4/24/2016

Pemex, campeón en pérdidas y caídas



Antonio Gershenson
La Jornada
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En estos días, por lo menos tres publicaciones, o denunciaron niveles más altos de entreguismo, o nos ponen en primer lugar del mundo en el nivel de caída de la producción petrolera.
Lo más llamativo es la cabeza principal del diario El Financiero del jueves 21 de abril: Preparan en Pemex ventas de refinerías. Subtítulo: Vendería líneas enteras de negocio para capitalizarse.
Son declaraciones del director general, José Antonio González Anaya. Otra declaración: Hay muchas cosas de las que no necesariamente tiene que hacerse cargo Pemex bajo las nuevas reglas. Claro, no tiene que hacerse cargo de petróleo, gas natural y demás. De refinerías y extracción ya se han entregado varias, la más grande Burgos. ¡Viva la entrega total! Parece decir.
En el texto se agregan otras preciosidades, como otra declaración del mismo director: Las reformas de México abren el sector de refinación a jugadores del sector privado, a través de alianzas con Pemex, así como a través de la construcción de refinerías privadas.
Le importa tener capital. Pero los equipos de producción son la vida de Pemex, y también valen capital. Y anda queriendo venderlos para tener capital. No es petrolero, sino capitalista.
La política de privatización se va ampliando y profundizando. Las nuevas reglas autorizan verdaderas traiciones a la patria.
Ya en otros periódicos, principalmente en La Jornada, el mismo director, en una entrevista a Bloomberg en Nueva York, dice que si Pemex no halla socios para 2017, habrá un problema grave. También dice que Pemex tendrá muy malos resultados financieros en enero-marzo de 2016. En realidad, esos meses ya pasaron, otra cosa es que Pemex sea leeeento en sus informes productivos.
En cuanto a la producción de crudo, vemos en la gráfica que en los últimos años, los de este gobierno, la bajada se acentúa, el crudo disminuye su producción más rápido que antes. Las cantidades de crudo producido están en miles de barriles diarios.
La tercera publicación mencionada al principio es el reporte mensual sobre petróleo de la OPEP para abril de 2016. Informa que los países petroleros con más caída de la producción petrolera en 2015, en orden del más descendente a menos, son México, el Reino Unido y Kazajstán. ¡Obtuvimos el primer lugar mundial… de los peores! El peor del mundo.
Se espera que para 2016 Estados Unidos tenga una reducción de producción aún mayor, y México quedaría en segundo lugar de los peores. Hasta aquí la información de la OPEP.
El gobierno busca la solución, otra vez, en las trasnacionales. Nunca se enterará, porque no le conviene, del fracaso de anteriores entregas similares. En el caso de Burgos, el mayor caso de gas natural, bajó su producción desde 2009 hasta 2015 en 27 por ciento.
Insistimos en resaltar el contraste con el litoral de Tabasco, que ha resistido la tendencia descendente del gobierno actual y otros, y aumentó su producción de gas natural, desde 2003 hasta 2015, en 11.4 veces, llegando a generar 18 por ciento del gas natural nacional.
No hay dinero, pero sí alcanza para altísimos ingresos de los funcionarios, para viajes adonde se les antoje, contratos y compras a trasnacionales y a los cuates, donde antes trabajaban obreros mexicanos, y muchos otros gastos a los gustos de quienes allí mandan. Se van adonde quieran, al fin que Pemex paga. A Europa, o a Estados Unidos, incluyendo Nueva York, como en la entrevista mencionada que realizó Bloomberg. Antes los reporteros venían acá a entrevistar, yo lo recuerdo muy bien.
Nota final: “Mexichem, no Pemex, ‘culpable de la explosión”’. El gobierno y la dirección de Pemex, culpables por sus privatizaciones.

La Asamblea Constituyente, sin derecho a ser libre



Benjamín Wong Castañeda
La Jornada 
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos le asigna a la Ciudad de México la categoría de independiente, pero para constituir su Asamblea Constituyente que le dará vida a la Ciudad de México no permite que sean sólo ciudadanos quienes la integren, sino que faculta al Presidente de la República y al jefe de Gobierno citadino y a las cámaras del Congreso de la Unión a que nombren cada uno diputados constituyentes.
El proceso electoral que señala la reforma constitucional del pasado 29 de enero impide que sean sólo los ciudadanos capitalinos los únicos que voten la naturaleza jurídica de lo que será Ciudad de México, a la que además le han arrebatado el artículo determinado de su nombre y han provocado la aberración de que un órgano nacido de la voluntad de un constituyente, como es el Congreso de la Nación, se atribuya la facultad de participar en la constitución de la entidad política de la que será el asiento de los poderes de la Unión.
A los capitalinos se les ha negado el derecho a decidir cómo debe ser y cómo debe gobernarse su ciudad.
En el actual proceso electoral se estipuló la participación de ciudadanos con la categoría de independientes, pero se le fijó la condición de que presentaran el equivalente a uno por ciento de los integrantes del padrón de electores de la capital de la República, que es de 97 mil 970, cifra desproporcionada que se consideró un obstáculo no como un simple trámite. Sólo ocho de los 75 aspirantes fueron avalados para buscar la candidatura independiente, de los 75 que participaron y de los 60 que completan la lista total de votantes.
La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados propondrá a 14 candidatos a diputados constituyentes y serán designados con el sufragio de las dos terceras partes de los miembros presentes. La elección de los 14 representantes del Senado seguirán el mismo procedimiento, el cual ha sido objeto de severas críticas porque se prevé la posibilidad de que legisladores de otros estados discutan y decidan lo que será la vida de la Ciudad de México y no se permite que sean solamente ciudadanos capitalinos quienes participen.
Una objeción semejante reciben los representantes de los nueve partidos políticos acreditados, pues escogerán a 52 candidatos a diputados no necesariamente producto de una elección interna sino conforme a su régimen interno.
La creación de Ciudad de México ha sido motivo de controversias que comenzaron apenas consumada la Independencia, precedieron al Congreso Constituyente de 1824 y se centraron en la ubicación de la sede de los poderes de la Unión y en la superficie que ocuparía. Los liberales defendían que se ubicara en Querétaro, los centralistas, la querían en la Ciudad de México. Se optó por la capital actual y se discutió largamente cuál debería ser su superficie y algunos insistían en que ocupara una superficie de dos leguas de radio y que tuviera por centro el Zócalo, superficie que finalmente se asignó a un distrito por decisión del Congreso General el 18 de noviembre de 1824, al que el Congreso Constituyente le había asignado decidir la ubicación.
Numerosas vicisitudes ha experimentado la capital a lo largo de 192 años contados a partir de 1824.
El diseño hecho por los actuales miembros del Congreso en el decreto expedido por el presidente Enrique Peña Nieto no resuelve sino complica en forma aberrante la vieja controversia porque se niega a la Asamblea General y a la Ciudad de México, la libertad de decidir democráticamente, aún antes de decidir quiénes integrarán la Asamblea Constituyente.

¿Capital humano?





