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1/29/2013

El IFE y sus extravíos





Editorial La Jornada

Según la Unidad de Fiscalización del Instituto Federal Electoral (IFE), el único candidato presidencial que rebasó los topes de gastos de campaña en el proceso electoral pasado fue Andrés Manuel López Obrador, de la coalición Movimiento Progresista. Si en su sesión de mañana el Consejo General del organismo aprueba tal dictamen, ello se traduciría en una multa de 63 millones de pesos para los partidos que integraron esa alianza: el de la Revolución Democrática, el del Trabajo y el Movimiento Ciudadano. En contraste, la oficina referida exoneró de esa falta a la coalición Compromiso por México (PRI- PVEM), que postuló a Enrique Peña Nieto, y al Partido Acción Nacional, cuya abanderada fue Josefina Vázquez Mota; adicionalmente, la Unidad de Fiscalización del IFE encontró diversas irregularidades en el conjunto de las candidaturas, especialmente la priísta-verde, por irregularidades en el manejo de gastos de campaña y omisiones de información a la autoridad.

El primero de los puntos señalados es, con mucho, el que más llama la atención porque choca frontalmente con la generalizada percepción social, documentada por los medios, de que el aspirante presidencial de las izquierdas fue el que llevó a cabo la más austera de las campañas, en tanto que sus rivales priísta y panista realizaron un derroche de gastos tan inocultable como desproporcionado respecto de los recursos públicos manejados por sus partidos respectivos, tanto en los ámbitos federal como estatal y municipal.

En el caso del Revolucionario Institucional, el financiamiento de campaña estuvo, además, marcado por las operaciones oscuras de dinero con las célebres tarjetas Monex, los plásticos de prepago de una tienda de autoservicio y las tarjetas de saldo de telefonía celular, instrumentos de pago que fueron adquiridos en forma triangulada y repartidos copiosamente en amplios sectores del electorado. Cabe recordar que el Movimiento Progresista recabó, entre julio y agosto del año pasado, miles de esos instrumentos, además de toneladas de objetos propagandísticos, y que en el mes siguiente el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la federación (TEPJF) desechó sin gran trámite tales indicios de una compra masiva de votos. La semana pasada el propio IFE reconoció la existencia de las tarjetas Monex, las tuvo por legales e ignoró que en su compra intervinieron empresas fantasmas, además de que no se acreditó la procedencia legal del dinero invertido en las transacciones correspondientes.

Un ejemplo de la manifiesta disparidad de los recursos manejados en las campañas de Peña Nieto y Vázquez Mota, por un lado, y la de López Obrador, por el otro, es el rubro de transporte y logística: en tanto los primeros se movilizaron de manera regular en aviones y helicópteros privados, el segundo recurrió en forma sistemática a vuelos comerciales y al transporte terrestre. El contraste se repitió en la publicidad en espectaculares, en la logística y en la producción y obsequio de los llamados utilitarios propagandísticos.

En suma, en su revisión de los gastos del pasado proceso electoral la Unidad de Fiscalización del IFE parece haber optado por un acomodo de números contrario a las realidades atestiguadas por el grueso de la sociedad. Si su Consejo General convalida tal extravío, el organismo encargado de organizar y vigilar los procesos electorales estará lanzando el mensaje ominoso de que quienes señalen irregularidades serán acusados de ellas, lesionará en forma permanente lo que le resta de credibilidad, refrendará el desaseo de sus principales funcionarios durante la pasada elección presidencial y causará daño grave a los anhelos sociales de democracia efectiva que le dieron origen.

1/21/2013

Vayan midiéndole el agua a los camotes: advertencia/demostración de la represión del 1º de diciembre


Nosotros ya no somos los mismos

Ortiz Tejeda
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Reunidos en Huexca, Morelos, representantes de 50 universidades de 11 estados coincidieron en que México requiere de una oposición que no negocie ni sea cooptable, y que #YoSoy132 debe ser un referenteFoto Rosa Rojas

¿Y quién fue el villano o la villana que me metió en este berenjenal? (Berenjenal no únicamente es plantación de berenjenas, sino una situación problemática y de difícil solución). Por más que desaforadamente busco responsables de mi incómoda ubicación, no encuentro sino un solo nombre: el propio. Estoy convencido de que no hay peor problema en el mundo que aquel del que no puede uno echarle la culpa a otro: éste es mi caso. ¿Qué hago? Confiemos en que ¡Dios protege la inocencia! y empecemos por lo más fácil: Enrique Peña Nieto.

Únicamente en el mundo de la irracionalidad, la cerrazón y la inconsecuencia, en los pabellones donde prolifera la enfermedad del infantilismo (¿se acuerdan de esta referencia?) se puede pensar que Peña Nieto (nada más como el gallego de los gracejos: ¡por joder!) atentara contra sí mismo, en el día más importante de su vida, orquestando una serie de actos vandálicos, de tropelías de tal envergadura que exigieran la imprescindible movilización de las fuerzas policiacas, a fin de restablecer el orden y la paz social. Desde esta óptica, la opinión pública no sólo consideraría que la violencia defensiva era plenamente justificable, sino que aplaudiría que el gobierno entrante, desde sus inicios, sentara las bases de las nuevas reglas del juego para los próximos seis años. Sería como matar dos pájaros con una sola bala de goma: la aprobación social a la firme acción policiaca en la inauguración del ejercicio de gobierno 2012/18, y la advertencia/demostración que, en términos de la ciencia política contemporánea, podría expresarse como: vayan midiéndole el agua a los camotes.

Estas hipótesis me resultan tan descabelladas como las esgrimidas por quienes, como simple reflejo condicionado, culparon a Andrés Manuel de los desaguisados de diciembre. Éste, con anticipación, marcó su raya. Mantuvo su derecho al no reconocimiento de los resultados electorales, pero no arriesgó ni un ápice el futuro de Morena. Tan sólo los muchachos del #YoSoy132 convocaron abiertamente a la protesta, pero no dieron cabida a ninguna acción encubierta o subrepticia. El equipo de Peña Nieto, por su parte, planchó y dejó tersa la ceremonia oficial. No jaló la cuerda; es decir, no compró riesgos, por ejemplo, extendiendo innecesariamente los tiempos: unos cuantos minutos para el acto protocolario en San Lázaro y, luego, bajo el amparo del Palacio Nacional, el mensaje. No hubo un instante en que la protesta amenazara mínimamente la trasmisión constitucional. Entonces, como diría el clásico: pero qué necesidad.

Un principio de lógica, de sentido común y pragmatismo rige hoy por hoy las actividades productivas, financieras, comerciales, políticas y aun las educativas, culturales y hasta las afectivas. Se refiere a una técnica ubicada dentro del ámbito de la teoría de las decisiones que se denomina costo/ beneficio, y cuyo solo enunciado evidencia de qué se trata. Aprovechemos este principio para darle mate a la cuestión: ¿qué beneficios podría acarrear a Enrique Peña Nieto, que el día de su toma de posesión, a un muy moderado movimiento de protesta se respondiera con una cruenta escalada de violencia y represión que además repercutiría, inevitablemente, en el ámbito internacional? ¡Esta columneta sostiene que ninguno! La mencionada hipótesis del ejemplo advertencia se exhibe como absoluta estupidez.

Pero, además, ¿y los costos? Entre más lo pienso más me aterro. Los desmanes del 1º de diciembre, con no ser, ni con mucho, de los más graves de los tiempos recientes, pudieron provocar consecuencias de verdad fatales. Decirlo de golpe y sin tintes dramáticos muestra la verdadera dimensión de los estúpidos riesgos a los que criminalmente fuimos enfrentados. Imaginemos un escenario, ciertamente catastrófico, pero ciertamente factible: el día primero, después de cruentas refriegas en diversos rumbos de la ciudad, el saldo final es un amplio número de muchachos detenidos, golpeados, con muestras de tortura y algunos heridos de gravedad, de los cuales en las siguientes 24 horas fallecen 2 o 3. Si de la bazuca en San Ildefonso, del desagravio en el Zócalo y del 2 de octubre en Tlatelolco, todo quedó documentado, ¿se imaginan cómo, en minutos, estarían atestadas las redes sociales, nacionales y extranjeras, los medios de todo tipo con las pruebas fehacientes de la represión? Mal, muy mal para el gobierno entrante y, por supuesto, para el país. ¿Pondría en riesgo toda esta catástrofe el ascenso de Peña Nieto a la Presidencia? ¡Claro que no! Pero las condiciones para el ejercicio de una eficaz gobernabilidad se habrían agotado irremediablemente. Los dos últimos años del sexenio iban a ser un infierno, de arriba abajo y de abajo arriba.

Pues, precisamente por eso, por la dimensión del daño social al que se nos expuso, los gobiernos federal y local no pueden permitirse en manera alguna la libertad de olvidar, de dar carpetazo a este asunto con el pretexto de que al fin y al cabo hubo un final, casi feliz. Como defensa personal, por instinto de conservación, los dos gobiernos tienen que dejar esclarecido quiénes son los responsables de esas criminales acciones que nos tuvieron, durante algunas horas, en el borde mismo de la tragedia. O se les descubre, exhibe y castiga, o automáticamente se les estarán extendiendo acreditaciones 007 para efectuar en la primera oportunidad un reprise, encore, remake.

