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11/06/2018

AMLO debe dar su postura sobre renovación de concesiones a Televisa y TV Azteca: Meyer


En la #MesaPolítica de #AristeguiEnVivo, la politóloga Denise Dresser observó que, por décadas, "en México ha mandado el capitalismo de cuates", no basado en la innovación y competencia sino en favores y renovaciones discrecionales de concesiones.


Al Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, le corresponde dar una explicación sobre la renovación de las concesiones a Televisa y TV Azteca, indicó el historiador, Lorenzo Meyer.
En #MesaPolítica para #AristeguiEnvivo recordó que exdueño de Televisa, Emilio Azcárraga Milmo, reconoció que su empresa era parte del PRI y estaba al servicio del presidente.
En este sentido, apuntó, “si Andrés Manuel acepta que esto siga adelante y que durante todo su sexenio y tres sexenios más se mantenga, entonces podremos tener un indicador de que la nueva coalición la que nos va a gobernar en los años que vienen, sigue teniendo una parte central de la antigua“.
En cambio, “si López Obrador dice que no tuvo nada que ver y son decisiones de un aparato que fue montado antes, podemos pensar que el acuerdo se puede cambiar o modificar en los años que siguen“, señaló.
Por su parte, la politóloga Denise Dresser observó que por décadas “en México ha mandado el capitalismo de cuates”, no basado en la innovación y competencia sino en favores y renovaciones discrecionales de concesiones, “lo que ha llevado a una economía piramidal”, en la que los beneficios están concentrados en la punta. “Ahí están Carlos Slim, Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas Pliego“.
Seguimos viviendo en Slimlandia, en un país en el cual el ingeniero (Carlos Slim) controla o es jugador dominante en muchos de los sectores clave”, como  telecomunicaciones, servicios financieros, energía y transporte, observó.
En este sentido, añadió, era necesario reemplazar este “capitalismo de cuates por un sistema económico más democrático, más competitivo, más innovador, con una fuerte intervención del Estado”.
Sin embargo, la politóloga señaló que el nuevo gobierno ha mandado señales contradictorias, ya que por un lado López Obrador “ha alabado a Slim, a Salinas Pliego y le ha aplaudido a Televisa”, y por otro, le dio “un manotazo” al nuevo aeropuerto y envió un mensaje de que terminará con el contratismo voraz.
“La oportunidad de limpiar esto parece ser que se va a terminar porque se anunció la semana pasada que a esos contratistas, supuestamente corruptos, se les iba a trasladar los contratos en lugar de abrir la cloaca y verdaderamente sancionar a quienes deberían ser sancionados.
“Creo que no se trata de decir ‘yo mando aquí’ sino cómo el gobierno va a cambiar las reglas para que el poder económico en México deje de ser abusivo, rentista, extractor y se vuelva innovador, productivo y competitivo”, indicó.
Ante esto, Dresser consideró que “el gran reto para la cuarta transformación no es sustituir capitalismo de cuates por otros cuates sino modificar las reglas de fondo, para que el poder económico siga las reglas que el poder político le impone en nombre de todos”.
En tanto, el analista político, Sergio Aguayo, observó que las relaciones entre los grandes empresarios y el nuevo gobierno siguen rodeadas de la opacidad y la indefinición.
Por ejemplo, subrayó, el lunes el mandatario electo anunció la cancelación del aeropuerto y el miércoles recibió a representantes de ICA y Grupo Hermes, pero sólo ellos saben lo que hablaron.
Asismismo, recordó que de acuerdo con un texto de la periodista Martha Anaya, la noche de las elecciones, López Obrador celebró su triunfo con un grupo de empresarios, entre los que destacan Ricardo Salinas Pliego, de TV Azteca; Olegario Vázquez, de Grupo Imagen, y Bernardo Gómez, de Televisa.
En este contexto, Dresser añadió que es imperativo que el Estado recobre espacios de poder que los poderes fácticos que le han ido arrebatando a lo largo de los años.
“Esta es la oportunidad para replantear la relación, pero no replantearla en un juego de vencidas, de ‘aquí mando yo y tú te subyugas’, es la oportunidad para poner en orden la casa, para usar a las mejores mentes de México, al Congreso y a los reguladores, para sacar adelante reformas donde haya claridad, reglas del juego conocidas por todos”, indicó.
Meyer señaló que en el tema de concesiones, el gobierno de Enrique Peña Nieto “le dejó la pelota en la cancha” a López Obrador, y lo más sano es que el presidente electo dé una explicación al respecto.
A continuación la #MesaPolítica completa:



11/04/2018

Renuevan por 20 años concesión a Televisa

Es la principal generadora de contenidos en español


Foto
▲ La renovación de la concesión a Televisa incluye los canales Las Estrellas, Canal 5, Canal 9 y Foro TV.
El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) renovó por 20 años todas las concesiones a la cadena Televisa, que incluyen los canales Las Estrellas, Canal 5, Canal 9 y Foro TV en televisión abierta y varios canales locales, a partir de la fecha prevista para su vencimiento.
Para lograr esta prórroga, Televisa tuvo que cumplir con requisitos electorales, fiscales, técnicos, programáticos, legales y económicos, además, de adelantar seis años el inicio de sus transmisiones digitales y la conclusión de su señal analógica, cuando ésta estaba originalmente prevista para 2021, informó este viernes la televisora en un comunicado.
Televisa indicó que se encuentra en la espera de recibir en los próximos días la notificación oficial del IFT para proceder al pago correspondiente por la contraprestación ante la Tesorería de la Federación, cuya cantidad no indicó. La empresa se comprometió a seguir invirtiendo recursos para mantenerse como el principal productor de contenidos de habla hispana en el mundo.
Televisa señaló que dadas las vigencias que se han dado a frecuencias de radio y canales de televisión abierta desde hace más de dos décadas, 60 por ciento de la radiodifusión concesionada ha estado en proceso de renovación de concesiones en meses recientes ante las autoridades competentes.
Agregó que las 225 estaciones de televisión con las que cuenta Televisa han tenido varias renovaciones, siendo la última la otorgada por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en 2006.
La compañía de medios produce contenido audiovisual en español, es dueña de los sistemas de paga por cable Izzi y del de vía satélite Sky.
El Instituto renovó el pasado miércoles por 20 años la concesión de los canales de televisión a Tv Azteca y Televisora del Valle de México. Eso le permite a la segunda televisora abierta en el país, seguir operando un total de 178 canales en todo el territorio nacional, incluidos los canales 1, 7 y 40, a cambio de una contraprestación de 3 mil 879 millones de pesos.

