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5/23/2020

México: Violencia en casa por confinamiento pone en riesgo a 19 millones de mujeres




  




La campaña lanzada es confusa, poco didáctica e invita a las víctimas que se protejan a sí mismas, o son dirigidas a buscar sólo a la policía, al proponer que llamen al 911




México, 20 may. 20. AmecoPress/SEMlac).- Cerca de 19 millones de mexicanas viven el riesgo de violencia en casa, indican datos oficiales según los cuales la demanda de apoyo institucional -solo en los Centros de Justicia para las Mujeres (CJM)- creció entre enero y marzo hasta más de 263 por ciento en Sinaloa, más del 60 por ciento en Coahuila y Jalisco, por ejemplo.
En abril, en León, Guanajuato, se atendió el llamado de 15 mujeres al día y de acuerdo con Seguridad Pública durante la pandemia crecieron 38 por ciento las llamadas de auxilio.
Ante esa realidad, responsables de algunas Instancias de las Mujeres en las entidades federativas consideraron que la presentación de la campaña NO ESTAS SOLA, Convivencia sin Violencia, lanzada por la Secretaría de Gobernación 50 días después de los primeros indicios del crecimiento de violencia familiar por el confinamiento sanitario, no responde al tamaño del problema.
La campaña lanzada el pasado miércoles, señalan responsables de instancias de las mujeres, es confusa, poco didáctica e invita a las víctimas que se protejan a sí mismas. O son dirigidas a buscar sólo a la policía, al proponer que llamen al 911.
Al igual que las titulares de los organismos públicos, la senadora Verónica Camino Farjat, las diputadas como Martha Tagle y Lorena Villavicencio, así como académicas, activistas y funcionarias, que encabezaron sendas cartas públicas, habían recomendado que atajar esta pandemia requiere mejorar las medidas integrales de protección y dar acompañamiento a las víctimas.
En algunos Centros de Justicia para Mujeres sólo hay una persona de guardia, como el caso de Guerrero, y no obstante saber que la violencia estaba creciendo, no se actuó a tiempo.
La información y el análisis estadístico de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM), de la Secretaría de Gobernación, confirma que en el primer trimestre de 2020 había una curva ascendente en la inseguridad de las mujeres, muchas en su propia casa.
Semanas después de acciones como los protocolos en Michoacán, Chihuahua y Jalisco, ahora, NO ESTÁS SOLA, es simplemente una infografía en línea, y, además de la tendencia policiaca, dice a las mujeres que acudan a sus amigas o familiares.

Los datos duros

CONAVIM indica que, al comienzo de la pandemia, las cifras eran claras. En el primer trimestre de este año, comparado con el primer trimestre de 2019, la demanda de apoyo, orientación o refugió creció globalmente casi tres por ciento.
Pero en algunas entidades como Sinaloa, Ciudad de México y Michoacán aumentó 263.8, 22 y 46,6 por ciento, respectivamente. En Michoacán el gobierno, incluso, instaló un refugio adicional. En Hidalgo esa demanda aumentó 67,8 por ciento, en Quintana Roo 61,7, Jalisco 61,6, Guanajuato 36,7, Morelos 26,9 y en Guerrero 26,2.
Esta situación no puede ser resuelta sólo con la policía, ni entre amigas, ni redes, se necesitan instituciones a dónde acudir, así como activar todas las políticas de prevención y atención creadas en los últimos 18 años.
Solo los Centros de Justicia para Mujeres en el primer trimestre de 2020 atendieron a 46.783 mujeres: 30 por ciento fue de asistencia jurídica, pero ahora la mayoría de estos centros están semicerrados, pese a que en ellos se brinda atención médica, y acompañamiento jurídico y psicológico; además, de hacer canalizaciones a casas de acogida o refugios.
Igualmente atienden a las víctimas indirectas -niños y niñas, otras familiares, como pueden ser las madres de las víctimas- y les dan apoyo para que tomen su vida en sus manos, llamado empoderamiento y otras acciones, pero nada de eso se puede "si el folleto de campaña es complicado, complejo", dijo una de las responsables de Instancias de las Mujeres que pidió no revelar su nombre, porque "se les considera traidoras o conservadoras".
CONAVIM también informó que durante el primer trimestre de 2020 hubo decrecimiento en la demanda de intervención de los Centros de Justicia para Mujeres: en Campeche menos 63,7 por ciento Chihuahua menos 60,3, Tlaxcala menos 57,9, Yucatán menos 59,9, Querétaro menos 49,4, Aguascalientes menos 29,1 y Baja California Sur menos 27,7.
Según CONAVIM, en el primer trimestre de 2020 fueron canalizadas ocho mujeres, todos los días, a los refugios o casas de acogida y se atendió en promedio cada día a 16.500 mujeres en apoyo psicológico.
No se sabe cuántas reciben atención y acompañamiento dentro del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) estatales, o en las propias instancias de las mujeres, como las Secretarías de Michoacán o Guerrero; además, de los institutos municipales de las mujeres. Sin embargo, todavía no se publica el Programa Integral para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres 2020.

No estás sola. Convivencia sin violencia


La campaña NO ESTAS SOLA, avalada por ONU Mujeres, anunciada en conferencia virtual, se lanzó 45 días después de los primeros indicios del crecimiento de la violencia en casa como resultado del confinamiento sanitario para prevenir la COVID 19, así como la presión por la falta de recursos en los Refugios, por lo que algunos tuvieron que cerrar, como en Veracruz; situación que se agrava por la denuncia de falta de apoyos económicos para las Casas de la Mujer Indígena o
Afromexicana (CAMIS).

De ello hablan diversas responsables de las instancias estatales de la mujer, senadoras y diputadas, así como especialistas preocupadas por la limitada campaña NO ESTÁS SOLA, que lanzó con un folleto virtual la Secretaría de Gobernación, donde responsabilizan de la violencia a las víctimas e insisten como salida en llamar al 911.
Al lanzar la campaña, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, expuso que esta se realiza en conjunto con la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM) y ONU Mujeres.
Detalló que consta de material infográfico donde se explica y orienta sobre la convivencia sin violencia; además, reitera que en la línea telefónica 911 es a donde se debe recurrir para solicitar apoyo o denunciar algún acto de violencia.
En la infografía se difunden acciones de desarrollo de habilidades para prevenir el embarazo, campañas de reconocimiento al trabajo doméstico y una plataforma nacional de servicios de atención.
Hasta ahora muchas de las responsables de las instancias de las mujeres señalan que la misma es ilegible, poco clara y confusa para las mujeres reales. Una de las entrevistadas por SEMlac dijo que la campaña no es comprensible, que invita a las mujeres violentadas a defenderse por sí mismas, con sus amigas o con gentes de confianza de la comunidad.
Deja de lado a todas las instancias de las entidades federativas e instituciones creadas. El camino, se indica, es acudir a los Ministerios Públicos y que las mujeres pidan solamente intervención policiaca, lo que es contrario a todo el aprendizaje de años para tener protocolos, atención psicológica, acompañamiento a las mujeres en situación de violencia.
Informaron que no saben qué hacer con la campaña. No la van a difundir y además se preguntan: "¿a poco somos un órgano desconcentrado de la Secretaría de Gobernación?, ¿qué hacemos?"
El documento está muy complejo para difundirlo. Por ejemplo, les dice a las mujeres que para recibir atención psicológica deben de tener copia de sus documentos de identidad resguardados con alguien y que deben de buscar ayuda con alguna amiga, es decir no a buscar a la autoridad.
Otras dicen "¿Cómo? O sea que las amigas las atiendan y generen red/comunidad "Hace pensar que en el centro de la atención no están los centros de atención. Hay un brinco entre la ciudadanía y hasta el 911.
¿Dónde está la política pública y las IMEF? No lo saben. Y advierten que todavía no se publica el Programa Integral para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, que debería definir las acciones del Gobierno de la República en materia de promoción de la igualdad y combate a la discriminación contra las mujeres y niñas.
Además, la Campaña No estás Sola no explica derechos, dice una de las responsables de estas instancias. Lo cierto es que se hizo sin el trabajo de base con las mujeres, opinan.
Por otra parte, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, dijo que a través del Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol) se cuenta con un mapa georreferenciado que permite localizar cualquier nivel de atención de los servicios para las mujeres en situación de violencia.
Durante la videoconferencia en la que estuvo acompañada de la comisionada Candelaria Ochoa Ávalos y de la representante de ONU Mujeres en México, Belén Sanz Luque, y sin referirse al Sistema Nacional de Prevención de la Violencia, la funcionaria dijo que existe un grupo intersecretarial, en el que participan las Secretarías de Salud, de Cultura y de Seguridad y Protección Ciudadana, así como la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación y la Fiscalía General de la República. Así cómo los institutos nacionales de Desarrollo Social, de las Mujeres y de los Pueblos Indígenas, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, los consejos nacionales de Población y para Prevenir la Discriminación.
Asimismo, el Centro Nacional de Información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, y los sistemas nacionales para el Desarrollo Integral de la Familia, de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, y la Unidad de Apoyo al Sistema de Justicia.
Sánchez Cordero no explicó si todas estas instancias participan y cómo en la campaña. A su vez, Belén Sanz Luque, de ONU Mujeres, dijo que la campaña es un paso importante ante la emergencia sanitaria. Se refirió a que Naciones Unidas ha hecho un llamado a la acción en todos los países, tanto a gobiernos como a sociedad civil para asegurar la representación igualitaria de las mujeres en la planificación de la respuesta a la emergencia, tanto en salud como en medidas de política pública de carácter económico.

