10/10/2010

El feminicidio en Ciudad Juárez: atando cabos


Santiago Gallur Santorum/ Segunda parte

A finales de la década de 1990, empezaron a divulgarse los nexos entre el feminicidio de Ciudad Juárez, algunos policías locales y la mafia juarense, sicarios y secuestradores. Tres agentes federales que investigaban los vínculos de La Línea fueron detenidos por policías vinculados a ésta; fueron encarcelados en 1998 por secuestro: hubo testimonios de testigos que nunca aparecieron. Todos los datos que habían recabado estos tres agentes federales señalaban como integrantes de la citada organización secreta a Alejandro Castro Valles, primer comandante de la Policía Judicial de Chihuahua, y a Francisco Minjárez, jefe del Grupo Especial Antisecuestros y conocido protector de la mafia juarense. El diario Norte, de Ciudad Juárez (Huerta, Carlos, “Espera PGR expedientes de secuestros en Juárez”) llegó a publicar que los “… encargados del grupo antisecuestros de la Procuraduría de Justicia del Estado, Francisco Minjárez y Carlos Medina, figuraban como los principales operadores de las desapariciones forzadas en Ciudad Juárez (…) Cabe denunciar que son más de 196 desapariciones que se vinculan a Francisco Minjárez y su grupo, quien recibía órdenes del entonces jefe del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas, Francisco Molina Ruiz” (González, Huesos en el desierto, página 240).

Policías, asesinos de mujeres

Una prueba de la conexión entre la policía de Ciudad Juárez y los feminicidios es un testimonio recogido por Lourdes Portillo en su documental Señorita Extraviada. Portillo entrevista a una mujer, vecina de la ciudad, que se dirigió a una comisaría de Juárez por un conflicto vecinal. Después de ser retenida por no tener dinero para pagar la fianza, la llevaron a los calabozos; ahí fue violada por cuatro policías municipales, uno de ellos de sexo femenino (Portillo, Señorita Extraviada). Tras pasar más de 24 horas retenida, le advirtieron que, si hablaba, le pasaría lo que le había ocurrido a las otras chicas. Entonces le mostraron una serie de fotografías en las que, según esta mujer, se veía cómo éstos y otros policías violaban, pegaban, torturaban y vejaban de distinto modo a varias jóvenes. Al final, en las últimas fotografías se veían a todas las chicas muertas (Washington, Cosecha de mujeres, página 123). Los policías municipales acusados fueron arrestados en octubre de 1999, pero un juez los puso en libertad al considerar que las pruebas aportadas en su contra eran insuficientes (González, Huesos en el desierto, página 123).

Lilia Alejandra

Casi tres años después, el asesinato de una joven señaló una vez más la conexión entre negligencia policial y narcotráfico. La víctima, Lilia Alejandra García Andrade, tenía 17 años y dos hijos. Trabajaba en una maquiladora para costearse los estudios de periodismo. Fue asesinada en febrero de 2001. Su cadáver fue descubierto el 23 de febrero de ese año en un terreno cercano a la calle Rancho Agua Caliente. Nueve meses después, la Procuraduría General de la República (PGR) filtró un informe a la prensa sobre el caso, facilitado por la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés), con fecha del 5 de septiembre de 2001, en el que se decía que varios sicarios, al servicio de narcotraficantes, la secuestraron y la tuvieron retenida varios días. Algunos de los testigos que colaboraron con el FBI en este informe fueron amenazados después de su divulgación y tuvieron que abandonar la ciudad. Según algunos informantes, el 19 de febrero de 2001, varios días después de que desapareciera, vieron en la calle Rancho Becerra a una mujer (que posteriormente identificarían como Lilia Alejandra), dentro de un coche blanco, forcejeando con un hombre. Otro hombre, que se encontraba afuera vigilando, entró en el Teleservicio Domínguez, situado enfrente del coche. Mientras tanto, varios testigos llamaron a la policía hasta en dos ocasiones para que ésta hiciese acto de presencia. Los agentes que recibieron los avisos por radio decidieron no acudir, pues, según declararon posteriormente, pensaron que se trataba de una broma. El cadáver de Lilia Alejandra Andrade fue encontrado en un terreno del exgobernador Teófilo Borunda. Curiosamente, muy cerca de donde se localizó su cadáver se encuentra el bar Hooligan’s, del que fueron propietarios los Carrillo Fuentes, jefes del cártel de Juárez (González, Huesos en el desierto, página 244).

Después de haber estado desaparecida cinco días, se supo que, por esas fechas, el Teleservicio Domínguez había sido remodelado y que la policía encontró en el cuerpo de Lilia Alejandra residuos de un tipo de pegamento utilizado en la instalación de alfombras. Estos detalles carecerían de importancia de no ser por la información que recabó el FBI en su informe y que vincula al Teleservicio Domínguez con el narcotráfico, debido a que el propietario de dicho negocio está relacionado con Raúl, un conocido narcotraficante de la ciudad. En la investigación de la agencia estadunidense, se menciona el testimonio de una mujer, amiga de la esposa de uno de los empleados de Raúl, dedicado al empaquetamiento de drogas y la construcción de compartimientos en vehículos. Dicha testigo afirmó que, en una ocasión, Raúl le ofreció trabajar en el narcotráfico, pero advirtiéndole que para ello tenía que matar a alguien de su familia. La gente asesinada por este grupo de narcotraficantes es mutilada, lo que incluye arrancar los testículos o los senos de las víctimas (González, Huesos en el desierto, página 245). El cuerpo de Lilia Alejandra presentaba un pezón arrancado y marcas profundas en las muñecas, similares a las que dejan las esposas de policía (Fernández, La ciudad de las muertas, página 56). Hay que destacar que un número muy significativo de mujeres asesinadas en Juárez presentan amputación de alguno de los senos.

Funcionarios negligentes y encubridores

Existe un grupo de funcionarios que ha sido acusado de negligencia por instancias policiales y judiciales, por diversas organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales y por numerosas organizaciones civiles que estudian los feminicidios de Ciudad Juárez. Esta lista fue hecha pública por primera vez en el libro Cosecha de mujeres, de Diana Washington, en 2005. En él se señala de forma directa a aquellas personas que habían actuado de modo no profesional y sospechoso en las investigaciones de los feminicidios (Washington, Cosecha de mujeres, páginas 295, 296).

Es probable que los funcionarios de la lista formaron parte, en su momento, de una iniciativa definida por los principales responsables de los feminicidios: el evitar que se supiese quién había cometido los crímenes, fabricando a su vez “culpables” que permitiesen dar sensación de justicia a la sociedad civil. Podemos identificar un patrón de actuación de todos estos servidores públicos que trabajaban de forma conjunta para entorpecer las investigaciones, dentro del cual se establecería una especie de jerarquía de la negligencia, siendo inversamente proporcional la gravedad de la misma respecto del cargo que se ocupara. Todo estaba perfectamente estudiado para retrasar y paralizar las investigaciones sobre los asesinatos, actuando todos estos funcionarios a modo de cadena perfectamente sincronizada entre sí (Washington, Cosecha de mujeres, páginas 295, 296).

Empresarios: violación masiva

Con el paso del tiempo, se establecían los distintos pactos del narco con diversas autoridades policiales y militares encargadas de la lucha contra el narcotráfico. El cártel de Juárez era intocable. Su riqueza era tal que podía comprar todo y a todos; incluso podía adaptar la justicia y la guerra contra el tráfico de drogas a su favor. Sin embargo, todo parecía indicar que, en la ecuación policía-narcotraficantes, faltaba una incógnita, la cual ayudaría a entender el grado de impunidad que se vive en Ciudad Juárez y su por qué. Aquí fueron de nuevo esenciales algunos medios de comunicación, enemigos incuestionables de la impunidad, cuando difundieron el testimonio de una chica que había sido violada masivamente en una fiesta. Sus agresores sexuales fueron reconocidos por ella; eran figuras muy importantes y respetadas de la ciudad, entre quienes destacaban miembros de una importante familia que posee grandes empresas vinculadas al petróleo y al gas (Sánchez, La ciudad devorando a sus hijas).