Platicaba sobre el tema con unos amigos y festinábamos que el operativo hubiera fracasado por el alto grado de estulticia con el que fue planeado y realizado. ¿Tú lo habrías hecho mejor?, me preguntó uno de ellos, con sorna y leche malísima. Yo no lo habría hecho, punto. Pero, insistió, como dicen los gringos cuando no quieren incriminarse con una declaración: ¿hipotéticamente hablando? Bueno, hipotéticamente puedo planear los secuestros de Carlos Slim, la profesora Gordillo y la aparición estelar del dip. Muñoz Rocha. Voy a intentarlo, pero disculpen que haga una descripción muy esquemática de mi propuesta, pero se trata de una audaz improvisación, y el espacio es más breve que el de Pablito Milanés, pero si Ben Affleck se aventó la jalada de Argo, ¿qué me evita a mí intentar un filme de ciencia ficción?: Las fuerzas del orden, vanguardia de los derechos humanos.

Convoco a mis mejores gerentes de producción; es decir, capaces y discretos. Les explico acuciosamente el argumento del filme que me propongo: no se trata en lo absoluto de violencia policiaca en contra de jóvenes indignados: no habrá un solo protestatario golpeado, reprimido, apañado. La selección del reparto será rigurosa: en las entidades cercanas al DF se seleccionarán 2 o 3 pelotones de jóvenes no mayores de 30 años. Junto con los chilangos no deben exceder de 250 elementos para asegurar control, eficiencia y secrecía. El aspecto físico de los escogidos conviene que sea variado y las vestimentas propias de cada estrato social, pero cuidando mucho los peinados. De ninguna manera casquete corto o pelo a la brush, que distinguen a cadetes y guardias presidenciales. Son preferibles las rastas, las cabelleras de colores y el corte mohicano. Por supuesto no hay discriminación en razón de sexo, con tal de que no haya más de 10 diferentes. Deben preferirse flac@s, nervud@s, ágiles, pero algún@s ventrud@s, con camisetas tres tallas menores, son inevitables. Serán trasladados al DF dos días antes de la acción, por transporte público, en pequeños grupos y a diferentes horarios, se les ubicará en hoteles de paso (¿cuáles no lo son?) y moteles modestos, se les intercalará para que no estén juntos los originarios del mismo estado. Se les recogerán celulares, cámaras y se evitarán llamadas de larga distancia. Absolutamente prohibida la ingestión de licores y el uso del más light de los enervantes. A algunos se les proporcionarán credenciales ficticias y se seleccionará a los que, por sus cualidades específicas, deban cumplir acciones de mayor responsabilidad.

Como ven, apenas estoy en las tareas de preproducción y el tiempo y espacio se me agotaron. Falta no sólo el nudo esencial del filme, sino la descripción de los highlights que hacen memorable una película. La rápida pero fundamental capacitación de los actores, la utilería, que aquí es esencial y, bueno, por supuesto, el presupuesto. La próxima junta de producción se dará a conocer el lunes, aunque a lo mejor será extemporánea, pues las autoridades seguramente ya aclararon todo para ese día del Señor.

12/29/2012

“La lucha sigue”, dijo Rita al salir de Santa Martha

NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Queda en libertad única mujer consignada por disturbios

Especial | mujeressinmiedo.blogspot.com
Por: la Redacción
Cimacnoticias | México, DF.-“Aún estando en libertad la lucha sigue”, dijo anoche Rita Neri Moctezuma al salir libre del reclusorio femenil de Santa Martha Acatitla, tras 27 días en prisión luego de que fue detenida de manera arbitraria durante los disturbios por la llegada de Enrique Peña Nieto a la Presidencia, el pasado 1 de diciembre. 

Rita Neri, de 22 años, estudiante de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia (ENEO), se encontraba ese día con sus compañeros Ana Lilia Yepez y Obed Palagot, en el Centro Histórico, cuando presenciaron los abusos policiacos en la calle de Filomeno Mata.

Rita, Ana Lilia y Obed exigieron a los agentes que dejaran en libertad a las y los detenidos, pero en respuesta fueron aprehendidos.

Rita relató que fue perseguida y arrestada en la calle 5 de mayo. Los granaderos que la detuvieron la sometieron, la jalaron del cabello y la subieron a un camión después de recibir la orden de uno de los policías: “Llévala para allá para darle en su madre”. En tanto, su amigo Obed era agredido por otros 10 policías.

En una de las represiones más brutales por parte de policías locales y federales desde los hechos violentos de San Salvador Atenco, Estado de México, en 2006 –en los que decenas de mujeres sufrieron abuso y violaciones sexuales–, también las jóvenes padecieron transgresiones a sus Derechos Humanos (DH).

Tras los disturbios del pasado 1 de diciembre fueron detenidas en las afueras de la Cámara de Diputados y el Centro Histórico 102 personas, 21 de ellas mujeres, la mayoría estudiantes universitarias.

Las y los detenidos fueron trasladados a la Agencia 50 del Ministerio Público local, donde, según testimonios, pasaron frío, hambre, sed, y padecieron agresiones físicas, psicológicas y verbales.

Las y los jóvenes narraron en su momento que fueron detenidos injustamente, y que sufrieron golpes, vejaciones y humillaciones por parte de las fuerzas de seguridad.

Por falta de pruebas en su contra por el delito de “ataques a la paz pública”, la mayoría de las y los arrestados salieron libres en los primeros días, pero Rita Neri y otros 13 presos llevaron un proceso penal de casi un mes hasta que ayer lograron su liberación tras el pago de una fianza.

El encarcelamiento de la joven generó una fuerte movilización social de grupos como el YoSoy132 y agrupaciones defensoras de los DH para exigir su libertad inmediata.

Otras mujeres que padecieron abusos policiales el 1 de diciembre son Judith Contreras, quien fue aprehendida por supuestos actos vandálicos en un hotel; Mariana Muñiz, quien sólo leía poesía durante la manifestación, y Jessica Reyna, quien tomaba fotografías cerca de Paseo de la Reforma, donde ni siquiera hubo disturbios.