En las Cámaras

Los discursos de las legisladoras señalan entre otras cosas que:
México cuenta con un amplio marco jurídico para disminuir la violencia contra las mujeres, pero se requiere reforzarlo e instrumentarlo, establecer mecanismos de seguimiento y evaluación de las acciones para garantizar su eficacia, inhibir las agresiones y eliminar la impunidad, lo que no ha sucedido.
La pandemia ocasionada por el Covid-19 ha incrementado la desigualdad sistemática que viven las mujeres en casa. Hay más de 19 millones de mujeres podrían enfrentar casos de violencia por el confinamiento.
Es muy importante dar información sobre violencia de género en momentos de contingencia.
Durante la reunión virtual organizada por la Red de Parlamentarias y Parlamentarios de América (ParlAmericas), analizaron las "Acciones legislativas para prevenir la violencia contra las mujeres en el marco de la pandemia por Covid-19.
En México los instrumentos legales que regulan los mecanismos para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, existen desde 2006 con la Ley de Igualdad y 2007 con la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la Ley General de Víctimas (2013).
También están las diversas Alertas de Violencia de Género contra las mujeres, este año se aprobaron reformas para que los responsables de feminicidio puedan ser sentenciados de 45 a 65 años de prisión.
Además, en 2019 se aprobó la reforma constitucional para garantizar el principio de paridad de género en todos los órganos del Estado y se incorporó el lenguaje incluyente en el reconocimiento de que mujeres y hombres como iguales ante la ley.
Advierten que, a causa de la pandemia, en todo el mundo los recursos financieros y económicos serán más escasos, por lo que hay que buscar alternativas para evitar el incremento de la pobreza femenina y con ello prevenir formas de violencia económica.

Al comenzar la pandemia

Fue el 26 de marzo, hace 50 días, cuando la Secretaría de Gobernación (Segob) habló de una estrategia de cuatro puntos para fomentar la sana convivencia en los hogares mexicanos para niños, niñas, adolescentes y mujeres.
El enfoque de la SEGOB estableció como principales ejes el respeto a los derechos humanos, el interés superior de la niñez, la igualdad de género, el reconocimiento a la diversidad familiar y cultural y la laicidad del Estado.
Ofreció como primera acción, un programa de información y difusión, con acceso a información verificada, así como mensajes y campañas de prevención que puedan incidir en la correcta armonía de las familias como lo son: prevención en materia de salud, seguridad y esparcimiento.
50 días después aparece NO ESTÁS SOLA, mientras ya hay protocolos y campañas de acción, en, al menos cinco entidades del país, incluida la Ciudad de México. Esta campaña no tiene nada nuevo.
La segunda acción ofrecida fue dar acceso a una oferta actualizada de capacitación para que servidores públicos de todos los órdenes de gobierno tengan conocimientos en temas relacionados con la paz, los derechos de la infancia y adolescencia, igualdad de género y atención a grupos vulnerables de la sociedad. No se sabe de ello durante el confinamiento.
La tercera acción ofrecida fue dar y complementar herramientas y acciones en territorio a servicio de la ciudadanía a través de agentes educativos, medios, organizaciones civiles e instituciones religiosas para que la niñez y juventud mexicanas tengan mejores capacidades para detectar situaciones que vulneren su integridad y la paz social.
Y, finalmente, la cuarta acción fue medidas de protección en las que autoridades federales y estatales para que puedan identificar actos que incomoden el entorno familiar y en su caso se brinde apoyo psicoemocional. Hasta ahora sólo el 911: la policía.
Dijo que estas acciones interinstitucionales e intersectoriales, estarían participando autoridades de las Secretarías de Salud (SSA), Educación Pública (SEP), y Cultura; así como del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF Nacional), y el Instituto Nacional de Desarrollo Social (Indesol), en colaboración con el Centro Nacional de Información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) y del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva de la SS. La secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna), de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM), del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) y del Consejo Nacional de Población (Conapo).

Como muestra un botón

Sólo en abril el Instituto Municipal de las Mujeres en León, Guanajuato recibió 471 solicitudes de mujeres procedentes de 192 colonias y comunidades; utilizando el uso de la línea de WhatsApp habilitada durante la contingencia por Covid-19. En la capital de Guanajuato existe el Grupo Especial Mujeres Seguras, quienes canalizaron 58 casos a la paramunicipal, para su atención en las áreas: psicológica y jurídica.
La directora del IMMujeres, Mónica Maciel Méndez Morales, señaló que la violencia no tiene horario y con el confinamiento de las familias en sus hogares, la violencia se acentúa. Por ello cumpliendo con las medidas preventivas emitidas por las autoridades de Salud, se dio un giro al modelo de atención habilitando la línea de WhatsApp 477 925 1034, por medio del cual se brinda asesoría jurídica, psicológica y orientación laboral.
Durante el mes de abril, se recibieron 16 solicitudes diarias para la atención, en total 471, de las cuales 341 fueron canalizadas a las áreas de psicología, legal y laboral del IMMujeres; 130 solicitaron tros servicios.
Informó que entre los motivos de atención la principal fue la violencia de pareja o exparejas; depresión y ansiedad e hiperactividad de los hijos, ideación suicida, guarda y custodia, sustracción de menores, amenazas de muerte.
También hay llamadas a la bolsa de trabajo. En el instituto municipal de las mujeres hubo que abrir tres grupos terapéuticos virtuales con atención a 42 mujeres. Quienes más llaman, o acuden, son mujeres jóvenes, pero también adultas mayores. Los rangos de edad con mayor número de registro fueron: de 26 a 30 años con un 19,5 por ciento, de 31 a 35 años un 17,4, de 21 a 25 años el 16,4, de 35 a 40 años el 15.
Las mujeres atendidas procedían de las 192 colonias y comunidades, siendo las de mayor incidencia: Brisas de San Francisco, Villas de San Juan, Villas de la Luz, Santo Domingo, San Miguel, Valle Dorado, Parques La Noria, Los Olivos y Ampliación San Francisco.
Por ello, la comunicación que se puso a disposición en el IMMujeres son sus redes sociales Facebook: Instituto Municipal de las Mujeres y Twitter: @MujeresLeon.
Por otra parte, durante el primer trimestre del año (enero-marzo) el IMMujeres brindó 637.
En León las Mujeres no están solas, por lo que la prevención y atención continúan de manera integral.

1/09/2016

Mujeres políticas en riesgo


El 29 de noviembre en la edición mensual del suplemento Todas, que edita el Instituto Nacional de las Mujeres la magistrada Carmen Alanís Figueroa propuso elaborar cuanto antes un protocolo de 10 acciones inmediatas para garantizar la seguridad de las candidatas que participarán en las elecciones de 2016, en que se renovarán al menos mil 353 autoridades estatales, municipales y de los congresos locales en 13 entidades del país.

La magistrada, integrante de Mujeres en Plural, sabía que la violencia contra mujeres en la política está a la vista. Por ser mujeres, por transitar en un espacio antes reservado a los hombres y minado por el contexto belicoso de la vida de México.

Por ello, advertía que un protocolo es más práctico que esperar la discusión, la aprobación y luego la promulgación de una ley para acotar y perseguir la violencia contra las mujeres en la política; sabía que el riesgo existe, porque hay numerosas querellas, ejemplos, situaciones ríspidas en la lucha electoral e intereses bastardos, de caciques y del crimen organizado.

Las mujeres no están exentas. Lo sucedido el 2 de enero en Temixco, Morelos, responde a un mapa de características donde las mujeres o se prostituyen o las matan; obedecen o las matan; se adhieren a los usos políticos o las matan. No estoy hablando de asesinarlas; también las matan políticamente o las desprestigian. Es decir, en un espacio dominado por el crimen o un ambiente patriarcal extremo, es caldo de cultivo para llegar al extremo de la violencia feminicida.

¿Qué no son machísimos los dueños de la política, el comercio, el turismo o el dinero, el tráfico y las armas?