El culpable perfecto

En 1995, el feminicidio de Ciudad Juárez ya era percibido por las autoridades y por la sociedad civil como un problema. De los responsables, no había ni un rastro. Sin embargo, pronto las propias autoridades fabricarían unos culpables que encajasen perfectamente en el perfil que se tenía. Había cierta prisa, ya que en el verano de 1995 aparecieron en Lote Bravo (un terreno semidesértico de la ciudad) los cuerpos de tres jóvenes de entre 17 y 20 años. Las tres eran morenas, delgadas, de pelo largo y de clase humilde. Poco después, el 3 de octubre de 1995, la Policía Judicial del Estado de Chihuahua detuvo a Abdel Latif Sharif Sharif, un químico de 49 años y de nacionalidad egipcia que se había mudado recientemente a Ciudad Juárez después de haber trabajado 20 años en Estados Unidos. Tenía antecedentes penales y 14 denuncias en juzgados estadunidenses por violación y atentados al pudor. Si a esto sumamos que una joven de la localidad lo había acusado recientemente de violación, secuestro y lesiones, tenemos al responsable perfecto para la policía (González, Huesos en el desierto, páginas 15, 16). Así, Sharif constituyó la primera pieza de una maquinaria que durante más de 10 años funcionaría a pleno rendimiento, creando teorías y pruebas físicas, mientras se destruían todas las posibles pistas y conexiones que pudieran implicar a los verdaderos culpables.

El diario de Richie

Ese mismo año, la policía municipal de Ciudad Juárez descubrió, en un cubo de basura del centro de la ciudad, un sobre con 10 hojas atadas con un cordón. Éstas estaban escritas a mano, en mayúsculas y tenían dibujos con escenas de sexo muy violentas, que acababan con la tortura y muerte de varias mujeres. Los textos recuerdan con gran precisión a algunas de las víctimas encontradas en Lote Bravo, ya que, incluso, se describen senos arrancados, estrangulamientos, golpes en diversas partes del cuerpo. Al final de las hojas, aparece una firma: “Richie”. Después de que parte de este texto se publicase en El Diario, se le empezó a denominar el Diario de Richie. A pesar de que la búsqueda de pistas por parte de la policía no condujo a nada, un año y medio después, en el verano de 1997, una nueva carta era encontrada. Ésta iba destinada a una adolescente que acabó suicidándose antes de leerla. No se sabe desde dónde se había enviado ni quién era el autor real, sólo una única coincidencia, la firma: “Richie, el violador de chiquillas y adolescentes” (Washington, Cosecha de mujeres, página 158).

El contenido del texto, que estaba escrito en mayúsculas y lleno de faltas de ortografía, tenía fecha del 27 de julio de 1997, y decía: “Berenice, mi reina, te espero el domingo 3 de agosto […] quiero festejar mi cumpleaños contigo […] abordarás a dos pequeñas de 13 y 14 años, les darás cocaína y las llevarás a la casa de ladrillos de la otra vez. […] Las violaremos y tú llevarás una bolsa de cocaína por la avenida Juárez, frente a Joe’s Place. […] Cuento contigo, mi reina. No me la juegues gacho porque correrías el riesgo de que te pasara lo que a Silvia Guadalupe y a Miriam […] No juegues como jugaron las del Lote Bravo. No quiero que abras la boca para nada. Si no, serás violada por varios hombres […] Recuerda que le gusta violar a las mujeres […] Las agarra del cuello, las jala para atrás hasta que sus huesos se rompen y disfruta mientras ellas mueren”. Posteriormente, se supo que el diario había sido escrito por un narcotraficante de la ciudad que tenía importantes conexiones con la policía: Alejandro Máynez (Fernández, La ciudad de las muertas, páginas 64-66; Ronquillo, Las muertas de Juárez).

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Fuentes

Huerta, Carlos, “Espera PGR expedientes de secuestros en Juárez”, Norte, 10 de marzo de 2002.

González Rodríguez, Sergio, Huesos en el desierto. Barcelona, Anagrama, 2002.

Portillo, Lourdes, Señorita Extraviada. México, 2001.

Washington Valdez, Diana, Cosecha de mujeres: safari en el desierto mexicano. Toda la verdad sobre los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez y Chihuahua. México DF, Océano, 2005.

Sánchez, Alejandra y José Antonio Cordero, Bajo Juárez. La ciudad devorando a sus hijas. México, 2006.

Ronquillo, Víctor. Las muertas de Juárez. Crónica de los crímenes más despiadados e impunes de México. México DF, Editorial Planeta Mexicana, 1999.

* Doctorante en historia contemporánea por la Universidad de Santiago de Compostela, España

Fuente: Contralínea 203 / 10 de Octubre de 2010

Televisa: imperio asediado

Jorge Melendez Preciado

La alternancia fue, en lugar de un cambio desfavorable, la bendición para la televisora más importante de México. Lejos de ver mermado su poder, lo aumentó por los favores de Vicente Fox y Felipe Calderón. Por eso, en sus emisiones, las grises y fallidas políticas de ambos señores fueron no sólo aceptadas y justificadas, sino elogiadas. La crítica fue mínima, para no verse y sentirse complacientes.

Ya sabemos que Fox les dio, a través de Marta Sahagún, casi todo lo que pidieron: baja al 10 por ciento del tiempo oficial, apoyos para crecer y, sobre todo, cabildear para que saliera adelante la ley Televisa. Ésta fue frenada en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyas resoluciones todavía no son acatadas por quienes debieran.

Calderón, por medio de Luis Téllez y Juan Molinar, posibilitó que la empresa de Azcárraga comprara acciones de televisión por cable, haciéndose de la vista gorda por la acumulación de frecuencias. Al no poder captar más dinero por campañas políticas, el Ejecutivo destinó la mayoría de los 10 mil millones que ha erogado en propaganda, de 2007 a 2009, al mencionado consorcio, y, además, le otorgó la licitación 21 en una bicoca: 180 millones de pesos. Otros jugadores que participan en la fibra óptica para hacer el cuádruple play (video, televisión, telefonía domiciliaria y celular), por un tramo similar, deben erogar casi 5 mil millones de pesos, es decir, 30 veces más.

Hay más facilidades donde ha participado el Congreso –algo similar ocurrió en la aprobación inicial de la famosa ley Televisa–. Por ejemplo, el exentar el pago de derechos por 1 mil 800 millones de pesos, en los siguientes dos años, a quienes utilizan las telecomunicaciones mexicanas. Pequeñeces en un momento que el dinero escasea, según el irritable Ernesto Cordero, encargado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Convocados a la Cámara de Diputados para que explicaran (es un decir) las resoluciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), que otorgaban las concesiones a Televisa-Nextel, los que encabezan dichos organismos, Juan Molinar y Mony de Swaan, de la SCT y Cofetel, respectivamente, hicieron malabares para tratar de explicar su autoritarismo. Recordemos que el segundo fue impuesto en su cargo luego de tener como experiencia única en el ramo ¡ser asesor del señor Horcasitas!

Pero, repentinamente, tres jueces otorgaron amparo para evitar que se entregue el tramo del espectro 1.7 de gigahertz.

La primera en dar un fallo al respecto fue Guadalupe Rivera, encargada del Juzgado Cuarto en Materia Administrativa; luego Mónica Soto, del Décimo Administrativo, y el tercero, el 27 Civil.

La reacción de Mony fue estridente. Dijo que de no poder hacer la entrega de la concesión el 31 de octubre, la empresa Iusacell, ligada a TV Azteca, deberá pagar 1 mil millones de pesos, ya que eso se perderá el gobierno en 2011. Algo insólito si únicamente los ganadores iban a pagar 180 millones de pesos.

Además, de Swaan señaló que de haber algún problema, Nextel, de origen estadunidense, ya no invertiría más en nuestro país, pues dicha industria no puede estar a la espera de utilizar sus capitales, y que dábamos un mal ejemplo ante la comunidad internacional.

No importó al especialista al vapor lo que opinaron antes una serie de organizaciones y expertos: lo mismo la Asociación Mexicana del Derecho a la Información, los especialistas Gabriel Sosa Plata y Raúl Trejo Delarbre, y legisladores como Javier Corral y Porfirio Muñoz Ledo; menos, las impugnaciones que recibió en San Lázaro.

Es un ejemplo clarísimo de que, para los funcionarios actuales, los puntos de vista de los mexicanos tienen poco o nulo valor. Lo que interesa es el apoyo al poder mediático predominante (Televisa) y los que imponen la economía del orbe (Nextel).

Pero además, en la SCT no hicieron caso de sentencias anteriores que en el mismo sentido –detener el proceso– emitieron jueces en Acapulco y Matamoros. En uno de los casos, se alegó que no se notificó a tiempo; en otro, que no llevaron la documentación al sitio indicado. Algo que suena a burla colonial.

Y, sabemos, hay más de 60 litigios al respecto. Mony, nuevamente, dice que son chicanas de Salinas Pliego, el de Azteca, pero evita referirse a que los primeros en mostrar claramente las fallas y tergiversaciones del proceso fueron, como siempre, los defensores de la pluralidad televisiva. Desenlace obvio: los ciudadanos son inexistentes para la burocracia.

Felipe ha pregonado en telecomunicaciones su triple “C”: convergencia, competencia y cobertura; algo realmente ausente en cuatro años. Más bien, la discrecionalidad es lo típico. Ya lo vimos fortaleciendo al canal 11, sin tomar en cuenta propuestas culturales amplias.

