7/26/2020

Jarvis Cocker: cruzando límites . Siguen los live-streams

Ruta sonora

El cambio de piel siempre le viene bien a un artista después de años atrapado en un mismo personaje. Salirse de sí, retar al que había sido para vestirse con pieles de otros lo-bos y resultar ser un tercero que ya no es ni la oveja ni el lobo emulado, sino ambos. Algo así de satisfactorio y atrayente le sucede en su nue-va producción a Jarvis Cocker, astro del britpop, ex cabecilla de Pulp, banda originaria de Sheffield que ha resistido al paso del tiempo y la moda para volverse emblema de su generación.
Tras dos discos solistas no tan malos, pero sí tímidos, con la sombra de su banda de marras cual losa pesada sobre los hombros, el cantante y productor se reinventa con un nuevo proyecto, concebido más como grupo o nueva entidad que como acto solista, aunque en el fondo sí lo sea: Jarv Is, con el disco Beyond the Pale, al lado de la multinstrumentista Serafina Steer, la violinista y cantante Emma Smith, el bajista Andrew McKinney, el tecladista y programador Jason Buckle y el baterista Adam Betts, todos de agrupaciones subterráneas de perfiles punks, experimentales, jazzy-funkers y electrónicos.
En palabras de Cocker, el título que da cohesión a los siete largos tracks de este álbum (cada uno dura de cuatro a siete minutos), brotó en su cabeza tras ver el documental Marianne & Leonard: Words of Love (Nick Broomfield, 2019), lo cual es muy elocuente y confesional, aunque de cualquier forma sea evidente, al escucharle, que se trata de un intenso y misterioso disco influido totalmente por Leonard Cohen, desde el primer tema, Save the whale, que remite a Waiting for the miracle, del poeta canadiense.
Enigmas sobre la vida, preguntas sin respuestas, la ansiedad propia del ser antisocial plagan sus letras como es en él usual. Sin embargo, el envoltorio sonoro se aleja de lo creado previamente, si bien en densidad remite al This is hardcore (1998) de su banda de marras. Y aunque Jarvis (2006) y Further Complications (2009) fueron discos decorosos, no tenían la fuerza desconcertante, la incógnita que remueve cerebros, de este nuevo trabajo, el cual lleva al escucha a incomodarse, a querer oír de nuevo cada tema, pues está plagado de arreglos exóticos, de capas atmosféricas espaciales vía sintetizadores sicodélicos y ecos sin fin, sin sonar nunca depresivo ni solemne, sino curiosamente bailable; agitaciones rítmicas que van del post punk al dance, con guitarras eléctricas discretas: no es un disco de distorsiones elevadas, sino uno rítmico, ambiental, laberíntico, pop y outsider a la vez, con temas que inician suaves y van creciendo en intensidad. Si bien sus melodías de voz guardan indeleble su estilo, muchas encarnan otro personaje cuya garganta emite susurros, así como timbres graves y sombríos, manteniendo casi a raya sus gritos agudos. Con influencias de Scott Walker por aquí y de Nick Cave por allá, aunque un tanto más light que aquéllos, lo más sabroso está en su envoltorio de fantasía y exploración sobre percusiones elementales, giratorias, a veces un tanto kraut.
Con ironía y uno que otro tema de ciencia ficción, compuesto entre 2017 y 2019, posee una línea en House music all night long que, coincidentemente, describe el confinamiento: maldita claustrofobia, cuando yo debiera estar allá afuera desnudándote, canta refiriéndose de origen a su fobia social. También dice: perdido en las tierras de mi sala, a la deriva en un mundo de interiores, deseando estar en la fiesta, aunque atrapado en una disco doméstica. Asimismo, insta en Must I evolve? a dejar atrás las banalidades de la vida moderna y regresar a vivir con lo básico, en estado primario.
Singular es sin duda el regreso de esta influyente figura, tras 10 años de silencio fonográfico. Un disco en el que, al contrario de la citada canción, sí evoluciona hacia un oscuro aunque brillante y aun más honesto mundo interior; hacia una madurez humana más palpable, más sabia, más libre y gozosa.
Chetes, Ampersan, Mono Blanco
Viernes 24. El cantautor y guitarrista Chetes tocará en línea su laureado debut Blanco Fácil (2006), desde la cascada Cola de Caballo, en Nuevo León. 21 horas, $149, a través de la app Stream Time.
Sábado 25. Muy recomendable el trabajo contempo-folk de la agrupación Ampersan (Zindu Cano en maravillosa voz, Kevin García en guitarra, Vico Díaz en leona, Gustavo Nandayapa en batería). Cooperación voluntaria (cuentas a depositar en sus páginas de Facebook y Youtube). 14 horas (CDMX).
Lunes 27. Retiro fandanguero virtual con Mono Blanco. Del 27 al 31 de julio, el afamado grupo de son jarocho ofrecerá un taller que enseñará a ejecutar jarana, guitarra de son, leona, arpa, zapateado y versada; terminará con un concierto el 1º de agosto. Detalles e inscripciones: https://bit.ly/30KMLbO.
Twitter: patipenaloza

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