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7/25/2019

Simuló Trauwitz cierre de 7,500 tomas ilegales de combustible

Para la FGR, los acusados eran parte de un grupo delictivo
Método Casamata para inhabilitar tomas ilícitas facilitó su relocalización
En comparecencia, niega Herrera Pegueros que sea amigo del general León Trauwitz

Almoloya de Juárez, Méx., Cientos de tomas clandestinas de combustible fueron detectadas por personal de la Gerencia de Seguridad Física en los ductos Minatitlán-México y Cadereyta-Madero entre enero de 2016 y agosto de 2017, pero ninguna fue denunciada ante el Ministerio Público Federal o la representación jurídica de Petróleos Mexicanos (Pemex) por indicaciones del general Eduardo León Trauwitz, titular de la Subdirección de Salvaguardia Estratégica de la empresa.
El personal a su mando se encargaba de inhabilitar las tomas de manera rústica, lo que permitía que fueran reutilizadas por grupos delictivos, lo cual generó pérdidas estimadas en 12 millones 833 mil 384 barriles en ese periodo, equivalentes a más de mil 800 millones de litros de diésel, gasolina magna y premium, revelaron representantes de la Fiscalía General de la República (FGR) durante la audiencia de vinculación a proceso del general Sócrates Alfredo Herrera Pegueros.
Según los cálculos ministeriales con los cuales se sustentan las acusaciones en contra de ocho militares, que según la FGR constituyeron una banda delictiva que por omisión o acción benefició a grupos dedicados al robo de combustible , se habrían inhabilitado más de 7 mil 500 tomas clandestinas, ya que diariamente se clausuraban 14, pero siempre sin informar a las autoridades.
De acuerdo con lo señalado por el juez Rogelio León Díaz Villarreal al dictar la vinculación a proceso del general Herrera Pegueros, la noche del pasado martes en la zona de juzgados federales que se localiza en el penal federal de El Altiplano, en el municipio de Almoloya de Juárez, estado de México, el grupo de militares imputado desarrolló –sin la aprobación de Pemex–, un esquema para inhabilitar tomas clandestinas en el que utilizaban únicamente marros, palas, picos, cemento blanco y grava, al cual se le denominó plan Casamata, y para eso se obligaba al personal bajo su mando a realizar estas obras, aunque no fueran parte de sus responsabilidades laborales.
Ocho militares implicados
El Ministerio Público Federal presentó documentos en los que refiere que el general brigadier León Trauwitz era la cabeza de la organización y que los operadores eran el coronel Emilio Cozgaya Rodríguez, ex gerente de Gestión Técnica de Salvaguarda Estratégica; el general de brigada en situación de retiro, Herrera Pegueros, como ex director de Seguridad Física; Oziel Aldana Portugal, jefe de Departamento de la Administración de Bienes Materiales, Cuerpos de Seguridad, Vigilancia y Supervisión; el sargento Ramón Márquez Ledezma, jefe del Departamento de Seguridad Física en Cadereyta, y el sargento José Carlos Sánchez Echavarría, coordinador de la Subgerencia de Salvaguarda Estratégica en Tampico.
La organización delictiva, según la FGR, está integrada por dos militares más, de los cuales aún no se han dado a conocer sus nombres, ya que existe orden de aprehensión en su contra y ésta, al igual que en el caso de León Trauwitz, no ha sido cumplimentada.
Los ocho militares enfrentan acusaciones por la presunta comisión de los delitos de delincuencia organizada y sustracción ilegal de hidrocarburos, imputaciones que no permiten caución de fianza ni enfrentar su proceso en libertad.
Los cinco detenidos permanecerán presos en el Centro Federal de Redaptación Social (Cefereso) número 1, que se localiza en Almoloya de Juárez, estado de México.
Durante la audiencia de vinculación a proceso del general Herrera Pegueros, el militar en retiro sostuvo que ingresó a Pemex tras un proceso selectivo y señaló: Su servidor nunca ha sido ni seré amigo fuerte del general Trauwitz. Fui designado por la Secretaría de la Defensa Nacional luego de pasar los exámenes e ingresé con la intención de hacer el mejor el papel en beneficio de México.
Huachicol exprés
El militar en retiro explicó que en un minuto los grupos dedicados al huachicoleo en ductos de Pemex llegan a ordeñar mil litros de hidrocarburo en cada toma clandestina. El procedimiento para conectarse les toma de 20 a 25 minutos, y coincidentemente al cambio de gobierno de (Enrique) Peña Nieto la situación del robo de hidrocarburos se volvió crítica.
El general refirió que hubo etapas –concretamente entre 2016 y 2017– en las que el área de Seguridad Física enfrentó factores que no permitían una labor efectiva, entre ellos la falta de recursos, ya que por carencia de vehículos el personal tenía que caminar hasta 30 kilómetros para detectar tomas clandestinas e inhabilitarlas.
Así, fue que un mayor de apellido Casas –quien ya falleció– ideó una manera rápida y económica para inhabilitar las tomas clandestinas y por los apellidos de éste fue que al proceso se le puso el nombre de Casamata.
Según Herrera Pegueros, este mecanismo permitía reparar con un costo de mil 600 pesos cada toma clandestina, mientras que el mismo trabajo realizado por el personal de ductos de Pemex significaba una erogación de 90 mil pesos.
Herrera Pegueros dijo que Casamata impedía la reutilización de conexiones ilícitas, mientras que las reparaciones que llevaba a cabo el personal de ductos, dejaba intacta la toma clandestina.
El Ministerio Público presentó documentos y testimonios con los cuales sostuvo que en realidad el protocolo Casamata permitía la reutilización de las tomas clandestinas, pues eran selladas con cemento blanco, el cual contrastaba con el terreno, y facilitaba a los grupos delictivos volver a abrirlas.

Enviado, Periódico La Jornada

7/24/2019

Vinculan a proceso al general Sócrates Herrera por huachicoleo


Un juez federal con sede en Almoloya de Juárez, estado de México, dictó auto de vinculación a proceso al general Sócrates Alfredo Herrera Pegueros, ex gerente de seguridad física de Petróleos Mexicanos (Pemex).

En audiencia, el Ministerio Público Federal (MPF) aportó elementos para acreditar la responsabilidad del general Eduardo León Trawitz, ex subdirector de salvaguardia estratégica de Pemex, como cabeza de una organización delictiva que se benefició con el robo de hidrocarburos en ductos de la petrolera.
En la audiencia, que se prolongó por más de nueve horas, la defensa de Herrera Pegueros trató de desacreditar las constancias del MPF, señalando que entre 2016 y 2017 la subdirección de salvaguardia estratégica, y específicamente el área a su cargo, no tenía recursos para operar.

Ante estas carencias, hubo ocasiones en que los trabajadores debieron recorrer a pie decenas de kilómetros para ubicar alguna toma clandestina. Ante lo tardado de la intervención, el personal al mando del general León Trawitz diseñó un protocolo para sellar las perforaciones ilícitas en los ductos. Esto dio origen a un esquema denominado casamata que, según Herrera Pegueros, permitía sellar las tomas a un costo promedio de mil 600 pesos, mientras aplicar los protocolos del área de ductos equivalía a un gasto de 90 mil pesos.

La Fiscalía General de la República considera este protocolo fue una aplicación irregular en la intervención en los ductos Minati-tlán-México y Cadereyta-Madero. Se estima que centenares de tomas clandestinas supuestamente inhabilitadas eran reutilizadas por los grupos delictivos. Esto provocó una pérdida estimada en 12 millones 833 mil 384 barriles.

Las investigaciones del MPF detectaron que alrededor de 280 tomas clandestinas no reportadas a la autoridad ministerial o administrativa de Pemex (de las cuales 70 permanecían abiertas en los meses recientes y 180 se mantenían tapadas) se ubican en el llamado Triángulo Rojo, una de las principales zonas de huachicoleo en el país que cruza por los municipios de Texmelucan, Quecholac y Tepeaca

Periódico La Jornada

7/17/2019

Huachicol creció 300% con González Anaya y Treviño Medina en Pemex


Autor: Nancy Flores / @Nancy_Contra

El abogado Coello Trejo señala que el robo de combustibles creció 290 por ciento con los sucesores de Emilio Lozoya. Datos oficiales revelan que en los 3 años en que su cliente dirigió la petrolera se descubrieron 13.2 mil tomas clandestinas, mientras que en los 3 años de González Anaya y Treviño Medina fueron 29.8 mil. El primero, asegura, “se dedicó a destruir todo lo que Emilio había hecho”