12/17/2012

La provocación del primer día



Adolfo Gilly
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Los hechos violentos en la ciudad de México el día de la toma de posesión de la Presidencia de la República por Enrique Peña Nieto fueron producto de una bien preparada provocación contra la ciudad, sus habitantes, el movimiento estudiantil y la vida democrática. Quedarán registrados, al igual del afamado error de diciembre de 1994, como la provocación de diciembre. Múltiples testimonios estudiantiles y ciudadanos sustentan el relato que sigue.
Desde junio de 2012, semanas antes de la elección del 1º de julio, se estableció en el Monumento a la Revolución un campamento de protesta que se llamó Acampada Revolución. Era un espacio abierto, al cual se sumaron no sólo estudiantes, sino también vecinos y otras personas que se dijeron solidarios con los estudiantes. En el desarrollo de la campaña esta actividad resultaba normal y no surgieron de allí actos violentos.
Semanas antes del 1º de diciembre, en el marco de la llamada lucha contra la imposición, el campamento experimentó la afluencia de unas decenas adicionales de participantes (entre 40 y 60 personas, dicen los testigos). Fueron bien recibidos, en la creencia de que el descontento y la protesta iba creciendo a medida que se aproximaba el 1º de diciembre, supuesto que en la vida de la ciudad ningún hecho significativo corroboraba. La impugnación de los resultados electorales iba adelante por la correspondiente vía jurídica.
Cuando faltaban pocos días para la ceremonia en San Lázaro algunos de esos nuevos participantes comenzaron a dar cursos de uso de arcos y flechas con fines de autodefensa. Por voluntad, fantasía o inexperiencia estaban atizando una disposición al choque violento. Hay que estar preparados por si nos atacan, decían.
Una semana antes del 1º de diciembre la Policía Federal estableció su imponente cerco de vallas metálicas en torno al Palacio Legislativo de San Lázaro, cubriendo varias calles de distancia. Semejante despliegue de fuerza estaba creando un clima de confrontación y zozobra. Las protestas de los vecinos obligaron a un repliegue parcial del cerco policial, pero no al retiro.
El escenario de la violencia estaba montado. Tal despliegue, inusitado y no necesario, era un anuncio y una invitación a la confrontación. La Policía Federal estaba aún bajo el mando de Genaro García Luna.
* * *
El 1º de diciembre en las muy primeras horas de la madrugada llegaron al monumento unos cuantos de esos mismos. Traían unos carritos de supermercado cargados de botellas, materiales inflamables (termita, entre ellos), huacales, palos de beisbol y mochilas también cargadas. Muchos de los estudiantes no estuvieron de acuerdo, pero tampoco pudieron impedir que esos partidarios de la violencia defensiva, sinceros o simuladores, se sumaran a la marcha. Los estudiantes del Movimiento de Aspirantes de la Educación Superior, entre otros grupos, se retiraron.
La justificación de los preparados para la defensa estaba servida. La Policía Federal había establecido desde una semana antes su enorme, innecesario y amenazante cerco en torno a San Lázaro. Era un desafío a la población y en sí mismo una provocación al choque. Desde ese cerco estaba decretado que para el 1º de diciembre se esperaba violencia y la habría. Era la mecha puesta para que cualquiera la encendiera y se desataran violencia y descontrol. Y hubo quien llegó con el encargo de pegarle el fuego.
En las redes sociales circularon invitaciones como ésta:
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Del Monumento a la Revolución, a las 4:30 de ese día, salió rumbo a San Lázaro una marcha de unas 300 a 350 personas. En vano trataron muchos de los presentes de disuadir a los defensivos para que dejaran sus artefactos. Algunos entonces se retiraron. A otros los retuvo el desafío macho: ¿Qué, tienen miedo? ¡Que se vayan los cobardes! No va a pasar nada, es sólo para defendernos si nos atacan.
Esta reducida columna llegó a San Lázaro a las 5:45. Allí, a prudente distancia de la valla metálica, ya estaba un contingente de la CNTE, menos de 2 mil personas entre hombres, mujeres y niños en pacífico plantón. Se estaban formando en orden, lejos de la imponente valla metálica. Tardaron como una hora en acomodarse y allí permanecieron, sin avanzar.
El grupo que venía desde el monumento esperó. Por fin alguien decidió que era tiempo de ir adelante y junto con otros grupos, venidos de rumbos desconocidos, se arrancaron a las 7 horas y desfilaron junto a la valla metálica, golpeándola con palos en gran estruendo. Quienes por inexperiencia, violencia o malevolencia desencadenaron esta acción estaban en realidad calentando los ánimos de los policías federales para lo que vendría después.
Resultó entonces que, casualmente, uno de los paneles de la sólida valla metálica de tres metros de altura estaba flojo. Apareció una cuerda con un gancho de tres puntas en su extremo, engancharon ese panel, lo derribaron y se abrió el hueco. Eran pasadas las 7 y otros manifestantes, ajenos al primer grupo, se acercaban desde la estación de Metrobús.
Algunos del primer grupo empezaron a arrojar piedras a los federales y éstos las devolvían. Siguieron las botellas con líquido inflamable y otros proyectiles con el material flamable termita. Entonces los federales avanzaron hacia la valla y, por ese mismo trecho abierto, comenzaron a disparar balas de goma y cartuchos de gases lacrimógenos a la altura de los cuerpos y en tiro directo. Entretanto el ambiente se había vuelto irrespirable.
Una bala de goma dio en el rostro a Juan Uriel Sandoval Díaz, de 22 años de edad, y le sacó un ojo. Un cartucho de gas dio en la frente a Juan Francisco Kuy Kendall de 67 años, quien sigue en coma. Así fue como en mayo de 2004 la policía del estado de México mató en San Salvador Atenco a Alexis Benhumea. ¿Recuerdan?
Ante tal violencia, los estudiantes que quedaban se replegaron, como antes los maestros, mientras los violentos les gritaban: pinches charros pendejos, se van. El gas pimienta impedía respirar y los pañuelos mojados no bastaban. Cuenta Trinidad Ramírez –doña Trini–, dirigente de Atenco, que ella, al igual que otros, trató de contener con razones a los violentos. Uno de los encapuchados le respondió: ¡Cállese, pinche vieja!. La provocación estaba en su apogeo. Testimonios similares se cuentan por docenas.
* * *
Según múltiples testigos, el primer choque tuvo lugar desde las 7 hasta las 7:25. Diez minutos después, a las 7:35, se inició un segundo enfrentamiento. Concluyó en punto de las ocho. Siguieron intercambios de gritos y amenazas. Algunos estudiantes se acercaron a la valla y por entre las rejillas metálicas pudieron ver, reconocer y fotografiar al menos a dos civiles de los que habían venido desde el Monumento a la Revolución, uno narizón, el otro gordo, departiendo con los federales y riendo y abrazándose entre sí. Sus siluetas y sus rostros aparecen en una foto publicada en La Jornada en la columna de Julio Hernández López. Si las autoridades quieren sus nombres no tienen más que buscarlos en sus registros.
A las 10 de la mañana apareció un camión de basura, conducido por un encapuchado y con otros cinco o seis en la caja. El camión enfiló hacia la valla. Los que iban trepados en la caja se bajaron. El conductor iba con su puerta abierta. Lanzó el pesado vehículo contra la valla y, metros antes del impacto, se arrojó fuera, cual James Dean en Rebelde sin causa.
Allí se multiplicaron los disparos de gas pimienta y otros grupos de encapuchados empezaron a destruir todo el mobiliario urbano a su alcance en los alrededores: casetas, postes de señalización, paneles de publicidad. La estación San Lázaro del Metrobús quedó hecha trizas. Algunos vecinos se asomaban por las rendijas de puertas y ventanas y miraban con azoro la destrucción irracional de su entorno cotidiano.
Poco después llegó un carro de bomberos a apagar el fuego del camión de basura. Un grupo de encapuchados quiso tomarlo e impedir su tarea, otros querían secuestrarlo para ellos. Por fin lo abandonaron con el parabrisas roto y la carrocería dañada. Las ambulancias se llevaron a los heridos de gravedad.
Un grupo de violentos desconocidos, enarbolando playeras con manchas rojas y diciéndoles que no fueran cobardes y no abandonaran a sus compañeros heridos. trataba de impedir la salida a quienes querían alejarse de un enfrentamiento absurdo, cuya razón de ser bien conocían los organizadores de esta provocación que algunos se atrevieron a llamar la batalla de San Lázaro.
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La violencia desencadenada después en el centro de la ciudad es otra historia. Fueron destruídos metódicamente vidrios y mobiliario de los negocios de avenida Juárez al menos durante un cuarto de hora sin que la policía moviera un dedo. Entonces desde el gobierno de la ciudad, todavía bajo el mando de Marcelo Ebrard, se dio a la policía del Distrito Federal la orden de reprimir y ésta se lanzó, no sobre los destructores de vitrinas, sino sobre los transeúntes y el público, joven o viejo, en la plaza de Bellas Artes y en La Alameda. Así suscitó la reacción defensiva de ese público y la respuesta irracional y enardecida de los policías, que detenían a quienes se ponían a su alcance, a quienes les reclamaban su proceder o a quienes nomás tomaban fotografías. Todo está registrado en fotos, videos y cámaras de vigilancia.
Esa tarde Marcelo Ebrard declaró por tres veces que los sucesos de Bellas Artes y La Alameda habían sido producto de una provocación. No dijo de dónde provenía y por qué cayó en ella.
No veo razón para que el nuevo jefe de Gobierno, y con él la ciudad entera, acepte heredar las consecuencias de las grandes provocaciones del 1º de diciembre contra la ciudad, los estudiantes y el gobierno capitalino entrante días después, el 5 de diciembre. Es razón y es justicia desistirse de la acción penal en todos los casos pendientes y poner en libertad a los 14 presos políticos restantes, única decisión equitativa ante la perversa confusión creada por las burdas provocaciones de ese primer día del nuevo sexenio.

12/14/2012

Artículo 362, margen de arbitrariedad




La Jornada
El artículo 362 del Código Penal vigente para el Distrito Federal establece sanciones de entre cinco y 30 años de prisión para quienes, mediante la utilización de sustancias tóxicas, por incendio, inundación o violencia extrema, realicen ataques a la paz pública o perturbación de la paz pública. Por añadidura, el artículo 254 impone penas adicionales de cuatro a 10 años de cárcel y de 200 a mil días de multa a quien integre una organización de hecho de tres o más personas para cometer, en forma permanente o reiterada, ataques a la paz pública.

Si bien los medios del delito, salvo la violencia extrema, están claramente tipificados, las figuras de ataque o perturbación de la paz pública son ambiguas e indefinidas y crean un enorme margen de arbitrariedad y discrecionalidad para la aplicación de la ley: en ella podrían caber desde una riña callejera hasta un atentado terrorista. La disposición referida puede usarse como una coartada para perseguir, reprimir, condenar y encarcelar a disidentes políticos y sociales según convenga a las autoridades locales en turno, por cuanto cualquiera que participe en una expresión de protesta que derive a la violencia podría, incluso si ha actuado en forma pacífica y legal, ser involucrado en las figuras delictivas señaladas.

Fue precisamente eso lo que ocurrió el pasado primero de diciembre, cuando, tras los actos vandálicos perpetrados por grupos de choque de origen y propósitos inciertos, decenas de jóvenes manifestantes y simples transeúntes fueron capturados con exceso de violencia, maltratados de diversas maneras y remitidos a la autoridad judicial. Catorce de esos ciudadanos permanecen recluidos en distintas cárceles, por más que existen documentos que prueban su palmaria inocencia.

Ayer, un centenar de integrantes del movimiento #YoSoy132 se manifestaron frente a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal en demanda de la liberación de los 14 y de que sea derogado el artículo 362 del Código Penal capitalino. La exigencia de los manifestantes es procedente. Sin desconocer la necesidad de perseguir y castigar actos vandálicos y faltas administrativas como los cometidos en el centro de esta capital el día de la toma de posesión de Enrique Peña Nieto, la persistencia del referido numeral es peligrosa, en la medida que establece sanciones para un delito abstracto, difícilmente reductible en el ámbito penal y carente de tipificaciones concretas. En esa medida, el artículo referido representa un peligro para la vigencia de los derechos humanos y sociales.

Es inevitable, por otra parte, vincular el contenido del artículo 362 del Código Penal capitalino con el tristemente célebre delito de disolución social, creado durante la década de los 40 del siglo pasado con propósitos de persecución política, aplicado a discreción de la autoridad para detener y encarcelar a activistas sociales, líderes políticos y a simples críticos del régimen, y cuya derogación fue uno de los reclamos principales del movimiento estudiantil de 1968, violentamente reprimido por el régimen de Gustavo Díaz Ordaz.

Hoy hay 14 personas a la espera de ser procesadas con base en una legislación injusta, anacrónica y ambigua, y a partir de los atropellos policiales documentados por la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, que, como se dio a conocer ayer en estas páginas, no sólo consistieron en un uso desproporcionado de la fuerza –en 75 por ciento de las capturas– sino también en una visión discriminatoria y criminalizadora de los jóvenes.