Gisela Mota Ocampo tenía 33 años, una carrera política exitosa, pertenecía al grupo que domina al Partido de la Revolución Democrática (PRD), con estudios, criterios y discurso; formada en la social democracia y con un perfil de actuaciones en defensa de los ingenios azucareros, de las y los trabajadores en una entidad. Originaria de Temixco, en la zona conurbada con Cuernavaca.

En Temixco hay una modesta vida turística, la ex hacienda y sus piscinas son un atractivo. Es una zona alta, seguramente llena de pinos y flores (muchas rosas), pero su zona de cultivo es mediana. Se produce cerámica. ¿Por qué matarla?

Es una zona incluida en los municipios de la Alerta de Género contra la Violencia, donde hay asesinatos repetidos de mujeres; ¿es una víctima del feminicidio?

Tal vez en Temixco hay intereses del crimen organizado. Pero sus 108 mil habitantes son rurales en mayoría y los urbanos se van a trabajar a Cuernavaca. El prepuesto es modesto. ¿Está en la ruta del narco? No parece haber suficiente información. Y a dos días del asesinato hay claroscuros. Lo más fácil es decir que se oponía a la corrupción y los malosos la mataron.

Morelos, además de la visión mortuoria y tremendista que dan los medios y los dueños de la opinocracia, es una entidad con historia, donde nació Emiliano Zapata; donde se desarrollaron la industria del azúcar, de las flores de exportación; de haciendas y también de caciques históricos. Donde, se decía, hay lugares de primavera eterna, como Cuernavaca.

Su historia incluye la voracidad por la tierra urbana y rural. Temixco no era la excepción seguramente, y ¿cuál es su riqueza? Me sigo preguntando como para disputar el gobierno municipal. No hubo amenazas tampoco. No se sabe de ello, ningún miembro de su partido ha hablado  ello. ¿Qué sucedió realmente?

De ahí la importancia de investigar a fondo. ¿Qué saben las autoridades que la mayoría de nosotras no sabemos? Que nos digan, que se pare la violencia contra las mujeres en la vida pública; que se instale el protocolo propuesto por Mary Carmen Alanís, que de verdad se analicen los contextos y los espacios que se abren a las mujeres. Todo lo demás es un riesgo y se habla fácilmente de las motivaciones.

La propuesta del protocolo de seguridad para las mujeres involucra a siete instituciones relacionadas con el poder judicial, el aparato electoral y encargadas de la igualdad de las mujeres. Alanís Figueroa, ex presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), advierte en su propuesta que el tema es buscar garantías efectivas a las candidatas.

Y señala que quienes sean víctimas de la violencia política deberán recibir atención inmediata. Ello evitará que sufran daños personales, al tiempo de proteger a sus familias y personas cercanas que colaboran en sus campañas.

Si hubo amenazas o no para Gisela Mota Ocampo, su partido político debe saberlo. No es clara la respuesta del PRD en lo inmediato, sólo lamentaciones. ¿Pero que sabían de su situación y, si había, qué tipo de intereses? Tampoco sabemos nada de con qué tipo de intereses se topó la ex diputada cuando defendió obreros y campesinos. Necesitamos una mejor explicación que los golpes de pecho.

Es importante implementar el protocolo porque en 2016 cada partido debe presentar al menos a 676 candidatas, unas siete mil mujeres estarán en riesgo, más aquellas que formarán parte de las planillas municipales, en sentido horizontal y vertical, como lo señalan las jurisprudencias del TEPJF.

Las aprehensiones hechas rápidamente en Morelos, con menores de edad involucrados; con opacidad en cómo fue nos deja un mal sabor de boca. Necesitamos mucha más información.

Ojalá que nos digan la verdad y que  pare la violencia contra las mujeres. Que en Morelos la Alerta de Género se tome en serio.

SemMéxico. Cd. de México., 3 enero 2016.

saraloveralopez@gmail.com, http://www.semmexico.org/mujeres-politicas-en-riesgo/

12/12/2015

Feminicidio: De Ciudad Juárez a Europa


¿Qué es el feminicidio?

El feminicidio es una categoría teórica que define los asesinatos contra las mujeres en razón de su sexo


 Sara Lovera

México D.F., 29 nov. 15. AmecoPress/SemMéxico.- El concepto no nace de una simple feminización del término homicidio cuando las víctimas de asesinatos son mujeres, ya que en el feminicidio el componente de género de las víctimas no es coyuntural sino que es el elemento que las hace víctimas potenciales de la violencia.

Los asesinatos de mujeres por el simple hecho de serlo tienen lugar en el seno de contextos sociales patriarcales en los que se generaliza una visión objetualizada de las mismas. El hecho de objetualizar a la mujer la convierte en un ser utilizable, fácilmente reemplazable y como tal, eliminable.

Para Sara Lovera, periodista y fundadora de Comunicación e Información de la Mujer AC (CIMAC) la violencia feminicida es:
“La forma extrema de violencia de género contra las mujeres, producto de la violación de sus derechos humanos, en los ámbitos público y privado, conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden culminar en homicidio y otras formas de muerte violenta de las mujeres y que se agrava cuando el Estado no actúa y la sociedad lo consiente".
Al contrario de lo que suele pensarse, el feminicidio no es un problema local que sucede en otra parte, sino un fenómeno global que ocurre en todo el mundo. El asesinato machista, la tortura y la violencia sexual contra las mujeres conforman una realidad recurrente en muchos territorios del mundo y una flagrante violación de los derechos humanos.

Ciudad Juárez: el punto de partida
México, al igual que otros muchos países, no cuenta con un sistema de estadísticas fiable que permita conocer con exactitud el número de feminicidios cometidos, pero según fuentes oficiales de las que se ha hecho eco el portal Feminicidio.net, en los últimos 25 años en México se han producido más de 34.000 muertes violentas de mujeres (una media de 20 mujeres asesinadas por día).
Ciudad Juárez desató la alarma hace casi 20 años, en 1993, tras el asesinato deAlma Chavira Farel y tras otros crímenes que tuvieron gran impacto social como los de Lomas de Poleo, Cristo Negro, Lote Bravo o Campo Algodonero.
Aunque Chihuahua no es la región con mayor número de feminicidios ni de mujeres desaparecidas de México, podemos considerar el feminicidio en Ciudad Juárez como un caso paradigmático sobre todo por el alto nivel de denuncia de las familias y activistas y la constante exigencia de justicia que sigue sin recibir una respuesta satisfactoria y que ha internacionalizado el fenómeno.
Además, la ciudad fronteriza, tiene una idiosincrasia particular que conforma un caldo de cultivo ideal para que la violencia machista quede impune: narcotráfico, alto flujo migratorio, maquilas, zonas de tolerancia, EEUU, corrupción, impunidad, machismo, falta de garantías jurídicas y de seguridad, urbanización deficiente, desidia institucional y gubernamental, falta de voluntad política...etc.

El feminicidio en América Latina y en el mundo
A pesar de que cuando se habla de feminicidio, las imágenes de Ciudad Juárez son las primeras que vienen a la mente, en otros países como Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia, Burundi, El Congo, Afganistán o Timor Oriental, la violencia social y el machismo se alían de forma macabra contra los cuerpos de las mujeres.
Si bien es cierto que la violencia contra las mujeres se agrava cuando el país atraviesa una situación de conflicto y la violencia sexual se utiliza como parte de la estrategia de guerra, no debemos olvidar que ya sea por motivos religiosos, legales, culturales o políticos, miles de mujeres son asesinadas anualmente en todo el mundo.
Así por ejemplo, la violencia machista en El Salvador ha aumentado exponencialmente en la última década debido a la proliferación de las maras que suponen una nueva suerte de formas bélicas en el país -muchas veces los feminicidios se cometen como rito de iniciación para pertenecer a las pandillas-.
Del mismo modo, tras el golpe de estado de 2009 en Honduras, la violencia política y social se incrementó considerablemente y con ella se ha podido contemplar una creciente escalada de feminicidios (cabe destacar los asesinatos de muchas activistas feministas y pro derechos humanos). Según datos de la Fiscalía de la Mujer, tan solo en el primer trimestre del año 2010 se reportaron 62 muertes violentas de mujeres (los asesinatos de mujeres triplican al aumento de homicidios masculinos durante el mismo periodo de tiempo).

¿Feminicidio en Europa?
Lo que impulsa el aumento exorbitado de los feminicidios en América Latina u otros países de África o Asia, además de una cultura machista y un sistema patriarcal enquistado es el marco de impunidad, inoperancia del estado y desorganización administrativa, así como la violencia estructural que afecta al conjunto de la sociedad en contextos de alta violencia y la violencia institucional que sufren las víctimas y sus familias, aumentan las posibilidades de que muchas mujeres sufran maltrato y agresiones sexuales e incluso sean asesinadas.
Pero, ¿podemos hablar de feminicidio en Europa? La respuesta es: por supuesto. Solamente desde 2003, en España han muerto más de 600 mujeres teniendo en cuenta tan solo las que han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas.
"El concepto de feminicidio aporta una perspectiva compleja y global para referirse a los asesinatos machistas de mujeres o a los crímenes de género que suceden en todo el mundo ya que no solamente contempla los asesinatos cometidos por la pareja o ex pareja (feminicidios íntimos) sino por cualquier hombre, incluyendo también los crímenes con un claro componente sexual (estos son los casos más conocidos en Ciudad Juárez y que sin embargo en España y Europa en general no se incluyen dentro de las estadísticas sobre violencia de género)".