Foto Marco Peláez
De la Redacció 
Periódico La Jornada

12/27/2015

Medios públicos y comerciales


Las instalaciones de TV Azteca, al sur de la ciudad de México. Foto: Benjamin Flores
Las instalaciones de TV Azteca, al sur de la ciudad de México.
Foto: Benjamin Flores
MÉXICO, DF (Proceso).- Los medios de comunicación con cargo al erario deben tener características distintas a los comerciales para justificar su existencia en un Estado democrático de derecho. Irónicamente, en la actualidad hay mejores leyes, pero persisten prácticas tan recurrentes como cuestionables. Veamos.
Primero. Tanto la Ley Federal de Telecomunicaciones como la Ley del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano dan luces formales de lo que deben ser los medios públicos. Otra cosa, por supuesto, es que las leyes no tengan una buena factura debido a su concepción o a los errores de técnica legislativa. Esto viene a cuento porque en Jalisco el Sistema Jalisciense de Radio y Televisión (SJRT) firmó un conspicuo convenio para llenar su barra programática con la empresa Radio Fórmula. No estoy en contra de los medios comerciales, pues son necesarios para que haya una diversidad y pluralidad de informaciones y opiniones. Pero cada medio debe atender a su propia naturaleza, a sus propias audiencias, a la lógica de su existencia y a su propósito.
Lo que ha hecho el SJRT es un despropósito por lo siguiente: a) La razón de que existan medios públicos es que presenten rasgos distintivos de los comerciales que justifiquen su existencia. ¿Cuál sería la racionalidad de que los medios públicos pagados con recursos de la sociedad y los comerciales sean como dos gotas de agua?; y b) los medios públicos tienen la responsabilidad de hacer de lo importante algo interesante y poner el acento en la educación y la cultura.
Segundo. La otra noticia reciente que puede ser de pronóstico reservado es el destino de Radio Educación. Es verdad que al operar una Secretaría de Cultura se ponderan de mejor manera las más amplias formas de expresión de lo que es cultural, pero también lo es que la ausencia de perfiles idóneos en la ley puede hacer de esta victoria legal una victoria pírrica. De entrada, sería bueno dejar que Rafael Tovar y de Teresa termine el ciclo de confección de esta propuesta para que haya una razonable mejora. Nadie duda de que es posible configurar mejores perfiles, pero también de que muchísimos más serían regresivos y tendrían numerosos adeptos en los tomadores de decisiones.
Radio Educación –lo he dicho ya en estas páginas– es el primer medio público de carne y hueso en el país, así como referente nacional e internacional de contenidos propios de gran valor educativo y cultural. Esto ha sido así por la naturaleza de su comunidad, que es una isla de conciencia crítica (en el mejor sentido de la expresión) en México. Los trabajadores han logrado conformar su propia sección sindical del SNTE, aunque sus tabuladores sean bajos y equívocos por una analogía absurda en el catálogo de puestos. De modo que un conductor de Radio Educación tiene una plaza inferior a la de un profesor de primaria rural. Aun así, su planta laboral es muy comprometida porque dispone de un espacio donde hace lo que le gusta, y lo que le gusta se ajusta al interés público.
Tercero. Existe la expectativa de que con la nueva Secretaría de Cultura haya más capacidad de gestión para Radio Educación, siempre restringida en lo presupuestal por la naturaleza de sus contenidos. En efecto, paradójicamente, el problema de Radio Educación ha sido su independencia editorial y el hecho de dar cabida a las más diversas expresiones sociales. Si estuviera en Suecia o en Alemania, proyectos como Radio Educación proliferarían. Pero aquí la emisora es percibida como germen de peligro para el statu quo por quienes deciden, y su condena ha sido la marginalidad. Es de esperar, por el bien de todos, que esta circunstancia sea eliminada. También sería muy pertinente y justo que se cambien las nomenclaturas de las plazas para que correspondan con las tareas y con sus respectivos tabuladores. El problema es que los días de la actual versión del sindicato de Radio Educación están contados. Evidentemente, resulta complejo pensar que se mantenga una sección sindical de la SEP en una nueva secretaría.
Lo que no debería pasar es que de­saparezca la figura sindical en Radio Educación, pues en este caso concreto la emisora ha sido una aliada de la libertad de expresión y del derecho a la información. Sé que las relaciones entre la autoridad y el sindicato no siempre se han distinguido por ser las más tersas. Pero precisamente esta existencia de pesos y contrapesos –sobre todo cuando hay inteligencia y buena voluntad, como sucede ahora– explica por qué Radio Educación es lo que es. Resulta importante para el país que la estación mantenga intacta su identidad (por cierto, actualmente la ley la obliga a ser lo que siempre ha sido).
Y estoy en contra de que a la emisora se le otorgue una concesión de FM; deben ser varias en diversos puntos del país, además del DF y la zona metropolitana, para que la alfabetización mediática, que hoy por hoy es una obligación legal, tenga sentido y pueda aprovecharse esa vocación educativa, cultural y artística de esta emblemática comunidad para bien del pueblo.
ernestovillanueva@hushmail.com

8/05/2015

La mayor batalla de la izquierda en América Latina de contra el ‘golpe mediático’ : Ignacio Ramonet



Opera Mundi
Adital
Por Pedro Aguiar
La mayor confrontación vivida actualmente en América Latina es "la batalla mediática", al menos desde 2002, cuando en el fallido intento de derrocar a Hugo Chávez en Venezuela, se inauguró un nuevo tipo de golpe de Estado, el "golpe mediático”. Éste transfiere a los medios de comunicación privados el papel de un partido político haciendo oposición a los gobiernos con "tendencia a la izquierda".
La evaluación fue realizada por el periodista y profesor Ignacio Ramonet, ex director del periódico Le Monde Diplomatique, en su discurso de apertura del Congreso "La comunicación y la integración latinoamericana", que se celebró los días 22 y 23 de julio en Quito, capital Ecuador.
Organizado por CIESPAL (Centro Internacional de Estudios de Comunicación avanzados para América Latina), el evento ha celebrado el décimo aniversario de la fundación de Telesur, canal de televisión multinacional mantenida por varios gobiernos de la región. Fundado por iniciativa de Chávez, tres años después del fracasado golpe de Estado, el canal nació con el propósito de promover una alternativa en la cobertura de noticias de América Latina, realizado por los periodistas y comunicadores que respondan a la región.
"En los últimos 15 años, todos los gobiernos progresistas que llegaron al poder democráticamente en la región se han mantenido a través de elecciones. Ninguno de ellos fue derrotado en las urnas. Por esa razón, la resistencia al cambio es cada vez más brutal, está recurriendo a nuevo tipo de golpes, algunos con fachada judicial, parlamentaria, y siempre con un fuerte apoyo de los medios de comunicación", afirmó Ramonet, recordando los casos de Paraguay, Honduras y las recientes envestidas en Argentina y Brasil.
reproducaoAl lado de Ramonet, la presidenta de la empresa, Patricia Villegas, recordó que las principales coberturas del canal hasta ahora se realizaron precisamente en países que no participan en el consorcio, como por ejemplo, la campaña militar contra la guerrilla de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya en Honduras en 2009.

Ignacio Ramonet advierte sobre la intensificación de los intentos de golpes mediáticos en América Latina.

"En aquel momento, el mundo sólo podía seguir lo que estaba pasando en Honduras, minuto a minuto, gracias a la señal de Telesur. Debido a que las emisoras privadas globales o no estaban allí, y las que estaban prefirieron ignorar [los hechos]", dijo.
Para Ramonet, el gran mérito de Telesur, a lo largo de esta década, era proporcionar "otra lectura" sobre los acontecimientos en América Latina y el mundo, saliendo de las perspectivas de las redes privadas, tales como CNN y Fox News, y que, para ella, tienen prácticamente la misma línea.

