5/17/2020

Dinámica económica de México: la treceava



El Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) publicó los datos del consumo de electricidad de abril. Ya podemos comparar el comportamiento de cinco semanas fundamentales de 2020 de este complejo periodo de pandemia con las cinco equivalentes de 2019. Última semana de marzo a última de abril. Se trata de 35 días de pandemia. Un total de 840 horas. Recordemos que comparamos el consumo de las llamadas zonas de carga. Un total de 108, distribuidas en zonas como Tijuana, Ensenada, Mexicali, Los Cabos, Ciudad Juárez, Monterrey, Saltillo, Guadalajara, Aguascalientes, Celaya, Querétaro, Valle de México Norte/Centro/Sur, Manzanillo, Acapulco, Huatulco, Tampico, Veracruz, Villahermosa, Oaxaca, Chetumal, Riviera Maya, Cancún, Mérida, entre otras.
Por cierto, en cada una hay nodos p. Un total de 2 mil 502. Por ejemplo, Irapuato, como zona de carga, agrupa 554 nodos p. En ellos se registra el precio por unidad que los suministradores básicos (dos registrados) o calificados (54 registrados) liquidarán por la energía retirada para atender a sus usuarios. Es, también, el precio que pagarán los usuarios calificados (sólo dos registrados) o los comercializadores no suministradores (23 registrados), por el fluido retirado para atender sus requerimientos. Es cierto, en estos registros de retiro de carga no tenemos el perfil específico de consumo de cada zona. Pero, por ejemplo, en la zona Saltillo notamos que a más de los sectores residencial, comercial, agrícola y de bombeo de aguas potables y negras tenemos un bloque de industrias altamente relevantes, tanto en las zonas como Derramadero y Vaquerías como Ramos Arizpe. Incluso, Santa Catarina, Nuevo León, integrada eléctricamente a Saltillo.
El consumo en Saltillo es, por cierto, uno de los de mayor descenso en el periodo de la pandemia. Cayó 35 por ciento. No sólo por ser muy industrial, sino muy automotriz. Similar a los casos de León, Irapuato, Celaya, Aguascalientes, San Luis Potosí y Puebla, también muy automotrices. En conjunto, bajaron más de 20 por ciento. El consumo en zonas turísticas también se redujo mucho. Los Cabos, 32 por ciento; Cancún, 20 por ciento; Riviera Maya, 33 por ciento. Todo indica la grave caída económica. En cambio –lo comentamos hace días con números incompletos–, aumentó el consumo en Tampico, Veracruz, Los Tuxtlas, Coatzacoalcos, Villahermosa, El Carmen y Campeche.
En conjunto, más de 13 por ciento. Es conveniente notar algo más y reflexionarlo. El consumo eléctrico nacional está muy concentrado. No más de 20 zonas de carga (19 por ciento del total) concentran 50 por ciento. Y sólo 43 (40 por ciento del total), 75 por ciento. Así, cerca de 60 por ciento apenas representa la cuarta parte de un consumo nacional próximo a 270 mil millones de kilovatios hora. De esta manera, lo que sucede en 43 zonas de carga determina, esencialmente, el comportamiento eléctrico nacional. Gran dispersión de centros de carga, pero gran concentración de consumo.
Dos observaciones más. Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México concentran la cuarta parte del consumo. En este periodo, cinco semanas de pandemia, disminuyó 10 por ciento e influyó en la caída nacional de 8.2 por ciento respecto al mismo periodo de 2019. Es un dato que ayuda a estimar el rezago económico experimentado. Y por experimentar. Y a imaginar los términos de la recuperación. Sin duda.

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