable que éstos acepten entrar al ring de lucha superlibre de la vida interna del sol azteca), ¿para hacer cambios a fondo o para sobrellevar los problemas?, ¿verdugo de las corrientes o rehén de ellas?
En esa desunión creciente, Zambrano y Acosta disputan la conducción del grupo de diputados federales de la próxima legislatura. Acosta Naranjo renunció a NI en marzo pasado, silenciosamente, sin relación con la contienda por la coordinación en San Lázaro, por diferencias con la línea política de esa corriente y no quiso difundir su salida para no desviar la atención de lo sustancial. Ortega plantea un desplazamiento táctico hacia Aguascalientes, un presunto retiro provisional (para escribir sobre lo que ha vivido en la política, según algunas versiones), donde podría ser candidato a gobernador el año entrante, cuando se elegirá al sucesor del priísta Carlos Lozano de la Torre (en Aguascalientes no pinta el PRD, pues la disputa real se da entre PRI y PAN. En las anteriores elecciones de gobernador, en 2010, la alianza PRI-Verde-Panal ganó con 47.66 por ciento de los votos, contra 42.47 del blanquiazul. El PRD sólo tuvo 4.38 por ciento). Navarrete sigue como miembro de NI, pero su postura se ha ido distanciando de la que mantienen Ortega y Zambrano, frustrada la pretensión del guanajuatense de emprender, con él como dirigente, una reforma interna que incluso habría afectado a los Chuchos.
Las tempranas reyertas y recomposiciones en algunos partidos (no sólo en el sol azteca) tienen como objetivo las elecciones presidenciales de 2018. El PRI ya tiene en la línea de golpeo (para dar y recibir) al secretario de futuros dedazos, Manlio Fabio Beltrones y, en la cancha pero en posiciones menos explícitas, al secretario de fugas enchapadas, Miguel Ángel Osorio Chong, y al secretario de devaluaciones, Luis Videgaray. En el PAN pugnan por la postulación el góber Bala, Rafael Moreno Valle; el cacique poscalderonista, Gustavo Madero, y la esposa de su esposo, Margarita Zavala de Calderón. No hay discusión alguna en Morena: el candidato es Andrés Manuel López Obrador, con su tesis de que la tercera es la vencida. Y desde Chiapas, el gobernador verde, Manuel Velasco Coello busca ser el beneficiario de una alianza final entre el PRI y el PVEM.
Por fuera comienza a ser fortalecida la posibilidad de Jaime Rodríguez Calderón para constituirse en un candidato independiente a Los Pinos. Con tres décadas de disciplinado priísmo clásico, el político apodado El Bronco (admirador de Alfonso Martínez Domínguez, quien era regente de la ciudad de México el 10 de junio de 1971, el día del célebre halconazo, luego gobernador de Nuevo León) simboliza hoy el oportuno Brinco de un esquema agotado hacia uno novedoso. En esta columna se expresaron con toda oportunidad las razones para dudar de la autenticidad de fondo del fenómeno electoral norteño y se advirtió que esa figura de mercadotecnia sería enderezada contra Andrés Manuel López Obrador. Aún no toma posesión del cargo y el Brinco Rodríguez Calderón ya está en abierto forcejeo declarativo con el tabasqueño, primero por un viaje aéreo patrocinado por un empresario para llevar al gobernador electo a Colombia y, luego, por una reunión con banqueros y empresarios en la que por coincidencia el neoleonés topó con Carlos Salinas de Gortari.
En esa confrontación con López Obrador mucho le ayuda el estilo desparpajado a quien mucho tiempo hizo equipo con el actual diputado federal priísta Abel Guerra Garza, quien fue dos veces presidente municipal de Escobedo y secretario de obras públicas durante la gubernatura de J. Natividad González Parás, a quien muchos ciudadanos de Nuevo León atribuyen el inicio de una marcada espiral de ineficacia y corrupción que ha logrado marcas muy altas con Rodrigo Medina (hechura de JNGP, dependiente de él en términos políticos). Pero ese aire despreocupado, fanfarrón y superficial de Rodríguez Calderón corre el riesgo de extinguirse y quedar en una caricatura ridícula si no lo sustenta con hechos que acrediten congruencia opositora al sistema, conforme a la rebeldía que ofreció en campaña. Una prueba de fuego estará en el proyecto hidráulico Monterrey VI, en torno al cual hay tantas evidencias de mala planeación y corrupción (con el sello de Higa y sus altísimos beneficiarios federales) que El Bronco ofreció cancelarlo y ahora él mismo, pero ya como gobernador electo, pretende replantear financieramente para volverlo a encarrilar, con el beneplácito y apoyo de Los Pinos. Por lo pronto, Rodríguez Calderón tiene el apoyo de Movimiento Ciudadano, antes Convergencia, cuyo gerente es Dante Delgado, y desde esa plataforma, en alianza con el grupo jalisciense dirigido por Enrique Alfaro (controlador de la bancada de MC en San Lázaro), se intentará construir la versión independiente 2018. ¡Hasta mañana! ,Twitter: @julioastillero, Facebook: Julio Astillero