"Estoy convencido de que la CNN va a desaparecer, no por falta de capital, sino por falta de audiencia", dijo Ramonet, hablando por teleconferencia desde Caracas a la multitud de periodistas, intelectuales y estudiantes se reunieron en el auditorio ecuatoriano. "Telesur no tiene competencia. Este es el sueño de cualquier canal. Porque los otros hacen más o menos la misma cosa".
‘Convergencia Digital'
Según el periodista - que es el español, instalado en Francia desde 1972 - el mayor cambio en la comunicación en los últimos 10 años ha sido la integración de múltiples plataformas, la llamada "convergencia digital": smartphones, tablets y computadoras, que despojaron a la televisión del puesto principal entre las pantalla de los medios de comunicación. Y si antes de las innovaciones tecnológicas debutaban en las ciudades más ricas de Europa y los Estados Unidos, dice Ramonet, ahora ya se difunden de forma simultánea en las principales metrópolis de América Latina y otras regiones en desarrollo.
"Las nuevas plataformas abandonan el esquema que obligaba al espectador a ver todo de forma lineal; Ahora, él puede ver lo que quiera, en cualquier orden. Los canales que se adapten mejor son los que tienen más probabilidades de sobrevivir", señala.
Patricia Villegas hizo hincapié en que la adaptación a las nuevas plataformas es una de sus mayores preocupaciones en Telesur. "De nada aprovecha hacer contenidos-espejos se repiten de forma idéntica en la televisión, en la web, en Facebook, en Twitter. Los contenidos deben ser complementarias y diferente porque el público los consume de diferentes maneras", dijo.
Además de los diez años de labor, cumplidos el viernes 24, Telesur también celebra un año del inicio de su producción de contenidos en inglés. "No estamos traduciendo la información, sino que producimos directamente en Inglés", destacó Patricia Villegas. Expresó que la entrada en el ámbito anglófono señala la intención de la empresa de ampliar su presencia global. Por ahora restringido al sitio y las redes sociales, Telesur en Inglés espera comenzar pronto transmisiones también como canal de televisión, con sede en Quito.
Sur geopolítico
"En América Latina, varios intelectuales y líderes políticos tienen la costumbre de sólo ver la relación regional, limitándola al "Gigante del Norte", a los Estados Unidos. Pero también es muy importante considerar y valorar nuestra relación con China, África, Oriente Medio. Telesur tiene la tarea de comunicar la misión progresista de América Latina al el resto del mundo", dijo Ramonet.
Justo por eso, afirma Villegas, el canal continúa expandiendo su universo de pautas a otras regiones, como sucedió con el ataque de la Otan (Organización del Tratado del Atlántico Norte), a Libia, en 2011, y más recientemente en la crisis financiera de Grecia, cuando el canal envió reporteros Atenas e invirtió en realizar la cobertura en vivo. "A veces le preguntas a nuestros reporteros: ¿’Que están haciendo ustedes aquí’? Estamos aquí porque nuestra idea de ‘sur’, no es solo geográfica, sino principalmente geopolítica. Vemos la información como un servicio y no como una mercancía.
"Durante mucho tiempo en América Latina, periodismo era un privilegio de los radiodifusores privados y las TV públicas fueron relegados a la programación educativa, cultural y folklórica. De ahí la importancia de invertir en la producción de información en un canal público. No es un monólogo del estado, sino dar voz a grupos comunitarios, como los pueblos indígenas y afro descendientes, contra la folklorización de estas comunidades”, concluyó Patricia Villegas.
De la teoría a la práctica
reproducaoLa propuesta del Congreso en Quito, es no ser sólo académico, sino también proporcionar el intercambio de experiencias prácticas en periodismo y en la gestión de los medios de comunicación orienta a la integración regional, ambos desde una perspectiva crítica. La idea es que profesores, intelectuales y estudiantes de hecho dialoguen con periodistas, directores de emisoras y agencias de noticias y gestores del sector público.

Patricia Villegas, presidenta de Telesur, sostiene la importancia de que las emisoras publicas inviertan en programación periodística.


"Es fundamental para la teoría reflexionar sobre la práctica para darle sentido y comprender mejor la realidad para un hacer de manera diferente”, dijo Ramonet.
El Director de Ciespal, el español Francisco Sierra, dijo, en el discurso de apertura, que el intento de desacreditar a la Telesur y otros medios de comunicación, así como contra las iniciativas de regulación y democratización de los medios por los gobiernos de que "giran a la izquierda", recuerda mucho el ataque de los medios privados contra la campaña por un Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación (Nomic) y el Informe MacBride de la Unesco (el órgano de las Naciones Unidas para la educación la ciencia y la cultura), entre los años 1970 y 1980.
Recordó el legado del comunicólogo boliviano Luis Ramiro Beltrán, fallecido la semana pasada, que teorizó sobre los medios de comunicación de América Latina, pero no sólo ayudó a promover foros y encuentros internacionales, también a crear iniciativas prácticas de medios alternativos en la región en aquella época.
En dos días, el evento reunió a más de 400 personas, también estuvieron presentes otros nombres de pensamiento crítico en la región, como el argentino Atilio Borón, de Clacso (Consejo Latinoamericano de ciencias sociales) y el colombiano Omar Rincón, de Centro de Estudio de periodismo, en español (Ceper). Más de 100 trabajos académicos fueron inscritos para su presentación. Entre ellos, el geógrafo del André Pasti, candidato a doctor en la Universidad de São Paulo (USP), que aborda la trayectoria de las luchas por la democratización de comunicaciones en Brasil.
"Es importante que aprendamos los procesos de democratización de la comunicación en desarrollo en otros países de América Latina y nos inspiremos en ellos. El Congreso permite este diálogo, dijo Pasti a Opera Mundi.

7/28/2014

El poder mediático controla a receptores y gobierno / Entrevista con Javier Esteinou


El Estado mexicano invirtió enormes recursos, durante décadas, para inducir a la población a tener hábitos alimenticios saludables. De ese dato se agarra el doctor en sociología Javier Esteinou Madrid para definir el poder actual de los medios masivos: “En una década, el trabajo publicitario de la televisión modificó ese capital cultural y nos convirtió en el país con más obesos en el mundo, el país con mayor consumo de coca-cola. Y no sólo eso, ha cambiado los valores de la identidad nacional, que es gravísimo. México es el tercer país de todo el planeta donde más cirugías plásticas se practican”.

No se habla en esta entrevista sólo de refrescos y liposucciones. El académico, experto en medios de comunicación en México, pone el anterior ejemplo para subrayar el hecho de que la enorme fuerza de las televisoras y la radio han hecho del “poder mediático” un nuevo poder del Estado cuya creciente omnipresencia ha dado lugar a lo que llama “cuarta república mediática”.

La reciente reforma de telecomunicaciones propició que muchos sectores sociales voltearan a ver a las televisoras y llamaran la atención sobre un poder que rebasa al del gobierno y los partidos políticos. Para Esteinou Madrid, estamos fuera de foco: “La televisión es poderosa todo el año, porque todo el año construye valores, todo el año convoca a la población y la dirige hacia un lado o hacia el otro”.

Doctor en sociología por la UNAM y autor de una buena cantidad de libros que desmenuzan las entrañas del “poder mediático”, Esteinou sostiene que los grande medios –Televisa es actor central, pero no el único, insiste– son el nuevo constructor de la conciencia nacional y su influencia fija políticas públicas, determina comportamientos sociales

Los medios han alcanzado tal fuerza, sostiene, que ya ni siquiera podemos hablar de poderes fácticos ni de telecracia, porque tales conceptos se quedan cortos. Los medios forman parte ya, dice, del “corazón del Estado”.

Luego de hacer un repaso de todos los preparativos que el Instituto Nacional Electoral realiza con miras a las elecciones de 2015, el académico afirma que el aparato formal (el INE) poco podrá hacer frente al “aparato mental (que) va a seguir dominado por las televisoras, que van a posicionar” a los candidatos que ganarán el próximo año y en 2018. El único ingrediente nuevo, asegura, podría ser que dentro de cuatro años haya dos nuevas cadenas de televisión que podrían apoyar a un candidato distinto al de Televisa.

—¿Cuándo y cómo dejamos que Televisa nos engordara?

—A partir de los ochenta se inicia un desmantelamiento del Estado, incluyendo sus bases comunicativas que tenía (IMEVISION, ciertos periódicos). La ideología estatal nacionalista va dejando paso a la ideología del mercado que plantea que todo tiene que ser negocio, aquello que deje dinero en el corto plazo no debe sobrevivir y el Estado ya no lo debe financiar.

“De los ochenta en adelante, especialmente después de la firma del Tratado de Libre Comercio viene toda una fuerza muy grande de desmantelamiento y el mercado como guía del país.

“A partir de esto las televisoras comienzan a fortalecerse y crecer más, porque el Estado se debilita y en esa fase de transición, donde no vuelven a surgir partidos fuertes, ni una capitanía sólida, se suma la caída del PRI en el año 2000 y quedan muchos huecos que ya no puede ocupar la clase política y en el campo del poder no hay espacios libres: todo aquel espacio que se deja es ocupado por algún sector.

“Las funciones que dejó de ejercer el Estado las empezaron a ocupar los medios, especialmente la televisión. Entonces se rompe el equilibrio. Las televisoras eran soldados del presidente y comienzan a adquirir tal poder que van gobernando el país y los funcionarios, el presidente, los gobernadores y los poderes republicanos se convierten en los soldados de las televisoras. Y es ahí donde empieza a surgir el poder de la telecracia.

