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8/22/2020

Igualdad de género debe estar al centro de recuperación económica poscovid

Este es un artículo de opinión de Valeria Esquivel, funcionaria principal de Políticas de Empleo y Género del Servicio de Empleo, Mercados de Trabajo y Jóvenes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Ploy Phutpheng/ONU Mujeres

GINEBRA, 20 ago 2020 (IPS) - Soy una economista feminista. Mi trabajo consiste en examinar de qué manera las desigualdades entre los hombres y las mujeres forman parte integral del funcionamiento de los mercados laborales y ayudar a nuestros mandantes a poner en práctica los que llamamos políticas de empleo con “perspectiva de género”, es decir políticas macroeconómicas, sectoriales y del mercado de trabajo que contribuyan explícitamente a la igualdad de género.
Antes de la crisis provocada por la covid-19, un gran número de mujeres estaban excluidas del mercado de trabajo. La pandemia ha empeorado mucho las cosas.

Esta crisis afecta a las trabajadoras de manera desproporcionada quienes están perdiendo sus empleos a una velocidad mayor que los hombres. Más mujeres que hombres trabajan en sectores que han sido perjudicados por las consecuencias económicas de la pandemia, como los sectores del turismo, la hostelería y la confección.
Un gran número de trabajadores domésticos, en su mayoría mujeres, también corren el riesgo de perder su empleo. La gran mayoría de los trabajadores  de la salud son mujeres, lo cual aumenta el riesgo de contraer el virus.
La autora, Valeria Esquivel
Además, la fragilidad de su situación laboral, unida al reducido acceso al trabajo y a la protección social, ha implicado que las mujeres sean especialmente vulnerable a la pandemia, aún en sectores que, hasta ahora, habían sido menos perturbados.
Una de las ideas centrales de la economía feminista es que el trabajo de cuidado no remunerado que se lleva a cabo en los hogares y las familias para apoyar la vida cotidiana es una parte vital del sistema económico.
Este tipo de trabajo es realizado principalmente por las mujeres y la mayoría de las veces no es reconocido como tal.
El cierre de las escuelas y el cuidado de las personas que se enferman, ha obligado a las mujeres que han tenido la suerte de mantener su empleo a reducir las horas de trabajo o a prolongar el total de horas de trabajo (remuneradas y no remuneradas) hasta niveles insostenibles.
A continuación, cinco formas para garantizar que la crisis del coronavirus no perjudique las perspectivas de empleo de las mujeres a largo plazo:
  • Evitar que las mujeres pierdan su empleo gracias a la implementación de políticas que las ayuden a conservar su empleo, ya que las mujeres tienen mayores dificultades que los hombres para regresar al trabajo remunerado una vez superadas las crisis. Estas políticas, al compensar las pérdidas de salarios ocasionadas por la reducción temporal de las horas de trabajo o la suspensión del empleo, pueden contribuir a mantener a las trabajadoras en su empleo y proteger sus competencias.
  • Ayudar a las mujeres a encontrar un nuevo empleo si lo han perdido: Los Servicios Públicos de Empleo (SPE), que ponen en contacto los que buscan trabajo con los empleadores, pueden ayudar a las mujeres a encontrar trabajo en los servicios de producción esenciales. A nivel local, pueden agilizar la colocación en sectores que están contratando durante la pandemia.
  • Evitar reducir los subsidios: Los recortes del gasto en los servicios públicos tienen repercusiones desproporcionadas sobre las mujeres y los niños. Por ello es tan importante evitar la reducción en los presupuestos de salud y educación, los salarios y las pensiones. Las crisis pasadas han demostrado que, cuando el apoyo a empleo y la protección social están al centro de las medidas de estímulo, contribuyen a estabilizar los ingresos de los hogares y a acelerar la recuperación.
  • Invertir en el cuidado: Los servicios de cuidado tienen el potencial de crear empleos decentes, sobre todo para las mujeres. Esta crisis ha evidenciado cuán difícil y subvalorado es con frecuencia el trabajo de los trabajadores domésticos, cuya contribución ha sido, y sigue siéndolo, esencial para superar la pandemia. Mejorar sus condiciones de trabajo puede tener un impacto significativo sobre muchas trabajadoras, dado el gran número de ellas que trabaja en el sector del cuidado.
  • Promover políticas de empleo dirigidas a las mujeres: Es necesario que los gobiernos contrarresten los efectos de la crisis de la covid-19 sobre las mujeres. Desde una perspectiva más amplia, los planes de estímulo macroeconómico deben seguir apoyando y creando empleos para las mujeres. Las políticas deben concentrarse en los sectores más afectados que emplean a un gran número de mujeres, junto a medidas que contribuyan a subsanar los déficits de competencias y a eliminar las barreras prácticas de entrada al mercado de trabajo.

RV: EG

6/18/2020

Distopía de alta tecnología: la receta que se gesta en Nueva York para el post-coronavirus.

Por Naomi Klein

En este revelador artículo para The Intercept, la periodista canadiense Naomi Klein analiza el fichaje del ex Ceo de Google Eric Schmidt para encabezar una comisión para «reimaginar la realidad post-Covid» en Nueva York donde, dice, comienza a gestarse un futuro dominado por la asociación de los estados con los gigantes tecnológicos: “Pero las ambiciones van mucho más allá de las fronteras de cualquier estado o país”. Klein define una Doctrina del Shock pandémico, a la que llama el nuevo pacto o New Deal de las Pantallas (Screen New Deal).
Plantea el riesgo liso y llano de que esta política de las corporaciones amenace destruir al sistema educativo y de salud.
El rastreo de datos, el comercio sin efectivo, la telesalud, la escuela virtual, y hasta los gimnasios y las cárceles, parte de una propuesta “sin contacto y altamente rentable”.
La cuarentena como laboratorio en vivo, un «Black Mirror», y la aceleración de esta distopía a partir del coronavirus: “Ahora, en un contexto desgarrador de muerte masiva, se nos vende la dudosa promesa de que estas tecnologías son la única forma posible de proteger nuestras vidas contra una pandemia”.
Cuáles son las dudas (de siempre) y cómo, bajo el pretexto de la inteligencia artificial, las corporaciones vuelven a pelear por el poder de controlar las vidas. (Traducido por Agencia Lavaca.org).

Por Naomi Klein para The Intercept
Eric Schmidt, ejecutivo de Google, habla observado por el gobernador del estado de Nueva York Andrew Cuomo.

