3/11/2013
Las noticias de CIMAC....
3/10/2013
Programas de lucha de los trabajadores: máximos, mínimos y de transición
Pedro Echeverría V.
1. Hasta los años sesenta y setenta discutíamos en las organizaciones de izquierda acerca de los programas máximos, mínimos y de transición. Los dos primeros quizá los heredamos del marxismo y del leninismo y el tercero del trotskismo; éste criticaba a los primeros por se presentaban separados y sin punto de unión. El primero era la lucha por el socialismo y el segundo por la democracia dentro del sistema capitalista; pero como en México vivíamos desde 1929 la dictadura de un solo partido –del PNR, PRM, PRI- que, al mismo tiempo determinaba acerca de la política, la economía y la ideología en el país, pues todos los militantes de la izquierda nunca votaban y sólo pensaban en el programa máximo, es decir, en la revolución socialista. El PAN derechista era casi inexistente, pero como participaba en todos los procesos electorales, recibía muchos subsidios de parte del Estado.
2. La izquierda radical, por el contrario, se burlaba de los procesos electorales; el PAN en cambio, por su derechismo, no hacía otra cosa que participar en las elecciones aunque sólo tuviera un 4 o 5 por ciento de la votación. El PRI se ponía muy contento con el PAN porque su participación demostraba en el mundo que había "oposición" y "democracia" en México y el mismo PRI inflaba su participación; incluso ganaba el PAN una o dos diputaciones como regalo. Sin embargo en los sesenta el PRI siempre tuvo el 100 por ciento de los gobernadores, senadores, secretarios de Estado y el 99 por ciento de los diputados y presidentes municipales. Obvio, en 1976 al no tener "oposición" panista López Portillo, abrió las puertas. La izquierda nunca votó y después que el gobierno abrió sus puertas en 1977 para que ingresara todo el oportunismo como parte del oficialismo, tampoco sufragó.
3. Nunca se discutía en la izquierda las políticas de reformas, es decir, el programa mínimo; se tenía la convicción que la única manera de lograr que el gobierno burgués aumentara los salarios y prestaciones de los trabajadores era mediante la movilización y la huelga, y que incluso cualquier mejora económica de los obreros desaparecía con el aumento inmediato de los precios. Por ello nuestras luchas nunca fueron economicistas o gremiales, es decir por "un buen aumento", sino para que los obreros y campesinos obtuvieran conciencia socialista. Eso precisamente nos enseñó a nunca luchar por intereses particulares, individuales, gremiales o de uno mismo porque toda lucha tenía que ser por la revolución y por el socialismo o no tenía caso. Por ello muchos izquierdistas de entonces sonreímos o no nos ilusionábamos, cuando participamos en luchas reformistas.
4. A partir de 1977 (y la clase política debería levantar monumentos a López Portillo y Reyes Heroles, presidente de la República y secretario de Gobernación, como sus héroes por haberles abierto las puertas al poder) los partidos de derecha como el PAN y socialdemócratas como los que antecedieron al PRD, comenzaron a recibir miles de millones de pesos del presupuesto público para el pago de locales, empleados, asesores, gastos en propaganda, periódicos, imprentas, aviones, además de gigantescos salarios para sus gobernadores, senadores y diputados. El año de 1977 es el cambio radical histórico al aprobarse la llamada reforma político-electoral que dio origen a eso que se llama la "partidocracia" que no es otra cosa que el total dominio de la clase política sobre la población. Pero también es el año en que la izquierda radical fue aplastada por eso que se llama programa mínimo o democrático.
5. Se comenzó a extender la consigna de los políticos oportunistas que decían: "primero la democracia y después el socialismo; primero una etapa y después la otra". Por ello, se dijo, surgió el programa de transición para ayudar a los trabajadores a encontrar el puente entre la reivindicaciones actuales y el programa de la revolución socialista: "debe consistir en un sistema de reivindicaciones transitorias partiendo de las condiciones actuales y la conciencia actual de la clase obrera hacia la conquista del poder por el proletariado". Entre las reivindicaciones se planteaba "la escala móvil de salarios", es decir, aumento automático de los salarios correlativamente con la elevación de precios de los artículos de consumo. La realidad era clara: la burguesía tuvo la habilidad para comprar y mediatizar al oportunismo desesperado por el poder. "¿Se imaginan después de tanto luchar no gozar de las mieles del poder?"
6. Decíamos entonces que el programa mínimo era la lucha democrática y pacífica porque sus demandas eran como estas: La lucha contra los salarios miserables, por la repartición de tierras o créditos a los campesinos, el respeto a las culturas indígenas, la lucha contra el narcotráfico o la delincuencia, la democracia en los sindicatos, democracia y más presupuesto en las escuelas, el respeto electoral, eso que se llama "alternancia política", la batalla contra la corrupción institucional; a llamada transparencia y muchas más reivindicaciones que corresponden a las demandas mínimas, democráticas, economicistas que en los países del alto capitalismo están resueltos o en el camino a superarlos. Este tipo de demandas en vez de acabar con el capitalismo lo perfecciona para que siga funcionando de mejor manera para los capitalistas. En la actualidad son el tipo de demandas que se presentan, entienden y entretienen a los trabajadores.
