Mostrando las entradas con la etiqueta guerra comercial. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta guerra comercial. Mostrar todas las entradas

7/09/2019

Trump: guion conocido


Editorial
La Jornada 


El fin de semana la prensa británica divulgó una serie de reportes confidenciales enviados a su gobierno por el embajador de Londres en Washington, Nigel Kim Darroch, los cuales rápidamente levantaron polémica por la manera cruda en la que el diplomático caracteriza al presidente Donald Trump y a su gabinete. De acuerdo con los memorandos, Darroch habría informado a Downing Street que el magnate irradia inseguridad, que para tratar con él es necesario presentar cualquier punto de forma simple, que su gobierno es disfuncional, impredecible e incompetente y sus funcionaros se encuentran envueltos de manera constante en peleas a cuchilladas.
Aunque Kim Darroch dista de ser la primera persona que ha tratado con el gobierno de Trump en describirlo en términos semejantes y en advertir sobre el riesgo que su administración supone para la paz mundial –ya antes lo han hecho ex integrantes del gobierno estadunidense, como el cesado director de la Oficina Federal de Investigaciones, James Comey–, el que se trate de un representante acreditado ante la Casa Blanca ha causado una lógica tensión con Gran Bretaña, tal como sucedió en México cuando el portal de filtraciones Wikileaks dio a conocer cables enviados por el entonces embajador estadunidense en México, Carlos Pascual, en los cuales éste daba cuenta del desorden en el gabinete de Felipe Calderón y de la sumisión con que seguía las directrices de Washington.
Sin embargo, como cabía esperar por su actuación a lo largo de dos años en el poder, el ex presentador de televisión decidió capitalizar el conflicto para abrir un nuevo frente y mantener el estado de permanente crispación con actores externos mediante el cual apela a la unidad de su electorado chovinista y patriotero, tal como ha hecho de manera cíclica con nuestro país, Irán, China e incluso con sus tradicionales aliados europeos.
De manera predecible en lo general, aunque siempre susceptible de sorprender con nuevos extremos de indelicadeza en lo particular, este guion se desarrollará con un escalamiento de las tensiones, una serie de declaraciones incendiarias e irresponsables, la obtención de concesiones que se habrían producido sin necesidad de exabruptos –en este caso, la salida de Washington de Kim Darroch, a quien la filtración colocó en una situación insostenible–, la vuelta a una relativa normalidad y la presentación de todo lo anterior como un gran triunfo alcanzado por el magnate gracias su liderazgo y habilidades negociadoras.
Desde México, el actual episodio debe observarse como una advertencia, en el entendido de que, en cualquier momento del futuro inmediato, Trump puede voltear de nueva cuenta la mirada hacia su frontera sur en busca de nuevos pretextos tanto para desviar la atención de sus problemas domésticos como para exacerbar los ánimos del sector más retrógrada de la ciudadanía estadunidense de cara al proceso electoral del año entrante.

Estados Unidos impone gravámenes a productos de acero mexicanos y chinos


Estados Unidos anunció la imposición de nuevos gravámenes a productos de acero que importa de México y China por considerar que varias empresas recibieron subsidios de las autoridades de ambas naciones, que oscilan entre 0.01 y 74 por ciento en el primer país y de hasta 177.43 en el segundo.
El Departamento de Comercio de Estados Unidos precisó que se aplicarán cuotas compensatorias a varios productos de acero estructural de México y China que son utilizados para la construcción de edificios comerciales, residenciales o de oficinas, proyectos industriales y de servicios públicos, así como centros de convenciones, instalaciones portuarias, de infraestructura y transportes, pese a que las determinaciones finales sobre la investigación de derechos compensatorios al respecto concluirá a más tardar el 19 de noviembre y la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos tendrá que emitir sus conclusiones definitivas el 2 de enero de 2020.
La imposición de cuotas compensatorias se fija a menos de dos meses de que el gobierno del mandatario estadunidense, Donald Trump, determinó eliminar el arancel de 25 por ciento que durante casi un año fijó al acero mexicano y un mes después de que aceptó no aplicar un gravamen generalizado y progresivo a todos los productos mexicanos, tras alcanzar un acuerdo en materia migratoria con la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador y cuando todavía Estados Unidos y Canadá no aprueban el nuevo tratado comercial.
El año pasado las exportaciones de acero estructural de México a Estados Unidos ascendieron 622.4 millones de dólares, por debajo de los 897.5 millones de China y 722.5 millones de Brasil.
En las investigaciones de China y México se encontró que los exportadores recibían subsidios sujetos a derechos compensatorios a tasas que oscilaban entre 30.30 y 177.43 por ciento, explicó el Departamento de Comercio.
Calculó en 13.62 por ciento la tasa de subsidio para productores y exportadores mexicanos, pero la estableció en 0.01 por ciento (de minimis) y 13.62 para Building Systems de Mexico y Corey, respectivamente, así como de 74.01 a Acero Technologia, Construcciones Industriales Tapia, Estructuras Metalicas la Popular, Operadora CICSA, Swecomex Guadalajara y Preacero Pellizzari México.
El Departamento de Comercio puntualizó que el principal enfoque del gobierno de Trump es la aplicación estricta de la ley comercial y que desde que comenzó su gestión se han iniciado 172 nuevas investigaciones en materia de derechos antidumping y compensatorios, lo que implica un aumento de 219 por ciento respecto del periodo comparable de la administración anterior, mientras mantiene 488 órdenes de imposición de derechos antidumping y compensatorios que brindan alivio a compañías e industrias estadunidenses afectadas por el comercio desleal.
Dijo que las empresas extranjeras que reciben subsidios injustos de sus gobiernos, como subvenciones, préstamos, aportaciones de capital, exenciones fiscales o insumos de producción, están sujetas a derechos compensatorios.
Si bien la investigación del Departamento del Tesoro también incluyó a las importaciones de acero de Canadá y concluyó que de igual forma existen subsidios, el monto de éstos resultó tan insignificante que no se le impusieron cuotas compensatorias.
En cambio, para los productos de México y China aseveró que ordenará a Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos que recojan depósitos en efectivo de los importadores de esas naciones.
La respuesta de Economía
Los aranceles anunciados ayer son resultado de un proceso de investigación que el Departamento de Comercio comenzó el 4 de enero pasado contra México, China y Canadá a solicitud del American Institute of Steel Construction Full Member Subgroup, afirmó por la noche la Secretaría de Economía.
Este tipo de indagatoria se realiza de manera habitual cuando una industria se siente afectada por importaciones que considera se realizan por medio de prácticas desleales. La investigación en cuestión sigue en curso y será resuelta de manera definitiva en los próximos seis meses, agregó.
Las medidas no tienen relación alguna con los aranceles impuestos al acero y al aluminio bajo la Sección 232, que se refiere a seguridad nacional de Estados Unidos. México y Canadá fueron excluidos de dichos aranceles el 20 de mayo de 2019 luego de una negociación, recordó. Tampoco guardan relación alguna con la amenaza de imponer aranceles a todas las exportaciones de México a Estados Unidos anunciada por el presidente Donald Trump el 30 de mayo pasado, sostuvo.