En suma, en la ciudad capital –que se precia de ser una de las más progresistas del país– persisten prácticas autoritarias inadmisibles y la aplicación de leyes que facilitan la discrecionalidad y la arbitrariedad. Cabe esperar del gobierno y la legislatura locales que el primero se desista de los cargos que pesan sobre los 14 presos del primero de diciembre y que permita su liberación, y que la segunda realice las modificaciones legales pertinentes.

Declaración de la Liga de Unidad Socialista


El provocativo regreso del PRI

LUS


¡ALTO A LA REPRESIÓN!
¡LIBERTAD INMEDIATA A LOS DETENIDOS EL 1° DE DICIEMBRE!

La vuelta del PRI a la presidencia de la República se ha dado como era de esperarse: con un despliegue inaudito de fuerzas represivas (sólo en el Distrito Federal se calcula que participaron entre 8 y 10 mil efectivos policiacos) y con las inevitables acciones represivas que tal alarde provocativo de fuerzas produce en la ciudadanía, que con todos sus derechos constitucionales vigentes, protestaba el 1° de diciembre contra la imposición del presidente de la restauración priista, Peña Nieto.
En la capital de la República, en Guadalajara, en Monterrey y en muchas otras ciudades se expresó ese repudio por la vuelta del PRI. Ominosamente se inicia el sexenio de la restauración priista con decenas de heridos (un estudiante de la UACM tan grave que perderá un ojo por la represión sufrida), decenas de presos y con la presencia de granaderos y policias federales (muchos de ellos soldados vestidos de policías) en las calles arrojando gases lacrimógenos y apaleando a los ciudadanos.
La violencia y el terrorismo estatales en su mejor versión priista que nos recuerda los nefastos años de Díaz Ordaz y Echeverría.
Estos han sido los factores de la auténtica provocación a toda la población que ha escenificado el PRI a su vuelta a Los Pinos. Esa es la respuesta que da el poder al sentimiento de frustración y el descontento que se profundiza en el seno de las amplias capas de la población ante la injusticia, la desigualdad y la represión crecientes. Esos son los métodos conocidos priistas para solucionar en especial las demandas de una juventud exasperada ante la carencia de empleos, de educación, de perspectivas que le ofrece hoy la corrupta sociedad capitalista.
Es la política que corresponde a la decadencia de un régimen que encuentra frente a una situación social potencialmente explosiva.
La complicidad de los partidos "registrados"
Pero la vuelta del PRI se da en un contexto que no es el mismo al prevaleciente antes del año 2000 cuando perdió por primera vez la presidencia de la República. Hoy la democracia capitalista del dinero incluye a los partidos "registrados" privilegiados con las bolsas multimillonarias del corrupto IFE. Los dos partidos claramente colocados a la derecha, en el "centro derecha" el PRI y en la "extrema derecha" el PAN, de hecho han venido gobernando en alianza a veces tácita y a veces explícita el país en los últimos años. El PRD que nació hace 25 años para realizar una "revolución democrática" hoy es el tercer pilar político principal del régimen: en el Distrito Federal el jefe de gobierno perredista Marcelo Ebrard se ha caracterizado como un neoliberal, antisindicalista y aliado con los grandes capitales como cualquier gobernador del PRIAN. Y todo indica que Miguel Ángel Mancera, su sucesor seguirá ese mismo camino.
Por eso Peña Nieto ha convocado al PAN y al PRD a pactar "un acuerdo por México" al que presurosas las direcciones de ambos partidos han respondido positivamente. Para el PRI es fundamental volver a poner pie en la capital de la República de donde fue expulsado desde 1997 y ahora la dirección conciliadora del PRD le ofrece en bandeja esa posibilidad: recuperar para el priismo el centro no sólo de la oposición parlamentaria sino del fermento social explosivo de una posible transformación verdaderamente revolucionaria.
Todo esto significa, ni más ni menos, que los grupos dominantes de la economía, los señores del gran capital tanto nacional como extranjero, tendrán un régimen estatal por completo a modo de sus demandas privatizadoras (de PEMEX y de la CFE), hambreadoras (como la nueva ley laboral aprobada, como los impuestos que están en la agenda) y de recortes de los presupuestos de la educación pública y del desmantelamiento del IMSS y del ISSSTE.
El reto ante los trabajadores y el pueblo en general
¿Cómo enfrentar este desafío? Sólo organizándonos independiente, democrática y nacionalmente en una organización (frente, coalición, partidos, el nombre no es lo esencial) que verdaderamente represente y se identifique con los intereses de los trabajadores y los sectores masivos oprimidos que constituyen la absoluta mayoría de la población de México. Esa organización democrática y revolucionaria es lo que falta para que, vinculada estrechamente con estas numerosas luchas, las conduzca al éxito. Es necesario coordinar las luchas que se dan a lo largo y ancho del país pero que no encuentran un impulso concentrador que potencie su fuerza. Sólo así los trabajadores unidos con el pueblo explotado y oprimido serán invencibles: con organización y claridad de sus objetivos anticapitalistas y antiimperialistas.
Esta carencia de objetivos claramente anticapitalistas, para no decir internacionalistas, hacen que el proyecto propuesto por López Obrador de Morena carezca de perspectivas como solución a la crisis de dirección que atravesamos. Sus métodos electoralistas, su funcionamiento antidemocrático interno, el caudillismo innegable de AMLO hacen de Morena un proyecto que tiende a convertirse en un PRD bis.
Los próximos años de la restauración priista serán cruciales para definir la lucha popular después de tantos combates que no han podido consolidarse en una victoria contundente de los trabajadores y sus aliados, victoria que es la única garantía que permitirá al pueblo mexicano salir del precipicio de represioón, desempleo y decadencia en el que actualmente se encuentra.
La juventud, un sector especialmente golpeado por la crisis comienza a movilizarse: allí están los ejemplos del movimiento #Yosoy132 y ante todo del movimiento estudiantil democrático e independiente cuya vanguardia hoy mismo representa la huelga estudiantil de la UACM. Hay sectores de de esta juventud exasperados por la situación terrible por la que atraviesan ante la cual responden a veces no de la mejor y eficiente forma. Hay que educar paciente y firmemente a esta juventud que es la materia prima más valiosa de la transformación social a la que aspiramos y por la que luchamos. Muchas esperanzas están puestas en esta juventud para el renacimiento de México como un país democrático, independiente, solidario con los pueblos del mundo y encaminado hacia la construcción de un sistema no capitalista, un sistama socialista con las características específicas que son las de nuestro pueblo y sus tradiciones de lucha. Por eso nos debemos oponer firmemente a la criminalización de la protesta popular del 1° de dicembre y defender a todos los compañeros y compañeras de las organizaciones participantes. Defender a los presos políticos y exigir un castigo a los métodos represivos y provocadores de las numerosas policías participantes ese día. No a la criminalización de las víctimas y castigo a sus verdugos.
¡ALTO A LA REPRESIÓN!
¡LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS!
¡PASO A LA JUVENTUD!
¡A PREPARAR LA HUELGA NACIONAL CONTRA EL GOBIERNO PRIISTA DE PEÑA NIETO!

12/13/2012

Infiltración y provocación deliberada



John Saxe-Fernández

Como Peña Nieto (PN) anunció que instruiría al gabinete de seguridad a combatir y evitar la violencia y transitar de la campaña anticrimen calderonista, bajo auspicio de la Iniciativa Mérida –IM– de Estados Unidos (un diseño repleto de dólares para crear y nutrir clientelas de seguridad, hundido bajo el peso de 120 mil cadáveres) hacia un enfoque integral y de paulatina desmilitarización, es necesario analizar la inusitada violencia policial y callejera que se desató en el Distrito Federal y en otras ciudades del país el primero de diciembre durante la toma de posesión de PN, a la luz de un contexto de contradicciones entre esos objetivos y los hechos.

El principal problema de seguridad nacional viene del fracaso, para el 99 por ciento de la población mexicana, de los Programas de Ajuste Estructural (PAE) del FMI-Banco Mundial-BID, que por 30 años han asolado al país con sus corruptas privatizaciones, ofensiva anti-popular, desregulación a ultranza y apertura comercial unilateral, que han gestado más pobreza, polarización social, desempleo y desarticulación de vitales ejes de acumulación. De ahí la enorme informalidad económica, el crimen organizado y los vacíos de Estado en funciones vitales a la paz social y a la protección de territorio y mar patrimonial.

El endoso de PN a la regresión laboral anunció otra ronda de PAE en materia fiscal y más privatización de Pemex, con efectos sociales y políticos explosivos en el México en llamas que deja Calderón, una devastación descrita al detalle por Anabel Hernández (Grijalbo, 2012). Ello porque ante situaciones de desborde social y violencia, real o provocada, que afecta a terceros, como ocurrió días atrás, se desatendieron los protocolos vigentes para el uso de la fuerza pública, cuyos niveles y secuencias son: 1) presencia disuasiva, 2) persuasión verbal, 3) control físico de movimientos, 4) uso de fuerza no letal y 5) uso de fuerza letal, éstos dos últimos sólo en última instancia (La Jornada (LJ) 7/12/12 p.3). Antes del primero de diciembre se acordonó el Palacio Legislativo de San Lázaro y calles aledañas y se cerraron varias estaciones del Metro.