“De los ochenta en adelante se convierten en poderes fácticos. Antes de los ochenta el Estado sí los podía controlar. Después ya no. Se convierten en poderes fácticos salvajes, porque el Estado y los poderes constitucionales ya no los pueden acotar.

“Mi tesis, y es el libro que estoy escribiendo ahora, es que ahora ya no son tampoco poderes fácticos salvajes, porque hoy los medios ya forman parte del corazón del Estado. Es decir, la televisión ya es parte del Estado.

—¿Diría que estamos ya frente a la consolidación de la versión vernácula del “ultraliberalismo”, como lo entiende Tódorov, como “el imperio de la economía por encima de la política, el poder de los medios de comunicación y el desmantelamiento del estado de bienestar”?

—Sí, pero es más que eso porque, por lo menos en el caso de México, la televisión ha conquistado tal capacidad de poder que no nada más se expresa en el terreno económico y político, sino que hoy la televisión reproduce una gran cantidad de funciones que le corresponden al Estado, por ejemplo, tiene la capacidad de construir la memoria social, de ejercer la violencia simbólica de forma monopólica. El Estado sigue conservando el ejercicio de la violencia física (ejército, policía, sectores paramilitares), pero el monopolio de la violencia simbólica ahora lo tienen los medios.

Los medios tienen mayor capacidad de convocatoria que todo el Estado.

—Los datos indican que 76 por ciento de la gente se entera de política por la televisión, ¿tal es su capacidad de convocatoria?

—Sí, pero es más que lo político. Llama la atención que frente a hechos como el que acaba de suceder, con la aprobación de la reforma de telecomunicaciones, volteamos a ver y decimos que la televisión es muy poderosa y ha rebasado a los partidos. No, la televisión es poderosa todo el año, porque todo el año construye valores, todo el año convoca a la población y la dirige hacia un lado o hacia el otro. Por ejemplo, al circuito del consumo, donde ha llegado a tener tal espacio de fuerza que ha cambiado fechas fundamentales de la memoria histórica de lo que es el Estado nación, como es el 20 de noviembre, aniversario de la revolución mexicana, que ha convertido en el Buen Fin, la fiesta máxima del consumo antes de la Navidad. Y todo esto organizado por la televisión y obviamente por la radio.
De remate, Esteinou pone el ejemplo del escándalo por una pachanga de cumpleaños en la Rotonda de las Personas Ilustres. “¿Le permitirían a alguien hacer una fiesta la tumba del soldado desconocido en Estados Unidos? Eso habla de una crisis ético moral y cultural más fuerte de lo que se puede medir.

La presencia del poder mediático trasciende entonces el entretenimiento y el espectáculo.

—La televisión ya tiene capacidad de generar políticas públicas, como lo vimos con la Iniciativa México, generando políticas en cuanto al agua, la producción de alimentos o cómo enfrentar los problemas de la drogadicción. En sus tres ediciones fue ocupando espacios que le correspondían al Estado. No sólo es lo que se da en el Congreso. Por eso mi tesis es que la televisión ya forma parte del Estado.

“Sucede que la ciencia política y la sociología han estado muy atrasadas en el análisis de este fenómeno que tiene una velocidad inaudita en cuanto a acaparamiento de poder, pero la realidad es totalmente contundente. Nos habla de la fuerza que tienen, al tener una telebancada en el Congreso, al doblegar al presidente, al crear presidentes, al borrar figuras políticas de la pantalla, al subordinar a gobernadores, al decir hacia dónde debe de ir el proyecto global del país, que es obviamente el proyecto de la globalización.

—Capitalismo salvaje igual a comunicación salvaje.

—Ya no estamos en la telecracia. Es un concepto que ya quedó corto para explicarnos la fase en la que vamos ahora.
 Tampoco nos sirve el concepto de poderes fácticos salvajes. Hoy el concepto que tenemos que nombrar, y no lo hemos podido hacer los sociólogos ni los antropólogos, ni las personas dedicadas a la cultura, es que los medios ya forman parte del corazón del mismo Estado. Por eso mi tesis es que estamos frente a una nueva república (ya no la primera surgida de la Independencia, ni la segunda que nació de la Reforma, ni la tercera surgida de la Revolución).

—Lo que llamas la cuarta república mediática.

—Sí, la cuarta república mediática. El poder hoy está constituido por los tres poderes formales –ejecutivo, legislativo y judicial- más el poder mediático, pero no el poder mediático por fuera, sino al interior de la propia estructura del Estado. El gran problema que tenemos es que venimos arrastrando una vieja concepción del Estado, que nos sigue atrapando la noción jurídica que han elaborado los abogados y es una noción que ya no sirve para explicar la realidad.
—La Constitución “desfigurada”, dice Diego Valadés.

—Los abogados se refieren a una reorganización de la Constitución, pero no se salen de esa noción tradicional, y lo que ellos argumentan es que hay que hacer todo un trabajo de técnica jurídica para reorganizar todos los apartados.
—¿Eso ya no ayudaría a explicar frente a qué estamos?

—Exactamente, pero la realidad tiene tales indicadores de contundencia que nos llevan a darnos cuenta que las categorías anteriores ya están quebradas, no nos sirven. Cuando un poder tienen incrustada en el Congreso una telebancada con18 miembros, ya dejó de ser un poder del entretenimiento y del espectáculo. Televisa era un partido político desde hace mucho tiempo. Ahora ya está posicionada dentro del Estado.

—¿Así como los templarios ocuparon el lugar del Estado en Michoacán?

—Exactamente. Televisa es nada más la cabeza visible, pero hay que entenderlo como el poder mediático, que incluye a TV Azteca, las cableras, la CIRT, de nada nos va a servir centrarnos nada más en Televisa porque nos quedaríamos con una visión muy recortada de la realidad.

“El asunto es que ellos han construido un proyecto de nación muy distinto al proyecto de la Constitución. Han construido un nuevo proyecto de nación mediática, donde todo gira alrededor de hacer negocio, de acumular capital y de ellos concentrar más poder. Y todo planteado en términos de que todo tiene que dejar ganancias en el sentido económico y no ganancias civilizatorias. Por ejemplo, una enorme ganancia civilizatoria es tener una conciencia frente a la no destrucción ecológica o una conciencia sobre los ancianos, que es otra bomba. Es una ganancia civilizatoria tener conciencia sobre eso, pero todo eso a Televisa no le interesa a menos que haya negocio.

“Y el poder mediático ha ocupado no sólo los espacios que ha dejado un Estado cada día más débil, sino también otros, por su propia capacidad de penetración, de socialización, de velocidad de cambio, de información. Ha podido superar todo lo que es la infraestructura que históricamente ha construido el Estado nación. Por ejemplo, el Estado nación estuvo fundamentado durante mucho tiempo en la Secretaría de Educación Pública, casas de cultura, libros de texto, en algunas creencias o valores nacionales. Todo eso ya fue superado por la penetración diaria de la televisión en las casas, por la programación versátil que va modificando todo lo que construyó el Estado nación.

“Durante mucho tiempo, por poner un ejemplo, el Estado construyó un concepto de salud e impulsó hábitos alimenticios sanos. En una década, el trabajo publicitario de la televisión modificó ese capital cultural y nos convirtió en el país con más obesos en el mundo, el país con mayor consumo de coca-cola. Y no sólo eso, ha cambiado los valores de la identidad nacional, que es gravísimo. México es el tercer país de todo el planeta donde más cirugías plásticas se practican. ¿Qué significa eso? Es un rechazo al cuerpo natural para adaptarlo a los patrones.

—¿Ya rebasamos a Venezuela en cirugías?