Periódico La Jornada

7/02/2019

Trump: pleitos y golpes de efecto

La Jornada


El pasado fin de semana el presidente estadunidense, Donald Trump, acordó con su homólogo chino, Xi Jinping, no imponer más aranceles a las exportaciones del país asiático, reanudar las negociaciones comerciales y suspender las medidas hostiles contra la firma tecnológica Huawei.
Asimismo, se reunió con el gobernante de Corea del Norte, Kim Jong-un, con quien pactó reanudar las conversaciones para una eventual desnuclearización de la península de Corea, en lo que el mandatario estadunidense calificó de reunión maravillosa, efectuada en el territorio desmilitarizado entre ambas Coreas.
Así pues, tras el retiro de la amenaza estadunidense de gravar las exportaciones mexicanas y luego de la reducción de las tensiones con los países asiáticos mencionados, la presidencia del país vecino ha concentrado su hostilidad en Irán, país al que acusa de empeñarse en desarrollar armas atómicas, a pesar de las salvaguardas internacionales que impiden tal posibilidad y la expresa decisión de la república islámica de abstenerse de desarrollar un arsenal nuclear.
La tregua entre Pekín y Washington incidió en el fortalecimiento del peso mexicano frente al dólar estadunidense en los mercados cambiarios y el acuerdo migratorio logrado entre el vecino del norte y nuestro país hace unas semanas, con el consiguiente alejamiento de las amenazas comerciales, contribuyen a despejar incertidumbres en torno al desempeño de la economía nacional.
Sin embargo, es recomendable tener siempre en mente la mecánica que caracteriza a la política exterior de Trump: por norma, el magnate neoyorquino detona conflictos donde no los había o exacerba los ya existentes, a fin de fabricarse escenarios de confrontación, principalmente para consumo de los electores estadunidenses.
Después de un periodo de escalamiento deliberado de la tensión y de obtener concesiones reales o ficticias, reduce de golpe el nivel de su hostilidad, negocia –o finge negociar– y a renglón seguido se exhibe ante sus votantes como un gran triunfador.
Este juego demagógico no sólo se traduce en problemas serios para los socios y vecinos de la superpotencia –y es pertinente recordar que nuestro país ostenta ambas categorías en forma preponderante–, sino que conlleva el riesgo permanente de que los diferendos se salgan de control.
Debe considerarse, asimismo, que previsiblemente el mandatario republicano seguirá recurriendo a esa clase de maniobras hasta la elección presidencial de noviembre del año próximo y en ese lapso recurrirá a la fabricación de nuevos contenciosos externos en función de lo que considere útil para su campaña.
Lo anterior significa que si bien el pleito de Trump con México ha quedado resuelto, y que si sus confrontaciones con China y Corea del Norte han bajado de intensidad, el magnate puede encontrar necesario reactivarlos o atizarlos en cualquier momento a fin de dar nuevos golpes de efecto en el electorado de su país. El nuestro, en consecuencia, debe estar preparado, informado y atento, a fin de minimizar los efectos de tales ocurrencias hostiles.

Los aranceles contra México están fuera de consideración, afirma Donald Trump

A López Obrador lo aprecio mucho

Bueno, ahora lo están, responde a pregunta sobre el tema


El presidente estadunidense, Donald Trump, dijo este lunes que la imposición de aranceles contra México ya está fuera de consideración después de que el país redobló sus esfuerzos para frenar los flujos de migrantes provenientes de Centroamérica, reportó Bloomberg.
Durante una reunión en la Casa Blanca, un periodista le preguntó a Trump: ¿Están los aranceles contra México fuera de la mesa?
A lo que el mandatario republicano respondió: Bueno, ahora lo están. Trump explicó que México está haciendo un gran trabajo y que los esfuerzos del país han tenido un gran impacto en la migración.
Ha estado muy abajo, se ha reducido el flujo de migración desde Centroamérica a Estados Unidos, subrayó Trump.
Además, se refirió al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, por su labor al respecto y lo calificó como inteligente. Lo aprecio mucho, aseguró Trump.
La conversación se dio en el contexto de la firma de un paquete de ayuda por 4 mil 600 millones de dólares aprobado por el Congreso para ayudar al gobierno estadunidense a enfrentar el aumento de migrantes centroamericanos en la frontera entre Estados Unidos y México.
Las acciones del gobierno mexicano a las que hizo referencia Trump son el envío por parte del gobierno de López Obrador de 16 mil efectivos –entre soldados y elementos de la Guardia Nacional– a la frontera norte y 6 mil más a la frontera con Guatemala para contener el cruce de centroamericanos.
A finales de mayo, Trump amenazó con imponer aranceles iniciales de cinco por ciento que llegarían hasta 25 por ciento a todas las exportaciones mexicanas si el país no hacía mayores esfuerzos por contener los flujos de migrantes.
Luego de una semana de negociaciones, el gobierno mexicano logró que la medida no entrara en vigor, al comprometerse a ejercer un mayor control en las fronteras.

 Periódico La Jornada

Los aranceles contra México están fuera de consideración, afirma Donald Trump

A López Obrador lo aprecio mucho

Bueno, ahora lo están, responde a pregunta sobre el tema

El presidente estadunidense, Donald Trump, dijo este lunes que la imposición de aranceles contra México ya está fuera de consideración después de que el país redobló sus esfuerzos para frenar los flujos de migrantes provenientes de Centroamérica, reportó Bloomberg.
Durante una reunión en la Casa Blanca, un periodista le preguntó a Trump: ¿Están los aranceles contra México fuera de la mesa?
A lo que el mandatario republicano respondió: Bueno, ahora lo están. Trump explicó que México está haciendo un gran trabajo y que los esfuerzos del país han tenido un gran impacto en la migración.
Ha estado muy abajo, se ha reducido el flujo de migración desde Centroamérica a Estados Unidos, subrayó Trump.
Además, se refirió al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, por su labor al respecto y lo calificó como inteligente. Lo aprecio mucho, aseguró Trump.
La conversación se dio en el contexto de la firma de un paquete de ayuda por 4 mil 600 millones de dólares aprobado por el Congreso para ayudar al gobierno estadunidense a enfrentar el aumento de migrantes centroamericanos en la frontera entre Estados Unidos y México.
Las acciones del gobierno mexicano a las que hizo referencia Trump son el envío por parte del gobierno de López Obrador de 16 mil efectivos –entre soldados y elementos de la Guardia Nacional– a la frontera norte y 6 mil más a la frontera con Guatemala para contener el cruce de centroamericanos.
A finales de mayo, Trump amenazó con imponer aranceles iniciales de cinco por ciento que llegarían hasta 25 por ciento a todas las exportaciones mexicanas si el país no hacía mayores esfuerzos por contener los flujos de migrantes.
Luego de una semana de negociaciones, el gobierno mexicano logró que la medida no entrara en vigor, al comprometerse a ejercer un mayor control en las fronteras.

Periódico La Jornada
Martes 2 de julio de 2019, p. 10

6/30/2019

Diversificación comercial de AMLO comenzará por Asia; “a través de China, México le está diciendo a Trump que tiene otras estrategias y otras opciones”: Schiavon

Cabe recordar que en días pasados, Marcelo Ebrard anunció la reunión de alto nivel que sostendrá en julio con el gobierno chino, en Bejing.

El académico Jorge A. Schiavon consideró buena la representación de el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, y el secretario de Hacienda y Crédito Público, Carlos Urzúa en Cumbre de líderes del Grupo de los 20 (G-20) celebrada en Osaka, Japón.

El profesor-investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) destacó que “el G-20 es el foro de diálogo y concertación política más importante a nivel global, en el cual participan las 19 economías más importantes del mundo y adicionalmente la Unión Europea”.

Indicó que después de la Cumbre, la vía a la diversificación comenzará por Asia, pues México tendrá un encuentro de alto nivel con una representación diplomática de China.

En entrevista para Notimex, Jorge A. Schiavon indicó que se trata de un primer acercamiento más simbólico que real y “lo que hace es mandar la señal, particularmente a los Estados Unidos, de que México sí estará buscando alternativas de diversificación ante las amenazas del presidente Donald Trump”.

Consideró que México probablemente es el país más reacio de América Latina con relación a la apertura y atracción de inversión extranjera directa de China, Lo Anterior porque siempre ve cuál es el efecto de una alianza con otro país en su relación con los Estados Unidos.

“¿Qué es lo que está haciendo México? Está mandando una señal de ´estoy dispuesto a abrir espacios de cooperación con China´, para mandar una señal a los Estados Unidos de que estoy buscando diversificación”, indicó.