¿Cómo explicar el uso en San Lázaro de escudos policiales con planchas de acero de 5 mm, como para enfrentar a grupos con armas de alto calibre? ¿Quiénes son los responsables de los informes de inteligencia que inducían escenarios para el nivel máximo?

Durante el combate de siete horas en San Lázaro y Bellas Artes/Alameda se reportó (LJ/2/12/12 p 6) que jóvenes con pasamontañas se sumaron a la Convención Nacional contra la Imposición y al movimiento #YoSoy132. Los encapuchados ¿o halcones? ya que hay fotos de algunos en el lado policial de los escudos, llegaron bien pertrechados para neutralizar los gases, armados con palos, tubos, bombas molotov, cadenas y piedras. Fueron eje de los choques con la Policía Federal y la del DF que, afirman testigos, les dejó campo libre para que destruyeran comercios, cafés, hoteles, bancos, mobiliario urbano, etcétera, para luego regresar a encapsular y detener a manifestantes pacíficos, en su mayoría jóvenes. Como en Estados Unidos, donde se despliega una campaña de infiltración, provocación y represión contra los ocupa y comunidades opuestas a la fracturación hidráulica para extraer gas de esquisto, también caracterizada por la brutalidad policial y arrestos con penas máximas, en México fue un operativo no para minimizar la violencia, sino para enfrentar y disuadir, con daño a inocentes por el uso de armas no-letales (balas de goma en directo, reportándose su uso en ráfaga). No hubo salidas de escape. La policía cerró el frente y no permitió movilidad. Encapsuló a quienes protestaban en paz o iban de paso, acentuando la confrontación cuerpo a cuerpo. Pero no con los que, bajo paga, lucían vestimentas o claves de identificación.

Los analistas apuntan que cuando no se usa cañón de agua (o perros y caballos) para dispersar, es que se intenta provocar un choque violento y directo con civiles. Otro elemento nodal fue el traslado de detenidos, a quienes nunca se les acarrea sin inmovilizarlos. Personas que iban de paso fueron arrastradas hacia el transporte, cuando el protocolo indica que el transporte se acerca al detenido. Se procedió así para que se resistieran y declararlos en desacato. Buscaban detenciones numerosas, arbitrarias, con uso excesivo de fuerza y con acusaciones con penas de cinco a 30 años. Fue un operativo riesgoso e inútil para inhibir futuras movilizaciones de resistencia civil pacífica, criminalizándolas y con intención de afectar la base social de movimientos como el #YoSoy132.

Esto ocurre cuando Peña se acopla al ultra-secreto Acuerdo Trans-Pacífico (TPP) que penaliza países que protejan trabajadores, consumidores y medio ambiente, cuando anuncia más regresión fiscal, el despojo de la renta petrolera y las clientelas de seguridad se aferran a la IM: el brutal diseño oligárquico-imperial, paralelo al ajuste estructural.

12/12/2012

Ayúdame con esta perra, gritaba un policía que la detuvo



Rita Emilia Nery difunde en las redes sociales su testimonio de los hechos
Emir Olivares Alonso
 Periódico La Jornada
Miércoles 12 de diciembre de 2012, p. 15

El primero de diciembre pasado, Rita Emilia Nery Moctezuma se encontraba en el Centro Histórico junto con una amiga. Esperaban a otro compañero cuando se desató la trifulca entre algunos manifestantes y los granaderos.

La chica hoy se encuentra detenida en el penal femenil de Santa Martha Acatitla, acusada del delito de ataques a la paz pública. Desde ese lugar se declara inocente de los cargos que se le imputan.

En un testimonio escrito, que se difundió en redes sociales, la joven egresada de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Nacional Autónoma de México relata la manera cómo fue detenida y los tratos que ha sufrido desde su reclusión.

El día de los hechos se encontraba junto con Ana Lilia Yépez Casino (también detenida y que fue liberada el lunes siguiente por falta de elementos en su contra), en espera del novio de la segunda, Obed (Palagot, quien está preso en el Reclusorio Norte). Fue en ese momento cuando escucharon un ajetreo y por curiosidad fuimos a ver. Al llegar al punto nos dimos cuenta que la manifestación era porque un grupo de granaderos tenían un chico y una chica. Nosotros nos quedamos en el lugar hasta que vimos que los soltaran.

Cuando la gente comenzó a dispersarse –relata— ella y sus compañeros decidieron moverse a otro lado. Caminaron por un tiempo y observaron varios camiones de uniformados. Fue justo en ese momento cuando los granaderos rompieron filas y comenzó la detención de personas sobre Eje Central.

“Recuerdo que pasó un camarógrafo a un costado gritando: ‘váyanse, váyanse o los van a agarrar”. Por miedo a que me fueran a pegar (los granaderos), también corrí, pero uno, con chaleco amarillo, me tacleó y le dijo a otro ayúdame con esta perra. Este último me tomó por el brazo izquierdo y me lo colocó en la espalda de manera ruda, al mismo tiempo puso su brazo derecho sobre mi cuello. Me llevó hasta la esquina de una calle y me dejó con una policía, la cual me alzó más el brazo y me dijo que ni se me ocurriera moverme, ella me sometió de la misma manera que su compañero.”

En su testimonio, la joven afirma que le jalaron el cabello e incluso un uniformado se paró frente a ella y con tono intimidante inquirió: ¿Es otra vándala?, a lo que la mujer policía respondió afirmativamente. El granadero agregó: Llévala para allá para darle en su madre.

Relata que la llevaron hasta un camión azul con rejillas en las ventajas. Antes de llegar al camión vi como un grupo de policías agredían al novio de mi amiga en la puerta de una patrulla.

A empujones la obligaron a subir a ese vehículo, al mismo tiempo aventaron a su lado a Ana Lilia y sobre ella a Obed. Nos gritaban no levantáramos las caras, que ahora si nos había cargado la...

En la agencia 50 del Ministerio Público, a donde fueron conducidos los más de 90 detenidos de ese día vivimos frío, hambre, sed, agresión sicológica, verbal y en algunos casos física.

Pese a ser la única mujer que quedó recluida, afirma no perder la ilusión de salir libre, pues soy inocente. Al tiempo que agradece a todos aquellos que han luchado por la libertad de todos los detenidos por los hechos del primero de diciembre.

¿Qué esta pasando en México?