I
Durante la Edad Media europea, la escolástica medieval (codificada por Santo Tomás de Aquino), funcionó como el núcleo de la ideología dominante. Las formas económicas y políticas del feudalismo, encontraban en ella, justificación y elogio. En la actualidad, ya avanzando en el siglo XXI, tales funciones las ha pasado a cumplir la ideología económica neoclásica (popularmente conocida como “neoliberalismo”). El capitalismo contemporáneo, monopólico, imperial y financiero, se afirma en ella para justificar su irrestricta dominación. Este corpus ideológico posee múltiples aristas. Una de ellas, especialmente popular, es la noción de “capital humano”.
¿Qué se entiende por “capital humano”? La referencia inmediata es a la calificación de la fuerza de trabajo. O sea, años de estudios formales y de experiencia laboral, los que se traducen en eficiencia laboral, en “saber hacer las cosas”. Luego, como consecuencia, en mayores ingresos para la fuerza de trabajo más calificada. O sea, entre el nivel de los salarios (ingresos) y nivel de educación, se daría una fuerte correlación. Lo cual, en principio, se podría aceptar. Pero emerge la pregunta: ¿por qué hablar de “capital humano” y no de “calificación de la fuerza de trabajo”?
En esto, observamos una falacia mayor que para nada es inocente. Es decir, existe una deformación conceptual políticamente determinada. Por un lado se diluye la noción de capital y de capitalistas. Se busca extraerle su asociación indisoluble con el fenómeno de la explotación. Por el otro, se habla de “capitalistas” que sólo viven de su trabajo. Deformar y edulcorar las realidades, tal es la función propia de las ideologías. Las inconsistencias de esta ideologización son múltiples. Podemos mencionar algunas.
Si tenemos doctorados y muchos años de experiencia, ¿Somos entonces capitalistas mayores? La pirueta neoclásica es brutal y se apoya en una noción peculiar y del todo falaz de lo que es el capital. Baste indicar: los capitalistas (empresarios propietarios) si no trabajan, siguen ganando millones. El que dispone de “capital humano”, si no trabaja, nada gana. Segundo: para los neoclásicos el valor del capital es igual a los ingresos futuros actualizados por la tasa de interés. Descontando las antiguas críticas de Sraffa, Robinson, Garegnani y otros a esta noción, (el razonamiento circular que maneja la teoría neoclásica del capital) podemos recordar que las empresas capitalistas se pueden vender y comprar. Se paga su “valor actual o de mercado” y con ello el nuevo dueño puede acceder a futuras ganancias. En el caso del capital humano también se predica: su valor representa la actualización de los ingresos salariales futuros esperados. Pero, ¿se pueden comprar y vender a los portadores de tal capital? Esto sería lo propio de una sociedad esclavista. Tres: el rendimiento de manejar uno u otro tipo de capital parece brutalmente dispar. Un joven ya con doctorado, en sus primeros contratos de trabajo, recibe un salario en el orden de los 10-12 mil. ¿Cuánto recibe un junior? Este, que usualmente es un “nini”, hijo de políticos, empresarios o ambas cosas a la vez, recibe “apoyos de papi”: “mesadas” suculentas, cuenta bancaria, auto último modelo, equipos electrónicos y celulares sofisticados, ropa muy chic, viajes a Miami o Europa. O para irse con chavas onda televisa a los antros de moda. Incluso para violarlas y luego exhibirse por internet.
En suma se trata de fenómenos radicalmente diferentes y, por lo mismo, aplicarles la misma denominación, implica una real grosería conceptual.
Estas formulaciones sobre el “capital humano”, tan de moda en la academia (que es una academia que vive de modas) y en la vida política, en la revista Forbes (edición mexicana, Marzo/Abril de 2016), se presenta un listado de 36 empresarios, considerados los mayores millonarios del país. Además de las exorbitantes cifras que constituyen su riqueza, se presentan los niveles educativos alcanzados por dichos empresarios; algo así como la “formación de capital humano” con la que cuentan.
Según se muestra en el cuadro 1, ninguno de estos grandes empresarios cuenta con doctorado. Cuatro de ellos, han realizado estudios de maestría; en dos se especifica en que institución se realizaron dichos estudios, pero no se indica en qué especialidad se obtuvo tal grado; en los otros dos sólo se dice que realizaron tales estudios sin indicar dónde y en qué. Estos “maestros” representan el 11% de los empresarios del listado que gozan de dicho “título de nobleza”. Su participación en la riqueza total de los millonarios gira en torno al 7.4%, valuada en 10,218 millones de dólares. Luego, tenemos casi un 53% de grandes empresarios que realizaron estudios de licenciatura (se considera aquí a los ingenieros), aunque la información disponible no permite verificar tal afirmación, pues en muchos casos sólo se indica el nombre de alguna universidad. Este grupo de “licenciados” tiene una participación del 68.0% en la riqueza total de los millonarios. Si dejamos fuera al ingeniero Carlos Slim, que cuenta con una riqueza valuada en 50,000 MDD (36.1% del total), el resto de los “licenciados” logran concentrar un 31.8% de la riqueza total de los millonarios. Por último, tenemos un 36.1% (más de un tercio) que no cuenta con formación universitaria. A pesar de esta desnudez, concentran cerca de 25% de la riqueza total de los millonarios, o sea, 34,081 millones de dólares (de ahora en adelante MDD)..
Los cuatro “maestros” concentran una riqueza de 10,218 MDD, lo cual implica una riqueza media de 2,555 MDD. Mientras que la riqueza media de los licenciados sería de 4,950 MDD. Es decir, aproximadamente el doble (1.94) de la riqueza media de los que tienen un nivel educativo más alto. Incluso, los ricos sin estudios son más ricos que aquellos que “se quemaron las pestañas” cursando un posgrado: manejan una riqueza media de 2,622 MDD. Pero incluso, si comparamos la riqueza de Carlos Slim con la riqueza media de los licenciados, vemos que la del ingeniero Slim es ¡10 veces mayor! ¿Cómo se explica que una “formación de capital humano” similar (mismo nivel educativo) genere rendimientos tan desiguales? Por el lado de la “experiencia gerencial” no existen grandes diferencias. Obviamente, la teoría del “capital humano” para nada opera en estos respectos. Lo que sí funciona es la teoría del capital a la Marx. Más precisamente, del capital monopolista. Valga agregar: en el caso de los grandes capitalistas mexicanos, el peso de las fortunas heredadas es bastante elevado, 38.1%. Si se deja fuera a Slim, la fortuna heredada llega a un 60%. A la vez, el logro de riquezas por “vías non sanctas” (trampas, robos, privilegios ilegales, etc.) es, muy probablemente (examine el lector, vg,. los “papeles de Panamá”), el principal mecanismo que se usa en el medio empresarial para agrandar el patrimonio familiar.
En suma, el camino a las grandes fortunas, para nada pasa por el llamado “capital humano”.
Cuadro 1. Nivel educativo y riqueza de los millonarios mexicanos en 2016 (*)
Porcentajes en paréntesis
  Nivel de educación**
No. Empresarios
Riqueza***
($US)
(1)
Doctorado
0 (0%)
0 (0%)
(2)