De esta forma detalló que China es un mecanismo por medio del cual el gobierno mexicano le está diciendo al presidente Trump que tiene otras estrategias y opciones en caso de que su relación comercial se deteriore.

Cabe recordar que en días pasados, Marcelo Ebrard anunció la reunión de alto nivel que sostendrá en julio con el gobierno chino, en Bejing.

“Yo voy a estar en Osaka, en la reunión del G-20, y después vamos a hacer una reunión de alto nivel en Beijing, que es la reunión México-China, que tendrá lugares en los primeros días de julio”, informó el funcionario

6/24/2019

Aranceles y migración en la Frontera del Siglo XXI


Aranceles y migraciones en la Frontera del Siglo XXI
Las recientes negociaciones entre EE. UU. y México en materia migratoria y las amenazas del primero sobre imposición de aranceles, dan cuenta de las complejas relaciones entre ambos países.
En las últimas semanas, la agenda política entre México y Estados Unidos (EE. UU.) estuvo enmarcada en la probable imposición de aranceles por parte de EE. UU. a México por el tema migratorio y, también, en la negociación del T-MEC (United States-Canada-Mexico Agreement, en inglés) en los respectivos congresos de los tres socios. Las negociaciones entre México y EE. UU. culminaron con una declaración conjunta respecto al tema migratorio y al desarrollo de la frontera sur de México y los países del triángulo norte de Centroamérica, o lo que se conoce desde hace algunos años como la “Frontera del Siglo XXI”, declarada así por el Homeland Security de EE. UU.

Aranceles y acuerdo migratorio        

El mismo día que el Senado en México comenzó a debatir sobre el T-MEC, Donald Trump lanzó una campaña en contra de México si éste no reducía o “hacía algo” para detener el flujo de migrantes hacia EE. UU. En este sentido, la contrapartida sería la imposición de aranceles desde un 5% a un 25%, con lo que en distintos medios trascendió que “peligraba” el tratado. Por su parte, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) mencionó que se buscaría resolver las diferencias con diálogo y con soluciones pacíficas. El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, compareció ante el Senado mexicano, donde mencionó que “se ganó tiempo (45 días) en el que se valorarán medidas que son nuestras”.[1] Por su parte, la secretaria de Economía, Graciela Márquez, anunció un listado “políticamente sensible” de productos importados de EE. UU. para ponerles aranceles, como parte de una política recíproca en caso de que EE. UU. imponga aranceles a México.[2]
En varios medios internacionales trascendió que “peligraba” el T-MEC, y que con la imposición de aranceles, se comenzaría una guerra comercial entre ambos países, a pesar de que el Senado mexicano continúa evaluando el tratado. La banca internacional declaró que la imposición de aranceles implicaría la recesión de la economía mexicana hacia finales de 2019. Es sabido que el comercio entre ambos países implica para México casi el 80% de sus exportaciones totales, y que mucho del comercio que se efectúa es intrafirma. Así, los principales productos afectados podrían ser automóviles, autopartes, equipos de cómputo, equipos electrónico, petróleo crudo, equipos de comunicación, televisores, equipamiento médico y ciertos productos agropecuarios.[3] No obstante, varios congresistas, e incluso la Cámara de Comercio de EE. UU., se opusieron a este tipo de medidas proteccionistas contra uno de sus principales socios comerciales, expresando así las contradicciones al interior del Gobierno estadounidense.[4]
A pesar de lo anterior, la amenaza de Trump tenía también razones de política interna pues, de cara al proceso electoral por la Presidencia en EE. UU., uno de los  “enemigos comunes” vuelve a ser México, los y las migrantes y Venezuela, por lo que América Latina se encuentra en el centro de la política interna estadounidense. La forma particular de hacer política de Trump[5], vía redes sociales, con la amenaza a sus enemigos o adversarios y con medidas de corte proteccionista no muchas veces han terminado en lo que el representante de la Casa Blanca desea. Un claro ejemplo de esto es la construcción del muro fronterizo y la detención de la migración y la imposición de aranceles.

Acuerdo migratorio bilateral

Después de varios días de reuniones de altos mandos de ambas naciones en Washington, el 7 de junio se emitió la Declaración conjunta de EE. UU. y México. En esta declaración México se comprometió a “fortalecer el cumplimiento normativo para detener la migración irregular”, para lo cual se despliega a la recién creada Guardia Nacional en el país, prioritariamente en la frontera sur. También se comprometió a desmantelar las organizaciones del tráfico de personas, contrabandistas y sus redes financieras. Por último, y dandole continuidad a uno de los rubros de la Iniciativa Mérida, se comprometieron ambos países a fortalecer la cooperación para el intercambio de información y acciones coordinadas para proteger y asegurar la frontera entre ambos países.[6]
Por su parte, EE. UU. acordó expandir y agilizar inmediatamente la implementación de protocolos existentes de protección de migrantes a través de toda la frontera sur, lo que implicaría el retorno de miles de migrantes bajo el pedido de asilo a territorio mexicano para esperar la adjudicación de su reclamo de asilo. En este sentido, México se comprometió a autorizar el ingreso de esos migrantes por razones humanitarias, ofrecerá empleos, atención médica y educación. En caso de que en 90 días no funcionen estas medidas, se evaluarán medidas extraordinarias.
Por último, ambos países reiteran la declaración del 18 de diciembre de 2018 sobre el Plan de Desarrollo Integral, lanzado por el actual Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en colaboración con los países del Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador).

Honduras: diez años después

En 2019 se cumplen diez años del golpe de Estado en contra de Manuel Zelaya, quien fuera presidente de Honduras, inaugurando así una serie de golpes suaves, legislativos y la judicialización de la política.[7] Dicho golpe contó con el apoyo de EE. UU.[8], y tenía entre sus objetivos cambiar la geopolítica regional en beneficio de los intereses del capital estadounidense y en contra del proyecto de integración regional propuesto por Venezuela. En los últimos diez años, Honduras militarizó la vida pública, realizó reformas judiciales, continuó con el modelo maquilador exportador y minero, vivió fraudes electorales -uno en 2013 y el último de 2017- avanzó en el proyecto de infraestructura en materia de energía y aumentaron los niveles de explotación laboral, violencia y asesinato de líderes sociales, a la par de la aprobación de medidas de ajuste estructural, como las realizadas recientemente por el Gobierno de Juan Orlando Hernández y que desataron una serie de protestas.[9] Estas son algunas de las principales razones estructurales de la migración, la cual se ha incrementado en los últimos años, principalmente en beneficio del capital estadounidense.
Más allá de la forma particular de gobernar de Trump, vía redes sociales, la probable imposición de aranceles en contra de México expresa los contrapesos en el Gobierno de EE. UU., toda vez que no ha podido continuar con la construcción del muro tal como ha querido, además de un congreso dividido tras las elecciones intermedias de noviembre de 2018. Por otro lado, expresa también las dificultades existentes para el Gobierno de AMLO ante un incremento en la migración centroamericana. El intento del Gobierno mexicano para desmilitarizar la política pública en materia de migración se vio frenada por la Administración Trump, pues no hay que olvidar que para esta última, la migración es tema de seguridad nacional en el marco de la Frontera del Siglo XXI. En este sentido, Trump continúa el plan de contención de la militarización y obliga a México a seguir la senda trazada por la Iniciativa Mérida.