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Informa el IMSS que incluyendo julio anterior tiene registrados 17 millones 719 mil trabajadores, de los cuales 85.7 por ciento son permanentes y 14.3 eventuales. Pero cuando se le pregunta sobre la calidad del empleo; es decir, cuánto ganan, la respuesta suele ser una evasiva. No es responsabilidad del Seguro Social la creación de nuevos empleos, por supuesto, pero el director José Antonio González Anaya quizá no quiere poner en mal a sus colegas del gabinete, principalmente a los secretarios de Hacienda y del Trabajo, quienes serían los responsables de fomentar el empleo. Hay un dato inquietante: en 2005 el IMSS tenía 12 millones 904 mil 401 registros. Eso quiere decir que en ¡10 años! –los años que han gobernado Felipe Calderón y Peña Nieto– sólo se han creado 4 millones 814 mil 585 empleos. Si uno revisa la mitomanía del Inegi encontrará que sí se crearon, pero en la economía informal, una forma curiosa de llamar al desempleo. Este preámbulo es para recordarles que las grandes devaluaciones, como la que estamos viviendo, siempre han dejado una estela de cierre de negocios y desempleo. Y aunque no cierren, ajustan la nómina. En la gráfica puede verse cómo el periodo de la recesión calderonista –2006 a 2009– fueron años perdidos para el empleo.
Masaryk, otra vez bajo amenaza
Después de que este domingo se entregó oficialmente la avenida Presidente Masaryk tras la llamada renovación, que tardó dos años, comerciantes y vecinos se enfrentan con dos nuevos proyectos que traerán consigo diversas afectaciones. Los restauranteros y dueños de boutiques no han olvidado lo que sufrieron sus ventas navideñas porque el ex delegado perredista Víctor Romo abrió zanjas y apiló montones de tierra en la entrada de sus establecimientos. De acuerdo con Dhyana Quintanar, coordinadora de la autoridad del espacio público del Distrito Federal, las próximas obras incluyen iluminación artística en el camellón central y la instalación de placas metálicas para contener las raíces de los árboles, pero no necesitarán abrir una vez más el pavimento recién colocado. Sin embargo, las obras terminarían hasta diciembre. Los vecinos temen que se repita la historia de la pasada Navidad. Aseguran que aunque las autoridades lo nieguen, tendrán que romper concreto hidráulico, camellón, banquetas y guarniciones para abrir las zanjas donde meterán los cables. Según Armando Cuspinera, miembro de la organización La voz de Polanco, las autoridades no han resuelto cómo ni quién absorberá el enorme gasto que se está haciendo en la avenida, y los vecinos ya pagan impuesto predial que llega a ser hasta de 100 mil pesos anuales. Lo que queremos es luz y seguridad en nuestras calles, no estamos para gastos artísticos. Estamos en medio de una crisis espantosa y el gobierno de la ciudad va a estar gastando nuestro dinero, enfatizó Cuspinera. A pesar de las inconformidades, las autoridades han anunciado que hoy darán comienzo las obras.
El SAT auditaría a los partidos
El próximo será también año electoral. Serán renovados los gobiernos de 12 estados de la República. Los partidos políticos manejarán miles de millones de pesos. ¿Qué control pudiera existir para que se ajusten a la ley? El sistema de fiscalización del Instituto Nacional Electoral no los ha podido meter al orden. Un caso notorio fue el desempeño del partido del Niño Muerde en los recientes comicios. Va un nuevo intento. El SAT y el INE firmaron un acuerdo de colaboración desde el 23 de febrero de este año para el intercambio de información en materia de origen y destino de los recursos de los partidos y sus aportantes, y sus relaciones con sus proveedores, a partir de las declaraciones de impuestos y la información que se desprende de las facturas electrónicas. De acuerdo con el jefe del SAT, Aristóteles Núñez, el INE empleará esta herramienta por conducto de la Comisión de Fiscalización. Cabe señalar que este intercambio y consulta de información no está limitado por los secretos bancario, fiduciario y fiscal.