Maestría
4 (11.1%)
10,218 (7.4%)
(3)
(1) + (2)
4 (11.1%)
10,218 (7.4%)
(4)
Licenciatura
19 (52.8%)
94,047 (68.0%)
(5)
(3) + (4)
23 (63.9%)
104,265 (75.4%)
(6)
Sin estudios
13 (36.1%)
34,081 (24.6%)
  TOTAL
36 (100%)
138,346 (100%)
(*) Estimado a partir de datos presentados en revista Forbes Marzo-Abril 2016; (**) Según Forbes; (***) Cifras redondeadas en millones de dólares.
Cuadro 2. Origen de la riqueza de los millonarios mexicanos en 2016 (*)
Porcentajes en paréntesis
Origen de la riqueza**
No. empresarios
 Riqueza
($US)** sin Slim
Heredada
19
52,699 (38.1%) 59.7 %
Autogenerada
16
35,647 (25.8%) 40.3%
Carlos Slim (Autogenerada)
1
50,000 (36.1%) -----
Total
36
138,346 (100%) 88,346 (100%)
(*) Estimado a partir de datos presentados en revista Forbes Marzo-Abril 2016; (**) Según Forbes; (***) Cifras redondeadas en millones dólares.
II
La noción de capital humano no se ajusta con las realidades, es mentirosa y sólo sirve como mecanismo de dominación ideológica. Es decir, para “meterles el dedo en la boca” a los de abajo, a los asalariados y no asalariados que viven en el mundo de la pobreza y exclusión. Los economistas serios (y honrados) no la deberían manejar. Y no confundir con el fenómeno de la calificación de la fuerza de trabajo. El cual, sí es importante.
¿De qué depende la calificación de la fuerza de trabajo?
Una respuesta ingenua y que es casi tautológica indica: como resulta de los años de estudio formal y de la experiencia acumulada en el trabajo, la calificación depende del esfuerzo educativo que realiza el país: número y calidad de las escuelas, nivel del profesorado, equipamiento físico, etc. Lo cual, se mide con cargo a diversos indicadores: tasa de alfabetización, años medios de escolaridad, porciento del gasto en educación sobre el PIB, etc. En estos planteos hay un punto básico que se suele olvidar o manejar con gran superficialidad: ¿para qué la educación? ¿Para qué calificar la fuerza de trabajo?
La respuesta debiera ser clara: la gente se califica y se prepara en función de las exigencias que le plantea la estructura ocupacional vigente en el país.
En los tiempos previos al capitalismo industrial o más atrás (vg. en la época del feudalismo) el grueso del empleo (85% o más) se localizaba en la agricultura. Aquí, la tecnificación de los procesos de producción era muy baja y el entrenamiento de la fuerza de trabajo se realizaba en el seno de la familia campesina. La educación formal, no eclesiástica y relativamente masiva empieza sólo a partir de la difusión de la revolución industrial. En Francia, vg., esto sucede a partir de Napoleón, que fuera gran impulsor de la educación pública. Este fenómeno va estrechamente asociado al crecimiento de la ocupación industrial y al mayor peso de las grandes urbes. El tema es apasionante pero una nota breve no permite discutirlo. Nos basta aludir al fenómeno y mencionar el punto básico: en la relación educación versus estructura ocupacional, es ésta la que funciona como variable independiente. Las diversas ocupaciones ´plantean tales o cuales exigencias de calificación. Y el sistema educacional (el formal en especial), debe responder a tales exigencias. A veces, la respuesta se atrasa y genera problemas. Lo que no sucede es que la variable educación pase a regular el cambio en la estructura ocupacional.
También se debe indicar: la estructura ocupacional es el reflejo del nivel y tipo de funcionamiento con que opera la economía. Si se quiere, del tipo de “patrón de acumulación” que en ella domina.
En México, desde 1982 a la fecha impera el patrón de acumulación neoliberal. Su funcionamiento se ha tipificado por bajísimos ritmos de crecimiento y por una muy regresiva distribución del ingreso. La capacidad de absorción ocupacional del sistema es prácticamente nula. En la actualidad (inicios del 2016), el sector capitalista apenas si ocupa a alrededor de un tercio de la población ocupada. Y en el llamado sector informal se refugia un 60% de ocupación total.
¿Qué actividades tipifican a la informalidad? Aquí, tenemos a vendedores ambulantes, franeleros, maleantes, “mil usos”, buhoneros, prostitutas, cafiches, narcos, etc. De suyo se comprende que para este tipo de actividades, el nivel de calificación formal que se necesita es mínimo. Nos encontramos, en consecuencia, con una estructura ocupacional que exige no más, sino menos educación formal.
En México, el sistema de educación formal, con todas sus deficiencias, no ha dejado de expandirse y en relación al desempeño de otros países con un nivel de desarrollo parecido, no presenta grandes diferencias cuantitativas. De hecho, un examen cuidadoso de la información disponible apunta a un sobrante del llamado “capital humano”. Y no a partir de un sistema educativo con eficiencia alemana (o coreana). El punto es otro: la presencia de un tipo de economía, de corte neoliberal, que plantea exigencias mínimas de calificación.
Valga agregar: en México, si a la educación formal le pedimos generar racionalidad, saber y capacidad para resolver problemas (el “know-how” americano), es fácil percibir que el sistema encuentra un enemigo inmenso: lo que genera el clima social y moral imperante en el país.
El clima social y moral imperante puede reforzar a diluir lo que forja el sistema escolar. En el México de hoy, el impacto es disolvente. Cuando el alumno sale de la escuela, ¿qué encuentra en las calles, en el mismo hogar? ¿Qué ve y escucha en los canales de Televisa, en sus telenovelas, en sus programas deportivos, de chismes y espectáculos? Lo que estos medios vemos es un mecanismo de embrutecimiento e irracionalidad que es masivo y tremendamente eficaz.
En la escuela, el alumno puede aprender que dos por dos es igual a cuatro. En la calle, verá que para empresarios, políticos, narcos y lúmpenes, dos multiplicado por dos puede resultar en millones y millones. Es decir, trampas y robos alteran las reglas de la aritmética más elemental. En la escuela le podrán enseñar las bondades de la Constitución, en la calle darse cuenta que es sólo una farsa que nadie respeta.
Lo que el ser humano hace y sabe en su vida, depende sólo parcialmente del impacto del sistema de educación formal. La clave radica en lo que exige el medio social en que la persona nace y luego trabaja. Si este medio es avanzado, “tira” a la educación formal y esta termina por acomodarse. Pero un sistema educativo avanzado (suponiendo, con candor, que pudiera emerger) no es capaz de doblegar al medio social. En otras palabras, una educación moderna supone la presencia de un país moderno. De donde, una conclusión quizá obvia: si se quiere una educación muy avanzada se debe tener una economía de alto nivel, con una fuerte base industrial y con una estructura ocupacional que exija altos niveles de calificación. También podemos deducir: los que piden una reforma educativa avanzada, antes que nada deberían pugnar por un país muy diferente al actual. Pero, ¿se les puede pedir esto a los de arriba y a sus teólogos del ITAM? ¿No es como pedirles el suicidio?
Juan Salazar Vázquez es estudiante de posgrado UNAM. José C. Valenzuela Feijóo pertenece al Departamento de economía UAM-I.