El problema de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el sexenio de Enrique Peña Nieto tiene nombre y apellido pero no es el del exdirector general Emilio Lozoya Austin, sino el de su sucesor, José Antonio González Anaya, considera en entrevista el abogado Javier Coello Trejo.
De este último, señala sin ambages: cuando Lozoya Austin dejó la Dirección Corporativa de Pemex, González Anaya “se dedicó a destruir todo lo que Emilio había hecho. ¿Por qué, si era el mismo gobierno?”
Agrega: “frenó todo” en la petrolera estatal. La lista de temas que el jurista parece tener en mente se antoja larga, tan larga como pudo habérsela dictado su cliente en estos meses del batallar judicial que lo mantiene –junto con su madre, su hermana y su esposa– prófugo de la justicia acusado en dos temas: la presunta compra irregular de Agro Nitrogenados y los supuestos sobornos de Odebrecht.
“González Anaya suspende todo, tan suspende todo que usted va a ver lo que voy a informarle a la opinión pública en cuanto a la producción, al huachicol, a los gastos. Lo voy a informar con los mismos datos de ellos [de Pemex]. Mi obligación es decir: a ver, todo mundo ya hizo a Emilio Lozoya un ícono de la corrupción, nada más que por qué no vemos para atrás qué hizo Emilio. Lo dijo Santiago Nieto [titular de la Unidad de Inteligencia Financiera]: ‘todo en la dirección de Lozoya fue corrupción’, y no es cierto.”
—¿Va a hablar de acciones que Emilio Lozoya tomó en Pemex para combatir el huachicol, la corrupción y todo eso?
—Claro. Sí. Y usted va a ver las estadísticas cuando sale Emilio Lozoya –Coello Trejo frena sus palabras que parecen agolparse en sus labios.
—¿Se incrementó el huachicol, la corrupción o qué?
—No se lo quiero decir porque si no luego me echarán bronca [los demás periodistas]. Nada más le pondré un ejemplo de las tomas clandestinas: 290 por ciento de tomas clandestinas después de la salida de Lozoya. No recuerdo cuántas había, pero cuando entra González Anaya y luego Carlos Treviño… Y, a ellos, ¿ya les dijeron a ellos? ¿Ya los llamaron [a juicio]? Entonces, ¿por qué Emilio Lozoya es el ícono de la corrupción?
En el sexenio de Peña Nieto tres hombres dirigieron Pemex. El primero de ellos y más longevo fue el ahora cliente de Coello Trejo (del 4 de diciembre de 2012 al 6 de febrero de 2016). A éste le sucedió González Anaya (del 8 de febrero de 2016 al 27 de noviembre de 2017), y finalmente estuvo Carlos Alberto Treviño Medina (del 27 de noviembre de 2017 al 3 de diciembre de 2018).
En los 3 años que Lozoya Austin dirigió la empresa se detectaron 13 mil 203 tomas clandestinas, mientras que en el trienio de González Anaya y Treviño Medina fueron 29 mil 817 (de las cuales, 17 mil 236 corresponden al periodo del también exsecretario de Hacienda).
Los datos oficiales que Pemex reportó a la Securities and Exchange Commission indican que en 2013 se detectaron 3 mil 278 tomas clandestinas, y en 2014, 3 mil 665. Al año siguiente –2015–, la petrolera identificó y selló 6 mil 260 puntos de ordeña, asegura en su Informe anual 2017.
En ese mismo documento, señala que para 2016 –ya bajo el mando de González Anaya– fueron 6 mil 873. Además, en su reporte Tomas clandestinas 2017, indica que en ese año se descubrieron 10 mil 363. Y en el reporte Tomas clandestinas 2018 –correspondiente al último año del gobierno de Peña y cuando Treviño Medina ejerció como director general– da cuenta de que se localizaron 12 mil 581.
Aunque Coello Trejo no votó a favor del presidente Andrés Manuel López Obrador –porque es priísta de toda la vida–, asegura que “tiene toda la razón en lo de Pemex, y lo voy a acreditar. En todo lo que ha dicho el presidente tiene razón: lo del huachicol, claro; en la producción, también la tiene. ¿Por qué estamos quemando gas [en la atmósfera]? ¿Dónde está la planta que costó 10 mil millones de dólares que hizo [Felipe] Calderón?”
En la lista de temas que la defensa de Lozoya Austin planea revelar conforme se le cierren los caminos del sistema judicial también se incluyen los millonarios contratos de renta de plataformas costa afuera. Sobre este asunto, adelanta el caso de la empresa Oro Negro: “¿quién es el que frena todo lo de Oro Negro? González Anaya”.
A fines de 2018, la empresa de Gonzalo Gil White (hijo del exsecretario Francisco Gil Díaz) y José Antonio Cañedo White interpuso una demanda en tribunales internacionales en contra de Petróleos Mexicanos por supuestas prácticas de corrupción.
Oro Negro alegó que le fue exigido el pago de sobornos para la asignación de contratos para el arrendamiento de plataformas petroleras. La compañía, sin embargo, enfrenta problemas financieros desde 2014, cuando apenas tenía 2 años de haber sido fundada, pues sus negocios se toparon con la caída de los precios del petróleo y la cancelación masiva de contratos en Pemex, ordenada precisamente por el entonces director González Anaya.
Nancy Flores/segunda parte

6/23/2019

Retiran la protección legal al militar León Trauwitz; puede ser aprehendido



La lista de acuerdo del juzgado de distrito le retiró la medida cautelar que se le había otorgado desde el 7 de junio pasado para evitar que el Ministerio Público lo aprehendiera, pero esa suspensión sólo tenía efecto si la acusación en su contra –como era operaciones con recursos de procedencia ilícita–, no tiene considerada la prisión oficiosa.

De escolta de Peña al huachicol
Eduardo León Trawitz, quien también se desempeñó como jefe de escolta del ex presidente Enrique Peña Nieto, fue imputado inicialmente ante un juzgado con sede en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México, y en dos ocasiones que fue citado a comparecer el militar no se presentó argumentando problemas de salud o familiares.
Por ello, la FGR decidió solicitar ante otro juez federal, esta vez con sede en Almoloya de Juárez la orden de captura y por la comisión de un delito considerado grave que no permite la libertad bajo fianza.
Trawitz está acusado con un grupo de 21 militares más –todos sus subalternos en la Subdirección de Salvaguarda Estratégica de Pemex– de colaborar o facilitar a grupos delictivos el saqueo de combustible de ductos de Pemex en diversas regiones del país. La última vez que se realizó una audiencia en el Reclusorio Sur, la defensa del general Trawitz informó que el militar se encontraba fuera del país porque debido a un problema derivado de una operación realizada hace tres años, tuvo que ser hospitalizado por unas horas, pero no se aclaró si ya había reingresado al país.
El pasado 8 de junio, la Policía Federal Ministerial detuvo al teniente Oziel Aldana Portugal y los sargentos Ramón Márquez Ledezma (encargado del Departamento de Seguridad Física Cadereyta), y José Carlos Sánchez Echavarría (ex coordinador de la Subgerencia de Salvaguarda Estratégica Pemex en Tampico), los tres se encuentran sujetos a proceso y encarcelados en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, Altiplano, una prisión de máxima seguridad.
En caso de que el general Trawitz sea detenido también será llevado a esas instalaciones penitenciarias, señalaron funcionarios federales.

Periódico La Jornada

4/24/2019

En cuatro meses se ha evitado el robo de $12 mil millones en hidrocarburos



A cuatro meses de su puesta en marcha, la estrategia contra el robo de gasolina ha generado ahorros por 12 mil millones de pesos y una disminución en el promedio del hurto de barriles de combustible, al pasar de 81 mil en noviembre, a 11 mil 200 en la actualidad.

En lo que va del presente mes se sustrajeron alrededor de 4 mil barriles diarios, excepto el domingo pasado que fueron 2 mil.

En el contexto del avance de la estrategia, la subsecretaria de Participación Ciudadana, Democracia Participativa y Organizaciones Civiles de la Secretaría de Gobernación, Diana Álvarez Maury, informó que se otorgaron 2 millones 355 mil pesos de apoyo humanitario inmediato para hacer frente a gastos derivados por la explosión de una toma clandestina en Tlahuelilpan, Hidalgo –cada una de 157 familias recibió 15 mil pesos–, y anunció la construcción de un memorial en el canal de riego donde quedaron restos de las víctimas.

Octavio Romero Oropeza, director de Petróleos Mexicanos, explicó que durante estos meses el abasto de hidrocarburos se ha regularizado, lo que permite tener un inventario nacional de 16.1 millones de barriles, con demanda estimada de 1.2 millones al día. Además, hay un ligero repunte y estabilización en la producción de crudo.

Informó que a partir de la puesta en marcha de la estrategia –el 21 de diciembre– también hay un aumento en el volumen de producto transportado, lo que ha permitido pasar de 600 mil barriles diarios en enero, a 900 mil a la fecha. Además de que se construyó un tendido de concreto en 8.5 kilómetros de ductos donde se registran tomas clandestinas.

El incremento en el inventario de combustible se ha dado tanto en terminales terrestres, marítimas y aeropuertos, con el uso de carros tanque en trenes y la adquisición de 612 pipas, de las cuales 428 ya están en operación. Romero Oropeza mencionó que dicha compra representó una erogación de 100 millones de dólares, aunque la Secretaría de Hacienda informó el 24 de enero que se habían adquirido 671 autotanques, por 92 millones de dólares.

Abundó que el inventario de barriles de gasolina en terminales terrestres ascendió a 9.3 millones de barriles, lo que equivale a ocho días de combustible, y refirió que el tope inflacionario para la venta de gasolina magna en las estaciones de servicio debería ser de 19.40 pesos y de 21 para la Premium.

La subsecretaria de Gobernación explicó que entre los apoyos otorgados por la explosión en Tlahuelilpan –con saldo de 135 víctimas fatales y cinco personas aún hospitalizadas–, los familiares de los afectados fueron incluidos en el programa para el bienestar de las personas en emergencia social o natural, que cuenta con un fondo para este año de más de 18 mil 348 millones de pesos, de los cuales se han pagado 3 mil 307 millones pesos a 1.6 millones de beneficiarios.

