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11/01/2025

Gobierno va contra acoso y hostigamiento laboral hacia mujeres: Buenrostro

 Raquel Buenrostro, titular de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, dijo que el modelo que impulsa la administración federal busca prevenir el hostigamiento sexual y laboral que ocurre en el sector educación y salud. Imagen del 12 de mayo de 2025. Foto

Raquel Buenrostro, titular de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, dijo que el modelo que impulsa la administración federal busca prevenir el hostigamiento sexual y laboral que ocurre en el sector educación y salud. Imagen del 12 de mayo de 2025. Foto Cuartoscuro
Ciudad de México. El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo busca combatir el hostigamiento laboral y sexual hacia mujeres en el sector público, además de incrementar la participación de esta población en la economía, señaló Raquel Buenrostro, titular de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno.

En el contexto del Foro Económico de la Mujer México (WEF, por sus siglas en inglés), la presidenta para Iberoamérica de este organismo, Michelle Ferrari, reconoció que las mujeres son más de la mitad de la población del mundo, pero siguen teniendo muy poca acción en temas decisivos.

Refirió que datos del Banco Mundial (BM) indican que si las mujeres participaran en la igualdad de condiciones en la economía, el producto interno bruto (PIB) global podría crecer hasta 25 por ciento adicional. Además, señaló que en México, las mujeres representan más de 52 por ciento de la población y contribuyen con cerca de 37 por ciento de la economía mexicana.

Buenrostro reconoció que si bien se han logrado avances en el impulso a pequeñas y medianas empresas (pymes) que están a cargo de mujeres, “desafortunadamente” esta población tiene dificultades porque tiene cargas como el cuidado de los hijos o adultos mayores.

Aunado a ello, comentó que la corrupción “pega mucho a las mujeres, ¿por qué? Porque las mujeres somos las que hacemos mayor uso de los servicios públicos. Somos las que llevamos a los niños al servicio médico, somos las que los llevamos a la escuela, estamos más al pendiente de la casa, etcétera. Todas las fallas que tiene el sector público también son principalmente resentidas por la pobreza”.

Apuntó que el modelo que impulsa la actual administración federal busca prevenir el hostigamiento sexual y laboral que ocurre en el sector educación y salud.

“¿Qué es lo que nosotros hemos trabajado en compromiso con este tema de género? Además de lo que es la prevención y todo lo que es la vigilancia de lo que hay en servicios públicos, también hemos iniciado campañas que tenían mucho tiempo que no se hacían como es el hostigamiento y acoso laboral y sexual. Estas prácticas son muy comunes, no solo en el sector público, también en el sector privado y la verdad es que las tenemos que combatir y las tenemos que combatir de frente”, señaló Buenrostro.

Destacó que en el sector salud han separado de sus cargos a funcionarios que pueden afectar y dañar generaciones, mientras que en educación media y superior también están iniciando un programa de abuso y hostigamiento, de acoso laboral y sexual.

En el caso de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) comentó que se está buscando simplificar los trámites, porque incluso no se pueden poner los mismos requisitos para todos los tamaños de los negocios. “Lo que hicimos con la ley fue hacerla más accesible para las mipymes”, anotó.

Acotó que ya está lista “la primera gran compra de café del gobierno hacia las mipymes y hacia cooperativas, lo cual nos ayuda muchísimo y también estamos trabajando ya en aproximar a las cooperativas para apoyar en servicios de limpieza, porque luego las empresas hacen hasta abuso. Mejor que se aprenden, se organicen y tengan mejores ingresos”.

Anotó que la dependencia de la que es titular está trabajando en los lineamientos que deban seguir tanto las empresas grandes como medianas y pequeñas para participar en las compras de gobierno, para no basar los concursos solo en los precios que ofrecen.

“Nosotros estamos convencidos de que una buena relación entre los sectores social, privado y gobierno es la única manera que vamos a lograr que nuestra sociedad prospere y que sea todo mejor para todos los mexicanos”, dijo.

Altagracia Gómez Sierra, coordinadora del Consejo Asesor para el Desarrollo Económico Regional y Relocalización (CADERR), comentó que México tiene la oportunidad de ser líder en la economía de mercado con mujeres capaces al frente. Consideró que se debe invertir en la población femenina de todas las edades. “No es un gasto, es la mejor apuesta que podemos hacer como país y como mundo”, dijo.

6/11/2022

Mujeres de la comunidad cinematográfica exigen la destitución del titular del Centro de Capacitación Cinematográfica, Alfredo Loaeza

 

Posterior a más de 150 señalamientos en El Tendedero por los 45 Años del CCC, plataforma creada por alumnas del centro durante marzo de 2021 y, tras numerosas reuniones con la dirección de la escuela, el CCC a través de Alfredo Loaeza decide tomar acciones para atender la violencia de género.

El 22 de junio de 2021, la instancia externa contratada por la escuela abre un proceso de recepción de denuncias de 40 casos y los comienza a investigar. En el mes de enero del año en curso, integrantes del Consejo Académico y de la Comisión de Atención a Señalamientos de Violencia de Género del Centro de Capacitación Cinematográfica son informadas de la existencia de una denuncia de hostigamiento sexual por parte de Alfredo Loaeza, director general del centro, hacia una alumna entonces activa.

*Este ejercicio de violencia de género y de abuso de poder fue señalado a través del Tendedero por los 45 años del CCC, y denunciado a través de la Instancia externa de especialistas, quien lo investigó y posteriormente clasificó como hostigamiento sexual*.

Sin embargo, la información fue sistemáticamente ocultada al Consejo Académico y a la Comisión de Atención a Señalamientos de Violencia de Género, grupo conformado por alumnas, maestras, trabajadoras y una egresada para participar en el proceso de atención a las denuncias.

Por otra parte, y de acuerdo con egresadas, maestras y alumnas, el directivo también ha incurrido en faltas administrativas graves como son la actuación bajo conflicto de interés y la violación de los derechos humanos, entre otras, de acuerdo con el artículo 7 de la Ley General de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, puesto que Alfredo Loaeza y la Instancia externa de especialistas incurrieron en el ocultamiento de la información de su denuncia.

Es importante mencionar que su caso fue el primero en ser procesado y notificado por encima del resto de denuncias sin el conocimiento del Consejo Académico ni de la Comisión. Miembras del Consejo Académico y de la Comisión fueron enteradas de este hecho en enero de 2022, a través de la promovente de la denuncia. Tanto el hostigamiento sexual como su posterior ocultamiento han mermado significativamente la confianza en este proceso, y han deslegitimado la razón de ser de la Comisión de Atención a Señalamientos de Violencia de Género.

Con este proceder, desactivó los trabajos para los cuales se convocó a dichos grupos, faltando al derecho que tienen todas las mujeres a una vida libre de violencia, derecho que Alfredo Loaeza, como Director General del CCC y funcionario público está, por ley, obligado a proteger.

La notificación de la denuncia a Alfredo Loaeza se realizó algunos días antes de la recomendación para su ratificación como Director General del CCC a la Secretaría de Cultura el 20 de agosto de 2021. Es indudable que, como ya lo han expresado las renunciantes al Consejo Académico, si esta denuncia hubiese sido de su conocimiento, la recomendación para ratificar a Alfredo Loaeza como Director General por un nuevo periodo de 4 años nunca hubiera sucedido.

Egresadas, maestras, alumnas y representantes de la comunidad cinematográfica, exigen de manera enérgica a la Secretaría de Cultura atender las denuncias de violencia de género, respetando la enorme valentía que las denunciantes tuvieron para alzar la voz. Asimismo, piden a las autoridades correspondientes la destitución del actual Director General del CCC y que, en consenso con la comunidad, se elija a una nueva persona para ocupar el cargo que además de ser una persona profesional de la industria cinematográfica, tenga un perfil con perspectiva de género.

Las firmantes hicieron este llamado con una carta dirigida a la Secretaría de Cultura, Alejandra Frausto. Asimismo, envían una copia a Presidencia de la República, ya que, de acuerdo con una de las firmantes, “el CCC pertenece a una Secretaría que es competencia federal, porque el esfuerzo del cine de reflejar el sentir de la ciudadanía debe ser importante para el Presidente y ante la situación de violencia que vivimos las mujeres, es imperante que tome cartas en el asunto. Somos muchas las que le hacemos este llamado, dentro de las cuales muchas hemos sido víctimas de delitos contra nuestra intimidad y nuestra dignidad”.

Los estereotipos y otras formas de violencia de género como las mencionadas anteriormente contribuyen a que menos mujeres formen parte de esta industria, dominada principalmente por hombres.

Actualización:

El día sábado 4 de junio, la titular de la Secretaría de Cultura, Alejandra Frausto, envió vía correo electrónico copia de un comunicado dirigido a María Novaro, Directora General de IMCINE, donde le instruye, en calidad de asunto prioritario, entablar un diálogo con las mujeres que suscriben a esta carta para generar estrategias y mecanismos para garantizar espacios libres de violencia.