Del Estado que no puede al Estado que asesina


Ni “rebasado” ni “fallido”
FRAGUA

Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP)

La población de Veracruz sufre los peores estragos de la política de control social implementada por medio del terror por el Estado mexicano. Ejemplos sobran.
El 11 de enero cinco jóvenes fueron detenidos-desaparecidos en el municipio Tierra Blanca (ubicado en el centro-sur del estado) por elementos de la policía estatal; el día 29 de febrero, en ese mismo municipio, fue detenido, torturado y ejecutado un joven mecánico por elementos del 80 batallón de infantería del Ejército mexicano.
El 19 de marzo, ahora en el municipio de Papantla, ubicado al norte del estado, tres jóvenes fueron desaparecidos de manera forzada por elementos de la policía municipal . Al finalizar dicho mes se dio a conocer el caso de una joven que fue abusada sexualmente el año pasado por cuatro jóvenes, hijos de personas adineradas y con “influencias” en el gobierno del estado. Asimismo, en Boca del Río, municipio contiguo al puerto de Veracruz, se suscitó el caso de otra menor de edad abusada sexualmente con la complicidad del hijo de un funcionario del gobierno estatal. Ninguna de las dos ha obtenido justicia.
Y cuando uno enciende el radio y oye a los lectores de noticias que hacen de periodistas o a los supuestos analistas, lo que uno escucha reiteradamente como única razón de todo lo anterior es que el Estado, en este caso el gobierno de Veracruz, “está rebasado”. Al decirlo se refieren a que, según ellos, el titular del Ejecutivo estatal no puede hacer cumplir la ley ni puede controlar a las policías a su cargo y, claro, mucho menos a las autoridades federales que supuestamente garantizan la seguridad de la población.
El gobierno de Veracruz no puede proteger a su población de sus propias autoridades ni tampoco puede garantizarle el acceso a la justicia pronta y expedita… pobre gobierno “tan rebasado”. ¿Y el gobierno federal? Ah, el gobierno federal está preocupadísimo por lo que pasa en Veracruz, pero no pueden convencer al gobernador de que haga bien su trabajo… ¡pobre gobierno federal, no le hacen caso!
¿Acaso el pueblo es tonto? Los responsables de los crímenes que hemos enumerado son policías, soldados, hijos de empresarios y funcionarios gubernamentales, todos representantes de la clase social que somete al pueblo: la burguesía. Todo lo antes descrito es una muestra de lo que sucede en todo el país: ningún estado se salva de esta alianza perversa entre gobernantes y criminales que no es una casualidad o producto de “malos elementos”, sino parte de la naturaleza misma de este sistema, de esta administración del gobierno en función de los intereses económicos de una minoría, de la utilización de las fuerzas policiacas y militares para sembrar terror y garantizar así los negocios, el control y el disciplinamiento de la fuerza de trabajo.
No es un Estado rebasado, es un Estado criminal, es un Estado que desaparece, detiene de manera arbitraria, tortura, asesina y viola , mientras las instancias de impartición de justicia duermen sobre los expedientes y cultivan la impunidad, como el pan nuestro de cada día, en favor de quienes no tenemos la fortuna de ser hijos de papi, soldados obedientes dispuestos a matar, policías dispuestos a desaparecer, jueces dispuestos a callar. Da asco y coraje lo que sucede en todo el país, enfurece la impunidad.
Así, mientras en Veracruz la injusticia es desenfrenada, en el Estado de México, la legalizan. El viernes 18 de marzo del año en curso se publicó en la Gaceta de gobierno de dicho estado el Decreto número 75, por el que se expide la Ley que regula el uso de la fuerza pública en el Estado de México. Bajo el argumento de “regular”, legalizan lo que antes era ilegal y violatorio a los derechos humanos y a la Constitución misma. Eso sí, argumentan que todo es en beneficio del derecho constitucional de los ciudadanos a expresarse y protestar. Sin embargo, hay elementos para pensar que es una ley cuyo objetivo central es legalizar la represión contra el movimiento social, principalmente, y justificarla moralmente con el argumento de que se elabora conforme a las normas internacionales del uso de la fuerza pública y del principio pro persona.
En el artículo 4 de dicha Ley se escriben como objetivos del uso de la fuerza pública:
“I. Proteger y respetar la vida, la integridad física y demás derechos humanos de las personas y de los elementos.
II. Cumplir y hacer cumplir las leyes para mantener el Estado de Derecho.
III. Salvaguardar el orden y la paz públicos mediante la disuasión del uso de la fuerza, así como la integridad, seguridad, libertades, derechos y bienes de las personas.
IV. Prevenir, investigar y perseguir los delitos.”
Nos preguntamos por qué no mejor la Federación aplica la fuerza pública en Veracruz contra sus mismos elementos y patrones empresarios. ¿Hay orden y paz pública donde las policías y el ejército asesinan, torturan y desaparecen? ¿Hay orden y paz donde los juniors violan con impunidad?
Resulta que para que el gobierno del Estado de México no sea rebasado por su misma podredumbre hacen una ley que legaliza el uso letal de la fuerza pública contra sus ciudadanos. Y lo peor del caso es que las autoridades, como siempre, se quieren lavar las manos al dejar en los responsables directos de los operativos la responsabilidad de actuar o no para reprimir y, no sólo eso, encima manejan de manera muy general y hasta tramposa conceptos como “paz pública” u “orden” para que cualquiera pueda ser acusado de querer romperla. He aquí su redacción:
“Artículo 14. Los elementos podrán emplear la fuerza en el control de multitudes y disturbios públicos, para restablecer el orden y la paz social, con el fin de evitar actos de violencia, daños a terceros, propiedades y la integridad física de las personas.”
Así las cosas. En nuestro país tenemos un gobierno federal y gobiernos estatales que no están rebasados, sino que son criminales y tienen una política pensada y planificada de utilización del terror de forma ilegal o legal para sostener el sistema económico-social capitalista y acallar todo tipo de protesta y forma de organización que lo cuestione e intente transformar esta realidad.
Sin embargo, no podrán callar a este pueblo ni podrán borrar de nuestra memoria sus atrocidades. Resistiremos y aprenderemos a luchar contra el miedo, la apatía, la impunidad, la injusticia y tarde o temprano tendremos un país distinto donde sea realidad la justicia, la verdad, el bienestar económico y social de los millones de trabajadores. Ganaremos. Como ya dijo el poeta comunista chileno Pablo Neruda: “nosotros, los más sencillos ganaremos”.
Nota:
Este artículo fue publicado como EDITORIAL del No. 16 de FRAGUA, órgano de prensa de la Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP), en circulación desde el 15 de abril de 2016.

Pensiones: operación en la SCJN



Gustavo Leal F. *
La Jornada 
Frente a la honda movilización que despertó la jurisprudencia 85-2010, que topaba en 10 salarios mínimos la jubilación y no en 25, como indica la Ley-IMSS-97, Jesús Murillo Karam –entonces director del Seguro Social– se vio obligado a comunicar que las pensiones seguirán otorgándose y pagándose como hasta la fecha conforme a la Ley del IMSS. No se afectan los derechos y beneficios de los trabajadores que aún no se han jubilado y que cotizan a la Ley-IMSS-73 y 97. El monto para calcularlas seguirá aplicándose en el límite de 25 salarios mínimos.
Seis años después y ante un nuevo amago de la segunda sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ahora vía la jurisprudencia 8-2016 –que da un tope máximo de 10 y no 25 salarios mínimos a pensiones del IMSS por cesantía en edad avanzada–, Patricio Caso, director jurídico del instituto, se vio nuevamente obligado a reiterar que: el tope para los trabajadores de transición es de 25 salarios, pese a la confusión que han generado las jurisprudencias de la SCJN. No es la intención, y jamás lo sería, reducir las pensiones.
Entonces ¿Hacienda y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) operan en la SCJN para suavizar el costo fiscal del derecho adquirido a disfrutar las pensiones cotizadas? No cabe duda, aunque la Ley-IMSS-97 es absolutamente clara, urge una iniciativa del Poder Legislativo para evitar que, de una vez por todas, el IMSS deba aclarar frente a las frecuentes jurisprudencias de la SCJN y que, a diferencia de las declaraciones de los responsables del Seguro Social, están vivas y se siguen multiplicando como planta de estufa.
Un nuevo episodio ocurrió el 8 de abril de 2016. Otra vez la segunda sala de la SCJN dictó jurisprudencia en el sentido de que los funcionarios federales de mando no tienen derecho a que la compensación garantizada sea considerada para el cálculo de su pensión. Esa compensación es un concepto previsto en los ingresos, desde los jefes de departamento y hasta el Presidente de la República, cubriendo también a subdirectores, directores de área, directores generales, jefes de unidad, subsecretarios y secretarios de Estado. El universo de aplicación de la nueva jurisprudencia alcanza también a mandos del Poder Judicial, del Legislativo y órganos autónomos con relaciones laborales regidas por el apartado B del artículo 123 constitucional.
La segunda sala aclara que la nueva Ley del Issste, en su artículo 17, excluye la posibilidad de que la compensación garantizada se tome en cuenta para la pensión: sólo se debe calcular con el sueldo tabular y ello, enfatiza, no transgrede el derecho a la seguridad social, reconocido en el artículo 123, apartado B de la Constitución y en los tratados internacionales ratificados por el Estado mexicano.
Empleando el mismo ofensivo lenguaje de las recomendaciones de la OCDE –recibidas de mano directa del dirigente del organismo, Ángel Gurría, por el titular de Hacienda, Luis Videgaray, y ampliamente difundidas por Carlos Ramírez, de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), que solicitó a la OCDE ese estudio pensionario que ha levantado la más intensa y unánime reprobación de que se guarde memoria–, la misma segunda sala afirma textualmente que: ni la Constitución ni los tratados detallan la forma en que los burócratas podrán acceder a los beneficios de seguridad social, por lo que el Congreso está facultado para establecer parámetros de un sistema que sea sustentable de largo plazo ( sic).
Entonces, ¿el Congreso (diputados y senadores) emprendería por sus facultades una reforma para ajustar a la baja las pensiones –como propone la OCDE– y decidir parámetros de un sistema sustentable?
Porque ocurre que, apenas en febrero de 2016, Óscar Vela Treviño, responsable de la Unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social de la SHCP, rechazó esas recomendaciones de Gurría. El esquema de prorrateo propuesto por la OCDE, por el que los trabajadores de la generación de transición verían su pensión dividida en dos partes, aseguró, no se llevará a cabo. Las pensiones se respetarán, pues fue un compromiso que en su momento hizo el gobierno con los trabajadores. Todos los mexicanos que empezaron a cotizar antes de 1997 van a retirarse bajo el esquema de beneficio definido: con el promedio de los últimos cinco años se calculará su pensión. Es un derecho que se va a respetar.
En el futuro la tercera edad se dividirá en dos grupos, asegura Vela, unos, la generación de transición, con una pensión más alta, y dos, los del sistema Afore, con una pensión menor. Ello se deberá, principalmente, a que la mayoría de la generación de transición escogerá el régimen-IMSS-1997, que garantiza una pensión mayor respecto a lo que podrían recibir en Afore. En promedio: 28 por ciento del último salario.
¿Hacienda y OCDE operan en la SCJN para suavizar el costo fiscal del derecho adquirido a disfrutar las pensiones cotizadas? El Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), sin duda, es un éxito financiero, pero simultáneamente un fracaso pensionario para cumplirle a sus aportantes con el derecho humano a un retiro digno.
Después de 19 años, la impostergable evaluación y debate sobre la fallida dinámica del SAR –que reclama a gritos la sociedad para sustituirlo por otras alternativas– recibe, acaso, como única respuesta hacendaria sólo estudios polarizadores (técnica y políticamente inviables), así como el uso del Poder Judicial para evitar responsabilizarse de las reformas del IMSS e Issste, que fracasaron estrepitosamente y que exigen inmediata acción pública para proteger el patrimonio pensionario, especialmente el de los jóvenes.
*Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco

Estúpido, creer que vamos a vivir en un mundo sin drogas: Gaviria en CNN

CNN

"La criminalización del consumo es lo que ha generado las enormes mafias", apuntó. "La prohibición ha fracasado", sostuvo.

(Foto: Cuartoscuro)

César Gaviria, ex presidente de Colombia y ex secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), habló de la sesión especial sobre las drogas que se realizó en la Organización de las Naciones Unidas, de la que dijo que “son como dos mundos distintos: uno entra al salón donde están interviniendo los ministros, jefes de Gobierno, y oye una enorme voluntad de decir sí, hay que cambiar de política, hay que tener experiencias piloto, hay que tener más investigación, las políticas tienen que estar más basadas en ciencia, no se debe criminalizar el consumo“.
“Pero cuando uno lee la declaración que aprobaron, parece otro mundo. Aprobaron una declaración que no enfrenta los problemas de las drogas de ninguna naturaleza. No tiene en cuenta que en el mundo están pasando muchas cosas, en las Cortes, en los Congresos, en los gobiernos, en los estados de los Estados Unidos, en Uruguay, en varios países europeos. Hay montones de cosas importantes de las cuales hablar, sin embargo eso no está en la declaración”, señaló en entrevista para Aristegui CNN.
En la declaración se “sigue hablando de algo estúpido, que es que vamos a seguir viviendo en un mundo sin drogas, eso es inalcanzable“, apuntó.
No toman en cuenta “todo lo que haya pasado, no importa cuántos miles de muertos haya habido en México, nada de eso les interesa, las convenciones de la ONU parecen ser una cosa pétrea, intocable. Eso es lo que dice la declaración”.
Refirió que “la Organización Mundial de la Salud debe ser un activo partícipe en la discusión mundial de drogas, debe haber una reclasificación de los productos que están en las listas, empezando por mover la mariguana del sitio donde está, a un sitio que no esté igual que la morfina, porque eso carece de sentido, debía haber un reconocimiento a que el consumo de drogas no es un crimen, sino un problema de salud, una adicción, un vicio”.
Indicó que “la criminalización del consumo es lo que ha generado las enormes mafias, es lo que se llama prohibición, es lo que ha llevado a la decena de miles de muertos en México o en Colombia, o en Centroamérica”.
En ese sentido, reveló “que hay muchos más muertos en el mundo hoy, por la política de drogas, que por las drogas”.
“Preocupémonos por los temas de la violencia, la corrupción, por hacer un buen balance de políticas, y que la política sea lo menos dañina para la sociedad”, sugirió Gaviria.
No obstante, reconoció que en los discursos durante la sesión “hubieron algunas cosas interesantes, me pareció interesante el discurso del presidente Enrique Peña Nieto, no es totalmente claro, va y viene un poco, pero termina diciendo ‘hay que pensar en la regulación, lo único que funciona son los controles estatales’… Lo que prohíben, se vuelven enormes mafias y no sirve para nada”.
“Nadie es capaz de conseguir morfina ilegal dentro del sistema, pero en cambio en las calles de Nueva York, en cualquier esquina te venden morfina ilegal, entonces ¿eso para qué?”, opinó.
En tanto, “si alguna cosa es clara hoy es que la mariguana medicinal, funciona. Los problemas en el mundo no son sólo con la mariguana, son también con la morfina, sólo el 17 por ciento de los ciudadanos del mundo, tiene acceso a la morfina, los demás se tienen que aguantar el dolor “, dijo al hablar de la iniciativa de Peña Nieto para la regulación de la mariguana para uso medicinal y que la portación pase de cinco a 28 gramos.
“Va llegando la hora de hacer un mejor balance, avanzar en morfina. En México hasta hace muy poco, había que pedir permiso de la capital para disponer de una dosis de morfina, de la Ciudad de México, eso es increíble, es una burocracia inaudita, simplemente que la gente se aguante el dolor para que una burocracia se guarde del derecho de decirle a un  médico: ‘usted sí la puede recetar’. ¡Vaya cosa estúpida!”, indicó.
Entonces “sí es necesario tener en cuenta el sistema de salud, facilitar el acceso a la morfina y la mariguana medicinal. Es apenas una de las dimensiones del problema”.
También agregó que “el principal problema que había en México era que la dosis permitida era realmente baja, la más baja de América Latina… cualquier exceso en la pequeña cantidad que estaba autorizada, se volvía cárcel. Ampliar la dosis mínima es una buena política, no resuelve todo, pero es mejor de lo que había”.
A los legisladores mexicanos, aconsejó “que dispongan lo que dispuso la Corte Constitucional de Colombia: si una persona tiene más de la dosis mínima, la pueden conducir a una estación de policía  o a la justicia, pero es obligación del Estado, probarle a esa persona, que es traficante. El tener una dosis más alta que la mínima, no lo vuelve delincuente, el Estado le tiene que demostrar que es un ‘dealer’, o un traficante de mariguana. Hay que saber para qué es esa dosis máxima”.
Reiteró que el principal problema de la declaración en la ONU, es que “ha debido comenzar diciendo ‘la droga contra las drogas ha fracasado, la prohibición ha fracasado, vamos a buscar políticas diferentes… vamos a tratar de que las mafias de drogas no generen tanta violencia y corrupción'”.
El caso Colombia
El presidente Juan Manuel Santos “hizo algo interesante en la Asamblea, dijo ‘Colombia tiene la fama de haber sido muy exitosa en la lucha contra las drogas, el Plan Colombia, el esfuerzo que ha hecho, gastamos en seguridad como seis por ciento del PIB, tenemos la policía más grande de Latinoamérica, hacemos un esfuerzo descomunal, y el Plan Colombia ha funcionado bien, pero si nos preguntan, ¿ustedes han sido exitosos’, tenemos que decir no. No hemos sido exitosos, hemos fracasado. Si vamos a mirar, ahí está el mismo tráfico de drogas de antes, tenemos más seguridad, sí, pero el tráfico de drogas es el mismo, las plantaciones de coca ahí están ‘.
“Eso es lo que se necesita en este momento, reconocer la verdad“, recalcó.
“La guerra como instrumento han fracasado, los países que han dado la guerra de verdad, México y Colombia, deben decir ‘hemos fracasado'”, añadió.
Indicó que “Colombia se presenta como ejemplo de un país que ha ganado, nosotros decimos sí, sí hemos ganado en seguridad, pero ¿se ha reducido el tráfico de drogas? No”.
Brasil y el proceso de juicio político
Como ex secretario de la Organización de Estados Americanos (OEA), opinó sobre el proceso que se lleva a cabo en Brasil para destituir a la presidenta Dilma Rousseff.
Apuntó que “a la presidenta la están acusando de los pecados que tiene su partido, la razón por la cual le están haciendo el  impeachment es un poco técnica, el istmo económico, yo no sé si eso dé para un impeachment”.
Pero “la impresión que uno tiene de las decisiones que se están tomando en el Congreso, es que están castigando al partido de los trabajadores, que masivamente y por muchos años recibió comisiones por los contratos  que adjudicaba Petrobras, asunto que no es menor, es gravísimo”.
Audio completo de la entrevista:




El Banco Mundial solapa el blanqueo en los paraísos fiscales, según Oxfam


Bajo la lupa
Alfredo Jalife-Rahme

Foto
Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, evoca en forma estruendosa sus falsas credenciales de combate a la corrupción… que promueve en los paraísos fiscales”Foto Afp

Más allá de su patente selectividad criminal, los sulfurosos papeles de Panamá (http://goo.gl/EWfuty) expusieron la hipocresía retórica de los fogosos escritores neoliberales como Mario Vargas Llosa (http://goo.gl/fJA3bC) y sus asociados narcoliterarios de la misma cepa globalista: en banco Santander (http://goo.gl/Dz5lRV ),atrapado in fraganti en los papeles mancillados, y el banco Stanford, que blanqueaba para la CIA en el paraíso fiscal caribeño de Antigua, vinculado al cártel del Golfo y a un efímero ex canciller foxiano (http://goo.gl/nGf4I9).
Los explosivos papeles de Panamá también han deshonrado las operaciones financieras de la Cruz Roja Internacional y la FIFA, cuando se ha vuelto una práctica vulgarmente común usar la fachada de entidades filántrópicascaritativas y hasta de albergues de huérfanos para blanquear, al estilo del megaespeculador George Soros; del máximo defraudador de todos los tiempos, el israelí-estadunidense Bernard Madoff (http://goo.gl/t6JXeC), y de la fetidez de Mamá Rosa en Zamora, Michoacán, defendida por los empleados de Clío Tv de Televisa (http://goo.gl/vbukd9).
El delictivo bufete panameño de abogados Mossack Fonseca usó el aura protector de la Cruz Roja Internacional en su blanqueo global en 500 ( sic) empresas evasoras de impuestos y/o lavadoras de dinero ilícito (https://goo.gl/C97mnV).
Según un reciente reporte de Oxfam (confederación internacional de 17 organizaciones no gubernamentales, fundada en Oxford en 1942, que realiza labores humanitarias en 90 países), el Banco Mundial también solapa el blanqueo en los paraísos fiscales (https://goo.gl/c7W9KX).
De acuerdo con el perturbador reporte de Oxfam, “la mayor parte de las inversiones privadas ( sic) del Banco Mundial están vinculadas a paraísos fiscales”.
El Banco Mundial engaña a los miserables países del África Subsahariana con la evasión de impuestos por alrededor de 100 mil millones de dólares estadunidenses al año, mediante empresas que usan paraísos y otros trucos de fuga contribuyente. Cuenta con un brazo armado financierista, International Financial Corporation (IFC), que otorgó préstamos en 2015 a 68 empresas privadas, con inversiones en la zona subsahariana, de las cuales 51 (¡84 por ciento!) usan los paraísos fiscales para evadir impuestos. ¡Qué bonito!
La confabulación delictiva del Banco Mundial es atroz, ya que promueve la utilización de piratas paraísos fiscales por la mayoría de las inversiones privadas, con quienes está asociada mediante cuentas evasoras de impuestos.
Lo mas cómico del caso es que el galeno sudcoreano-estadunidense Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, evoca en forma estruendosa sus falsas credenciales de combate a la corrupción… que promueve en los paraísos fiscales (http://goo.gl/w6CesZ). ¡Puro fariseísmo financierista!
De acuerdo con el código de conducta humanitaria, que no humanista, de Oxfam, carece de sentido que el Banco Mundial aliente a las empresas a invertir en el desarrollo, mientras se hacen de la vista gorda al hecho de que tales empresas podrían estar engañando a los países pobres con sus impuestos necesarios para combatir la pobreza y la desigualdad.
Se nota que en el neocolonialista Banco Mundial aún no leen el libro seminal sobre la desigualdad consustancial al neoliberalismo global: El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty (http://goo.gl/cb04Fa).
En los recientes cinco años, el IFC, brazo armado financierista del Banco Mundial (http://goo.gl/bsZmS4), la mayor institución de desarrollo enfocada en forma exclusiva al sector privado en los países en vías de desarrollo, ha más que duplicado sus inversiones en empresas que usan los paraísos fiscales y que en 2015 alcanzó 2 mil 870 millones de dólares estadunidenses, en comparación con los previos mil 200 millones de 2010.
En un reporte previo, Oxfam había expuesto que las trasnacionales instaladas en África, la mayoría con bendición del vilipendiado Banco Mundial, hurtaban alrededor de 11 mil millones de dólares estadunidenses en impuestos cada año.
¿Qué tratativas lubricadas bajo la mesa paradisíaca fiscal existirán en forma bidireccional entre los proveedores de servicios humanitarios para el desarrollo unipersonal del Banco Mundial y sus cómplices empresas evasoras de impuestos? ¿Cómo andarán sus inversiones en los restantes cuatro continentes: v. gr. la polémica privatización del agua de la Ciudad de México?
El blanqueo solapado por el Banco Mundial se ejerce en el pirata paraíso fiscal poco publicitado de la isla Mauricio (Mauritius en inglés, anterior base naval británica en el océano Índico, al este de Madagascar), que ostenta 32 mil ( sic) entidades blanqueadoras, con uno de los mayores ingresos per cápita de África ( but of course!).
Según Oxfam, “en 2015, 40 por ciento de los proyectos totales incluyeron empresas con una subsidiaria o matrices en Mauricio. Esto es a través de los clientes mismos o en forma indirecta mediante padrinos ( sic), socios técnicos ( sic) u otros involucrados en el proyecto y, por consiguiente, que se benefician en forma indirecta de la inversión”.
Más aún: la diminuta isla Mauricio (con una superficie de 2 mil kilómetros cuadrados y 1.3 millones de habitantes) es ampliamente reconocida por facilitar inversiones de viaje redondo, que permite a las empresas y a los individuos llevar su dinero a los paraísos fiscales ocultadas como secreto financiero, y luego regresarlas a los países disfrazadas de inversión foránea directa (FDI, por sus siglas en inglés).
El viaje redondo permite cosechar el premio de los beneficios fiscales de que solamente gozan las inversiones foráneas. El dinero es sujeto a exenciones fiscales, más que a ganancias de capital o impuestos sobre el ingreso que deberían ser cargados en las inversiones domésticas. ¡Todas las facilidades del blanqueo global de evasión fiscal! De esta forma, “34 por ciento de la inversión total de India de 2000 a 2015 ha provenido de la pequeña isla de Mauricio, la mayor parte en el mismo edificio de la capital Port Louis (http://goo.gl/K2lwNq)”.
Por cierto, la isla Mauricio reclama la soberanía del archipiélago Chagos, hoy territorio británico, que se encuentra mil kilómetros al noreste y es sede de la superestratégica base militar estadunidense en Diego García (http://goo.gl/mRu5Sx), que funciona también como centro de tortura de la CIA (http://goo.gl/nEhLZy).
El cineasta y escritor británico Mark Donne comenta en forma desgarradora que por cada libra esterlina que recibe África como ayuda, pierde tres por la evasión fiscal en los paraísos de jurisdicción inglesa (http://goo.gl/8dgCrp). ¡Tremendo dato duro!
La insolencia del Banco Mundial es inigualable cuando sentencia que “el efecto de Los papeles de Panamá no será muy potente” con un efecto relativo en la economía de Panamá y de otros países de la región (http://goo.gl/KnziWw). ¡No, bueno!
En efecto, mientras perviva la piratería posmoderna de la desregulada globalización no cesará el criminal blanqueo global, su alma mater matricial, cobijada primordialmente por el financierismo israelí-anglosajón del conglomerado FMI/BM/Reserva Federal y la bancocracia de Wall Street y la City (Londres).
Twitter: @AlfredoJalifeR_
Facebook: AlfredoJalife