Las resoluciones judiciales toman mal parada a Televisa. Ello porque hay líos en un sector que dominaba a placer y era su mina de oro: el futbol.

Por un lado, el equipo Monterrey salió de las ondas televisas, pues desea recibir más dinero por la transmisión de sus encuentros. Esto hizo enojar a quien controla el 70 por ciento de las proyecciones. Ahora se quiere demandar a los motejados rayados del Norte.

En otro frente, los seleccionados de la patabola, luego del juego contra Colombia –¡de hueva! –, fueron descubiertos en una encerrona con mujeres en un hotel. Ellos alegan que esto ocurrió después de la concentración, por lo que pueden hacer de su vida privada lo que les plazca. Algo correcto, pues nadie debe ser un esclavo en pleno siglo XXI. Pero los jefes de ese deporte, nombrados por la multicitada televisora, repartieron castigos al por mayor. Trece de los sancionados se han rebelado y, mediante una carta, se oponen, en el fondo, a Televisa.

Por si algo faltara, Laura Bozzo, la conductora peruana, firmó con Chapultepec 18 para hacer su chou, en el cual exhibirá las miserias humanas.

Azcárraga tercero ha entrado en su etapa de incompetencia. El futuro dirá si empieza a mermar un poder que aumentó con el Partido Acción Nacional. ¿Será Peña Nieto la salvación?

jamalenedez44@gmail.com

Fuente: Contralínea 203 / 10 de Octubre de 2010

Oficio de papel


Miguel Badillo

A César Nava lo persigue el escándalo. Y no me refiero a su vida privada, ventilada en las publicaciones del corazón… Aunque fue precisamente en una de esas revistas en donde se supo que el presidente del Partido Acción Nacional (PAN) adquirió un lujoso departamento en Polanco por alrededor de 7 millones de pesos, cuando su valor real es de unos 20 millones.

Las primeras preguntas que la prensa hizo fueron ¿de dónde, el exabogado general de Petróleos Mexicanos (Pemex) y exsecretario particular de Felipe Calderón, obtuvo el dinero para adquirir dicho inmueble?, ¿por qué lo adquirió supuestamente a un precio de 7 millones de pesos, cuando esta cantidad representa menos del 50 por ciento de su valor real?, ¿acaso el pago restante se hizo en efectivo y por ello no aparece en la escritura de compra-venta?

Una explicación a esas interrogantes podría estar en los cargos y responsabilidades que ha desempeñado César Nava en su corta carrera de servidor público. Concretamente, en su paso por Pemex y por la Secretaría de Energía en el gobierno del también panista Vicente Fox.

Fue Contralínea la que dio a conocer, por primera vez, en 2005, las acusaciones por fraude, prevaricato y daño patrimonial que se hicieron en contra de Nava ante la Secretaría de la Función Pública, cuando se desempeñaba como abogado general de la paraestatal. El trabajo de Ana Lilia Pérez (Camisas azules manos negras: El saqueo de Pemex desde los Pinos, editorial Grijalbo) señalaba que abogados de la paraestatal, coludidos con Marcelo Montiel Montiel, exalcalde de Coatzacoalcos, Veracruz, habían planeado un fraude a Pemex Petroquímica para demandarle un millonario pago de impuestos ilegales que implicó el embargo y paralización de las plantas productoras, con daños económicos aún no cuantificados, además de un pago ilegal de 220 millones de pesos, cuyo destino se desconoce.

Antes de que concluyera el proceso fraudulento, uno de los abogados involucrado, Rogelio Martínez Hernández –entonces apoderado legal de Petroquímica Cosoleacaque–, reportó el asunto a Francisco Barrio Terrazas, titular de la entonces Secretaría de la Contraloría y Desarrollo Administrativo (Secodam, hoy Secretaría de la Función Pública), y al presidente Vicente Fox.

El excontralor Eduardo Romero Ramos fue el responsable de archivar el expediente, después de que Martínez Hernández denunciara por corrupción a Nava ante el mandatario mexicano.

Como se describe en Contralínea del 7 de junio de 2005, el entonces alcalde de Coatzacoalcos y exdiputado priista, Marcelo Montiel Montiel, presentó una denuncia contra Pemex Petroquímica para demandar el pago de impuestos de predial y de traslado de dominio, desde 1997 a esa fecha, en todas las instalaciones que la paraestatal tiene en Veracruz. La denuncia era improcedente, pues al ser instalaciones de una paraestatal, ninguna estaba sujeta a gravamen. De ello conocían las autoridades estatales y los funcionarios de Pemex, ya que, en 1997, el gobierno de Veracruz emitió un documento en donde se exime a la empresa de todo gravamen.

En el oficio DGI/DATEF/SU8/000066/97 del 14 de agosto de 1997, el director general de Ingresos de la Secretaría de Finanzas y Planeación de Veracruz, Miguel Álvarez de Asco, notificó a Mario González Petrikowsky, subdirector de Administración y Finanzas de Petroquímica, que “no son sujetos obligados al pago de dicho gravamen las filiales de Pemex –Petroquímica, Petroquímica Cangrejera, Petroquímica Morelos, Petroquímica Pajaritos, Petroquímica Cosoleacaque y Petroquímica Escolín– de conformidad con lo estipulado en los artículos 90 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 3º fracción II, y 46 fracción II inciso a de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal”.

Aunque la demanda que presentó Marcelo Montiel era improcedente, se le dio trámite con la complicidad de los funcionarios de Pemex. Entre demandante y demandado se registraron graves irregularidades para crear este fraude contra la paraestatal. Por parte del ayuntamiento, por ejemplo, aunque el municipio cuenta con un departamento jurídico y, de acuerdo con la Ley de Municipios, a ellos compete atender la demanda, Marcelo Montiel Montiel contrató a un despacho de abogados propiedad del contador público Jesús Antonio Macías Yazegey, a quienes pagó 44 millones de pesos por dos notificaciones notariales. En Pemex, las irregularidades alcanzaron a su abogado general César Nava y a un grupo de litigantes bajo su mando, entre ellos Héctor Durán Benítez, jefe de la Unidad de Servicios Jurídicos en Petróleos Mexicanos; Juan Agustín López Huesca, jefe de la Unidad Jurídica de Pemex Petroquímica, y Martínez Hernández, jefe de la Unidad Jurídica de Petroquímica Cosoleacaque.

En abril de 2002, Marcelo Montiel presentó la denuncia contra Pemex Petroquímica. Mientras se fraguaba el fraude, Rogelio Martínez Hernández denunció el ilícito y la complicidad ante la Presidencia de la República y la Secodam. Tales denuncias –cuya copia posee Contralínea– confirman la intención de los funcionarios federales panistas por proteger a Nava.

El 24 de mayo de 2002, Martínez Hernández presentó una denuncia ante el Órgano Interno de Control de Petroquímica Cosoleacaque y fue turnada al Órgano Interno de Pemex Petroquímica. En ella se habla del posible daño patrimonial contra Pemex a través del cobro indebido de impuestos. El 18 de junio de 2002, el entonces abogado general de Pemex ordenó a los abogados negociar antes de que el caso concluyera en tribunales. Esto mediante un dictamen que indica: “Se concluye que es conveniente negociar el pago de impuestos de traslación de dominio determinado por el ayuntamiento de Coatzacoalcos”. Y es que, según Nava Vázquez, “los bienes de las empresas filiales no son propiedad de la Federación”; es decir, para el abogado, las instalaciones de Petroquímica no eran parte de Pemex.

Los argumentos violaron la Constitución y faltaron a la Ley General de Bienes Nacionales, que en su artículo primero establece que el patrimonio nacional se compone tanto de bienes de dominio público de la Federación y de bienes de dominio privado de la Federación.

Un mes después de que César Nava autorizara el ilegal pago de impuestos, el abogado Rogelio Martínez recibió el oficio 18/578.1/338/02, donde el Órgano Interno de Control le notifica que se dio por concluida su denuncia y se “decidió archivar el asunto”.

Por esos mismos días, César Nava despidió al abogado Rogelio Martínez. El 4 de agosto de 2002, Martínez envió una carta a Francisco Barrio Terrazas, entonces titular de la Secodam, en la que le detallaba el fraude contra Pemex y que, por denunciarlo ante los órganos internos de Control, fue despedido.

Si alguna autoridad quiere saber de dónde pudo salir el dinero para la adquisición del departamento de Polanco, podría empezar por buscar en los archivos de Pemex, cuando César Nava se desempeñó como abogado general.