En respuesta a este comunicado, se envió una carta a la Secretaría de Cultura por parte de las mujeres de la comunidad, haciendo de su conocimiento que el 18 de marzo ya se había enviado una carta detallando la información sobre el caso del titular del CCC a María Novaro y a la propia Secretaría de Cultura. Dicha carta no obtuvo respuesta de la Secretaría de Cultura. Asimismo, la Directora General de IMCINE no respondió de forma directa a las firmantes, sino que dirigió una carta a la comunidad del CCC, sin incluir propuestas de acciones concretas a tomar y que estuvieran acordes a la gravedad del caso expuesto.

Dada la existencia de esta carta previa y dado que hoy existe una exigencia de parte de 227 mujeres y 8 colectivas, es imperante que esta sea atendida antes de poder generar un diálogo.

**Contamos con la autorización de la denunciante para dar a conocer que esta denuncia se llevó a cabo y fue investigada y clasificada por la instancia externa especialista.

*El PROTOCOLO PARA LA PREVENCIÓN, ATENCIÓN Y SANCIÓN DEL HOSTIGAMIENTO SEXUAL Y ACOSO SEXUAL publicado en el DOF el 03/01/2020 define al hostigamiento sexual como: el ejercicio del poder, en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar. Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva.

9/21/2019

Pide Gasman acabar con la violencia laboral hacia las mujeres


Nueve por ciento ha recibido menos pago que un hombre en puestos o actividades similares, señala

Tres de cada 10 mujeres han vivido discriminación y violencia laboral en sus centros de trabajo, principalmente por parte de sus compañeros y jefes. Además, nueve por ciento ha recibido menor salario que un hombre aun cuando realizó las mismas actividades y tuvo el mismo puesto, situación que evidencia la discriminación y desigualdad que enfrentan en sus remuneraciones y contextos.
En la entrega de 73 certificaciones de la Norma Mexicana NMX-R-025-SCFI-2015 –que se refiere a la igualdad laboral y la no discriminación–, a diversos centros de trabajo, la titular del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), Nadine Gasman Zylbermann, aseveró que el país tiene una de las tasas más bajas de participación femenina en comparación con naciones que cuentan con un nivel menor de desarrollo: la brecha es de 34 puntos porcentuales.
Ante este panorama, la funcionaria destacó que es fundamental eliminar la desigualdad salarial, la discriminación, exclusión, segregación, el acoso y hostigamiento sexual y otras formas de violencia.
Expuso que la norma en la materia trae como beneficios contar con un programa de reclutamiento y selección de personal sin discriminación y con las mismas oportunidades, garantizar la igualdad salarial y la integración de la planilla de personal con al menos 40 por ciento de un mismo sexo.
En el Museo de Antropología, donde se llevó a cabo la entrega, la presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Alexandra Haas, dijo que tenemos el muy deshonroso lugar de ser el tercer peor país de América Latina en inserción laboral de las mujeres, 43 por ciento. Agregó que sólo una de cada 10 hablantes de lengua indígena tiene un contrato escrito de trabajo y prestaciones laborales.
Lo anterior, señaló la funcionaria, significa que no es casual que las personas no tengan acceso a las oportunidades laborales en igualdad de circunstancias.
Acompañada por la secretaria del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde Luján, señaló que existen sesgos implícitos que se tienen que erradicar, como la práctica de presentar y requerir fotografía en los currículums, porque nada nos dice acerca de lo que la persona es o no capaz de hacer.

Periódico La Jornada

12/08/2018

Mujer trabajadora: Doblemente explotada, doblemente revolucionaria

A erradicar el patriarcado del mundo sindical

Para desarrollar un sindicalismo clasista y antipatriarcal debemos comenzar por comprender la condición de existencia de la mujer trabajadora: doblemente explotada por la alianza entre el capitalismo como sistema de explotación de clase y el patriarcado en tanto estructura de dominación de género, y a su vez, oprimida por esta configuración económica, política y social.
La mujer de la clase trabajadora siempre ha debido trabajar, la idea de que la mujer debía salir de la casa al mundo laboral es una mirada propia de la mujer burguesa pues la mujer de la población siempre ha enfrentado una doble jornada: en el hogar por medio del trabajo doméstico que cumple con la función de reproducir mano de obra (procreación) y reconstituir fuerza de trabajo (alimentación, aseo, cuidado de hijos), y fuera del hogar por medio del trabajo asalariado.
En el capitalismo el trabajo femenino se masificó y comenzó procesos de formalización, desenvolviéndose principalmente en áreas que han sido la “extensión” de labores domésticas como empleada doméstica, aseo, venta comida, cuidado enfermos, entre otros. Estos trabajos llamados “feminizados” son los que social y económicamente han sido considerados secundarios, de allí que muchos se desarrollen en el plano de la informalidad, es decir, sin contrato y sin derechos laborales, de manera independiente o ambulante, altamente precarizados y desprovistos de protección social, lo cual también se ha manifestado en salarios más bajos que los trabajos considerados de primera categoría, principalmente masculinizados.
La afiliación sindical, al igual que la participación laboral, se concentra en el sector de servicios sociales como educación y salud; en segundo lugar, servicios personales como hoteles y restaurantes; y en tercer lugar sectores de producción, específicamente el sector financiero. En el año 2002, las mujeres representaban alrededor del 20% de la afiliación sindical aumentando a un 35,1% en 2013 /1. Pese a estas cifras, existe una subrepresentación femenina en las dirigencias sindicales. Al comparar la distribución por género de afiliación y dirigencias, en sindicatos base una de cada cuatro dirigentes sindicales es mujer, disminuyendo a una de cada cinco dirigentes en federaciones y confederaciones sindicales.
El problema de la menor presencia femenina en dirigencias sindicales es resultado de: en primer lugar, las condiciones materiales, vale decir el trabajo doméstico como expresión de doble explotación le resta tiempo objetivo para poder organizarse. En segundo lugar, la opresión social y cultural de la mujer ha generado barreras que operan en la subjetividad y relaciones sociales impidiendo la búsqueda de formas que permitan mayor participación de las mujeres. Por otro lado, no se han desarrollado formas de trabajo y respuestas organizativas para propiciar la participación de la mujer. A cambio de ello, surgen discursos para justificar la marginación femenina mujer en el plano organizativo, tales como “no ha desarrollado todas las capacidades” o “no está preparada”. Esto de la mano con la subestimación de sus capacidades como dirigente, relegándola a cargos de secretaría o beneficencia social.
Por último, la opresión sexual de la mujer también ha incidido en transformarse en una barrera para su participación. Este tipo de opresión ha hecho de la mujer un objeto, viéndose expuesta al acoso laboral y sexual en el plano laboral y organizativo, discriminando sus capacidades y viéndose obligada a adaptarse a la lógica masculina del sindicalismo en algunos casos, y en otras irrumpir con lógicas nuevas, lo cual ha significado una serie de conflictos e impedimentos para su desarrollo.
En base a lo anterior, es posible plantear que algunas líneas de trabajo desde el sindicalismo antipatriarcal son contribuir en el desarrollo de conciencia de la doble explotación de la mujer trabajadora en lugares de trabajo, apoyo en la conformación de sindicatos en empresas feminizadas y la formación sindical de las mujeres, además de la necesaria articulación territorial entre la organización sindical, poblacional y estudiantil.
Por otro lado, debemos avanzar en la socialización del trabajo doméstico, instalando demandas reivindicativas en los diferentes planos de derechos sociales como salud, vivienda, educación, entre otros. Algunas demandas para instalar en el contexto capitalista actual son: sala cuna y cuidado infantil universal para hombres y mujeres (asalariadas y no asalariadas), colación para todos y todas las trabajadoras independiente de su calidad contractual, mejoras en políticas de salud pública como por ejemplo cobertura de hospitalización domiciliaria, cuidados del adulto mayor y postrados. Estas demandas son ejemplos de cómo la clase puede ir avanzando en reivindicaciones que tiendan a socializar el trabajo doméstico, acabando con la doble explotación de la mujer, y la centralización de estas tareas al ámbito privado, apuntando a responsabilizar al Estado y a las empresas sobre el costo de la reproducción del trabajo. Asimismo, acabar con el trabajo doméstico como doble explotación de la mujer trabajadora permite articular el conjunto de demandas del pueblo, evidenciando como el patriarcado se expresa de forma transversal en el sistema capitalista, y que la lucha por su erradicación es una lucha integral contra este sistema.
Por último las y los compañeros clasistas deben asumir que el trabajo doméstico es una tarea colectiva en el hogar independiente del género y generar condiciones y respuestas organizativas para la participación de las mujeres en el plano social y político. En el plano organizativo se debe instalar el antipatriarcado y las formas de censura y sanción a quienes incurran en estas prácticas tal y cual como se hace con quienes generan un sindicalismo burocrático, entreguista y alejado de los intereses de la clase.
Contra el capitalismo patriarcal, mujer trabajadora a lucha.
La autora es Presidenta Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras a Honorarios del Servicio de Salud Metropolitano Central y Tesorera Central Clasista de Trabajadores y Trabajadoras


1/ Riquelme y Abarca. “Más mujeres en los sindicatos. Sectores con alta sindicalización femenina”. Dirección del Trabajo, 2015. 