Durante la sesión informativa diaria sobre coronavirus del gobernador de Nueva York Andrew Cuomo el miércoles, la sombría mueca que llenó nuestras pantallas durante semanas fue reemplazada brevemente por algo parecido a una sonrisa.
La inspiración para estas vibraciones inusualmente buenas fue un contacto en video del ex CEO de Google Eric Schmidt, quien se unió a la reunión informativa del gobernador para anunciar que encabezará una comisión para reimaginar la realidad post-Covid del Estado de Nueva York, con énfasis en integrar permanentemente la tecnología en todos los aspectos de la vida cívica.
«Las primeras prioridades de lo que estamos tratando de hacer», dijo Schmidt, «se centran en telesalud, aprendizaje remoto y banda ancha… Necesitamos buscar soluciones que se puedan presentar ahora y acelerar la utilización de la tecnología para mejorar las cosas». Para que no haya dudas de que los objetivos del ex CEO de Google eran puramente benevolentes, su fondo de video presentaba un par de alas de ángel doradas enmarcadas.
Justo un día antes, Cuomo había anunciado una asociación similar con la Fundación Bill y Melinda Gates para desarrollar «un sistema educativo más inteligente».
Al llamar a Gates un «visionario», Cuomo dijo que la pandemia ha creado «un momento en la historia en el que podemos incorporar y avanzar en las ideas [de Gates] … Todos estos edificios, todas estas aulas físicas, ¿para qué, con toda la tecnología que se tiene?» preguntó, aparentemente de modo retórico.
Ha tardado un tiempo en edificarse, pero está comenzando a surgir algo parecido a una doctrina del shock pandémico. Llamémoslo «Screen New Deal» (el New Deal de la pantalla).
Con mucho más de alta tecnología que cualquier otra cosa que hayamos visto en desastres anteriores, el futuro que se está forjando a medida que los cuerpos aún acumulan las últimas semanas de aislamiento físico no como una necesidad dolorosa para salvar vidas, sino como un laboratorio vivo para un futuro permanente y altamente rentable sin contacto.
Anuja Sonalker, CEO de Steer Tech, una compañía con sede en Maryland que vende tecnología para el auto estacionamiento de vehículos (self parking), resumió recientemente el nuevo discurso que genera el virus. «Hay una tendencia definida a la tecnología sin contacto con humanos», dijo. «Los humanos son biopeligrosos, las máquinas no lo son».
Es un futuro en el que nuestros hogares nunca más serán espacios exclusivamente personales, sino también, a través de la conectividad digital de alta velocidad, nuestras escuelas, los consultorios médicos, nuestros gimnasios y, si el estado lo determina, nuestras cárceles.
Por supuesto, para muchos de nosotros, esas mismas casas ya se estaban convirtiendo en nuestros lugares de trabajo que nunca se apagan y en nuestros principales lugares de entretenimiento antes de la pandemia, y el encarcelamiento de vigilancia «en la comunidad» ya estaba en auge.
Pero en el futuro, bajo una construcción apresurada, todas estas tendencias están preparadas para una aceleración de velocidad warp (forma teórica de moverse más rápido que la velocidad de la luz).
Este es un futuro en el que, para los privilegiados, casi todo se entrega a domicilio, ya sea virtualmente a través de la tecnología de transmisión y en la nube, o físicamente a través de un vehículo sin conductor o un avión no tripulado, y luego la pantalla «compartida» en una plataforma mediada.
Es un futuro que emplea muchos menos maestros, médicos y conductores. No acepta efectivo ni tarjetas de crédito (bajo el pretexto del control de virus) y tiene transporte público esquelético y mucho menos arte en vivo.
Es un futuro que afirma estar basado en la «inteligencia artificial», pero en realidad se mantiene unido por decenas de millones de trabajadores anónimos escondidos en almacenes, centros de datos, fábricas de moderación de contenidos, talleres electrónicos, minas de litio, granjas industriales, plantas de procesamiento de carne, y las cárceles, donde quedan sin protección contra la enfermedad y la hiperexplotación.
Es un futuro en el que cada uno de nuestros movimientos, nuestras palabras, nuestras relaciones pueden rastrearse y extraer datos mediante acuerdos sin precedentes entre el gobierno y los gigantes tecnológicos.
Si todo esto suena familiar es porque, antes del Covid, este preciso futuro impulsado por aplicaciones y lleno de conciertos nos fue vendido en nombre de la conveniencia, la falta de fricción y la personalización.
Pero muchos de nosotros teníamos preocupaciones. Sobre la seguridad, la calidad y la inequidad de la telesalud y las aulas en línea. Sobre autos sin conductor que derriban peatones y aviones no tripulados que destrozan paquetes (y personas).
Sobre el rastreo de ubicación y el comercio sin efectivo que borra nuestra privacidad y afianza la discriminación racial y de género. Sobre plataformas de redes sociales sin escrúpulos que envenenan nuestra ecología de la información y la salud mental de nuestros hijos.
Sobre «ciudades inteligentes» llenas de sensores que suplantan al gobierno local. Sobre los buenos trabajos que estas tecnologías eliminaron. Sobre los malos trabajos que producían en masa.
Y, sobre todo, nos preocupaba la riqueza y el poder que amenazaban a la democracia acumulados por un puñado de empresas tecnológicas que son maestros de la abdicación, evitando toda responsabilidad por los restos que quedan en los campos que ahora dominan, ya sean medios, minoristas o transporte.
Ese era el pasado antiguo conocido como «febrero». Hoy en día, una gran ola de pánico arrastra a muchas de esas preocupaciones bien fundadas, y esta distopía calentada está pasando por un cambio de marca de trabajo urgente.
Ahora, en un contexto desgarrador de muerte masiva, se nos vende la dudosa promesa de que estas tecnologías son la única forma posible de proteger nuestras vidas contra una pandemia, las claves indispensables para mantenernos a salvo a nosotros mismos y a nuestros seres queridos.
Gracias a Cuomo y sus diversas asociaciones multimillonarias (incluida una con Michael Bloomberg para pruebas y rastreo), el estado de Nueva York se está posicionando como la brillante sala de exposición para este sombrío futuro, pero las ambiciones van mucho más allá de las fronteras de cualquier estado o país.
Y en el centro de todo está Eric Schmidt. Mucho antes de que los estadounidenses entendieran la amenaza de Covid-19, Schmidt había estado en una agresiva campaña de lobby, presiones y relaciones públicas impulsando precisamente la visión de la sociedad del Black Mirror (o Espeo Negro, por la serie inglesa) que Cuomo acaba de darle poder para construir.
En el corazón de esta visión está la perfecta integración del gobierno con un puñado de gigantes de Silicon Valley: con escuelas públicas, hospitales, consultorios médicos, policías y militares, todas las funciones principales se externalizan (a un alto costo) a empresas privadas de tecnología.
Es una visión en la que Schmidt ha estado avanzando en sus funciones como presidente de la Junta de Innovación de Defensa, que asesora al Departamento de Defensa sobre el mayor uso de la inteligencia artificial en el ejército, y como presidente de la poderosa Comisión de Seguridad Nacional sobre Inteligencia Artificial, o NSCAI, que asesora al Congreso sobre «avances en inteligencia artificial, desarrollos relacionados con el aprendizaje automático y tecnologías asociadas», con el objetivo de abordar «las necesidades de seguridad nacional y económica de los Estados Unidos, incluido el riesgo económico».
Ambas juntas están llenas de poderosos CEOS de Silicon Valley y altos ejecutivos de compañías como Oracle, Amazon, Microsoft, Facebook y, por supuesto, los colegas de Schmidt en Google.
Como presidente, Schmidt aún posee más de 5.3 mil millones de dólares en acciones de Alphabet (la compañía matriz de Google), así como grandes inversiones en otras empresas tecnológicas, esencialmente ha estado llevando a cabo una reestructuración con sede en Washington en nombre de Silicon Valley.
El objetivo principal de las dos cámaras empresarias es solicitar aumentos exponenciales en el gasto del gobierno en investigación sobre inteligencia artificial y en infraestructura que permita tecnologías como la 5G, inversiones que beneficiarían directamente a las compañías en las que Schmidt y otros miembros de estos grupos tienen amplias participaciones.
Primero en presentaciones a puertas cerradas para legisladores y más tarde en artículos de opinión y entrevistas públicas, el argumento de Schmidt ha sido que, dado que el gobierno chino está dispuesto a gastar dinero público ilimitado para construir la infraestructura de vigilancia de alta tecnología, mientras permite a las empresas tecnológicas chinas como Alibaba, Baidu y Huawei obtener los beneficios de las aplicaciones comerciales, la posición dominante de los EE.UU en la economía global está al borde del colapso.