Aunque el término no está asentado en Europa, básicamente por una cuestión de mentalidad neocolonialista (incluso dentro del propio movimiento feminista) de la que cuesta desprenderse respecto a esos otros países dónde si se ha conceptualizado sobre el feminicidio.
Jean Michel Bouvier, padre de la joven turista francesa Cassandre Bouviera asesinada en la Quebrada de San Lorenzo junto a su amiga Houria Moumniove, en julio del 2011, ha emprendido una campaña para reclamar a los poderes públicos franceses la inclusión en el Código Penal de la figura del crimen de feminicidio con el propósito de convertir los asesinatos machistas en un delito contra la humanidad.
Tal como expresa muy acertadamente Bouvier, "El asesinato de una mujer por el simple hecho de serlo supone en sí mismo una negación de la mujer que debe ser considerada una figura jurídica específica".

¿Por qué es conveniente hablar de feminicidio?
En primer lugar, es preciso registrar los feminicidios cometidos tanto por conocidos como por desconocidos, para que se puedan establecer indicadores de riesgo adecuados. Para favorecer una visualización más certera de la verdadera magnitud de los asesinatos por violencia machista, misógina o feminicida que se cometen en todo el mundo, desde Europa debemos abogar por una apropiación y generalización del término.
Por otra parte, desde un punto de vista comunicativo, una unificación de la terminología a nivel internacional facilitaría también la organización de campañas de lucha contra la violencia machista, así como una involucración mayor de organismos internacionales y un aumento de compromisos de cooperación para erradicar el feminicidio.

¿Quién tendría que vigilar la política de género?


Palabra de Antígona
 Sara Lovera

México D.F., 09 dic. 15. AmecoPress/SemMéxico.- La jornada de los 16 días de activismo contra la violencia de género nos ha permitido esclarecer la condición social de las mujeres, porque la violencia que se ejerce contra ellas es un espejo/reflejo de la violación a sus derechos y de su estatus como persona en sociedades como la nuestra, donde todo conspira contra la dignidad de más de la mitad de la población.
La jornada que se realiza en todo el mundo termina este 10 de diciembre Día Internacional de los Derechos Humanos.
Si bien la información oficial reconoce que cada día siete mujeres son asesinadas en México, sólo por ser mujeres, el solo dato tendría que mover a millones de personas a la indignación, ya que revela que esto no sucede espontáneamente, sino que tras él existe un proceso que coloca a las mujeres en esa cúspide de una horrenda realidad.
El proceso es, sin lugar a dudas, el camino que se hace durante mucho tiempo de la vida de cada mujer. Un espacio que sociedad y gobierno podrían aprovechar para desplegar acciones de prevención. En diez estados examinados con lupa, puede apreciarse que mientras el feminicidio es foco de atención, sin duda muy trascendente, quedan en la opacidad todos los eventos que se fundan en la discriminación femenina, realmente existente.
Por ejemplo, la información estadística y sociológica sobre el embarazo en adolescentes, donde hay niñas hechas madres a los 10 años, deja claro para quienes analizan, que muchas de ellas son abusadas sexualmente, por sus padres, hermanos primos o conocidos.
Del mismo modo la reiterada violencia de pareja –todos los indicadores señalan que ha crecido exponencialmente- habla de cómo se establecen las relaciones en la unión de dos personas y cómo son las mujeres las que sufren agresiones cotidianas. Y si vemos el tamaño del acoso y el hostigamiento, en el trabajo, entonces estamos hablando de una situación sistémica a la que no hemos hecho caso.
Escuché en una mesa internacional de periodistas que una mujer dijo que sí, que es grave lo que pasa pero que las mujeres son las culpables. 40 años de describir la condición de opresión femenina no han cimbrado las conciencias. ¿Quién es agredido tiene la culpa? ¿A quién roban es porque lo provocó? O estamos hablando de otra cosa.
Muy importante resulta saber que la Comisión Nacional de Derechos Humanos es responsable de vigilar que en el país se apliquen correctamente las leyes y la política oficial de género. ¿Por qué a esa Comisión nadie la llama a rendir cuentas? Por oficio, tendría que ser el ojo avizor de una política emprendida por el Estado Mexicano hace 40 años.
Recién un funcionario se preguntaba porque hacíamos tantas leyes para las mujeres cuando el asesinato de hombres es tan alto y, además, decía que las mujeres son muy violentas con sus hijos e hijas.
Esta afirmación es la más evidente manifestación de lo que piensan muchas personas. Creen que defender o promover los derechos humanos de las mujeres es igual a disminuir o discriminar a los hombres.
A mí me parece que es encomiable que se defienda la libertad de expresión. Este 10 de diciembre volveremos a la plaza del Monumento a Zarco a exigir que la policía explique por qué no se resuelven los casos de asesinato, persecución, asedio contra las y los periodistas. Me parece superlativo que se haga una movilización, todos los días, para defender los derechos laborales de las y los maestros; no hay nada más sano para la democracia que empujar la transparencia en el uso de los recursos públicos. La pregunta que me atosiga y me descompone, es ¿por qué no se exige a periodistas y maestros que cumplan con el respeto y promoción de los derechos de las mujeres?
Estamos en la urgencia de un cambio cultural para transformar las condiciones de discriminación y exclusión que sufren los grupos y personas sin poder. Donde las mujeres somos mayoría. ¿Por qué la CNDH no examina las palabras y la conducta del funcionariado público? ¿Por qué no diagnostica y señala a quienes infringen sistemáticamente el artículo primero de la Constitución?
Lo digo porque es insultante y sistemática la manera como hablan muchos locutores y locutoras en la radio; tremenda la manera como se presentan hechos y fotografías de las mujeres en los medios; increíble la descalificación de las mujeres que hoy participan crecientemente en los procesos electorales y ya no digamos el golpeteo contra las hijas de políticos y políticas que quieren también dedicarse a esa actividad.
La violencia de los medios es sistémica, continuada. Hay que ver un rato la televisión matutina para oír cómo se presenta una imagen devastadora de las mujeres y cómo se venden productos con sus cuerpo; tremendo el diálogo y los comentarios de presentadores de programas en cadena nacional. No hay quien los pare y les diga que esa violencia de trato, lenguaje e imágenes promueve la violencia contra las mujeres y lo que es mucho peor la naturaliza y la justifica.
Debemos ver el comportamiento de las y los profesores en el aula. Alguien tendría que hacer algo, sin miramientos, porque esas personas, con micrófono en mano, violan la constitución. Arreciará el tema en 2016 porque en jornadas de lucha por el poder, como las electorales, “no se toca a los medios”. Porque tienen libertad de expresión.
En la misma reunión de defensores y defensoras de periodistas, un trabajador de un medio de Guerrero, me contó que ahora las mujeres son sicarias y narco traficantes, o sea que merecen ser violentadas, porque no son buenas. Me pregunto qué clase de nota hará ese compañero de una mujer, trabajadora del sexo que es atacada en un hotelucho de la salida de Acapulco. Usará toda clase de epítetos, o de otra que ha dejado encargados a sus hijos para ir por el sustento cotidiano.
¿Quién vigila a los medios? Ahora se discuten nuevas cuestiones sobre la Ley de Comunicaciones y la reforma que no acaba de construirse. Las diputadas, 42.2 por ciento de representación en la Cámara, han estado plausiblemente activas. ¿Cuándo le entraran a los medios?
Ningún momento mejor que este. Ahora en que las mujeres deberán incluirse al 50 por ciento en las listas electorales, en todas las listas electorales donde se renovarán Congresos y ayuntamientos.
Tiempo para que las que hagan campaña, además de condolerse por la violencia de género, deban poner en la mesa la discusión a fondo sobre el papel de los medios.
Libertad de expresión no es libertad de palabra para mantener la condición disminuida de las mujeres.
Foto: Archivo AmecoPress.

¿Quién tendría que vigilar la política de género?


Sara Lovera

SemMéxico. D.F. 7 diciembre 2015.- La jornada de los 16 días de activismo contra la violencia de género nos ha permitido esclarecer la condición social de las mujeres, porque la violencia que se ejerce contra ellas es un espejo/reflejo de la violación a sus derechos y de su estatus como persona en sociedades como la nuestra, donde todo conspira contra la dignidad de más de la mitad de la población.

