2/11/2016

Los periodistas pal café . . . .



En las alturas del poder la temperatura es placentera. Luego de varias pruebas de vuelo, que llevaron al nuevo avión presidencial a destinos como Playa del Carmen y Acapulco, el Boeing 787 Dreamliner, lujosamente llamado José María Morelos y Pavón, fue estrenado ayer. El Palacio Flotante (PaF) queda a disposición del ocupante de Los Pinos, y familia, mientras el resto del gabinete podrá usar ahora la nave que fue relevada por antigua y peligrosa, aunque ahora esa pátina y riesgos mortales serán gustosamente asumidos por los secretarios del mismo equipo precavido (a propósito del PaF, dijo ayer Enrique Peña Nieto que es información distorsionada el llamarle palacete a ese vehículo cuyo costo total de arranque se estima en 8 mil millones de pesos, incluyendo los mil mdp que a dedo fueron asignados a una de las firmas integrantes del consorcio identificable como Inmobiliaria Higa, para remodelación de un hangar que tendrá sólo cinco años de vida útil).
El estreno histórico contó con la participación de 10 niños así premiados por sus buenas calificaciones y excelencia académica (esta columna no la hará de aguafiestas con cavilaciones respecto del contraste entre invitados y anfitrión). El destino escogido para el debut fue Sonora, la tierra del fundador del PRI (entonces llamado Partido Nacional Revolucionario), Plutarco Elías Calles; de un candidato presidencial priísta asesinado, Luis Donaldo Colosio (a quien EPN rindió ayer homenaje, pues habría cumplido 66 años de vida); del actual secretario del gabinete presidencial para asuntos electorales, Manlio Fabio Beltrones; de la gobernadora beltronista, Claudia Pavlóvich, y de las familias de otros niños que también pudieron llegar a obtener buenas calificaciones, excelencia académica y vuelos de premio, los pequeños de la guardería ABC cuya muerte sigue impune, entre arreglos de conveniencia entre priístas (el entonces gobernador Eduardo Bours) y panistas (la familia de Margarita Zavala Gómez del Campo) en un episodio de una historia desatada desde entonces de muertes sin castigo a lo largo del país.
Tuvo relación con la Fuerza Aérea Mexicana (ayer cumplió 101 años de creada esa rama militar) la fecha escogida para el primer vuelo oficial de la polémica adquisición ordenada por Felipe Calderón y no rechazada por Peña Nieto. Dicho viaje inaugural fue acompañado por aviones de combate F5, habrá de verse si como deferencia por la efeméride o por los riesgos que por aires, aguas y tierra se producen en aquellas tierras norteñas donde algunos cárteles prosperan. Este mes, por cierto, EPN tendrá una fuerte interacción con los cuerpos castrenses debido a la acumulación de fechas con celebraciones especiales, lo que le permitirá enviar mensajes políticos calculados.
Desde el piso 12 de otra novedad de temporada, durante la inauguración de la Torre BBVA Bancomer, el martes se expresaban reconfortantes vaticinios respecto de la situación de México ante su propia crisis y la mundial. En sus planeos declarativos de prueba, Enrique Peña Nieto y los ejecutivos del banco hispano ven a México como seguramente ha de verse desde una ventanilla del avión arriba mencionado. Hay problemas, sí, pero habrán de resolverse, y las variantes macroeconómicas y la sabia conducción gubernamental habrán de vencer la adversidad, son las coordenadas de los vuelos de los capitanes de empresa y los oficiales gubernamentales. Tanto entusiasmo ante el futuro de un país que otros consideran en picada debe provenir de la nobleza tributaria hacia ultramar de la economía mexicana que, por ejemplo, mayoritariamente mantiene a flote desde la sucursal de acá al aparato trasnacional de BBVA.
En otro nicho de las alturas, el papa Francisco se niega a hacer pancho en México respecto de múltiples temas graves que organizaciones civiles diversas consideran deberían ser tratados con claridad y fuerza por el visitante en sus discursos y en sus audiencias aunque fueran privadas (no por encimita o con señalamientos enérgicamente generales). Oficialmente, el No Pancho habrá de consumir su tiempo en México sin dar aliento directo ni escuchar a los familiares de los 43 desaparecidos de Iguala, según las versiones oficiales hasta ahora difundidas.
Ese caso de los 43 es el más grave de una amplia lista de agravios violentos que la sociedad mexicana ha recibido y que el jefe espiritual de un amplio segmento de los mexicanos no debería desdeñar, sobre todo si se considera que el argentino ha hecho en otras ocasiones señalamientos y críticas que han alentado a considerarlo un pontífice diferente a los que hasta ahora han sido tan cercanos al poder, prácticamente adosados a él. Y, sin embargo, hay quienes esperan una sorpresa de un Bergoglio que, aseguran, suele romper con las jaulas de oro.