El Centro de Información de Privacidad Electrónica recientemente obtuvo acceso a través de una solicitud de la Ley de Libertad de Información a una presentación realizada por el NSCAI de Schmidt hace un año, en mayo de 2019. Sus diapositivas plantean una serie de afirmaciones alarmistas sobre cómo la infraestructura reguladora relativamente laxade China y su apetito sin fondo por la vigilancia está haciendo que se adelante a los EE.UU. en varios campos, incluyendo la inteligencia artificiaal para diagnóstico médico, vehículos autónomos, infraestructura digital, ciudades inteligentes, viajes compartidos y comercio sin efectivo.
Las razones dadas para la ventaja competitiva de China son innumerables, desde el gran volumen de consumidores que compran en línea; «La falta de sistemas bancarios heredados en China», lo que le ha permitido saltar sobre efectivo y tarjetas de crédito y desatar «un enorme mercado de comercio electrónico y servicios digitales» utilizando «pagos digitales»; y una grave escasez de médicos, lo que ha llevado al gobierno a trabajar estrechamente con compañías tecnológicas como Tencent para usar la AI (inteligencia artificial) como medicina «predictiva».
Las diapositivas señalan que en China, las compañías tecnológicas «tienen la autoridad de eliminar rápidamente las barreras regulatorias, mientras que las iniciativas estadounidenses se ven envueltas en el cumplimiento de HIPPA y la aprobación de la FDA».
Sin embargo, más que ningún otro factor, el NSCAI señala la voluntad de China de adoptar alianzas público-privadas en la vigilancia masiva y la recopilación de datos como una razón para su ventaja competitiva.
La presentación promociona el «apoyo y participación explícita del gobierno de China, por ejemplo, en el despliegue del reconocimiento facial». Sostiene que «la vigilancia es uno de los ‘primeros y mejores clientes’ para Al» y, además, que «la vigilancia masiva es una aplicación asesina para el aprendizaje profundo».
Una diapositiva titulada «Conjuntos de datos estatales: vigilancia = ciudades inteligentes» señala que China, junto con el principal competidor chino de Google, Alibaba, están corriendo por delante.
Esto es notable porque la empresa matriz de Google, Alphabet, ha estado impulsando precisamente esta visión a través de su división Sidewalk Labs, eligiendo una gran parte de la costa de Toronto como su prototipo de «ciudad inteligente».
Pero el proyecto de Toronto se cerró después de dos años de controversia incesante relacionada con las enormes cantidades de datos personales que Alphabet recolectaría, la falta de protecciones de privacidad y los beneficios cuestionables para la ciudad en general.
Cinco meses después de esta presentación, en noviembre, el NSCAI emitió un informe provisional al Congreso que suscitó la alarma sobre la necesidad de que EE.UU actúe frente a la adaptación China de estas tecnologías controvertidas. «Estamos en una competencia estratégica», afirma el informe , obtenido a través de FOIA por el Centro de Información Electrónica de Privacidad. “La inteligencia artificial estará en el centro. El futuro de nuestra seguridad y economía nacional está en juego ”.
A fines de febrero, Schmidt estaba llevando su campaña al público, tal vez entendiendo que el aumento de presupuesto que su junta directiva estaba pidiendo no podría aprobarse sin una mayor aceptación.
En un artículo de opinión del New York Times titulado “Silicon Valley podría perder frente a China», Schmidt pidió «asociaciones sin precedentes entre el gobierno y la industria» y, una vez más, haciendo sonar la alarma de peligro amarilla:
AI (inteligencia artificial) abrirá nuevas fronteras en todo, desde biotecnología hasta banca, y también es una prioridad del Departamento de Defensa. … Si las tendencias actuales continúan, se espera que las inversiones generales de China en investigación y desarrollo superen a las de Estados Unidos dentro de 10 años, aproximadamente al mismo tiempo que se proyecta que su economía sea más grande que la nuestra .
A menos que estas tendencias cambien, en la década de 2030 competiremos con un país que tiene una economía más grande, más inversiones en investigación y desarrollo, mejor investigación, un mayor despliegue de nuevas tecnologías y una infraestructura informática más sólida. … En última instancia, los chinos están compitiendo para convertirse en los principales innovadores del mundo, y Estados Unidos no está jugando para ganar.
La única solución, para Schmidt, era un chorro de dinero público. Elogiando a la Casa Blanca por solicitar una duplicación de la financiación de la investigación en inteligencia artificial y ciencia de la información cuántica, escribió: “Deberíamos planear duplicar la financiación en esos campos nuevamente a medida que creamos capacidad institucional en laboratorios y centros de investigación. …
Al mismo tiempo, el Congreso debe cumplir con la solicitud del presidente para obtener el nivel más alto de financiamiento de I + D de defensa en más de 70 años , y el Departamento de Defensa debe capitalizar ese aumento de recursos para desarrollar capacidades innovadoras en inteligencia artificial, cuántica, hipersónica y otras prioritarias áreas tecnológicas «.
Eso fue exactamente dos semanas antes de que el brote de coronavirus se declarara una pandemia, y no se mencionó que el objetivo de esta vasta expansión de alta tecnología era proteger la salud de los estadounidenses. Solo que era necesario evitar ser superado por China. Pero, por supuesto, eso pronto cambiaría.
En los dos meses transcurridos desde entonces, Schmidt ha sometido estas demandas preexistentes, para gastos públicos masivos en investigación e infraestructura de alta tecnología, para una serie de «asociaciones público-privadas» en inteligencia artificial y para el aflojamiento de innumerables protecciones de privacidad y seguridad, a través de un ejercicio agresivo de reposicionamiento discursivo.
Ahora, todas estas medidas (y más) se están vendiendo al público como nuestra única esperanza posible de protegernos de un nuevo virus que nos acompañará en los próximos años.
Y las compañías tecnológicas con las que Schmidt tiene vínculos profundos, y que pueblan las influyentes juntas asesoras que preside, se han reposicionado como protectores benevolentes de la salud pública y generosos campeones de los «héroes cotidianos» de los trabajos esenciales (muchos de los cuales perderían sus empleos si estas compañías se salieran con la suya). Menos de dos semanas después del cierre del estado de Nueva York, Schmidt escribió un artículo de opinión para el Wall Street Journal que estableció el nuevo tono y dejó en claro que Silicon Valley tiene toda la intención de aprovechar la crisis para una transformación permanente.
Al igual que otros estadounidenses, los tecnólogos están tratando de hacer su parte para apoyar primera línea de respuesta a la pandemia. …
Pero cada estadounidense debería preguntarse dónde queremos que esté la nación cuando termine la pandemia de Covid-19. ¿Cómo podrían las tecnologías emergentes desplegadas en la crisis actual impulsarnos hacia un futuro mejor? … Empresas como Amazon saben cómo suministrar y distribuir de manera eficiente.
Tendrán que proporcionar servicios y asesoramiento a los funcionarios del gobierno que carecen de los sistemas informáticos y de la experiencia.
También deberíamos acelerar la tendencia hacia el aprendizaje remoto, que se está probando hoy como nunca antes. On line, no existe un requisito de proximidad, lo que permite a los estudiantes obtener instrucción de los mejores maestros, sin importar en qué distrito escolar residan …
La necesidad de una experimentación rápida a gran escala también acelerará la revolución biotecnológica. … Finalmente, el país está atrasado hace tiempo en infraestructura digital real … Si queremos construir una economía futura y un sistema educativo basado en tele-todo, necesitamos una población totalmente conectada y una infraestructura ultrarrápida.
El gobierno debe hacer una inversión masiva, tal vez como parte de un paquete de estímulo, para convertir la infraestructura digital de la nación en plataformas basadas en la nube y vincularlas con una red 5G.
De hecho, Schmidt ha sido implacable en la búsqueda de esta visión. Dos semanas después de la aparición de ese artículo de opinión, describió la programación ad hoc de educación en el hogar que los maestros y las familias de todo el país se vieron obligados a improvisar durante esta emergencia de salud pública como «un experimento masivo en el aprendizaje remoto».
El objetivo de este experimento, dijo, era «tratar de descubrir: ¿cómo aprenden los niños de forma remota? Y con esos datos deberíamos ser capaces de construir mejores herramientas de aprendizaje a distancia que, cuando se combinan con el maestro … ayudarán a los niños a aprender mejor ” Durante esta misma videollamada, organizada por el Club Económico de Nueva York, Schmidt también pidió más telesalud, más 5G, más comercio digital y el resto de la lista de deseos preexistente. Todo en nombre de la lucha contra el virus.
Sin embargo, su comentario más revelador fue el siguiente: “El beneficio de estas corporaciones, que amamos difamar, en términos de la capacidad de comunicarse, la capacidad de lidiar con la salud, la capacidad de obtener información, es profundo. Piensa en cómo sería tu vida en Estados Unidos sin Amazon «.
Agregó que la gente debería «estar un poco agradecida de que estas compañías obtuvieron el capital, hicieron la inversión, construyeron las herramientas que estamos usando ahora y realmente nos han ayudado».
