Mostrando las entradas con la etiqueta supremacistas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta supremacistas. Mostrar todas las entradas

8/06/2019

Verdad inconveniente de un joven asesino



Ricardo Raphael

Durante la madrugada del sábado pasado, Patrick Wood Crusius condujo un automóvil más de 700 kilómetros, desde un vecindario en las afueras de Dallas, hasta la ciudad de El Paso, Texas.

Este estudiante universitario de 21 años llevó legalmente consigo una AK47 WASR 10, según sus propias palabras, por su capacidad para herir letalmente.

Eligió la ciudad de El Paso, por su población mayoritariamente hispana, 8 de cada 10 personas ahí tienen ascendencia mexicana.

Sabía que en la tienda de autoservicio seleccionada habría muchos clientes a la hora prevista: la mayoría dedicados a adquirir los útiles escolares del ciclo por comenzar.

Cuarenta y cinco minutos antes de proceder con el atentado terrorista, Crusius subió a la red un comunicado de seis páginas explicando las razones de su actuación. Aquí una traducción lírica de los argumentos más relevantes de ese documento:

1. El ataque es una respuesta a la invasión hispana de Texas. Ellos son los instigadores, yo no.

2. Estoy defendiendo mi país del reemplazo étnico y cultural provocado por esta invasión. Los indios nativos no tomaron con seriedad la invasión europea y hoy son la sombra de lo que fueron.

3. Los Estados Unidos serán pronto el país de un solo partido porque el voto hispano entregará el control a los demócratas. Por eso abren las fronteras, quieren un sistema de salud para las personas ilegales y buscan ciudadanizar a millones de nuevos votantes. El voto hispano hará pronto que Texas se convierta en un estado demócrata y con ello ese partido ganará todas las elecciones presidenciales.

4. Este ataque es un incentivo para que los migrantes hispanos regresen a sus respectivos países. Un incentivo patriótico.

5. Si podemos deshacernos de suficientes personas, el estilo de vida americano puede todavía ser sostenible.

6. La inacción es una elección. No puedo cargar con la vergüenza de la inacción sabiendo que los padres fundadores me dejaron un patrimonio de derechos necesarios para salvar al país de su destrucción. Los europeos no tienen derecho a portar armas, nosotros sí.

7. Si los Estados Unidos caen será por culpa de los traidores y por ello no siento culpa alguna por mis acciones.

8. Estoy en contra de la mezcla de razas porque destruye la diversidad genética y crea problemas de identidad.

9. Lo mejor sería dividir a los Estados Unidos en una confederación donde al menos un territorio sea entregado a cada raza. Esa separación física eliminaría la mezcla racial y mejoraría la unidad y representación de cada grupo.

10. Mucha gente cree que la pelea a favor de los Estados Unidos está perdida. No pueden estar más equivocados. Esto es solo el principio de la batalla a favor de mi país y de Europa. Me honra encabezar esta batalla para apartar a los Estados Unidos de la destrucción.

Hacia las 10.30 de la mañana del sábado 3 de agosto 20 personas perdieron la vida debido a las ráfagas de bala lanzadas por un arma AK47 WASR 10 en manos del joven Patrick Wood Crusius.

Este acto terrorista no discriminó entre nacionalidades, edad, ni sexo.

Además 26 personas fueron lesionadas y no todas saldrán con vida del hospital donde más tarde fueron internadas.

Este hecho horrendo ocurre en medio de una campaña política marcada por el odio racial y la exacerbación de los ánimos. Cabe temer, con Crusius que este acto no sea aislado porque se trata de un síntoma más en un país gravemente enfermo.

ZOOM: El derecho a la posesión de armas, el odio, el racismo, la furia antimigrante, la crisis de representación, la fascinación con uno mismo, el nihilismo y la inutilidad de la política, son los rasgos de una época a la vez peligrosa y miserable.

Ricardo Raphael

3/23/2019

“Un hombre blanco hetero”