7/13/2018

Contraloría de Seciti investiga caso de violencia laboral

Víctima buscará reinstalación por despido injustificado



Yessica Berenice González Yáñez podría alcanzar justiciapor la violencia laboral que enfrentó en la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México (Seciti), la Contraloría Interna de la institución ya investiga a la servidora pública Mayra Elizabeth Quiñonez González acusada de supuestos actos de hostigamiento y discriminación laboral en contra de Yessica.

Será la Contraloría Interna de la Seciti quien determine después de una investigación si hubo o no actos de violencia laboral en contra de Yessica Gónzalez cometidos por su entonces jefa, la Directora General de Gestión, Planeación y Política en Ciencia, Tecnología e Innovación de la Seciti, Mayra Quiñonez González. De resolver a favor de la víctima, el órgano interno tiene la facultad de dictar el tipo de sanción que afrontaría la servidora pública acusada.

La orden de investigar el caso devino de la Contraloría General de la Ciudad de México después de recibir el 1 de junio de 2018 la denuncia de Yessica González. Ella presentó su queja a esta instancia una vez que la cesaron sin justificación de su cargo como Jefa de Unidad Departamental por órdenes del Secretario de la Seciti, David García Junco Machado, además de dar a conocer la violencia laboral que vivía en la institución.

Hasta el momento, Contraloría Interna de la Seciti citó el pasado 11 de julio a Yessica González para que entregara archivos laborales sobre su desempeño en la Secretaría, toda vez que a Yessica no se le permitió entrar al edificio de la dependencia del gobierno de la Ciudad de México para realizar esta acción. Ahí, la Contraloría informó a la abogada González Yánez que ya está indagando su caso.

Cabe recordar que el “Protocolo para la prevención y sanción del acoso y hostigamiento laboral y/o sexual con perspectiva de género y no discriminación” de la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo local, establece que una de las instancias que debe investigar los casos de violencia laboral en la administración pública es la Contraloría, para desahogar responsabilidades administrativas.

La Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHDF) también comenzó a realizar lo correspondiente; la Quinta Visitaduría está a cargo de investigar el caso de Yessica por los probables hechos de hostigamiento laboral, discriminación e intimidación. Han tenido entrevistas con ella y ha dado acompañamiento en la entrega de pendientes laborales que realizó a la Contraloría Interna.

A la CDHDF le correspondería, si así lo determina, emitir recomendaciones a la Seciti para que atienda la violencia laboral. Yessica González informó en entrevista con Cimacnoticias que ha externado a la Comisión de DH que para ella la justicia es que ninguna otra mujer servidora pública vuelva atravesar este tipo de violencia, más allá de las sanciones que puedan o no obtener los superiores jerárquicos que la atacaron.

Además, con acompañamiento legal, Yessica González presentó en el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje la demanda contra la Seciti por despido injustificado, busca que se le reinstale a su mismo puesto laboral y se le paguen los salarios caídos desde el 30 de abril que fue retirada de su cargo. 

EL HOSTIGAMIENTO CONTINÚA

Según ha denunciado Yessica, desde noviembre de 2017 cuando Mayra Quiñonez asumió el puesto como Directora General en la Seciti, no le respetó los  horarios laborales, recibió humillaciones públicas, frases ofensivas y descalificaciones de su trabajo, además de tratos humillantes.

No obstante, la servidora pública Quiñonez González continúa hostigándola, el último incidente ocurrió cuando Yessica González acudió esta semana a la Seciti por órdenes de la Contraloría Interna, donde nuevamente recibió gritos y humillaciones de Quiñonez, de lo cual la CDHDF ya tiene conocimiento.

CIMACFoto: César Martínez López

Por: Hazel Zamora Mendieta

Cimacnoticias | Ciudad de México.-

6/20/2018

Denuncian violencia laboral contra trabajadoras de la Secretaría de Ciencia y Tecnología capitalina


CDHDF investiga hechos
   

En la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Ciudad de México (Seciti) el hostigamiento laboral a sus trabajadoras es una práctica común, denunció una víctima de esta violencia, Yessica Berenice González Yáñez, quien busca visibilizar su caso y terminar con esta práctica en dicha institución pública.
El primero de junio de 2018, Yessica González interpuso una queja en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHDF) por violencia laboral que recibió por su entonces jefa, la Directora de General de Gestión, Planeación y Política en Ciencia, Tecnología e Innovación del Seciti.
La demanda de Yessica González es que su caso sea investigado por medio del “Protocolo para la prevención y sanción del acoso y hostigamiento laboral y/o sexual con perspectiva de género y no discriminación” que implementó la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo en la ciudad en marzo de 2018, y que  eventualmente, las servidoras públicas que la violentaron sean sancionadas, dijo en entrevista con Cimacnoticias.
Evidenciar su caso, añadió Yessica, no sólo le permitiría acceder a la justicia, también busca que a partir de su ejemplo otras mujeres y hombres que enfrentan violencia laboral en la Seciti, o incluso en otra institución pública de la Ciudad de México, tengan el valor de denunciarlo.
EL CASO
La Seciti fue creada en 2013 por el entonces Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas que habitan la urbe por medio del uso y aplicación de la tecnología y ciencia. Actualmente esta institución la dirige el maestro David García Junco Machado.
Yessica González, es abogada, se incorporó a esta Secretaría en 2015, el empeño en sus labores validó su ascenso al cargo de Jefa de Unidad Departamental de Gestión Interinstitucional (JUD) dependiente de la área de Dirección General de Gestión, Planeación y Política en Ciencia, Tecnología e Innovación (DGGPPCTI).
La abogada narró a esta agencia que gozaba del trabajo que desempeñaba; disfrutaba del ámbito laboral, respetaban los horarios laborales y prerrogativas de maternidad a las que tiene derecho conforme la “Nueva Cultura Laboral” que se implementó en la urbe en 2015. Sin embargo, estos derechos laborales se interrumpieron una vez que la Dirección General de Gestión pasó en noviembre de 2017 a manos de una nueva directora.
Desde la instalación de la Directora de Gestión, Yessica González trató de sugerirle algunas acciones para atender cuestiones administrativas, porque además de ser JUD se desempeñaba como asistente personal de la directora, quien ante sus sugerencias descalificó su trabajo.
Esta violencia comenzó a escalar a lo largo de cinco meses hasta que fue despedida sin justificación en abril de 2018; de acuerdo con Yessica no se le respetó su horario laboral a pesar de pedírselo a su jefa porque tenía que atender cuestiones familiares, que incluían la salud de su hija. Su superior jerárquica se los negó. “Qué flojera ser nada más una “mamá luchona” ¿no?”, le decía.
Comenzaron a surgir obstáculos para que la abogada desempeñara sus laborales pues la Directora de Gestión, Planeación y Política en Ciencia le daba instrucciones laborales en inglés, idioma que Yessica no habla. Según González su jefa argumentó que “no acostumbraba a hablar en español” porque venía de concluir su maestría en la Universidad de Chicago de Estados Unidos.
Yessica Recibió gritos y humillaciones en público hasta llegar a exigencias denigrantes que atentaban contra su dignidad: la directora demandó a Yessica que cocinara para ella porque estaba muy ocupada y debía de seguir una dieta, le dijo que “como era una mamá luchona seguro sabía cocinar”.
Después le demandó que cada que ella (su jefa) saliera del sanitario, Yessica tendría que jalar la palanca del excusado.
La abogada contó en la entrevista que se negó a todas estas demandas por lo que su jefa la retiró de su cargo como asistente personal pero mantuvo su puesto como Jefa de Unidad Departamental.
Las narraciones de estos tratos denigrantes están expuestos en la denuncia que interpuso Yessica González en la CDHDF y de la que Cimacnoticias tiene copia (número de expediente 18/D4474).
SIN MECANISMOS PARA DENUNCIAR
Yessica González señaló que en múltiples ocasiones buscó al Secretario Junco Machado, quien dirige la institución, para darle a conocer la violencia que vivía pero únicamente la recibió la asistente de éste, a quien le narró todos los hechos a falta de instancias dentro de la Seciti para interponer una denuncia por violencia laboral. Sin embargo, nunca obtuvo respuesta.
Finalmente el 30 de abril de 2018 la jefa de Yessica González le solicitó su renuncia como una orden directa del encargado de la institución, sin darle una justificación. Esto paso después de que Yessica le dio su opinión (por petición de su jefa) sobre un evento público en el que participó un día antes, el “Foro Mujer, Ciencia, Tecnología y Derechos Humanos”.
Es de mencionar que las organizaciones e instancia públicas que organizaron este foro, el Instituto de la Investigación y Estudios en Cultura de Derechos Humanos (Cultura DH), la Dirección General de Educación Indígena de la SEP, el Consejo para Prevenir y Erradicar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), entre otras, enviaron una carta de la Seciti, quejándose del comportamiento de la Directora de Gestión durante el evento.
González Yáñez denunció que para obtener su renuncia, su jefa la encerró en su oficina por más de 30 minutos con dos empleados que le impidieron su salida hasta que firmara una serie de documentos que no le dejaron leer. Yessica no firmó ningún documento pero actualmente se le impide ingresar al edificio de la Secretaría, comentó.
CDHDF INICIA INVESTIGACIÓN
Yessica señaló que siempre tuvo miedo de ser despedida si denunciaba la violencia laboral que vivía pero después de que la retiraron de su cargo tuvo el valor de presentar su caso al órgano de Derechos Humanos local. También interpuso una denuncia en el Copred, donde aún espera respuesta.
Por su parte la CDHDF atrajo la queja y le informó que está investigando a la Seciti por presunto hostigamiento laboral, discriminación e intimidación.
Cimacnoticias solicitó al área de comunicación social de la Seciti una entrevista con el encargado de la institución, Junco Machado, para que den respuesta sobre la denuncia de violencia laboral y el despido de Yessica, al cierre de esta edición se mantienen en espera de su respuesta.
Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016 (Endireh) en el país 30 por ciento de las mujeres reporta haber sido discriminada en el trabajo; un 6 por ciento reportó que por su edad, estado civil o porque tienen hijos pequeños no la contrataron o bajaron el sueldo; y un 91 por ciento de las mujeres que vivieron violencia laboral no solicitó apoyo a ninguna institución, ni presentó una queja o denuncia ante autoridades porque consideraron que no le iban a creer, le echarán la culpa, o pensaban que era una pérdida de tiempo.