Es un recordatorio sobre que, hasta hace muy poco, el rechazo público contra estas corporaciones estaba creciendo. Los candidatos presidenciales discutían abiertamente la caída de la gran tecnología.
Amazon se vio obligado a abandonar sus planes para una sede en Nueva York debido a la feroz oposición local. El proyecto Sidewalk Labs de Google estaba en una crisis perenne, y los propios trabajadores de Google se negaban a construir tecnología de vigilancia con aplicaciones militares.
En resumen, la democracia se estaba convirtiendo en el mayor obstáculo para la visión que Schmidt estaba promoviendo, primero desde su posición en la cima de Google y Alphabet y luego como presidente de dos poderosas juntas asesorando al Congreso y al Departamento de Defensa.
Como revelan los documentos de NSCAI, este inconveniente ejercicio del poder por parte del público y los trabajadores tecnológicos dentro de estas megaempresas, desde la perspectiva de hombres como Schmidt y el CEO de Amazon, Jeff Bezos, desaceleró enloquecedoramente la carrera armamentista de la inteligencia artificial, manteniendo flotas de automóviles y camiones sin conductor potencialmente mortales fuera de las carreteras, evitando que los registros de salud privados se conviertan en un arma utilizada por los empleadores contra los trabajadores, evitando que los espacios urbanos se cubran con software de reconocimiento facial, y mucho más.
Ahora, en medio de la carnicería de esta pandemia en curso, y el miedo y la incertidumbre sobre el futuro que ha traído, estas corporaciones ven claramente su momento para barrer todo ese compromiso democrático.
Para tener así el mismo tipo de poder que sus competidores chinos, que ostentan el lujo de funcionar sin verse obstaculizados por intrusiones de derechos laborales o civiles.
Todo esto se está moviendo muy rápido. El gobierno australiano ha contratado a Amazon para almacenar los datos de su controvertida aplicación de seguimiento de coronavirus.
El gobierno canadiense ha contratado a Amazon para entregar equipos médicos, generando preguntas sobre por qué omitió el servicio postal público. Y en solo unos pocos días a principios de mayo, Alphabet ha puesto en marcha una nueva iniciativa de Sidewalk Labs para rehacer la infraestructura urbana con $ 400 millones en capital semilla.
Josh Marcuse, director ejecutivo de la Junta de Innovación en Defensa que preside Schmidt, anunció que dejaría ese trabajo para trabajar a tiempo completo en Google como jefe de estrategia e innovación para el sector público mundial, lo que significa que ayudará a Google a sacar provecho de algunas de las muchas oportunidades que él y Schmidt han estado creando con su lobby.
Para ser claros, la tecnología es sin duda una parte clave de cómo debemos proteger la salud pública en los próximos meses y años.
La pregunta es: ¿estará la tecnología sujeta a las disciplinas de la democracia y la supervisión pública, o se implementará en un frenesí de estado de excepción, sin hacer preguntas críticas, dando forma a nuestras vidas en las próximas décadas?
Preguntas como, por ejemplo: si realmente estamos viendo cuán crítica es la conectividad digital en tiempos de crisis, ¿deberían estas redes y nuestros datos estar realmente en manos de jugadores privados como Google, Amazon y Apple?
Si los fondos públicos están pagando gran parte de eso, ¿el público no debería también poseerlo y controlarlo? Si Internet es esencial para muchas cosas en nuestras vidas, como lo es claramente, ¿no debería tratarse como una utilidad pública sin fines de lucro?
Y aunque no hay duda de que la capacidad de teleconferencia ha sido un salvavidas en este período de bloqueo, hay serios debates sobre si nuestras protecciones más duraderas son claramente más humanas.
Tomemos la educación. Schmidt tiene razón en que las aulas superpobladas presentan un riesgo para la salud, al menos hasta que tengamos una vacuna. Entonces, ¿no se podría contratar el doble de maestros y reducir el tamaño de los cursos a la mitad? ¿Qué tal asegurarse de que cada escuela tenga una enfermera?
Eso crearía empleos muy necesarios en una crisis de desempleo a nivel de depresión y les daría mayor margen a todos en el ambiente educativo. Si los edificios están demasiado llenos, ¿qué tal dividir el día en turnos y tener más educación al aire libre, aprovechando la abundante investigación que muestra que el tiempo en la naturaleza mejora la capacidad de los niños para aprender?
Introducir ese tipo de cambios sería difícil, sin duda. Pero no son tan arriesgados como renunciar a la tecnología probada y verdadera de humanos entrenados que enseñan a los humanos más jóvenes cara a cara, en grupos donde aprenden a socializar entre ellos.
Al enterarse de la nueva asociación del estado de Nueva York con la Fundación Gates, Andy Pallotta, presidente de United Teachers del Estado de Nueva York, reaccionó rápidamente: “Si queremos reimaginar la educación, comencemos por abordar la necesidad de trabajadores sociales, consejeros de salud mental , enfermeras escolares, cursos de artes enriquecedores, cursos avanzados y clases más pequeñas en distritos escolares de todo el estado «, dijo.
Una coalición de grupos de padres también señaló que si realmente habían estado viviendo un «experimento de aprendizaje remoto» (como lo expresó Schmidt), los resultados fueron profundamente preocupantes: «Dado que las escuelas cerraron a mediados de marzo, nuestro la comprensión de las profundas deficiencias de la instrucción basada en pantalla solo ha crecido «.
Además de los obvios sesgos de clase y raza contra los niños que carecen de acceso a Internet y computadoras en el hogar (problema que las compañías tecnológicas están ansiosas por cobrar, mediante grandes ventas tecnológicas), hay grandes preguntas sobre si la enseñanza remota puede servir a muchos niños con discapacidades, como lo exige la ley . Y no existe una solución tecnológica para el problema de aprender en un entorno hogareño superpoblado y / o abusivo.
El problema no es si las escuelas deben cambiar ante un virus altamente contagioso para el cual no tenemos cura ni vacuna. Al igual que todas las instituciones donde los humanos actúan en grupos, las escuelas cambiarán. El problema, como siempre en estos momentos de conmoción colectiva, es la ausencia de debate público sobre cómo deberían ser esos cambios y a quién deberían beneficiar.
¿Empresas tecnológicas privadas o estudiantes?
Las mismas preguntas deben hacerse sobre la salud. Evitar los consultorios médicos y los hospitales durante una pandemia tiene sentido. Pero la telesalud pierde en gran medida frente a la atención persona a pesona. Por lo tanto, debemos tener un debate basado en la evidencia sobre los pros y los contras de gastar recursos públicos escasos en telesalud, en comparación con enfermeras más capacitadas, equipadas con todo el equipo de protección necesario, que pueden hacer visitas a domicilio para diagnosticar y tratar pacientes en sus hogares.
Y quizás lo más urgente es que necesitamos lograr el equilibrio correcto entre las aplicaciones de seguimiento del virus, que con las protecciones de privacidad adecuadas tienen un papel que desempeñar, y los llamados a un Cuerpo de Salud Comunitario que pondría a millones de estadounidenses a trabajar no solo haciendo seguimiento de contactos sino asegurándose de que todos tengan los recursos materiales y el apoyo que necesitan para estar en cuarentena de manera segura.
En cada caso, enfrentamos decisiones reales y difíciles entre invertir en humanos e invertir en tecnología. Porque la verdad brutal es que, tal como están las cosas, es muy poco probable que hagamos ambas cosas.
La negativa a transferir los recursos necesarios a los estados y ciudades en sucesivos rescates federales significa que la crisis de salud del coronavirus ahora se está convirtiendo en una crisis de austeridad fabricada.
Las escuelas públicas, universidades, hospitales y tránsito se enfrentan a preguntas existenciales sobre su futuro. Si las compañías tecnológicas ganan su feroz campaña de presiones y lobby para el aprendizaje remoto, telesalud, 5G y vehículos sin conductor, su Screen New Deal, simplemente no quedará dinero para prioridades públicas urgentes, sin importar el Green New Deal (el Nuevo Pacto Verde) que nuestro planeta necesita con urgencia.
Por el contrario: el precio de todos los brillantes dispositivos será el despido masivo de maestros y el cierre de hospitales.
La tecnología nos proporciona herramientas poderosas, pero no todas las soluciones son tecnológicas. Y el problema de externalizar decisiones clave sobre cómo «reimaginar» nuestros estados y ciudades a hombres como Bill Gates y Eric Schmidt es que se han pasado la vida demostrando la creencia de que no hay problema que la tecnología no pueda solucionar.
Para ellos, y para muchos otros en Silicon Valley, la pandemia es una oportunidad de oro para recibir no solo la gratitud, sino también la deferencia y el poder que sienten que se les ha negado injustamente. Y Andrew Cuomo, al poner al ex presidente de Google a cargo del cuerpo que dará forma a la reapertura del estado, parece haberle dado algo cercano al reinado libre.