Los soporíferos mercados del verano fueron despertados en forma dramática por la medida del banco central chino de depreciar el renminbi/yuan.
La angustia del título del Financial Times lo dice todo: China debilita abruptamente al renminbi/yuan; la mayor caída en un solo día desde 1993, que toma a los mercados por sorpresa (http://goo.gl/heJnco).
Una devaluación de 2 por ciento en un solo día no es tanto; si no, que le pregunten al devaluado neoliberal Banco de México.
The New York Times considera que la medida china podría levantar tensiones geopolíticas (http://goo.gl/4pcjnl), mientras Bloomberg evalúa a vencedores –los exportadores chinos– y perdedores: aerolíneas chinas (con deudas en dólares), materias primas (commodities), productos de lujo de Europa, en especial carros alemanes, relojes suizos y accesorios franceses (http://goo.gl/2JY0mA).
The Japan Times comenta que la depreciación está destinada a combatir la desaceleración, cuando China había dilapidado 300 mil millones de dólares con el fin de mantener fija la paridad del yuan al dólar e impedir una fuga de capitales de sus reservas, que ahora se ubican en 3.7 billones de dólares (trillones en anglosajón).
Después de su revaluación de 15 por ciento en un año, la política depreciativa está encaminada a facilitar el ingreso del yuan a la canasta de cuatro divisas de los derechos especiales de giro del FMI: dólar, euro, libra esterlina y yen nipón (http://goo.gl/hJkM9a).



