8/09/2025

ABC de la Conferencia Regional sobre la Mujer en América Latina y el Caribe

 

La Conferencia Regional es un evento organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en coordinación con la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU-Mujeres). Se lleva a cabo con una frecuencia no superior a los tres años y en ella se analiza la situación regional de los Estados miembros en relación con el avance de los derechos de las mujeres, presentar recomendaciones y hacer evaluaciones periódicas.

La primera Conferencia Regional tuvo lugar en La Habana en el año de 1977, dos años después de la Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer, celebrado en México en 1975, y en el marco del Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer. Desde entonces se llevaron a cabo 15 reuniones en los últimos 45 años y en la XIII Conferencia Regional (2016) los Estados miembros acordaron una Agenda Regional de Género que está ligada con la Agenda 2030.

Este 2025, la XVI Conferencia Regional se llevará a cabo en el Centro Universitario Tlatelolco, en la Ciudad de México, como parte del acuerdo número 54 de los compromisos de Buenos Aires, ultima cede del evento, donde se estableció que México sería el país anfitrión. De esta manera, podrán participar los Estados miembros; observadores consultivos; organizaciones, fondos y programas de las Naciones Unidas; organismos internaciones e intergubernamentales; universidades y centros académicos y organizaciones no gubernamentales como movimientos de mujeres y feministas.

Hitos globales y de la Conferencia Regional
sobre la Mujer de América Latina y el Caribe

La sociedad de cuidados

En la última Conferencia Regional llevada a cabo en Buenos Aires (2022), se acordó que el tema central para 2025 sería la sociedad del cuidado y la igualdad de género.

Históricamente, el cuidado es una labor que recae sobre las mujeres exclusivamente por su género. Esta idea se ha constituido como una principal barrera para que los países de América Latina y el Caribe alcancen un desarrolló más productivo, inclusivo y sostenible, y logren cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030.

Sin embargo, también representa uno de los primeros obstáculos para que las mujeres alcancen su autonomía en diferentes ejes de su vida, por lo que en los ODS 1, 2, 3, 5, 9 y 17 de la Agenda 2030, la sociedad de cuidado esta intrínseco como parte de las estrategias a seguir. Particularmente, el objetivo 17 ordena que para transitar hacia la sociedad del cuidado requiere alianzas para fortalecer capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas.

De acuerdo con el informe Mujeres que cuidan. Los cuidados desde la mirada interseccional, los cuidados son “aquellas actividades que regeneran y sostienen diariamente la vida, así como el bienestar físico y emocional de todas las personas, especialmente de aquellas en situación de dependencia. Constituyen un derecho, un trabajo y un pilar del bienestar, y tienen un componente material, económico afectivo-vincular”.

De esta manera, la CEPAL separa los cuidados en tres modalidades: una necesidad ante el aumento de demandas gracias a las transformaciones demográficas, tendencias epidemiológicas y efectos del cambio climático; un trabajo que puede o no ser remunerado y que constituye a la economía de cuidado; un derecho que implica garantizar a cada persona en tres dimensiones (cuidad, recibir cuidado y ejercer el autocuidado).

La CEPAL ha identificado tres trampas para el desarrollo de la región que consisten en «la baja capacidad para crecer y transformar; alta desigualdad, baja movilidad social y débil cohesión social; y bajas capacidades institucionales y gobernanza poco efectiva para enfrentar los desafíos actuales del desarrollo». Por lo que, la organización insiste en la necesidad de implementar la sociedad de cuidados y alcanzar la igualdad de género.

También apunta a que, actualmente, el mundo atraviesa por una crisis de cuidado, ya que existe un número insuficiente de personas, servicios e infraestructura derivada de los procesos demográficos, como el envejecimiento poblacional, los cambios de tendencias epidemiológicas y los efectos del cambio climático que aumentan las necesidades del cuidado.

Datos y estadísticas de los cuidados

De acuerdo con el informe «La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la Agenda Regional de Género en América Latina y el Caribe» (2024) se presentan los siguientes indicadores de género en los ODS relacionados con la sociedad de cuidados.

ObjetivoIndicadores
ODS 1
Fin de la pobreza
-3 de cada 10 mujeres se encontraban en situación de pobreza y 1 de cada 10
en situación de pobreza extrema en América Latina en 2023.
-En 2023 había 121 mujeres de entre 20 y 59 años en situación de pobreza
y 120 en situación de pobreza extrema por cada 100 hombres en la misma situación en América Latina.
-La incidencia de la pobreza ha disminuido en la última década en América Latina, mientras que el índice de feminidad de la pobreza se ha incrementado de 105 en 2003 a 113 en 2013 y a 121 en 2023.
-La pobreza afecta desproporcionadamente a mujeres, niñas y niños, mujeres afrodescendientes e indígenas, poblaciones rurales y mujeres jóvenes en América Latina.
-El 26% de las mujeres no tuvo ningún tipo de ingreso propio en 2023 en
América Latina, comparado con el 10% en el caso de los hombres.
ODS 2
Hambre cero
-El 17,1% de las mujeres de entre 15 y 49 años de América Latina y el Caribe
tenía anemia en 2019. Este porcentaje aumenta al 21,9% en el caso de las
mujeres embarazadas.
-El 30,3% de las mujeres en América Latina y el Caribe sufrió inseguridad alimentaria en 2022, valor superior al 25,1% en el caso de los hombres.
-El promedio del ingreso de las mujeres que producen alimentos representó entre el 50% y 82% del ingreso de los hombres que producen alimentos en 7 países de América Latina con datos de entre 2008 y 2021.
ODS 3
Salud y Bienestar
-El 83,3% de las mujeres de entre 15 y 49 años cubría sus necesidades de
planificación familiar con métodos anticonceptivos modernos en 2023 en
América Latina y el Caribe.
-La tasa de fecundidad adolescente fue de 50,6 por cada 1.000 mujeres de
entre 15 y 19 años en 2024 en América Latina y el Caribe.
-La mayoría de las nuevas transmisiones de VIH ocurrieron en hombres,
siendo más del doble que en el caso de las mujeres en 2022, en América Latina
y el Caribe.
ODS 5
Igualdad de Género
-Solo el 35,8% de los escaños en los parlamentos nacionales de América
Latina y el Caribe fue ocupado por mujeres en 2024.
-De los escaños elegidos en los órganos deliberantes de los gobiernos locales solo el 27,2% fue ocupado por mujeres (2023).
-El 70% de los mecanismos para el adelanto de las mujeres en América Latina
(20 paísesd) tiene nivel ministerial o un rango equivalente. En el Caribe
(18 paísese) este porcentaje es del 16,7% (2024).
-En América Latina, las mujeres dedican entre el 12,0% y el 24,2% de
su tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado. En el caso de los hombres esta proporción se encuentra entre el 3,0% (Honduras) y el 12,5 % (Cuba), según los últimos datos disponibles.
-La mayor parte del tiempo total de trabajo de las mujeres está dedicado al
trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, mientras que la mayor parte
del tiempo de trabajo de los hombres se dedica al trabajo remunerado.
-1 de cada 5 mujeres de entre 20 y 24 años estaban casadas o unidas antes
de cumplir los 18 años en América Latina y el Caribe en 2023.
-Al menos 3.897 mujeres fueron víctimas de femicidio o feminicidio en
27 países y territoriosg de América Latina y el Caribe en 2023.
-El 8,3% de mujeres y niñas de entre 15 y 49 años ha sufrido violencia física,
sexual o ambas a manos de su actual o anterior pareja en los últimos 12 meses
(2018), en América Latina y el Caribe.
-Únicamente el 72% de las mujeres de entre 15 y 49 años toma sus propias
decisiones informadas sobre las relaciones sexuales, el uso de anticonceptivos
y la atención de la salud reproductiva en América Latina y el Caribe (2024).
-Solo el 31% de los países de América Latina y el Caribe tiene leyes y
regulaciones para garantizar el acceso a los servicios de interrupción voluntaria del embarazo y el 57% tiene leyes y regulaciones para el
acceso a la vacuna contra el virus del papiloma humano
(VPH) (2022).
-Solo el 13% de los países de la región cuenta con sistemas para el
seguimiento de la igualdad de género y el empoderamiento de las
mujeres y la asignación de fondos públicos para ese fin (2021)
ODS 8
Trabajo creciente y crecimiento económico
-El 51,6% de las mujeres en edad de trabajar participaba en 2023 en el mercado laboral en comparación con el 76,9% de los hombres.
-El 24,1% de las mujeres jóvenes y el 10,2% de los hombres jóvenes no
estudiaba ni trabajaba en 2023.
-Los ingresos laborales de las mujeres oscilaron entre el 72,4% y el 98,8% del ingreso de los hombres en 12 países de la región (2023).
ODS 17
Alianzas para lograr objetivos
-Compromisos como el Pacto para el Futuro, la Agenda Regional de Género y
el Acuerdo de Escazú marcan la hoja de ruta hacia la igualdad.
-Transitar hacia la sociedad del cuidado requiere alianzas para fortalecer capacidades técnicas, operativas, políticas y prospectivas.
-El índice que mide los logros y desafíos nacionales en producción, accesibilidad y uso de datos con perspectiva de género fluctuó en 2024
entre 0,16 y 0,81 (siendo 1 el máximo), considerando 11 países de América Latina y el Caribeo.
-21 países y territorios de América Latina y el Caribe, tenían en 2023 legislación nacional sobre estadísticas alineada con los Principios Fundamentales de las Estadísticas Oficiales.

Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe

Durante la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer en América Latina y el Caribe, también se presentará el relanzamiento del Observatorio de Igualdad de Género en América Latina y el Caribe. Se trata de una herramienta creada por la CEPAL que responde a los acuerdos de la X Conferencia Regional en Quito, Ecuador. Su propósito es contribuir al fortalecimiento de los Mecanismos Nacionales para el Adelanto de las Mujeres, ofrecer información a los países de la región y facilitar el seguimiento de los acuerdos internacionales de derechos de las mujeres.

«Para revertir los nudos estructurales de la desigualdad de género en la región es preciso romper el silencio estadístico», señala la CEPAL, por ello dentro de los objetivos del Observatorio se encuentran dar visibilidad a las metas y objetivos entorno a la igualdad de género en la región; poner a disposición de los gobiernos información estratégica para la formulación de políticas públicas; facilitar el seguimiento de los acuerdos internacionales.

Por ello, los recursos que ofrecerá el Observatorio serán estadísticas e indicadores de género, repositorios legislativos y de políticas públicas, informes y estudios, mapas georreferenciados de cuidados, sí como el perfil de los países con información estadística y de políticas nacionales.

Asimismo, el Observatorio fue ligado al concepto de autonomía definida como “la capacidad de las personas para tomar decisiones libres e informadas sobre sus vidas, de manera de poder ser y hacer en función de sus propias aspiraciones y deseos en el contexto histórico que las hace posibles” (CEPAL, 2011). 

De acuerdo con la CEPAL la autonomía es un factor para que las mujeres puedan gozar de plena igualdad, como un derecho fundamental y una precondición para que participen en todas las esferas de la sociedad. Por ello, el Observatorio contara con datos a nivel regional sobre tres dimensiones de la autonomía: económica, física y en la toma de decisiones.

¿Cómo llega América Latina y el Caribe a la XVI Conferencia Regional de la Mujer?

 

.Ciudad de México.- De cara a la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer, que tendrá lugar en la Ciudad de México, el panorama regional se presenta adverso porque los compromisos asumidos en la edición anterior, celebrada en Argentina en 2022, no se han cumplido, lo que mantiene una brecha significativa en la atención a los derechos de las mujeres en América Latina y el Caribe.

Dentro de la XV conferencia, se pactaron 54 acuerdos en torno a ejes prioritarios como sistemas de cuidados, erradicación de la pobreza, cambio climático, servicios de salud, violencia contra las mujeres, migración y protección a mujeres defensoras, no obstante en aras de la próxima conferencia, llegamos con acuerdos pendientes y obligaciones incumplidas 

La sociedad de cuidados fue la problemática más destacada en las recomendaciones. De los 54 acuerdos, 13 se centraron en este tema, subrayando la urgencia de reconocer los cuidados como un derecho humano y de corregir la injusta distribución del tiempo, que recae principalmente en las mujeres. Ante este panorama, los países se comprometieron a crear mecanismos y planes para el desarrollo de sistemas integrales de cuidado, así como a implementar medidas para superar la división sexual del trabajo.

Sin embargo, estos acuerdos no se han materializado y las tareas de cuidado siguen recayendo en las mujeres. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 2023 el 27% de las mujeres ocupadas trabajaba en sectores vinculados a la economía del cuidado, frente a apenas 6% de los hombres. Para 2025, las mujeres realizan más de dos tercios del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, dedicando entre 12% y 24.2% de su tiempo diario, mientras que los hombres solo destinan entre 3% y 12.5%.

El contexto demográfico agrava la situación, pues en 2024, la CEPAL estimó que más de 95 millones de personas mayores de 60 años viven en la región (14,3% de la población), y para 2050 se proyecta que representen el 25%. Este rápido envejecimiento incrementa las necesidades de cuidado a largo plazo, sobre todo entre mayores de 80 años, muchas de ellas sin protección social.

En materia de pobreza, los países miembros se comprometieron a promover estrategias interseccionales que respondieran a las necesidades específicas de las mujeres, con atención especial a la feminización de la pobreza, y a evitar recortes en programas sociales que pudieran agravarla. La realidad actual refleja la brecha. pues la mitad de las mujeres en América Latina y el Caribe permanece fuera del mercado laboral, frente a una participación masculina cercana al 75%. Además, por cada 100 hombres en situación de pobreza hay 118 mujeres, y en pobreza extrema, 120. Esta desigualdad se profundiza entre mujeres indígenas, afrodescendientes y rurales.

En cuanto a la violencia contra las mujeres, los Estados acordaron crear servicios integrales de prevención y atención, implementar planes multisectoriales, generar estadísticas confiables y fomentar cooperación regional y multilateral. Aun así, la violencia persiste. Según la CEPAL, en 2023 se registraron 3 mil 897 feminicidios en 27 países de América Latina y el Caribe, lo que equivale a 11 asesinatos diarios. Más del 65% de estos crímenes fueron cometidos por la pareja o expareja de la víctima.

