9/20/2026

Campañas electorales y políticos desesperados

 

Ana Lilia Pérez

"Ante su incapacidad para competir con una propuesta de partido, la desesperación llevó al PAN a arrancar los tiempos de campaña mediante gira por Europa".

Campañas electorales y políticos desesperados. Por Ana Lilia Pérez

En Estados Unidos, durante la convención del Partido Republicano en Dallas, Texas, en plena campaña electoral, Donald Trump ofreció abiertamente cinco mil dólares a cada ciudadano adulto si los republicanos logran mantener el control del Congreso –la Cámara de Representantes y el Senado– en las elecciones de mitad de mandato en noviembre.

Ni Trump ni su equipo explicaron cómo pretenden financiar esa promesa. La prensa estadounidense calificó la medida como inviable en términos financieros; diversos economistas calculan que incluso la recaudación fiscal actual que ese país tiene sería insuficiente para cubrir el monto total y que esa iniciativa provocaría una grave crisis inflacionaria de deuda.

Más allá de lo inverosímil de ese ofrecimiento, la clara intención de comprar votos evidencia la degradación del sistema político estadounidense. El país que alguna vez se autonombró “el faro de la democracia”, hoy tolera sobornos electorales abiertos. Esto desvirtúa por completo el derecho al ejercicio libre del voto, degradándolo a una mera transacción económica, y convierte las elecciones estadounidenses en un negocio financiero.

No es la primera vez que abiertamente Trump busca coaccionar el voto de manera directa, lo hizo incluso en otros países: lo hizo con los argentinos al advertirles que o votaban para que el gobierno de Milei conservara el control del Congreso en Argentina o no les daría respaldo económico mediante el mecanismo de intercambio de divisas (swap) por 20 mil millones de dólares. Luego hasta se jactó públicamente de que la victoria de Milei para retener el control del Congreso se debió a su intervención.

Anteriormente, Trump también prometió a los estadounidenses que cada uno recibiría un cheque de dos mil dólares financiado con el dinero recaudado por los aranceles comerciales que su gobierno ha impuesto a otros países. Aunque Trump ha mantenido su terrorismo arancelario contra medio mundo, esos cheques que le prometió a los estadounidenses nunca se los envió.

La decisión de Trump de ofrecer incentivos económicos directos a cambio de votos expone su desesperación frente al desplome del Partido Republicano en las encuestas. De mantenerse esa tendencia, los republicanos podrían perder el control del Congreso en las próximas elecciones de mitad de mandato, lo que a Trump dificultaría la continuidad de su plan de gobierno. Este escenario es parte de las consecuencias de la baja aprobación ciudadana hacia su gestión, marcada por severas contradicciones; la más grave, a ojos de los estadounidenses es haber llevado a ese país a otra guerra, a pesar de haber prometido lo contrario durante su campaña electoral.

La guerra declarada contra Irán ha impuesto una carga financiera insostenible para Estados Unidos. El gasto se ha concentrado en el envío de recursos multimillonarios para armamento de alto poder, provocando además una profunda inestabilidad en el mercado energético global. Actualmente los estadounidenses enfrentan las consecuencia de ese prolongado conflicto, a través del deterioro de la economía local y una creciente inflación interna.

Al que sí ha dado enormes ganancias esta guerra es a Trump y su familia, quienes han aumentado su fortuna mediante inversiones en empresas bélicas, especulación con el negocio del petróleo y otros negocios.

Así el panorama, el descontento de la ciudadanía estadounidense se ve reflejado en la intención de voto dándole una ventaja al Partido Demócrata según los sondeos.

La realidad económica suele pasarle factura a los gobiernos en las elecciones de mitad de periodo, donde los ciudadanos hacen patente con su voto su aval para la continuidad, o el “voto de castigo”.

A menos de dos meses de las elecciones en Estados Unidos, los sondeos de opinión reflejan que la principal preocupación de los votantes es el deterioro de la economía interna y el encarecimiento del costo de vida. Como recordaba el estratega demócrata James Carville con su famosa frase “La economía, estúpido”, el impacto directo en el bolsillo es el factor que realmente define el ánimo del electorado estadounidense.

La ciudadanía estadounidense padece las consecuencias de tener un presidente enfocado en su beneficio personal, quien ha involucrado a ese país en un conflicto bélico cada vez más costoso e impopular. Esta gestión se refleja claramente en el desplome de su aprobación dentro de las encuestas de opinión.