—La lista la encabezan, en ese orden, Estados Unidos, Colombia, México, Brasil y Venezuela. El asunto es lo que encierra la cirugía estética, que significa que no estoy contento con lo que soy…

—Porque me quiero parecer a…

—Exactamente. Y mientras no me parezca a, no tengo éxito no tengo ni aceptación. Lo más grave de todo es que aun con cirugía plástica, la mayor enfermedad en el país es la depresión. Esto significa la falta de contacto humano, de cercanía, de calidez, de aceptación. O sea, la cirugía plástica no resuelve nada, es simplemente un negocio que se ha colocado por el capital cultural que han construido las industrias mediáticas correspondiendo a la globalización, y que en el fondo deja un profundo vacío y un deterioro humano total.

—Muchos sostienen que el grupo actualmente en el poder tiene como divisa la restauración autoritaria. ¿De qué manera estaría dispuesto Enrique Peña Nieto a compartir el poder con los jefes de la “cuarta república mediática?

—El ensamble es eminentemente pragmático. El PRI sabe que sin el apoyo de la legitimación que puede construir Televisa, no puede gobernar. Le sería muy difícil poder construir una nueva legitimidad si no tuviera esa propaganda y ese constante manejo a favor de la imagen del PRI. Por eso es que tiene que estar en alianza, porque de lo contrario le pasaría lo que le sucedió a Felipe Calderón, que en el momento que no les dio todo lo que quisieron, las televisoras se dedicaron simplemente a presentar en las pantallas hechos de la realidad como los colgados, los descuartizados, los secuestrados y los martirizados como primera nota de todos los noticiarios durante x tiempo. Eso generó un clima de terror, de inestabilidad, de inseguridad, que acababa con todos los otros logros como detener a algún cártel, tener algunas inversiones, en el terreno de construcción de infraestructura, porque la imagen que quedaba es que somos un país en desastre, porque la televisión dice que México es un país de descuartizados.

“Las televisoras manejan que esa es libertad de información, dar información oportuna y veraz al auditorio, en la medida que no existe un pacto, ellos construyen una imagen que desestabiliza a cualquier gobierno.

Por eso optan por las alianzas: ‘ustedes me van a manejar una buena imagen, que empieza con promover todas mis reformas estructurales, anunciando que así comienza un nuevo despegue del país y nosotros les daremos las concesiones que pidan’. La principal para los medios es haber entregado la reforma en telecomunicaciones para que se fortalezcan y haber intentado afectar al otro competidor peligroso, que era el señor Slim. En el terreno energético, quizás abrir las posibilidades para que algunas de las empresas que están detrás de Televisa, en su Consejo de Administración, puedan también participar en el negocio de la energía.

—Este es un gobierno, sin embargo, de recentralización y concentración del poder. ¿No podría enfrentar al poder mediático?

—No, porque el poder mediático es distinto, es el control de las conciencias. Y el Estado no tiene otra infraestructura porque renunció a ella a partir de los ochenta, en la etapa del adelgazamiento neoliberal. Apenas ahora empieza a darse cuenta de que requiere de una red de medios públicos, que es la famosa red pública que se va a construir. Habría qué ver hasta qué punto es una nueva red pública o simplemente la nueva infraestructura de propaganda del actual régimen para justificarse, para legitimarse, y desde ahí tener una cierta fuerza ideológica que le permita balancear y no requerir tanto los recursos del poder mediático.

“El Estado controla lo que es el poder burocrático, el poder militar y alguna zona del poder económico, pero el poder ideológico lo tiene fuera de su control, porque el poder ideológico ya no es la casa de cultura, ya no es el libro de texto, tampoco el sistema educativo, el poder ideológico está concentrado en las industrias mediáticas”.

—La encuesta de valores del INEGI arrojó el preocupante dato de que un porcentaje importante de mexicanos preferiría un régimen autoritario pero “eficaz”. ¿Cuál ha sido el papel del poder mediático en la construcción de esa percepción de la democracia como algo inútil?

—Lo que han hecho es erosionar las instituciones públicas. En sus comentarios y noticiarios, lanzan el mensaje de que son muy costosas, que no sirven para resolver los problemas, que están llenas de corrupción y tienen que adelgazarse. Finalmente plantean que hoy existe una nueva forma de democracia, más eficiente y fiel, que es “llame y vote”. Es decir, tome su teléfono, con el televoto, que además es un voto que les deja dinero, porque la llamada se cuenta como ganancia para las televisoras. Ellos plantean que tiene que existir la ‘democracia electrónica’ y no la democracia formal de partidos.

“Sabemos que en los partidos hay corrupción, abusos, plutocracia, que no representan a la población, pero ha sido el sistema que se ha construido para tener una representatividad.

“Lo que las televisoras plantean ahora es que ellas son las representantes de la población, porque ellos son los que conocen su sensibilidad, y por lo tanto es a través de ellos que tiene que darse la construcción de la nueva ‘democracia electrónica’. Esto ha colaborado en la erosión de las instituciones republicanas.

—En tus textos no encuentro mucho entusiasmo con la construcción de contrapesos ni con el papel que pueden desempeñar las redes sociales frente al poder mediático.

—En los medios tradicionales abiertos o por cable va a ser muy difícil obtener el cambio. El único cambio que se plantea es que existan otros competidores. Eso tampoco va a generar un cambio de mayor profundidad, porque finalmente son modelos de mercado, de más negocio, y lo que hoy día se requiere es la generación de otro tipo de conciencia, de cultura, que permita construir otra acumulación de conciencia para poder cambiar el sistema.

“Parto de la convicción de que nos encontramos en una crisis civilizatoria. Esto significa que las instituciones, las dinámicas y los modelos que heredamos del siglo XX ya no funcionan. No funcionan el sistema de justicia, ni la economía, ni el sistema laboral, porque no puede dar trabajo a todo mundo. El sistema de defensa de recursos no renovables funciona cada vez menos, no funciona el sistema de agua a las ciudades, y por eso vienen las protestas y los levantamientos sociales. Estamos en una fase en que la sociedad tiene que refundarse casi en todos sus fundamentos. Pero esa refundación requiere de una nueva cultura que vaya entendiendo todo esto, y que vaya planteando procesos de transición. Ese es un camino.

“El otro camino es la vía autoritaria. Es decir, lo anterior no funciona y esto se impone porque es lo que el poder en turno decide y los ciudadanos se tienen que subordinar. Ahí es donde entra el papel de los medios tradicionales, que no están optando por la construcción de esa nueva cultura de cambio, sino más bien por el sostenimiento de lo anterior mientras les sea rentable.

“El Internet es la única vía por donde la sociedad ocasionalmente está planteando procesos de cambio diferentes, porque tiene libertad, posibilidad de interacción inmediata y, lo más importante, es el único sector donde se están dando los procesos de comunicación.

“En los medios tradicionales lo único que existe son flujos de información donde la población no participa en términos comunicativos, sigue siendo espectadora o receptora. Esto es muy grave. Dentro de seis años vamos a cumplir, un siglo de existencia de la radio. Tenemos 54 años la televisión y 20 de telecomunicaciones y no hemos conquistado ni siquiera el derecho de respuesta, el derecho de réplica. Lo que hoy existe como tal es una caricatura que no permite que el ciudadano pueda responder ante los flujos de información calumniosos, dañinos, tendenciosos, mucho menos participar en los espacios mediáticos. Los ciudadanos sólo participamos cuando nos volvemos noticia, porque somos escándalo, por un accidente o algo excepcional.

—Sólo nos dejan el control remoto.

—En la estructura tradicional ese es el único poder que tenemos. Por eso la importancia de internet. Pero ahora, en la nueva ley, se ha incorporado que el Estado tiene la capacidad, junto con los concesionarios, de localizar a aquellas personas que considere que puedan estar generando mensajes contrarios a la “seguridad nacional”. ¿Qué puede significar esto? Todo.

Lo más grave es que la reciente discusión reciente se dio en torno a la “preponderancia” de Televisa o Telmex, y no sobre cómo tenían que construirse espacios para los medios públicos o bien sobre el respaldo a las radios comunitarias.