CIMACFoto: César Martínez López
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

3/14/2018

Modifican LGAMVLV para incluir como violencia laboral el embarazo

 Senado deberá aprobarla
   
La Cámara de Diputados aprobó modificar el artículo 11 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) a fin de enunciar como violencia laboral la negativa de contratar a mujeres por motivos de embarazo.

El pasado 9 de marzo, la Cámara baja aprobó la modificación para agregar al conjunto de acciones que constituyen violencia laboral “las conductas referidas en la Ley Federal del Trabajo (LFT)”.

De acuerdo con la Comisión de Igualdad de Género de la Cámara baja, que elaboró el dictamen, esta ampliación permitirá reconocer como violencia laboral la exigencia a las mujeres de presentar certificados médicos de embarazo para el ingreso, permanencia o ascenso en el empleo; incluso al despido de una trabajadora o coacción de renuncia por motivos de embarazo, cambio de estatus civil o cuidado de los hijos.
En adelante el artículo 11 de esta Ley dirá que constituye violencia laboral: “la negativa ilegal a contratar a la víctima o a respetar su permanencia o condiciones generales de trabajo; la descalificación del trabajo realizado, las amenazas, la intimidación, las humillaciones, las conductas referidas en la LFT, la explotación; el impedimento a las mujeres de llevar a cabo el período de lactancia previsto en la ley y todo tipo de discriminación por condición de género”.

DESPIDO POR EMBARAZO, VIOLENCIA RECURRENTE

De acuerdo con el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), el despido por embarazo ocupa el primer lugar por discriminación en la capital del país.
Esta violencia constituye 31.4 por ciento de los expedientes abiertos en la Copred tan sólo de enero al 8 de marzo de 2018.
En tanto, la segunda Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México (EDUS CDMX 2017) reflejó que 65.5 por ciento de las empleadas embarazadas fueron víctimas de una discriminación.
Entre las conductas discriminatorias más recurrentes están que “no les dan trabajo”, “las corren del empleo”, y “las hacen menos”.
El origen de esta modificación a la LGAMVLV es una iniciativa que presentó la bancada de Movimiento Ciudadano durante la Legislatura LXII. Esta iniciativa fue aprobada en marzo de 2014, luego fue remitida al Senado, y luego devuelta a la Cámara de Diputados con algunos cambios.
Con esta aprobación, la iniciativa de ampliación avanza a su última fase: la discusión y eventual aprobación por parte del Senado de la República. 

CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

2/19/2018

Reprueban criminalización contra enfermera de Chiapas


Jesús Espinosa sigue sin obtener amparo por orden de aprehensión
   


El Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos programa de la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT), reprobó la criminalización de la enfermera de Chiapas, María de Jesús Espinosa de los Santos, luego de que fuera acusada del delito de motín por emprender dos huelgas de hambre en abril y mayo de 2017 en defensa del derecho a la salud y cese de irregularidades administrativas en este sector.
El Observatorio, con presencia en más de 80 países del mundo, expuso en comunicado que la criminalización de la enfermera de Chiapas, Jesús Espinosa, se desarrolla en un contexto de dificultades y criminalización de las personas que defienden los Derechos Humanos (DH) en México, sobre todo en Chiapas donde se calcula que en el sexenio de Peña Nieto -según datos de la Red Todos los Derechos para Todas y Todos (Red TDT)- han ocurrido 18 por ciento de las agresiones contra personas defensoras.
Datos de la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México también tienen el registro de 11 agresiones a mujeres defensoras en Chiapas entre 2012 a 2014.
El 29 de diciembre de 2017 el juez de Control y Tribunales de Enjuiciamiento de la Región Uno, Bruno Ignacio Bermúdez Hernández, emitió cuatro órdenes de aprehensión por el delito de motín en contra de la enfermera y otros tres defensores que integran el sindicato de salud estatal; Víctor Hugo Zavaleta Ruíz, Humberto Gutiérrez Medina y Límbano Domínguez, este último fue recluido en el Centro Estatal de Reinserción Social de Sentenciado No.14 “El Amate” en el municipio de Cintalapa, donde aún permanece.
La denuncia la interpuso el Secretario de Salud de Chiapas, Francisco Ortega Farrera (causa penal 627/2017), en el caso de la enfermera Espinosa de los Santos, la acusación se derivó de las dos huelgas hambre que sostuvo con otras cinco compañeras del hospital “Doctor Rafael Pascasio Gamboa” entre abril y mayo de 2017, en exigencia del abastecimiento de insumos hospitalarios y una denuncia añeja (desde 2011) sobre la retención de sus aportaciones sociales.
Según informó a Cimacnoticias el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba) –organización que acompaña solidariamente a las enfermeras- a María de Jesús aún no se le otorga el amparo en contra de la orden de aprehensión, ya que el pasado 8 de febrero, fecha en la que fue citada a compadecer al penal de “El Amate”, la parte acusadora no se presentó y la cita fue aplaza hasta el próximo 8 marzo.
Por ello, el Observatorio en el comunicado dirigido al gobernador de Chiapas, Manuel Velasco Coello, le hizo un llamado a poner fin a la criminalización y persecución contra Jesús Espinosa y los otros defensores, además de le exigen garantizarles de manera inmediata la seguridad y la integridad física.
La organización aseguró que la y los defensores, son víctimas por ejercer la legítima defensa de los DH y hacer visibles las condiciones de trabajo, violaciones a los derechos labores y la corrupción y mala administración del sector salud de Chiapas.
Además, indicó el Observatorio, estas represalias en sus actividades de defensa tienen el propósito de impedirles acceder a cargos de dirección en el sindicato de salud local, pues Jesús Espinosa, la vocera de las enfermeras, encabezaba la lista de candidatos para el relevo sindical, cuya convocatoria será emitirá el próximo marzo, fecha que coincide con su nueva fecha de comparecencia. 
Por último recordaron que a finales de mayo de 2017, al terminar la protesta de las enfermeras chiapanecas, el gobierno firmó con ellas una minuta en que la que se comprometió a no criminalizarlas ni hostigarlas y garantizar el abastecimiento de equipo médico en los hospitales de la entidad, hechos que deben acatarse, reclamaron.