Fuente: Contralínea 203 / 10 de Octubre de 2010

El mendaz García Luna de la SSP


Álvaro Cepeda Neri

Cordero, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; Lujambio, de la Secretaría de Educación Pública; Lozano, de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, y hasta los que andan por la libre: el nuevo “periodista” Manuel de Jesús Espino (cuyo texto amenazante contra el suscrito es una joya de inquisitorial censura e intolerancia); Santiago Creel y Ramírez Acuña, creen que uno de ellos será coronado candidato del Partido Acción Nacional (PAN) a la Presidencia de la República… que perderán en la elección dentro de año y medio. No quieren darse por enterados de que el verdadero poder tras el trono, derrumbándose de Calderón, es el policía Genaro García Luna, adueñado de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), que funciona como las SS y la Gestapo, y donde se manejan miles de millones de pesos sin el menor control. El nazi Goebbels “fue un mentiroso profesional”. Heinrich Himmler, dueño de las temibles policías de la SS y con mucho que ver en la Gestapo, acompañó en sus perversidades a Hermann Göering.

A ellos tres debe su personalidad García Luna, quien parece ser el auténtico heredero de Calderón para aspirar a la candidatura presidencial del PAN, si de plano la evolución del militarismo calderonista ha de recrear al nuevo Victoriano Huerta. Al fin y al cabo, el Coloso exhibido en el carnavalesco espectáculo para burlarse del bicentenario está inspirado en el matón huertista Benjamín Argumedo (confesó el escultor al reportero Arturo Cano de La Jornada, 17 de septiembre de 2010; en esta misma edición, Pablo Moctezuma Barragán nos ilustra sobre ese contrarrevolucionario y traidor, en la sección El correo ilustrado).

Y es que, por enésima vez, García Luna montó un espectáculo (con su vocera y Facundo Rosas), haciendo parecer como hazaña el rescate de cuatro periodistas en Gómez Palacio, Durango, que entre el 26 y 31 de julio pasado fueron levantados. Ellos fueron puestos en libertad por los delincuentes, pero García Luna se atrevió, con harto cinismo, a presumir que sus policías, dirigidos por él y Luis Cárdenas (su segundo a bordo) los habían rescatado. Uno de ellos, Alejandro Hernández Pacheco, camarógrafo de televisión, lo desenmascaró. Con precisión, el columnista Miguel Ángel Granados Chapa (Reforma, 17 de septiembre de 2010) da cuenta y razón de las mentiras del titular de la SSP, quien una vez más confirma que es un funcionario mendaz (mentiroso descarado). Y al firmar que el secuestro por sicarios del cártel de Sinaloa los ha expuesto a venganzas de esos delincuentes, Hernández decidió pedir asilo, con su familia, pues considera que peligra su vida.

Peligra porque desmintió a García Luna (su vocera ha enviado “aclaraciones”, que son más mentiras) y ya sabemos cómo se las gasta el protegido de Calderón, quien vive en la más completa impunidad, muy a pesar de los abusos del poder policiaco con que se desempeña desde hace 10 años (pues brincó del foxismo al calderonismo), y elevado a su nivel de incompetencia, es cuando más apoyo presidencial tiene. En sus comparecencias, los legisladores federales inexplicablemente han aprobado su desempeño. Es cierto que Calderón odia a quienes ejercen las libertades de prensa en el contexto de los derechos y garantías constitucionales, y más cierto es que García Luna (con el exvocero presidencial Max Cortázar y su pandilla de directores de comunicación de las dependencias federales), para quedar bien con su jefe, tiene al periodismo independiente en la mira de sus abusos. “Nos utilizaron al cubrirse de gloria ellos [García Luna y sus policías] y nos usaron para pararse el cuello nada más”, declaró Hernández Pacheco.

cepedaneri@prodigy.net.mx

Príncipe democrático o déspota


Marcos Chávez

Quien se transforma en príncipe con la ayuda de los nobles conserva su poder con mayores dificultades que quien lo logra con la ayuda del pueblo. Se trata de un príncipe rodeado de muchos que se consideran sus pares, así que no logrará ni gobernar ni administrar las cosas

Maquiavelo, El príncipe

Durante el 71 aniversario de la fundación del Partido Acción Nacional (PAN), Felipe Calderón señaló, enfático: “Porque es válido, porque es legítimo, honesto, necesario, vamos nuevamente a la conquista del poder y de la voluntad de los ciudadanos”. Al margen de que sea “legítimo, honesto, necesario” (¿para quién, ante quién, qué supuestos los amparan?), el esfuerzo que tendrá que llevar a cabo Calderón y su partido para lograr tal propósito será, sin duda, titánico.

No será un día de campo. Será una ingrata tarea cuesta arriba, fatalmente empinada. Pero antes de iniciarla, Felipe Calderón y el partido de la derecha radical clerical tendrán que llegar al fondo del abismo, en el cual continúan despeñándose abruptamente; ver cómo queda la osamenta de su credibilidad ante la sociedad y, luego, evaluar su capacidad y talento para “conquistar” por tercera vez “la voluntad de los ciudadanos”. El rasero de sus posibilidades efectivas dependerá de la evaluación que realice la población de los gobiernos panistas, en especial del calderonista. Y el balance, iniciada la segunda mitad de este último, no es el más alborozado; es francamente siniestro.

Sólo un cínico, un ingenio irredento, un amnésico o quien padezca la alteración de la realidad, fingidas o verdaderas, puede olvidar que, en gran medida, los gobiernos panistas son producto de anomalías históricas. El rústico Vicente Fox aprovechó la oportunidad para quitarse de encima a los déspotas priistas neoliberales del gobierno, arrojándose, en mala hora, a brazos peores, los de la ultraderecha, igualmente neoliberal y nostálgica del clericalismo virreinal, decimonónico e imperial. El silvestre Felipe Calderón, de un descarado fraude electoral. Ambos tuvieron su oportunidad para afianzarse políticamente y tratar de arraigar su retrógrada visión del mundo, más allá sus bastiones conservadores, misión de suyo imposible, en virtud de los históricos anhelos de las mayorías de ir siempre hacia delante, en pos de mayores libertades, de la democracia participativa y de economías equitativas, socialmente incluyentes y soberanas. Eventualmente, en una especie de martirologio, sólo aceptan sus temporadas en el tormentoso infierno paradisiaco. Desdichadamente, y para fortuna de otros, dilapidaron rápidamente el asentimiento social.

En dicha reunión, Felipe Calderón añadió: “Somos una fuerza, porque somos partido político, no academia ni horda ni grupo de presión ni fábrica de insolencias”. Traicioneras palabras surgidas desde su escatológico inconsciente. Porque, más que un “partido político”, los panistas se han comportado como una caterva iletrada, valga el pleonasmo, como una opulenta “fábrica” de desvergüenzas. Vicente Fox, el sicótico Felipe Calderón, sus gabinetes, la oligarquía y las iglesias, especialmente la católica (Norberto Rivera, Juan Sandoval, Hugo Valdemar y demás hordas que pisotean las leyes con la complacencia del gobierno), son los principales responsables del descrédito de sus gobiernos. Quehacer en el que son acompañados por los gobernadores y munícipes panistas.

Como jefe del Ejecutivo, Felipe Calderón ha actuado como un déspota. Representa la visión más negativa del líder y del antiguo sistema político mexicano, con su abusivo ejercicio del poder, ante la complicidad de los poderes Legislativo y Judicial que no cumplen con su función de contrapeso, y la inexistencia de otros mecanismos institucionales que caracterizan a un régimen democrático y que sirven para limitar los excesos de los diferentes órdenes de gobierno.

Sus reacciones son irascibles, desequilibradas, impacientes, despectivas y descalificadoras en contra de quienes no comparten su visión ni están dispuestos a alinearse detrás de su gobierno, actitudes que revelan sus tentaciones autoritarias empleadas para chantajear, presionar, descalificar, reprimir verbal y físicamente a los disidentes, con cualquier medio para alcanzar sus fines, sean o no institucionales. Con su decisión por mantener en las calles a los militares en su ilegal lucha contra el narco, ha tolerado y protegido sus tropelías, junto a las cometidas por las policías federales, pese a su gran desprestigio y rechazo nacional e internacional; su pretensión por reformar el artículo 29 constitucional para suspender las garantías en los estados, municipios o regiones donde el crimen organizado ha rebasado a las autoridades; la denuncia en el Senado de la posible existencia de “escuadrones de la muerte” en Tamaulipas, Michoacán, Sinaloa, Jalisco, Guerrero y Quintana Roo; las inmunes y criminales agresiones cometidas en contra de los indefensos habitantes de San Juan Copala, Oaxaca, por los paramilitares del Movimiento de Unificación y Lucha Triqui y la Unidad para el Bienestar Social de la Región Triqui ilustran lo anterior. Su irónico desprecio ante las críticas quedó evidenciado en su charla de café con Joaquín López Dóriga, uno de sus desinformadores-defensores, uno de los porros de Emilio Azcárraga, dueño del monopolio Televisa, que ha labrado su fortuna a la sombra de los regímenes priistas y panistas: “A cada rato vienen a decir que las violaciones a derechos humanos del Ejército y una serie de cantaletas que también ya empiezan a cansar, que no son ciertas, porque se respeta la dignidad de los criminales, y se les pone ante el juez y todo”.

