4/29/2016

Ninguna mejoría en pobreza infantil y adolescente


Utopía

Eduardo Ibarra Aguirre

Durante 2012-2014, el último año de gobierno de Felipe Calderón y los primeros dos de Enrique Peña, las llamadas políticas públicas no produjeron ninguna mejoría en el abatimiento de la pobreza que padecen 21.4 millones de niños y adolescentes, lo que constituye el 53.9 por ciento de ese sector poblacional. En pobreza extrema subsisten 4.6 millones, es decir, el 1.5 por ciento del sector mencionado.
Los reveladores datos corresponden al reporte Pobreza y derechos sociales de niños y adolescentes en México 2012-2014, realizado por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia y el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, que fue dado a conocer en la víspera del Día del Niño.
En un país que se distingue en la aldea global por la pobreza extrema y moderada, en el que viven 53 millones de mexicanos pobres y una decena de plutócratas –y por lo general evasores fiscales– figuran entre los 200 hombres y mujeres más ricos del planeta, el estudio de Unicef y Coneval arroja como una de sus conclusiones que “En México, la población infantil y adolescente –uno de cada tres paisanos– enfrenta más niveles de pobreza que el resto de los habitantes” y no se produjo ninguna mejoría en el último trienio.
Para la entidad supranacional y el consejo azteca tienen más probabilidad de padecer la pobreza y la miseria (pobreza extrema) los menores de una familia con padres jóvenes, bajo nivel educativo, con jefa de familia o si es de un hogar rural o indígena.
También postulan que es fundamental la inversión en la infancia, ya que puede prevenir problemas como delincuencia juvenil, embarazos en adolescentes y violencia. Explican que entre la población mayor de 18 años la pobreza incide en menor porcentaje: 42.3 por ciento, y en pobreza extrema, 8.6 por ciento. Postulado que implica que el Estado invierta esfuerzos y recursos a tiempo y previsoramente pues, explican, esa situación en el sector infantil es fundamental porque tiene altas probabilidades de volverse permanente, ocasiona daños irreversibles, sobre todo entre cero y cinco años de edad.
Registran que niños y adolescentes enfrentan sobre todo carencias de seguridad social y acceso a la alimentación, y subrayan que en 2012-14 hubo reducciones en rubros como servicios de salud.
Para los autores del reporte mejorar salarios es vital, pues “el ingreso es importante si se busca romper el ciclo intergeneracional de la pobreza”. Mejorar el aspecto económico de los hogares es el gran reto para el país, pues esto ayudará a reducir la pobreza, ya que sí hay avances en coberturas de carencias sociales.
Si México pudiera, a la par de aumentar las coberturas básicas, elevar el ingreso, hablaríamos de un país con una cara diferente, sostuvo Gonzalo Hernández Licona, secretario ejecutivo del Coneval. Sólo que el gobierno de Peña Nieto –para el que de alguna manera trabaja con todo y su autonomía–, está empeñadísimo en contener hasta la desmesura los salarios, como lo hicieron sus cinco antecesores en los últimos 30 años. Como lo repite una y otra vez el maestro en administración de empresas, México es sumamente atractivo para los inversionistas por los bajos, bajísimos salarios e ingresos de las mayorías nacionales.
Y en los hechos practican políticas inhibitorias para que los trabajadores no ejerciten el derecho a la huelga, y cuando llega a estallar una el raudo y veloz Alfonso Navarrete Prida la denomina “paro”. Todo para no desalentar a las trasnacionales.
@IbarraAguirreEd

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