No es que la institución genere un especial aprecio social, pues en tal entidad se vive una criminalidad sin control, pero la Fiscalía General del Estado de Veracruz ha hecho, por boca de su titular, una especie de autorización involuntaria para que a partir de publicaciones en medios y comentarios en Internet se puedan emitir fuertes e incluso infamantes declaraciones formales respecto a, por ejemplo, el comportamiento de políticos y funcionarios, comenzando por el gobernador Javier Duarte de Ochoa.
Según el filósofo de la comunicación social Luis Ángel Bravo, ocupante de la fiscalía antes mencionada, esa oficina pública relacionó con ámbitos del narcotráfico a la reportera Anabel Flores, recientemente secuestrada y luego ejecutada, no porque tuviera información propia en firme o investigaciones profundas e incontestables, sino que el departamento de comunicación social de la fiscalía, partiendo de todos los rumores, comentarios en redes, algunas notas que incluso podemos consultarlas, daban por hecho ese escenario, así que para no diluir todas las posibilidades de las arterias de la investigación, fue que se consignó en boletín oficial. Bueno, luz verde a dar como oficial lo que en notas periodísticas y redes sociales se publique respecto de la clase política del país y de ese estado. ¡Hasta mañana!
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Con urgencia comenzó a operar el gabinete de crisis con José Antonio González al frente de Pemex y la sala de control en Hacienda. El objetivo es preciso: poner de pie a la petrolera, lo cual no será nada fácil. Su deuda ronda en 100 mil millones de dólares, al nuevo tipo de cambio son alrededor de 2 billones de pesos. Es un caso en que los pasivos de una compañía son más cuantiosos que sus activos. La vía que seguirá el gobierno será inyectarle capital fresco, tipo Fobaproa petrolero. ¿Pero, de dónde? ¿Reservas de Banxico? Mientras, están surgiendo otras ideas. El senador panista por Sonora, Francisco Búrquez, propone ciudadanizar Pemex, que pase a ser propiedad, obvio, de los ciudadanos. Eso no es privatizar, precisa. La lastimosa crisis que vive la compañía presenta un panorama muy complicado: adeudo a proveedores, pérdidas en los últimos años, el precio internacional del petróleo cayendo, menor producción y la depreciación del peso. No hay que desechar ninguna alternativa. El coordinador de política económica del grupo parlamentario del PAN en el Senado dice que está visto que para los negocios el gobierno no la hace, porque ni en los años de bonanza, con el precio del crudo sobre cien dólares el barril, logró mantener una economía sana en Pemex. Añade: que el gobierno no administre más Pemex. Hasta hoy los más afectados y quienes han pagado los platos rotos han sido los ciudadanos. En otras palabras, el senador Búrquez plantea que hay que limitar al gobierno, poner en manos de los ciudadanos el control y volver productiva a la que fuera la gallina de los huevos de oro. Concluyó con esta frase: “No se trata de privatizar a Pemex… es ciudadanizarla”.
HSBC se defenderá
Familiares de ciudadanos estadunidenses asesinados por bandas de narcotraficantes en México demandaron a HSBC Holdings Plc. Argumentan que el banco permitió que los cárteles lavaran miles de millones de dólares para operar sus negocios, de lo cual deriva una responsabilidad. HSBC emitió ayer esta declaración: Tenemos la intención de defendernos contra estas demandas. Estamos comprometidos en la lucha contra la delincuencia financiera y hemos tomado medidas estrictas para ayudar a mantener a los malos actores fuera del sistema financiero global. Los litigios se están promoviendo en tribunales de Estados Unidos.
El ministro de la felicidad
Tal vez el petróleo no puede comprar la felicidad, al menos no con los actuales precios, por lo que el gobierno de Emiratos Árabes creará el ministerio de la felicidad, pensando en la dicha del pueblo. La minúscula nación petrolera hizo reservas –lo contrario que en México– para los malos tiempos. El primer ministro, Mohamed bin Rashid Al Maktum, ha anunciado una amplia remodelación de gobierno que incluye el de la tolerancia, quizá porque sin ésta no hay dicha posible. Queremos un gobierno que ponga al hombre, la familia, la educación, el conocimiento y las ambiciones en el centro de su agenda, ha escrito en Twitter. ¿Cuál de los secretarios de Estado de México desempeñaría, en un caso remoto, la cartera de la felicidad? El de la tolerancia nadie se lo disputaría a Virgilio Andrade, aguanta todo. Quizá Pedro Joaquín Coldwell sería el de la felicidad. Corrieron al director de Pemex, Emilio Lozoya, pero no al presidente del consejo. Sip, Pedro Joaquín ocupa ese puesto. Debe andar muy dichoso.