“Es es una verdadera burla, una ridiculez, una vergüenza que cien años después lo único que ha conquistado la sociedad es un ombusdman de caricatura. Lo más sorprendente de todo es que la sociedad no tiene conciencia de esto. La sociedad se quedó discutiendo si fue penalty o no, ahí está el nivel de la conciencia, en el Mundial, y más adelante estará en las fiestas patrias, y después en el Buen Fin y en la Navidad.

“No hay conciencia de que estamos frente a un proyecto de comunicación salvaje que está construyendo un deterioro de la cultura civilizatoria que en parte elaboró el Estado mediante muchos procesos difíciles, y por otra parte algunos sectores de la sociedad civil, y que es la única cultura que nos puede permitir sobrevivir. A cambio, nos están dando una cultura basura, parasitaria, que nos está informando de una enorme cantidad de cuestiones inútiles, innecesarias, que no son las fundamentales para resolver los grandes problemas del país.

—¿A dónde el futuro? Parecería que frente a tal poder no hay nada que hacer.

—Lo primero que viene es un desengaño. Después de todo lo que ha sido la reforma en telecomunicaciones hoy se apuesta a que el siguiente paso es terminar la reforma energética y después vendrá el periodo de las elecciones de 2015. El INE está haciendo todos los preparativos, un trabajo muy importante desde el punto de vista de la democracia formal, pero todo va a ser violentado por el poder mediático, porque ese poder va a tener la capacidad de desbalancear las campañas, como lo hizo en 2012. Va a introducir en los horarios estelares informaciones, presentaciones y entrevistas a los candidatos que Televisa decida apoyar, junto con el PRI.

“Serán unas elecciones fantasiosas porque se va a preparar toda un aparato formal, pero el aparato mental va a seguir dominado por las televisoras y ellas van a posicionar al candidato que tenga que ser el ganador.

“Las televisoras saben cómo colocar la imagen de un sujeto, con cuales colores y horarios, qué posiciones, miradas y ademanes debe usar, como si fuera un actor más de telenovelas, un producto. Obviamente por eso cobrarán cantidades elevadas que el PRI estará dispuesto a pagar porque necesita ganar las elecciones de 2015 y luego las de 2018. Porque el PRI viene no para quedarse un sexenio sino para continuar muchos sexenios más, por lo menos intentará estar la mitad de este siglo.

—¿Qué le queda entonces a la sociedad?

—Cobrar conciencia de esto, trabajar con el instrumento único que les va a quedar, que es internet, con todas las limitaciones que esto pueda tener. Y estar muy vigilantes del manejo que se haga en las próximas elecciones para que en la medida en que se violen acuerdos que ya están en la reforma electoral, se declare que son elecciones nulas. Tendrá que ser un trabajo de mucha vigilancia, porque ahora el poder va a ser más fuerte.

“Lo interesante para 2018 van a ser los dos nuevos protagonistas que van a entrar a la televisión comercial. ¿A qué candidato le van a apostar? ¿Por cuál harán propaganda o promoción? Si para 2018 Slim ya obtuvo la concesión, la pregunta es a qué candidato va a apoyar. Porque lo que está en juego detrás de la ley de telecomunicaciones, además del negocio en la actualidad, son las próximas elecciones y los próximos candidatos a los que se va a apostar en términos de legitimidad política”.

Coautor, con Alma Rosa Alva de la Selva, de La Ley Televisa y la Lucha por el Poder en México, Esteniou ha sido también vicepresidente de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC) y es un permanente crítico del hecho de que los ciudadanos estén indefensos frente al poder de los medios.
“En el reciente conflicto del Hoy no circula, los ciudadanos no tuvimos ninguna posibilidad de salir en los medios a decir si estábamos o no de acuerdo. Al no tener espacio en los medios, se tiene que salir a tomar las calles, porque son los recursos que le dejan a la ciudadanía. En el caso de la reforma fiscal tampoco se ha tenido ninguna posibilidad de decir que se trata de un exceso de impuestos. Los ciudadanos seguimos sin ninguna capacidad de expresión en los medios.

“Los comentaristas son los que se autonombran representantes de esos intereses. O, en el mejor de los casos, cuando invitan a una persona a que dé su punto de vista en un programa y más allá no tenemos espacio”.

—En un escenario de conflictos sociales, ¿cuál va a ser el papel del poder mediático? ¿Apoyar una salida autoritaria?

—El poder mediático va a pedir es la aplicación de la ley, como pasó en Atenco y en otros momentos, que “se restaure el estado de derecho”, la ley del más fuerte. Nunca piden ver qué está pasando, ni hablan de convocar a un diálogo con la participación de todos los sectores, de una mesa de negociación, para nada. Eso es muy preocupante, porque la población sigue sin salidas, sin alternativas, y cada vez más la bomba social se va acumulando, porque no hay trabajo para todos, la economía no termina de despegar, el dinero no alcanza, la inseguridad está por todos lados, cada día es más difícil poder funcionar en las ciudades.

“La irritabilidad social se está concentrando, pero cada tanto esa irritabilidad se desarticula con eventos espectaculares, ahora fue el Mundial de futbol, más adelante van a ser las fiestas patrias, la catarsis del Buen Fin, la Navidad, el fin de año, luego el Super Bowl, y así va todo el año construyéndose esa estructura de desfogue social que sale en la nación mediática que se ha organizado para que el sábado sea el día del box, el domingo el día de permanencia voluntaria, etcétera. Es un proyecto en el cual el poder mediático está en las entrañas de la cotidianidad, sobresale en el momento de una situación política, es cuando se le voltea a ver, pero el asunto es que está todos los días construyendo esa nación mediática que requieren sus ganancias.

8/26/2013

Las negociaciones son de carcajada: siempre se impone el gobierno con amenazas y fuerza




Pedro Echeverría V. 

1. La toma del aeropuerto de la ciudad de México –por los movimientos sociales- es fundamental para hacerse oír por la clase dominante. ¡No debe olvidarse! Dado que es territorio federal están el gobierno, los empresarios y los medios de información a punto de crear una “pena de muerte” o por lo menos “la cadena perpetua”  a quienes lo hagan; también buscan instalar una revisión estricta a pasajeros y acompañantes; pero lo que seguro harán es el ridículo: instalar otro Estado de sitio. Pero en nuestro país quienes no luchan o no se defienden con dignidad, quienes viven arrastrados a los designios del poder, desde hace mucho padecen la muerte perpetua, aunque parezcan vivos. 

2. El espacio de noticias de Carmen Aristegui, hasta el día de hoy, es el único comercial decente (y muy escuchado) en todo México. Su orientación –al buscar la objetividad, pero también por sus inclinaciones y comentarios- es de centro-izquierda. En el México capitalista no tendría lugar (no podría hacerse) una radio de izquierda porque no hay preocupación por ello a sabiendas de que no lo dejarían salir al aire. En algunos estados de la República han surgido radios comunitarias, pero más tardan en organizarse que estar en el aire. La única forma de que el pueblo sea escuchado es organizándose para “tomar”  (le llaman violentamente) una radio y una televisora por unas horas o uno o dos días. 

3. En la izquierda conozco ( me he comunicado con ellos por Internet) Telesur de Venezuela, RT Novosti de Moscú, Radio Nacional de Venezuela, la radio de mis amigos Hilda y Sergio de Canadá, la radio de mi amiga Patricia Barba, las radios muy combativas de Hermosillo, Radio Libertad de Xalapa, Radio Plantón de Oaxaca, Radio AMLO, pero –con excepción de los primeros- la mayoría de ellos abarcan territorios muy limitados por no contar con el financiamiento adecuado. Realmente son trabajos heroicos –llenos de voluntad y conocimientos- de los compañeros que no pueden competir con los inmensos capitales millonarios de mexicanos y yanquis aplicados en los medios. 