López Obrador señaló que de continuar la tendencia de ahorro con la estrategia antihuachicol, este año se podrán ahorrar los 50 mil millones de pesos previstos. “Si se pudo con el huachicol, vamos a poder con todo”, a pesar de toda una campaña, es lógico, es natural, diría hasta legítimo, para que no nos vaya bien, sobre todo del flanco derecho, del núcleo conservador, pero se va avanzando.

Alma E. Muñoz y Alonso Urrutia

Periódico La Jornada
Miércoles 24 de abril de 2019, p. 9


3/31/2019

Visión delincuencial de Lozoya potenció el huachicol: Alcántara



El sexenio pasado elaboró un plan contra recursos de procedencia ilícita que no se instrumentó en Guanajuato


▲ Una de las debilidades del actual programa de seguridad estatal es la falta de coordinación con municipios, considera Juan Miguel Alcántara Soria.


Irapuato, Gto., El huachicol creció sin freno en el gobierno de Enrique Peña Nieto porque Emilio Lozoya, director de Petróleos Mexicanos (Pemex), llegó al cargo con una franca visión delincuencial y tiró a la basura toda la tecnología que se empleaba para detectar las fugas (drones, sistemas satelitales para conocer en tiempo real la extracción de hidrocarburos, válvulas que medían dónde y cuándo se extraía).

Juan Miguel Alcántara Soria, panista de los de antes, ex procurador estatal y ex secretario del Sistema Nacional de Seguridad Pública, juzga que el gobierno de Guanajuato y los ayuntamientos fueron también omisos frente al robo de combustibles, en los tramos quesí les toca legalmente (sobre todo la prevención en las comunidades), y de ese modo contribuyeron a que esto alcanzara las dimensiones que hoy tiene.

Entrevistado en Irapuato, una de las ciudades de Guanajuato que más ha padecido el crecimiento exponencial de los índices delictivos, Alcántara sostiene que con Lozoya las posibilidades de castigar, perseguir o detener el robo de combustibles se fueron a cero. Lozoya iba en plan de saqueo y robó por todos lados. Todo lo que existía en los sexenios de (Ernesto) Zedillo, (Vicente) Fox y (Felipe) Calderón para investigar y perseguir el robo de hidrocarburos se tiró a la basura.

El huachicol como un negocio acotado, relativamente cerradoterminó en el sexenio de Peña. En muchas comunidades, explica, lo vieron como una mina de oro, porque a diferencia del trasiego de drogas, que requiere grandes inversiones, para el robo de combustibles basta con unas válvulas.

Gracias a eso surgió el llamado “triángulo del huachicol” cuyas líneas se extienden de Salamanca a Guadalajara y León, en cuyos alrededores hay mucho robo, especialmente frente al aeropuerto en Silao.

Luego, sostiene Alcántara, los grupos de huachicoleroscomenzaron a diversificarse, a ocupar otros nichos de delitos, como ha ocurrido con el robo de vehículos en Celaya, y los robos a comercios, a domicilios y en la vía pública.

Cerrar los ojos

El gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, presumió sus logros en un acto reciente frente a Andrés Manuel López Obrador. Golpe de timón, llamó al operativo llevado a cabo en coordinación con fuerzas federales, aunque, en términos declarativos, nunca quedó claro cuál nivel de gobierno llevó el mando.

Más allá del juego sobre las responsabilidades en el operativo, Alcántara considera que el plan de seguridad del gobernador tiene dos grandes omisiones: una, la falta de una estrategia de coordinación con los municipios por los que pasan los ductos, un tema que ni siquiera menciona en su decálogo de seguridad.

El gobernador, con quien tengo buena comunicación, argumenta que el combate al huachicol es de competencia federal, en lo que tiene razón, pero no puede decir lo mismo del contexto social comunitario, la prevención y la contención.

La otra gran omisión es la falta de combate a los recursos de procedencia ilícita. Alcántara, ahora dedicado a la consultoría privada, recuerda que hace cinco años el entonces gobernador Miguel Márquez contrató a su despacho para elaborar las bases de una unidad de inteligencia financiera, similar a la federal adscrita a la Secretaría de Hacienda. En esa materia no se había hecho nada en Guanajuato.

Alcántara presentó un plan que daba prioridad al combate del lavado de dinero producto del robo de combustibles. El proyecto incluyó reformas legales, decretos, reglamentos, sistemas computacionales. La consultora recibió el pago por sus servicios, pero el plan nunca se puso en marcha. Sólo tras el operativo federal de principios de marzo fue que el gobernador anunció su intención de retomar el proyecto para combatir el dinero sucio, en el mismo paquete en el cual presumió la creación de dos escuelas preparatorias militarizadas.

Alcántara, procurador estatal con Carlos Medina Plascencia, duró tres años en el cargo y es un enemigo declarado de que los fiscales duren nueve años en el puesto. Le parece una tontería porque esos cargos implican un gran desgaste.

Diplomas a cambio de información

El asunto viene a cuento porque entre las herencias de Márquez –además de un sistema de videovigilancia que costó 2 mil 700 millones de pesos y no funcionó nunca– están los mandos de seguridad del estado: Alvar Cabeza de Vaca, secretario de Seguridad Pública, y Carlos Zamarripa, quien ya acumulaba 10 años como procurador y va por nueve más como fiscal.

El mando real, dicen diversas fuentes, lo tiene Zamarripa, a quien el mandatario estatal ha dado repetidas muestras de respaldo, al punto de decir que por él mete las manos al fuego. Y ha añadido: “No sólo yo, también las autoridades norteamericanas meten las manos al fuego… me lo ha expresado así la gente del Plan Mérida”.

El fiscal Zamarripa, ciertamente, gusta de presumir reconocimientos que ha recibido de agencias de seguridad de Estados Unidos.

Al respecto, Alcántara dice: “Le he comentado al gobernador: ‘maestro, no seas ingenuo, las agencias norteamericanas a muchos nos han dado diplomitas para mantenernos como fuentes de información, ese es el propósito”.

Carlos Zamarripa, juzga Alcántara, es un fiscal lleno de una serie de vicios. Está totalmente enviciada la vida interna de la procuraduría, de nepotismo (la cuñada, los familiares), de amiguismo (los cuates que suben y bajan según los estados de ánimo del procurador), y por supuesto la nula investigación de la mayor parte de los delitos.

–El fiscal se dice formado en la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).

–Fue a un curso de una semana, no tiene más, no sabe ni hablar inglés.

–En la embajada de Estados Unidos hablan de su buena relación con varios estados, y presumen Guanajuato.

–Los estadunidenses voltean para otro lado para no ver las irregularidades de Zamarripa, por las ventajas de información que obtienen.

Los estadunidenses afianzaron sus vínculos con los gobiernos estatales durante la administración pasada, sostiene el entrevistado, porque el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, les cerró las puertas de PGR, Hacienda y otras, y estableció una sola ventanilla.

A partir de entonces, buscaron a los gobiernos estatales y a la fecha financian y proporcionan asesoría a 12 gobiernos estatales, especialmente en lo relativo a las investigaciones de lavado de dinero.

–¿Una suerte de compra de información?

–Un mecanismo para sacar por la puerta de atrás lo que a nivel federal no les dieron. Ahora, no digo que sea información ilícita, porque ellos traen sus propias investigaciones. Puedo asegurar que los gringos saben más de las propiedades de El Chapo Guzmán que nosotros, precisamente porque tienen esta colaboración de los estados. Es información que no se les dio a nivel federal, no se las dio la Unidad de Investigación Financiera de la Secretaría de Hacienda.

Foto Arturo Cano

Arturo Cano
Periódico La Jornada
Domingo 31 de marzo de 2019, p. 9

3/03/2019

La UIF mantiene congelados $900 millones por combate a huachicoleo

Hay 27 denuncias, informa Santiago Nieto

Pide su titular que se revisen permisos otorgados a 14 empresas del ramo


El titular de la UIF, Santiago Nieto, precisó que a la fecha se han presentado 27 denuncias por el robo de combustible y se ha dado vista a distintas autoridades, incluida la Comisión Reguladora de Energía (CRE), para que revisen los procedimientos de adjudicación de las autorizaciones otorgadas.
La CRE tiene la competencia para revocar los permisos cuando se violen las condiciones de los mismos, y evidentemente cuando se comete un ilícito como la compraventa de hidrocarburo robado, expresó.
Después de firmar un convenio de colaboración con el Gobierno de Ciudad de México, el funcionario señaló también que la Fiscalía General de la República (FGR) inició 2 mil 500 carpetas de investigación por hechos provenientes del robo de combustible.
Precisó que hasta ahora se tienen bloqueados 900 millones de pesos por este ilícito, pero es la Fiscalía la que tiene competencia de asegurar, vía ministerial, los fondos que se denuncian, además de los que proceden de otros lugares del país.
Santiago Nieto señaló que la UIF está trabajando en dos modelos de riesgo, uno para detectar actos de corrupción gubernamental derivados de la reforma energética, y uno más relacionado con la trata de personas, ambos problemas graves que afectan al sistema financiero mexicano.
Por otra parte, recordó que en julio México tiene que presentar un informe al Fondo Monetario Internacional sobre las acciones que ha realizado para combatir el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo.
Indicó que el organismo internacional ya había reconocido la fortaleza del sistema financiero mexicano y de su unidad de inteligencia financiera, pero había cuestionado que no se hubiera traducido en denuncias o decomisos.
El año pasado hubo 78 denuncias y se aseguraron 800 millones de pesos, lo que será superado en 2019, pues nosotros ya llevamos 900 millones de pesos por el robo de hidrocarburos, destacó el funcionario.