Miguel Lorente Acosta

Brenton Tarrant, el asesino que ha acabado con la vida de 50 personas y ha herido a 36  en el atentado que ha llevado a cabo contra dos mezquitas en Nueva Zelanda, es un “hombre blanco y hetero”. Puede parecer algo anecdótico o secundario, pero no lo es, hasta el punto de que él mismo se ha encargado de recogerlo en su manifiesto al definirse como “un hombre blanco normal”.
“La realidad no un accidente, es un resultado”, con frecuencia insisto en esta idea para hacer ver que muchas de las agresiones y homicidios que se producen son consecuencia de elementos estructurales y de un contexto violento que se mantiene en el tiempo alimentado a diario por el odio. No son “hechos aislados” o consecuencia de circunstancias y factores individuales que actúan de manera puntual en un momento dado, indudablemente, al final en cada uno de los casos hay elementos individuales y elementos del contexto que influyen en la forma de llevarlos a cabo, pero no son la causa de esos homicidios.
Los asesinatos de Brenton Tarrant son un crimen islamófobo y racista, pero no podemos olvidar que han sido planificados desde una posición de ultraderecha basada en ideas supremacistas que parten de la base de que hay determinadas personas que por su condición son superiores a otras, y que, en consecuencia,  sus ideas, creencias y valores están por encima de las del resto. Esa es la razón que lleva a que cuando deciden que ellos, por su condición, son los que tienen la capacidad para desarrollar determinados roles y funciones nadie diferente pueda ocuparlos, pues si lo hacen lo interpretan como una usurpación y un ataque que debe ser contrarrestado.
Este planteamiento es la esencia del machismo al situar, hace 10.000 años, allá por el Neolítico, la condición de los hombres como superior a la de las mujeres, pilar básico sobre el que luego se han introducido otros elementos de discriminación conforme se iban incorporando personas de diferentes características a los núcleos de población cada vez mayores y más complejos. La forma de pensar no ha cambiado en esencia, tal y como se ve en el propio Europarlamento cuando un eurodiputado como Janusz Korwin-Mikke pide desde la tribuna que las mujeres cobren menos porque “son más débiles y menos inteligentes”,u otro eurodiputado, también polaco y de ultraderecha, en este caso Stanislaw Zóltel, ha insistido recientemente (7-3-19) en el mensaje de que “hay tareas para hombres y tareas para mujeres”.
Esa idea basada en la condición como referencia para organizarlo todo es la razón de que cada vez haya más perfiles en las redes sociales que construyen sus argumentos desde la referencia de ser “un hombre blanco y hetero”para así demostrar y reivindicar su condición y presentarla como plataforma superior para lanzar sus argumentos en cada uno de los elementos que la componen:
  1. Hombre como referencia superior a las mujeres
  2. Blanco como referencia superior a otros grupos y extranjeros
  3. Hetero como referencia superior a otras orientaciones sexuales e identidades de género, pues no basta ser “hombre y blanco”, sino que además hay que ser heterosexual, tal y como la cultura patriarcal dice que han de ser los hombres.
Puro machismo. Un machismo que está en la esencia de toda esta construcción, puesto que el machismo es cultura, no conducta. La cultura que define esas identidades y al mismo tiempo establece las pautas, formas, espacios… de relación y convivencia en sociedad a través de lo que consideran que es el “orden social” y las ideas, valores, creencias, costumbres, tradiciones… que lo definen. Por eso, cuando interpretan que ese orden es alterado se ven en la necesidad de corregirlo, y de hacerlo con ese doble componente que imprimen a su conducta: el de castigo y el de lección.
Castigo sobre las personas concretas que entienden que lo han cuestionado (mujeres, extranjeros, practicantes de otras religiones, homosexuales, trans…), y lección para el resto en un doble sentido, por un lado, para los grupos diana que pueden sufrir esas agresiones con el objeto de que no se salgan de los roles, espacios, tiempos… asignados; y por otro, para toda la sociedad, con la idea de que sea consciente de los auténticos valores que le dan sentido, y de que hay gente que está dispuesta a defenderlos en cualquier momento.
El machismo está cada vez más organizado y articulado sobre esos elementos nucleares que vinculan la capacidad y el disfrute de los derechos a la condición de las personas, por eso en una época en la que la Igualdad avanza de forma imparable, y las mujeres ocupan el protagonismo y el liderazgo de la transformación social y cultural que se está produciendo, tanto a nivel local  como global, debemos estar pendientes de todo lo que sucede cada día para erradicar la violencia que ejercen y prevenir los golpes que dan desde sus posiciones y condición. Algunas de las informaciones que han aparecido estos días sobre el atentado de Brenton Tarrant lo han recogido de forma clara, el principal problema que lleva a este tipo de ataques es la “cultura online que existe, las redes sociales y las webs sobre asesinos de masas”, justo lo mismo que ocurre con la violencia machista y el odio que se inyecta a diario contra las mujeres con total impunidad.
“El machismo es la ideología de las ideologías”ya lo escribí en “La trampa del odio fragmentado” (19-6-16) tras el atentado de Orlando contra gais y lesbianas, por eso conforme pasa el tiempo y la Igualdad se asienta más, aumenta también la reivindicación de sus posiciones de poder a través de la exhibición de su condición de “hombre blanco y hetero”… Lo dicho, puro machismo.