Una vez más el tipo de cambio peso-dólar registró récord (el número 11 en lo que va del año) y ayer el billete verde se vendió en ventanilla bancaria a 19.17 bilimbiques (19 mil 170 sin el truco de los viejos y “nuevos pesos), aunque en Bancomer llegó a ofrecerse a 19.23 por uno. Con ese movimiento alcista –que desde luego no será el último–, la devaluación acumulada en el transcurso del gobierno peñanietista es de 47.5 por ciento. De ese tamaño es la volatilidad pasajera diagnosticada por el dúo Videgaray-Carstens.
Pero no sólo por el lado cambiario se resiente el golpeteo. También ayer, y luego de dos días sin cotizaciones por una serie de feriados internacionales, el precio del barril mexicano de exportación cayó cerca de tres dólares, para venderse en los mercados foráneos a 22.84 dólares, precio aplicable para las ventas de finales del próximo marzo. En este aún joven 2016 la cotización más baja del oro negro nacional se registró el 20 de enero, cuando el barril se exportó a 18.90 dólares.
Cuando comenzó el zarandeo cambiario (que en fuentes gubernamentales es catalogado como apreciación del dólar y nunca devaluación del peso, porque tenemos un régimen de flotación) el inquilino de Los Pinos no prestó mayor atención a los reclamos, porque, decía, si bien genera cierto escozor entre la gente, lo cierto es que a México lo hace más atractivo, más competitivo y atrae más turismo.
Sin embargo, para los mexicanos nada atractivo les resulta que ahora pagan las importaciones a más de 19 pesos, cuando tres años atrás lo hacían a 13, y en divisa estadunidense se pagan las millones de toneladas de alimentos que México importa, en especial aquellas que terminan en prácticamente todas las mesas mexicanas, como el maíz transformado en tortilla, por ejemplo, cuyo precio por kilogramo ya roza los 17 pesos.
Pero no sólo los alimentos. Son importados infinidad de productos, y muchos de ellos son utilizados para terminar la fabricación y/o el armado de otros que se destinan a la exportación. Es decir, la gran potencia exportadora que es México (versión oficial) importa la mayoría de los insumos para poder tener acceso a los mercados internacionales. Y todo se paga en billetes verdes.