No y mil veces no: de Los Pinos a San Lázaro los tricolores insistentemente negaron que la reforma energética tuviera intenciones privatizadoras. Allá por enero de 2013 el propio Enrique Peña Nieto advertía: que no haya engaños, porque el tiro no iba por ese lado, según decía, y el titular de energía, Pedro Joaquín Coldwell, le hacía el coro (niego enfáticamente que exista ese propósito; eso simplemente no se encuentra en los planes del gobierno). Ni un tornillo, pues.
Nadie supo a quién pretendían convencer, aunque técnicamente tenían razón, pues de una u otra suerte la industria petrolera del país paulatina y silenciosamente comenzó su privatización desde el salinato y la reforma peñanietista se limitó a legalizar lo andado, a modernizar la participación del capital privado y a darle la puntilla a la propiedad del Estado en este renglón estratégico, algo que por lo demás el régimen político mexicano hizo con todos los sectores estratégicos.
Esos fueron dichos de un par de años atrás, pero ahora, en una suerte de nacionalismo trasnochado, de niño héroe modernizado, Joaquín Coldwell se envuelve en la bandera tricolor y declara: niego cualquier injerencia del gobierno de Estados Unidos en la reforma energética; ni ellos ofrecieron asistencia ni el gobierno la solicitó, algo tan creíble y contundente como aquello de que ni un tornillo se privatizaría de la industria petrolera otrora nacional.
Lo anterior, a raíz de la divulgación de que, como titular del Departamento de Estado, Hillary Clinton armó la reforma energética de EPN, con la doble intención de acabar con el monopolio de Pemex y beneficiar, aún más, a trasnacionales petroleras como Exxon Mobil, Chevron y BP (véase La Jornada del pasado lunes). Y el trasnochado Pedro Joaquín salió a decir que tal reforma es 100 por ciento mexicana (aunque, dijo, sólo se tomaron modelos de Brasil, Colombia y Noruega, lo que en automático reduce el citado porcentaje).
En síntesis (versión oficial), ni privatización ni manos extrañas en el proceso, aunque hay sobradas pruebas de lo contrario y no sólo en materia energética, pues gracias a seis gobiernos neoliberales al hilo (de Miguel de la Madrid a Enrique Peña Nieto), México nunca fue tan dependiente y patio trasero de los gringos como ahora.
Pero bueno, retomo algunos pasajes del análisis Estructura de negocios en la industria de hidrocarburos de México (junio de 2015; Omar Escamilla Haro y la coordinación de Tamar Ayrikyan, de la organización no gubernamental Project on Organizing, Development, Education and Research) sobre la paulatina privatización de la industria petrolera otrora nacional. Va, pues.
Pemex realizaba sus procesos industriales y se vinculaba con la iniciativa privada, específicamente con 14 empresas privadas en 16 negocios, como parte de su esquema de negocios: seis estadunidenses (entre ellas Sempra Energy y Schlumberger), dos españolas (Repsol y Gas Natural Fenosa), dos mexicanas (Mexichem e Impulsora Jalisciense), y cuatro con sedes en Luxemburgo (Petrofac), Holanda (Royal Dutch Shell), Francia (BNP Paribas) y Japón (Mitsui).
Las empresas privadas con las que Pemex estaba asociado (antes de la reforma de 2013) participaban en exploración, administración portuaria integral, producción de lubricantes para automóviles, refinación, gas natural, abastecimiento, distribución, transporte, almacenaje, petroquímica y algo más.
Hasta 2013 sólo existía un convenio conjunto con una entidad no privada: el gobierno federal de México, con el que Pemex estaba asociado en la Administración Portuaria Dos Bocas. Los otros 11 convenios conjuntos de la ex paraestatal se habían establecido con empresas privadas. De estos sólo dos, Petroquímica Mexicana de Vinilo y Mexicana de Lubricantes, estaban conformados con una empresa mexicana. Lo anterior indica que los convenios conjuntos de Pemex no sólo han constituido un modelo de negocios para transferir funciones esenciales en los ciclos industriales de la industria de los hidrocarburos de México a la iniciativa privada, sino que también la mayoría (nueve) se han creado con capitales extranjeros.
Por ejemplo, está la refinería Deer Park, resultante de una alianza al 50 por ciento entre Pemex y Royal Dutch Shell, aunque las decisiones operativas y financieras de este negocio recaen en Shell. Pemex envía petróleo crudo a las instalaciones de Deer Park, que se encarga de procesarlo y lo reenvía a México, vendiéndolo a precio internacional, como si Pemex comprara a cualquier otra refinería y no a una que es de su propiedad. Se trata, por lo tanto, de un negocio que pocos beneficios ha tenido para Pemex.
Pemex ha transferido otras funciones, como el desarrollo de tecnologías y el mantenimiento de las instalaciones. Está el caso de la subcontratación de servicios a la Compañía Mexicana, fundada en 1968 con el objetivo de desarrollar sus capacidades de exploración. Actualmente, PEP posee 60 por ciento de sus acciones y Schlumberger el 40 por ciento. No obstante, las decisiones operativas recaen en Schlumberger. Por medio de un convenio conjunto con Schlumberger, Pemex terceriza funciones productivas y tecnológicas a grandes compañías internacionales, lo que debilita su potencial para desarrollar sus propias capacidades productivas.



Haz lo que hace que en verdad ames lo que dices amar.
El verbo poder y el sustantivo poder son diferentes; cuántas veces se tiene el segundo y no el primero.
Las imágenes, aun no siendo inmortales, alientan en nosotros la ilusión de que la muerte no lo es tanto.
Una manera fácil de volverse leyenda: ser tótem y tabú.
Han hecho de sí una imagen, que a veces ni el espejo les devuelve.
Felicidad y facililidad –en ese orden, no al contrario.
Si no mides tus silencios, ¿cómo podrás medir tus palabras?
Sueño con no mentirle a los demás –sólo seguir mintiéndome a mí mismo.
Hablar para nadie, hablar para todos; el nadie que cada uno es, los todos que todos somos.
La democracia, encapsulada.
Mi memoria no entiende que no quiero recordar, sino –y nada más– saber qué pasó.