6/18/2019

Si Trump gana en lo electoral, “ya valimos”: Muñoz Ledo



Al tiempo que la clase política, el sector obrero, el empresariado y hasta líderes religiosos se refocilaban en Tijuana, alrededor de Andrés Manuel López Obrador, ante un aparente triunfo de la diplomacia mexicana frente al gobierno de Donald Trump, el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, se alzó como la voz disidente. Dijo que “es inmoral e inaceptable” el doble rasero entre la frontera norte y la sur. Ahora, en entrevista con Proceso, reafirma sus dichos y se queja de que la administración lopezobradorista reaccionó a un tuit y ahora le apuesta a un improbable desarrollo de Centroamérica que, sostiene, no le importa a Estados Unidos.
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Reedición de formas y ambientación, el acto en Tijuana del sábado 8 fue una concentración masiva que convocó a la “unidad nacional” en torno al presidente en turno… pero esta vez la discrepancia surgió desde dentro del partido convocante, cuando el líder camaral, Porfirio Muñoz Ledo, señaló lo que nadie se atrevía a decir desde las filas de la Cuarta Transformación: se le está haciendo un favor a Estados Unidos a costa de los migrantes.
Una semana después Muñoz Ledo se dice satisfecho de la información dada a conocer sobre las negociaciones en Washington que realizó una “misión diplomática” a cargo del canciller Marcelo Ebrard.
Aunque su crítica tiene matices se mantiene en lo dicho –en entrevista la tarde del viernes 14–, entre otros motivos por haberse iniciado el proceso respondiendo a un tuit; por apostar al desarrollo de Centroamérica cuando, en los hechos, las experiencias han sido largas y fallidas, y porque hay que ser más duros y hacer valer instrumentos jurídicos internacionales, acudir a foros de relevancia global, diversificar las negociaciones comerciales con otros países y preparar el terreno para aguantar.
El sábado 8 en Tijuana, el presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados expuso: “En mi criterio es inmoral e inaceptable; es el doble rasero entre la frontera norte y la del sur. Por una parte exigimos que nos abran las puertas, y por el otro lado, sellamos el paso de los centroamericanos para hacerle un favor a los Estados Unidos”.
Con el compromiso de frenar el flujo migratorio en 45 días, a cambio de que Estados Unidos no impusiera aranceles a partir del lunes 10, la serie de acuerdos alcanzados por la misión diplomática en Washington el viernes 7 se perfiló desde su anuncio como un triunfo diplomático para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
El acto en Tijuana, originalmente planteado para llamar la atención estadunidense, se convirtió en convocatoria a la unidad y una expresión de fraternidad con un talante festivo. Con el respaldado de la CTM y la CROC, los dirigentes empresariales y líderes religiosos, legisladores, gobernadores y representantes de los Poderes, entre ellos el veterano opositor que preside hoy la Cámara de Diputados, fue éste quien confrontó la narrativa oficial:
“No podemos aceptar que la migración sea una palabra maldita. La migración es un derecho humano que debe ser respetado. Así lo consagran todas nuestras Constituciones, desde la de Morelos, y todos los tratados internacionales sobre la materia.”
Durante una semana las declaraciones de Muñoz Ledo abundaron al respecto, reclamaron invasión de competencias de Relaciones Exteriores sobre Gobernación y la falta de cuidado respecto del papel que debe jugar el Senado en la aprobación de acuerdos internacionales cuya naturaleza jurídica no es clara.
Ya para el viernes 14, durante la comparecencia del canciller Marcelo Ebrard y la secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, los cuestionamientos se refirieron a los acuerdos asumidos durante la misión diplomática, luego de que el presidente estadunidense Donald Trump informara sobre negociaciones distintas a lo planteado por Ebrard el lunes 10 y el martes 11 en las conferencias de prensa matutinas en Palacio Nacional.
Al finalizar el encuentro Muñoz Ledo se dijo satisfecho, pues consideró que todo lo acordado fue transparente; aunque reconoce aciertos, esfuerzo y las presiones estadunidenses, es más realista que en la narrativa presidencial que confía en poder concretar el desarrollo de Centroamérica para frenar el flujo migratorio en 45 días.
Para Muñoz Ledo esas seis semanas son sólo la oportunidad de “ajustar los tonos del acuerdo”.
La propuesta del diputado es un cambio de política exterior y, en definitiva, expresa: “No hago buenos augurios todavía. Con ese señor (Trump) no se sabe qué puede pasar. Y lo que más me preocupa es la obsesión de este tipo de sólo meterse con México. Se metió contra Corea del Norte por la cosa nuclear, con Irán por lo mismo y ya se le olvidó. No la trae sino con un solo país en el mundo –esto es increíble: con su país vecino. Hay algo ahí insano, de insania mental; algo le pasó en su juventud o es un abusivo, pero México tiene un problema que no ha resuelto”.
Del tuit a los hechos
La tarde del viernes 14 Muñoz Ledo salía del salón de sesiones del Senado. Momentos antes fue celebrado al finalizar su intervención durante la comparecencia de Ebrard y Márquez. Un enjambre de personas lo rodea por los pasillos. Por estos días, opositor dentro de la oficialidad de la Cuarta Transformación, parece una celebridad.
En días previos mantuvo como exigencia que se transparentaran todos los acuerdos y se aclarara aquello que pudiera invadir competencias del Senado. Ahora se dice satisfecho con la explicación del canciller.
–¿Cómo evalúa la misión que encabezó Ebrard? –se le pregunta.
–De una sola visita no sé. Ni sé exactamente qué hizo esa vez ni otras veces. En algunas le habrá ido mejor, en otras menos bien. Creo que nuestra embajadora (Martha Bárcena) está muy bien, pero la presión es brutal. Ahora es un chantaje. Yo les decía: “Vayan al G20 y ahí suelten el tema”. Tenemos que ser un poquito más agresivos ahora, porque si no… Ahora sí, no habría qué hacer”.
Una posición de “viejo diplomático” lo orienta hacia el origen del diferendo, que fueron los mensajes en Twitter de Trump anunciando la imposición de aranceles a productos mexicanos:
“Yo nunca hubiera contestado un tuit. Le hubiera mandado una nota diplomática al Departamento de Estado diciéndole: ‘Por favor, dígame por la vía diplomática qué es lo que quiere decir su jefe’. Cuando menos se podría haber logrado otro tono. Pero yo hablo como antiguo diplomático y manteníamos otras maneras de hacer las cosas.”
Para Muñoz Ledo la migración es un asunto histórico en el que México se ha destacado en la dinámica internacional. Lo ha repetido desde el discurso de Tijuana: es un tema fundacional que se consignó desde la Constitución de Apatzingán, y a partir de ahí hace un balance sobre el principio constitucional y consignado en tratados internacionales.
La cuestión es obligada: el legislador ha puesto sobre la mesa aspectos de soberanía, competencias, facultades y principios republicanos en aspectos concretos desde el discurso de Tijuana.
“El tema de la soberanía es de tipo más general. Es el marco general, capacidad de un pueblo para elegir a sus gobernantes o tomar decisiones nacionales… pero se ejerce la soberanía si se puede ejercer. Entonces todo son condicionantes para que se ejerza. El objetivo último, el techo alto, es la soberanía, claro. Si no podemos hacer nada de lo que podemos, estamos contra la pared, es muy difícil hablar de soberanía.”
Para el entrevistado, el diferendo con Estados Unidos puede tardar mucho en resolverse. Y en específico se refiere –cuidadoso de no mencionar directamente en toda la entrevista al presidente López Obrador– a la creación de programas de desarrollo para Centroamérica con el objetivo de frenar la migración atendiendo la pobreza.
“Claro que la tesis mexicana es que haya desarrollo en el triángulo centroamericano (Guatemala, El Salvador y Honduras), pero eso tarda mucho tiempo. Los tres, Estados Unidos y México, haciendo inversiones. Pero eso no les interesa.
“Los americanos no han probado que le interese y es un plan de largo plazo: ahí está el Plan Puebla Panamá, que era eso mismo; la Comunidad Centroamericana y del Caribe; la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte… el problema es que todas esas cosas no han funcionado en la práctica y que cada día la extorsión (de Trump) es más delicada.”
El plazo establecido por la administración de Trump para que México frene los flujos migratorios es de 45 días, según se dio a conocer desde el sábado 8, y el presidente López Obrador ha dicho que en ese tiempo mostrará que es posible lograr algo.
–¿No serán suficientes los 45 días? –se le plantea a Muñoz Ledo.
–Estos 45 días son para cambiar los tonos del acuerdo, para ajustar los tonos del acuerdo.
Para el legislador el debate no ha concluido, el debate comenzó apenas el viernes 14, cuando al fin la Cancillería transparentó la información sobre lo acordado en Washington.
El desafío
Muñoz Ledo ha transitado seis décadas en el sistema político mexicano. Lo hizo como secretario de Estado en los setenta, como diplomático con tres presidentes y como opositor en el proceso de apertura democrática a partir de 1988. Sus discrepancias con Miguel de la Madrid y luego con Vicente Fox fueron ampliamente documentadas.
Hoy discrepa del discurso presidencial: “Tengo mi opinión. Yo traté de dar mis ideas, dije cosas muy fuertes y sí he sido escuchado. Desde el día que hablé en Tijuana han pasado muchas cosas y pienso que sirvió para agilizar la apertura de los acuerdos (de Washington)”.
–¿Tiene consecuencias?
–Nadie me ha molestado, nadie me ha llamado para decirme algo.
Añade: “La relación es buena con Marcelo Ebrard. Él pidió venir a verme antes de entrar a la sesión (del viernes 14 en el Senado). Platicamos un buen rato y aclaramos”.
El diputado es persistente. Era necesario transparentar la información sobre la negociación en Washington y, a partir de eso, iniciar un debate que se nutra con total apertura sobre lo que el gobierno negocie.
“Hoy ya tenemos los pelos en la mano. Faltará un papelito u otro. Hay documentos que yo no conocía y ya aclaramos qué es acuerdo, qué no es acuerdo, qué son documentos entre abogados y ya… era necesario porque hemos tenido noticias muy dispares.”
–¿Ya es clara la competencia?
–Sí. Es un primer paso, pero es muy importante para nosotros.
Agrega: “El fast track es el sistema según el cual, cuando se inicia una negociación por el Ejecutivo, se incorpora al Senado para que, cuando termine, los senadores aprueben automáticamente. Eso es un poco lo que propuso Marcelo: incorporar desde ahora a los senadores.
“Eso no se podía antes en México porque no había pluralismo. Yo lo propuse cuando el Tratado de Libre Comercio con América del Norte y recuerdo un chiste que me hicieron: aquí no hay fast track, hay finger track: Dedazo. Hay una evolución de las instituciones en el país.”
Afirma que su idea es contribuir sin enfrentarse, con preguntas pertinentes: el papel de la Guardia Nacional tapando la frontera sur y tomar como guía el Tratado de Marrakech sobre migración segura, regular y ordenada que, sin ser vinculante, es un camino.
El peor diferendo
Muñoz Ledo comenta que México tuvo un papel protagónico en el tema migratorio durante décadas en el ámbito internacional y quizás fue el país más activo al respecto en las Naciones Unidas.
“México es un país con un expertise y un conocimiento del tema migratorio desde hace mucho tiempo. Era absurdo que nos echáramos para atrás (con la presión de Trump)”, dice.
Y ante lo que califica como un “chantaje”, plantea: “¿Qué podemos hacer? ¿Vamos a estar contra la pared toda la vida? ¿Vamos a ser esclavos por generaciones? Yo creo que esto debe orillar al gobierno de México a una nueva política; puede ser costosísimo, pero ¡no vamos a ser esclavos!”.
Se trata, en su perspectiva, de ver qué se está hablando con otras naciones como Rusia o China, país éste que ha propuesto acuerdos a México. Además recuerda que hay convenios comerciales con 42 naciones –aunque algunos sin estrategia, como en el caso de la Unión Europea–, así como cláusulas expresas de la OEA que prohíben presiones como las ejercidas por Trump.
“Lo que no podemos hacer es agacharnos. Es lo único que yo dije. Y tenemos que pelear con todo. Nosotros podemos argumentar que no puede frenarse el flujo migratorio porque sería inconstitucional. México tiene que estar en una posición de combate, no de pleito.
“Es jugársela más fuerte. Si este cuate gana la elección después de volvernos a asustar, pues ya valimos, como dicen los muchachos. Entonces tenemos que tratar de cambiar, si no la correlación de fuerzas, sí los apoyos internacionales. Hay que iniciar una defensa sistemática del país, sin temores, con sobriedad, ganándose a la opinión pública.”
El entrevistado se dice menos pesimista en materia económica y ante la amenaza de los aranceles:
“Ciertamente los aranceles los suben allá. Pero eso encarece el producto para los americanos, sobre todo lo automotriz y autopartes. Entonces encarecemos el producto allá; va contra el consumidor. Y bueno, llegará un momento en el que al ir subiendo, entonces sí perdemos competitividad. Yo creo que hay un tramo más o menos largo para esto y no me avengo a pensar que no hay una solución económica para México.
“Hemos hablado 40 años de diversificación. ¿Dónde está la relación estratégica con Europa? Tenemos a China, que nos ha ofrecido acuerdos. Podrá ser muy difícil pero no creo que estemos tan mancos; y, sobre todo si no paramos a este cuate, no sabemos a dónde vamos a parar nosotros.”
Esta entrevista se publicó el 16 de junio de 2019 en la edición 2224 de la revista Proceso.