La jornada que se realiza en todo el mundo termina este 10 de diciembre Día Internacional de los Derechos Humanos.

Si bien la información oficial reconoce que cada día siete mujeres son asesinadas en México, sólo por ser mujeres, el solo dato tendría que mover a millones de personas a la indignación, ya que revela que esto no sucede espontáneamente, sino que tras él existe un proceso que coloca a las mujeres en esa cúspide de una horrenda realidad.

El proceso es, sin lugar a dudas, el camino que se hace durante mucho tiempo de la vida de cada mujer. Un espacio que sociedad y gobierno podrían aprovechar para desplegar acciones de prevención. En diez estados examinados con lupa, puede apreciarse que mientras el feminicidio es foco de atención, sin duda muy trascendente, quedan en la opacidad todos los eventos que se fundan en la discriminación femenina, realmente existente.

Por ejemplo, la información estadística y sociológica sobre el embarazo en adolescentes, donde hay niñas hechas madres a los 10 años, deja claro para quienes analizan, que muchas de ellas son abusadas sexualmente, por sus padres, hermanos primos o conocidos.

Del mismo modo la reiterada violencia de pareja –todos los indicadores señalan que ha crecido exponencialmente- habla de cómo se establecen las relaciones en la unión de dos personas y cómo son las mujeres las que sufren agresiones cotidianas. Y si vemos el tamaño del acoso y el hostigamiento, en el trabajo, entonces estamos hablando de una situación sistémica a la que no hemos hecho caso.

Escuché en una mesa internacional de periodistas que una mujer dijo que sí, que es grave lo que pasa pero que las mujeres son las culpables. 40 años de describir la condición de opresión femenina no han cimbrado las conciencias. ¿Quién es agredido tiene la culpa?¿A quién roban es porque lo provocó? O estamos hablando de otra cosa.

Muy importante resulta saber que la Comisión Nacional de Derechos Humanos es responsable de vigilar que en el país se apliquen correctamente las leyes y la política oficial de género. ¿Por qué a esa Comisión nadie la llama a rendir cuentas? Por oficio, tendría que ser el ojo avizor de una política emprendida por el Estado Mexicano hace 40 años.

Recién un funcionario se preguntaba porque hacíamos tantas leyes para las mujeres cuando el asesinato de hombres es tan alto y, además, decía que las mujeres son muy violentas con sus hijos e hijas.

Esta afirmación es la más evidente manifestación de lo que piensan muchas personas. Creen que defender o promover los derechos humanos de las mujeres es igual a disminuir o discriminar a los hombres.

A mí me parece que es encomiable que se defienda la libertad de expresión. Este 10 de diciembre volveremos a la plaza del Monumento a Zarco a exigir que la policía explique por qué no se resuelven los casos de asesinato, persecución, asedio contra las y los periodistas. Me parece superlativo que se haga una movilización, todos los días, para defender los derechos laborales de las y los maestros; no hay nada más sano para la democracia que empujar la transparencia en el uso de los recursos públicos. La pregunta que me atosiga y me descompone, es ¿por qué no se exige a periodistas y maestros que cumplan con el respeto y promoción de los derechos de las mujeres?

Estamos en la urgencia de un cambio cultural para transformar las condiciones de discriminación y exclusión que sufren los grupos y personas sin poder. Donde las mujeres somos mayoría. ¿Por qué la CNDH no examina las palabras y la conducta del funcionariado público? ¿Por qué no diagnostica y señala a quienes infringen sistemáticamente el artículo primero de la Constitución?

Lo digo porque es insultante y sistemática la manera como hablan muchos locutores y locutoras en la radio; tremenda la manera como se presentan hechos y fotografías de las mujeres en los medios; increíble la descalificación de las mujeres que hoy participan crecientemente en los procesos electorales y ya no digamos el golpeteo contra las hijas de políticos y políticas que quieren también dedicarse a esa actividad.

La violencia de los medios es sistémica, continuada. Hay que ver un rato la televisión matutina para oír cómo se presenta una imagen devastadora de las mujeres y cómo se venden productos con sus cuerpos; tremendo el diálogo y los comentarios de presentadores de programas en cadena nacional. No hay quien los pare y les diga que esa violencia de trato, lenguaje e imágenes promueve la violencia contra las mujeres y lo que es mucho peor la naturaliza y la justifica.

Debemos ver el comportamiento de las y los profesores en el aula. Alguien tendría que hacer algo, sin miramientos, porque esas personas, con micrófono en mano, violan la constitución. Arreciará el tema en 2016 porque en jornadas de lucha por el poder, como las electorales, “no se toca a los medios”. Porque tienen libertad de expresión.

En la misma reunión de defensores y defensoras de periodistas, un trabajador de un medio de Guerrero, me contó que ahora las mujeres son sicarias y narco traficantes, o sea que merecen ser violentadas, porque no son buenas. Me pregunto qué clase de nota hará ese compañero de una mujer, trabajadora del sexo que es atacada en un hotelucho de la salida de Acapulco. Usará toda clase de epítetos, o de otra que ha dejado encargados a sus hijos para ir por el sustento cotidiano.

¿Quién vigila a los medios? Ahora se discuten nuevas cuestiones sobre la Ley de Comunicaciones y la reforma que no acaba de construirse. Las diputadas, 42.2 por ciento de representación en la Cámara, han estado plausiblemente activas. ¿Cuándo le entraran a los medios?

Ningún momento mejor que este. Ahora en que las mujeres deberán incluirse al 50 por ciento en las listas electorales, en todas las listas electorales donde se renovarán Congresos y ayuntamientos.

Tiempo para que las que harán campaña, además de condolerse por la violencia de género, deban poner en la mesa la discusión a fondo sobre el papel de los medios.

Libertad de expresión no es libertad de palabra para mantener la condición disminuida de las mujeres.

- Sara Lovera, Palabra de Antígona

http://www.alainet.org/es/articulo/174072  

11/21/2015

Más y más mujeres ¿Sin perspectiva feminista?


Palabra de Antígona

"...habrá que ver sí diputadas locales, presidentas municipales, síndicas y regidoras pugnarán o no porque la política de género avance..."

Sara Lovera


México DF., 18 nov. 15. AmecoPress.- La discusión sobre los cambios electorales en Quintana Roo, hacia la paridad y la limitación a la paridad horizontal, en el camino para 2016, empieza a revelar el problema de fondo, ese que nos dará nuevos bríos y claras dificultades.
Parece que es limitada y llena de escoyos la idea de solamente empujar a las mujeres a los escaños y a sumar en imagen y fuerza en distintas instancias, sin un compromiso de género; sin claridad en su encargo para profundizar en la igualdad sustantiva, en todos los terrenos y no únicamente en lo electoral y la toma de espacios de poder.

Quintana Roo es todavía peor, porque en los últimos días hay una fuerte discusión sobre la alerta de género para parar los crímenes contra las mujeres. Hay una clara división entre las feministas y las mujeres del movimiento amplio.
El gobernador, Roberto Borge Angulo rechazó la idea de declarar Alerta de Género, no sólo al minimizar las muertes de mujeres, sino que está preocupado porque se puede afectar la derrama económica en ese destino turístico.
En Quintana Roo se contabilizan casi veinte asesinatos de mujeres, siete de los cuales ocurrieron en las últimas dos semanas, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) tiene números preocupantes en sus archivos. En 2012 se documentaron 15, un año después 20 y durante 2014 sumaron 12.

El tema de la paridad va junto con pegado. Hubo como en otras entidades gran discusión para aprobar los cambios en la ley electoral. Y nuestra colaboradora en SemMéxico, Clara Scherer lo dice no sin preocupación: “No extraña que siendo 10 mujeres, 40 por ciento de las personas que integran dicho Congreso (el de Quintana Roo) se haya aprobado tan deficiente reforma. De esas 10, a dos de ellas hay que felicitarlas por saber honrar la memoria de las mujeres que nos dieron derechos, por valientes y por solidarias. De las otras, habría que empezar a pensar qué estrategia seguir”.

Y ese es el tema de fondo. La mujeres de la Red de Redes, una nueva instancia surgida de la experiencia electoral de 2015, convocada por la Red Chiapas por la Paridad Efectiva (REPARE), describió claramente cómo en lo sucesivo habrá que ver sí diputadas locales, presidentas municipales, síndicas y regidoras pugnarán o no porque la política de género avance como deseamos en todo el entramado de la vida pública en el país o quedará como muchas otras iniciativas y logros, en claroscuros que nos dejan siempre un mal sabor de boca.

Avanzamos, pero es inaceptable el embarazo en adolescentes; avanzamos pero las cifras de violencia contra las mujeres apabullan, hay trabajo femenino pero indecente y mal pagado.