Periódico La Jornada

2/22/2019

El Cártel de la Electricidad, más voraz que los huachicoleros

La lista de exfuncionarios relacionados con el saqueo y desmantelamiento de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dada a conocer por su director general Manuel Bartlett Díaz, es apenas una muestra de la extensa cadena de latrocinios cometidos en más de dos décadas por el Cártel de la Electricidad que tuvo su mayor auge en los gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón.


La caja negra de la CFE guarda infinidad de sorpresas sobre los contratos y licitaciones otorgados al amparo de la corrupción e impunidad que no sólo saquearon los estados financieros de la exparaestatal, sino desmantelaron el Sistema Eléctrico Nacional al otorgar más de la mitad de la generación de energía a empresas trasnacionales con las que se firmaron contratos para la compra de electricidad. Un negocio redondo para unos cuantos donde el país salió perdiendo en todos los sentidos.
El actual director de CFE señaló en la lista de saqueadores a personajes como el exasesor de Carlos Salinas, el francés José María Córdova Montoya,  promotor de los cambios legales que abrieron el sector eléctrico  a la iniciativa privada y a las empresas extranjeras con las modificaciones a la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica  (LSPEE). Desde entonces participó en el negocio de la electricidad y tiene la empresa Proveedora de Servicios de Energía, SA de CV, que todavía actúa en el país, a decir de Bartlett.
Figura también Jesús Reyes Heroles González Garza, que fue secretario de Energía y director general de Pemex en la administración de Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Felipe Calderón; ha sido participante en grandes empresas y  consejos consultivos de energía, como Energy Intelligence Group, Morgan Stanley Energy Partners, Mitsui de México.
Carlos Ruiz Sacristán, secretario de Comunicaciones y Transportes con Ernesto Zedillo, es presidente y director general del consejo de administración de la empresa IEnova, que tiene ver con muchas actividades de generación de electricidad, asociada con intereses privados y participa precisamente en el problema de los ductos con contratos leoninos.
Entre los citados por el titular de la CFE se encuentra además Luis Téllez, secretario de Energía y secretario de Comunicaciones y Transportes en los gobiernos de Ernesto Zedillo y Felipe Calderón; asesor de empresas extranjeras como Kravis Roberts.
En primera fila ubicó Bartlett Díaz al expresidente Felipe Calderón Hinojosa, secretario de Energía de Vicente Fox y  consejero independiente de la empresa Avangrid; también Georgina Kessel Martínez, secretaría de Energía de Calderón y actualmente directora de Iberdrola México.
Jordy Herrera Flores, secretario de Energía con Calderón, consultor de Energía y bróker. A través de una serie de empresas ha trabajado al servicio en diversas actividades de generación privada. Otro es Alejandro Fleming Kauffman, jefe de unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Energía en el sexenio de Calderón y miembro de los consejos de Iberdrola México e Iberdrola México Renovables.
Y por supuesto en el listado de Bartlett no pudo faltar Alfredo Elías Ayub,  exdirector general de CFE durante los sexenios de Zedillo, Fox y Calderón, y consejero independiente de Avangrid.
Este personaje encabezó por casi dos décadas el Cártel de la Electricidad y fue cómplice tanto de la desatada corrupción como del desmantelamiento de CFE y la firma de los contratos para la compra de energía con empresas extranjeras a las que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) les otorgó 772 permisos de generación.
Ahora que su nombre salió a relucir como uno de los principales responsables de la deplorable condición financiera de la CFE y la entrega de la mitad de la generación de electricidad a multinacionales, Calderón se dice ofendido, pero vale la pena recordarle que siendo presidente desoyó  las denuncias presentadas en su momento por miembros de la Comisión de Energía de la LX Legislatura, que en agosto de 2009 –2 meses antes de que emitiera su autoritario decreto de Extinción de Luz y Fuerza del Centro–, le advirtieron en un fundamentado análisis sobre  la galopante corrupción de la mal nombrada “empresa de clase mundial”.
Es impostergable adoptar decisiones que pongan freno al insaciable apetito de funcionarios que ven en un puesto o encargo público la mejor oportunidad de hacer negocios y enriquecerse a costa del erario público, le expresó el diputado Cuauhtémoc Velasco Oliva al hacerle llegar un voluminoso expediente sobre incontables actos de corrupción y tratos comerciales sostenidos por CFE, con aval de Elías Ayub, para empresas señaladas de evasión fiscal por las autoridades hacendarias.
Pero lejos de atender las alertas del Congreso, Calderón permitió que vía la CRE se otorgara un total de 772 permisos de generación de energía a empresas extranjeras como Iberdrola, y CFE garantizaba su compra.
Calderón tampoco atendió las recomendaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que en el análisis de la Cuenta Pública 2009 le hizo notar que estos permisos ya le habían costado al país 268 mil millones de pesos, siendo contrarios al interés nacional.
El órgano auditor, señaló: “Los permisionarios tampoco corren riesgo debido a que venden la electricidad comprometida a la CFE y aunque se presenten paros y haya una menor demanda del energético, la paraestatal tiene que colocar los excedentes al costo que sea necesario”. Los permisos otorgados por Fox y Calderón y los contratos de compra de energía a firmas como Iberdrola, EDF International, Unión Fenosa, Mitsubishi, Intergen, Mitsui, TransAlta, EDFI y AES,  le costarán al país en los próximos 25 años 1.6 billones de pesos.
Esta desnacionalización de la industria eléctrica incluyó el autoritario e ilegal cierre de Luz y Fuerza del Centro bajo el argumento de representar una carga a las finanzas públicas al subsidiarla por “improductiva”. La ASF desmintió en su momento a Calderón, al establecer que mientras LFC recibió de 2001 a 2009 subsidios por 248 mil millones de pesos, la CFE obtuvo por el mismo concepto 563 mil millones en el mismo periodo. De hecho, el haber subutilizado sus plantas de generación para comprar su energía las empresas privadas,  fue colocando a la Comisión Federal en una insalvable quiebra técnica.
Como se aprecia ahora, los gobiernos neoliberales siempre tuvieron en mente desnacionalizar y desmantelar la industria eléctrica nacional. Los costos son muy altos y son imprescindibles auditorías internas y externas para castigar a los responsables de esta encubierta traición a la patria y llevarlos ante la justicia. Todos ellos formaron parte del Cártel de la Electricidad tanto o más voraz que el de los huachicoleros.
Martín Esparza*
*Secretario general del Sindicato Mexicano de Electricistas

