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4/30/2016

Primavera Violeta



   MUJERES CAUTIVAS


Por: Teresa Ulloa Ziáurriz*

“El feminismo nunca ha matado a nadie. El machismo mata cada día”
Benoite Groult
 
La diferencia entre los abusos cometidos en el pasado y aquellos que se dan en la era de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), es que rápidamente estamos logrando denunciar y exhibir públicamente lo que antes permanecía anónimo e impune.
 
Y fue a raíz de la difusión en redes sociales de varios abusos graves contra mujeres en la vía pública, que estalló el grito unánime de miles de historias que habían permanecido ocultas.
 
Historias de todos los días que desde muy pequeñas –y por generaciones– hemos aprendido a soportar y a callar, tal vez a platicarlo entre nosotras, transmitiéndonos la enorme frustración, la rabia, el miedo y la impotencia de haber vivido un episodio de acoso, de agresión y violencia por el simple hecho de ser mujeres.
 
Pero ya basta.
 
La movilización nacional contra las violencias machistas que se realizó este 24 de abril a través de la campaña #NoTeCalles y #VivasNosQueremos, también conocida como “Primavera Violeta”, así como sus varios hashtags que lograron las principales tendencias en redes sociales, logró visibilizar un problema de dimensiones mayúsculas que cada día pone en riesgo la vida de las mujeres y las niñas, principalmente en el espacio público.
 
La convocatoria logró tal respuesta que la mayoría de los medios de comunicación asignó editoriales, reportajes, crónicas e incluso encuestas con datos y hechos que a cualquiera pondrían a temblar.
 
Por ejemplo, que el transporte público de la capital mexicana es el segundo más peligroso del mundo para las mujeres, según Thomson Reuters. Que 65 por ciento de las mujeres aseguran haber sufrido acoso en el transporte público, según el Banco Mundial (BM). Que 94 por ciento de los ataques en el transporte público que se reportan son a mujeres, y que 102 de las 192 estaciones del Metro dividen sus vagones para mujeres y hombres en “horas pico”, de acuerdo con cifras de Mujeres Seguras.
 
También, que al menos 40 por ciento de mujeres ha cambiado su vestimenta para evitar ataques en el transporte público, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), o que cifras de ONU-Mujeres y de El Colegio de México (Colmex) señalan las miradas lascivas, los acercamientos indeseados, los tocamientos o la toma de fotos y videos, entre los ataques que más reportan las usuarias del transporte público en México, a pesar de que sólo 20 por ciento se denuncia, reporta el Inmujeres.
 
Las diversas formas de violencia contra las mujeres y las niñas ocurren de manera transversal y están interconectadas. No es posible concebir el acoso sexual en las calles y el transporte público sin mencionar la violencia doméstica, los micro machismos –que ocurren incluso entre los varones que se dicen más igualitarios–, los casos de feminicidio (47 mil 178 entre 1985 y 2014, según cifras oficiales), las desapariciones, la trata y la explotación sexual.
 
No conforme con ello, la violencia institucional, la que promueven los medios y las religiones, la de la delincuencia organizada, integran, junto con todo lo anterior, un clima hostil contra las mujeres y las niñas que ya no estamos dispuestas a tolerar.
 
Y ya que esta “Primavera Violeta” nos ha hecho recordar que las calles son nuestras, sin importar la hora o nuestra forma de vestir, que nos merecemos respeto, dignidad y justicia. Esta “Primavera Violeta”, en la que mujeres de 40 ciudades levantamos la voz que resonó hasta Los Pinos, nos deja una gran responsabilidad.
 
Y aunque estoy segura de que seguiremos insistiendo en que la violencia, las desapariciones, las violaciones, la explotación sexual, el acoso, el hostigamiento y el feminicidio no son normales, sino delitos que deben castigarse y a la larga erradicarse para lograr una vida digna y libre para todas nosotras, nos deja una gran responsabilidad de organizarnos, de seguir luchando de manera más orgánica y contundente.
 
Debemos cuestionarnos qué efecto ha tenido la Alerta de Violencia de Género, qué está haciendo el Inmujeres o la Conavim. Cómo está actuando la Fevimtra y quién la preside y qué resultados está dando.
 
Debemos exigir rendición de cuentas y la democratización de los poderes judiciales, tanto el federal como los del orden común, frente a un inminente nuevo sistema penal, anglosajón y patriarcal, en el que las mujeres tendremos pocas oportunidades para el acceso a la justicia.
 
Y por qué no, también cuestionar la llevada y traída reforma educativa que dejó intocado el sistema pedagógico que replica y multiplica estereotipos de género y forma seres incapaces de criticar y autocriticarse, que permite la reproducción de los roles de género y la violencia.
 
Porque #NoEsNo. Porque #VivasNosQueremos. #NiUnaMás víctima de las redes de trata y prostitución y #NiUnaMenos desaparecida o víctima de feminicidio. Porque mi vida tiene valor y mi cuerpo no tiene precio.
 