Mar de Historias: El primero



Cristina Pacheco
La Jornada
Este año el santo de mi tío Marcelino caerá en martes. No puedo faltar a mi trabajo, así que adelanté la felicitación y fui a visitarlo el sábado. Lo encontré con su pelito recién pintado y colorete en las mejillas. En la familia –que siempre ha visto con malos ojos su soltería– lo critican por eso. Yo no. Con maquillarse no perjudica a nadie y en cambio se siente más seguro de poder conservar su trabajo: empacador en un supermercado. Su destino era otro.
Mi tío Marcelino fue el primer licenciado que hubo en la familia: todo un acontecimiento. Su título profesional era el mayor motivo de orgullo para sus padres, al grado de que mi abuela Ana Luisa no dudó en retirar de la sala los retratos y adornos para dejarle todo el espacio al pergamino que acreditaba a su único hijo como profesionista.
II
A pesar de esa constancia, mi tío Marcelino tardó más de un año en conseguir trabajo acorde con sus estudios. Al fin, gracias a la recomendación de uno de sus maestros, logró insertarse en un despacho de abogados, en las calles de Boturini. Aunque ignorábamos cuál era su posición allí, la actitud satisfecha y triunfal de mi tío nos hizo pensar que era importante y bien remunerada.
La prueba de que estábamos en lo cierto fue el Oldsmobile, de modelo anticuado, que el tío Marcelino se compró en abonos. Algunos domingos pasaba por nosotros para llevarnos a pasear en su coche. Invariablemente se dirigía a Polanco o a Las Lomas. De pronto se estacionaba frente a una casa y nos decía que alguna vez iba a comprarles una parecida a sus padres.
Cumplir su anhelo era cuestión de que el despacho siguiera ampliándose y lograra internacionalizarse. De ser así, él tendría que viajar con cierta frecuencia a Los Ángeles y Nueva York. La posibilidad –supongo que remota, si no es que inventada– lo convirtió de nuevo en cabeza de lanza: el tío Marcelino fue el primer miembro de la familia que obtuvo un pasaporte. Mi abuela Ana Luisa nos invitó un domingo a comer para mostrarnos –con la misma satisfacción que tenía exhibido el título de su único hijo– aquella libretita de pastas oscuras. Maravillados, nos la pasamos de mano en mano, siempre bajo la vigilancia del tío para asegurarse de que no maltratáramos el carnet que le permitiría viajar al otro lado de la frontera.
III
Los progresos del tío Marcelino eran notorios y envidiables: trabajaba en un despacho, tenía un Oldsmobile, camisas blancas, dos trajes y pasaporte. Sin temor a perderlo o a que se lo robaran, lo llevaba en el bolsillo interior de su saco, como si de la noche a la mañana fuera a presentársele la necesidad de viajar.

Pero algo sucedió y mi tío Marcelino quedó separado del despacho. Supongo que los motivos fueron turbios, porque cuando en la familia se mencionaba el asunto había largos silencios, intercambio de miradas y expresiones de desaliento. Con el tiempo aparecieron las dudas y las críticas veladas: ¿Cómo le hizo para subir tan rápido? Siempre pensé que allí había algo raro. Bien, bien de la cabeza, ¡no está! La pobre de Ana Luisa todo el tiempo decía que Marcelino era muy buen hijo y ya ven con lo que le salió.
En medio de la desaprobación general, para el tío Marcelino comenzó una etapa muy dura: remató el coche y emprendió una serie de misteriosos viajes por la República. Mi abuela los justificaba en términos de que lo habían llamado de aquí o de allá para un trabajo; pero no faltó quien dijera que mi tío andaba a salto de mata.
Al cabo de unos meses regresó nervioso, oscuro, cohibido. Cuando llegábamos de visita a su casa, a los pocos minutos se iba a su cuarto, supongo que para evitarse preguntas incómodas. La vida fue implacable con él: vio morir a sus padres con muy pocos meses de diferencia. La familia tuvo que ayudarlo con los trámites y los gastos. Después se vio precisado a dejar el departamento. Vendió todo y alquiló unos cuartos en la colonia Michoacana. Allí sigue porque ya se acostumbró al rumbo, los vecinos son amables y la renta baja.
Antes de ser empacador en el supermercado mi tío trabajó en oficinas de trámites legales y departamentos de cobranzas. Lo sé porque nunca he interrumpido el contacto con él –de hecho soy la única que lo frecuenta– y me consta que lucha por rehacerse en circunstancias muy difíciles. De su vida anterior nunca me habla ni conserva nada, excepto el pasaporte que guarda en una bolsa de plástico.
Siempre que voy a visitarlo me lo enseña. Como sé que mi curiosidad lo hace feliz, le pido que me lo preste para ver su retrato a los 28 años. Él cede y aprovecha el momento para describirme, una vez más, los complicados trámites que hizo para obtener el documento. Lo escucho y pienso en esos deportistas viejos –pero siempre admirables– que pasan horas reviviendo sus hazañas en alguna cantina o en algún gimnasio destartalado ante una grabadora.

IV
La escena se repitió este sábado que fui a felicitar a mi tío por su cumpleaños: Ya 73, ¿qué te parece? Le respondí lo que pienso: Muy bien, espero que cumplas muchos más. Me tranquilizó saber que está contento en su trabajo y saca buen dinero los lunes y los viernes, cuando van a la compra las señoras, más generosas con las propinas que los hombres. Le pregunté por sus planes. Sigue pensando en viajar en algún momento, pero ya no a Estados Unidos (Trump me cae gordo, aclaró), sino a Canadá.
Se hacía tarde. Me despedí. Insistió en acompañarme hasta la reja. Le prometí volver a visitarlo y por única vez en mucho tiempo mencionó a la familia: “La parentela debe considerarme un pobre diablo, un miserable. Cuando oigas que lo dicen nada más recuérdales una cosa: de todos fui el primero –el primero, ¡así como lo oyes!– en obtener un título de abogado y en sacar un pasaporte.” No tuve que jurarle nada: sabe que lo haré.