2/08/2019

En el sexenio de Peña, el boom de prestanombres para concesionar gasolinerías

Durante lustros el gobierno federal otorgó franquicias de expendios gasolineros a organizaciones afines, transportistas, políticos y amigos, lo que generó un próspero negocio del que ahora se benefician incluso los narcos. La doctora Miriam Grunstein, experta en materia energética, expone ese modus operandi que, dice, tuvo un boom a partir de 2013, derivado de la Reforma Energética. En entrevista con Proceso, comenta que se crearon muchos mecanismos de evasión regulatorios en los que participaban empresas extranjeras que actuaban a través de prestanombres; y eso –la venta de nombres–, también se convirtió en una práctica lucrativa.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El mercado de la gasolina en México, el más grande y codiciado de América Latina, cuenta con casi 12 mil expendios a lo largo del país, muchos de los cuales son concesiones otorgadas durante años de manera discrecional por el gobierno federal a organizaciones afines, transportistas, políticos y amigos.
Esa costumbre del sistema político nació con el PRI, pero los gobiernos panistas también la toleraron. Hoy, las multimillonarias ganancias de este negocio benefician también al crimen organizado, sostiene la doctora Miriam Grunstein, especialista en materia energética. 
Según las cifras de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), en 2018 la demanda nacional fue de 790 mil barriles diarios, de los cuales 525 mil fueron importados. Sin embargo, con 11 mil 774 gasolinerías para 43 millones de vehículos en circulación, México cuenta sólo con la mitad de los expendios de Brasil o una cuarta parte de los que tiene Estados Unidos. 
A partir de la reforma energética de 2013 y tras la liberación del mercado de combustibles el negocio de las concesiones de gasolinerías tuvo un boom. A finales de 2016 la CRE recibió una buena cantidad de solicitudes de licencias y autorizó entre 10 y 15 cada mes. Ese año había 10 mil 500 expendios; ahora son 11 mil 774.
“Tenemos una larga historia de sociedad política y económica entre los beneficiarios de las franquicias de las gasolinas que son más bien estaciones de suministro con servicio de Pemex y los grupos políticos. La alianza es muy vieja y han tenido un impacto en la política del suministro del combustible. De hecho, durante muchos años el subsidio a la gasolina era un apoyo falso a la población porque el apoyo en realidad era a los gasolineros”, señala Grunstein. 
Antigua consultora legal de varias empresas, como Terranova Energía, Enersa y consejera personal en la CRE, Grunstein sostiene: “La gasolina está tristemente politizada, porque ha llevado beneficio a los grandes grupos y no a la población”.
La también catedrática de la División de Estudios Jurídicos del Centro de Investigación y Docencia Económicas, comenta a Proceso que ese favoritismo político se expandió durante los gobiernos del PRI, aunque con el panista Felipe Calderón ese modus operandi benefició también a la familia de Juan Camilo Mouriño –secretario de Gobernación en ese sexenio–, dueña del Grupo Energético del Sureste que tiene 40 gasolinerías.
Grunstein tiene una sólida carrera. Es socia de la firma internacional Thompson & Knight Abogados y se especializó en el estudio de cuestiones normativas y regulativas del sector energético, específicamente en el ámbito de Contratación Petrolera y Proyectos de Infraestructura.
Precisa que el gran negocio de las gasolinerías ni siquiera beneficia a las empresas, sino a los grupos rentistas; es decir, a quienes compran una franquicia de venta de gasolina de Pemex sin dar mejores precios y servicios.
“Cuando se hace un buen negocio, proveyéndolo de calidad, de precios y de satisfacciones a los intereses del usuario –relata–, no es mala idea. Pero, cuando es un negocio que afecta los intereses económicos y el bienestar de una población muy amplia, me parece que es una grosería. Creo que eso ha sucedido en México ampliamente.”
Ganancias oscuras
A partir de la reforma energética de 2013 impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto y con la liberación del mercado de la importación de la gasolina en 2016, el otorgamiento de los permisos se concentró en la CRE, que redujo los trámites que antes eran tan complicados que para conseguir una licencia se tenía que recurrir al director de Pemex o al presidente de la República, quien las otorgaba de manera directa, saltándose todos los trámites. 
En los últimos cuatro años Pemex pasó de 100% en el control total de las estaciones de gasolina a 82.5%. Hoy son 30 las marcas extranjeras y nacionales las que operan 2 mil 178 expendios. 
De acuerdo con la CRE, el proveedor de gasolina más grande sigue siendo Pemex, con 9 mil 596 expendios, le siguen Oxxogas (395); Grupo Gasored (250); Petro-7 (214); Hidrosina (198); Orsan (140); Redco (130); Grupoeco (124); Gasmart (114) y Lodem/Lagas (90).
Una franquicia de Pemex viene costando más de 400 mil pesos y al mes se paga 1% de las ganancias. Una vez obtenida la aprobación de la CRE, lleva entre cinco y ocho meses la construcción de la expendedora de combustible y, según los recursos que tenga el interesado, se necesita una inversión de entre 500 mil y 1 millón de pesos.
Para que una gasolinería sea rentable, lo ideal es que se venda alrededor de 500 mil litros al mes. El dueño de un expendio tendría ventas de 10 millones de pesos al mes y 120 millones al año.
En México los dueños de la franquicia Pemex ganan 6.5% por cada litro de combustible vendido, más del doble que países como Estados Unidos, según estimaciones hechas por la firma especializada PA Energy Consulting. 
La reportera Ana Lilia Pérez, autora de los libros Camisas azules, manos negras; El saqueo de Pemex desde Los Pinos; El cártel negro: cómo el crimen organizado se ha apoderado de Pemex, y Pemex RIP. Vida y asesinato de la principal empresa mexicana, sostiene que las ganancias siguen siendo un misterio; de manera similar se expresa Grunstein. Ambas sostienen que es prácticamente imposible tener la cifra precisa de las ganancias por el manejo oscuro por parte de Pemex y los gasolineros.
“Pemex es un enorme falseador de números y también los gasolineros”, sentencia Grunstein.
El huachicol
Grunstein no sólo es experta en materia energética. Estudió la licenciatura en derecho en el Instituto Tecnológico Autónomo de México y una maestría en letras y lenguas española y portuguesa en la Universidad de Nueva York.
Es autora de La caverna al mercado, libro de cabecera para muchos de los que intervinieron en la elaboración y discusión de la reforma energética. Gracias a él, funcionarios no especializados pudieron comprender la trascendencia de la industria petrolera. Hace seis años comenzó a escribir su segundo libro, cuyo título tentativo es Petróleo, papel y tijera.
Grunstein advierte que la Reforma Energética de Peña Nieto no logró tener el impacto que se pretendía en el mercado de la venta de combustible porque no se consiguió quitar el dominio de Pemex como principal suministrador.
Si bien la idea no era mala, dice, hubo resistencia dentro de Pemex; “se dio esa contradicción de querer abrir el mercado, pero sin echarse encima a Pemex”, y eso paralizó esa idea. 
–¿Cómo enfrentar la politización en la venta de gasolina? 
–Al tener tanto control del Estado, en lugar de proteger a la población –como debería suceder–, se crearon muchos mecanismos de evasión regulatorios. Incluso se dice que había mucha participación de empresas extranjeras que actuaban a través de prestanombres porque la Ley de Inversión Extranjera no permitía la participación de firmas de otros países en las gasolinerías. Eso –vender nombres– era también un negocio.
“Si se tiene mucha regulación, se crean negocios paralelos como los prestanombres, donde participaban empresarios y políticos. En los países donde no tienen tantas reglas no se necesita pagar por un nombre para tener un permiso.”
–¿Es imposible resolver este problema? 
–No. Lo que se necesita es crear condiciones de seguridad para la inversión. Pero eso lo veo complicado porque en la medida en que un presidente puede cerrar los ductos, no le van a entrar al negocio.

En cuanto al huachicoleo, Grunstein señala que muchas de las expendedoras de combustible se beneficiaron del robo de gasolina porque se aprovecharon de la práctica de evasión regulatoria y reportaban menores volúmenes vendidos a
Pemex. 

“Así –dice– podían justificar y ocultar que vendían mayores volúmenes, pero de combustible robado. Pemex se hacía de la vista gorda porque (algunos de sus directivos) estaban metidos en el negocio.”
Como Nigeria 
En sus investigaciones sobre el ámbito energético, Grunstein ha detectado, dice, la connivencia de altos funcionarios de Pemex en este negocio ilegal. Incluso pone como ejemplo el robo de gas condensado por Los Zetas y el Cártel del Golfo entre 2010 y 2016 en la Cuenca de Burgos, que comprende parte de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, el cual vendían a compañías estadunidenses.
“Creo que los altos funcionarios le entraban con cierto gusto por las multimillonarias ganancias. Sin embargo, los de menor nivel estaban obligados, pues para ellos era plata o plomo.”
–¿Aquí ya vemos entrar al crimen organizado en el robo de gasolina?
–Sí. Le han entrado también duro Los Zetas y el Cártel de Jalisco Nueva Generación. Para ellos es una rama más del negocio, pues a diferencia de la trata de personas, no tienes el problema de darles albergue ni alimentarlas. Sólo tienes que mover tanques de gasolina. Y eso lo pueden hacer sin ninguna moralidad; además, a los compradores de bajos recursos eso les encanta. 
Advierte que es muy complicado establecer una estrategia desde el gobierno para enfrentar el tráfico de influencias en el otorgamiento de las licencias de venta de combustible y combatir el robo de gasolina:
“Es muy complicado porque tendrías que desarticular el sistema, que es muy flexible; es decir, cuando cortas una cabeza pueden salir 10; y si reprimes a unos usuarios van a surgir más, si sancionas a unos cuantos compradores de gasolina robada pueden aparecer cientos. Eso se repite hasta el infinito.”
Lamentablemente, agrega, desarticular un sistema así es muy complicado y el daño social es gigante “porque no sólo le causan un daño patrimonial a Pemex, sino también representa un riesgo a la salud y la seguridad de las personas”.
Para Grunstein, esta situación de robo de combustible y de corrupción en Pemex pone a México en el mismo nivel que Nigeria: “Eso es penosísimo. Es una expresión del Estado fallido porque los niveles del estado de derecho son ínfimos. Duele que México pueda estar a esos niveles con funcionarios que se dan ínfulas de clase mundial”.
Por lo que atañe a las acciones del presidente Andrés Manuel López Obrador para combatir el robo de combustible, que en buena parte se centró en las distribuidoras de gasolina, recomienda diseñar un plan a largo plazo y con una estrategia muy fina para que en unos tres años comience a bajar el problema. 
Para lograrlo, advierte, el gobierno federal tendría que invertir una buena cantidad de recursos para la compra de tecnología: fibra óptica en los ductos, grupos especiales de seguimiento del movimiento del combustible e inteligencia financiera.
Una acción, por ejemplo, sería levantar la moral del mercado para que los particulares le ayuden a invertir, “porque el Estado, con todos los programas sociales que quiere lanzar, no se va a dar abasto”.
Tampoco se puede mantener al Ejército vigilando los ductos día y noche, ya que tiene otras encomiendas que realizar y no puede reducirse sólo a una unidad especializada en el robo de combustible. 
–¿Es tan grande este negocio ilegal que cualquier ejército es insuficiente para combatirlo? 
–Sí. Además debemos tomar en cuenta que no todo el Ejército es bueno, ahí puede haber elementos terriblemente corrompidos.
Recuerda que, con sus acciones, Calderón sólo aumentó la fragmentación de los grupos delictivos. Eso, insiste, “fue como la metástasis de un cáncer que, al atacarlo, se expandió al resto de las células”. 
–El panorama es muy complicado…
–Es muy preocupante. Está de por medio la seguridad energética del país porque (el problema de la distribución de) gasolina no sólo es por el transporte; tiene impactos macroeconómicos incalculables, entre ellos la inflación, la quiebra de la industria agrícola, así como mermas en la calificación económica al bajar el nivel de competitividad del país.
Retomando el tema del otorgamiento de las franquicias para la venta de combustibles que el pasado 7 de enero la CRE canceló para 103 permisos, por la supuesta venta de combustible robado en Puebla, Guanajuato y el Estado de México, Grunstein recuerda que es una práctica que se inició hace muchos años.
Y remata: “La gasolina ha sido utilizada como una moneda de cambio de favoritismo político desde el inicio de la industria porque mueve mucho, literal y metafóricamente”.
Este reportaje se publicó el 3 de febrero de 2019 en la edición 2205 de la revista Proceso.

