Leonardo García Tsao
Esta edición será la última dirigida por el eficiente José Luis Rebordinos, quien ha sabido balancear las diferentes secciones del festival y hacerlas atractivas. Como ya he señalado muchas veces, por cuestiones de calendario, la sección oficial de competencia suele ser la más débil. Cada año, Rebordinos y su equipo se esfuerzan por que no sea así. Y, ante todo, la competencia sirve de escaparate para las producciones españolas más sobresalientes de la temporada.
Desconozco a los directores que ahora compiten: Roberto Bueso ( El mal padre), Mikel Gurrea ( Santos) y Javier Ruiz Caldera ( 5 minutos más). Y sorprende que no haya ahora una realizadora, como en años anteriores. Fuera de competencia, la oferta se amplía con autores más conocidos –Fernando Trueba, Daniel Monzón– y un par de series, El castillo y Más allá de la sociedad.
De Latinoamérica figuran el chileno Pablo Larraín con la miniserie Mis muertos tristes y el argentino Benjamín Naishtat con Glaxo. No debe extrañar la ausencia de títulos mexicanos. Por alguna razón misteriosa, San Sebastián lleva años ignorando el producto nacional, que sólo es admitido en otra competencia, la de la sección Horizontes Latinos. Y esta vez la participación es numerosa: Ceniza en la boca, de Diego Luna, Chicas tristes, de Fernanda Tovar, Moscas, de Fernando Eimbcke y Seis meses en el edificio rosa con azul, de Bruno Santamaría Razo. Todas ellas se estrenaron antes en Berlín o en Cannes. Mientras en la sección Nuevos Directores compite otro título mexicano: Morro, segundo largometraje de Rodrigo García Sáiz, egresado del ENAC.
El más conocido de todos ellos, el también actor Diego Luna, participará también en algo llamado Conversaciones, donde diferentes cineastas expondrán sus puntos de vista.
Una de las secciones más fuertes del festival es la Retrospectiva, dedicada esta vez al cineasta francés José Giovanni, cuya reputación como hampón en la vida real explica su gusto por el thriller policiaco y el cine negro. Además de las películas dirigidas por Giovanni, están las que otros directores como Jean-Pierre Melville, Claude Sautet y Jacques Deray dirigieron sobre novelas y/o guiones escritos por el mismo.
Y desde luego, está la útil sección Perlak, que recupera películas premiadas o elogiadas en Cannes, sobre todo, pero igualmente algunas recién exhibidas en Venecia, entre otros festivales.
Finalmente, los premios honoríficos Donostia se entregarán en esta ocasión a personajes realmente meritorios como son el realizador alemán Werner Herzog y la actriz británica/australiana Naomi Watts. El primero presentará su más reciente ficción Bucking Fastard (algo así como Cinche Pabrón), que apenas compitió en Venecia.
X: @walyder
No hay comentarios.:
Publicar un comentario