4. Pero después de escuchar a Dresser y a Aguayo –así como la del exgobernador de Chiapas Salazar Mediguchuía- hablar hoy contra los maestros y sus protestas, así como pedir “orden”, me da la impresión que el programa de noticias de Aristegui es un espacio al servicio de la derecha represora; sólo Lorenzo Meyer, Dolia Estevez, Enrique Galván y entrevistas fuera de los partidos, hace diferente ese programa de los fascistas de Televisa, TV Azteca y Tele Fórmula. No pido un programa que haga propaganda de izquierda, pero sí que los que participan en los análisis vean todos los aspectos y si no tienen capacidad para ello que vayan a otro lado a hacer propaganda.

5. Si con Aristegui ya se desató “la perrada a favor de la represión”, seguramente en los otros medios debe estar más brava y exigente. Pienso que los maestros –aunque lo único que hacen es ejercer sus derechos, defender su trabajo y la educación nacional- deben estar más vigilantes y más preparados para resistir la brutal represión en cualquier madrugada de estas. Han gritado por todos los medios los gobernantes Peña Nieto, Osorio, Chuayffet, en que están “dispuestos a escuchar” pero sin dar paso atrás alguno. En tanto los maestros de la CNTE realizaron 12 foros educativos en la República para que sean tomados en cuenta, el gobierno impuso a los legisladores aprobar lo que quiso.

6. En el Zócalo y las primeras calles de acceso, como dije artículo anterior, no cabe ya ningún campamento más; acampados allí no perjudican a nadie, a pesar de los voces derechistas  que “defienden su ciudad” mientras la esquilman y saquean. Pienso que los maestros  estarían menos amontonados si se trasladan a todo Reforma y Insurgentes, allí donde están los bancos, las embajadas, entre ellas la yanqui. Me imagino que la yanqui-francesa Dresser y sus seguidoras, determinarían abandonar el país porque es “inseguro”. ¿Qué dirán los maestros de la CNTE de los dirigentes panistas que siempre los han despreciado, a tal grado que no están dispuestos ni a sentarse en la misma mesa? 

7. Entiendo a la pobre Aristegui al cuidar su programa al  soportar entrevistas y comentaristas enemigos de los trabajadores que luchan. ¿O prefieren que desaparezca para tener que escuchar a los fascistas López Dórica, José Cárdenas, Gómez Leyva, Alatorre y demás “conductores” que hablan de libertad mientras engañan y manipulan en los medios electrónicos? Espero que Lorenzo Meyer siga predominando con sus comentarios reflexivos y que los mexicanos vean y oigan menos televisión y radio para lograr enfermarse menos. Entre tanto sólo hay que felicitar a la CNTE encabezada por los profesores de Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Chiapas y demás. (26/VIII/13)

http://pedroecheverriav.wordpress.com
pedroe@cablered.net.mx

4/29/2012

El poder de las televisoras

Las instalaciones de Televisa Chapultepec. Foto: Alejandro Saldívar
Las instalaciones de Televisa Chapultepec.
Foto: Alejandro Saldívar

MÉXICO, D.F. (apro).- El poder fáctico, el poder que es capaz de doblegar a presientes de la República, el poder que con una sola amenaza puede sentar en la misma mesa a diputados de diversos partidos, así se les llama a las televisoras, a Televisa y TV Azteca.

Mucho se habla de ellas pero en realidad muchos desconocemos qué hay en juego como para que las televisoras sean tan arriesgadas, tengan un constante cabildeo en los tres poderes de la Unión e, incluso, cuenten ya con una “telebancada”.

Todo se reduce a dinero y poder. En 2007, ambas televisoras, como si fuera el Teletón, se unieron para mantener sus ingresos millonarios e incluso disputar una bolsa mayor. Para ello se opusieron a la reforma electoral de ese año.

Luego de las carretonadas de dinero pagadas a las televisoras y medios electrónicos en las elecciones presidenciales de 2006, y la consecuencia que tuvo en los resultados finales, como fue la distorsión del proceso por haberse alentado y financiado la campaña contra Andrés Manuel López Obrado, a quien se calificó de ser “un peligro para México”, los legisladores, presionados por la sociedad, decidieron cambiar las reglas del juego y del dinero.

Por lo que hace a medios electrónicos, éstos bloquearon toda posibilidad de que partidos políticos, organizaciones o ciudadanos, pudieran comprar tiempo en televisión o radio, en tiempos electorales. Y asignaron esta facultad únicamente al Instituto Federal Electoral (IFE).

Pero no sólo eso, determinaron que el único tiempo que se puede comprar en los medios electrónicos sea de 48 minutos por día. Además, que ese tiempo, el cual se le tiene que dar de manera gratuita al Estado, se le dé al IFE para que distribuya o regule lo que cada partido puede utilizar en su tiempo electoral.

El cambio a la ley puso en jaque a las grandes televisoras, tanto así que emprendieron una fuerte campaña en contra de la citada ley para que fuera bloqueada en el Senado de la República; instruyeron a sus jilgueros y a todos los agremiados de la Cámara Nacional de la Industria de Radio y Televisión (CIRT).

El entonces secretario de la CIRT, Andrés Massieu, fue el “operador político de la embestida”, y para ello elaboró una especie de manual en la que se expone la “línea” a segur.

Massieu estableció siete puntos básicos y los resumió en uno, el cual tenía que repetirse en todos los medios, televisivos y de radio:

“La reforma presentada hace más caros los procesos electorales, dificulta crear nuevos partidos, crea un IFE controlado por los tres grandes partidos políticos y deja a la sociedad como rehén de los partidos que controlan el Congreso”.

Ese fue el estribillo que se repetiría en los medios electrónicos; pero no sólo eso, también instruyó Andrés Massieu a que se pidiera ayuda a una serie “de personalidades, a los cuales sería conveniente abrirles espacios”.

Los 44 jilgueros que hablarían en contra de la reforma electoral, propuestos por Andrés Massieu, fueron Luis Miguel Aguilar, Luis González de Alba, Alvaro Matute, Benito Nacif, Carlos Elizondo Mayor-Sierra, Francisco Abundis, Enrique Krauze, Carlos Marín, Ciro Gómez Leyva y Denise Maerker, entre otros.

Finalmente la ley se aprobó, el malestar de las televisoras generó que en las siguientes elecciones para renovar el Congreso de la Unión construyeran su propia ‘telebancada’.

Es la misma ‘telebancada’ que hoy pretendió reformas a la Ley de Radio y Televisión para que las dos grandes cadenas le dieran la vuelta a la reforma de 2007 y pudieran vender espacios a partidos en tiempo electoral.

El mismo integrante de la CIRT que el 6 de septiembre de 2007 operó para desprestigiar la citada reforma electoral, es el mismo que hoy desde la Cámara de Diputados y ya como legislador federal también operó para que pasara la contrarreforma.

La crítica en la sociedad no se hizo esperar, por lo que los diputados tuvieron que dar marcha atrás, sin embargo, y a pesar de que se tenían que eliminar los artículos que abren la puerta de atrás para que las televisoras obtengan recursos millonarios de los partidos políticos, éstos no han sido anulados.

Es decir, la ley continúa viva y con posibilidad de que en las próximas elecciones federales vuelva a ser retomada.

Pero en resumen, que es lo que el ciudadano común y corriente tendría que saber para poder entender por qué las televisoras han adquirido tanto poder como para mover a todo un Poder Legislativo: pues porque sus comentarios a favor o en contra de un partido político tienen, hoy, un valor diario de ¡¡¡40 millones y medio de pesos!!!

Efectivamente, todo lo que esta detrás y que hace unirse a Televisa y TV Azteca, como en el Teletón, es el dinero.

Antes de la reforma electoral de 2007, los spots por día le generaban a las televisoras 29.66 millones de pesos; sin embargo, con la redistribución de los recursos que el IFE otorga a los partidos para esta elección federal de 2012, el valor casi se duplicó: 40.57 millones de pesos.