2/05/2019

Hidrosina, Meade y el huachicol

Sanjuana Martínez

“La mancha del huachicol se extiende y va cubriendo a funcionarios de los anteriores sexenios. Por ejemplo, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto — ahora de paseo en Madrid con una modelo, según las fotos publicadas— la impunidad salpicó a varios funcionarios”. Foto: Galo Cañas, Cuartoscuro
¿Cuántos huachicoleros de cuello blanco hay? Hasta ahora no conocemos la lista de las empresas huachicoleras, aunque hay un nombre que sobresale: Hidrosina, la gran cadena de gasolineras propiedad de William Jorge Karam Kassab.
El huachicol fue durante varios sexenios un delito a la vista de todos. Hidrosina, representa el paradigma de la impunidad que benefició a sindicalistas de Pemex, funcionarios, autoridades y empresarios.
Su expediente tiene dos años de antigüedad. Y nadie hizo nada, ni siquiera el entonces el director de la Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda, José Antonio Meade, mucho menos la PGR bajo el mando de Raúl Cervantes.
La mancha del huachicol se extiende y va cubriendo a funcionarios de los anteriores sexenios. Por ejemplo, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto — ahora de paseo en Madrid con una modelo, según las fotos publicadas— la impunidad salpicó a varios funcionarios.
En concreto, durante el 2016 y 2017, Hacienda ha detectado a 11 empresarios que no adquirieron combustible a Pemex, pero sí vendieron combustible, lo cual, deja al descubierto que presuntamente compraron huachicol.
Es el caso de Karam Kassab, dueño de la red de gasolineras más grande México, un empresario que esta señalado por ser “prestanombres” del ex Gobernador corrupto de Veracruz, Javier Duarte, y por ser parte del famoso ecocidio en el Manglar de Tajamar.
Los hermanos Jorge William y Paul Karam Kassab construyeron un emporio bajo el apoyo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), un partido que repartió la propiedad de gasolineras con su correspondiente huachicol, a funcionarios y ex funcionarios, y políticos de distinto nivel.
El Club del Huachicol priista y panista va quedando al descubierto. Los hermanos Karam Kassab por ejemplo, obtuvieron 193 permisos para operar gasolineras de parte de la Comisión Reguladora de Energía (CRE); 34 de los mismos están en el Estado de México, y 26 en Veracruz y Tamaulipas.
En los últimos 30 años, los hermanos Karam Kassab se convirtieron en millonarios haciendo negocios bajo el amparo del poder político del PRI, con personajes como el ex banquero yucateco Carlos Cabal Peniche, amigo de Carlos Salinas de Gortari; también con Moisés Mansur Cysneiros, incluido en el expediente judicial del lavado de dinero de Javier Duarte.
Los hermanitos muy conocidos en el ambiente político y gasolinero le vendieron un departamento a otro hombre clave de este negocito: Emilio Lozoya Thalmann, ex Secretario de Energía y papá del muy investigado, pero aún impune Emilio Lozoya Austin, ex director de Pemex y pieza clave en el fraude del caso de sobornos por parte de Odebrecht, que supuestamente se utilizaron en la campaña presidencial de Peña Nieto.
En fin, la madeja de corrupción de los combustibles y el respectivo huachicol, incluye más nombres, todos millonarios por supuesto: los hermanos Isaa Tafich, Rogelio Montemayor Seguy, Antonio Juan Marcos Issa, Salomón Issa Tafich y hermanas, Carlos Mouriño Terrazo, hermano de Juan Camilo Mouriño quien falleció en accidente aéreo en la emblemática torre Pemex, la familia Loret de Mola Gómoroy, Antonio Vega Serrador o el ex Gobernador Roberto Borge Angulo o Anuar Fayad Hassan Vega.
El imperio del huachicol es amplio y diverso. Poco a poco nos vamos enterando de quienes componen esta red delincuencial y en particular de sus cómplices.
Santiago Nieto Castillo, el jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), dijo en su reciente comparecencia ante la Cámara de Diputados, que hay 33 hombres de “negocios” denunciados y otros 188 terceros relacionados, por tener operaciones de depósito por más de 5 mil millones de pesos y retiros por más de mil 033 millones de pesos.
Lamentablemente, Nieto Castillo se limitó a decir que se trata de un “ex Diputado, un ex Presidente Municipal, cuatro ex funcionarios de Pemex…” y muchos más “fantasmas” sin nombre.
Los mexicanos merecemos información. Tenemos derecho a saber quienes son los causantes del robo del siglo del huachicol. Tanto así, que urge saber los nombres de los “zares” del huachicol para que dejen de hacer “negocios” a costa del dinero de los mexicanos.
La información es crucial. Por lo menos, ya conocemos el nombre del juez que protege a los huachicoleros de cuello blanco. Es el juez décimo de distrito, Francisco Gorka Migoni Goslinga, quien ordenó desbloquear 32 cuentas bancarias de Hidrosina, propiedad de los poderosos hermanos Karam Kassab, cuya fortuna es incalculable y sigue creciendo, mientras ellos gozan de libertad.
Las medidas contra el huachicol deberían incluir la inhabilitación de este tipo de “empresarios” para seguir haciendo “negocios”. Si no se les procesa y condena debidamente con cárcel, por lo menos que se les quite el dinero mal habido para que vuelva a las arcas del erario y pase a beneficiar a todos los mexicanos. Urge un poco de justicia poética.

Twitter: @SanjuanaMtz
Facebook: Sanjuana Martinez

2/03/2019

Huachicoleo científico


Silvia Ribeiro
El 15 de enero pasado, la nueva directora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Elena Álvarez-Buylla, alertó que esa institución había entregado en el sexenio anterior alrededor de 50 mil millones de pesos en subsidios, beneficios fiscales y otras prebendas a empresas privadas, muchas de ellas enormes trasnacionales.

Varias de las mayores compañías globales, como Monsanto y otras de transgénicos; enormes farmacéuticas, como Bayer y Sanofi-Aventis; trasnacionales químicas, como Dow Chemicals; automotrices, como Ford y General Motors, y empresas mundiales de electrónica, como Intel, IBM y Samsung, han estado chupando recursos públicos medianteproyectos de investigación.