Imagen retomada de la Centro de Derechos de las Mujeres de Chiapas
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

1/22/2018

Cientos de miles de mujeres toman urbes de EU en rechazo a Trump

Nuevo movimiento contra el acoso sexual y coaliciones pro migrantes nutren la protesta

Elegir mayorías progresistas es la medida para frenar al mandatario estadunidense, subrayan

Estrellas de Hollywood rechazan en varias ciudades los abusos de hombres en puestos de poder


Foto
Según reportes oficiales, más de 200 mil personas participaron en la movilización de Nueva York

Cientos de miles marcharon en ciudades del país en repudio a Donald Trump, al marcar el primer aniversario de su presidencia y la primera Marcha de las Mujeres, ahora nutrida por un nuevo movimiento contra el hostigamiento sexual, que ha llegado a casi todos los ámbitos del poder, incluida la Casa Blanca.
Hoy, las mujeres –al igual que hace un año– estuvieron acompañadas por coaliciones de defensa de migrantes y refugiados, de derechos civiles, sindicatos y estudiantes, que reiteraron que la resistencia contra Trump depende del nivel de solidaridad entre diversos sectores y resaltaron la ofensiva electoral que están construyendo contra el mandatario más desaprobado en la historia moderna del país.
Las marchas, en decenas de ciudades y pueblos se realizaron mientras el gobierno federal está técnicamente clausurado (muchos servicios federales siguen activos), después de que el Congreso y la Casa Blanca no lograron un acuerdo para continuar financiando la operación del gobierno –primera vez que ocurre cuando un partido controla el Ejecutivo y el poder legislativo. Con ello, Trump se vio obligado a cancelar su festejo en su mansión de Mar-a-Lago, Florida, este fin de semana.
Después de participar en un mitin de fuerzas antiaborto el viernes pasado en Washington, el presidente emitió un tuit este sábado dirigido a las marchas de las mujeres. Declaró: Es un día perfecto para que toda mujer marche. Salgan ahora para celebrar los logros históricos, éxito económico y creación de riqueza sin precedente, que se ha dado a lo largo de los últimos 12 meses. ¡La tasa de desempleo femenina más baja en 18 años!
Elige un payaso, espera un circo, afirmaba una pancarta en la marcha de Nueva York. Otra decía: Orgulloso de ser estadunidense, avergonzado de mi gobierno. Los mensajes y consignas contra el gobernante, muchas en español y otros lenguas, mostraron el amplio abanico de fuerzas antiTrump en este país, todas resumidas, tal vez, en el Hey, hey, ho, ho, president Trump has got to go.
En esta ciudad, donde el cálculo oficial del tamaño de la marcha fue de más de 200 mil participantes, estaba la diáspora planetaria de esta urbe. Las integrantes de la Alianza Nacional de Trabajadoras Domésticas corearon consignas en español e inglés; migrantes caribeños en tres idiomas, múltiples organizaciones de defensa de libertades y derechos civiles, sindicatos, agrupaciones de mujeres, ambientalistas, junto con representantes de pueblos y movimientos de otros países, marcharon junto con algunas bandas radicales de metal y percusión marcando el ritmo del Parque Central a la calle 42 de Manhattan.
Dos representantes del Congreso Nacional Indígena de México, Lucila Bettina Cruz Velázquez y Francisco Grado Villa, observaron la marcha en Nueva York, donde expresaron su solidaridad y afirmaron que junto con el #MeToo (YoTambién), hay un #UsToo (Nosotros también), denuncia colectiva de comunidades indígenas contra el abuso del poder y el ataque contra sus derechos ancestrales.
En Los Ángeles, más allá de diversos sectores sociales, estrellas de Hollywood participaron en las marchas y eventos, entre ellas Jane Fonda, Viola Davis, Scarlett Johansson, Natalie Portman, Lupita Nyong’o y Eva Longoria.
Miles más se expresaron en Chicago, Washington, Houston, Filadelfia, Seattle, Richmond, Boston, Oklahoma City, Sioux Falls y hasta en Palm Beach, Florida, donde cientos marcharon para pasar por la ahora residencia más famosa del pueblo, Mar-a-Lago, refugio favorito del presidente.
En casi todas se repitió y enfatizó el mensaje de que no es suficiente marchar y expresar ira cada día, sino la mejor manera de frenar a Trump y sus iniciativas es elegir a mayorías progresistas –sobre todo mujeres– al Congreso federal y a escala local y estatal. Muchos festejaron que hay una ola de mujeres anti-Trump que se están lanzando como candidatas a lo largo y ancho del país.
Los coordinadores de la Marcha de Mujeres tiene la intención de endosar a candidatas progresistas por todo el país este año y buscar alianzas con otras organizaciones para promover la participación electoral.
Más aún: en los discursos y diálogos durante el día, también se subrayó el surgimiento del llamado movimiento #MeToo (yo también), que estalló con mujeres denunciando los abusos y hostigamiento sexual de hombres en puestos de poder, incluyendo al presidente, y cómo eso está nutriendo la participación política de las mujeres por todo el país.
Aunque hubo críticas porque este movimiento está demasiado vinculado con el Partido Demócrata y no es suficientemente inclusivo de varias fuerzas, de nuevo fue la expresión de repudio masivo de mayor dimensión –como fue el caso hace un año– y ha cumplido con su insistencia de que esta expresión disidente ante Trump está aquí para quedarse.

Foto Mike Fleshman
David Brooks,Corresponsal
Periódico La Jornada

9/07/2017

Violencia sexual y emocional, la más común en el ámbito laboral


Ciudad de México, Querétaro y Estado de México, donde más ocurre

La Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, 2016 (Endireh) reveló que los principales tipos de violencia que enfrentan las mexicanas en el ámbito laboral son la sexual y emocional que se traducen en ofensas, tocamientos sin su consentimiento y humillaciones.
 
De acuerdo con la Encuesta 71 por ciento indicó que ha trabajado a lo largo de su vida, de dicho porcentaje, 5 millones 463 mil 521 (16.5 por ciento) afirmó haber sido violentada al menos una vez en el ámbito laboral. La violencia sexual en el ámbito laboral representó 67.96 por ciento (3 millones 713 mil 235). Las agresiones se tradujeron en intimidaciones con piropos o comentarios sobre sus cuerpos, insinuaciones sexuales, acoso  y abuso sexual.
 
Muestra de ello fue que al menos a un millón 368 mil 983 de ellas, es decir 25 por ciento del total que dijo haber sido violentada, se le propuso tener relaciones sexuales a cambio de beneficios en el trabajo y en 12 por ciento de los casos sufrieron represalias por negarse, tales como despidos o impedimentos para ascender de puesto.
 
Mientras, 2 por ciento de las mujeres externó haber sido víctima de violación sexual, y al menos un millón 256 mil 438 de trabajadoras expusieron haber sido tocadas sin su consentimiento (17.7  por ciento).
 
La violencia emocional es la segunda más frecuente ejercida contra ellas, 64 por ciento de las que indicaron ser víctimas de un incidente violento de este tipo, por ejemplo,  57.5 por ciento de ellas afirmaron haber sido degradadas y 30 por ciento humilladas por ser mujeres.
 
Los estereotipos siguen presentes en el ámbito laboral, a13 por ciento de las trabajadoras les comentaron que sus logros laborales se debieron a que tuvo relaciones sexuales con algún superior.
 
ENTIDADES MÁS VIOLENTAS
 
La Ciudad de México, Querétaro y el Estado de México son las entidades con mayor porcentaje de violencia laboral hacia las mujeres. En las dos primeras, 21.6 por ciento de quienes han trabajado a lo largo de su vida expusieron sufrir algún tipo de violencia, mientras que en el Estado de México el porcentaje fue de 19.6 por ciento.
 
En la Ciudad de México 71.17 por ciento de trabajadoras fueron víctimas de violencia emocional y 65.58 de agresiones físicas o sexuales. En cambio, en Querétaro 94 mil 423 mujeres (72 por ciento) reportó haber sido violentada física o sexualmente y 85 mil 272 (65 por ciento) de forma emocional.
 
Mientras que en el Estado de México 730 mil 423 trabajadoras han experimentado a lo largo de su vida laboral violencia física o sexual (73.66 por ciento) y 66.63 por ciento violencia emocional.
 
AGRESORES Y LUGAR
 
De acuerdo a la Endireh a nivel nacional los principales ejecutores de violencia emocional, física o sexual hacia las trabajadoras son sus compañeros de trabajo (en 35.6 por ciento de los casos), seguidos de las personas con jefaturas (20 por ciento) y en tercer lugar están los gerentes o directivos ejecutivos a quienes se les atribuye 8.2 por ciento de las agresiones.
 
Las trabajadoras expusieron que en los últimos dos meses las violencias en su contra ocurrieron principalmente en las instalaciones de trabajo (79 por ciento) y en un porcentaje de 11.5 fueron en las calles, parques o lugares públicos cercanos al trabajo.
 
SIN DENUNCIAS
 
El Inegi reveló que 36.5 por ciento de las trabajadoras mexicanas  que son violentadas en su trabajo no cuentan lo ocurrido a nadie; a esto se suma que 91.2 por ciento de las 3 millones 579 mil 054 mujeres que han sido agredidas no presentaron denuncias al respecto frente a alguna autoridad ni pidieron ayuda a alguna institución.
 
Sólo 208 mil 328 de ellas presentaron denuncias ante alguna autoridad es decir, 5.3 por ciento de ellas. Las cifras demuestran que la violencia parece estar normalizada en un porcentaje alto de las trabajadoras  ya que 41.1 por ciento de las que fueron violentadas afirmaron no realizar denuncias porque prefirieron no darle importancia.
 
La segunda causa para no denunciar es la falta de información sobre las instancias a las que pueden acercarse y el proceso que debe seguirse: 717 mil 475 trabajadoras (20 por ciento) no denunció por esta causa.
 
PERFIL DE LAS TRABAJADORAS
 
El Inegi expuso que en el último año las mujeres encuestadas ejercieron principalmente en “actividades elementales y de apoyo” (27.7 por ciento) y como profesionistas y técnicas (19.6 por ciento de ellas). Estos puestos, que concentran a la mayor cantidad de mujeres, son los que registran los porcentajes más altos de discriminación laboral.
 