Gobierna sin rendir cuentas a nadie o sin que nadie le obligue, más allá de la escenografía. Carece de los escrúpulos democráticos respetuosos de la legalidad al momento de torcer las leyes, violar impunemente la Constitución y permitir que lo haga su Corte, tal y como sucede en equipo: la oligarquía, a modo de ejemplo, los dueños de las televisoras o los banqueros, la iglesia, los rabiosos grupos conservadores. Javier Lozano aplica el garrote. El delincuente Juan Molinar se niega a cumplir la resolución de un juez administrativo que le mandó a suspender el regalo que Felipe Calderón, los panistas y los priistas quieren darle a Televisa y Nextel. Las empresas energéticas (Petróleos Mexicanos) entregan contratos a los empresarios como si fueran papas fritas. Felipe Calderón gobierna bajo las sombras de la corrupción que gravitan a su entorno. A las demandas de información se responde: “No cuentan con presupuesto de recursos federales” para darla a conocer o se encuentra sujeta a “leyes y normas de confidencialidad”. Ha expulsado a los ciudadanos de nuestra república bananera. Con el carnaval del centenario-bicentenario, excluyó a la chusma de la plaza pública. Fue el “símbolo” de la democracia bárbara de Felipe Calderón y el sistema político. No le importa que haya fracturado y polarizado a la sociedad y la ha puesto al borde de la guerra de clases. En otras circunstancias, su manera de gobernar ya hubiera destruido el orden liberal. Pero no se puede devastar lo que no existe.

Lo que le reventó el hígado a Felipe Calderón de la carta de El Diario, de Ciudad Juárez, fue que puso al descubierto la naturaleza de su mandato: “El primer mandatario, para conseguir la legitimación que no obtuvo en las urnas, se metió –sin una estrategia adecuada– a una guerra contra el crimen organizado sin conocer, además, las dimensiones del enemigo ni las consecuencias que esta confrontación podría traer al país. Introducidos sin pedirlo en el conflicto, los mexicanos –y de manera particular, los juarenses– han estado al garete de decisiones erróneas que terminaron llevándoselos en medio, con los resultados ahora conocidos y, sobre todo, abominados por las mayorías. El Estado como protector de los derechos de los ciudadanos –y, por ende, de los comunicadores– ha estado ausente en estos años de belicosidad, aun cuando haya aparentado hacerlo a través de diversos operativos que en la práctica han sido soberanos fracasos”. Los narcos son “las autoridades de facto”. Estamos “frente al vacío de poder”. “No hay las garantías suficientes”. De “víctimas”, pasamos a “verdugos”.

Felipe Calderón está lejos de encarnar la dignidad de un príncipe democrático, según la expresión del politólogo italiano Sergio Fabbrini (El ascenso del príncipe democrático. Quién gobierna y cómo se gobiernan las democracias, Fondo de Cultura Económica, Argentina, 2009). A ese jefe de gobierno que en una democracia, delegativa y no participativa, es elegido por los votantes, en calidad de ciudadanos, como su representante virtuoso; a quien le conceden el poder y esperan que las decisiones sean tomadas en su nombre, no contra ellos. Su libre elección guarda, al menos, dos atributos fundamentales: genera las condiciones adecuadas para movilizar a los ciudadanos y de los grupos sociales excluidos o excluidos por sí mismos; ofrece la posibilidad de integrarlos a la política nacional institucionalizada, y crea las premisas de la responsabilidad política, en un contexto institucional en el cual las decisiones del poder son compartidas, no divididas, con los poderes Legislativo y Judicial.

Aunque el ejercicio del Poder Ejecutivo sea personalizado y se disponga de un cierto margen de autonomía, concedido para tratar de alcanzar las soluciones colectivas, asociadas a los problemas de pertenencia, seguridad, libertad y justicia, éstos son limitados por la existencia de instituciones sólidas que lo controlan, por leyes que impiden sus excesos, por mecanismos que les obligan a rendir cuentas y fijan claramente sus sanciones. Una democracia sólida tiene la capacidad para garantizar dos circunstancias simultáneamente: la toma de decisiones y la eficacia de un líder, compartida por su equipo. Para ese jefe del Ejecutivo sus funciones están subordinadas a los ciudadanos, al principio de mandar obedeciendo, como en su momento nos recordaron los zapatistas, en una lección de democracia. Esa clase de príncipe es un generador de símbolos, no sólo de acciones, que orientan de las acciones públicas y construyen una atmósfera de pertenencia, de sentimiento colectivo y vinculación con la sociedad.

En esa tesitura, el líder democrático alcanza su legitimidad y preserva la honorabilidad de su cargo a través del consenso que otorgan los electores, el cual le ofrece el espacio y las condiciones políticas necesarias para que pueda alcanzar sus fines y gobernar sin grandes conflictos, más allá de los intereses y necesidades de los votantes que lo eligieron. “Inclusión de los intereses de todos” (Fabbrini) es la divisa de una democracia ante su sociedad plural, con preocupaciones diversas e incluso antitéticas. “El voto iguala” (Fabbrini) y los regímenes democráticos crean las condiciones y las institucionales para que los distintos sectores de la población puedan hacerse escuchar, defender sus intereses e influir en las decisiones del gobierno.

El pluralismo, social, político e institucional constituye la verdadera esencia de una democracia liberal.

Fuente: Contralínea 203 / 10 de Octubre de 2010

Calderón y Castañeda, por la censura previa


Álvaro Cepeda Neri

Los homicidios y ataques más recientes al ejercicio de las libertades de prensa, como derechos constitucionales, en nuestro país, de y para todos los mexicanos como es el caso de El Diario, de Juárez (allá en la cabecera del municipio de Juárez, donde las instituciones gubernamentales reinan, pero no gobiernan), han provocado opiniones y hasta consejos sobre cómo deben actuar los periodistas respecto a la información y crítica en torno a los hechos, casi siempre sangrientos con asesinatos diarios que generan la violencia creciente desatada por las delincuencias, cuyo factor común es el narcotráfico.

Los funcionarios federales que encabeza Calderón, quien cada día ya representa sólo un inquilino en Los Pinos amparado en la burbuja militar que parece un golpismo soldadezco (el secretario de la Defensa hasta discursos pronuncia respecto a que los uniformados de las tres fuerzas están ganando la batalla, a pesar de sus acciones mayoritariamente fallidas, pues los matones al servicio de los narcos llevan la delantera), recomiendan que los periodistas de la prensa escrita, los de radio y televisión ejerzan la censura previa que la Constitución expresamente prohíbe implantar. No lo han hecho del todo efectivo, pero sus sugerencias se encaminan a ese objetivo.

En una entrevista, como comentarista de planta del programa de José Cárdenas (el lunes 20 de septiembre), también dijo que los periodistas, en el caso de El Diario, pero extensivo al demás periodismo, mejor se impongan la autocensura previa y no informen sobre esa violencia que controla la vida pública en varias partes del territorio, y está convertida en un gobierno contrario a los principios constitucionales (artículo 136 de nuestra Ley Suprema). Castañeda y Calderón tienen derecho a pensar y expresarse de esa manera, pero el periodismo democrático y republicano tiene el deber de dar cuenta y razón de todo lo que sea información.

Proponer la censura previa, como Calderón, es incurrir en otra conducta anticonstitucional, aunque ejerza la libre expresión. En cuanto a Castañeda (siempre soberbio y hablando como un dios bajando en el escenario: deux ex machina), que nos otorga este consejo de la autocensura, supuestamente porque no vale la pena exponerse por informar, debe decirse en contra que por encima de todo está el deber del periodista de cumplir con su trabajo y toca a las autoridades dar las garantías para que todos los mexicanos ejerzan esas libertades y para recibir información sobre los hechos de violencia del narcotráfico y de acciones militares-policiacas para impedir que las delincuencias interrumpan la paz pública. Esto para que todos los mexicanos ejerzan sus derechos a plenitud. Y no recomendar que se suspendan, porque en una de esas piden que el golpe militar imponga la suspensión constitucional para establecer un gobierno contrario al imperio de la ley.

cepedaneri@prodigy.net.mx

Musacchio: Ciudad quebrada en 1985

Álvaro Cepeda Neri

Una nueva edición del libro Ciudad quebrada (con el subtítulo Consecuencias del terremoto de 1985), del periodista sonorense Humberto Musacchio López, está no dentro del mercado, sino fuera de éste, ya que está siendo distribuido gratuitamente por la asociación civil Para Leer en Libertad. Publicado en 1995 por la editorial Joaquín Mortiz, este texto, con 23 secciones, es reeditado una década después del terremoto que sacudió las entrañas de la capital del país y el asiento de los tres poderes federales. Y, con ese terremoto, sus habitantes sobrevivieron y sufrieron: 14 mil muertos y cientos de miles de derrumbes, la más trágica, devastadora, dramática y aterradora situación que haya tenido la ciudad desde su fundación.