6/14/2020

AMLO presenta decálogo para la nueva normalidad; pide alejarse del consumismo y ser optimistas



El Presidente llamó a realizar las actividades de siempre y “vivir sin miedo y sin temores”.

Ciudad de México, 13 de junio (SinEmbargo).– El Presidente Andrés Manuel López Obrador presentó hoy un decálogo “para salir del coronavirus y enfrentar la nueva realidad”, en él pidió a la ciudadanía actuar con optimismo, alejarse del consumismo y eliminar actitudes racistas, clasistas, sexistas y discriminatorias.
En un video grabado desde Palacio Nacional, el Jefe del Ejecutivo hizo públicas 10 sugerencias que, dijo, las y los ciudadanos podrían seguir para salir con seguridad a la calle, realizar las actividades de siempre y “vivir sin miedo y sin temores”.
El mandatario opinó que el país ya ha tenido el tiempo suficiente para familiarizarse con las recomendaciones médicas y las disposiciones sanitarias para evitar contagios de COVID-19, por lo que es momento de ponerlas en práctica según el criterio de cada persona.
“Debemos recobrar a plenitud el sentido de la libertad y decidir nosotros mismos con base en lo que hemos aprendido, cómo protegernos del contagio y la enfermedad”, expuso.
El decálogo que propuso el Presidente tiene como punto número uno el mantenerse siempre informados de las disposiciones sanitarias “con independencia, criterio y responsabilidad”.
En el segundo punto llamó a actuar con optimismo; en el tercero a dar “la espalda al egoísmo y al individualismo” y a ser solidarios.
La cuarta recomendación fue no dejarse envolver por lo material.
“Alejémonos del consumismo. La felicidad no reside en la acumulación de bienes materiales ni se consigue con lujos, extravagancias y frivolidades. Sólo siendo buenos podemos ser felices”, señaló en el decálogo.
El quinto punto que estableció es recordar que la prevención “es la mejor medicina”. En sexto lugar pidió defender “el derecho a gozar del cielo, del sol, del aire puro, de la flora y la fauna y de toda la naturaleza”.
La séptima recomendación fue alimentarse bien evitando la comida chatarra y buscar tratamientos en caso de tener adicciones, mientras que la octava fue hacer ejercicio.
Como novena sugerencia hacia la nueva normalidad el mandatario pidió eliminar las actitudes racistas, clasistas, sexistas y discriminatorias en general.

Por último, sugirió buscar “un camino de espiritualidad” como “un ideal, una utopía, un sueño, un propósito en la vida, algo que te fortalezca en lo interno”.
López Obrador presentó estas recomendaciones a sólo un día de que la Secretaría de Salud informara que la mitad del país pasará al Semáforo Naranja desde el próximo 15 de junio; la otra mitad, sin embargo, permanecerá en Rojo

La dependencia anunció ayer que Aguascalientes, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas, Yucatán y Zacatecas cambiarán a Semáforo Naranja desde el lunes 15 de junio.
La SSa presentó ayer el mapa de riesgo del país. Imagen tomada de video.
En Rojo se quedan Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Colima, Estado de México, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Veracruz.
Son cuatro factores los que se consideran para cambiar el color del semáforo en las entidades: porcentajes de ocupación hospitalaria; tendencia de casos hospitalizados; tendencia de casos de Síndrome COVID-19, y porcentaje de positividad COVID-19.

Exige OMS a gobiernos hablar claro para que la población se proteja

Pandemia
No confundir a la gente



Foto
▲ Una profesora toma la temperatura a una alumna mientras las demás aguardan su turno en una escuela de Sudáfrica.
Ginebra. La Organización Mundial de la Salud (OMS) demandó a los gobiernos nacionales y regionales del mundo enviar mensajes claros y coherentes a los ciudadanos con el fin de que puedan protegerse y proteger a sus familiares ante la gravedad de la pandemia de Covid-19.
Muchos países están afectados por la pandemia de Covid-19 y México es sólo uno. Por eso, y desde el punto de vista de nuestra dirección general, debe haber mensajes coherentes de los gobiernos a escala nacional y regional, señaló ayer el doctor Michael Ryan, director ejecutivo del Programa de Emergencias Sanitarias de la OMS.
Creo que lo que hemos visto en todo el mundo es que los ciudadanos se sienten muy confundidos si reciben mensajes diferentes desde distintas partes del sistema, por lo que tenemos que alinear el mensaje y asegurarnos de trabajar conjuntamente para que nuestros ciudadanos reciban la mejor información para protegerse y proteger a sus seres queridos y a sus comunidades, sostuvo Ryan.
Antes, advirtió que en México la situación es difícil y un reto.
Ha habido casi 130 mil casos confirmados y 15 mil muertes hasta ahora. De los 10 países que están reportando más casos en las últimas 24 horas, México está en séptimo sitio y en tercer lugar en muertes. La situación es claramente difícil y un reto. El número de positivos es de 37 por ciento del total de personas a las que se ha sometido a una prueba. Claramente hay una epidemia en las Américas. Cuatro de los países más afectados tanto en casos como en muertes en el mundo están en América y Centroamérica. Ahí la pandemia está muy activa.
El panorama en Brasil, que es ahora uno de los focos del virus en el mundo, es cada vez más preocupante, especialmente en las ciudades más pobladas, advirtió en conferencia de prensa.
El sistema de salud del país todavía está lidiando con la situación, aunque algunas unidades de cuidados intensivos se encuentran en una etapa crítica y bajo una fuerte presión, con tasas de ocupación de camas superiores a 90 por ciento.
México y Brasil están por detrás de Estados Unidos, el más afectado, que ha tenido más de 2 millones de casos y rebasa las 114 mil muertes.
Estamos en pleno auge de esta pandemia, particularmente en el sur del mundo. Algunos países están teniendo problemas para salir de los llamados confinamientos, ya que están viendo un aumento de los casos, resaltó Ryan.
Es posible que la enfermedad se esté propagando de nuevo a medida que las sociedades reabren y la gente comienza a reunirse, sobre todo cuando las pruebas son inadecuadas y el distanciamiento social es insuficiente. No obstante, reconoció las presiones que se ejercen sobre los países para que vuelvan a la normalidad, especialmente para reducir los daños económicos que la crisis ha causado.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Gheybreyesus, afirmó que se requería vigilancia en todo el planeta contra el virus, incluso en regiones donde parecía estar disminuyendo como en Europa, ya que el Covid-19 podría reintroducirse.
El secretario general de la Organización de Naciones Unidas, Antonio Guterres, pidió a todos los países que faciliten el relevo de la gente que trabaja en el mar, crucial para el comercio internacional, ya que cientos de miles de operarios están varados debido a restricciones vinculadas a la pandemia.
En Italia, fiscales interrogaron al primer ministro, Giuseppe Conte, sobre la gestión gubernamental de la epidemia que causó más de 34 mil muertes en el país, en una investigación para evaluar las decisiones tomadas en febrero al inicio del brote.
En España, desde el día 21 se podrá circular con libertad por todo el territorio al bajar el estado de alarma, informaron las autoridades.
La primera dama de Ucrania, Olena Zelenska, anunció que dio positivo al coronavirus, un día después de que se registró una cifra récord de nuevos casos de en la ex república soviética.
El ayuntamiento de Pekín ordenó cerrar dos mercados y aplazar el regreso de los alumnos de primaria a las aulas tras la aparición de tres nuevos casos en la capital china después de dos meses sin contagios.
Algunos hospitales indonesios reforzaron la seguridad de las morgues luego de que varios cadáveres de personas que fallecieron por Covid-19 fueron sustraídos por familiares para enterrarlos con ritos tradicionales.
Hasta ayer, a escala global había 425 mil 385 muertos por la pandemia, 7 millones 632 mil 377 contagiados y 3 millones 613 mil 270 pacientes recuperados, según la Universidad Johns Hopkins.