En el eje de migración, los acuerdos plantean eliminar las condiciones estructurales de vulnerabilidad que enfrentan mujeres y niñas en el ciclo migratorio, incluida la trata y el tráfico de personas. La realidad es distinta: los flujos migratorios aumentaron y las políticas se endurecieron. Solo en 2023, la UNICEF (El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) reportó mil 094 muertes de personas migrantes en el continente, de las cuales 14% correspondieron a mujeres, mientras que el 41% permanece sin identificar.

Además la presencia de niñas, niños y adolescentes en los flujos migratorios ha incrementado, ya sea que viajen acompañados o solos. Tan solo en Proyecto Migrantes Desaparecidos de la International Organization for Migration (OIM), establecen que de enero de 2024 a junio del mismo año se reportaron 782 personas migrantes fallecidas o desaparecidas en la frontera de México-Estados Unidos, de los cuales 40 fueron niñas, niños y adolescentes.

Por otro lado, los países se comprometieron a proteger a las mujeres defensoras de derechos humanos, en especial a quienes resguardan el territorio y el medio ambiente, y a fortalecer las organizaciones donde participan. Sin embargo, el informe “La tierra, para quienes la trabajan y la defienden” de IM-Defensoras (2024) advierte que entre 2012 y 2024 se registraron 35 asesinatos y 10 mil agresiones contra defensoras ambientales. México, Honduras, Nicaragua y El Salvador figuran como los países más peligrosos para estas mujeres.

Respecto del año anterior se reportó un incremento de 11% en el número de agresiones, causado principalmente por el aumento en el ámbito digital documentadas en El Salvador y Nicaragua. Casi la mitad de los agresores identificados (42%) fueron actores vinculados al Estado: autoridades públicas, policiales o militares; que actuaron muchas veces para proteger intereses de grupos de poder privados.

En cuanto a la mitigación de cambio climático, se propuso integrar perspectiva de género, interseccionalidad e interculturalidad en las políticas, iniciativas y programas nacionales ambientales, además de apoyar a promover la participación de las mujeres en la toma de decisiones relativas al medio ambiente y a la reducción del riesgo de desastres.

No obstante, de acuerdo con el Centro Global de la Movilidad Climática, las mujeres continúan siendo el grupo más afectado por el colapso ambiental, debido a políticas que no ofrecen soluciones reales. Este desequilibrio es reflejo de un sistema patriarcal que también se evidencia en la falta de representatividad. Un ejemplo claro fue la conferencia de la COP‑29, celebrada en noviembre de 2024, cuyo comité organizador inicial estuvo compuesto únicamente por hombres; la integración solo cambió ante la presión internacional.

En otro eje, se había acordado apoyar activamente la participación de organizaciones y movimientos de mujeres y feministas, sin embargo, la realidad se ha alejado de ese objetivo. De acuerdo con Fondo Semillas, el avance de la ultraderecha en diversos países, impulsado por gobiernos con políticas conservadoras, ha generado incertidumbre entre las organizaciones defensoras de los derechos humanos. En los últimos meses, estas han reportado recortes presupuestales y retrocesos que ponen en riesgo tanto sus labores como los avances alcanzados en la protección de niñas, adolescentes y mujeres.

Asimismo, se instó a promover políticas públicas intersectoriales que fomenten la participación, permanencia y culminación de la educación de niñas, adolescentes y mujeres en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Pese a que en América Latina y el Caribe se han logrado ciertos avances, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) señala que solo el 41 % de las personas graduadas en STEM son mujeres, lo que evidencia que la paridad educativa aún está lejos de alcanzarse.

Esta desigualdad se intensifica en el ámbito laboral, donde, en promedio, las mujeres solo ocupan el 28 % de los puestos en ciencia e ingeniería a nivel mundial. Además, su presencia se concentra principalmente en sectores vinculados al cuidado y los servicios de salud, donde representan más del 70 % de la fuerza laboral.

A una semana de la Conferencia Regional de la Mujer que se llevará a cabo dentro de territorio Mexicano, la deuda con las mujeres sigue latente, pues pese los acuerdos pactados desde hace tres años, los avances han sido mínimos, por lo que evidencia el nulo compromiso de los Estados parte en transformar la realidad de las mujeres dentro de la Región.

Feministas abolicionistas acusan «censura ideológica» de CEPAL-ONU al excluirlas del Foro Parlamentario

 

.-Ciudad de México.- A una semana de que se realice la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe en la Ciudad de México, diferentes colectivas feministas y organizaciones denunciaron «censura ideológica» y su exclusión del Foro Parlamentario Feminista, un evento que se realizará en la Cámara de Diputados previo a la Conferencia y el cual fue convocado por Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y ONU Mujeres.

El Foro Parlamentario Feminista es un evento previo alterno a la Conferencia Regional en la Ciudad de México, y se trata de un espacio para que colectivas, organizaciones y feministas puedan participar y dialogar antes de dar pie a la Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, órgano subsidiario de CEPAL y es el principal foro intergubernamental en el ámbito de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los derechos de las mujeres y la igualdad de género en la región desde 1997 el cual desde el 2020 se realiza en coordinación con ONU Mujeres.

En este encuentro, los Estados miembros aprueban compromisos para la Agenda Regional de Género, la cual es una hoja de ruta que guía las políticas públicas de los países. La próxima Conferencia se realizará entre el 12 al 15 de agosto de 2025 en la Ciudad de México.

Ahora, estas mujeres que alzaron la voz contra la exclusión de ONU y CEPAL, dieron como motivo de su denuncia la colocación de una cláusula para su acceso donde solo las feministas que están en favor de la legalización de la explotación sexual, denominado «trabajo sexual», serán bienvenidas.

Para las colectivas feministas y organizaciones denunciantes, dicha acción constituye un acto de «censura ideológica y vulneración al derecho a la participación en espacios de deliberación internacional». A esto se suma que, en 2019 la entonces directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka (agosto 2013-agosto 2021), informó por medio de una carta que la organización no estaba a favor o en contra de la despenalización o legalización de la explotación sexual referida como «trabajo sexual», después de una petición mundial de más de 4 mil organizaciones, defensoras de derechos humanos y sobrevivientes de la trata e industria del sexo.

También apuntaron que la cláusula contraviene a lo establecido por la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW por sus siglas en ingles) en su sexto articulo: «Los Estados partes tomarán todas las medidas apropiadas, incluso de carácter legislativo, para suprimir todas las formas de trata de mujeres y explotación de la prostitución de la mujer«.

De acuerdo con Ivone de la Cruz, integrante de Las Constituyentes MX, la exclusión comenzó a verse desde la aprobación de registros. De acuerdo con su testimonio, no todas las integrantes de la organización, quienes se registraron desde el inicio de la convocatoria, fueron admitidas para la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, bajo el argumento de la poca disponibilidad de los lugares.

«Este es un evento muy importante, es un evento histórico y es inaudito que estén ejerciendo esta discriminación y exclusión en contra de las mujeres más críticas que existen en el país» -Ivone de la Cruz, integrante de Las Constituyentes MX

En consecuencia, las colectivas feministas solicitaron la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la secretaria de las Mujeres, Citlali Hernández, y el secretario General de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, para retirar de la convocatoria cualquier criterio discriminatorio, así como la garantía del acceso a todas las voces del movimiento feminista para que el Foro Parlamentario Feminista se

Cimacnoticias conversó con Ivone de la Cruz, integrante de Las Constituyentes MX quien comentó que el Foro Alterno Feminista es una invitación para quienes quieran participar activamente y presentar propuestas para ser presentadas ante la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe y posteriormente, aportar a las políticas públicas en México sobre la sociedad de cuidados.