Trump: falta de palabra

La Jornada
Editorial

De acuerdo con asesores del Congreso de Estados Unidos, el gobierno de ese país anunció lareprogramaciónpermanente de 370 millones de dólares de ayuda a El Salvador, Guatemala y Honduras, luego de la más reciente andanada del presidente Donald Trump contra esos países,porque no han impedido que miles de sus ciudadanos busquen asilo en territorio estadunidense desde el lado mexicano de la frontera común.
Los fondos en cuestión corresponden a partidas del presupuesto del año fiscal 2018, más otros 190 millones adicionales que habían sido ya aprobados para el año fiscal siguiente. Para la superpotencia representan sumas insignificantes, pero su reasignación es un golpe a las economías de las naciones afectadas por la medida.
Desde la perspectiva del asunto migratorio, salta a la vista la total falta de lógica de este más reciente exabrupto del magnate neoyorquino: el castigo económico a países que son origen de flujos migratorios se traducirá obligadamente en desempeño económico más insatisfactorio, menos empleos y, por ende, más migración.
Se reafirma de esta manera la certeza de que la hostilidad manifiesta de Trump hacia las naciones situadas al sur del río Bravo –empezando por la nuestra– no tiene como propósito central frenar la llegada de migrantes a la suya, sino realizar exhibiciones de fuerza y alardes de prepotencia de cara a su electorado y ante un escenario político interior que se le ha ido complicando en los dos años y medio de su mandato, hasta el punto de que el término impeachment (equivalente a juicio político) se ha vuelto de uso frecuente en Washington, por más que la dirigencia de la oposición demócrata no tenga intenciones de llegar hasta ese punto.
Lo más preocupante del gesto comentado es que reafirma la tendencia del presidente estadunidense de romper la letra y el espíritu de los acuerdos cuando aún no se ha secado la tinta de su propia firma.
En efecto, el pasado 7 de junio se firmó un convenio entre Estados Unidos y México en el que se estableció la necesidad de impulsar medidas de desarrollo y bienestar en las zonas expulsoras de mano de obra como una estrategia para disminuir el flujo migratorio y en apenas 10 días, Trump se deslinda de ese propósito con su determinación de quitar la ayuda a los tres países centroamericanos referidos.
De paso, esta nueva embestida introduce la ominosa exigencia a los gobiernos afectados de que se conviertan en carceleros de su propia población y le impidan la salida de los respectivos territorios, lo que plantea una presión inequívoca para la adopción de políticas autoritarias y contrarias a los derechos humanos.
Para México, la advertencia es clara: Trump puede firmar cualquier cosa y negarse a cumplirla al día siguiente.
Dicho en otros términos, el presidente del país vecino no va a detenerse con la firma de acuerdos; los romperá cada vez que necesite hacerlo en beneficio de sus propios intereses políticos y electorales, y ello coloca a nuestro país ante la necesidad de imaginar una estrategia sumamente compleja para hacer frente a un interlocutor en el que no se puede tener ninguna confianza.

