Gabriela Rodríguez*
Libertad para Morir AC es un grupo de ciudadanas y ciudadanos, con liderazgo de la académica y especialista María Asunción Álvarez del Río, que impulsa la “Iniciativa Ciudadana de Ley de Asistencia Médica para Morir” en el congreso de la Ciudad de México. Esta ley propone reconocer y regular el derecho de determinadas personas a solicitar y recibir ayuda médica para poner fin a su vida cuando padecen una enfermedad o condición de salud grave e incurable que les ocasiona un sufrimiento que consideran intolerable. Su propósito es ampliar las opciones disponibles al final de la vida, toda vez que, hasta ahora, aunque ya se pueden rechazar tratamientos que prolongan la vida y recibir cuidados paliativos, estos avances son insuficientes para garantizar que las personas no mueran con sufrimiento ni de manera indigna. Con la iniciativa actual, la decisión de morir la podría tomar una persona adulta de manera libre, informada y conforme a los requisitos establecidos; con acompañamiento médico, seguridad jurídica y acceso equitativo.
La iniciativa se basa en una concepción de la muerte digna como parte del derecho a vivir dignamente y se fundamenta en un conjunto de derechos humanos: el derecho a la vida (no como una obligación de permanecer vivo, sino con la dignidad y capacidad de decidir sobre la propia existencia), al libre desarrollo de la personalidad, a la integridad física y moral, a la vida privada y el derecho a la protección de la salud. Legalizar la Asistencia Médica para Morir (AMM) no debe consistir simplemente en dejar de castigar determinadas conductas, sino en crear un procedimiento regulado que permita ejercer efectivamente este derecho y, al mismo tiempo, establecer salvaguardas para prevenir abusos.
La Asistencia Médica para Morir es la ayuda proporcionada por un profesional de la salud en respuesta a la solicitud libre de una persona que desea terminar su vida. Contempla dos modalidades: en la eutanasia, el profesional de la salud administra los medicamentos que causan la muerte; y en la modalidad del Suicidio Médicamente Asistido (SMA), proporciona los medicamentos para que sea la propia persona quien se los administre. Se reconoce la objeción de conciencia exclusivamente como un derecho individual del personal de salud, no de las instituciones, las cuales están obligadas a disponer de personal no objetor.
No cualquier persona que quiera morir podría solicitar AMM, la iniciativa establece condiciones específicas: la persona debe ser mayor de edad, mentalmente competente y estar consciente en el momento de realizar la solicitud. Además, debe haber recibido información suficiente sobre su estado de salud, pronóstico, tratamientos disponibles y alternativas, incluidos los cuidados paliativos. Debe padecer una enfermedad o condición de salud grave e incurable, con mal pronóstico funcional y vital a corto plazo, que genera sufrimiento físico o mental insoportable y sin perspectiva de mejora. No se utiliza exclusivamente el criterio tradicional de enfermedad terminal, sino que otorga especial relevancia al sufrimiento que la propia persona considera incompatible con una vida digna.
La autonomía de la persona es el eje del procedimiento. La solicitud debe basarse en información suficiente sobre el diagnóstico, pronóstico y alternativas de tratamiento y es valorada por el médico tratante y por un médico consultor independiente. Un comité multidisciplinario verifica el cumplimiento de los requisitos antes de autorizar la AMM y revisa posteriormente que se haya realizado conforme a la ley. Una vez autorizada, la persona puede elegir entre eutanasia o suicidio médicamente asistido. El procedimiento debe garantizarse en las instituciones públicas de la CDMX (de manera gratuita), también puede realizarse en una institución privada o en el domicilio de la persona.
Para que el Congreso de la Ciudad de México esté obligado a revisar, discutir y votar esta iniciativa como preferente, es necesario reunir 20 mil firmas (0.25 por ciento de la lista nominal de electores). Personas con credencial para votar de la Ciudad de México pueden firmar mediante la aplicación del Instituto Nacional Electoral (INE) “Apoyo Ciudadano”, la página de Libertad para Morir cuenta con un tutorial en el que se explica cómo firmar en tal aplicación (https://bit.ly/4hkzpup). También hay mesas para firmar directamente en algunos puntos de la ciudad anunciados en redes sociales. Ya se han reunido cerca de 10 mil firmas, antes del 31 de diciembre hay que contar con las otras 10 mil.
Cómo y cuándo morir tendría que ser parte de la libertad, Mario Benedetti lo resumió en una frase: “Después de todo, la muerte es sólo un síntoma de que hubo vida”.
* Secretaria Técnica del Conapo