Humberto Musacchio hace un reportaje de aquella catástrofe. Recorre lo que sucedió entonces, pues escribe 10 años después como si fuera el 19 de septiembre de 1985… a las 7:19, cuando los movimientos oscilatorios y el jalón trepidatorio destrozaron el corazón de la ciudad de México. Fue un infarto telúrico que está registrado en las páginas del libro, como si éste fuera un electrocardiograma. Nada quedó fuera y lo consignó su autor al poner el acento en la tardía respuesta de los gobernantes ante la terrible magnitud del problema, que empezaron a ir resolviendo los ciudadanos a los que unió la desgracia colectiva.

Es una prosa indignada por la ineficacia gubernamental y conmovida por los actos individuales y colectivos de los mexicanos que, de inmediato, aun con las réplicas del terremoto y sus catastróficas consecuencias, socorrieron a las aterrorizadas víctimas del macabro sacudimiento que conmocionó a todo el país, mientras los pobladores del Distrito Federal no se reponían ni del susto ni de las informaciones terribles sobre hechos, a duras penas, cicatrizados. Esa historia nos la cuenta Humberto Musacchio en este estremecedor libro que capturó lo que pasó hace 25 años y que es una “desgracia y enseñanza” (y advertencia), como escribió el periodista Albert Camus en La peste. Como que ese terremoto fue una peste para los mexicanos.

Es un trabajo periodístico por los cuatro costados, apegado al periodismo de investigación, sobre las devastadoras e “incontrolables fuerzas de la naturaleza, pero, sobre todo, de la especulación inmobiliaria, de la corrupción, la irresponsabilidad y la ignorancia de legiones de funcionarios que tienen en sus manos a una población privada de derechos políticos… esos gobernantes han propiciado el crecimiento inmoderado de la capital de la República”. Un libro cuyo contenido (y nueva presentación) es documento de una ciudad que, reconstruida, quedó quebrada para siempre.

Ficha bibliográfica:

Autor: Humberto Musacchio

Título: Ciudad quebrada

Editorial: Para Leer en Libertad, 2010

cepedaneri@prodigy.net.mx

Fuente: Contralínea 203 / 10 de Octubre de 2010

Los derechos humanos en los festejos del bicentenario y el centenario


Ana Luisa Nerio Monroy

Ana Luisa Nerio Monroy*

Durante este año se ha dicho y escrito mucho del significado de la conmemoración del bicentenario de la Independencia de México y del centenario de la Revolución Mexicana. No estamos en contra de que se difunda la historia del país, su riqueza cultural y artística, lo que se critica es la óptica desde donde se plantean los festejos, pues la mayor parte de las actividades resulta de poca trascendencia si se toma en cuenta la situación tan compleja que vive el país, particularmente en lo que a los derechos humanos se refiere.

La supuesta racionalidad económica y uso óptimo de los recursos, presumidos por los gobiernos de origen empresarial (como el de Calderón Hinojosa), quedan a debate por los millonarios gastos realizados a cargo del erario en medio de un contexto de crisis económica. El gobierno federal ha reservado, hasta 2021, la información de los gastos del bicentenario. Así, viola el derecho a la información y su obligación en materia de transparencia y rendición de cuentas.

De acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación, el Fideicomiso del Bicentenario ha incurrido en gastos y en contrataciones irregulares de personal y de servicios. Muchos de los beneficiados de los contratos están ligados con grandes empresas, como Televisa y TV Azteca. Las mismas que utilizan el poder de los medios de comunicación para coartar la libertad de expresión y limitar el derecho a la información de la población al manejar, de manera tendenciosa, las notas, y desinformar sobre sucesos o simplemente omitir todo aquello que conviene a sus intereses, que les incomoda o que no va de acuerdo con sus líneas editoriales. Son esas mismas empresas las que han hecho cabildeo para empujar legislaciones que limitan la existencia de radios comunitarias o que bloquean la posibilidad de que surjan otras televisoras.

Los derechos a la libertad de expresión y a la libertad de prensa, ambos derechos humanos de carácter político, han estado presentes en las luchas independentistas y revolucionarias del país. Los Sentimientos de la nación de Morelos o el trabajo realizado por los hermanos Flores Magón son muestra de la importancia de las ideas libremente expresadas y difundidas. Hoy, en el bicentenario y el centenario, la libertad de expresión y la libertad de prensa están amenazadas, pues en pleno 2010, año de festejos, México es considerado un país altamente peligroso para el ejercicio periodístico: ocupa el primer lugar mundial en asesinatos de periodistas (aproximadamente, 70 entre 2000 y 2010), por arriba incluso de Irak.

Para el movimiento independentista como para el revolucionario, fue fundamental que las personas protestaran, se rebelaran ante las injusticias y salieran a las calles a manifestarse. En la actualidad, existe la tendencia a criminalizar la protesta social y reprimirla (incluyendo a defensoras y defensores de derechos humanos) como en tiempos de la dictadura porfirista o del autoritarismo priista.

La razón y el fin original de la existencia de un Estado es brindar seguridad a su población. El presidente Felipe Calderón declaró, durante la inauguración de la Expo Bicentenario en Silao, Guanajuato, que la inseguridad es la mayor amenaza para la libertad conquistada. Pero la inseguridad que se vive en el país responde a diversas causas, muchas de ellas, estructurales y arraigadas a las condiciones de pobreza y exclusión del país.

El crimen organizado ha crecido y se mantiene, en la mayoría de los casos, gracias a la corrupción que priva entre autoridades y servidores públicos, y a la impunidad que aún existe en el sistema de procuración y administración de justicia. Conmemoramos el inicio de una guerra de Independencia al hablar de otra guerra: la de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, cuyo saldo aproximado es de 28 mil muertos, entre los que existen poco más de 900 menores de 17 años.

La vida y la integridad física son derechos constantemente violentados como en tiempos de la Inquisición o de la dictadura porfirista. El Subcomité contra la Tortura de la Organización de las Naciones Unidas señaló, en su informe sobre México, hecho público este año, que las amplias facultades que tienen los ministerios públicos derivan en prácticas de tortura; que hay falsificación de certificados médicos para esconder las huellas de la tortura cometidas durante el momento de la detención y traslado a los lugares de reclusión; que el arraigo es violatorio al derecho al debido proceso y que durante éste se comenten varias violaciones a los derechos humanos, como la tortura.

Por supuesto que no sólo vemos violentados derechos civiles y políticos, pues en materia de derechos sociales nuestras tareas pendientes son muchas. La Revolución Mexicana, considerada la primera gran revolución social del siglo XX, buscaba, entre otras cosas, acabar con las condiciones de discriminación, explotación y miseria en las que vivía gran parte de la población. A 100 años de la Revolución, el campo se encuentra en total abandono; existe, nuevamente, concentración de tierras en manos de empresas agroindustriales, lo que empuja a migrar hacia Estados Unidos en busca de una mejor calidad de vida. El ejido está en peligro y no tenemos soberanía alimentaria, pues importamos más del 70 por ciento de los alimentos que se consumen en México. Además, el maíz mexicano se ve amenazado por la siembra experimental de transgénicos. Tampoco contamos con plena soberanía económica, pues gran parte de las políticas en la materia es dictada por organismos internacionales, como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, y sus efectos son devastadores socialmente.

Sin duda, las condiciones de vida de la población han mejorado y son muy diferentes a las de hace 100 y 200 años. Sin embargo, miles de mexicanas y mexicanos viven en situación de pobreza extrema; de hecho se habla de 18 millones en pobreza alimentaria, lo que significa que no cuentan con los ingresos suficientes ni para comer. Hoy en día, niñas y niños mueren a causa de enfermedades de la pobreza (como diarreas), en localidades generalmente indígenas y campesinas de Guerrero, Chiapas y Oaxaca; entidades en las que existen caciques, cual viejo estilo de la época porfirista. Por supuesto que hay más hospitales y avances científicos que han mejorado la esperanza de vida de la población, pero también hay problemas graves de cobertura, de acceso y calidad de los servicios de salud, así como de abasto y acceso a los medicamentos.

La educación, otro de los derechos sociales impulsados a partir de las luchas revolucionarias, ha tenido un importante desarrollo. La cobertura es prácticamente del ciento por ciento; el analfabetismo se ha reducido considerablemente. Sin embargo, la calidad es sumamente cuestionada, pues las evaluaciones nacionales e internacionales demuestran que las niñas, niños y jóvenes mexicanos no tienen el nivel de conocimientos necesarios para ser competitivos.