Y, todo esto, Quintana Roo, Chiapas, las protestas al comienzo de la contienda electoral por la cantidad de esposas, primas, hermanas que fueron a las listas electorales ante la premura de cumplir con el 50/50 nos habla de eso de la necesidad de empezar a pensar qué estrategia seguir. Bueno ese es un antiguo problema que me revoloteó en la cabeza luego de leer lo dicho en tribuna por la senadora perredista Lorena Cuéllar Cisneros, al hablar de profundizar, con toda premura en la igualdad real, o sea en la justicia para más de la mitad de la población.

Las queremos vivas, las queremos completas, las queremos felices, las queremos autónomas y conscientes de sus derechos. Queremos que nuestras representantes en todos los espacios luchen por la verdadera libertad y justicia para las mujeres. Sin conocimiento de causa, sin compromiso, el tema queda trunco. Menudo asunto.

Y es que Lorena Cuéllar Cisneros habló de esto en el marco recordatorio del primer y gran paso hacia la igualdad, cuando el 27 de diciembre de 1974 el Congreso aprobó la Igualdad Jurídica de la Mujer en México, cuando se modificó el artículo 4º de la Constitución, reforma histórica que buscó garantizar el acceso de las mujeres a la política en condiciones de igualdad y se modificaron por iniciativa del presidente Luis Echeverría quien el 18 de septiembre de 1974 envió una propuesta para modificar los artículos 4º, 5º, 20º y 123º Constitucionales que establecieron la igualdad de hombres y mujeres ante la ley. Y se aprobó exactamente cuatro días antes del arranque del Año Internacional de la Mujer en 1975, hace 41 años.

Durante cuatro décadas las iniciativas del movimiento feminista no pararon. Sin embargo, la conciencia de las mexicanas no ha cambiado lo deseado. Y entonces nos extrañamos de que muchas ungidas al poder no actúen como esperamos, con solidaridad entre mujeres; con conocimiento y profundidad sobre el valor de tomar decisiones y proponer, ya en esos espacios de poder, cómo realmente seguir avanzando.

No es sencillo solamente vanagloriarnos del avance jurídico, se necesita mucho más. El tema es quién lo hará, si ahora vemos reducidos los presupuestos; si las instituciones revíctimizan a las mujeres; si los gobernadores alegan que el tema de la violencia se politiza, si las mujeres se dividen, tanto como los hombres por intereses políticos y económicos.

La tarea es ardua. Habría que empezar por eliminar la demagogia de género y reconocer que estamos a la mitad del camino, que hay que hacernos cargo, desde todas las latitudes y todas las responsabilidades. Habrá que esperar todavía. Pero no podemos callarnos.

No señores gobernadores, dirigentes partidarios, autoridades, etcétera. No podemos esperar más. Urge una real y potente cruzada por el conocimiento de género o sea una cruzada feminista capaz de iniciar la transformación del Estado.
Veremos.
Foto: Archivo AmecoPress.

11/14/2015

Queremos tener futuro


Palabra de Antigona

"Ahí estuvieron miles de personas, mujeres y hombres, funcionarias y activistas, migrantes, musulmanas y latinoamericanas, congresistas y algunas conocidas. Es decir, sin líderes visibles y con una fuerza de convencimiento y conciencia envidiable"

Sara Lovera

México DF., 10 nov. 15. AmecoPress.- Con esa frase. Tres palabras: “queremos tener futuro”, Berta Cao del Blog Cuarto Poder, termina su crónica de lo que fue la inmensa movilización del 7 de noviembre en repudio a la violencia contra las mujeres en España. La autora afirma “hemos hecho historia”, refiriéndose a la respuesta multitudinaria y sobre todo a la capacidad feminista para mostrar la indignación que la violencia machista genera y para exigir que las diversas instancias oficiales y partidarias cumplan con sus dichos.
Más de cien mil personas tomaron las calles en Madrid. Comenzaron su inmensa marcha en la puerta de lo que en México sería la Secretaría de Salud para caminar por la Gran Vía, siempre repleta de vehículos y calles cortadas por una intensa e inacabable tarea de obras materiales. Ahí estuvieron miles de personas, mujeres y hombres, funcionarias y activistas, migrantes, musulmanas y latinoamericanas, congresistas y algunas conocidas. Es decir, sin líderes visibles y con una fuerza de convencimiento y conciencia envidiable.
Igual que el 3 de junio, en Buenos Aires, donde la protesta incluyó 70 ciudades de Argentina; también en España las movilizaciones incluyeron otras ciudades de las comunidades autonómicas. Tras la denuncia, el conteo de agresiones o de asesinatos, como dice Cao, es claro que las españolas suman su consciencia a su protesta de redes sociales o de cartas y firmas.
Y explica: Hemos hecho historia, sí. Y lo hemos hecho porque queremos tener un futuro, porque nos queremos vivas. Por eso hoy mismo empezamos a trabajar para tener un mañana contigo, con tantas, con todas. Porque con el 7N hemos demostrado la fuerza y capacidad del feminismo y hemos pasado ya del #YoVoy7N al #YoFui7N para reclamar que se cumplan las mociones y proposiciones que los partidos políticos han aprobado en ayuntamientos y diputaciones; para exigir políticas de igualdad efectivas que acaben con la violencia de género. Y ¡Ay de quiénes no estén a la altura de la historia!
El manifiesto es aún más claro, de manera unitaria, exige que las violencias machistas sean consideradas cuestión de Estado, que se legisle para aumentar la protección a las mujeres y los y las menores que viven violencias, que se les pueda garantizar una vida mejor, que todas las mujeres tengan una vida libre de violencia machista.
También, dice, que la sociedad entera asuma este problema como común, que además de legislar hay que educar, prevenir y reflexionar sobre las violencias cotidianas a las que las mujeres son sometidas por la sociedad patriarcal. Cosa que en México hemos olvidado, tendiendo una gran cortina de humo llamado feminicidio. ¿Y las demás y cotidianas violencias que llevan a los asesinatos, qué? ¿Y la desigualdad y la discriminación? ¿Y el acoso y el hostigamiento?
El documento también incluyó, según informe de las organizadoras, acabar con la “normalización de la violencia machista” y se lamentan de la falta de respuesta y de reacción ante los feminicidios, incluso en periodos donde se han llegado a concentrar cuatro asesinatos en 72 horas.
Lamentablemente en México se llenan las calles por otras razones. Hace 20 años, mi maestra Teresita de Barbieri, me decía que se iba a lograr detener el asomo tremendo de la violencia desgarradora que vivió Ciudad Juárez, sólo cuando nos movilizáramos y llenáramos el Zócalo; mi directora de Cuadernos Feministas, Josefina Chávez, siempre sueña con un millón de personas movilizadas para detener la violencia contra las mujeres.
Ambas coinciden conmigo que necesitamos realmente convencer a la sociedad, como ha sucedido, aunque sea temporalmente, en esos 20 años por otras razones, como la desaparición forzada o la represión estudiantil, indígena o magisterial. Por las mujeres nada. Si Ayotzinapa concentra por 43 desaparecidos/asesinados tanta indiganción, porque la violencia machista no; porque las desapariciones de miles y miles de mujeres no moviliza. Lo que menudea es esta costumbre de contar a las muertas, de firmar cartas, de armar discursos y relatos; de hacer leyes y reformas constantes, de argumentos sufridos y listas de nombres y firmas. Pero de movilización nada.
¿Qué hubiera pasado si en lugar de mujeres fueran políticos o futbolistas?”, dice Cao, cuando se refiere a la indiferencia que ahora movilizó a las feministas. ¿Dónde están las feministas en México? Organizando a mujeres, juntas, por ideas y estrategias conjuntas, ¿dónde? Los gobiernos estatales se ríen, discuten con las minorías vanguardistas con las que negocian; con las “expertas” y las miles o decenas de siglas sin mujeres atrás, sin redes reales. Se ríen los priistas, se burlan los perredistas, se tapan los ojos y los oídos los panistas, los partidos emergentes creen que nos ocupamos de “cosas sexuales” y no de los verdaderos problemas. Los gobernadores desvían alegremente los recursos para la prevención; nos ocupamos de “nuestras cosas” y no de lo importante.
Y no podemos armar lo que hicieron las argentinas en junio ni esta inmensa marcha nacional en España porque además estamos cada quien con nuestros “asuntos” y “luchas”, aisladas y sin conexión. Lo intentamos hace unos años, creamos un pacto para denunciar la persecución de mujeres que abortaban e iban a la cárcel ¿se acuerdan? Y después, nada, nuevas agrupaciones, membretes, historias sin historia; cada quien atiende a su juego, como Antón Pirulero.
Mientras el fenómeno de la violencia crece. Es indignante la impunidad por hostigamiento y acoso, como el caso de los funcionarios de la Procuraduría General de la República, como antes lo ha sido el pomposo eje de la cultura en el Museo de Arte Moderno y lo significó la indiferencia en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, y ello puede suceder por esta desarticulación que nos acosa.
Esta muestra en España, en un momento de enorme crisis económica y política, de elecciones autonómicas y de la jefatura de Estado; en medio del anuncio de un proceso de separación de Cataluña y de un 25 por ciento de paro laboral, certifica con claridad el proceso educativo para comprender la discriminación femenina, el reconocimiento de la migración y de la violencia machista, tanto como un acumulado de organización de las mujeres.
Ello a pesar de que durante todo el gobierno exitoso del Partido Socialista Obrero Español, PSOE, las mujeres feministas gozaron de un gran tutelaje del Estado, lo que no significó para ellas sujeción al o a los gobiernos y tampoco esos gobiernos pensaron en tratarlas como dependientes o vasallas.
Lo que quiero decir es que el tutelaje, político y económico del Estado, por ley y respeto a la ciudadanía, sólo pude darse en estados realmente democráticos como lo que sucedió en España tras la muerte de Franco. Sin ese proceso no hay más que simulación y vasallaje. Mi contacto diverso con el movimiento feminista español me hace afirmar que si reciben, si cobran, si tienen edificios proporcionados por el Gobierno para operar, pero con sentido democrático ni el gobierno les pide sumisión, ni ellas se asumen como súbditas; negociar no es entregarse, pero cumplir con la ley tampoco es compra de conciencias. Entender esto es bien difícil, sobran los hechos y las anécdotas, donde quienes manejan los presupuestos lo hacen como si fuera su patrimonio y no el de la sociedad, etcétera.
Tenemos que soñar en crear esta fuerza transformadora que nos ayude realmente a enfrentar la violencia contra las mujeres.
Cao afirma claramente lo que es indiscutible. El Movimiento Feminista ha vuelto a sacar músculo en las calles de Madrid 20 meses después de aquella gran manifestación que fue ‘El Tren de la Libertad’. Sin apoyo de la mayoría de los medios de comunicación. Sin rostros conocidos. No se puede negar que esta marcha se ha construido desde abajo, paso a paso, ‘verso a verso’, hasta hacer historia.
El 7N ha sobrepasado las expectativas de sus convocantes. Ha superado el mejor de los sueños de quienes empezamos, allá por diciembre, un diálogo virtual sobre la necesidad y la oportunidad de movilizarnos en Madrid para gritar “Basta ya” después de un año, 2014, en el que el repunte de la violencia de género nos parecía insoportable. No sabíamos que 2015 iba a ser más brutal, más salvaje. Porque salvaje es asesinar premeditadamente a quien dicen amar.
No creamos el 7N para apelar a las conciencias, sino para conseguir que se incluyera la violencia de género en las agendas políticas. Para demostrar que las mujeres somos sujeto político y exigir que se nos trate como tal.
Hay que destacar la presencia en la manifestación de mujeres jóvenes, muchas y muy jóvenes, con consignas novedosas (“Si el amor te aprieta, no es tu talla”, “No es un caso aislado, es el patriarcado”) que se han combinado con las tradicionales (“Vamos a quemar la Conferencia Episcopal”, “Contra el machismo, ni un paso atrás”) o las más inquisitivas (“Escucha, machista, estás en nuestra lista”, “Cuidado, os avisamos, somos muchas más que cuando empezamos”). También han estado las mujeres latinoamericanas, mujeres inmigrantes que comparten luchas y reivindicaciones. Vinieron las jóvenes musulmanas, que quieren cambiar el mundo y no con los vándalos del ISIS. Estuvieron las alcaldesas, las concejalas, las diputadas y otras mujeres en cargos públicos de mayor o menor representación. Y hombres de todas las edades, acompañando en la lucha.
El 7N es un nuevo hito en la lucha feminista que quizás tampoco pase a la historia, aunque desde el 15M no había habido una movilización como ésta en Madrid. Nunca antes había habido en nuestro país una marcha tan numerosa convocada por el Movimiento Feminista.
Veremos.
Foto: Archivo AmecoPress. 