Además, aunque la política migratoria le funcionó en el pasado para consolidar su base electoral, las atrocidades de los agentes del ICE contra migrantes y contra ciudadanos estadounidense –asesinados bajo balas de agentes migratorios en las indiscriminadas redadas– han generado un fuerte rechazo de amplios sectores de la población a esa política. Debido a eso, varios candidatos republicanos intentan suavizar sus discursos antimigrantes para atraer el voto de la comunidad latina.

Y es en ese contexto que ya de plano el Presidente de Estados Unidos le ofrece dinero a los votantes, una oferta económica directa a cambio de su voto, por más que quieran matizarlo, llamándolo “Dividendo Trump”. Y aunque las leyes federales estadounidenses prohíben estrictamente realizar pago o promesas financieras con el fin de influir en el voto de los ciudadanos.

De forma paralela, el inicio del Proceso Electoral 2026-2027 en México para renovar la Cámara de Diputados, 17 gubernaturas, congresos a nivel estatal y miles de cargos a nivel local, arrancó con mucha intensidad, y también medidas desesperadas de dirigentes políticos:

Ante su incapacidad para competir con una propuesta de partido para el electorado, la desesperación llevó a la dirigencia del PAN a arrancar los tiempos de campaña mediante una gira por Europa. Durante ese tour Jorge Romero y sus acompañantes se fotografiaron en las instalaciones del Parlamento Europeo, en Bruselas, a donde acudieron también a solicitar la injerencia extranjera en México.

Esta acción emula a los conservadores del siglo XIX, quienes fueron a Europa a pedir una intervención en el país. O como hace de manera reiterada el dirigente del PRI en Estados Unidos. En esta ocasión los panistas no acudieron a Washington debido a que ese recorrido y las escalinatas del Capitolio son la escenografía en la que posa para fotos y videos el dirigente del PRI, Alejandro Moreno, siguiendo las instrucciones de los estrategas estadounidenses a quienes paga por asesorías.

El arranque del proceso electoral tiene ya a todo lo que da campañas salpicadas de noticias y hasta supuestas “encuestas” falsas, que promueven medios de comunicación, en los que alientan de manera irresponsable e irrespetuosa la riesgosa intromisión extranjera en el país.

El inicio del proceso electoral se ensombrece por una oleada de desinformación. Diversos actores políticos y medios de comunicación difunden encuestas apócrifas y contenidos falsos que, alientan una peligrosa injerencia extranjera y vulneran la soberanía nacional. Esta preocupante insidia o carencia de rigor metodológico en los sondeos de opinión pública amenaza con distorsionar la contienda desde sus primeras etapas.

En este vertiginoso escenario, en las urnas no sólo se evaluará el desempeño de las distintas fuerzas políticas por alcanzar puestos de representación, sino que pondrán a prueba la capacidad del partido en el poder para consolidar la continuidad de su proyecto de Gobierno, frente a los intentos de la oposición por persuadir al electorado.

Son 20 mil 109 cargos de elección popular, por los cuales ocho partidos políticos (Morena, PRI, PAN, Partido Verde Ecologista, Partido del Trabajo, Movimiento Ciudadano, y los nuevos Somos y PAZ) se disputarán los votos, algunos de esos partidos en alianzas.

Ya el proceso de selección de candidaturas exhibe el pragmatismo y oportunismo entre la clase política; el evidente reciclaje de políticos, las fracturas internas con inconformes a quienes no favoreció la designación; otros más que por su intensión de enquistarse en el poder mediante sus cónyuges y otros familiares se quitarán la camiseta de un partido, para ponerse otras siglas con tal de mantener sus feudos.

Ante la ausencia de un marco regulatorio estricto y con la complicidad de ciertos medios corporativos, el despliegue masivo de granjas de bots -emulando las cuestionadas estrategias de manipulación digital estilo Fernando Cerimedo- y el uso de Inteligencia Artificial (IA) como estrategias de campañas buscarán incidir en el proceso, por lo que el INE tendría que establecer mayor vigilancia en ese ámbito.

A ese complejo panorama local se suma el factor del vecino del norte, que ha intervenido mediante estrategias digitales en procesos electorales en países de la región, y ahora busca hacerlo en Brasil y también en México.

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