A ese inexplicable subsidio directo se agrega que, en muchos casos, los proyectos son con participación de universidades e instituciones públicas de investigación, lo cual lejos de ser un beneficio para éstas, facilita la influencia indebida de las trasnacionales en los programas de investigación y es un aporte adicional para las empresas, que aprovechan la infraestructura y la formación pública y trabajo de investigadores, docentes y estudiantes.
El Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) del Conacyt entregó entre 2009 y 2017 unos 24 mil 448 millones de pesos a fondo perdido, de los cuales 7 mil 367 millones fueron para 512 grandes empresas (Arturo Sánchez y Laura Poy, La Jornada, 18/01/19). De éstos, la mayoría son solamente de interés para las propias empresas. Incluso, les pagan costos de actividades que necesariamente debían hacer para entrar al mercado, como análisis clínicos de medicamentos o evaluación de eventos transgénicos.
El caso de las trasnacionales de agronegocios y de alimentación industrial es particularmente indignante, porque son subsidios a las más grandes semilleras globales, sobre todo para trabajar con maíz. Así, México, centro de origen de ese grano, subsidió con dinero público a trasnacionales semilleras y de veneno, mismas que se han apropiado del mercado y contaminan maíces nativos y campos.
De 2009 a 2017, Monsanto, PHI México (propiedad de DuPont), Dow Agrosciences, la división agrícola de Bayer y la semillera Harris Moran recibieron juntas 50 millones 526 mil 107 pesos. Los proyectos incluyeron principalmente desarrollar nuevos eventos de maíz, herbicidas para malezas resistentes en maíz y trabajos en sorgo y otros cultivos. Dow recibió más de un millón de pesos a fondo perdido para evaluar susprimeros eventos biotecnológicos. En resumen, fondos públicos para lucrar produciendo transgénicos, híbridos y agrotóxicos para maíz, todas actividades contrarias a los intereses de los campesinos que crearon ese grano y en desmedro de las actividades que deberían hacer instituciones públicas, como el Inifap, para promover mejor producción con semillas nacionales, etcétera.
En el mismo periodo, el PEI entregó también 5 millones 268 mil 500 pesos a Barcel/Bimbo; 42 millones 702 mil 635 pesos a Gamesa, y 5 millones 779 mil 508 pesos a Sabritas. Las dos últimas, propiedad de PepsiCo.
Además, se entregaron directamente a PepsiCo 4 millones 228 mil 240 pesos. Es decir, más de 57 millones de pesos a PepsiCo, una de las mayores productoras globales de bebidas y comida chatarra. Igualmente, se dieron 50 millones 379 mil 947 pesos a Conagra, otra trasnacional de matriz estadunidense, gigante de la comida industrializada.
También se entregaron subsidios a trasnacionales de origen mexicano. Entre otras, a Bachoco y Minsa, que recibieron juntas 9 millones 142 mil 374 pesos; Agroindustrias Unidas de México (codueña de Granjas Carroll) recibió 15 millones 215 mil 751 pesos, y Agromod, empresa de Alfonso Romo, obtuvo 31 millones 969 mil 906 pesos.
Es también absurdo el caso de las trasnacionales farmacéuticas. El PEI entregó decenas de millones de pesos a las mayores trasnacionales farmacéuticas del mundo, como Merck, Novartis, Sanofi, Bayer, Boheringer Ingelheim. La industria farmacéutica trasnacional tiene el mayor porcentaje de retorno de ganancias de todos los rubros industriales y es conocida por su falta de innovación, que remplaza con supuestos nuevos productos que son apenas copias modificadas de los anteriores para prolongar la vida de sus patentes e impedir el acceso a medicamentos a bajo costo.
Al contrario del difundido mito de que la innovación tecnológica proviene del sector privado y por eso es necesario apoyarlo, la historia muestra lo contrario. Todas las grandes innovaciones de las últimas décadas han sido desarrolladas por instituciones públicas. Por ejemplo, Internet, el GPS, las pantallas táctiles, el sistema HTLM y los asistentes de computación dirigidos por voz, sin los cuales no tendríamos teléfonos inteligentes ni muchos otros aparatos que hoy son la base de las grandes plataformas digitales y de comunicación. Igual sucede con otros rubros, incluyendo la biotecnología y la nanotecnología (Mariana Mazzucato, The Entrepreneurial State, 2011).
Las trasnacionales han tomado estas innovaciones y las han privatizado para su lucro, con patentes y en mercados oligopólicos, creando dependencia. Al contrario del mito, inhibiendo la innovación. Por todo ello es esencial que el Conacyt elimine ese programa y se replantee, en su lugar, qué acciones e investigaciones apoyar, que sean de necesidad y beneficio para la mayoría de la población del país.
* Investigadora del Grupo ETC

Se les acaba a los de arriba el negocio del huachicol, advierte AMLO

No acepto intimidación de nadie

Finalizó el charrismo sindical, responde el Presidente acerca de qué hará con el líder petrolero Carlos Romero Deschamps

▲ El presidente Andrés Manuel López Obrador ayer el Centro Deportivo de Beisbol Luis Flores Díaz, en Acayucan, Veracruz.
Acayucan, Ver., A los de arriba se les acaba el negocio y no acepto intimidación de nadie, subrayó el presidente Andrés Manuel López Obrador desde el Centro Deportivo de Beisbol Luis Flores Díaz, al resaltar el combate al robo de combustibles. Y cuando un ciudadano le preguntó a gritos qué hará con Carlos Romero Deschamps, líder del sindicato petrolero, señaló que se acabó el charrismo sindical.
“Democracia sindical, voto libre y secreto. Ya el gobierno no tiene sindicatos preferidos ni líderes preferidos. [A] los dirigentes ahora los van a elegir los trabajadores de manera democrática, para que no estén haciendo grilla, pensando que va a salir uno y yo voy a meter otro. No, ya se acabó el charrismo sindical. Ahora [a] los líderes los va a elegir de manera democrática, con voto secreto, el propio trabajador. Esa es la nueva política laboral”, remarcó en la presentación en este municipio del programa Sembrando Vida, para reactivar el campo y frenar la migración forzada.
Destacó que en su gobierno ya se acabó la corrupción, y reveló cómo era el huachicol de medicinas –en la compra de fármacos para abastecer hospitales y centros de salud– el gobierno gastaba 80 mil millones de pesos.
Vendían la medicina a políticos, que eran los que abastecían al gobierno, empresas que se dedicaban a eso. Claro que vendían carísimo todo; una caja de pastillas para la diabetes, que cuesta en el laboratorio 10 pesos, la vendían en 150 al gobierno. Todo eso se va a terminar, prometió el Presidente ante unas 7 mil 500 personas, según organizadores locales.
Fondo de ahorro
En este encuentro, señaló que se irá por un tubo la política de comprar lo que se consume en el extranjero con la reactivación de la economía desde abajo. Y aprovechó para aclarar que 500 pesos de los 5 mil mensuales que recibirá cada campesino dentro del programa Sembrando Vida se irán a un fondo de ahorro para que al concluir su administración, el esquema se mantenga cuando menos uno o dos años más sin necesidad de financiamiento gubernamental, pues “yo no voy a relegirme porque soy partidario del ‘sufragio efectivo, no relección’.
“Porque no estoy pensando –explicó– que: ‘No, va a quedar uno de nosotros y va a seguir el programa’. No, ya saben ustedes cómo son estas cosas. Vale más seis años y si se puede uno o dos más independiente y se acabó.”
El titular del Ejecutivo resaltó que con el combate a la corrupción le estamos pegando en el clavo, y por eso arriba empezó la limpia. Cero corrupción y cero impunidad. Para eso votó la gente. Lo afirmo de manera categórica porque puede que queden por ahí abajo ­malandrines.
“Y dije: ‘¡basta!’”
Ante un público entusiasta por la descripción de los apoyos que otorgará su gobierno al pueblo, López Obrador recordó que tomó la decisión de acabar con el huachicol de combustibles arriba y abajo, porque eso hasta estaba en la contabilidad del gobiernoy diariamente se contabilizaban robos en promedio de entre 800 y mil pipas diarias, lo que representó el año pasado 65 mil millones de pesos. “Dinero del pueblo, y dije: ‘¡basta!’”
Reconoció que no está fácil ahorrar esa cantidad –su proyección son 40 mil millones de pesos– porque se toleró ese ilícito, echó raíces este mal, se convirtió hasta en costumbre. Contó que los grandes tenían tomas clandestinas y almacenaban gasolinas en bodegas y tenían hasta pipas de distribución. Era como otro Pemex, Pemex bis... Yo tengo consideraciones por la gente que por necesidad tenía que hacer eso, pero ahora ya no va a haber necesidad, porque va a haber trabajo y bienestar. Y a los del negocio, a los de arriba, se les acaba el negocio, y no acepto intimidación de nadie, puntualizó.
Tras pedir paciencia para ir resolviendo problemáticas –como la basificación de 80 mil trabajadores de salud–, en esta región donde comenzó el movimiento revolucionario con la influencia del magonismo, aseveró estar muy consciente de su responsabilidad histórica y prometió no fallar.
Aprovechó para urgir a la conclusión del Censo del Bienestar en el estado, para la definición de los padrones de beneficiarios de los programas integrales de desarrollo. Hasta ahora, a escala nacional, han sido censadas 22 millones de familias, y recibirán apoyos de manera directa mediante una tarjeta.
Al Presidente le regalaron un cuadro de cuerpo completo con la banda presidencial, el cual presumió desde el templete.
Foto La Jornada
Alma E. Muñoz
Enviada
Periódico La Jornada
Domingo 3 de febrero de 2019, p. 3

1/31/2019

La FGR ahora va tras empresas involucradas en el robo de gas LP



La Fiscalía General de la República (FGR) integra más de dos mil carpetas de investigación relacionadas con el robo de gas LP a Petróleos Mexicanos (Pemex), con pérdidas estimadas en alrededor de 20 mil millones de pesos anuales, y en ese contexto se indaga a las principales empresas dedicadas a la distribución del hidrocarburo, como son Grupo Soni, Soni Gas y Global Gas, además de investigar el presunto involucramiento del Banco del Bajío en operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Información de la FGR refiere que se investigan operaciones financieras en efectivo por más de 800 millones de pesos anuales, ya que a pesar de que durante los años recientes las compañías investigadas han reportado ingresos anuales superiores a 5 mil millones de pesos y utilidades promedio por 387 millones, en 2017 informaron al Servicio de Administración Tributaria (SAT) no haber obtenido ganancias.

En 2018 se estimó que el robo de gas licuado de petróleo que era robado de los ductos ascendía a más de 58 mil toneladas mensuales del combustible a escala nacional (y de ello más de la mitad se sustrajo en la zona centro del país), y que este delito había tenido un crecimiento de más de 5 por ciento, y que no sólo afectaba a Pemex, sino a empresas privadas.

La zona con mayor número de robos tanto de camiones de carga como de sitios donde se afectaron los ductos es la de los municipios que conforman el llamado Triángulo Rojo, en Puebla.

Las fuentes consultadas señalaron que la FGR integra desde el año pasado varias indagatorias, pero desde inicios de este año se les ha considerado una prioridad, al igual que a las investigaciones por huachicoleo, debido al impacto económico y social que representa el robo de gas LP.