Uno de los ensayos más famosos de Octavio Paz en El laberinto de la soledad es el titulado Máscaras mexicanas. El tema es la simulación como forma de paradójica identidad de los mexicanos: “Viejo o adolescente, criollo o mestizo, general, obrero o licenciado, el mexicano se me aparece como un ser que se encierra y se preserva: máscara el rostro, máscara la sonrisa (…)”. La simulación como forma de ser en la vida cotidiana, pero también en la conducta de las instituciones y la vida pública. Promesas, compromisos, declaraciones, decretos, leyes en forma: todo es falso. Desde el siglo XIX, el propio proyecto constitucional es simulacro. Lo más pernicioso no es la brecha entre lo que se dice y lo que se hace, sino lo que se aparenta hacer y en realidad no ocurre.
Se hacen programas contra la pobreza dentro de una estrategia de política económica que los destina al fracaso. La estructura contra la corrupción es corrupta y la democracia es una mascarada o un carnaval. Y continúa Paz: El mexicano siempre está lejos, lejos del mundo y de los demás. Lejos, también, de sí mismo.



Buenos días, Francisco.
Apelo antes que nada a su reconocida agudeza para que no tome la omisión del trato protocolario habitual de Su santidad como una falta de respeto, sino como expresión de mi honesta incapacidad para comprender esa virtud y como un afán de dirigirme no al dignatario, sino al hombre. Encuentro en los actos y las palabras de usted una actitud sencilla y libre de artificios y confío en que comprenderá mi aversión a emplear tratamientos honoríficos que ponen una distancia indeseable entre personas e interlocutores. Por añadidura, llega usted a México en condiciones poco propicias para escuchar y escudriñar el país con plena libertad: blindado y cercado por aparatos eclesiásticos, políticos, empresariales y mediáticos que harán cuanto esté en sus manos para impedirle una comunicación sustancial con su grey y con la generalidad de los habitantes, cristianos o no, creyentes o no.



De acuerdo con informes enviados por la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) al Banco de México, en enero pasado se registró una fuga de capitales que ascendió a 6 mil 173.5 millones de dólares, hasta entonces colocados en acciones de empresas cotizantes en el mercado bursátil nacional. El dato representa una caída de 4.6 por ciento respecto del mes previo, así como un desplome de 29.5 por ciento comparado con el nivel histórico más alto alcanzado por la inversión extranjera en renta viable del mercado mexicano, en agosto de 2014.

El asesinato de Anabel Flores, muestra de la grave ingobernabilidad que hay en México
Hasta lo indecible e intolerable ha avanzado el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, con la complacencia de partidos políticos y de la Presidencia de la República, ante la ejecución de la periodista Anabel Flores, cuya muerte se suma a los 16 periodistas tan sólo de 2010 a la fecha, todos en la gestión de Duarte, que se añaden al dolor y horror de los cinco jóvenes desaparecidos entregados por la policía de Tierra Blanca a la delincuencia organizada. Todo es una muestra de la grave ingobernabilidad en México. Ni la PGR ni Gobernación entienden la gravedad de la displicencia, negligencia y profunda apatía de los funcionarios a quienes tienen obligación de investigar y sancionar ante su omisión elemental de otorgar seguridad a todo ciudadano. Una fiscalía federal independiente cuyos titulares no sean designados por el presidente ni por los diputados y senadores sino por sectores diversos de la sociedad civil es una imperiosa necesidad.   

Francisco llega a México a casi 24 años de haber reanudado relaciones diplomáticas entre nuestro país y el Estado Vaticano. En este arco de tiempo podemos constatar cambios importantes entre los vínculos de México y la Santa Sede. Las transformaciones, vicisitudes y nuevas circunstancias en ambos son notorios. Los fracasos y la incertidumbre han pesado tanto en nuestro país como en el Vaticano. En México las alternancias han sido insuficientes y se ha enquistado una clase política corrupta e ineficiente, frustrando la esperanza de millones de jóvenes que no encuentran trabajos decorosos ni mucho menos remuneraciones dignas. Violencia, inseguridad y desesperanza fermentan los tejidos de una sociedad lastimada. Como pocas veces, el gobierno y la clase política son cuestionados por la ciudadanía a través de las redes sociales.