Foto Afp

El lunes, 16 estados a semáforo naranja

Pandemia

Se reportan 16 mil 448 muertos, 504 más que el día anterior

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▲ A su manera, habitantes de la Ciudad de México cumplen las recomendaciones de seguridad.
La Secretaría de Salud (Ssa) determinó que 16 estados pasen del rojo al naranja en el semáforo epidemiológico el 15 de junio, tras acordar con los gobernadores un cambio técnico en la evaluación de indicadores de riesgo para la pandemia del Covid-19.
Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, explicó que la semana pasada un criterio técnico para calificar la emergencia era que si uno de los factores a ponderar –ocupación hospitalaria, porcentaje de positividad y tendencias de hospitalizados y del síndrome Covid-19– estaba en rojo, el semáforo para ese estado era de ese color. Ese es el criterio de máxima precaución.
Sin embargo, explicó, en el diálogo con los mandatarios locales se identificó que dentro de sus estados hay diversidad geográfica, como en Chihuahua o el estado de México. Por ello, a propuesta de los gobernadores se retira este criterio para el semáforo que hoy (ayer) anunciamos, y agregamos otro elemento que también fue conversado: el equilibrio en el peso que tiene cada indicador.
Así, el semáforo que se aplicará del 15 al 21 de junio otorga hasta 50 por ciento de la evauación a la ocupación hospitalaria, 20 por ciento a cada una de las tendencias (hospitalaria y del síndrome Covid-19) y 10 a la positividad.
Ricardo Cortés Alcalá, director general de Promoción de la Salud, indicó que los estados que pasarán a naranja son Aguascalientes, Baja Californa Sur, Campeche, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nuevo León, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tabasco, Tamaulipas, Yucatán y Zacatecas.
Los estados, como autoridades sanitarias locales, podrán determinar si deciden permanecer con las medidas de prevención y sana distancia marcadas por el semáforo rojo o aplicar la apertura ordenada, escalonada y controlada de algunas actividades no esenciales.
En la conferencia vespertina en Palacio Nacional se informó que los casos acumulados suman 139 mil 196, con 5 mil 222 casos notificados en las pasadas 24 horas frente a 4 mil 790 reportados el jueves. El registro de decesos confirmados por laboratorio llegó a 16 mil 448, es decir, 504 más, en contraste con los 587 reportados un día antes. En tanto, Cortés Alcalá detalló los nuevos puntajes para el semáforo ponderado: el rojo tendrá 1.5 puntos, el naranja uno, el amarillo 0.5 y el verde uno. De esta forma, los estados en naranja obtuvieron de 2.40 a 1.90 puntos, mientras las entidades que permanecen en rojo van de 4 a 2.70 puntos.
Al señalarle que algunos estados se han adelantado, López-Gatell destacó que se mantiene un diálogo fluido con todos los gobernadores y rechazó que exista enfrentamiento o ruptura. Aseguró que a todos nos interesa proteger la salud y promover el bienestar social y económico.

Foto José Antonio López
Periódico La Jornada

Vamos para abajo en infecciones; no se espera un rebrote, señala AMLO

Pandemia

El Presidente recomendó preparación mental y no depender tanto de las prohibiciones de la autoridad

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En el país no se espera un rebrote de coronavirus, al contrario, ya vamos para abajo, aseveró el presidente Andrés Manuel López Obrador al manifestar su apoyo a la reactivación en la Ciudad de México. El mandatario destacó la importancia del autocuidado y de no depender sólo de las recomendaciones y menos de las prohibiciones de la autoridad, pero sobre todo habló de la preparación mental para recobrar por completo nuestra libertad.
Es decir, yo me voy a cuidar, ya sé que es importante mantener la sana distancia, ya sé que es importante la higiene personal, ya sé qué es lo fundamental, qué es lo básico: yo me voy a cuidar porque soy responsable, señaló en conferencia de prensa.
Después de anunciar una nueva gira por carretera, del lunes al viernes de la semana entrante, a las capitales de Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Hidalgo y Morelos, aseguró que en el valle de México ya hay disminución de casos nuevos de Covid-19.
Por tanto, aseveró, se apoya la propuesta del Gobierno de la Ciudad de México para la reapertura cuidadosa de sitios y actividades, preparar la vuelta paulatina a la normalidad, sustentado en el comportamiento favorable de los indicadores de las dos semanas recientes respecto del mismo lapso anterior, aunque pidió a la población no excederse si realmente quiere volver a ir a los sitios de su preferencia. Yo, responsable, pero ya salir con seguridad, ejemplificó.
Al mostrar dos gráficas de la evolución del Covid-19, el mandatario subrayó que aunque él es un aprendiz en esta exposición, comparado con Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, es claro que ya hay menos casos en siete entidades. Además de la Ciudad de México mencionó a Tlaxcala, Baja California, Yucatán, Hidalgo, Sonora, Guerrero y Chihuahua. Vamos saliendo poco a poco y no pensamos que vaya a haber rebrotes. En esa eventualidad se volvería al confinamiento, pero de manera voluntaria, insistió.