«En esta ocasión la conferencia regional sobre la mujer de América Latina y el Caribe está enfocada en el sistema de cuidados, un tema que a las constituyentes en X feministas en particular nos interesa muchísimo porque tenemos una iniciativa que impulsa un sistema de cuidados que está eh congelada en las cámaras y que, bueno, ya debería destrabarse, está congelada en la Cámara de Senadores, se aprobó en Cámara de Diputados» -Ivone de la Cruz, integrante de Las Constituyentes

Para Las Constituyentes MX, las propuestas apostadas por las feministas, organizaciones y colectivas son fundamentales, ya que actualmente la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, está apostando por la creación de un Sistema de Cuidados; sin embargo, no se están atendiendo algunas necesidades específicas para que la propuesta sea novedosa y cambie radicalmente la vida de las mexicanas.

Por ello, en la convocatoria para el Foro Alternativo Feminista 2025 se convoca a reflexionar y analizar los problemas respecto a la sociedad de cuidados y la igualdad entre mujeres y hombres; asociar estos problemas con la propuesta política de los organismos internacionales y de los países de la región; e incidir con propuestas en los acuerdos intergubernamentales y con ONU Mujeres en la Conferencia de CEPAL.

Las propuestas a recibir deben estar alineadas con:

  • El uso de las categorías mujer y sexo establecidas por la CEDAW y la Convención de Belém Do Pará, y no sustituirlas por el término género.
  • Los derechos sexuales y reproductivos, incluido el aborto.
  • La eliminación de todas las formas de violencia en contra de las mujeres.
  • La erradicación de todas las formas de explotación y comercialización del cuerpo de las mujeres con fines de explotación sexual (prostitución) y explotación reproductiva (vientres de alquiler).
  • La abolición de la pornografía en todas sus formas y de la trata de personas.
  • La libre opción sexoafectiva, en el marco de los derechos humanos.

La carta

A través de una carta dirigida al secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, las colectivas feministas señalaron la importancia de este espacio desde los inicios del funcionamiento de las Naciones Unidas en el que respeta el intercambio de ideas y posturas.

Por lo cual, acusaron que la cláusula de las Naciones Unidas, integralmente refiere que las personas y organizaciones que son bienvenidas en el espacio para participar de las discusiones son aquellas que sean feministas incluyentes, que respeten las demandas del movimiento de trabajadoras sexuales y de las personas trans, no garantiza el respeto a la libertad de expresión y en cambio, excluye a quienes no están alineados con la explotación sexual referida como «trabajo sexual» en el documento, y a quienes no están de acuerdo con la teoría del género y la identidad autopercibida.

«Por primera vez, una conferencia convocada y auspiciada por Naciones Unidas incluye en su convocatoria al foro alterno de la sociedad civil disposiciones que implican censura y exclusión hacia quienes defendemos los derechos de las mujeres consagrados en la CEDAW y en la Convención de Belém do Pará para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres».

Foro Alternativo Feminista 2025

Debido a la exclusión de feministas abolicionistas previo a XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, alrededor de 35 colectivas y organizaciones de la sociedad civil abrieron el Foro Alternativo Feminista 2025 que se llevará a cabo el próximo 11 de agosto en la Cámara de Diputados, el cual arrancará a las 10 de la mañana y cerrará sus trabajos a las 5 de la tarde de forma presencial y virtual para poner sobre la mesa diferentes temas en relación a los cuidados, el tema central de la Conferencia.

Las colectivas y organizaciones convocantes son: Alianza de Redes Feministas Nacionales, Frente Feminista Nacional, Las Constituyentes MX, Frente Nacional de Lesbianas Feministas (FNLF), WDI México, MIRA, Pensadoras Urbanas, Movimiento Feminista Lésbico Abolicionista Mexicano (MFLAM), Fuerza Política Feminista Todas México, Laboratorio Feminista de Derechos Digitales, Género Feminista, Apomunda Colectiva Feminista Radical, Mujeres Guerrerenses por la Democracia A.C., Periodismo Feminista Matices, CEDEMAC, Colectivo Ixta-ha A.C., Catedra Unesco de Derechos Humanos de la UNAM, Red Nacional de Alertistas, Empoderarme Fundación, Jusfemina, Archivo Histórico del Movimiento Feminista de Lesbianas en México , Nosotras tenemos otros datos, Frente Nacional Feminista Abolicionista, Luna Escuela de Pensamiento Feminista, Mesa de Mujeres de Ciudad Juárez, Ni Una Menos Tabasco, Mujeres Net, Marea Verde Tabasco, Frente Feminista Nacional Tabasco, Morras Feministas Monterrey, Morada, Frente Abolicionista de Tabasco, Abolicionistas MX, Zarzamoras Salvajes, y Feministas Socialistas MX.

Feminismo pop latinoamericano, una forma de democratizar la lucha: Catalina Ruiz

 

.-Ciudad de México.- Según define Catalina Ruiz en Las mujeres que luchan se encuentran, el feminismo pop es una estrategia política, estética y de comunicación que busca acercar las ideas del feminismo a un público amplio usando herramientas de la cultura popular, como redes sociales, música, arte o moda y lo hace no para simplificarlo, sino para comunicarlo de forma accesible, visual y emocional, así, más personas pueden entenderlo y sentirse parte de la lucha para sacudir las estructuras del lenguaje cotidiano, emociones y cultura en América Latina.

Contrario a lo que se cree, Catalina Ruiz advierte que el feminismo pop no debe verse como una banalización de las luchas, sino como un modo de democratizarlas. En lugar de rechazar la estética popular, propone reapropiarla y transformarla, ya que aunque la resistencia ocurre en un terreno contaminado, sigue siendo resistencia.

Catalina Ruiz es colombiana y columnista del diario El Espectador y de la revista Cromos en Colombia; es editora de Volcánicas. Ha colaborado en otros medios en varios medios de comunicación llegando hasta The Guardian y The Washington Post. Es especialista en periodismo con perspectiva de género y ha sido reconocida con el premio Chinku de MTV Agentes de Cambio y #LeadHers de Marie Claire América Latina.

Su libro Las mujeres que luchan se encuentran, nace de una TEDX Talk que dio en noviembre de 2016 en el que piensa la manera de llevar las ideas y teorías feministas al resto de las mujeres. De esta manera, Catalina Ruiz comparte diferentes debates y abre la conversación sobre los feminismos latinoamericanos.

Para ella, el feminismo pop aprovecha lo que ya está presente en lo cotidiano: lo que escuchamos, vemos y consumimos en internet. Utiliza los mismos códigos que usa el capitalismo para comercializar deseos pero los resignifica para generar conciencia crítica. Así, busca hacer del feminismo algo accesible y deseable, especialmente para las nuevas generaciones, sin perder de vista los fundamentos políticos.

De esta manera, permite traducir las luchas históricas del continente a un lenguaje que circule más accesible al académico. Frente a contextos violentos y desiguales en América Latina, el feminismo pop actúa como una herramienta pedagógica y afectiva para amplificar esas resistencias.

Para ello, Catalina Ruiz propone hacer feminismo pop al convertir las vulnerabilidades en una fuerza de cohesión, que busca repensar las vulnerabilidades como un punto de partida para la resistencia colectiva, ya que las protestas no emergen del vacío, sino que nacen de la falta de derechos, de la carencia de infraestructura, de la necesidad de condiciones mínimas para vivir dignamente.