El derecho al trabajo y los derechos laborales, otras de las grandes conquistas sociales de la Revolución Mexicana, son cotidianamente violados: salarios que no cubren las necesidades de las familias, precarización del empleo, contrataciones sin prestaciones sociales y límites a los derechos sindicales, por ejemplo.

Un verdadero festejo debe reflejarse en una mejor calidad de vida de la población y en el respeto a la dignidad humana. Más que gastar en celebraciones, debemos invertir en las personas; garantizar educación de calidad, vivienda, trabajo y salud para toda la población; garantizar y proteger los derechos al juicio justo y al debido proceso, la libertad de expresión y de tránsito. Garanticemos el derecho a la igualdad y a la no discriminación, el respeto a la diversidad y pluralidad de la población, los derechos de los pueblos y comunidades indígenas, el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, y un Estado laico. Presumamos de resultados en materia de respeto, protección y garantía de los derechos humanos y no de festejos de oropel, juegos artificiales y espectáculos visuales.

*Coordinadora general e investigadora del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria OP, AC.

Fuente: Contralínea 203 / 10 de Octubre de 2010

SME, estrategia errática


Utopía


Eduardo Ibarra Aguirre

Un 36 por ciento de la plantilla original de Luz y Fuerza del Centro, integrada por 44 mil 500 trabajadores, sin aceptar la muy atractiva liquidación gubernamental ofrecida y, por el contrario, formar filas en la resistencia sindical más activa y que mayor solidaridad ciudadana suscitó en décadas, muestra lo errada que fue la estrategia que le vendieron al titular del Ejecutivo federal, entre otros Javier Lozano, para la extinción de la empresa pública y la desarticulación del Sindicato Mexicano de Electricistas.


El problema persiste a la orden del día un año después de aquel sabadazo en que la selección nacional de futbol conquistó el pase al Mundial de Sudáfrica en el que jugó el mediocre papel de siempre, y previa negativa de la Secretaría del Trabajo de otorgar la toma de nota al Comité Central encabezado por Martín Esparza, tras una elección llena de impugnaciones porque la ganó por una diferencia de 300 votos.


Argumento central del gobierno de Felipe Calderón fue que las transferencias de recursos públicos a LFC eran de 41 mil millones de pesos en 2009 y que podrían llegar a 300 mil millones de pesos en 2012, además de que el pasivo laboral era de 240 mil millones de pesos.


Lo que nunca informó Calderón Hinojosa es que la Secretaría de Hacienda impuso las tarifas a LFC para que comprara a la Comisión Federal de Electricidad el kilowatt hora a $1.53 y lo vendiera a los industriales a 89 centavos. Tampoco mencionó que la gran mayoría de los consumidores no comerciales lo pagaba a $1.20. Menos aún que a CFE el gobierno le condonó la deuda tres veces y a LFC nunca. También omite que los salarios representaban menos del 7% del costo de operación. Ocultó, además, que la Presidencia de la República encabezaba la enorme lista de entidades que no pagaban el consumo de energía a la extinguida paraestatal.


El problema, pues, no era centralmente financiero ni técnico, sino sobre todo político y sindical, y consistió en la necesidad de quitarse de encima un adversario incómodo para las políticas privatizadoras del sector energético, en particular de la electricidad --las empresas privadas, sobre todo españolas, ya generan el 40 por ciento del consumo--, y dejar libre de opositores institucionales el codiciado botín de la fibra óptica de LFC.


Mas las verdaderas motivaciones eran y son impresentables a una sociedad agraviada por los negocios y enriquecimientos particulares al amparo del poder público o en connivencia con éste.


Además están, por supuesto, los errores del liderazgo sindical, como la mencionada elección tan reñida como desaseada, y a la cual no fue ajeno el grupo gobernante que, bajo la mesa, respaldó la candidatura de Alejandro Muñoz, quien actúa hoy en concertación con él.


Tampoco los 22 millones de usuarios de LFC recibieron beneficios con el decreto presidencial, avalado más tarde por la Suprema Corte que, sin embargo, dejó abierta la posibilidad para que los trabajadores reclamen su reinstalación.


El incremento en 31 por ciento de las quejas ante la Procuraduría Federal del Consumidor contra La empresa de clase mundial, de octubre de 2009 a septiembre de 2010, indica que la insatisfacción con el servicio es generalizada, si tomamos en cuenta que las cifras oficiales siempre están por debajo de las inconformidades. Con todo, el funcionario empresarial Gilberto Ortiz observa una mejora de 30 por ciento “al menos en la reducción del tiempo de interrupción”, pero denuncia el desplazamiento de los técnicos calificados de la CFE por compañías contratistas improvisadas, trabajadores sin experiencia, infraestructura de inframundo y víctimas de accidentes mortales que se ocultan.


Acuse de recibo


El embajador de la República Argelina Democrática y Popular en México y Centroamérica, Merzak Belhimeur, se despidió de nuestro país… De Julio Pomar: “El juez Tercero de Distrito en Materia del Trabajo, radicado en el Distrito Federal, determinó el 7 de octubre, que en el amparo interpuesto por el Sindicato Nacional de Mineros, contra la declaratoria de inexistencia de la huelga en el mineral El Cubo de Guanajuato, Guanajuato, la suspensión es definitiva, o sea, obliga a las partes a mantener la situación en el estado en que estaban antes del 2 de octubre, o sea, en estado legal de huelga… El lector José Alfredo Loredo invita a la “Gran marcha caravana de la emancipación civil nacional por todo el país. Duración de 365 días, del 20 noviembre del 2010 al 20 de noviembre del 2011, para recoger las demandas y nuevos mandatos del pueblo que cambien en definitiva la forma de gobierno. Es independiente de los partidos. Ruta por definir. Salida del Zócalo de San Luis Potosí, SLP, llegada al Zócalo de la ciudad de México”… Pregunta: “¿Cuánto le costó al bolsillo de los mexicanos el Festival Olímpico Bicentenario si el primer día sólo asistieron 5 mil personas? Calcúlese por separado el caos vial que padecieron los capitalinos y los millones de horas-hombre perdidos por las ocurrencias de Bernardo de la Garza”, apunta David Hugo Ramírez.

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10/09/2010

¿Es la China capitalista la potencial fuerza que equilibre el dominio mundial del imperio de EEUU?



Pedro Echeverría V.


1. En las décadas de los sesenta y setenta, no había equilibrio de fuerzas con EEUU, pero sí un buen contrapeso de la llamada Unión Soviética. Por lo menos durante 15 años, al mismo tiempo que combatíamos a los yanquis invasores y guerreristas, criticábamos a la URSS por su terrible burocracia política que desprestigiaba al socialismo. De tal manera que cuando se derrumbó el falso socialismo en 1989 no tuvimos sorpresa alguna, porque desde 1970 –por la polémica chino/soviética, el grupo socialismo o barbarie y el trotskismo- ya publicábamos nuestra posición crítica hacia “los socialismos”. Pero cuando Bush I y su operación Tormenta de 1991 bombardeó Irak me di cuenta que era preferible tener un gran contrapeso -aunque sea jodido como la URSS- que dejar solos sometiendo al mundo a los asesinos imperialistas yanquis. Aunque el poder de éstos ha sido siempre incomparablemente más grande, para algo sirvió la URSS.

2. China en aquellas dos décadas –con sus mil 200 millones de habitantes- no tenía la mínima fuerza para hacer frente a los yanquis, pero aunque polemizaba ideológicamente con los dirigentes de la URSS, estaba siempre dispuesta a aliarse con ella en caso de una agresión yanqui, y lo había demostrado apoyando al pueblo de Vietnam. La realidad es que el llamado socialismo chino –que también fue de nombre- subsistió hasta que en 1973 fue aceptada China en la ONU, pero más aún, después de la muerte de Mao tres años después. Pero hoy China se transformó en otra cosa: es un poderoso Estado capitalista que al parecer “combina” la centralización política del “partido comunista” con la libertad económica. Hay mucho qué discutir al respecto, pero China ha tenido crecimientos productivos anuales continuos de 10 a 15 por ciento. Ha sido tan grande su presencia en los mercados del mundo, que los yanquis han comenzado a amenazarla con una guerra armada.

3. El teórico gringo (yanquis son la clase política y empresarial) Noam Chomski, que junto a Petras y algunos más, es de los más conocedores de la política y la economía de su país (EEUU), señaló hoy en La Jornada que los EEUU están dispuestos a operar libremente por "la vital región del planeta" que rodea a China, así como en otros lugares y, al mismo tiempo anuncia su vasta capacidad para hacerlo: con un presupuesto militar creciente que aproximadamente iguala al del resto del mundo combinado, cientos de bases militares en todo el mundo y una ventaja enorme en la tecnología de destrucción y dominio. El Pentágono dice cínicamente que el presupuesto militar chino creció a aproximadamente 150 mil millones de dólares en 2009, acercándose a "una quinta parte de lo que el Pentágono gastó para operar y llevar a cabo las guerras en Irak y Afganistán" en ese año, lo cual, por supuesto, es sólo una fracción del presupuesto militar de EEUU.