Los bots no disminuyen
Mencionó que la curva de la pandemia va bajando, a diferencia de los bots, pero tendremos que aprender a convivir con ellos, desgraciadamente.
Comentó que prepara un texto con recomendaciones respetuosas para aprovechar el aprendizaje ante la pandemia y ser optimistas, porque con un buen estado de ánimo se resiste a la adversidad.
Sugirió a los ciudadanos hacer cambios en su estilo de vida, tanto en la elección de alimentos sanos como en lo espiritual: mostrar amor al prójimo y ser caritativos, no pensar sólo en lo frívolo, en lo material, pero sí ahorrar.
Si somos o no religiosos, creyentes, añadió, que siempre pensemos en un ideal, en una utopía, porque ello ayuda a la autoestima.
Dijo que busca convencer a sus críticos y que poco a poco les caiga el 20 de que gobierna para todos, pero ayudando de abajo hacia arriba. Les recordó que en distintas áreas recibió en su gobierno una pésima situación.
Lo mismo en el caso de los ex secretarios de Salud. Miren el tiradero que dejaron: hospitales inconclusos, se robaban el dinero de las medicinas, cuatro empresas vendían 60 mil millones de pesos en medicinas al gobierno. Muy partidarios del libre comercio, pero no se podía importar medicina porque existían estos monopolios. Ah, y se presentan ahora cuestionando la estrategia que se está aplicando para enfrentar la pandemia del coronavirus, criticó.
Más adelante informó que por razones humanitarias se permitió al ex gobernador de Quintana Roo Mario Villanueva continuar su sentencia en casa, y así se analiza la libertad de otros adultos mayores, pero son trámites lentos. Quisiéramos hacerlo por decreto, pero no, tiene que haber desestimientos, (es) todo un proceso.

 Periódico La Jornada

Desde el lunes, apertura gradual; martes reanudan manufactureras

Estima Sheinbaum que el jueves abriría el comercio menor

Todos los días se medirá el impacto de las medidas y se ajustará lo que sea necesario




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▲ En el transporte público se hace la invitación a permanecer en sus domicilios, pero si es indispensable abordar, los usuarios tendrán que portar cubrebocas y seguir las recomendaciones de seguridad.

A partir del lunes empezarán de forma escalonada las actividades en los negocios que son considerados no esenciales en la Ciudad de México, entidad que enfrenta el mayor número de contagios por Covid-19 en el país y se mantiene en semáforo rojo.
Claudia Sheinbaum Pardo, jefa de Gobierno capitalino, afirmó que se logró controlar la pandemia, y si bien la ocupación hospitalaria se mantiene en 68 por ciento, hay otros indicadores que permiten entrar a un proceso de transición gradual y ordenada hacia el color naranja entre el 15 y 28 de junio, lo cual se platicó con el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, y se trabaja con el estado de México para que se unifique en un plan metropolitano.
Esto implica que a partir del lunes finaliza el programa Hoy no Circula ampliado y empieza la apertura de las estaciones del Metro y del Metrobús que habían sido cerradas; asimismo, el martes reanudarán labores 340 mil trabajadores de la industria manufacturera y tendrán cuatro días laborales; el jueves abrirá el comercio menor en barrios y colonias, sin incluir las estéticas ni peluquerías, así como tampoco los del Centro Histórico, tiendas departamentales ni las plazas comerciales.
El viernes 19 de junio tocará el turno de los servicios profesionales, científicos y técnicos, sin incluir a los corporativos, los cuales deberán mantener el trabajo desde casa.
Destacó que si no hay un cambio mayor en el comportamiento de la pandemia la semana siguiente se incorporarían otras actividades: para el lunes 22 de junio se instalarían tianguis, el martes abrirían los comercios del Centro, el miércoles los hoteles a 30 por ciento y restaurantes a 40; el jueves, centros comerciales y tiendas departamentales a un tercio y el domingo 28 de junio los servicios religiosos.
Sheinbaum explicó que las empresas que reanudan labores deberán cumplir con 10 reglas básicas, entre ellas la aplicación de pruebas PCR a 5 por ciento de su personal cuando cuenten con más de 30 empleados, el escalonamiento de horarios y días laborales, así como facilitar a la población vulnerable permanecer en casa.
Consideró que esto no indica que se relajen las medidas de emergencia, sino se construye un proceso donde se pueda mantener el control de la pandemia y al mismo tiempo permitir que algunas actividades se desarrollen con el apoyo del programa de contención de contagios.
La mandataria capitalina aseguró que se medirá el impacto de cada acción diariamente para hacer los ajustes que se requieran; si baja la ocupación hospitalaria a menos de 65 por ciento, se pasará al semáforo de color naranja, tal como se estableció. Estamos esperando que en los próximos días sigan disminuyendo los contagios, si en estos 15 días no ocurre y comienza a aumentar, aunque sea reflejo de las dos semanas anteriores, podríamos cambiar las decisiones que estamos tomando.
Detalló que ahora la ocupación hospitalaria es de 68 por ciento, por lo que hay disponibles mil 223 camas generales y 867 de terapia intensiva, pero la próxima semana se ampliará la capacidad.

Foto Yazmín Ortega Cortés
Periódico La Jornada

6/05/2020

Informar sobre la pandemia, entre la opacidad y la pobreza laboral

periodicos03agente123blogspotcom

San Luis Potosí, SLP. El 15 de marzo, Diana, quien se desempeña como reportera en uno de los medios de comunicación más importantes del estado de San Luis Potosí, acudió al cajero electrónico para retirar su salario; sin embargo, notó que el depósito que se le hizo por esa quincena no estaba completo, sino que consistía únicamente en la mitad de lo que percibe.
El rumor respecto a que la empresa estaba buscando reducir sus gastos con cargo a la economía de sus reporteros había comenzado a circular días antes, pero enterarse de un pantallazo en el cajero pegó duro en el ánimo de la joven, quien, como muchos periodistas mexicanos, labora, ya de por sí, en un entorno donde la media salarial apenas queda en 5 mil 300 pesos por mes, según la estimación al 11 de mayo de 2020 que exhibe el portal global de búsqueda de empleo, Indeed.
“Nos dijeron que iba a ser la única vez, que es por la situación, que no hay dinero, que la empresa está en números rojos pero que al menos no iban a despedir a nadie”, relató. Diana reconoció que a raíz de la noticia decidió limitar sus salidas para reportear en campo, pues en muchas ocasiones los traslados requieren el uso de taxis u otros servicios de transporte que de por sí en las condiciones regulares de pago se hacen pesados. “A una compañera le estaban pagando solamente ¡el 25 por ciento de su salario!”

Trabajar sin contrato y sin prestaciones

El 1 de mayo de este año, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reveló que un 15.8 por ciento de las personas ocupadas como periodistas o locutoras en México enfrenta la pandemia de COVID-19 sin contar, por lo menos, con un contrato que lo una a su centro de trabajo; además, se expuso también que apenas un 66.4 por ciento cuenta con algún tipo de prestación y, en un momento en que la salud es el activo con mayor exposición al riesgo, solo 59.1 por ciento cuenta con atención médica como parte de sus prestaciones laborales.
Es por eso que Daniela, corresponsal de un medio de comunicación huasteco en la capital del estado, expuso su molestia y preocupación, pues quien la emplea “quiere notas del día, con video, (y trabajamos) sin viáticos, ni saldo, mucho menos celular y ni se diga de cubrebocas, gel o guantes. Nada”.
Diana, por su parte, coincidió con Daniela en que los dueños de los medios de comunicación, no sólo escatiman en apoyo para que sus trabajadores se mantengan en activo, sino que mantienen el nivel de exigencia e incluso, dado el flujo de información que ha traído consigo la pandemia, el trabajo se ha incrementado.