La autora también apuesta por reconocer las emociones como poderosas y políticas siendo que el amor, comprensión e imaginación son emocionas profundamente políticas que generan comunidad, consuelo y acción colectiva. Los feminismos deben explorar formas de movilizar afectos desde otras plataformas.

Porque las emociones no son accesorios, sino el terreno desde el cual se construyen o se bloquean caminos, por ejemplo, desde el miedo la derecha ha manipulado y limitado derechos, por lo que, las emociones negativas mal orientadas, solo alimentan la exclusión. En cambio, el amor, entendido como el reconocimiento del otro como un fin en sí mismo, tiene un potencial transformador. Por ello, las emociones deben ser cultivadas desde el arte, la cultura, el humor y la imaginación. Estas herramientas permiten conectar, cuestionar y crear alternativas.

Ruiz menciona que frente a la indignación y denuncia, se necesitan generar espacios de ocio, irreverencia y disfrute, como otras formas de resistencia política. De esta manera, lo que nombra como «encontrarnos en la fiesta» se convierte es espacio de sanación y afirmación de vida, no como una forma de evadir, sino de hacer comunidad.

América Latina y el feminismo

El feminismo latinoamericano no es homogéneo: incluye feministas autónomas, vinculadas a partidos, redes o universidades, así como jóvenes indígenas, afrodescendientes, rurales urbanas y lesbianas. Esta diversidad da lugar a diferentes propuestas sobre cómo relacionarse con la democracia. Los feminismos más disruptivos, según la feminista Francesca Gargallo son los que provienen de concepciones distintas de lo que significa ser mujer, especialmente entre pueblos indígenas y afrodescendientes.

Ahora, el feminismo latinoamericano es radicalmente diverso, situado y anticolonial que va más allá de pedir equidad a las instituciones existentes, ya que propone transformar las bases de la misma organización social con luchas que conectan cuerpo, territorio, comunidad, género, raza y clase, Apuesta por una política feminista autónoma y plural, que cuestiona el neoliberalismo, patriarcado y racismo estructural.

Para la feminista Francesca Gargallo, el feminismo latinoamericano se transformó a lo largo de 100 años logrando articular lo público, lo privado y lo íntimo en las reivindicaciones feministas en todo el continente. En una primera lectura, no solo buscan igualdad, sino que parten de una visión propia, crítica y situada, que desafía al poder desde la experiencia de ser mujer en contextos de desigualdad estructural.

Gargallo apunta que, la idea de buscar derechos proviene de una visión europea donde históricamente ni las mujeres o esclavos han sido incluidos. Los mismo se replicó con la llegada del feminismo en América Latina, donde el enfoque estaba en acceder a la burguesía peleando derechos, los cuales no incluían a todas las mujeres.

En un breve recorrido sobre el feminismo latinoamericano, Catalina Ruiz señala al texto «Respuesta a Sor Filotea de la Cruz» de Sor Juana Inés de la Cruz en 1692 como el registro más antiguo en el cual defiende el derecho a la educación. De ahí, avanza hacia la lucha por el sufragio a finales del siglo XIX que coincide con la formación de los Estados latinoamericanos, siendo Ecuador el primer país en aprobarlo en 1929.

Posteriormente, la lucha se enfocó en conseguir el derecho al divorcio con las uruguayas en 1907 y, más tarde, comenzaron las primeras conversaciones feministas como el Primer Congreso Femenino Internacional en Buenos Aires, Argentina, realizado en 1910 o el Primer Congreso Feminista de Yucatán, México que tuvo lugar en 1916. Este último desafió los mandatos de género en el que una mujer era mal vista si viajaba sola y logró reunir a 617 asistentes.

En los años veinte, las mujeres comenzaron a organizarse políticamente, por ejemplo, en Bolivia Domitila Pareja cofundadora del periódico La Antorcha inicia la sindicalización del campesinado y en ese mismo año se crea el Partido Feminista Nacional en Panamá. Desde ese momento, el sufragio se va consiguiendo en toda la región: Brasil (1932), Uruguay (1932), Venezuela (1945), Argentina (1947), Chile (1949), México (1954). Las mujeres comienzan no solo a votar, sino a postularse como candidatas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la lucha feminista se calma, pero nace un auge de escritoras que presentan de manera critica los problemas de las mujeres de la región y contar experiencias, ya que la violencia contra las mujeres no se contaba en los periódicos o los libros de historia, siendo la literatura un refugio para escribir estas historias. Algunas escritoras que dejaron huella fueron María Luisa Bombal, Marvel Moreno, Alejandra Pizarnik, Marta Traba, Elena Garro y Rosario Castellanos.

En 1964 la conversación feminista se enfocó en campañas y programas de Planificación Familiar e inicia la difusión de métodos anticonceptivos. Paralelamente, la década de los sesenta comienza a tomar fuerza el feminismo latinoamericano oponiéndose a los gobiernos autoritarios hasta institucionalizarse. Gracias a esto, se abrió espacio para dar a conocer otros movimientos como el lésbico y las políticas de identidad negra e indígena.

Para el final del siglo XX, el movimiento feminista latinoamericano se trasladó de las calles a las organizaciones de la sociedad civil como una forma de tener incidencia social y legal. Desde entonces, su rol es decisivo en el movimiento, No obstante, no está exento de críticas, ya que han sido señaladas por neutralizar las formas espontáneas de la organización de mujeres, es decir, las luchas colectivas, populares o comunitarias que nacen desde abajo.

9 de agosto, Día Nacional de la Mujer Sudafricana


Fuentes: Rebelión

Lo que todos y todas dicen [1]

“When you empower a woman, you empower a whole nation” (Lema del día nacional de la mujer sudafricana, 9/08/2025)

“En un mundo que exige tanto, la delicadeza se ha convertido en una forma silenciosa de rebelión. El poder se está redefiniendo no como esfuerzo, sino como quietud. No como ruido, sino como paz. La fantasía no es la riqueza ni la evasión, sino una mañana tranquila, un paseo por la playa, un baño sin interrupciones» Informe Her and Now: Insights in to the Womenof South Africa 2025. (1st for Women Insurance Company Limited) [3].

“Luchamos por los derechos de las niñas y los niños, e incluso de los hombres, reconociendo que la violencia de género es una crisis social que exige acción colectiva”. Olive Shisana, Exasesora presidencial, profesora y activista feminista (UNFPA South Africa, 2025)

Cada 9 de agosto, Sudáfrica se llena de acciones gubernamentales y civiles que enarbolan la memoria y la movilización de las mujeres. No es una fecha ceremonial: es un día para la acción. Su fuerza simbólica se ancla en la heroica lucha nacional que las sudafricanas libraron contra el apartheid, con un hito irrepetible el 9 de agosto de 1956, cuando más de 20.000 mujeres marcharon hacia Union Buildings para rechazar las leyes de pases. Aquella multitud proclamó con firmeza: “No a los pases, no al sistema inhumano, asesino y criminal de estratificación, exclusión, racismo, clasismo y sexismo”.