10/17/2015

México: Frenan política de género


Palabra de Antígona

"Todos han firmado pero desvían o hacen mal uso de los recursos, se tambalean los enlaces de género en las Secretarías del gobierno central, en la realidad la política federal destina para todos los programas de impulso a la igualdad de género sólo el 0.5 por ciento del presupuesto nacional"

 Sara Lovera

México DF., 13 oct. 15. AmecoPress.- Los hechos y no lo discursos son los que nos revelan la realidad. Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán, decretó la desaparición de la Secretaría de la Mujer para instalar un “Instituto de Igualdad Sustantiva”. La decisión sólo espera la vigencia establecida en el decreto, que es enero de 2016. Un retroceso. Sin embargo, algunas mujeres de izquierda como otras feministas están muy contentas. La nueva directora, todavía secretaria es Fabiola Alanís, y parece que la nueva instancia será integrada a la Secretaria de Desarrollo Social.
Exactamente lo que al comienzo de este sexenio se pretendió hacer con el Instituto Nacional de las Mujeres,(INMUJERES) creado por una ley de orden público y de observancia general en toda la República, en materia de equidad de género e igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, reglamentaria del artículo cuarto de la Carta Magna.
Es, además, un organismo público descentralizado de la Administración Pública Federal, con personalidad jurídica, patrimonio propio y autonomía técnica y de gestión para el cumplimiento de sus atribuciones, objetivos y fines, esa ley impidió enviarlo a la Secretaría de Desarrollo social, como apéndice; los asesores de Enrique Peña Nieto tendrían que haber derogado su ley. Ello lo impidió, por eso ahora en Michoacán el nuevo gobernador creó el decreto y sacó del primer nivel la política de género.
Increíble. En Veracruz la semana pasada apareció esa misma intención, alrededor del escándalo del desvío de más de cinco millones de pesos que envió el gobierno federal para las tareas del Instituto Veracruzano de las Mujeres. Las opiniones en Veracruz se han dirigido a pegarle al Instituto y pretenden mandarlo como apéndice a Desarrollo Social. ¿Será este el argumento para el presupuesto base cero donde se compactarán los programas?
El mal ejemplo de Aureoles parece cundir. Lo que en Veracruz se discute es si el instituto debe ir a parar a una oficina de Desarrollo Social. Sin autonomía ni gestión de sus recursos. Grave.
Se trata de un retroceso. Por ello me dijo la directora del Instituto de las Mujeres en el Distrito Federal, Teresa Inchaústegui, que estamos en un momento crucial: “o redoblamos el paso y damos el salto o se van a empezar a dar retrocesos”. Efectivamente hay una andanada peligrosísima, mientras la sociedad civil feminista pasa por una etapa de gran debilidad.
Desde el año 2000 en que se creó la Ley para el INMUJERES y se acrecentó una política de género al comenzar la administración de Peña Nieto, los señores están muy enojados. Más enojados porque desde los Pinos se impulsó en la CONAGO que hubiera una comisión de igualdad y todos los gobernadores, de todo el país, firmaron un acuerdo para cumplir con la ley, simplemente eso: hacer una política de igualdad fundada en la tercera línea de acción del Plan Nacional de Desarrollo.
Todos han firmado, pero en la práctica no destinan recursos a los institutos; desvían o hacen mal uso de los recursos, se tambalean los enlaces de género en las Secretarías del gobierno central, en la realidad la política federal destina para todos los programas de impulso a la igualdad de género sólo el 0.5 por ciento del presupuesto nacional.
O sea una contradicción fundamental que tampoco se corresponde con las declaraciones del presidente de la República recientemente en Nueva York, donde dijo que llamará a su equipo a cumplir. Más o menos señaló: elevar a nivel ministerial la política de igualdad. Él presidirá las reuniones del mecanismo, tal como la Ley de Igualdad lo mandata. Es un arrojo político, sin duda, el tema es que no cuenta con su equipo. Todo conspira en contra. Evidentemente el enojo en la República es también por la paridad electoral. En 2016 habrá nuevamente elecciones en 13 entidades. La aplicación de la ley ahora cuenta con al menos cinco jurisprudencias para ir más allá de la paridad en las listas electorales de los congresos. Tendrá que hacerse en los municipios, de manera vertical y horizontal. Nada de subterfugios. Por supuesto que están muy enojados. ¿A qué hora y cómo vamos a promover la paridad en todos los otros ámbitos de la vida?
La mejor forma de frenar esta política es sacando de la bolsa el dinero que nunca alcanza. Muchos institutos municipales y algunos estatales sólo tienen el membrete, carecen de apoyo económico; están en la tercera o cuarta posición de las estructuras de toma de decisiones; las congresistas a lo largo y ancho del país carecen de emoción feminista, ni siquiera saben género; muchas de ellas son buenas funcionarias públicas, pero en el fondo de su corazón no están convencidas de que la igualdad es fundamental para la democracia.
Por eso, Teresa Incháustegui dice que hay que dar el salto. ¿Cómo? Renovando la fuerza colectiva. Las personas convencidas y muchas de ellas actuantes, tendrían que ser congruentes, actuar de acuerdo con la ley, pero sobre todo con convicciones, no con simulaciones. Es difícil en un momento de grave crisis de credibilidad de la actuación gubernamental, de presupuesto y de vacíos y vicios tremendos.
La fuerza colectiva implica a la sociedad civil organizada, que a decir de muchas de sus líderes y activistas, la falta de apoyos financieros ha hecho desaparecer grupos en asuntos tan importantes como la salud sexual y reproductiva. Así lo manifestaron a propósito de la Reunión de Población y Desarrollo celebrada en el Distrito Federal la semana que terminó. Y estos son los hechos, a pesar de los discursos.
El día 16 se va a celebrar el Décimo Encuentro Nacional Feminista en Toluca, Estado de México, donde por primera vez en muchos años no hay recursos y existen algunas críticas y contradicciones sobre su organización. Esto será un descalabro, porque entre las mujeres que han empujado y sostenido las políticas oficiales, asoman dificultades, lo que abonará al debilitamiento de la política de género. Los enojados con los avances estarán muy contentos. Grave y peor.
Me pregunto en que quedarán los convenios de Inmujeres y los gobiernos estatales si habrá menos recursos para los estados y municipios; si es débil todavía el compromiso y el convencimiento de muchas instancias; si no hay personal suficiente con lo que se conoce como perspectiva de género o claridad ética y filosófica acerca de la evidente discriminación de las mujeres; si del 42.4 por ciento de las legisladoras, un porcentaje mínimo, tiene compromiso de fondo con las mujeres; si se emplea a muchas mujeres en esta tarea con una preocupante carencia de conocimiento de la igualdad; si los administradores quieren números y no se capacitan, sino más bien se llenan formatos y se acumulan estadísticas justificatorias de los recursos. Si importa más un formato, por cierto tortuoso, que el fondo y el contenido o la tarea. Diría una eminente feminista: es una simulación.
Mientras ahí están los hechos, a las mujeres nos violenta el machismo, la misoginia y la estulticia: violadas, hostigadas y asesinadas; si hay prácticas discriminatorias sistemáticas y encima millones, de mujeres, poco más de cinco en pobreza extrema; si además se les revictimiza en donde debían recibir apoyo para salvar sus vidas; si parece ridículo incluir contenidos formativos en el Sistema Educativo Nacional; si las oficinas que funcionan ven reducidos sus presupuestos y su voz en los espacios de toma de decisiones; si se reduce en 43 por ciento el presupuesto para los centros de justicia para las mujeres; si conspiran todos los días los empleados de los gobernadores para burlar la ley, como en Veracruz, si hay un gobernador dizque de izquierda que baja del Ejecutivo a la política de género, etcétera, etcétera. Veremos.
Foto:: Archivo AmecoPress.