El Frente para la Victoria, de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner, obtuvo un importante triunfo en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) del domingo pasado, en las cuales su candidato presidencial, Daniel Scioli, se alzó con 38.41 por ciento de los votos frente a 30 por ciento de su opositor más cercano, el alcalde derechista de Buenos Aires, Mauricio Macri. Las primarias, una suerte de primera vuelta para decidir qué fórmulas podrán presentarse a las elecciones generales del próximo 25 de octubre, arrojaron saldo favorable para el kirchnerismo en prácticamente todo el país, incluyendo, según los resultados preliminares, aquellas provincias que elegirán gobernadores, alcaldes y legisladores locales.

Declaracion de Coldwell apesta a servilismo
La declaración del secretario Joaquín Coldwell no tiene tufillo, apesta a servilismo, a abyección. Si tiene valor para decir la verdad, lo reto a que mande una carta al New York Times y a los Ángeles Times diciendo que los correos electrónicos de la señora Hillary Clinton no expresan la verdad. Soy un hombre que, si vivo cinco meses, más cumpliré 96 años y me iré de mi país con el dolor de cómo lo han destrozado. Este gobierno es totalmente ajeno a la verdad y a la justicia.

Mientras el papa Francisco lidia con los grupos conservadores en Roma que se oponen a sus reformas, los obispos mexicanos parecen dormir el sueño de los justos. Mientras el papa argentino abre con audacia nuevas agendas en torno a la justicia social, los pobres, la ecología, los derechos humanos, los obispos mexicanos no quieren salir de su zona de confort. En un reportaje que aparece en la revista National Geographic de agosto se resume la disyuntiva del actual pontífice de la siguiente manera: ¿Cambiará el Papa al Vaticano o el Vaticano cambiará de Papa?, incluso los autores, Robert Draper y Dave Yoder, resaltan los peligros que corre la vida de Francisco al desafiar a los radicales conservadores con sus reformas. Los obispos mexicanos, en contraste, son lentos y parsimoniosos, parecen no inmutarse a los tiempos de cambio que convoca el Papa, no corren prisa, parecen resistentes a abrirse al llamado pastoral que Bergoglio aclama: los obispos deben abrirse a los reclamos, vidas concretas y expectativas que viven las personas de hoy. Siguen contentos con las inercias de la agenda moral que reivindica los valores tradicionales de la Iglesia.

Entre las alianzas que se forman en la actualidad destacan las cupulares, que propician la concentración de los ingresos y las riquezas en unas cuantas personas, grupos o profesiones. El fenómeno concentrador, observable a simple vista, no sólo se magnifica por sus terribles consecuencias, sino que también se acelera y contamina todo a su derredor. Es por ello indispensable exponer, sin tregua alguna, los ingredientes que lo hacen expandirse con tan grotesca desmesura. El examen de su dominancia y penetración se presenta entonces como materia de inescapable tratamiento.

Anticipadas por las encuestas y consultores serios, las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) die­ron su veredicto: con lista única, Daniel Scioli, candidato del Frente para la Victoria (FPV), obtuvo 38.5 por ciento de los votos.

En estos días volvió a la noticia la cuestión de la obesidad en México. Según reportaje de El Universal, 50 por ciento del gasto de salud del país va dirigido a tratamientos que son consecuencia directa de la obesidad, especialmente diabetes y enfermedades cardiovasculares asociadas con ella. Setenta por ciento de los mexicanos tienen sobrepeso o son obesos. Uno de cada tres niños tiene sobrepeso o es obeso. La diabetes se ha convertido en la principal causa de muerte entre los mexicanos, y se estima que 6.4 millones de mexicanos sufren de diabetes. Estamos hablando de casi 6 por ciento de la población.

El mito de la independencia del banco central es una falsificación ideológica de gran relevancia en el mundo. También es un instrumento de dominación muy eficaz. Los economistas convencionales le han tratado de dar una especie de fundamento científico, pero la realidad es que esta leyenda carece de todo sustento racional.

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