Esa jornada demostró una capacidad organizativa y una articulación feminista de alcance nacional, al tiempo que expuso la naturaleza anacrónica de la dominación colonial en el sur de África. Con el fin del apartheid y la llegada al poder de Nelson Mandela (junto a la unidad de fuerzas en lucha) en 1994, el Estado democrático institucionalizó el Día Nacional de la Mujer Sudafricana como reconocimiento a quienes lucharon por sus derechos, por sus familias, por su propia humanidad y dignidad de forma inquebrantable.

En 2025 se cumplen 69 años de aquella gesta. Y aunque el salto histórico y simbólico es innegable, las mujeres siguen marchando: contra los femicidios, la desigualdad, la privatización del agua, la inseguridad, los desalojos en townships y, de forma estructural, por la garantía de su bienestar.

Les propongo un artículo que explora lo que significa hoy la lucha de la mujer sudafricana, en un país que transita el post-apartheid, una transición democrática inacabada y un gobierno híbrido de coalición que enfrenta viejas y nuevas urgencias. Estaremos presentando algunas informaciones que aluden a lo que dice el estado, las leyes, los indicadores estadísticos, las activistas y las académicas como una forma de poner en dialogo y en contraste las opiniones al cual titulamos: Lo que todos dicen.

Lo que dice el Estado sudafricano

Cuando una mujer se empodera, todos nos empoderamos. Cuando las mujeres prosperan, todos prosperamos. Cuando las mujeres se elevan, todos nos elevamos. Discurso en ocasión del día de la mujer sudafricana (Cyril Ramaphosa, 2025). El gobierno ha reconocido que la violencia de género constituye una “crisis nacional” y una “segunda pandemia”. Primer Informe sobre Violencia de Género en Sudáfrica. (Estado de la nación Sudafricana, 2022)

El Estado sudafricano ha creado instituciones para estudiar la desigualdad de género, centradas en las mujeres más vulnerables: las negras. Sin embargo, la brecha entre discurso y acción persiste. Ejemplo de ello es que, pese a declarar la violencia de género como «segunda pandemia» tal como lo ha reiterado el presidente Cyril Ramaphosa, los femicidios y la precariedad económica siguen devastando a esta población.

Durante el acto del Día Nacional de la Mujer Sudafricana (9 de agosto de 2025), celebrado en el estadio de Limpopo bajo el lema «Construir economías resilientes para todos», Ramaphosa exhortó a los hombres a «apoyar, elevar y proteger» a las mujeres. (Ntokozo Khumalo, 2025).

Sin embargo, se está muy lejos de los buenos deseos ya que la realidad se caracteriza por condicionar el trabajo informal a las mujeres negras y, además, es mal remunerado.

El Parlamento sudafricano conmemoró el 60° aniversario de este hito feminista con una sesión especial presidida por Thoko Didiza (Asamblea Nacional) y Refilwe Mtshweni-Tsipane (Consejo Nacional de Provincias). Aunado a ello, visionando una acción feminista africana, presentaron los resultados de consultas realizadas con legisladoras africanas en colaboración con el Parlamento Panafricano (Midrand, julio 2025), donde acordaron: fortalecer la cooperación parlamentaria africana contra la violencia de género, garantizar derechos reproductivos y asegurar acceso igualitario a educación y oportunidades económicas.(Robin-Lee Francke, 2025)

En vísperas de la histórica Cumbre de presidentes del G20 que Sudáfrica albergará en noviembre, la Directiva anunció la creación del Parlamento de Mujeres P20. Esta innovación institucional busca proyectar una voz africana unificada que exija colocar la igualdad de género como eje central de las resoluciones del G20.Por tanto, Thoko Didiza señaló:

 “Nos comprometemos a crear plataformas inclusivas que permitan a las mujeres articular sus desafíos, influir en la formulación de políticas y hacer contribuciones significativas al desarrollo nacional y mundial.”[4]

En diciembre de 2024, el Parlamento sudafricano exigió mayor coordinación interdepartamental para implementar la Estrategia Nacional contra la Violencia de Género. Sin embargo, el obstáculo fundamental persiste: la crónica falta de recursos que impide ejecutar el plan en sus dimensiones clave – infraestructura, articulación institucional y operatividad real del marco multisectorial.

Un avance significativo llegó el 24 de mayo de 2024 con la aprobación de la Ley del Consejo Nacional sobre Violencia de Género y Femicidio. Este hito jurídico buscó fortalecer la protección institucional para mujeres, niñas y personas LGBTQIA+, aunque su efectividad sigue supeditada a los recursos disponibles.

Este esfuerzo se enmarca en el Plan Estratégico Nacional (PEN-GBVF) aprobado en 2020, que con un presupuesto inicial de 21 mil millones de rands pretendía: articular una respuesta multisectorial (Estado-sociedad civil-sector privado), combatir la violencia de género mediante seis pilares estratégicos y promover el empoderamiento económico femenino.

No obstante, cuatro años después, la brecha entre el diseño normativo y su implementación concreta revela las contradicciones de un sistema que legisla progresista, pero no se ejecuta desde la misma comprensión.

La violencia de género en Sudáfrica ha obligado a convocar dos Cumbres Presidenciales (2018 y 2022) que buscaron, más que retórica, acciones concretas. Estos encuentros lograron: actualizar la agenda gubernamental con enfoque de emergencia nacional, fortalecer el marco jurídico ante lo que se reconoció como «pandemia social» y vincular sociedad civil y Estado en la implementación del PEN-GBVF.

El anuncio clave vino el 9 de agosto de 2018, cuando el presidente Ramaphosa, en su discurso por el Día Nacional de la Mujer, comprometió una Cumbre Nacional conjunta para crear una hoja de ruta contra los femicidios. Sin embargo, siete años después, persiste una pregunta incómoda: ¿Por qué siendo pioneros en legislación (Ley de 2021, PEN-GBVF): Sudáfrica sigue teniendo tasas de violencia de género comparables a países en guerra?

Otro avance gubernamental llegó en el 2018, cuando Sudáfrica creó el primer Observatorio Nacional de Feminicidios (Femicide Watch)coordinado por el Departamento de Justicia, la Policía (SAPS) y el Consejo de Investigación Médica. Este observatorio fue pionero en el continente africano. 

Lo que dicen las leyes

El abordaje jurídico sudafricano para la igualdad de género ha tenido un desarrollo progresivo pero desigual desde el fin del apartheid. Han tenido cimientos post- Apartheid desde 1996 hasta 2004, que refieren a: la Constitución de 1996, la cual estableció la Maquinaria Nacional de Género bajo la presidencia, sentando bases para políticas públicas con enfoque de género.

Seguidamente, surge la Ley de Equidad de Empleo (1998) como primer intento por corregir discriminación laboral (Ley N°55), aunque con limitaciones en su aplicación al sector informal, donde trabaja el 68% de las mujeres negras (Stats SA, 2023). También, abordaron la transversalización de género (2004) con el objeto de incluir perspectiva de género en todas las políticas estatales (Comisión de Equidad de Género de Sudáfrica, 2024), pero sin mecanismos claros de fiscalización.

En la actualidad, existe un paquete legislativo contra la violencia de genero (2021-2022) que ha sido controvertido por la realidad de la crisis de los femicidios (la segunda pandemia del país), por ello, el 05 de agosto de 2022 entraron en vigor tres leyes clave:

– Ley N°12/2021: Reforma al código penal para agilizar procesos por violencia de género.