Esa gran suma de dinero es lo que las televisoras “están perdiendo” día a día desde que arrancaron las campañas presidenciales.

En otras palabras, desde el día que arrancaron formalmente las campañas para Presidente de la República, el 30 de marzo, al domingo 29 de abril, el duopolio televisivo ha perdido unos mil 258 millones de pesos.

Ese es el valor de las televisoras, ese es su verdadero poder. Por esa cantidad son capaces de crear su ‘telebancada’ y de “cabildear” duramente entre los diputado de todos los partidos para convencerlos y hacer que cambien la Ley de Radio y Televisión.

Todo, poder y dinero, a eso se reduce la importancia de las televisoras. Ahora podríamos entender por qué para las televisoras “Andrés Manuel era un peligro para México”.

La manipulación en pleno y todo a cambio de miles de millones de pesos que, por cierto, se quedan en manos de un par de dueños: Emilio Azcárraga Jean y Ricardo Salinas Pliego.

Comentarios: mjcervantes@proceso.com.mx
En Twitter: @jesusaproceso

1/07/2012

SOPA y los nuevos intentos de control

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En los próximos días, el miedo de muchos cibernautas podría volverse realidad: la ley antipiratería en internet, conocida como SOPA (Stop Online Piracy Act), podría ser aprobada el próximo domingo 24 de enero. De ser así, miles de sitios y cuentas de usuarios de Internet podrían ser cerrados sin ton ni son por cualquier indicio de promoción de la piratería: desde quien comparta un link hasta quien use contenido del que no tenga los derechos.

Si bien, la idea original de esta ley pretende salvaguardar los derechos tan vejados de una monumental industria (o varias), lo cierto es que la línea entre el derecho y el abuso en este caso es muy delgada, y ya ha sido más de uno el que ha hecho notar las posibilidades de censura y control que SOPA ofrece.

Y es que esta ley posee uno de los rasgos más delicados que se puede tener en materia de Internet: el control ¿Es posible controlar al espacio incontenible por excelencia? ¿Es debido?

Desde su integración en la sociedad como un medio de comunicación e información fundamental, Internet se ha destacado por ser uno de los espacios que goza de las libertades que muchos espacios físicos lamentablemente no tienen. Por lo mismo, la red y, particularmente, las redes sociales, se han convertido en un nuevo espacio de insurrección que ha colaborado con situaciones que van desde la Primavera Árabe hasta las marchas de nuestro país, pasando por las revueltas en Londres o el movimiento de los Indignados en España.

Si bien, existe una gran distancia entre los movimientos sociales y la promoción de la piratería, no deja de llamar la atención que distintos gobiernos -particularmente el de Estados Unidos- intenten tomar cada vez medidas más severas en cuanto al control del Internet. Y es que lo que ha llamado la atención de muchos respecto a SOPA es el grado de poder que le otorgaría al gobierno sobre la red.

Medidas como ésta se suman a las demandas como la del pasado 11 de noviembre, que un juez ordenó a Twitter entregar información de las cuentas de tres socios relacionados con Wikileaks. Es curioso como, en estos casos, han tenido que ser las compañías mismas las que han tenido que defender a sus usuarios. En aquella ocasión, la empresa de microblogging había conseguido un amparo con el que no tuvieron que entregar la información solicitada por el gobierno estadounidense; sin embargo, el pasado miércoles, un juez federal insistió en esta moción, obligando de nuevo a la compañía a hacer pública la información privada de Liam O’Grady, Birgitta Jonsdottir, Rop Gonggrijp y Jacob Appelbaum.

La compañía se ha reconocido por defender constantemente a sus usuarios. La semana pasada, un fiscal de Boston le solicitó a Twitter la información de una serie de usuarios supuestamente relacionados con el grupo de hackers Anonymous. La compañía no sólo se negó a participar, sino que le hizo saber a estos usuarios que el información de ellos les estaba siendo solicitada.

Por las mismas fechas se hizo público que el senador Joseph Lieberman está buscando que el sitio cancele todas las cuentas que sean consideradas pro-talibanes o de cualquier otro grupo que sea pro terrorista. Si bien, al igual que con SOPA es comprensible la base del razonamiento, es un hecho que si Twitter accede a medidas como ésta los intentos de censura y control no se harán esperar.

Hasta ahora, Twitter se ha negado rotundamente a ceder la información de sus usuarios o a controlar cuentas argumentando que les preocupa el mal uso que se le pueda dar a este tipo de medidas.

De hecho, a partir de que SOPA sea una posible realidad, varias compañías se han reunido para hacer un durante un día un “apagón” en forma de protesta por esta ley. De igual manera, grupos como Anonymous han comenzado a atacar a los sitios que apoyan la ley antipiratería y personajes como el ex vice presidente Al Gore se han pronunciado en contra.

Lo cierto es que cada vez son más fuertes y crecientes los intentos por el control del Internet. Habrá que esperar al próximo 24 de enero para ver la postura que el Congreso de Estados Unidos decide tomar en torno al medio más poderoso del momento. Habrá que ver también las consecuencias que una ley como SOPA tendrá para un país como el nuestro, donde ya es posible encarcelar tuiteros por “perturbar el orden público” y donde, además, ocupamos los primeros lugares de piratería en el mundo.

Nos gustaría saber situaciones como ésta qué opinión le merecen ¿Debe haber un control sobre los usuarios y los sitios de Interner? De ser así ¿Qué tipo de control considera usted que debería aplicarse?

Comienzan Ciberataques a Empresas que Apoyan la Ley SOPA

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Ante la oposición de los corporativos más grandes de internet (Google, Yahoo!, Twitter, Facebook, Paypal, AOL, Amazon, Mozilla) al proyecto de ley Stop Online Piracy Act (SOPA), el grupo de ciberactivistas Anonymous también pasó a la acción directa y atacó el sitio web de Sony Pictures, una de las grandes compañías que están a favor de esta polémica ley criticada por incluir mecanismos para “silenciar internet”.

Anonymous intervino en el perfil de la división fílmica de Sony en Facebook, mientras otros grupos conocidos como S3rver.exe, Anonnerd y N3m35151 publicaron videos en Youtube para demostrar el éxito de la operación en contra del gigante tecnológico japonés, creador de PlayStation.

Otras compañías que han expresado una posición de apoyo “con reservas” a la Ley SOPA son la Motion Pictures Association of America (MPAA) que agrupa a las grandes productoras de cine estadounidense y su similar en la industria discográfica, la Recording Industry American Asosciation (RIAA). Alrededor de estas dos grandes acaparadoras de los contenidos fílmicos y discográficos, orbitan otras 140 empresas que apoyan la Ley SOPA.

Hay compañías con una posición ambigua, como Microsoft Corporation que favorece en algunos puntos a la SOPA, mientras está en contra como miembro de la Business Software Alliance.

La Asociación de Software de Entretenimiento (ESA), representante de varias compañías de videojuegos en el Congreso de Estados Unidos mantiene también una posición ambigua.

Otras compañías como Disney Interactive, Konami y Namco Bandai han expresado su posición a favor de la ley SOPA.

El debate en Estados Unidos está cada vez más candente y se expresará en México y en otros países con fuerte influencia de la industria cinematográfica y del entretenimiento norteamericano. También Google, Facebook, Yahoo! y Twitter harán valer sus argumentos en contra de esta iniciativa que le da facultades al Departamento de Justicia norteamericano para criminalizar a todo sitio web que aloje contenidos ilegales, tanto dentro como fuera de Estados Unidos.

La Ley SOPA es diferente al Digital Millenium Copyright Act, que rige la persecución de la piratería en internet desde 1998. Esta acta sólo puede obligar a un sitio web a retirar el material ilegal. En cambio, la SOPA responsabiliza legalmente a los proveedores de internet, a los grandes buscadores, a las redes sociales y a las empresas de publicidad y de pago online a bloquear los servicios a escala mundial de toda web que esté investigada por el Departamento de Justicia.