7. ¿Cómo lograr que los trabajadores de todas las empresas, los campesinos, los indígenas logren romper, desligarse de esa ideología burguesa que le nubla la vista, le bloquea el pensamiento, lo paraliza en sus acciones, le impide pensar en que es un explotado, un miserable y que sus hijos y demás descendientes van a ser lo mismo? ¿O será que la gran masa –aunque diga que es igual a los demás- piensa que es inferior a los que lo engañan y explotan? No se explica –como diría el filósofo De la Boetie- cómo un pueblo que es el 95 por ciento de la población se deja aplastar por unos cuantos miles de ricos explotadores. Obvio, De la Boetie que vivió hace 400 años, no conoció el potencial de la televisión que -mantenida por empresarios y políticos- está metida en todos los hogares derramando un veneno que resulta suficiente para mantener a la población con la boca abierta y la mente sumisa. (10/II/13)
Consultar: http://pedroecheverriav.wordpress.com
Cortinas de humo… Planes siniestros…
Pablo Moctezuma Barragán
Detuvieron a la maestra más odiada de México como cortina de humo para hacer ver como algo “positivo” el golpe a la educación. Claro que ella robó todo lo que quiso gracias al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y al Partido Acción Nacional (PAN), con su venia y complicidad. Encarcelar a la exlideresa es lo mismo que hizo Carlos Salinas para comenzar la privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex), cuando fue detenido Joaquín Hernández Galicia, la Quina, en medio de un escándalo nacional. Con su quinazo, Peña quiere abrir puertas y ventanas a la privatización de la educación, de Pemex y al aumento del impuesto al valor agregado (IVA), todo en contra de la población y en contra de la ley, porque la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos garantiza la educación gratuita y los derechos de los maestros, mismos que viola la reforma educativa de Peña. Pero el “nuevo PRI” nos está llevando al pasado en donde se imponía no la “fuerza de la ley”, sino la “ley del más fuerte”, o la ley de las corporaciones extranjeras que imponen su proyecto impunemente.¿Elbazo, calderonazo y televisazo?
Álvaro Cepeda Neri *
El cártel de la cúpula del SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación) tiene más de 23 años de poder absoluto, con la complicidad, primero, de quien la empolló: Carlos Salinas de Gortari y sus testaferros: Manuel Camacho y Marcelo Ebrard, quienes ahora militan en la cómoda oposición del chuchismoperredista después de que su priísmo los hizo trepadores electoreros-burocráticos. Luego, doña Elba Esther Gordillo Morales se coludió con Ernesto Zedillo, responsable de los homicidios de Acteal (Chiapas), Aguas Blancas y El Charco (Guerrero). Después, la Maestra apoyó a Marta Sahagún y se hizo cómplice de Vicente Fox, para terminar siendo amiga de Felipe Calderón: responsable de más de 100 mil asesinatos, más de 30 mil desaparecidos; un corrupto que se fue sobre los dineros federales junto con su pandilla panista.Las ansias de Marcelo Ebrard
Un drama acreditar un feminicidio en el Distrito Federal
Flor Goche / @flor_contra
Karen Sánchez, estudiante de la UNAM, fue asesinada el 11 de junio de 2012 por Mario Enríquez, a quien conocía años atrás. Su cuerpo sin vida fue encontrado en la habitación 43 del hotel Clavería, en la delegación Azcapotzalco. Presentaba signos de asfixia y lesiones provocadas por un “objeto romo”. A pesar de que organizaciones de la sociedad civil aseguran que se trata de un feminicidio por las razones de género que lo revisten, para las autoridades es un “homicidio calificado”. De julio de 2011 –cuando se tipificó el delito de feminicidio en el Distrito Federal– a la fecha, la Fiscalía Central de Investigaciones para la Atención del Delito de Homicidio de la PGJDF ha iniciado 42 averiguaciones previas por este tipo penal
Por última vez, Karen portó un pomposo vestido color rosa con miriñaque y acabados en diamantina. Su fiesta de 15 años fue la primera; la segunda, en una coreografía; y la tercera, en su funeral. Su mamá y su tía acordaron que tan preciada prenda debía acompañarla, incluso, en el lecho de muerte.
En esta fase, la defensa legal de la familia Sánchez Gochi busca, a través de la presentación y el desahogo de pruebas, visibilizar los elementos de violencia y discriminación de género, independientemente de que el caso se investigue o no como un feminicidio.Fallas en la aplicación del Protocolo
Vía crucis familiar
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