Hace 10 años, el 19 de febrero de 2006, ocurrió una de las peores tragedias en la historia de la minería en México. La explosión de la mina 8 de carbón de Pasta de Conchos, en el municipio de San Juan de Sabinas, Coahuila, donde perdieron la vida 65 trabajadores y otros nueve más sufrieron quemaduras graves porque no fueron ni rescatados ni atendidos debidamente por la compañía Grupo México, del insensible empresario Germán Feliciano Larrea Mota Velasco.

La relación del Presidente con la ciudadanía se funda en un modelo sustentado en la explotación mediática de los logros gubernamentales, incluso cuando éstos aún sean promesas por cumplir o buenos deseos. Todo suma, aunque sature a las audiencias. Un ejemplo de ese estilo personal de Peña Nieto aparece en el mensaje difundido al cumplir tres años de gobierno: “hace tres años me comprometí a trabajar por un México en paz, incluyente, con educación de calidad, próspero y con responsabilidad global… Con reformas estructurales, políticas públicas innovadoras e infraestructura avanzamos en esa dirección. México ya está en movimiento”. Todo positivo; ninguna alusión a los gravísimos problemas vividos en ese lapso. Ningún intento de afrontar la crispación difusa que recorre el país o de responder a las críticas que todos los días le hacen al gobierno. Ese “silencio de Los Pinos, como lo llama la revista Nexos, define el momento y merece ser abordado como expresión de la crisis que recorre una forma de gobernar en decadencia. El Presidente y sus consejeros lo ven todo con la óptica de la comunicación como habilidad técnica, sin reconocer que lo democrático no está en el alcance de la cobertura, en el rating, sino en la capacidad de que los mensajes susciten una respuesta en quien las escucha, es decir, la interacción que sólo se da en un verdadero diálogo.

In memoriam –Adolfo Sánchez Rebolledo– 1942-2016
Inicié el artículo previo con el aserto de que, a principios de enero, el mundo pareció venírsenos encima, y no sólo a los mexicanos. Ante la acumulación de malas noticias y peores augurios, pero también en respuesta a fenómenos de más larga data, fue cada vez más frecuente el señalamiento –recogido en diversos medios informativos y análisis académicos– de que la economía mundial se encontraba, de nuevo, a las puertas de una recesión generalizada. Menos de ocho años han corrido desde la que se desató en 2008, con acta de nacimiento fechada, por la bancarrota de Lehman Brothers, el 15 de septiembre, y cuyas secuelas aún no se disipan. A los primeros motivos de preocupación –las espectaculares caídas de las bolsas de valores de Shanghái y Shenzhen, que activaron los gatillos automáticos y suspendieron la operación de los mercados más de una ocasión, y la precipitada aceleración de la caída de las cotizaciones internacionales del petróleo, que disminuyeron entre 25 y 37 por ciento en las primeras 13 jornadas del año para los tres crudos marcadores: Brent, WTI y canasta OPEP– pronto se sumaron otros, de muy diversa naturaleza. Desde el marcado debilitamiento de la actividad económica en Estados Unidos en el cuarto trimestre de 2015, con tasa anual de crecimiento de apenas 0.7 por ciento, hasta el agravamiento de las tensiones políticas en la Unión Europea provocadas por las repetidas oleadas de refugiados que introducen elementos de inestabilidad e incertidumbre, incluso en situaciones políticas sólidas y estables, como la de Alemania, y amargan las relaciones políticas intracomunitarias estrechando los márgenes de cooperación en todas las áreas.