Disculpa militar sin precedente


Utopía

Eduardo Ibarra Aguirre
La concentración de 30 mil soldados en la plaza Damián Carmona, realizada el sábado 17, para ofrecer una “disculpa pública a la sociedad”, a cargo del divisionario  Salvador Cienfuegos, es un hecho sin precedente en la centenaria vida del Ejército y la Fuerza Aérea mexicanos.
Lo es, además, porque desde el Campo Militar Número Uno –de muy triste memoria en la llamada guerra sucia de los 60-80– y en medio de un preocupante panorama de confrontación entre el Ejecutivo federal y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que ya provoca reacciones de un nacionalismo trasnochado, resulta un suceso de la mayor importancia simbólica y porque acaso tenga consecuencias de mayor alcance en los años por venir, para acotar seriamente los excesos castrenses en materia del derecho humanitario.
Cierto es que para el general secretario, único orador y escuchado simultáneamente por los 130 mil integrantes de aquellas armas, las torturas cometidas contra una joven mujer en Ajuchitlán del Progreso, Guerrero, en febrero de 2015, por dos soldados (y una agente de la Policía Federal), son hechos “repugnantes” aunque “aislados” de elementos que actuaron “como delincuentes” y que “no son dignos de pertenecer a las fuerzas armadas”.
El asesinato de 22 personas en Tlatlaya, estado de México, el 30 de junio de 2014 y que en primera instancia ocultó el mando militar y el gobernador mexiquenses, y el Ministerio Público alteró las pruebas, es un capítulo reciente de un voluminoso libro de las atrocidades cometidas por el Ejército en la anterior “guerra” y ahora “lucha” contra el crimen organizado.
Y no es que la milicia, la Marina incluida, tenga vocación para atropellar el derecho humanitario en forma sistémica, sino que su naturaleza y funciones no guardan correspondencia con las que desde el “gobierno del cambio” le asignó el mando político civil para desarrollar tareas policiacas y hasta ministeriales, violentando la letra y espíritu de la ley de leyes por lo menos durante 16 años.
Todo bajo el argumento del mal menor, consistente en que no había cuerpos policiacos capaces de hacer frente a la inseguridad derivada del accionar de los corporativos trasnacionales de las drogas ilícitas, la trata de personas, la extorsión, el secuestro, el tráfico de armas, indocumentados y órganos, y toda la diversificación motivada con las estrategias punitivas e inmediatistas de los presidentes de México desde 1970 (Operación Cóndor).
Después de multimillonarias inversiones en seguridad pública y nacional además de creada la PF, todavía son muchos los elementos de la sociedad vestida de verde que están en la primera línea de combate a los multiplicadas y poderosas bandas, mientras el consumo nacional de drogas ilícitas es más grande que nunca.
 Tampoco es dable negar el reconocimiento hecho por el general secretario al “esfuerzo aportado por alrededor de 50 mil compañeros todos los días, en todo el país”, en áreas altamente conflictivas. Y menos aún “la pérdida de vidas de jóvenes militares, también mexicanos con sueños y aspiraciones que fueron truncados, así como de otros lesionados en el cumplimiento de su deber, y los que han quedado incapacitados”.
Reconocerlo, sin embargo, no implica cerrar los ojos ante la inconstitucionalidad de las órdenes y directrices del actual comandante supremo de las fuerzas armadas y de los dos anteriores, para que cumplan tareas policiacas y hasta ministeriales. Trastocamiento que embona con los planes geopolíticos de Washington para que los ejércitos de América Latina no sean fuertes, modernos y nacionales.
Acuse de recibo
María Teresa Menéndez Monforte, editora del portal Libertad de Expresión Yucatán (http://www.informaciondelonuevo.com/2016/04/utopia-1664-diferendo-entre-la-cidh-y.html), informa. “Don Eduardo: Utopía 1663 / La ausencia de Peña en UNGASS 2016, lleva 4,871 lecturas”. Decisión presidencial ya corregida… Con la historiadora Natura Olivé Olivé coincidí en que los funerales tienen una buena dosis de hipocresía y parte de los asistentes se ocupan de todo menos del muerto, lo comprobamos hace 20 años en el funeral de su hijo Víctor Martínez Olivé, el joven y eminente matemático. Sin embargo, en el funeral de Natura, el día 11, redescubrí que también sirven para reencontrar compañeros de los años 70, como Benito Collantes Martínez y María Guadalupe Álvarez, madre de Lucía Morett, sobreviviente del bombardeo de Santa Rosa de Sucumbíos, Ecuador, el 11 de marzo de 2008 por la Fuerza Aérea de Colombia, contra el campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, para aniquilar a Raúl Reyes, canciller de las FARC… La noche del 9 contesté el teléfono con el acostumbrado “¡Sí!” Y la respuesta de una voz femenina llorosa fue: “¡Unos señores me asaltaron!” Otra vez dije “¡Sí!” y escuché “¡Chingas a tu madre!” Los extorsionadores no tienen paciencia frente al vocablo que uso desde 1977 porque fue de los primeros que aprendí a decir en ruso en Moscú.
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Los muertos



Carlos Bonfil
La Jornada
Lejos de la prole. En Los muertos (2014), segundo largometraje de Santiago Mohar Volkow (Dios nunca muere, 2012, aún inédito en México), el mayor infortunio existencial de los personajes centrales, niños mimados de una oligarquía todopoderosa, es tener que vivir en México, país donde cada día se pierde más el respeto por la gente bien. Blancos o mestizos, todos se sienten, por su sola pertenencia a la casta privilegiada, muy alejados de una masa anónima de seres menesterosos, ignorantes y resignados, con quienes no es sano mantener una empatía perdurable y sí la conveniente necesidad de no mezclar jamás la suerte propia con la suya. A los juniors de otras épocas hoy se les conoce en los medios como los mirreyes y, de modo más despectivo, como porkys, por los múltiples escándalos y abusos que protagonizan y de los que salen invariablemente absueltos.
Si bien sus padres figuraban antes en las páginas de sociales, los nuevos herederos transitan ahora desde las revistas de moda hasta la nota roja, donde se detallan sus abusos sexuales y la prepotencia clasista con la que presumen su impunidad. Ellos protagonizan, en tono de comedia blanca, la exitosa cinta Nosotros los Nobles (Gary Alazraki, 2013); ellas, el polémico y perturbador largometraje Me quedo contigo (Artemio Narro, 2014); y los más jóvenes, la notable película Los herederos (Jorge Hernández Aldana, 2015). En ese contexto, Los muertos, de Santiago Mohar, marca una clara ruptura, no tanto temática como estilística, con las cintas mencionadas. Su narración es seca y desapasionada, deseosa de encontrar el punto de neutralidad que mejor transmita la apatía profunda de los personajes. No hay identificación del realizador con ellos ni tampoco de estos con los espectadores. En las fiestas a que acuden o en el fin de semana del reventón obligado, no hay energía ni entusiasmo, sólo la rutina de tantos otros eventos anteriores parecidos al presente y al que sigue.
El director captura muy bien la triste monotonía en estos comportamientos juveniles (en rigor, de adolescentes prolongados), cuya faena estéril detalla; también el alto grado de insensibilidad que estos personajes han alcanzado y que les deja impávidos o confundidos –moralmente analfabetas– frente a cualquier drama humano. Son autómatas con celular en mano, más atentos a registrar para el Instagram una desdicha o una tragedia que a procurar un alivio momentáneo o a dejarse penetrar por un sentimiento de indignación o de empatía. Viven temerosos de la desgracia propia (ser secuestrados, chantajeados, humillados) y totalmente indiferente a la misma cuando esta le sucede a los demás. Al caudal de muertos que deja en el país esa delincuencia organizada que tanto temen, y de la que paradójicamente se benefician, ellos añaden el lastre inútil de su propia muerte espiritual, misma que la cinta exhibe de modo implacable. Y lo hace sin juicio moral alguno y sin condena, como un testimonio artístico del propio cineasta de 26 años, testigo directo de lo que relata, y que pone en escena a sus amigos (como lo hacía Carlos Reygadas en su vitriólico cortometraje Este es mi reino en la cinta colectiva Revolución, de 2010, y en idénticos escenarios rurales), y también a sus familiares, a la manera de un íntimo recuento generacional. Su modelo declarado es el cine del francés Robert Bresson (El diablo, probablemente, 1977), con su retrato de una generación juvenil encaminada a la auto aniquilación y al nihilismo moral, descrito todo con la sobriedad que prescinde de artificios dramáticos y diálogos excesivos.
Aunque contrariamente al director francés que exigía la ausencia de música (No debe haber música de acompañamiento, de apoyo o de refuerzo; nada de música, sentenciaba en sus Notas sobre el cinematográfico), Mohar Volkow sí saca el mejor partido expresivo de una pista sonora extraña y cautivadora interesada en sacudir y subvertir el folclor local. También se permite jugar con la simultaneidad narrativa, a través de pequeños desplazamientos temporales de una misma acción desde distintos puntos de vista. Y así, curiosamente, el director que pretendía rendir tributo a la parquedad bressoniana, no puede evitar mostrar aquí, detrás de la repelente superficie de sus personajes y de la arrogancia impenitente que todos ellos despliegan, su propio entusiasmo y su curiosidad artística. Ello da como resultado una primera obra inquietante y novedosa, alejada por completo de un entretenimiento juvenil diseñado para la taquilla.
Se exhibe en la Cineteca Nacional y en salas comerciales.
Twitter: @Carlos.Bonfil1