4. Los yanquis han sido históricamente cínicos al señalar que “las operaciones militares estadounidenses se llevan a cabo para defender la estabilidad y su propia seguridad”. ¿Quién puede olvidar aquel “Destino Manifiesto” de mediados del siglo XIX que expresa la creencia en que EEUU está destinado a expandirse desde las costas del Atlántico al Pacífico para justificar sus apropiaciones territoriales? ¿Qué decir del presidente W.Wilson que decía que los EEUU tienen como misión ser un líder mundial para la causa de la democracia que más tarde le dieron el nombre de “policía mundial”? Señala más adelante Chomsky que la preocupación de EEUU “virtualmente no cuestionada, es que debe mantener "un poder incuestionable" sobre buena parte del mundo, con "supremacía militar y económica", al tiempo que asegura la "limitación de cualquier ejercicio de soberanía" de estados que pudieran interferir con sus planes globales.

5. Por ello resulta sumamente importante el papel de China, del Mercomún, de Japón, del llamado BRIC (Brasil, Rusia, India, China) en este juego de contrapesos o equilibrios de fuerza mundial para frenar a los yanquis. También por ello discutiendo con un amigo me decía que es más importante el papel del gigantesco Brasil y su socialdemocracia que el radicalismo de Chávez, Morales y Castro que por la pequeñez de sus países no entran entre los que definen las políticas en el mundo. Es el motivo por el tenemos que revisar a fondo nuestras estrategias políticas. ¿Qué pasaría –aunque es poco probable- que ganara el derechista la segunda vuelta electoral en Brasil este fin de mes? ¿Qué sucedería si Chávez no tomara en serio los avances de la derecha empresarial y sus jefes yanquis en Venezuela?

6. ¿Qué hacer cuando se es oprimido? Ni modo, si nuestros objetivos son realizar revoluciones para transformar el mundo en un planeta sano e igualitario, si todos esos juegos entre poderosos países capitalistas e imperialistas nada tienen que ver directamente con los intereses de los miles de millones de explotados y miserables, no podemos quedarnos al margen viendo solamente lo que pasa. Mientras trabajamos denunciando la explotación y opresión burguesas, defendiendo a nuestros pequeños países o regiones, al mismo tiempo tenemos que organizarnos contra las invasiones y las guerras imperialistas. Lo que no debemos olvidar en los pequeños lugares es que apenas nos defendemos de las multiplicadas agresiones que sufrimos del sistema y que si no pasamos a la ofensiva y debilitamos a nuestros enemigos en el poder, cada mes o cada año estaremos repitiendo las mismas batallas.

7. Así que es necesario impulsar y apoyar cualquier lucha antiimperialista de oposición, sobre todo la que busca derrotar al imperio yanqui. Pero al mismo tiempo necesitamos entender las contradicciones entre los países del gran capitalismo encabezados por el G7 y el G20 para trazar de manera correcta nuestras estrategias de lucha. La ONU, que entre unos días cumplirá 65 años de vida, sólo ha funcionado para legitimar las agresiones yanquis en todo el mundo. Los distintos gobiernos de los EEUU han impuesto sus intereses y cuando se ha visto acorralado se ha valido de su derecho de veto. Pero quizá entre una década el gobierno mundial haya sufrido importantes cambios aunque en los países capitalistas las relaciones de producción sigan siendo capitalistas. La realidad es que los luchadores sociales nos desesperamos porque cada día que pasa mueren miles o millones de seres humanos por miseria y hambre, ¿Qué hacer?.

http://pedroecheverriav.wordpress.com

Otorga CIDH medidas cautelares a 135 triquis de San Juan Copala

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La CIDH concedió medidas cautelares a 135 indígenas del municipio autónomo de San Juan Copala ante las agresiones de grupos paramilitares

Resumen Latinoamericano/Alba TV - La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) concedió medidas cautelares a 135 indígenas triquis del municipio autónomo de San Juan Copala ante las agresiones de grupos paramilitares.

Minerva Nora Martínez Lázaro, coordinadora general del Centro Regional de Derechos Humanos “Bartolomé Carrasco Briseño” (BARCA-DH), una de las organizaciones peticionarias, informó que la CIDH, según el informe MC-197-10, suscrito por el secretario ejecutivo, Santiago A. Cantón, el jueves pasado, demandó al Estado mexicano adoptar las medidas necesarias para garantizar la vida y la integridad física de lo 135 habitantes y concertar las medidas a adoptarse con los beneficiarios y sus representantes.

Además, la CIDH pidió al gobierno de México investigar los hechos que dieron lugar a la adopción de medidas cautelares y presentar un informe sobre el cumplimiento de las medidas cautelares en un plazo de 15 días y actualizarla en forma periódica.

A su vez, Maurilio Santiago Reyes, presidente del Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (CEDHAPI), otro de los organismos peticionarios, dijo que la CIDH ha emitido siete medidas cautelares al Estado mexicano en este año y así se convierte en el segundo lugar de América con mayor número de disposiciones precautorias, solamente detrás de Colombia y Honduras con 19 registradas.

Destacó que la CIDH ha otorgado 10 medidas cautelares durante el mandato de Ulises Ruiz Ortiz en la entidad, pasando a la historia como el gobernante oaxaqueño con más preceptos preventivos.

Ante esto, tanto Martínez Lázaro como Santiago Reyes exigieron al Estado mexicano el cumplimiento de las medidas cautelares por estar en grave riesgo la vida de los 135 indígenas triquis.

OYEEEEE !!!


Hoy Domingo 10 de octubre

ESCUCHA, ESCUCHA, E S C U CH A !!!

El Décimo Séptimo Encuentro de Radios
comunitarias de Canadá
Alternativa Latinoamericana
la radio de la Universidad de Guelph
con su maratón de 24 horas de programación en español
con la participación de radios comunitarias de
nuestra América
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Indígenas mexicanos inician huelga de hambre indefinida ante sede PNUD
Un grupo de 16 indígenas iniciaron este viernes una huelga de hambre indefinida frente a las oficinas del PNUD en Chiapas para solicitar la liberación de dos líderes campesinos detenidos
Telesur | Telesur
Un grupo de 16 indígenas mexicanos iniciaron este viernes una huelga de hambre indefinida frente a las oficinas del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Chiapas (sur) para solicitar la liberación de dos líderes campesinos detenidos por conflictos agrarios.

El portavoz del grupo manifestante, Pablo César Gómez, explicó desde el lugar de protesta, ubicado cerca del parque central de la ciudad colonial de San Cristóbal de Las Casas (sur), que el ayuno está declarado por tiempo indefinido, y que "están respaldados y resguardados" por más de 600 originarios que integran la Organización Proletaria Emiliano Zapata (OPEZ).

"Esta huelga de hambre es para presionar a las autoridades para que suelten a nuestros compañeros Caralampio Gómez Hernández y Juan Díaz Gómez, a quienes encarcelaron el pasado agosto acusados de atentado contra el orden constitucional, despojo y fraude", afirmó.

Explicó que el caso contra los dos hombres se basa en un acontecimiento ocurrido en diciembre del año pasado en el que un grupo de campesinos se tomaron de manera pacífica una propiedad de 17 hectáreas por la que habían adelantado un millón de pesos (80 mil
dólares) al dueño.

Gómez alegó que la posesión "fue necesaria" debido a que los indígenas "tenían la necesidad de tierras para sembrar y para vivir con sus familias".

Añadió que esta medida de protesta fue planteada desde la semana pasada y que la huelga de hambre frente a las instalaciones del PNUD es tomada por la falta de respuesta a sus pronunciamientos.

Intervención de la ONU

Aunque el portavoz de los manifestantes dejó claro que la huelga de hambre no es en contra de la organización internacional, hizo un llamado al ente para que intervenga ante el Gobierno de Chiapas con el objetivo de obtener respuesta.

"El sitio está resguardado por una docena de policías antimotines sin necesidad (...) nosotros no estamos protestando en su contra", manifestó Gómez.

En octubre del año pasado, un grupo de casi 20 campesinos de otra organización se pronunció en la sede del PNUD para pedir la libertad de tres líderes, después de 30 días, la demanda fue concedida.

Con este antecedente, los manifestantes afirman "tener más esperanzas" de que sus líderes salgan absueltos, sin embargo, las autoridades mexicanas continúan sin ofrecer respuesta al caso.