6/17/2019

Profesores de la CNTE: “perro que ladra como Trump, no muerde”. La lucha seguirá en las calles

Pedro Echeverría V.

1. Dudo, estoy pensando que este sexenio puede terminar como los demás: en nada bueno para el pueblo. Un magnífico discurso dando un poco de conciencia a la población, pero lamentándose siempre en que no se puede avanzar porque la clase política y empresarial se enojaría y se vendría encima para aplastar el proyecto, que como muchos, bien podría quedarse en el papel.  Exactamente lo mismo que sucedió hace una semana con Trump: éste asustó a AMLO con “el petate del muerto” para que corriera a construir el muro y así prohibir el paso de los migrantes. AMLO parece muy realista, pero los norcoreanos –con escasos 26 millones de habitantes- nos enseñaron que “perro que ladra no muerte” y Trump con sus ladridos sólo asusta a los cobardes.

2.  ¿Y qué tal si no son simples ladridos y nos muerde? Pues, además de inyectarnos contra la rabia, el mundo –uniendo sus fuerzas con China, Rusia, Venezuela, Cuba, inventaría un arma efectiva, realmente eficaz, que le haga morder el polvo de la vergüenza.  Ese mismo miedo terrorífico que tiene el gobierno de México a Trump parece ser igual al que tiene en México a empresarios, conservadores y derechosos partidos. De tanto repetir López Obrador en sus discursos  los nombres de los defraudadores, ladrones y asesinos, integrantes de los cinco gobiernos anteriores, ya nos los sabemos de memoria. Los queremos en la cárcel devolviendo lo robado, pero no queremos escuchar más si no son castigados.

3. Mis compañeros de la Coordinadora (la CNTE, la organización de 500 mil maestros en lucha consecuente desde hace más de 25 años), después de tres o cuatro reuniones con AMLO y los lópezobradoristas, después de analizar en reuniones y asambleas seccionales y generales, han concluido que  “Pese a los avances en las negociaciones con el gobierno federal, el magisterio disidente optó por no confiarse al considerar que la administración de Andrés Manuel López Obrador es de corte neoliberal y pretende desmantelar a las organizaciones sociales”. Fue durante su asamblea nacional representativa –que concluyó la noche del sábado 15– cuando la CNTE  llegó a esa conclusión preliminar.

4. La CNTE nació en 1979 oponiéndose a la terrible e imparable corrupción que caracterizaba a la dirigencia del Sindicato (SNTE) entonces encabezada por el profesor Jonguitud Barrios. A los diez años –en 1989- un poderoso movimiento magisterial del cual fuimos parte,  logró echar del poder a su corrupta camarilla sindical, pero el presidente Salinas logró imponernos a Esther Gordillo. Los gobiernos sexenales de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón, contaron con el total apoyo de la secretaria general del SNTE y ésta con el total apoyo presidencial. Se sintió tan poderosa la profesora Gordillo que se atrevió a oponerse en un punto al presidente Peña Nieto y éste la mandó a la cárcel.

5. Era tan corrupta y tan llena de acusaciones de fraude sindical la maestra Gordillo, que cuando el presidente Peña la encarceló, nadie levantó un dedo en su defensa, pero tampoco de condena contra el presidente, a pesar de ser tan funesto como sus antecesores. A los maestros les importó un bledo, pero lo mismo sucedió al alcanzar su libertad total, de todo, a los cinco años. Quizá es una muestra más del carácter acomodaticio y oportunista de casi todos los profesores del sindicato magisterial de este país. Sin embargo, al coincidir la libertad de la Gordillo con el inicio del gobierno de AMLO, los viejos líderes del SNTE se han comenzado a mover para batallar apoyando o repudiando a la profesora Gordillo.

6. No creo mucho en ese halago de que “el pueblo es sabio”. La mayoría “es sabio” en lo que hace a diario. Pienso más que la ideología o el pensamiento del pueblo, es trasmitida por la clase dominante; que es la ideología de los padres, de la iglesia, de la escuela, de los medio de información, del imperio, la que penetra en la mente del individuo, la que lo domina. Los maestros son sabios dando clases; los campesinos cultivando la tierra; pero políticos profesionales, que han vivido de la política por décadas son los verdaderos sabios en el campo de engaño, el robo, la manipulación. ¡Qué dificilísimo es encontrar a un político honesto, servidor de los de abajo, por ello la CNTE puede tener razón! (17/VI/19)

http://pedroecheverriav.wordpress.com
alterar26@gmail.com

Expectativas de Trump rebasadas


Utopía



Eduardo Ibarra Aguirre

Donald John Trump cumplió 73 años de edad (frente a los 49 de Melania) y sigue bien y de buenas, aunque su carrera por vivir y despachar cuatro años más en la Casa Blanca, se le complica más de lo previsto tanto en términos electorales como en los procedimientos jurídicos que interpusieron en su contra diversas instancias del Ejecutivo y el Legislativo.
            Precisamente por eso nadie puede asegurar que no reedite las amenazas y  ofensas que acostumbra por vía Twitter contra el pueblo y el gobierno mexicanos: https://www.jornada.com.mx/2019/06/16/index.php?section=cartones&id=0
            Por ahora está muy satisfecho con lo que hace México para atemperar los movimientos migratorios desde Honduras, El Salvador y Guatemala hacia EU, por lo cual escribió:
“México lo está haciendo mejor de lo esperado para detener el flujo de migrantes sin documentos que se dirigen hacia Estados Unidos”. Tan bien que dijo reconocer que sus “expectativas han quedado rebasadas de manera positiva”. ¿Cuánto tiempo le durará al potentado esta conducta “amistosa”? Hasta que sus planes reeleccionistas no requieran de nuevos y más agresivos maltratos a México.
Resulta plausible, por ello, el juicio del presidente Andrés Manuel, expresado en Parral, Chihuahua (la  tierra de la familia Ibarra Alcocer), de que este asunto “deja como enseñanza que debemos ser autosuficientes porque si no nos venden alimentos o se encarecen los que compramos afuera, vamos a padecer en México. En cambio, si somos autosuficientes en maíz, en frijol, en arroz, en carne, en leche, que no lo somos, tampoco en gasolina; si producimos en México lo que consumimos, nos van a hacer lo que el viento a Juárez”.
Impecable la reflexión y si junto a la autosuficiencia alimentaria –destruida a lo largo de 37 años de capitalismo salvaje–, se formulan políticas para impulsar la diversificación comercial, para que sirvan de algo las decenas de tratados de libre comercio, pues resultará todavía mejor para el futuro de México.
Allá, en el estadio de béisbol Cuauhtémoc, el 15 de junio López Obrador recibió solicitudes de apoyo como es característico en sus giras. Y varios rarámuris portaban cartulinas que decían: “Voltea a la sierra Tarahumara”; “Nos estamos muriendo de hambre”; “Discriminación y maltrato”; “Los pueblos originarios también somos mexicanos”.
Por supuesto que AMLO respondió a las peticiones en corto y en público, y frente a éste llamó “a no actuar de manera mezquina contra los migrantes. Eso se llama xenofobia, el que se rechace al extranjero... les diría yo que es hasta anticristiano… Si han leído La biblia saben la recomendación que se hace de no maltratar al forastero. Tenemos siempre que darles buen trato a todos los seres humanos, hayan nacido en cualquier parte del mundo, en cualquier parte del universo”. Cierto, sólo que los recursos públicos mexicanos son limitados, insuficientes claro está, y las necesidades sociales de México y América Central son gigantescas. Además de que no es sustentable la tesis: “Donde come uno, come un millón” (11-VI-19).
Ojalá (Alá quiera) que la formula discursiva guardara correspondencia con la realidad. El hecho es que el reclamo no es tan gratuito como a veces se estima, amén de que la añeja tensión entre el erario y las necesidades insatisfechas estimula conductas como el rechazo en octubre pasado del 33.2% de la población a que los migrantes transiten libremente sin documentos por México y ahora es de 48.9%. ¿En cuál país de la aldea global los migrantes transitan o se desplazaban de aquella manera? En ninguno.
Acuse de recibo
Falleció el economista e integrante del Grupo María Cristina, Xicoténcatl González. Hombre solidario con la revista Forum a la que organizó una comida de cumpleaños y dio su generoso apoyo al portal que la sustituyó… En El Heraldo de Saltillo atacan los problemas “desde la raíz”. Reclamé que publicaron esta Utopía (https://www.elheraldodesaltillo.mx/2019/06/07/utopia-511/) con cuatro días de atraso y la respuesta de Francisco J. De La Peña De León, director editorial, resultó de antología: “Para evitar malentendidos, a partir de ahora dejaremos de publicar sus columnas”… “Heriberto Lugo. China tiene como 800 billones de dólares en bonos del tesoro de EU, si mañana le exige a Trump que se los pague, en efectivo, quiebra la economía gringa. Hasta Trump sabe con quién meterse, y con quién no. Más facilito es México… Para leer en http://www.forumenlinea.com/: “Vivimos un mundo de identidades complejas y superpuestas”: Vicent Partal (Genaro Rodríguez Navarrete). Congreso declara paridad de género. Apuntan reglas para hacer efectiva la paridad (Anayeli García Martínez). Recomendación General No. 1: Mesecvi (Hazel Zamora Mendieta). Gladys recibió más años de cárcel que los violadores de su hija de cinco años (Sergio Pérez Gavilán). El derecho humano al agua no se negocia (Pedro Matías, Karem Roja y Antonio Mundaca). Estrategia de desarrollo para Centroamérica (Genaro Rodríguez Navarrete).
https://www.facebook.com/forumenlinea    forum@forumenlinea.com    @IbarraAguirreEd