10/03/2015

¿Qué quiso decir Peña Nieto?


México. 28 de septiembre de 2015.- La Organización de las Naciones Unidas se reunió a partir del 25 de septiembre en Nueva York con 80 líderes mundiales  para ver cómo resuelve el desarrollo en los próximos 15 años. El mundo se les cae, la pobreza y la violencia son dos aspectos que deben atemperar, además, claro, el de la democracia que escasea.

Ahí lo que se hizo fue organizar al lado de la reunión o Asamblea General, lo que se llamó Cumbre sobre la Igualdad de Género y Empoderamiento de la Mujer, el presidente Enrique Peña Nieto delineó 3 acciones, muy claras todas ellas. Olvidó hablar de violencia de género.

Por supuesto que el mandatario  tampoco habló  de la inseguridad y la impunidad, pero si envió un mensaje a su gabinete: que los secretarios y secretarias de estado deberán encabezar el Sistema Nacional de Igualdad entre Mujeres y Hombres, cosas que naturalmente no es nueva. Así lo dice la Ley, lo que llama la atención es que sugiera que deben estar ahí, en ese sistema participan  personas de puestos secundarios  sin capacidad de toma de decisiones y ningún secretario/a de estado  ha bajado correctamente  la información a las y los servidores públicos.

Dijo que la igualdad debía elevarse a nivel ministerial. Quiere decir esto ¿Qué será una Secretaría de Igualdad? O es simplemente eso. Lo  importante es tomarle nota a Peña Nieto. Ahora hay que vigilar a sus secretarios. Ya les mandó este mensaje, pero claro, todavía falta una sociedad que lo reclame sistemáticamente y personal responsable que haga valer este mandato. Si es en serio, claro.

Una segunda cosa, llama la atención en el mundo machista donde vivimos y habla de cierta asesoría a Peña Nieto, cuando señala que se promoverá mayor corresponsabilidad entre hombres y mujeres para mejorar la distribución de la carga del trabajo en el hogar. Es decir, estará pensando en un nuevo Código Familiar, en hacer efectivas algunas recomendaciones que tienen 40 años, y que ahora se ha puesto en marcha: una política que se llama Economía del Cuidado.

Es verdad que hay una enorme carga que pesa en la espalda de las mujeres. En mis tiempos cuando se descubrió lo que Isabel Larguía definió como Trabajo Invisible, fue claro desde entonces que ese trabajo gratuito de las mujeres para cuidar a las otras y a los otros, sostiene en buena parte al sistema capitalista, pero, claro, también lo distorsiona. ¿Ahora  qué significa en la propuesta de Peña? Ante 80 líderes mundiales.

Y la tercera línea de trabajo, como dicen los comunicados oficiales de la ONU, se trata de compromisos de los jefes de Estado que deben ser medibles. Esta se refiere a intensificar acciones para prevenir el embarazo entre adolescentes y la mortalidad materna.

El primer asunto es una estrategia nacional que deben operar muchas dependencias y que pasa por una acción anti conservadora sobre la vida sexual y reproductiva; reconocer la violencia sexual contra niñas y mujeres e instalar verdaderos programas de educación sexual.

La de la mortalidad materna, reconocida en tiempos de Manuel Ávila Camacho, cuando se crearon los primeros comités de seugimiento, es un antiguo y lacerante problema ligado al aborto clandestino, la pobreza alimentaria (la preclancia) y desde luego a un sistema de salud que no llega a los lugares más alejados ni a las poblaciones más pobres. Es una ofensa que las mujeres mueran de parto en 2015.

No sabemos el derrotero de estos compromisos. Lo que sí es verdad es que habría que darles seguimiento y poner énfasis en la urgente necesidad de otros compromisos sustantivos. Si igualdad, si, como ahí dijo:“ el empoderamiento de las mujeres enriquece y da solidez a nuestro actuar en favor de las grandes causas de la humanidad”, y claro es verdad. Pero no es suficiente, para que queremos cientos de diputadas sin conciencia de género y las líderes hacen lo que pueden y no lo consiguen.

Tanto como que la incorporación de la igualdad de género como eje rector de la Agenda de desarrollo para 2030, nos habla de que han pasado 40 años desde que se afirmó eso en 1975, durante la primera Conferencia Mundial de la Mujer celebrada en México, época de cambios sustantivos en las leyes, en la Constitución la igualdad se puso en el Artículo 4º, y todavía hay preguntas de líderes, abogados muy democráticos y dirigentes muy avanzados, sobre si las mujeres tienen o no capacidades y también se preguntan qué pasará si en casa no están. Pués ya les dijo Peña, a repartirse la tarea doméstica.

Desgraciadamente la realidad es otra. No tiene un solo camino, pero valdría la pena seguir los que hemos trazado, digo, hemos, las organizaciones de mujeres y los espacios de trabajo experto como se dice.

Ojalá que se haga seguimiento de estos compromisos. Y reclamos por no hablar del mayor flagelo, que no es como se ha querido políticamente encerrar en el homicidio de mujeres, sino todo el proceso de violencia contra las mujeres que cobra la vida de algunas. Necesitamos no un pomposo sistema de igualdad, sino un sistema de prevención, atención y erradicación de la violencia  con compromisos concretos: donde los Secretarios de Estado lo comprendan, que no lo comprenden y los Gobernadores actúen y pongan bien y donde se debe el cuantioso recurso que reciben de la Federación. Y claro recursos que ahora se van a recortar dolorosa e injustamente.

Necesitamos algo más. Una real responsabilidad para que en los puestos administrativos y operativos, haya personas con pensamiento progresista y de género. Es urgente no improvisar y poner el dinero en capacitar lo incapacitable. Eso es para todas las personas involucradas en la política de Género, de la Federación al Municipio. No olvidar que  la tecnocracia de género, todo por encimita y sin espíritu es una simulación poco ética. Veremos.

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