Durante muchos años he sostenido que los partidos políticos, particularmente los de oposición, debían tener una clara definición que los distinguiera de sus oponentes. No omití que para partidos de ese tipo les sería difícil ser competitivos electoralmente, pues simplemente por su mayor definición (ideológica y eventualmente de clase) tenían que ser excluyentes y, al serlo, disminuirían sus probabilidades de ganarle a los partidos más incluyentes y más aceptados, normalmente de centro (centro izquierda, centro derecha).

¿En qué consiste el éxito de Donald Trump? Él mismo dio la oportunidad de reflexionar sobre los porqués de su inesperado avance en la competencia por la candidatura del Partido Republicano, cuando se ausentó de un debate público entre precandidatos que tuvo lugar en Iowa. Lo hizo para protestar contra la participación de una periodista –Megyn Kelly– en el panel de moderadores, a la que pretendió vetar. La ausencia de Trump fue un alivio para sus contrincantes que, aparentemente, se vieron libres de la presión que ejerce el billonario. Ted Cruz y Marco Rubio mostraron una desenvoltura que hasta entonces les había faltado, y Jeb Bush no pudo controlar una expresión de alivio y también se portó frente a las cámaras con naturalidad y una seguridad en sí mismo que le hizo mucha falta en los debates anteriores, cuando estaba frente a la amenaza de algún desplante de insolencia de Donald Trump. A pesar de todo, este debate fue considerado como un encuentro desangelado y aburrido con el que el público quedó descontento, probablemente porque no hubo golpes bajos ni insultos personales.

El desempeño de la economía global está generado un debate sobre sus características de mediano plazo. Desde diversas perspectivas se analiza lo que ha ocurrido en los años recientes y, de manera cada vez más generalizada, se acepta que los próximos años veremos ritmos de crecimiento francamente menores de los que los millones de desempleados requerirían para recuperar sus puestos de trabajo. En este contexto, la ONU acaba de publicar un importante estudio sobre la situación actual y las perspectivas de la economía global, que sostiene que siete años después del inicio de la crisis financiera el mundo enfrenta dificultades fuertes para estimular la inversión y revitalizar el crecimiento. Se informa que el producto mundial bruto en 2015 terminó reduciendo su crecimiento esperado de 2.8 por ciento a un modesto 2.4, ya que sufrió un debilitamiento de la demanda global, reducciones de precios de los bienes exportables y una creciente volatilidad financiera en las economías más grandes. Lo que se espera en los años siguientes es que las economías emergentes pierdan fuerza y que las avanzadas ganen importancia, lo que dadas las anémicas tasas de crecimiento de estas últimas no es una buena noticia.

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El presidente de Bolivia, Evo Morales, asistió en La Paz al inicio del carnaval, el pasado 5 de febrero, en compañía del actor estadunidense Edward Norton. El próximo día 21 se realizará en el país un referendo constitucional para aprobar o rechazar la postulación de Morales a una nueva elección Foto Afp
La pregunta es pertinente pues la canciller Claudia Ruiz Massieu recibió recién en su sede a Lillian Tintori, esposa del contrarrevolucionario y terrorista venezolano mencionado en el título. Tintori vino como parte del show internacional fabricado por la CIA para denunciar la supuesta prisión política de su cónyuge. Ya lo ha hecho ante los ultrarreacionarios Mauricio Macri, Mariano Rajoy y, claro, el vicepresidente del imperio, Joseph Biden, apoyada siempre por los muy democráticos José María Aznar y Felipe González.

El 10 de septiembre 2012, Jacqueline Sauvage asesinó a su marido, Norbert Morat, con tres balas del fusil familiar. Alegó en su defensa 47 años de violencias conyugales y abusos sexuales del padre de familia sobre sus tres hijas. Lo hizo por miedo, pues esa mañana el hombre había proferido amenazas de muerte, es decir, en legítima defensa. El jurado popular no aceptó este argumento, pues Sauvage disparó por la espalda a Morat, así incapaz de agredir o de defenderse. Fue condenada a 10 años de reclusión. Un segundo juicio, solicitado por sus abogados, confirmó la sentencia el 3 de diciembre de 2015.

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