México es un país con grandes desigualdades sociales, el poder político y económico se concentra en pocas manos. Desde hace más de 25 años la política neoliberal a agredido a los trabajadores del campo y la ciudad. La migración, exclusión, salarios de hambre, desempleo, son algunas de las situaciones más sentidas por gran parte de la población mexicana. En el marco de crisis cíclicas económicas del sistema capitalista y el creciente descontento popular el Estado mexicano a optado por cerrar los canales para escuchar la voz de los de abajo, de los pobres, indígenas, del proletariado en general.
Es la violencia del Estado la forma y política optada para seguir implementando las políticas neoliberales de saqueo, privatizaciones, de megaproyectos lesivos para los ciudadanos y el medio ambiente.
Actualmente en México con la militarización bajo la denominada guerra contra la delincuencia organizada y el narcotrafico se cumple la tarea de sembrar miedo entre la población, para que esta no salga a manifestarse.
Así las voces de indignación, resistencia y oposición al gobierno llegan a ser minimizadas, pues también el asesinato de luchadores sociales, defensores de derechos humanos, periodistas y miles de personas asesinadas son el resultado de esta política del Estado que en el sexenio de Calderón se hizo declarada y que el gobierno de Enrique Peña Nieto a heredado.
La izquierda en México es muy diversa, hay de todo. Ahora no problematizare quien si es o quien no es de izquierda. Pero para poder avanzar en ubicar las fuerzas de oposición que por sus planteamientos y de como luchan contra la desigualdad e injusticias, (y que distintas organizaciones, pueden tener métodos y objetivos distintos, así las ubicaremos) actualmente la posición mayoritaria se encuentra en un sector que critica y cuestiona las instituciones pero que es fácilmente mediatizado, que toma cuerpo en el movimiento yo soy 132 y en Morena así como en todas las organizaciones que están detrás.
Poco antes de las pasadas elecciones presidenciales de julio de 2012 surgió el movimiento yo soy 132 que señalo que el candidato presidencial del PRI había sido construido por las principales televisoras y que estas estarían favoreciendo su triunfo, además saco a flote distintas injusticias y desigualdades. 132 no vino a mostrar nada que antes no fuera señalado, pero si lo vino a visibilizar por su peso mediático.
El resultado de las elecciones favoreció al candidato del PRI, la incertidumbre por quienes dudábamos del proceso por considerar que en ultima instancia esta sería una imposición, ha hecho que el movimiento girara en torno a la lucha contra la imposición y contra lo que pueda representar Peña Nieto, pero además de esta coyuntura de la que surge la oposición contra Peña Nieto, hay otras luchas, en defensa del agua, de sus territorios, de sus bosques, del medio ambiente, en defensa de la educación, de su autonomía, luchas por seguir pidiendo justicia y castigo a los culpables por muerte de inocentes, asesinatos de luchadores sociales, desapariciones forzadas etc.
La “lucha contra la delincuencia organizada y el narcotrafico” continua con el gobierno del priista Peña Nieto, este ya ha anunciado impulsar reformas estructurales neoliberales, el partido de “izquierda” que ha se ha caracterizado por su burocratización y arribismos personales más afines con la derecha como es el caso de los Chuchos, este partido pues ha firmado el pacto con la derecha más recalcitrante. En esta situación donde existe una guerra contra el pueblo (llamada por el gobierno de Calderón y que la continua Peña Nieto guerra contra la delincuencia organizada) el PRD acuerda colaborar con el gobierno federal, el PRI y PAN para “darle rumbo al país” entonces, ya no podemos confiar ni tener a este partido como un canal para transmitir el descontento.
El 1° de diciembre miembros de yo soy 132 pero también de otras voces de indignación se manifestaron en distintas ciudades de México, principalmente en Guadalajara y el Distrito Federal, durante esta jornada de lucha y manifestaciones en repudio a la imposición de Peña Niego hubo detenciones arbitrarias, uso excesivo de la fuerza publica, se violaron protocolos de uso de armas como es el caso del lanza granadas de gas lacrimógeno que tiene que dar parábola, las balas de goma que tienen que ser disparadas al suelo. Esto dio como resultado a más de cien detenidos, dos manifestantes gravemente heridos, uno de ellos perdió su ojo por una bala de goma y otra se encuentra en coma. (1)
Después de las detenciones el todavía jefe de gobierno del DF señalo como “vándalos y actos de barbarie” las manifestaciones que se dieron el 1° de diciembre, a mi me parece que la verdadera barbarie es la guerra contra el pueblo que ha dejado un saldo de un derramamiento de sangre y de impunidad con más de 70 mil muertos, 30 mil desaparecidos y cerca de 200 mil desplazados. El gobierno del DF que se jacta de que el Distrito Federal es la “ciudad de las libertades” pero condena y criminaliza la protesta social.
El trabajo y campaña que han levantado los medios de comunicación para repetir una y otra vez los destrozos por la manifestación en el DF del 1° de diciembre expresan su compromiso de ser los voceros del Estado y el gobierno, pues no muestran las imágenes de las detenciones arbitrarias, ni tampoco a los manifestantes heridos.
Aun quedan 14 personas que fueron detenidas, y que son acusados por Ataque a la paz publica. Son presos políticos.
El mensaje desde el gobierno federal y del DF es que no se permitirán manifestaciones, pacificas o no, pues el Estado siempre buscara los mecanismos para reprimir, para eso tiene sus instituciones que son juez y parte.
El jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera ha señalado que se seguirán persiguiendo y se darán ordenes de aprensión contra los manifestantes del 1° de diciembre.
Toda esta política del Estado y del gobierno ha venido a criminalizar la protesta social, sembrar miedo entre los movimientos sociales, todo para no permitir que fuese cuestionada la toma de protesta de Peña Nieto, lanzar el claro mensaje político de que ahora le toco a este grupo de manifestantes, pero; te mueves, te pego.
Va a ser muy importante que toda la izquierda, abogados, intelectuales y personas progresistas, en la lucha puedan confluir en que se desista de los cargos a los detenidos entre estos cargos ataques a la paz publica y por la derogación del artículo 365 del Codigo Penal del DF. (2)
Va a ser la movilización social acompañada de la denuncia jurídica la que permitirá liberar a todos los presos y frenar la persecución.
Finalmente el escenario del 1° de diciembre no es nuevo ni es lo peor que ha pasado, pero la izquierda tiene que sacar las lecciones de como seguir saliendo a la calle a manifestarse.
¡Si uno esta preso todos los estamos!
Notas:
1. Sobre esto vale decir que este ya es un tema a debate de como se dieron los acontecimientos, quien tuvo la culpa, o si los presos están presos por el actuar del actuar de los manifestantes, o si es resultado de la provocación. No hay que olvidar que es del Estado de quien proviene la violencia.
2. Según el abogado Juan de Dios (de la liga de abogados 1D), los gritos e insultos contra los granaderos han sido parte de la acusación de Ataque a la paz publica con violencia extrema.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

12/10/2012

Policia del DF revela como se les ordeno hacer detenciones como fuera







Niegan la libertad a documentalista que ha demostrado con imágenes su inocencia


Alejandro Sandino Jaramillo y César Llaguno son ejemplos del maxiproceso vergonzoso: abogado

Blanche Petrich
 
Periódico La Jornada
Lunes 10 de diciembre de 2012, p. 5

La videocámara del fotorreportero freelance Alejandro Sandino Jaramillo Rojas se mueve durante 15 minutos ininterrumpidos frente al contingente de policías que avanzan y luego retroceden desde el Eje Lázaro Cárdenas hacia la explanada de Bellas Artes. Por su lente cruzan decenas de jóvenes. Algunos, en efecto, arrojan objetos contra los granaderos. La mayoría no. Uno, fuera de cámara, grita: ¡No me dejan protestar, carnal; quiero protestar!

Jaramillo, sin dejar de registrar la escena, avanza de nuevo hacia la avenida para acercarse a donde los agentes, al parecer, han detenido a un muchacho alto. En el fragmento de esta grabación que La Jornada exhibe en su portal online, se ve cómo los policías se dirigen hacia el camarógrafo, que empieza a perder el control. Alguien jalonea la cámara. Se oye a Alejandro Sandino gritar: “¡Aguanten, jefe!, ¡yo estoy grabando, jefe! ¡Yo…!”. Se corta la escena.

En ese momento fue detenido, mientras registraba en video los hechos del primero de diciembre. Documentalista de redes sociales, egresado del Faro de Oriente de Iztapalapa y estudiante de francés en el Cecyt 13, su intención era, según dijo a La Jornada en entrevista telefónica desde el penal, hacer un registro, como ciudadano y como comunicador. También filmaba para proteger compañeros que pudieran ser reprimidos, para correr el material en las redes sociales.

Hoy fue uno de los 13 hombres que no han sido liberados del Reclusorio Norte hasta ahora, en lo que su abogado Sergio Soto Nájera calificó como una gravísima violación al debido proceso, ni él, su familia o la defensa conocen la razón.

Señala el penalista Soto: Yo estaba seguro, al 100 por ciento, que le iban a dar el auto de libertad. Las pruebas de su inocencia son contundentes.

Explica: Su principal prueba de descargo contra la acusación de ataque a la paz pública es ese material en video, que demuestra que él no estaba haciendo en el lugar de los hechos otra cosa más que cumplir con su función periodística. La única prueba acusatoria, hasta donde sabemos, es una foto fija que demuestra que él sí se encontraba entre los manifestantes. Eso es algo que nosotros no estamos negando. Él sí estuvo ahí, tomando fotos y grabando. Incluso en la agencia 50 del Ministerio Público retuvieron sus cámaras. Ambas fueron entregadas posteriormente a su madre. Y con esas pruebas ella acudió a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, para levantar una queja por violación a la libre expresión. La CDHDF no registró este antecedente; ahora debe hacerlo.

Foto
Manifestación afuera del penal de Santa Martha AcatitlaFoto Víctor Camacho

Entre las evidencias existen cuatro videos y una serie de al menos 25 fotografías, tomadas durante una hora 43 segundos siguiendo eventos relacionados con las protestas a lo largo de este itinerario: Madero, Uruguay-Pino Suárez, Museo de la Ciudad de México, Izazaga-Pino Suárez, Eje Central-5 de Mayo y Avenida Juárez frente a Bellas Artes.

Al igual que los demás abogados defensores de los 14 que quedaron recluidos, Soto Nájera no ha tenido acceso al expediente penal del fotorreportero, algo que no me había sucedido en 22 años de litigar. Los detenidos que no obtuvieron ayer su libertad fueron citados el domingo a las 5 de la madrugada a la rejilla de prácticas del juzgado 47. Les querían hacer firmar un auto de formal prisión. Ellos se negaron. Pero hasta ahora todos desconocemos si la jueza reclasificó el delito que se les imputa o no, o si se abrió otra averiguación previa. Y los abogados no lo sabemos porque hay una valla de granaderos que impide acercarnos al juzgado.

Apenas el jueves a medianoche, Sandino se escuchaba optimista al teléfono. Ese día no iba a ir a la marcha porque tenía clase de francés. Pero cuando escuché que ya había heridos pedí permiso al maestro y fui. Eso hago, documentar esas cosas. Me pareció que ese era mi lugar. Y estuvo en el Monumento a la Revolución, en Izazaga, Balderas, Zócalo y de ahí hasta Bellas Artes, sorteando pedradas, fotografiando, grabando, haciendo lo suyo.

En el momento de la detención, explica Jaramillo, los policías intentaron arrebatarme las cámaras. Forcejeamos pero sólo arrancaron las correas. No me quitaron los aparatos.

–¿Y crees que sales libre este domingo?

–No sé, creo que sí. Quién sabe.

Ayer, cuando supieron que no iban a salir libres y que tendrán que enfrentar un proceso penal largo desde la cárcel, Sandino y César Llaguno, el joven bolero que fue levantado en la explanada de Bellas Artes, que era su lugar de trabajo, aún con grasa en las manos, lloraban devastados y se abrazaban al profesor Enrique Rosales, que intentaba consolarlos a pesar de que él enfrenta la misma irregularidad.

En mi opinión, los casos de Sandino y el bolero Llaguno son paradigmáticos de este maxiproceso vergonzoso, opina Soto.