Positivos al COVID

Justo el día de ayer, la organización suiza Campaña Emblema de Prensa (Press Emblem Campaign/PEC), reveló que América Latina es la región del mundo donde se han presentado más casos, en total 62, de personas periodistas que perdieron la vida tras un diagnóstico positivo por COVID-19. 13 de esos casos ocurrieron en México.
En San Luis Potosí, Magui López, reportera del diario “El Mañana de Valles”, fue sometida al proceso para detectar COVID-19 el pasado 7 de mayo, en Ciudad Valles. Días antes había estado haciendo coberturas en calle y particularmente, recordó, realizó una transmisión en vivo desde un tianguis a donde cientos de personas acudían sin que mediara protocolo alguno para la prevención de contagios.
“Yo estuve trabajando desde el inicio de la pandemia; yo creo que al inicio sin las medidas de precaución necesarias, hay que reconocerlo. Mi jefe me insistía mucho: ‘ponte el cubreboca’ pero, insisto, hasta que no te pasa, no la crees”.
“Los síntomas no me pegaron tan fuertes; yo comencé a sentirme mal un miércoles. De hecho, no me presenté a trabajar y, de hecho, me obligaron a que fuera al médico. Fui, pero había pacientes. Duré dos horas y media afuera y mejor decidí retirarme porque dije, ‘me pega dengue de tanto zancudo que hay’, ríe.
Finalmente, un día después fue ingresada al hospital. “Desde que entras es un miedo. Te reciben doctores y enfermeras con sus trajes completitos; sí te empiezas a poner de nervios. Yo sentía que no podía respirar, pero no tan grave. Me dio una temperatura muy rara. A los veinte minutos se me quitaba y luego bien fría. Altibajos feos, pero no grave. (…) Te empiezan a hacer preguntas y pues la prueba es un cotonete hasta la… nariz y otro en la boca. Doloroso, asco, todo. Duré un día aislada”.
Aunque 12 días más tarde, durante los cuales se mantuvo completamente aislada, Magui recibió la noticia de un diagnóstico negativo. No soslaya que el trabajo periodístico seguramente la colocará de nuevo frente al riesgo de contagio: “yo siempre he dicho que todo trabajo tiene su riesgo y el de nosotros un poquito más, pero pues alguien tenía qué hacerlo, ¿no?”.
La reportera huasteca aseguró que el medio de comunicación para el que labora le ha proporcionado el equipo necesario para trabajar de manera segura; sin embargo, su caso es excepcional.
De acuerdo con otros testimonios recolectados para este trabajo en San Luis Potosí y con el secretario general del PEC, quien, en relación con los casos en que el contagio ha derivado en el deceso de personas periodistas, apuntó:
“Los trabajadores de los medios tienen un papel importante que desempeñar en la lucha contra el coronavirus, tienen que informar sobre la propagación de la enfermedad. Algunos murieron por falta de medidas de protección adecuadas en el ejercicio de su trabajo”. 

Censura y obstaculización en el trabajo periodístico

En el documento “Periodismo, libertad de Prensa y COVID-19”, emitido por la UNESCO el 3 de mayo pasado, la organización reconoció que, entre otros, un obstáculo que enfrentan las personas periodistas alrededor del mundo es el impedimento para accesar a las fuentes de información.
La UNESCO citó que han sido documentados “140 casos de violaciones a la libertad de prensa relacionadas con la pandemia del COVID-19, incluyendo arrestos y cargos criminales, censura, restricciones al acceso a la información, regulaciones excesivas sobre “noticias falsas” y ataques verbales o físicos alrededor del mundo.
México no es la excepción y en latitudes menos expuestas, como el interior del país, el funcionariado público, en algunas dependencias más que en otras, ha representado un impedimento para que las personas periodistas accedan a la información y la presenten ante la ciudadanía.
Diana, reportera desde hace varios años de la fuente local en la capital de San Luis Potosí, denunció que desde que fueron suspendidas las actividades en algunas dependencias públicas, se ha convertido en un reto conseguir información oficial pues aunque algunos funcionarios se muestran dispuestos a responder llamadas telefónicas, otros han aprovechado la pandemia para poner distancia y evitar los cuestionamientos de la prensa.
Si en la capital es difícil hacerse de información oficial, en zonas como la Huasteca el reto es todavía mayor. “Andamos perreando la nota, batallas un chingo para encontrar la información, sobre todo las dependencias estatales”, relató Magui López quien ejemplificó que ni siquiera la temporada de incendios forestales logró que el encargado de la oficina de Comisión Nacional Forestal (Conafor) en esa zona del estado se apersonara para informar a la ciudadanía, a través de los medios.
Paradójicamente, mientras que las y los periodistas hacen lo posible por buscar historias que contar -incluso desde el encierro, la precarización laboral, o la censura- no pueden contar abiertamente la suya, pues hacerlo, en muchos casos, significaría poner en riesgo su fuente de trabajo en un momento de profunda incertidumbre laboral.
“También está la parte del miedo”, reconoció Diana, “¿y si no trabajo y luego me corren? Entonces tratas de mandar tus notas, tus videos, etcétera (…) Seguimos saliendo a la calle, seguimos entregando los videos. Estoy resistiendo. Sobreviviendo”.
20/MJPZ/LGL

6/03/2020

En mayo la pérdida de empleos no llegará a 350 mil, dice

AMLO: en julio iniciará la recuperación económica
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▲ En Yucatán, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que sus oponentes quisieran que se desplomara la economía, pero no les está resultando.
La crisis económica de México ya tocó fondo, las ventas de comercios no se han desplomado y a partir de julio comenzará la recuperación, afirmó en Mérida, Yucatán, el presidente Andrés Manuel López Obrador. “Ese es mi pronóstico y estoy trabajando para eso.
Veo con optimismo el futuro, agregó al responder al reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que reveló que 12.5 millones de mexicanos dejaron de trabajar en abril por la pandemia.
Pienso que será más difícil la situación abril-junio; estará más complicado que de enero a marzo. Sin embargo, de julio hacia adelante vamos a recuperarnos. Ya lo estamos constatando: cuando empezó la crisis por la pandemia, se nos devaluó el peso a más de 25 unidades por dólar, pero se ha recuperado y en poco tiempo ha repuntado la moneda, resaltó.
Reiteró que la pérdida de empleos por la emergencia sanitaria no va a superar el millón, pues afirmó que en abril se cerraron 55 mil fuentes de empleos y en mayo no va a llegar a 350 mil.
Declaró que ya hubo días en mayo en que no se perdieron empleos, pues, al contrario, se crearon, pocos, pero hubo nuevos inscritos en el Seguro Social.
En su conferencia de prensa matutina sostuvo que las cifras de más de 10 mil muertos por coronavirus y más de 93 mil contagios se utilizan por sus opositores con fines políticos, lo mismo que con la cuestión económica.
Quisieran que se desplomara por completo la economía nacional, pero no les está resultando; sus pronósticos no tienen que ver con la realidad, afirmó.
Expuso que en contraste con las previsiones de una caída de 3 por ciento del producto interno bruto en el primer trimestre del año, esta fue de 1.2 por ciento. Hablaban de que el peso se iba a devaluar por completo, que se iba a depreciar, que podría llegar a 30 por dólar, pero llegó a poco más de 25 y ha estado bajando; el lunes se cotizó en 22.44.
Mejora la recaudación
Aseguró que la recaudación va bien y que la de enero-mayo será de casi 70 mil millones más que la obtenida en el mismo periodo de 2019, y ponderó que a pesar de la crisis, los mexicanos que viven en Estados Unidos enviaron al país casi 3 mil millones de dólares.
Añadió que esos indicadores y los programas que aplica el gobierno reactivan la economía abajo y por eso tengo fe, esperanza de que vamos a reactivar pronto la economía y se garantizará el bienestar de la gente.
El Presidente criticó que continúe la campaña en medios de comunicación que “busca politizar la pandemia. Quisieran que nos desbordara el problema, que nos fuera mal para exhibirnos y mostrar nuestra supuesta ineficiencia. Desean que las cosas fuesen peor, para poder decir: ‘Antes todo iba mal, ahora todo ha empeorado’”.
Concluyó que aunque las comparaciones son odiosas y más cuando se trata de pérdida de vidas humanas, en Estados Unidos se han registrado hasta cuatro veces más muertos que en México, para no hablar de Europa, donde en algunos países ha sido hasta ocho veces más los fallecidos, de acuerdo con la población que tienen.

Foto Presidencia
Periódico La Jornada