6/13/2019

Trump y las caravanas

En octubre del 2018, en vísperas de las elecciones legislativas en Estados Unidos, Trump mintió solo para hacerse de más votos al afirmar que había salido de Honduras una caravana de centroamericanos infiltrada por terroristas.
“Tristemente, parece que la policía y el ejército mexicanos son incapaces de detener la caravana que se dirige a la frontera sur de Estados Unidos. Criminales y personas de Medio Oriente están infiltrados”, escribió un mensaje en Twitter que impactó en la opinión pública norteamericana a pesar de que los propios medios de ese país corroboraron que era una noticia falsa.
Trump, la peor pesadilla para el mundo y en especial para México, ha usado la mentira una y otra vez para presionar y conseguir sus objetivos.
“Cada vez que veas una caravana, o a gente que viene de manera ilegal o intenta venir a nuestro país de manera ilegal, ¡piensa en y culpa a los demócratas por no darnos los votos para cambiar las patéticas leyes migratorias!”, expresó en otro mensaje en Twitter en octubre del 2018 previo a las elecciones intermedias en Estados Unidos.
Steve Bannon, el operador político de Trump fue quien en su campaña por la presidencia y luego ya como presidente le recomendó que tomara el tema de la migración, con sus consecuentes de levantar un muro y poner al Ejército en la línea fronteriza como principal estrategia política y electoral.
El periodista Bob Woodward en su libro “Fear”, revela que Bannon animó a Trump a hacer del rechazo a los migrantes el pilar primero de su campaña.
En dicho libro, el experimentado periodista Woodward, reconocido por revelar la corrupción de Richard Nixon con el caso “Garganta Profunda”, señala que para Bannon el muro en la frontera con México sería la principal arma en la carrera de Trump rumbo a la presidencia.
“Nunca daremos amnistía siquiera a una persona. No me importa si construimos 10 putos muros. El muro no es suficiente. Tiene que ser la migración en cadena”, dijo Bannon a Trump en los primeros meses del mandato según señala Woodward.
No hay que olvidar que esta estrategia de crear fantasmas ha sido una de las principales armas que han usado los presidentes norteamericanos para legitimar su poder, aunque sea una mentira. Trump la está usando para reelegirse ahora y para nuestra mala suerte México y la migración centroamericana son sus fantasmas favoritos.
Por cierto… A los críticos de Andrés Manuel López Obrador que día y noche no dejan de tener presencia en redes sociales, les cayó como anillo al dedo la estrategia que se siguió para detener la amenaza de imponer aranceles a los productos mexicanos por parte de Trump. Si el presidente mexicano rechazaba y se imponían los aranceles lo iban a criticar y si negociaba medidas migratorias para detener la ola de migrantes de Centroamérica, también lo criticarían como lo han hecho hasta ahora. La felicidad les brota en cada expresión que emiten en redes sociales.