#1DMX no se olvida



John M. Ackerman

Después de dos traslados pacíficos del poder presidencial en 2000 y 2006, la violencia política ha retornado. El primero de diciembre docenas de jóvenes fueron brutalmente reprimidos por la fuerza pública, y dos activistas pacíficos, Uriel Sandoval y Juan Francisco Kuykendall, gravemente lesionados. El primero perdió un ojo y el segundo parte de su cerebro, ambos heridos por la violencia ejercida por la Policía Federal. Asimismo, las detenciones arbitrarias y la incapacidad de la policía capitalina para proteger negocios y monumentos revelaron el estado de desprotección en que nos encontramos los habitantes de la ciudad de México. La liberación de algunos presos políticos ayer no modifica en absoluto los agravios cometidos.

Recordemos cómo en 1988 fueron asesinados dos colaboradores de alto nivel del entonces candidato presidencial, Cuauhtémoc Cárdenas, cuatro días antes de las elecciones presidenciales. Francisco Ovando y Román Gil habían construido una red nacional para recolectar los resultados electorales el día de los comicios. Gracias a su muerte fue más fácil para Carlos Salinas orquestar el fraude que cancelaría la posibilidad de una alternancia hacia la izquierda en aquel año.

Seis años después, el 23 de marzo de 1994, el candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio, fue asesinado a sangre fría a plena luz del día. La tensión entre el presidente Salinas y el candidato Colosio había aumentado desde el nombramiento de Manuel Camacho como comisionado para la Paz en Chiapas, lo cual permitió al ex regente capitalino tener más reflectores que el candidato presidencial. Dos semanas antes de su fallecimiento, Colosio había marcado su distancia de Salinas en un simbólico discurso en el Monumento a la Revolución. No pocos cronistas e historiadores han señalado que con ese pronunciamiento público, Colosio firmó su sentencia de muerte.

Las elecciones presidenciales de 2000 y 2006 no fueron de ninguna manera ni pulcras ni equitativas. En 2000, tanto el candidato del PRI, Francisco Labastida, como Vicente Fox recibieron enormes cantidades de dinero de manera ilegal. Si bien el IFE impuso multas históricas en los casos de Pemexgate y Amigos de Fox, nunca se llegó al fondo de las telarañas de financiamiento ilícito y la mayoría de los responsables quedaron impunes. Hoy, por ejemplo, Carlos Romero Deschamps, líder petrolero y uno de los principales responsables del Pemexgate, despacha cómodamente desde una curul en el Senado.

La elección de 2006 también estuvo marcada por las graves irregularidades que todos conocemos. Hubo una intervención indebida desde la Presidencia de la República, una campaña mediática calumniosa financiada ilegalmente por el sector privado y un total desaseo en el conteo de los votos. El dato más indicador es que a la fecha los ciudadanos aún no hemos podido revisar la papelería de aquellas fatídicas elecciones.
En 2012 nos encontramos ante una macabra síntesis de las viejas y las nuevas formas para defraudar la voluntad popular y violentar la democracia.

Uriel Sandoval, Juan Francisco Kuykendall y las docenas de activistas que fueron arbitrariamente detenidos y encarcelados son hoy lo que fueron Ovando y Gil en 1988 y Colosio en 1994: víctimas de un sistema político que está dispuesto a cualquier cosa con tal de no perder su control sobre las palancas del poder. Hubo una clara sed de venganza. Alguien tuvo que pagar por la insubordinación de los jóvenes del movimiento #YoSoy132.

Como complemento, tenemos unos días después el carpetazo anticipado del IFE de los casos de Monex y Soriana. Y por su destacada labor en la protección de los potentados, la magistrada María del Carmen Alanís recibe de manos de Enrique Peña Nieto un anillo de diamantes como la mujer del año.

Hace falta repudiar sin regateos la violencia porril ejercida por los grupos de choque muy probablemente auspiciados desde las más altas esferas del nuevo gobierno federal.

Esa vieja estrategia de los halcones la conocemos bien desde 1971. También es importante señalarles a los pocos jóvenes que auténticamente creen en métodos violentos de lucha, que esa senda está destinada al fracaso y que además pone en grave riesgo la integridad física de sus compañeros y amigos pacifistas.
No se debe nunca dar pretextos a la autoridad para cancelar el derecho constitucional a la libre manifestación pacífica.

Hay, sin embargo, buenas noticias. Primero, se demostró la enorme fuerza de las redes sociales y las cámaras ciudadanas como instrumentos para la autodefensa popular. A partir de hoy, no puede haber protesta o acción ciudadana sin una comisión formal a cargo de grabar desde todos los ángulos posibles. Así se podrá evitar tanto la infiltración de los saboteadores como las detenciones arbitrarias. Con estas protecciones, los jóvenes podrán vencer el miedo e inundar de nuevo las calles para continuar defendiendo sus muy justificadas demandas para la total renovación de la clase política nacional.

La otra buena noticia es que Marcelo Ebrard termina hundiendo toda posibilidad para recibir el apoyo de la izquierda en 2018. Cada vidrio roto el pasado primero de diciembre se debe a una imperdonable falla en la vigilancia de sus policías. Y cada joven detenido injustamente fue un imperdonable agravio a la ciudadanía por parte de su gobierno.

Muchos ya lo sabíamos, pero hoy como nunca queda claro que Ebrard es igual de represor y cínico que Peña Nieto. Si quiere contender por Los Pinos, que lo haga por donde le corresponde: el PRI. #1DMX no se olvida #TodosSomosPresos.

www.johnackerman.blogspot.com
Twitter: @JohnMAckerman

1-D: esclarecer y sancionar los atropellos



Editorial La Jornada

La liberación por falta de pruebas de 56 de los 70 ciudadanos que aún permanecían encarcelados desde el 1º de diciembre, dictada ayer por la jueza Patricia Mora Brito, constituye un rotundo desmentido a las versiones oficiales –del gobierno federal y de la autoridad capitalina– sobre lo ocurrido ese día, en el contexto de la toma de posesión de Enrique Peña Nieto como presidente, que obliga a cuestionar el fundamento legal de los procesos iniciados contra los 14 presos restantes y deja en entredicho el accionar de las fuerzas del orden.
En efecto: podría entenderse que, durante la confusión marcada por el vandalismo y ataques contra las corporaciones policiales, éstas hubiesen incurrido en error en unas cuantas de las decenas de detenciones realizadas; pero si el 80 por ciento de los arrestados y encarcelados son inocentes –como lo señala el fallo judicial y como consta en numerosas pruebas videográficas–, el dato sólo puede ser interpretado como expresión de una asombrosa ineptitud, en el mejor de los casos o, en el peor, como el cumplimiento de órdenes que exigían capturar a personas no involucradas en los delitos cometidos ese día. Significativamente, muchos fueron encarcelados, vejados y golpeados por el simple hecho de ejercer su libertad de expresión y manifestación, como lo indican los documentos recabados y ampliamente difundidos en las redes sociales y por algunos medios impresos y electrónicos.
En lo inmediato, es necesario que las autoridades ofrezcan una disculpa a sus víctimas por las arbitrariedades y los agravios que sufrieron, entre ellos la semana que pasaron en la cárcel sin haber cometido delito alguno.
Por otra parte, diversas grabaciones de video indican que los verdaderos violentos fueron tolerados por los propios cuerpos policiales y cabe preguntarse, por ello, si algunos de los responsables materiales de los destrozos llegó a ser detenido y si hay algún culpable real entre los 14 que ayer recibieron auto de formal prisión. Varios de estos últimos, en todo caso, han exhibido constancias de comportamiento cívico y pacífico.
Pero aun en el caso de que la parte acusadora llegar a probar la culpabilidad de los imputados, resultaría inverosímil que sólo 14 personas hubiesen protagonizado la enorme violencia vandálica que se abatió el 1º de diciembre en el primer cuadro de la ciudad capital. De modo que, a ocho días de ocurridos los hechos, sigue sin saberse quiénes agredieron a las fuerzas del orden y causaron los destrozos. Semejante incertidumbre es un mal comienzo para las administraciones de Peña Nieto y de Miguel Ángel Mancera y devuelve, obligadamente, a la disyuntiva ya mencionada: ineptitud extrema de cuerpos policiales, procuradurías y ministerios públicos o designios de encubrimiento, provocación y represión, surgidos desde algunas oficinas públicas.
Es injustificable que las autoridades federales y locales sigan remisas, hasta el momento, a investigar y sancionar los excesos policiales que dejaron, en las inmediaciones de San Lázaro, dos heridos graves, y que en el centro de la ciudad, se tradujeron en detenciones arbitrarias, golpizas, agresiones sexuales y tortura, como lo ha documentado la comisión capitalina de derechos humanos. Resulta procedente y necesario, pues, que las procuradurías General de la República y General de Justicia del Distrito Federal llamen a declarar a quienes ese día fungían como mandos de las fuerzas federales y de las capitalinas. De no proceder al esclarecimiento de tales atropellos y al castigo de sus responsables materiales, intelectuales y políticos, el Estado estará enviando un mensaje inaceptable de impunidad y de ruptura del estado de derecho.

A Mariana la detuvieron por sentarse a leer poesía durante la represión

NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Jóvenes se manifiestan en Santa Martha Acatitla

CIMACFoto | César Martínez López
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | México, DF.- 

Custodiados por un cuerpo de granaderos, un grupo de amigos de Mariana Muñiz Nieto, una de las 21 jóvenes detenidas el pasado 1 de diciembre- que ahora se encuentra recluida en Santa Martha Acatitla- se plantaron frente a la entrada de este Centro de Readaptación Femenil para exigir su liberación.