– Ley N°13/2021: Actualiza la tipificación de delitos sexuales, incluyendo ciberacoso y violencia intrafamiliar LGBTQIA+.

– Ley N°14/2021: Fortalece medidas de protección para víctimas de violencia doméstica.

Pese a este marco avanzado, en 2024 solo el 12% de las denuncias por violencia de género llegaron a condena (Comisión de Género, 2024). Existe una brecha entre norma y realidad.

Lo que dicen los números (y lo que ocultan):

Advertimos que, si bien los datos cuantitativos son herramientas útiles para la planificación y los abordajes institucionales, estos indicadores suelen construirse desde una epistemología occidental, ajena a las realidades situadas de las mujeres. En un mundo donde la base material del sistema capitalista racializado se sustenta en la división sexual del trabajo, estos números no logran captar las dimensiones estructurales de la vulnerabilidad, la exclusión y el empobrecimiento que enfrentan las mujeres.

Los indicadores hegemónicos, lejos de cuestionar el orden establecido, naturalizan las desigualdades. No ofrecen lecturas críticas y mucho menos respuestas ante un sistema que se sostiene sobre lógicas capitalistas, misóginas y racistas, reproducidas a escala global.

– Según el coeficiente de Gini y los informes de la ONU, Sudáfrica ostenta el título del país más desigual del planeta.

– El rostro del empobrecimiento es mujer.

– Entre enero y marzo de 2025 se registraron 13.453 delitos sexuales, esto incluye 10.688 casos de violación, 1.872 agresiones sexuales, 656 intentos de delitos sexuales y 236 delitos sexuales con contacto.(Servicio de Policía Sudafricano (SAPS)

– Solo entre abril de 2022 y marzo de 2023, se denunciaron al Servicio de Policía Sudafricano (SAPS) la asombrosa cifra de 53.498 delitos sexuales, de los cuales 42.780 fueron violaciones. Sin embargo, la precisión y fiabilidad de los datos relacionados con la violencia basada en género sigue siendo una preocupación crítica.(Comisión de Igualdad de Género, 2024, p. 12)

– 60 % de femicidios son cometidos por parejas, con una condena en menos del 20 % de los casos, y una elevada proporción de casos no resueltos.

– El promedio nacional de femicidios es de tres mujeres al día, con tasas regionales como Eastern Cape duplicando la media del país.

– Sudáfrica es el tercer país con las estadísticas más altas de violación a nivel mundial, después de Botsuana y Lesoto.(Centro para el Estudio de la Violencia y la Reconciliación (CSVR, 2025)

– Existen 63 Centros de Atención Thuthuzela (CAT) en respuesta a la urgente necesidad de un enfoque multinivel para la prevención, la respuesta y el apoyo a las víctimas de violación. (Estado de la Nación Sudáfrica, 2022).

Datos de las realidades estructurales

– La división sexual del trabajo convierte a las mujeres especialmente negras y migrantes en la mano de obra más precarizada: 6% del trabajo doméstico remunerado es realizado por mujeres negras, con salarios promedio de ZAR 2,500/mes (USD 130), menos del mínimo legal (IOL, 2023), el 70% de las trabajadoras agrícolas son mujeres negras, sin contratos fijos (Oxfam SA, 2022).

– Las sudafricanas constituyen el 51,1% de la población, pero el 47% de ellas son económicamente inactivas.(Departamento de Estadísticas del gobierno sudafricano (Stats SA, 2022)

– Las mujeres que encuentran empleo suelen ocupar puestos mal remunerados, con escasas perspectivas de mejora (OIT, 2022).

– La violencia de género, otra cara de la desigualdad, no se mide en el Gini: el 45% de las sudafricanas ha sufrido violencia machista (Stats SA, 2022), pero este dato rara vez se cruza con los mapas de pobreza.

– El acceso a la tierra y recursos sigue siendo un privilegio masculinizado: el 72% de las granjas comerciales son propiedad de hombres (Oxfam, 2023), mientras que las mujeres cultivan en parcelas sin título ni subsidios.

– No olvidar la sentencia irónica que hace el Foro Económico Mundial (FEM) respecto a que: en África subsahariana (ASS), la paridad de género no se alcanzará hasta dentro de 102 años (WEF, 2023).

Estas cifras e informaciones situadas muestran realidades complejas que reproducen un sistema capitalista racializado que deprime y condiciona el empleo doméstico, los cuidados informalizados o las economías de supervivencia. Se puede distinguir la geografía racializada de la violencia, por ejemplo, en la zona de Eastern Cape donde se tiene el doble de femicidios que la media nacional.

Otro elemento crucial a considerar es el tema de la economía de los cuidados, las mujeres dedican 4.5 horas diarias no remuneradas a trabajo doméstico (OIT), tiempo robado a su autonomía y, por último, no perder de vista que el apartheid económico persiste. El 72% de tierras productivas son de hombres (Oxfam), mientras mujeres cultivan sin título ni créditos.

Todo esto nos lleva a posicionar el argumento de la economista sudafricana Lebohang Pheko quien habla de la necesidad de datos que midan lo que importa: horas de sueño perdidas por violencia machista, kilómetros caminados para buscar agua, risas arrebatadas por la pobreza.

Lo que dicen las activistas

Ya no les pedimos que sean valientes. Y está bien. Para los momentos en que no puedan ser fuertes, estamos aquí para ustedes. Les decimos que no tienen que serlo todo, siempre, para todos. (Dra. Reitumetse Mpholle, responsable del estudio Firstfor Women 2025)

De acuerdo a una reciente investigación titulada Her and Now: Insightsin to the Women of South Africa 2025 de First for Women “las mujeres del país están redefiniendo lo que significa ser poderosa.”  El informe muestra que existe un cambio notable al presentar que: “el 90 % de las mujeres ahora está de acuerdo en que “la suavidad y la gentileza son formas de fortaleza”, mientras que el 94 % dice que “el equilibrio es más valioso que la ambición” (Modiegi Mashamaite, 2025).

El estudio encuestó a más de 4000 mujeres [5], La encargada de la investigación, responsable de perspectivas e iniciativas, Dra. Reitumetse Mpholle, explicó que la investigación partió de una pregunta clave: si la valentía sigue siendo el enfoque adecuado. Dentro de los principales hallazgos revelan que:

– 44 % está totalmente de acuerdo en que la suavidad en sí misma es una forma de fortaleza, mientras que el 58 % coincide plenamente en que «el derecho a respirar es tan importante como el afán de superación». La mitad de las mujeres coincide plenamente en que anhelan momentos de tranquilidad que les pertenezcan exclusivamente a ellas.”

– Solo el 6% de las mujeres se sentían cómodas saliendo por la noche y el 90% tenía demasiado miedo de quedarse sola en casa.

– 65% de las madres está totalmente de acuerdo en que la expectativa de “mantener la familia unida” es más intensa una vez que tienen hijos y el 60,7% dice que sacrifica sus propias necesidades para mantener la estabilidad familiar.

– Para muchos la vida diaria se siente como “un maratón de multitarea” ya que: el 34% se siente emocionalmente agotado cada día, el 33% dice que se les elogia por su resiliencia mientras se sienten abrumados, el 43% está totalmente de acuerdo en que rara vez tiene tiempo ininterrumpido para sí mismo, el 63% se siente la “columna vertebral” tanto del trabajo como de la familia diariamente, el 44% se siente sin apoyo a pesar de ser fuerte por los demás.