Los informes gubernamentales señalan que en este delito se investiga a las compañías gaseras relacionadas con el Grupo Soni, y Banco del Bajío, de Salvador Oñate Ascencio y Santiago Oñate Barrón, ya que presuntamente a través de esta institución se estarían canalizando recursos ilícitos.

Respecto al Grupo Soni, la actividad predominante son depósitos en efectivo, que en los pasados cinco años representan un promedio de 872.6 millones de pesos.

En la indagatoria se ha establecido que ese grupo reporta transacciones con SMG Oil Gas Texas, a la que envió en 2017 un total de 2.4 millones de dólares.

Periódico La Jornada

1/30/2019

En la mira, políticos-empresarios huachicoleros

En palabras del presidente Andrés Manuel López Obrador se trata de un sistema paralelo, lo que alguno de los funcionarios inmersos en la implementación de la estrategia describió como un sistema encima del sistema de transporte de combustible por ductos.
“Es un sistema diseñado con tanta precisión que se roba lo necesario para quitarle la ganancia a Pemex, pero le permite subsistir”, me dijo.
De acuerdo con los datos de Pemex, actualizados a noviembre pasado, se estima que el robo de combustible representa el 7 por ciento de lo que se transporta por ducto, de manera que, en efecto, podría tratarse de la ganancia que hasta ahora Pemex dejó de percibir en un estimado de entre 46 mil millones y 70 mil millones de pesos, dependiendo de la fuente, en el último año.
En su edición 2204, actualmente en circulación, el semanario Proceso expuso la forma en que el gran robo ocurre a través de una red que, con tomas ilegales de extracción precisas, cuenta con ductos clandestinos que se tienden sobre varios kilómetros para llegar a terminales de almacenamiento, donde se cargan vehículos con capacidad para transportar decenas de miles de litros de combustible.
Por supuesto, la dimensión de la extracción así como su capacidad de transporte demuestran que, en efecto, se trata de una operación idéntica a la de Pemex, respecto a la que falta aun ver cuál es el destino, es decir, si todo el proceso tiene características similares a las de la otrora paraestatal, necesariamente tiene que haber clientes similares.
Hasta ahora, con los indicios que ha dado la Unidad de Inteligencia Financiera y, aunque en menor medida, la Fiscalía General de la República, resulta más o menos claro que hay franquiciatarios de Pemex involucrados en la recepción del robo de combustible.
Existe la posibilidad de que también participen del mercado ilegal de combustibles, tanto empresas transportistas de amplio parque vehicular, como grandes empresas de distribución de productos en transportes terrestres, inclusive, cadenas de supermercados.
Luego, el resultado de esta operación tiene que ser en dos vías: una, la que implica a poderosos servidores o exservidores públicos de la petrolera y otra, la de quienes de manera consciente comercializan el combustible robado.
Aun cuando se han anunciado averiguaciones previas y casos ya judicializados, hasta ahora no existen indicios de que las investigaciones lleguen hasta los más altos niveles de responsabilidad. Y, en el caso más sonoro de todos, el del general Eduardo León Trawitz, ni siquiera se ha abierto averiguación previa pese a que todo indica que será el primero en ser llamado a cuentas.
León Trawitz, quien fuera responsable de la seguridad de Enrique Peña Nieto cuando éste fue gobernador del Estado de México, ocupó la posición clave en la seguridad de Pemex durante el sexenio pasado y, para que esté disponible, la actual administración lo acaba de regresar de la representación diplomática en Panamá, a donde se le destinó como agregado militar.
Ese país centroamericano, famoso por los paraísos fiscales que ahí se desarrollaron fue un destino temporal para el mando castrense, ascendido en el sexenio peñanietista, notable su relación con el llamado Grupo Atlacomulco, que tiene en Acambay uno de sus semilleros, lugar enclavado en una región que se ubica como uno de los principales puntos huachicoleros.
Fieles a su tradición de combinar política y negocios al amparo del poder, los priístas mexiquenses son conocidos en parte por su empresas transportistas y por ser franquiciatarios de gasolinerías, aunque lo mismo ocurre en diferentes zonas del país, como ya se evidencia en Puebla con los alcaldes involucrados en el proceso ilegal.
Con tufo mexiquense en este primer momento, el huachicoleo parece encaminarse a dejar en evidencia a empresarios y políticos de distinto signo.

El sistema y el huachicol

No podemos percibir este horror porque seguimos creyendo que el sistema es una herramienta desarrollada. Nada más alejado de la realidad. La herramienta, que nació, dice Iván Illich, en el siglo XII –antes de ella existía el organón: una extensión de la mano de quien lo manejaba– y que generó el industrialismo, además de utilizarse para fines precisos, es algo distinto a nosotros: podemos tomarla y dejarla, emplearla o no. Entre ella y nosotros hay, dice Illich, una “distalidad”, es decir, una distancia crítica y, por lo mismo, una exterioridad. Su existencia permitió a Daniel Defoe imaginar a Robinson Crusoe, un homo instrumentalis.
El sistema, en cambio, que nació en 1936 con la “Máquina de Turing”, la base de las computadoras, carece de “distalidad”, de fines precisos y de exterioridad. Desde el momento en que nos enchufamos a él nos convertimos en parte suya y mutamos en homo sistemicus. No podemos imaginarnos como Crusoe, sino como seres anónimos conectados a la Matrix. Privados de la energía de la gasolina nos secaríamos como plantas sin agua.
El sistema es así un conjunto de intrincadas redes hechas de subsistemas: la educación, el transporte, la medicina…, que a su vez poseen un sinnúmero de subsistemas. En el caso de la educación: escuelas, salones, profesores, currícula, uniformes, libros estandarizados, etcétera; en el del transporte: ductos, pipas, tanques, gasolineras, carreteras, seguros, licencias, estacionamientos, refacciones…
Por ello, cuando se anunció el cierre de la distribución de gasolina, el homo sistemicus entró en pánico. No sabía qué hacer sin el transporte y desquició durante días el funcionamiento del sistema. No se concebía desenchufado, caminando con sus pies o detenido en su casa. Semejante a un minusválido sin muletas o silla de ruedas, el homo sistemicus se paralizó sin el líquido que da movilidad a su prótesis. 
Al igual que, enchufados al sistema, olvidamos nuestra capacidad autónoma de aprender e interiorizamos la necesidad de ser educados, reclamando nuestro derecho a la escuela, a la currícula, a la evaluación, al título, olvidamos también nuestra capacidad autónoma de movernos con nuestras piernas e interiorizamos la necesidad de transportarnos, al grado de que los días en que la gasolina escaseó, reclamamos, mediante filas, pleitos, insultos, desquiciamientos y muerte nuestro derecho al tóxico líquido.
Semejante a la computadora –el ordenador–, el sistema, dice Jean Robert, nos dicta instrucciones, órdenes, “comandos”, que debemos seguir para funcionar en él. Ellos ordenan quiénes somos, cómo debemos ser y comportarnos. Al enchufarnos nos vuelven partes suyas, integrándonos como otros subsistemas y destruyendo cualquier posibilidad de límite y finalidad.
La imagen del huachicolero lo resume bien: todos, sin importar los costos, buscamos conectarnos a los ductos del sistema. Fuera de ellos no concebimos nuestra existencia.
Lo inquietante de este cambio de época, de esta mutación del industrialismo, de este paso de la era de la herramienta a la del sistema es su carácter casi apocalíptico. La crisis en la que nos metió es, vuelvo a Jean Robert, única. “Contrariamente a cualquier crisis anterior –la palabra griega krisis significa decisión– ésta carece de esa posibilidad”. Como el espacio cibernético, nos mantiene encerrados en un aquí sin allá. Por eso, a pesar de sus deseos de cambio, el gobierno de López Obrador reproduce el sistema.
Los zapatistas, que viven fuera de él, lo saben y decidieron rebelarse contra la “panacea” del Tren Maya –un enchufe más. Ellos saben, como Bill Arney, que para vivir sistémicamente nos deben entrenar. En lugar de ser sensibles a la simplicidad y a la autonomía, debemos aprender a habitar en las complejidades y sus infinitas interconexiones; asumir que el sistema y sus subsistemas son cajas negras y, por ello, incognoscibles e impredecibles; aprender a poner entre paréntesis la libertad de acción autónoma, privilegiando la heteronomía. Por ello, saben también –y lo han hecho– que “siempre es posible –aunque frecuentemente difícil– decir: ‘no, gracias’”.
Ciertamente estas resistencias no solucionan nada –el homo sistemicus es tan ciego como los habitantes de Matrix–, pero, como Neo en la película, permiten mirar a quienes tienen todavía ojos: lo que vendrá no augura buenas cosas. Es un tiempo del fin tan terrible que –como lo dijo Illich al final de su vida, rememorando las primeras comunidades cristianas– lo único que tenemos es la amistad, donde entre un tú, un yo y un nosotros resistimos y esperamos, desenchufados lo más posible, a otro a partir del cual una comunidad puede volver a florecer.
Además opino que hay que respetar los Acuerdos de San Andrés, detener la guerra, liberar a las autodefensas de Mireles y a todos los presos políticos, hacer justicia a las víctimas de la violencia, juzgar a gobernadores y funcionarios criminales y refundar el INE.
Este análisis se publicó el 27 de enero de 2019 en la edición 2204 de la revista Proceso.