Integrantes del colectivo Artistas Aliados, un grupo de jóvenes que hacen teatro, se dieron cita en punto de las 4:30 de la tarde de ayer en el metro Santa Martha, para partir en caravana hacia la cárcel donde se encuentran recluidas 11 mujeres detenidas el mismo día que Mariana.

“Peña, escucha, las mujeres no se callan: eres un feminicida, lo decimos en tu cara” fue la frase repetida durante el recorrido que hicieron las y los jóvenes como una forma de expresar su indignación ante el retorno del gobierno priista y su repudio ante el acto de represión cometido el sábado pasado.

Al frente de la caravana una joven con megáfono en mano gritaba “Libertad, libertad, a las presas por luchar”. Ella es una de las amigas de Mariana, integrante del colectivo Artistas Aliados y quien se mantuvo al frente de la protesta durante toda la tarde.

Una vez en el penal cerca de 300 personas congregadas en la marcha, desplegaron mantas y ondearon banderas en señal de solidaridad con las mujeres en reclusión, no solo por Mariana, sino por todas, por las otras, que a decir de los manifestantes no cometieron ningún acto vandálico.

En el estacionamiento de Santa Martha se pronunciaron 10 nombres de mujeres y el resto de los nombres de los varones recluidos en el Reclusorio Preventivo Norte.

Mariana Muñiz Nieto, Diana Aragón Rocha, Guadalupe Coutiño Escobar, Judith Gómez Contreras, María de Rosas Jiménez Cruz, Rita Emilia Nen Moctezuma, Jessica Viviana Reyna Camargo, Claudia Ivette Trejo Gómez, Angélica Zepeda Patlani y Regina López Martínez.

La caída del sol no impidió que se escucharan con más fuerza los gritos lanzados desde afuera del penal, como si las y los asistentes quisieran que ellas, sus amigas y familiares, los escucharan, aunque las jóvenes detenidas el 1 de diciembre están en una zona donde el alboroto difícilmente se podría percibir. “No estamos solos, faltan las presas. No estamos solos… “, continuaron las consignas.

Las y los manifestantes pasaron por el estacionamiento del Centro de Readaptación y a lo lejos, tras la malla de seguridad, se podía observar cómo las mujeres recluidas agitaban sus manos tal vez en señal de emoción. Ellas gritaban “Sáquenos de aquí” con una voz tan potente que lo que parecía una peregrinación, las pudo escuchar.

“Ahí están las muchachas”, gritó una mujer inquieta. “No son ellas”, aclaró otra.

Y en el escenario revolucionario, un hombre tomó la voz para denunciar que Elizabeth Saraí López Montenegro, una estudiante de 23 años detenida ese 1 de diciembre, no estaba en las listas que se manejan en redes sociales y entre colectivos, aunque su hermano confirmó a Cimacnoticias, que sí se encuentra en el penal.

Las y los jóvenes avanzaron hasta la entrada principal donde los recibió la jefa de seguridad del penal, quien les pidió “manifestarse pacíficamente”. Acto seguido, se abrió la entrada principal y de allí salió un pequeño grupo de granaderos para cerrar el paso.

La juventud permaneció frente a los policías que formaron una valla con sus escudos de plástico. Fue entonces cuando iniciaron los testimonios del rencor social. “Ninguna reja puede ocultar la verdad” dijo la joven del megáfono quien prefirió omitir su nombre a la hora de narrar a esta agencia quién es Mariana.

MARIANA

“Es una chica que hace teatro, promueve el cambio de conciencia y de alma” -dijo- al describir a la joven estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM detenida cuando se sentó a leer poesía ante el grupo de granaderos que la cercó.

Mariana, como integrante del colectivo Artistas Aliados, ha participado en las movilizaciones del movimiento YoSoy132, incluso participó en un performance realizado durante el primer concierto masivo que organizó el movimiento, en el Zócalo capitalino.

Sus amistades denunciaron que ella fue detenida en la calle Filomeno Mata y 5 de Mayo pese a que los disturbios no ocurrieron allí; por ello pidieron su pronta libertad toda vez que no hay pruebas para acusarla de daños o disturbios, o alterar la paz pública.

Ya por la noche, los colectivos instalaron un micrófono y una bocina, improvisaron una pantalla en una pared y comenzaron a proyectar videos donde se muestran las detenciones arbitrarias.

Entonces Nacho -como se le conoce a Ignacio del Valle- uno de los presos políticos más emblemáticos de este país luego de ser detenido en los operativos policíacos del 3 y 4 de mayo de 2006 en Atenco, Estado de México, tomó la palabra e hizo vibrar con su coraje a los presentes.

Nacho, quien estuvo preso luego de ser acusado de secuestro equiparado durante la administración del entonces gobernador Enrique Peña Nieto, habló con el mismo ímpetu con que se dirigió a su pueblo el día que fue liberado, para advertir que la lucha sigue.

¿Cómo sería este país si Atenco no protestara? se preguntó para dar ánimo a las familias de las mujeres que podrían ser liberadas este domingo en caso de que no haya pruebas suficientes para acreditar su participación en las pintas y saqueos a negocios de esta capital.

“Peña Nieto, delincuente, la cuenta está pendiente”, fue la frase para cerrar su participación y mostrar su solidaridad con los cientos de activistas que le dieron apoyo cuando él fue encarcelado.

Lourdes Nieto, mamá de Mariana, dijo a esta agencia que no hay pruebas de que su hija cometió un delito y aseguró que hasta donde ella sabe sólo existe el testimonio de cuatro policías que acusan a todos los detenidos, lo cual es inverosímil.

Por ahora la Liga de Abogados 1 de Diciembre que se constituyó esta semana para defender a las personas detenidas y lograr su libertad adelantó que seguirán una estrategia jurídica para evidenciar que no hay pruebas para mantener a las y los jóvenes en prisión.

12/AGM/LGL
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Judith Gómez es acusada de “encabezar” actos vandálicos


NACIONAL
   Campaña en redes sociales para liberar a la promotora cultural

Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | México, DF.- 

A Judith Gómez Contreras se le acusa de ser una de las líderes que con la cara cubierta orquestó los actos vandálicos del pasado 1 de diciembre durante las protestas contra Enrique Peña Nieto, pero sus amigos la describen como una cineasta, feminista y promotora cultural.

La familia de la joven de 27 años se reservó a dar su versión de los hechos a Cimacnoticias en aras de no entorpecer el proceso judicial. Sin embargo, las y los amigos de Judith han emprendido una campaña en redes sociales para apoyar su inocencia.

Gómez Contreras cursó la carrera de Cine en la Universidad Centro y ha trabajado en los festivales Distrital e Internacional de Cine de la UNAM, así como en el Programa de Estudios de Género de la máxima casa de estudios.

La coordinadora del Cine Tonalá acudió a la marcha en el Centro Histórico y fue detenida por participar en la manifestación contra la toma de protesta del priista.

Según la información recabada por personas cercanas a ella y difundida en redes sociales, a las 12 y media del sábado 1 de diciembre ella y otras 24 personas fueron cercadas por granaderos en las calles de Filomeno Mata y 5 de Mayo.

Una media hora después fueron trasladados en un camión a la Fiscalía Central de Investigación de la Procuraduría General de Justicia del DF (PGJDF), donde permaneció privada de su libertad sin que se le informara el por qué de su detención, ni se permitiera el acceso a sus familiares o abogados.

Horas después se permitió el acceso a la mamá de Judith, quien logró verla sólo cinco minutos a través de las rejillas. Personal de la PGJDF le entregó el número de averiguación previa, pero no se detallaron los cargos imputados.

Según las autoridades judiciales, la joven fue detenida en avenida Juárez, aunque en realidad fue aprehendida en Filomeno Mata y 5 de Mayo, lo que contradice la versión de que la vieron haciendo desmanes en un hotel.

La mañana del pasado lunes, la familia de Judith llegó a la Fiscalía, toda vez que ya habían pasado las 72 horas de detención y podría ser liberada, pero se encontraron con que en la madrugada había sido trasladada al penal femenil de Santa Martha Acatitla.

Los compañeros de Judith aclaran que ella no fue parte de los disturbios y que mucho menos es una de las líderes que incitó a la violencia, por lo que exigen su liberación.

BRUTAL REPRESIÓN, DENUNCIAN

En tanto, el Comité Jurídico y de Derechos Humanos del movimiento juvenil YoSoy132 denunció que los uniformados dispararon indiscriminadamente, y utilizaron gas lacrimógeno y gas pimienta en contra de las y los manifestantes.

En conferencia de prensa, activistas señalaron que las detenciones masivas de jóvenes estigmatizan su identidad y violan el principio de presunción de inocencia.

A su vez exigieron a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal una Ley de Amnistía para que las y los presos obtengan su libertad. También anunciaron para esta tarde una movilización a favor de las 11 mujeres presas.

Mientras, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) dio a conocer en un informe preliminar que hubo 22 detenciones arbitrarias y cuatro casos de tortura.

El organismo destacó que de la evidencia recabada se puede afirmar que los policías detuvieron a personas que se manifestaban de manera pacífica y a personas que estaban documentando con videos y fotografías lo sucedido.

La CDHDF también reportó que entre las y los detenidos hay personas que se acercaron a auxiliar a otras que eran agredidas físicamente por los policías, y gente que por distintas circunstancias, como ir de compras, paseo o trabajo, estaban en el  lugar.

La comisión adelantó que aún debe recabar testimonios circunstanciales de los hechos, obtener los informes de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina y de la PGJDF para emitir una conclusión.