México va a pagar la política migratoria de Trump Por Jorge Carrasco Ar

(apro).- Solo era cuestión de tiempo para que México se alineara a la política migratoria de Estados Unidos. La paradoja es que le tocó al gobierno de Andrés Manuel López Obrador dar el paso ante el chantaje de Donald Trump.
Los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña pavimentaron el camino.
Desde que Estados Unidos hizo de la migración un asunto de seguridad nacional, luego de los ataques de Al Qaeda a Nueva York y Washington, las presiones de Estados Unidos para para que México controle a los migrantes que quieren entrar a Estados Unidos no han cesado.
Al tiempo que buscaba la regularización de mexicanos en Estados Unidos, Fox puso en marcha el Plan Sur, que no fue otra cosa que el establecimiento de estaciones migratorias en el sur del país para controlar a los extranjeros en su camino para ingresar de forma ilegal a ese país.
Así fue como el Instituto Nacional de Migración (INM) abrió y amplió sus estaciones en Chiapas, Tabasco, Oaxaca y Veracruz. Ya como programa de gobierno se llegaron a 52 unidades migratorias en todo el país, pero concentradas en la frontera con Guatemala.
Calderón también trató el fenómeno de la migración como un asunto de seguridad nacional, colocándolo en el mismo nivel que el combate al narcotráfico. Vinculada la migración a la “guerra a las drogas”, el segundo gobierno panista obtuvo recursos en forma de equipo y ayuda técnica con el Plan Mérida.
Con todo y el enfoque represivo, en el gobierno de Calderón quedaron registradas tres matanzas de migrantes: en San Fernando, Tamaulipas, en 2010 y 2011; y en Cadereyta, Nuevo León, donde en 2012 se encontraron 49 torsos de personas que querían ir a Estados Unidos.
En 2014, el gobierno de Peña Nieto echó a andar su Programa Frontera Sur, cuyo propósito fue la detención y deportación de los migrantes. Tan solo para 2015, ese programa contó con 102 millones de pesos.
El programa respondió a las presiones de Estados Unidos hacia México debido al incremento en el número de detenciones de menores no acompañados por parte de la Patrulla Fronteriza.
Las concesiones de México fueron creciendo a través de la entrega de información de los migrantes a Estados Unidos a través del INM. Washington intentó, incluso, tener la información migratoria concentrada en el Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP). Hoy, Estados Unidos cuenta con las bases de datos migratorias de México.
Al final de su gobierno, ya con Trump encima y su obsesión por el muro en la frontera México-Estados Unidos, Peña Nieto pretendió crear un cuerpo de Policía Fronteriza dentro de la Policía Federal. No le alcanzó el tiempo.
Era más que previsible que el gobierno de López Obrador iba a enfrentar más que presiones por parte de Trump en su insistencia de cerrar la frontera. Fue claro que su gabinete de seguridad nacional no se ocupó del tema -o si lo hizo no se notó- y Trump tomó de nueva cuenta al país como rehén de su xenofobia con miras a su reelección presidencial en 2020.
Recurrió al chantaje del comercio y de la penetración de la delincuencia organizada en la estructura del Estado mexicano. Con una dependencia casi total del mercado estadunidense -ocho de cada diez productos que México vende y compra en el mundo es con Estados Unidos- y una innegable presencia de la delincuencia en el poder formal del país, Trump vinculó el tema comercial al migratorio, lo que hasta ahora Estados Unidos no había hecho.
Con la mera posibilidad de imponer aranceles, logró que el gobierno de López Obrador diera pasos más grandes que sus antecesores para hacer el trabajo sucio a los Estados Unidos.
Sin nada a cambio más que la promesa de no imponer aranceles por el momento, el gobierno de la Cuarta Transformación aceptó que se abran a lo largo de la frontera más puntos de deportación de centroamericanos hacia México, para que Estados Unidos ya no gaste en concentrarlos como ahora en solo tres puntos.
Ya en México, se hará cargo de darles techo, alimentación, salud, educación y hasta empleo, en lo que Estados Unidos responde su petición de asilo, lo cual puede durar años.
El gobierno estadunidense ha advertido que podría deportar a miles de centroamericanos que ahora piden asilo. El secretario de Relaciones Exteriores refirió el martes que tan solo entre abril y mayo entraron a Estados Unidos 600 mil centroamericanos. Además, de los 10 mil que están en México en espera.
En los próximos días, México empezará a recibir a una parte de ellos. No se sabe cuál será la cifra que Trump considere “aceptable” para demostrar que la propuesta funciona. Si en 45 días no le gusta el resultado, entonces el Congreso tendrá que hacer reformas para hacer de México un “tercer país seguro” para los centroamericanos, tal y como quiere Trump.
Por lo pronto, México acordó cerrar la pinza de contención. Desplegará, de inicio, seis mil elementos de la Guardia Nacional, el 10% de su fuerza, además de agentes del INM. Ese despliegue complementará a las tropas del Ejército de Estados Unidos que el gobierno de Guatemala aceptó ya en su frontera con México.
Todo, a cambio de promesas, como la de evaluar el plan de desarrollo propuesto por López Obrador para Centroamérica.
En 2016, cuando Turquía aceptó hacerse cargo de los migrantes que huían de la guerra en Siria, la Unión Europea financió un programa de 600 millones de euros para asistir a los refugiados. Aquí, México va a hacer el trabajo sucio y lo va a pagar. Para eso también está la mayoría de Morena en el Congreso.
@jorgecarrascoa

La semana mexicana en Washington



Transcurridas cerca de cuatro décadas desde el inolvidable ‘Mexican week-end’ en Washington (agosto 1982) –punto de partida convencional de la crisis de la deuda externa y los decenios perdidos de América Latina y otras regiones en desarrollo– sucedió allí mismo la ‘semana mexicana’, que quizá será recordada como el momento que marca tanto la renuncia de Estados Unidos a seguir las reglas del sistema abierto y multilateral de comercio, regido no sin dificultades y retrocesos por la OMC, cuanto su preferencia por episodios de negociación, forzados por amenazas extremas de restricción comercial, a fin de alcanzar concesiones deconectadas del comercio internacional, al menos en apariencia.
“El presidente de Estados Unidos adopta decisiones comerciales en total violación de las reglas de la OMC. Tal es el caso de los aranceles mexicanos. La noción de que puede imponerse un arancel porque muchas personas cruzan la frontera está tan alejada de la letra y espíritu del acuerdo de la OMC, que me lleva a calificarla como una acción de ‘toma de rehenes’”. Fue esta la reacción inicial, del antiguo director general de la OMC y comisionado comercial de la Unión Europea, Pascal Lamy (Reuters, 8/06/19). Diferida la primera, persiste el riesgo de nuevas amenazas en el futuro. Así lo subrayó el secretario del Tesoro, en entrevista con la CNBC: “Estoy convencido de que ellos [los mexicanos] cumplirán sus compromisos… Si por cualquier razón no lo hacen, el presidente se reserva el derecho de establecer los aranceles.” ( The Guardian, 09/06/19.)
Los párrafos sobre asilo de la declaración conjunta de 7 de junio señalan, inter alia, que Estados Unidos: a) retornará con rapidez a México a quienes crucen su frontera sur en solicitud de asilo para que esperen ahí la resolución de su caso, y b) tratará de acelerar el trámite de esas solicitudes y de concluir los procedimientos de expulsión (removal) de la forma más expedita posible. Por su parte, por razones humanitarias, México autorizará la entrada de todos esos individuos y les ofrecerá ocupación, atención de salud y educación. (Se traduce del texto difundido por el Departamento de Estado.)
Es incierto el tiempo que los solicitantes de asilo en EU deberán esperar en México la decisión sobre sus peticiones. Ahora, más que en días o semanas, como solía ser el caso, se le mide en meses o incluso años. Habrá que evaluar el cumplimiento del compromiso de acortarlo asumido por EU, quizá en un plazo tan perentorio como el señalado para medir la eficacia de las medidas orientadas a reducir los flujos migratorios. También es incierto el número de individuos que se acogerá a este procedimiento en, por ejemplo, los próximos 90 días o en la segunda mitad del año. Las cifras que manejan distintas fuentes, incluso fuentes oficiales de los dos países, son muy dispares: desde algunas decenas de millares hasta centenas de millares. Es muy difícil estimar con algún grado de precisión la magnitud del desafío que supondrá recibirlos para que aguarden en territorio mexicano el desahogo de sus solicitudes. Hay certeza, en cambio, de que supone un costo considerable. El 30 de mayo, al anunciar sus acciones contra México, Trump, se quejó de una situación profundamente injusta para el causante estadunidense, que soporta el enorme costo financiero de la migración ilegal en gran escala (www.whitehouse.gov).
En el comunicado conjunto también se destaca que México adoptará medidas sin precedente para atajar la migración irregular y acciones decisivas para desmantelar las organizaciones de contrabando y trata de personas, así como sus redes financieras y de transporte ilícitas.
Un manejo multilateral –como el que se ha sugerido en este espacio: Frontera: enfoque multilateral, 04/04/19, y Frontera: enfoque multilateral, otra vez, 05/05/19–, permitiría una mejor gestión de la compleja implementación de los entendimientos bilaterales alcanzados en la semana mexicana en Washington. El 10 de junio, el secretario de Relaciones Exteriores señaló la posibilidad de un sistema de distribución de responsabilidad sobre asilo, regional (con presencia de Guatemala, Panamá, Brasil) y con participación de la ACNUR (www.gob.mx/presidencia). Se abre una vía que debe explorarse a fondo –con más países, incluyendo desde luego a Canadá, otros de América Latina y varios de Europa y el Lejano Oriente–, y con otros organismos multilaterales, dentro y fuera de la ONU.
En declaraciones a la prensa el 10 de junio, el secretario de Estado aludió también a la dimensión multilateral, pero en términos negativos. “EU no comprometió recursos adicionales… No ofreció recursos adicionales de asistencia al gobierno mexicano… ni tampoco a Centroamérica. Estas naciones tienen la responsabilidad de hacerse cargo de los problemas migratorios en su propio país” (https://www.state.gov/remarks-to-the-press-17/).
Sólo una cooperación multilateral decidida permitirá superar la miopía, estrechez de miras y aislacionismo del gobierno de Washington.