La Endireh también reveló que los cargos en donde menos se encuentran siguen siendo los de funcionarias, directoras y jefas, solo 4.2 por ciento de ellas ocupó estos puestos.
 
La falta de mujeres en los cargos más altos se explica en un contexto donde las principales discriminaciones a las que se enfrentan son contar con menos oportunidades que un hombre para ascender (10.4 por ciento de ellas) y  laboran con un sueldo menor al de sus compañeros hombres por hacer el mismo trabajo (en 8.9 por ciento de los casos).
 
Resalta que la violencia laboral alcanza a todos los grupos de edad, principalmente a las mujeres de 25 a 34 años, donde se concentraron 32 por ciento de las agresiones laborales; siguieron las trabajadoras de 34 a 44 años con 29 por ciento y las mujeres de 15 a 24 años de edad se registraron 28.7 por ciento de los casos. 
 
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Montserrat Antúnez Estrada Cimacnoticias | Ciudad de México.-

8/26/2017

Han sido violadas en su trabajo 24 mil 333 mujeres en un año


Pemex ignoró peticiones para reubicar a una doble víctima

Alicia fue hostigada por pedir que mejoraran condiciones de seguridad

Foto
Petróleos Mexicanos aseguró que el ataque a Alicia es el único caso de abuso sexual que se ha reportado en el complejo petroquímico de La Cangrejera

En los pasados 12 meses 24 mil 333 mujeres han sido violadas en México mientras se encontraban en su centro de trabajo, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2016.
Alicia fue una de ellas. La violaron el 23 de abril de 2016 mientras trabajaba en el complejo petroquímico La Cangrejera, de Petróleos Mexicanos (Pemex), en Coatzacoalcos, Veracruz.
Estuvo un mes de incapacidad y solicitó reiteradamente a la empresa, incluido al director general, que se le cambiara de área, pero sólo le ofrecieron un puesto de operaria mecánica en el mismo complejo con una categoría y un sueldo menores o que tomara una licencia sin goce de sueldo.
Permaneció varios meses sin trabajo y tuvo que vender su auto para pagar la atención médica y sicológica que requería. La necesidad la obligó a regresar en enero a laborar, al mismo lugar, bajo las mismas condiciones.
El 4 de agosto la volvieron a violar en su área y turno de trabajo.
Narra que el primer ataque ocurrió en un área ruidosa, mal iluminada y alejada. Estaba haciendo un reporte frente al escritorio cuando un hombre con uniforme de Pemex, gorra de beisbolista y un paliacate que le cubría el rostro la tiró al suelo, la levantó del cabello y la llevó a la parte de atrás donde la golpeó y violó; le colocó un pañuelo en el rostro con olor raro y ella perdió el conocimiento.
Tuve que hacer una ampliación de mi denuncia porque yo había dicho que cuando desperté tenía ropa, pero no, estaba desnuda. Me dio mucha pena admitirlo.
La llevaron al Hospital Regional de Minatitlán. Tres días antes, una explosión en la planta de Pajaritos, a pocos minutos de distancia, mató a 32 trabajadores e hirió a 130 y el director general de Pemex, José Antonio González Anaya, se encontraba visitando a los heridos.
Los doctores pensaron que visitaría a Alicia pero él nunca llegó.
Envió repetidas cartas al directivo (de las cuales compartió acuses de recibo) solicitando que se le reubicara dignamente.
El caso se canalizó a la Gerencia de Inclusión y ella se entrevistó con el subdirector de recursos humanos y relaciones laborales, quien le dio un trato que ella consideró misógino.
“Me decía: ‘es lo que tú dices, yo lo tengo que tratar con el sindicato’, pero tenía una actitud hostil”.
Pidió un permiso sin sueldo y en enero regresó a laborar.
El primer día fue difícil, me sentí mal, en mi área estaba sola y le pedí por favor al ingeniero de turno que me tuviera consideración. Sin embargo, el teléfono del área donde estaba no servía y prevalecían las deficiencias para el control de accesos y la iluminación.
Alicia comenzó a sentir el hostigamiento y rechazo de sus compañeros por sus constantes peticiones de que mejoraran las condiciones de seguridad.
En su área de trabajo hay 102 personas, de las cuales sólo 6 son mujeres y no tienen baño para ellas.
Empezaron a aparecer letreros que decían ´Ya te estábamos esperando con ansias. Atentamente, tu violador´ y otros más soeces. Mis compañeros se burlaban diciendo que iban a hacer que los violaran para subir de puesto.
Días antes del segundo ataque, ella envió una carta a la Secretaría de la Función Pública denunciando incidentes de personas merodeando por su área de trabajo, corroborado por terceros. 
El 4 de agosto verificaba los niveles de los tanques de catalizador cuando un
hombre con un pasamontañas la sometió por la espalda apretándole el cuello y amenazándola con una pistola.
El agresor, que actuó con un cómplice, le obligó a beber algo que le hizo perder el conocimiento y cuando lo recobró ya estaba en el hospital de Pemex.
Consultada sobre las medidas de seguridad en sus instalaciones, el área de Comunicación de Pemex dijo que para el ingreso se solicita identificación oficial, se revisan bolsas y mochilas y que la entrada del personal es supervisada por la partida militar y elementos de vigilancia interna.
La empresa aseguró que los casos de Alicia son los únicos de abuso sexual que se han reportado en el complejo y que la sanción para los posibles responsables era la rescisión del trabajo.
Actualmente Alicia permanece de permiso pero pronto debe volver a trabajar. Dice que lo único que pide es una reparación integral del daño, que incluya atención médica y psicológica, se le cambie de área y le concedan entrevistas con el director de Pemex y con el presidente del sindicato, Carlos Romero Deschamps.
Solo pido la oportunidad de reintegrarme de manera digna en un lugar donde pueda volver a empezar, señaló.
Foto Yazmín Ortega Cortés
Juan Carlos Miranda
Periódico La Jornada
Domingo 20 de agosto de 2017, p. 4

8/19/2017

En México 66 de cada 100 mujeres es violentada


EdoMex, CDMX, Chihuahua entre otras, por encima de la media 

 De las 46.5 millones de mujeres mayores de 15 años que habitan en México, se estima que un 66 por ciento (30.7 millones) ha enfrentado al menos un incidente de violencia emocional, económica, física, sexual o discriminación en su espacio laboral, familiar, escolar o en su relación con pareja, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
 
Como cada cinco años el Inegi presentó la cuarta edición de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (Endireh) 2016. En este periodo la violencia de pareja tuvo un decremento de menos del 3 por ciento, pasó de 2011 con 46.1 por ciento a 43.9 por ciento este último año.
 
Los datos del censo revelan que 10 entidades están por encima de la media nacional de cualquier tipo de violencia contra las mujeres cometida a lo largo de su vida: el Estado de México, Jalisco, Ciudad de México, Aguascalientes, Querétaro, Chihuahua, Yucatán Durango, Coahuila y Baja California.
 
La Endireh tiene como objetivo dimensionar la violencia que enfrentan las mexicanas, tanto en sus hogares como en espacios públicos, e identificar la frecuencia con la que es cometida cualquier tipo de agresión como amenazas, coerción, intimidación, privación de su libertad o abusos sexuales, verbales, físicos, económicos o patrimoniales.
 
Después de la violencia familiar, de acuerdo con el Inegi, el segundo ámbito donde las mujeres experimentan mayor violencia es en la calle, el transporte, entre otros lugares públicos por personas desconocidas. De las mujeres entrevistadas 38 de cada 100 fue víctima de violencia.
 
La violencia sexual es la principal agresión en el ámbito público, 34.3 por ciento de las mujeres de más de 15 años fueron víctimas de acoso, abuso o una violación sexual.
 
En el ámbito laboral de las mujeres que trabajan o trabajaron alguna vez, un 26.6 por ciento ha experimentado algún acto de violencia sobre todo de tipo sexual y discriminación por razones de género o por un embarazo a través de humillaciones e intimidaciones.
 
La violencia laboral contra las mujeres aumentó tres por ciento en estos últimos cinco años, en 2011 se registró que un 23.7 por ciento de mujeres que trabajaba sufrió algún tipo de incidente violento. 
 
Lo mismo sucede en el ámbito escolar, tan sólo en 2016 de las mujeres que asistieron a la escuela 10 de cada 100 fueron agredidas sexualmente.
 
La Endireh indica que de las mexicanas que han asistido a la escuela 16.7 por ciento fueron agredidas físicamente y 10.9 sexualmente.  



CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

11/28/2015

Marchan jornaleras en contra de la violencia laboral



   Prevalecen bajos salarios y pésimas condiciones en San Quintín

De cara al Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que Naciones Unidas conmemora cada 25 de noviembre, más de 200 mujeres marcharon en San Quintín, Baja California (BC), para exigir el cese de las agresiones en su contra, incluyendo las que enfrentan en los centros de trabajo como jornaleras.