*Directora de la Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe.
  Foto: Guadalupe Cabañas


Cimacnoticias | Ciudad de México.-  

4/18/2016

Cómo ser aliada de la #PrimaveraVioleta sin perjudicar en el intento


   LENGUANTES
Por: Mariel García Montes*

 1No creí que viviría para ver algo así, pero sucedió. Y a unos años de que cumpla yo 30.

La violencia de género del México del siglo XXI llegó a las conversaciones de mi círculo social no –necesariamente– feminista.

Hay medios de comunicación dedicando coberturas especiales al tema. Algunas personas que antes no se atrevían a hablar de él hoy están acercándolo a sus círculos. Se habla de investigaciones, litigios y marchas. Si te descuidas, sale un nuevo hashtag, empieza a rolar una nueva foto o un nuevo video que alimenta la indignación.

Tener los reflectores sobre una causa como la misoginia tiende a ser más positivo que lo contrario, pero tampoco es del todo cierto que, a mayor atención, mayor cambio positivo. Cito a mi madre: no es suficiente tener buenas intenciones, también se necesita saber cómo ejecutarlas.

¿Quieres contribuir a la causa como aliada sin llevarla a su propia tumba? Tres consejos:

NO INVADAS LOS ESPACIOS DE MUJERES
 

No; no promueven el “sexismo a la inversa” (¿qué?). Estos espacios surgen de distintos factores –desde la necesidad de garantizar la seguridad física hasta posturas políticas–.

¿Te parece que tú, hombre, no eres una amenaza? ¿Te parece, compañera que lleva a su novio a espacios de mujeres, que esa postura política es incompatible con la tuya? Se vale diferir… pero sigue sin ser de aliadas el invadir un espacio de mujeres.

Ya lo dijo elocuentemente Kelley Temple: “Los hombres que deseen ser feministas no necesitan un lugar definido dentro del feminismo. Ellos deben tomar el espacio que tienen dentro de la sociedad y hacerlo feminista”.

Tip #24A: Si vas a la marcha y ves un contingente sólo de mujeres, deja que permanezca así. Si sólo hay mujeres en el micrófono, deja que sea así.

SUPRIME TU JUICIO Y ESCUCHA

Hay muchas personas para las que este texto probablemente ya es problemático por haberse atrevido a defender la existencia de los espacios de mujeres sin construir una disertación entera sobre el tema (ya vendrá eso en una entrada futura, no se preocupen).

Eso nos lleva a introducir un concepto: el del “macho progre” –ese macho que es tan, pero tan progresista que le resulta psicológicamente imposible reconocerse como perpetrador de la violencia de género–.

Todas conocemos a uno (o, en mi caso, a más de 20). Dedican al menos parte de su tiempo a las causas sociales, comparten en sus redes notas de relevancia activista, y, sobre todo, Siempre Están en Lo Correcto al juzgar qué sí y qué no se nos debe permitir hoy a las feministas.

Si sospechas que tu amigo es un “macho progre” (porque, claro, un “macho progre” jamás lo sospechará de sí mismo), no gastes tu tiempo tratando de construir un argumento sofisticado; él recurrirá a falacias que ni imaginabas que existían para salirse de ese camino y seguir en lo correcto. Recuérdale, si puedes, que hay veces que no se trata de racionalidad, sino de empatía.

Tip #24A: Si en la marcha te encuentras con feministas con las que no concuerdas, suprime tu juicio y escucha.

INFÓRMATE DEL TRABAJO EXISTENTE

Cuando hay un “boom” mediático que no fue visto antes, es fácil pensar que es la primera vez en la vida que se está discutiendo un tema, y que obvio no hay manera de que alguien hubiera estado trabajando el tema durante años o décadas ya.

Es como ahora con el acoso callejero: qué locura pensar que hubiera tan sólo una organización en México dedicando esfuerzos a este tema antes de las denuncias en Twitter…

Llegar como mesías a salvar la causa “en la que nadie antes se interesó” no es ser aliada. Por respeto y pragmatismo, hay que tener reverencia a quienes han recorrido ya ese camino, y entender cómo podemos sumar en vez de crear caminos paralelos siempre.

Tip #24A: Las compañeras están ya organizadas para que #24A sea espectacular. Si tienes ideas, respeta el proceso y busca la manera más adecuada para compartirlas en él.

Llegó la primavera violeta. Del discurso colectivo depende que se mantenga viva; seamos aliadas con buenas intenciones y ejecuciones. Aliadas que mantengan a esta primavera violeta floreciendo, y no las que la hundan.

*Mariel García Montes es comunicadora y “hippy” (“chaira”, “activistoide”) en temas de TIC para el cambio social con jóvenes y activistas. Ya no es tan joven, pero cada vez es más feminista, y quiere aprender de y con mujeres que así se identifiquen.
  
Especial
Cimacnoticias | Ciudad de México.-