 
El pasado 21 de noviembre cientos de mujeres de la delegación de Camalú, en San Quintín, municipio de Ensenada, BC, participaron en la “Marcha por una vida libre de violencia. Todas somos una”.
 
Las mujeres, de entre 18 y 60 años, llevaban carteles, protestas y cruces para exigir el cese a todas las formas de violencia en su contra. Al cierre de la manifestación, algunas de ellas relataron historias reales que ejemplifican las diferentes formas de violencia contra las mujeres.
 
Una de las principales violencias que se representaron fue la laboral, que se expresa en los bajos salarios y las pésimas condiciones que experimentan las jornaleras de la región, precisó en entrevista Margarita Amalia Cruz Cruz, titular de la Casa de la Mujer Indígena, que fue una de las convocantes a la manifestación.
 
Al decir de la activista, la protesta era necesaria, ya que en San Quintín, poblado de migrantes e indígenas, las mujeres son violentadas en diferentes ámbitos, como en el hogar, el trabajo y la calle, según lo demostraron los relatos al cierre de la marcha, todos ellos historias reales de mujeres que han acudido a pedir ayuda a la Casa de la Mujer Indígena.
 
En BC, casi dos de cada tres mujeres de 15 años y más, que están casadas o unidas, han experimentado violencia a lo largo de su última relación de pareja, además de que en promedio ganan cuatro pesos menos que los varones, pero trabajan tres horas más a la semana, según datos del Diagnóstico Estratégico del Plan Estatal de Desarrollo que difunde el gobierno de la entidad fronteriza.
 
Las mujeres que participaron en la marcha fueron convocadas a participar a través de carteles en la calle, y en colaboración con los centros de salud y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas.
 
Como parte de las acciones por el 25 de noviembre que emprendió la Casa de la Mujer Indígena –que celebra su séptimo aniversario–, estos días 24 y 25 llevará a cabo en la delegación Venustiano Carranza, en San Quintín, el evento “No más violencia. Alto a los feminicidios”. Se tiene prevista la participación de representantes de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.



Imagen retomada de FB/Casa de la Mujer Indígena
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias | México, DF.- 


11/05/2015

Infartos y hasta suicidio, efectos de violencia laboral en mujeres


   Malestares son callados por trabajadoras para no perder empleo

Diabetes, hipertensión, infartos, cáncer y hasta suicidio, son los daños más frecuentes contra la salud que generan el acoso sexual y el hostigamiento en el mundo laboral, principalmente entre las mujeres, dijo Margarita Pulido Navarro, experta en medicina del trabajo.

Al participar en la segunda mesa del conversatorio “Violencia laboral: alcances en la legislación y la importancia del autocuidado”, que se realiza en la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal en coordinación con la Unión Nacional de Trabajadores y la Campaña Trabajo Digno, la médica cirujana Margarita Pulido señaló que existen evidencias de que la violencia en el trabajo (ya sea física, sexual o “moral”) tiene consecuencias directas en la salud de las mujeres.

La especialista explicó que de acuerdo con lo que ha documentado, el personal educativo, de informática, de auditoría, salud, hotelería y turismo, así como de bancos e instituciones financieras, es el que más experimenta la violencia laboral.

No obstante en cada uno de estos sectores, las mujeres –como el caso de las costureras– han sido las principales víctimas de este flagelo que parece ser una práctica constante del neoliberalismo, expresó.

El impacto a la salud debido a esta violencia –observó la también autora del libro “El lujo de enfermar. Historia de vida y trabajo”– es “múltiple y gradual”, y va desde desórdenes del sueño y dolores de cabeza, hasta vómitos, fiebres, migraña, depresión, miedo, pensamientos obsesivos, colitis, hipertensión arterial, fatiga crónica, ataques de pánico, asma, alergias, acné, pensamientos suicidas, pérdida de pelo, fibromialgia, cáncer y obesidad.

En la vida personal, los efectos del hostigamiento laboral se traducen en conflictos con la pareja, enfermedades en las y los hijos, e incluso en la incapacidad permanente de volver a trabajar, advirtió Pulido Navarro.

La maestra en Ciencias de la Salud abundó que la tensión prolongada afecta el metabolismo de grasas y carbohidratos, lo que ocasiona obesidad, diabetes, hipertensión, daño a vasos sanguíneos e infartos; también afecta la inmunidad del organismo, con lo que las defensas disminuyen y se producen infecciones repetitivas y hasta cáncer.

“El estado de salud no es más que el resultado de las condiciones de la vida y del trabajo. Las condiciones nocivas producen malestares que son callados por las trabajadoras por miedo a perder el empleo”, sostuvo.

La doctora explicó que el acoso “moral” –una forma de violencia laboral también conocida como “mobbing”– tiene como fin destruir la estabilidad psicológica de la trabajadora a través del descrédito y los rumores, “para que su palabra no tenga ningún valor”.

Esto es así porque el acosador tiene el propósito de encubrir un fraude o porque si la trabajadora es honesta, la ve como “una amenaza” para él por sus características y competencias laborales.

La también investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM)-Xochimilco desmenuzó las actitudes que llevan a cabo los acosadores para lograr su objetivos, como esconderse tras un “velo seductor”, utilizar un discurso que fomenta las libertades, conducirse con una doble moral, hablar a la víctima con mensajes ambivalentes, o minar su confianza en sí misma.

El acosador –añadió Margarita Pulido– también fomenta sentimientos de envidia entre el equipo de trabajo, distorsiona los hechos, hace crecer el grupo de acoso, incrementa la presión contra la víctima, la aísla, agranda su pequeños errores, extiende rumores sobre ella, y manipula la opinión pública.

Las consecuencias en la víctima al principio son imperceptibles, y la llevan, en primera instancia, a confrontar y oponer resistencia ante un fraude porque aún no se ha dado cuenta de su condición de víctima; luego entra en una etapa de desconcierto y duda hasta de su propia versión.

Si el acoso avanza, la víctima enfrenta una etapa depresiva en la que pierde autoestima o, en algunos casos, cambia sus estrategias y conductas pero sin resultado.

A la par, la concentración de la trabajadora disminuye, puede mostrar rasgos de agresividad, se siente distante con la familia, y hasta puede idealizar al acosador.

Luego la o el acosado pasa por una fase traumática en la que presenta cuadros de estrés y ansiedad, tiene sueños repetitivos del acoso, hay palpitaciones, taquicardias, gastritis, conductas depresivas y, en algunos casos, dedica más horas al trabajo para inhibir el acoso.

Después –incluso si termina la relación laboral con el acosador– la víctima experimenta una fase de deterioro crónico en la que persiste la depresión, presenta estrés postraumático, ausentismo, recuerdos obsesivos, necesidad de contar las experiencias traumáticas, pérdida de memoria y falta de concentración.

Pulido Navarro señaló que esta violencia es difícil de observar porque muchas personas que la padecen no la identifican o no la denuncian, por lo que urgió a las instancias de gobierno que el acoso laboral sea integrado en la lista de riesgos psicosociales y que sea tipificado como delito.

Al mismo tiempo, la especialista pidió que se capacite a las y los trabajadores para que puedan identificar las consecuencias de este flagelo.


Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias | México, DF.- 
  

1/17/2015

Por ser de “casta inferior”, mujeres realizan trabajos degradantes


   Condenadas en la India a limpiar baños de hogares pudientes

Una mujer dalit junto al baño de una casa de casta alta en la localidad india de Mainpuri, donde se produjeron actos de violencia contra quienes intentan abandonar la profesión de “recolectores manuales” | 


Ver Bittal Devi teje con destreza los hilos de diferentes colores en una pintoresca colcha de retazos. Resulta difícil imaginar que esta mujer de 46 años pasó la mayor parte de su vida limpiando retretes con sus manos.

Nacida en Sava, un pueblo en el estado de Rajastán, en el noroeste de la India, Devi pertenece a un sector de la población que trabaja, desde hace siglos, como “recolector manual”.

La profesión condena en su mayoría a las mujeres, pero también a los hombres, a limpiar manualmente los excrementos humanos de los cuartos de baño y a llevarlos sobre la cabeza para arrojarlos en basureros. Muchos también limpian alcantarillas, tanques sépticos y drenajes abiertos sin equipos de protección.

Se les llama “bhangis” despectivamente, que se traduce como “identidad rota”. La mayoría son “dalits”, la casta más baja y marginada de la sociedad, los llamados “intocables”, condenados a las tareas que se consideran por debajo de la dignidad de las castas superiores.

“Empecé este trabajo a los 12 años. Acompañaba a mi madre cuando limpiaba los baños de las casas de los ‘thakurs’” o castas superiores, “en nuestro pueblo, todos los días”, recordó Devi.

“Recogíamos las heces en una canasta con una escoba y un plato. Después descargábamos la canasta en las afueras de la aldea”, explicó.

Por la limpieza diaria de 15 inodoros recibían poco más de seis dólares al mes (casi 90 pesos mexicanos), además de ropa usada que los propietarios de las casas donde trabajaban les obsequiaban una vez al año.

Devi lo pasó mal en su primera semana de trabajo. “Vomitaba cada vez que tenía que comer”, aseguró. Más difícil de soportar eran las burlas de sus compañeros y compañeras de clase.

“Se cubrían la nariz y decían que tenía mal olor. Los niños de mi casta teníamos que sentarnos lejos del resto”, agregó. Al final, abandonó la escuela.

“Desde que nacimos, a mí y a los demás niños de mi comunidad nos dijeron que esta era nuestra historia y nuestro destino. Era la tradición de nuestros antepasados que teníamos que respetar”, destacó Devi.

La discriminación por casta, o la intocabilidad, está prohibida en la India desde 1955. Diversas leyes y políticas a lo largo de las décadas pretendieron acabar con la cruel tradición de la recolección manual de los deshechos.

En septiembre de 2013 el gobierno ilegalizó el empleo de personas para limpiar heces humanas. Pero en los hechos estas medidas no resultaron, ya que las políticas no se aplican adecuadamente, la gente no sabe que puede rechazar este tipo de trabajo, y quienes se niegan a hacerlo padecen actos de violencia y amenazas de desalojo.

MUJERES UNIDAS

La Red de Solidaridad Internacional Dalit, que trabaja por la erradicación de la discriminación por castas, calcula que hay 1.3 millones de “recolectores manuales” en la India, en su mayoría mujeres.

Las organizaciones señalan que las mujeres son víctimas por partida doble. Están mal vistas por las castas superiores y, además, sus esposos las obligan a continuar con una tradición laboral que ellos mismos consideran degradante.

La vecina de Bittal Devi, Rani Devi Dhela, comenzó a trabajar como recolectora manual a los 12 años de edad y continuó cuando se casó, ya que su esposo estaba desempleado.

Dhela inscribió a sus cuatro hijos en la escuela, con la esperanza de que la educación cambiara su futuro. Pero la realidad le cayó encima cuando su hija de 11 años regresó a casa sollozando. “Se había puesto ropa nueva y los niños de las castas superiores y las maestras se burlaron de ella por presumir”, narró la madre a IPS/Cimacnoticias.

Pretendían que su hija limpiara el vómito de otro niño y los baños de la escuela. “Cuando se negó, le dijeron que ese era su futuro como hija de una ‘bhangi’, y que no se hiciera ilusiones por ir a la escuela”, añadió.

“Un maestro incluso amenazó con arrojarle ácido en la boca. Entonces me di cuenta que nada cambiaría a menos que yo desafiara a esas personas. Dejé la canasta y decidí que preferiría morir de hambre antes de trabajar en eso”, subrayó.

Dhela se encontró sola. Las castas superiores reaccionaron contra ella y su comunidad no la respaldó. Peor aún fue la reacción de su marido y sus suegros, que le dieron una paliza. “Los ‘thakurs’ quemaron nuestra cabaña y le dijeron a mi marido que nos echarían. Pero mis hijos me apoyaron “, señaló.

Con el tiempo también tuvo el respaldo de otras mujeres, incluyendo a Bittal Devi. Juntas fueron a un pueblo cercano, a la oficina de la organización civil Jan Sahas, que aboga por la erradicación de la recolección manual desde hace 17 años.

“Intentamos que la comunidad de ese pueblo dejara la recolección manual, pero tenían mucho miedo como para resistir. Después de lo que pasó con Dhela algunos decidieron luchar”, dijo Sanjay Dumane, coordinador de Jan Sahas.

Pero la policía del pueblo no solo se negó a recibir la denuncia, sino que aconsejó a las mujeres que aceptaran su lugar en la sociedad. Recién se tomaron medidas cuando las víctimas recurrieron a la policía a nivel del distrito.

“Varias camionetas policiales entraron al pueblo con oficiales de alto rango que advirtieron a las castas superiores que irían a la cárcel si violaban la ley sobre los recolectores manuales”, recordó Dumane.

PELEA CUESTA ARRIBA

La recolección manual no se practica en Sava desde febrero de 2014. “Algunos de las castas superiores nos boicotearon. No nos invitan a sus bodas o a los festivales. Pero mis hijos y mi esposo están orgullosos de mí y eso me hace feliz”, destacó Dhela.

“Mucha gente me dice ‘no tenías derecho a abandonar la profesión’”, añadió Archana Balnik, de 28 años y oriunda de Digambar, una aldea en el estado de Madhya Pradesh. “Pero quiero cambiar mi futuro y el de los niños de mi pueblo”.

La mayoría de las mujeres que abandonaron la recolección encontraron trabajo en la construcción de carreteras y puentes. Algunas reciben formación en Dignidad y Diseño, una iniciativa de bajo costo que Jan Sahas ofrece en los estados de Bihar y Madhya Pradesh para la rehabilitación de estas mujeres.

“Ofrecemos formación en sastrería y bordado y creamos unidades para la confección de bolsos, monederos y demás productos”, explicó Aashif Shaikh, el fundador de Jan Sahas, a IPS/Cimacnoticias. “Esperamos hacerlo en toda la India, con el apoyo del gobierno y el sector privado”, comentó.

Pero el cambio de actitudes es una batalla cuesta arriba. La reciente Encuesta de Desarrollo Humano confirma lo arraigada que está la idea de la pureza de casta en la sociedad hindú contemporánea, donde una cuarta parte de los mil 210 millones de habitantes practican la intocabilidad o marginación de las castas presuntamente inferiores.

“Hay señales de cambio, sobre todo en la generación más joven, que está más educada”, afirmó Shaikh, cuya organización lleva a cabo campañas de sensibilización en centros de enseñanza.

“Un ser humano que lleva la mierda de otro sobre la cabeza no es solo un problema de esa mujer o de la comunidad. Es la lucha de la población entera de este país, y juntos podremos erradicar esa práctica”, aseguró.

*Este artículo fue publicado originalmente por la agencia internacional de noticias IPS.


Foto: Shai Venkatraman/IPS
Por: Shai Venkatraman*
Cimacnoticias/IPS | Mumbai, India.-

9/29/2014

Despidos por embarazo, entre mayoría de quejas ante Copred


Muchas de las trabajadoras son jefas de familia

De 2013 a lo que va de 2014, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) recibió 200 quejas por el delito de discriminación, y el 66 por ciento de éstas fueron de mujeres despedidas por embarazo.

Ante ello, el Copred adelantó que pondrá en marcha la campaña “Octubre, Mes del Trato Igualitario”. Con diversas actividades en diferentes espacios, el Copred busca que en la Ciudad de México no exista discriminación, ya que actualmente las y los capitalinos se caracterizan por ser “racistas, clasistas y misóginos”.

Durante la presentación hoy de la campaña –en un hotel de esta capital–, Juan José García Ochoa, subsecretario de Gobierno del Gobierno del Distrito Federal (GDF), aseguró que se busca que todas las acciones de las dependencias se orienten a lograr el trato igualitario entre las y los habitantes de la ciudad.
A decir del funcionario, el trabajo de difusión que se realizará en octubre busca un cambio cultural, por ello se darán capacitaciones en Derechos Humanos a las más de 100 mil personas que laboran en el GDF.

Jacqueline L’Hoist Tapia, presidenta del Copred, subrayó que todos los esfuerzos que se emprendan en la materia deben ser prioritarios, toda vez que en la Encuesta de Discriminación de 2013 y en las diferentes quejas que ha recibido el Consejo se observa que la sociedad capitalina es “racista, clasista y misógina”, y que la discriminación es un conducta arraigada e incluso tolerada entre la población.

De acuerdo con datos de la Encuesta, la población más discriminada son las personas indígenas, seguidas por los hombres homosexuales y las personas de piel morena. No obstante, las denuncias que más ha recibido el Copred se deben al despido de mujeres por estar embarazadas.

L’Hoist precisó que en dos años (2013-2014) el Copred recibió 800 quejas por supuestos actos discriminatorios, de ellas, 200 correspondieron al delito de discriminación, y el 66 por ciento de estas últimas quejas fueron de mujeres despedidas por embarazo.

Agregó que en esos casos de manera inmediata se ha activado el Seguro de Desempleo del DF, pues en la Ciudad de México una gran proporción de hogares son encabezados por mujeres, pero el verdadero objetivo es erradicar esas conductas.

Cabe recordar que el pasado 8 de septiembre fue publicado en la Gaceta Oficial del DF el decreto que incluyó la lesbofobia y la misoginia como conductas discriminatorias dentro de las conductas consideradas en la Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación del Distrito Federal.

Para el próximo mes de octubre están programadas 173 actividades culturales, académicas, sociales y lúdicas recreativas en cinco delegaciones capitalinas. El calendario de actividades estará disponible en la página web del Copred.

CIMACFoto: Anaiz Zamora Márquez
Por: Anaiz Zamora Márquez
Cimacnoticias | México, DF.-