– 88% dice que la independencia financiera es esencial para la felicidad.

– 61,6 % de las mujeres afirma que los hombres necesitan redefinir lo que significa ser hombre en el mundo actual.

– 44 % está totalmente de acuerdo en que la suavidad es una forma de fortaleza. Y casi el 90 % coincide en que están redefiniendo el éxito para incluir la paz, no solo el logro.

– Hace unos 10 años existía el síndrome de ‘derribarla’: tu mayor enemigo era la mujer que tenías a tu lado. Ahora, vemos que quienes más nos apoyan son las mujeres.  Existe sintonía, independientemente de la edad, la sexualidad o la etapa de la vida

En consideración a la data que ofrece este estudio, hay una interpretación de la necesidad de construir poder desde la cotidianidad, de la rutina de vida de las mujeres encuestadas. En ese sentido, la Dra. Mpholle dice:

Algunas de las claves que surgieron giran en torno a esta dinámica de poder. Somos fuertes y queremos parecer fuertes, pero eso tiene un precio. Todos los días nos presentamos así en el trabajo, pero al llegar a casa tenemos que adaptarnos. Nos está matando por dentro vernos siempre perfectas, ser la mejor madre, la mejor profesional, la mejor hija», y mencionó que otro tema clave fue el impacto emocional de los roles de género tradicionales: «En el trabajo, tengo el control, pero al llegar a casa, tengo que adaptarme a las normas tradicionales.

Contrastando opiniones, la activista Tswelopele Makoe, editora de Global South Media Network (GSMN) publicó este 9 de agosto un artículo titulado: Día de la Mujer: “El silencio ya no es una opción”(2025) donde analiza el estado actual de las mujeres sudafricanas. Pone en perspectiva que: simplemente no podemos romantizar la lucha de las mujeres de 1956 sin reconocer esencialmente la continuación de esa lucha en los cuerpos, las vidas y los sueños de las mujeres de hoy. Además, sentencia al cierre de su artículo que:

No podemos seguir aplaudiendo el pasado mientras ignoramos el presente. Si realmente queremos rendir homenaje a las incondicionales de 1956, debemos alzarnos en defensa de aquellas que aún hoy no son escuchadas. No se limiten a republicar citas. No se limiten a usar un pin. Exijan algo mejor. Hagan mejor. Sean más ruidosos. Porque la lucha no ha terminado y el silencio ya no es una opción. Como dijo una vez con valentía la formidable Mama Winnie: «Cualquier aceptación de humillación, indignidad o insulto es una aceptación de inferioridad». 

A su vez, la lideresa del partido político GOOD, y actual ministra de Turismo (del gobierno de unidad nacional), Patricia de Lille(2025), se pronunció respecto a la insuficiencia de contar con mujeres en representación política y las desigualdades estructurales, diciendo:

Vivimos en una época en la que hemos visto a mujeres ascender a los cargos más altos del país. La presidenta del Tribunal Supremo, Mandisa Maya, la primera mujer en presidir el Tribunal Supremo de Sudáfrica, es uno de esos ejemplos de progreso.

Las mujeres siguen sufriendo las consecuencias de la crisis social y económica de Sudáfrica. La pobreza es abrumadoramente femenina. Y nuestro país sigue azotado por el flagelo de la violencia de género. A cada mujer que ha sobrevivido a la violencia, le digo: No te calles. Alza la voz. Tu voz importa.

Mientras que, desde el activismo en movimiento, la Liga de Mujeres AbahlalibaseMjondolo, en el marcodel campamento político reunido bajo el lema: “20 años de resistencia de las mujeres. El ubuhlalismo comienza con nosotras”, dicen que:

Como mujeres, seguimos enfrentando violencia, pobreza, exclusión, desplazamiento y falta de respeto. Pero nos negamos a callar. Somos líderes. Somos organizadoras. Somos constructoras de nuestras comunidades. Somos militantes en la lucha por construir la democracia revolucionaria y el socialismo desde abajo, ocupación tras ocupación y comuna tras comuna.

Tenemos la campaña “Las mujeres pueden hacerlo”, que se basa en cuatro pilares:⁠Apoyar a las mujeres en puestos de liderazgo, construir medios de vida para las mujeres a fin de posibilitar su bienestar y autonomía, tomar medidas directas para garantizar el acceso de las mujeres a la tierra y organizarse para poner fin a la violencia contra las mujeres.

Como Movimiento Abahlalibase Mjondolo, y como personas pobres de este país, seguimos sufriendo desalojos armados, demoliciones y ataques violentos. Estos ataques no provienen de enemigos extranjeros, sino de nuestro propio gobierno y del poder organizado de los ricos.

En este momento, el municipio de Kwa Dukuza y los contribuyentes de Dolphin Coast están trabajando juntos para desalojar a las personas de las comunidades en las que han vivido durante años. Enviamos un mensaje claro: Esto nos recuerda la Ley de Áreas de Grupo durante el apartheid. Nos empobrecieron, y ahora nos dicen que ciertos lugares no son para nosotros, ni siquiera bajo esta supuesta Nueva República de Sudáfrica. La Carta de la Libertad declaró que «Todas las personas tendrán derecho a vivir donde elijan», ¡y Ballito también es nuestro lugar!

En Durban, la Unidad Anti-Invasión de Tierras continúa demoliendo e incendiando viviendas. Familias se quedan sin hogar. Estos desalojos son ilegales y, según la ley, actos delictivos.

Si fuéramos verdaderamente libres, nadie sería desalojado ni su hogar sería destruido. Si fuéramos verdaderamente libres, ningún niño dormiría a la intemperie porque el municipio incendiara su chabola. La libertad solo existe en el papel. Por eso, como Abahlali, hablamos de «falta de libertad».

Nosotros decimos: No a la xenofobia, no a los desalojos y demoliciones y no a los ataques a nuestros hogares, a nuestros cuerpos y a nuestra dignidad. ( Liga de Mujeres Residentes de Mjondolo, 2025)

Nosotros decimos: Sí al poder de las mujeres, sí a la tierra, la vivienda y la alimentación y sí a la solidaridad, la justicia y el «ubuhlalismo».

Las voces aquí recogidas muestran una diferenciada forma de nombrar y enfrentar la desigualdad que atraviesa a las mujeres sudafricanas. Por un lado, el estudio impulsado por una aseguradora dirigida por mujeres ofrece un retrato estadístico de percepciones, miedos y aspiraciones; un diagnóstico que, aunque valioso, se limita al registro de experiencias y no necesariamente cuestiona las raíces estructurales de la opresión. Por otro lado, las demás voces van dibujando sus realidades, desde sus luchas que van de la política gubernamental, en la calle, en el movimiento. Por ejemplo, la Liga de Mujeres AbahlalibaseMjondolo habla desde la calle, desde la vida cotidiana en los márgenes, denunciando desalojos, violencia y exclusión como expresiones vivas del capitalismo racializado.

La lucha de las mujeres en Sudáfrica no es un capítulo cerrado del pasado, sino una resistencia activa que se libra tanto en los indicadores como en las barricadas, en los informes de investigación y en las ocupaciones de tierra, en la palabra pública y en la defensa diaria de la dignidad.

Lo que dice la académica.

Apropiarnos del espacio, de permitirnos y de habilitarnos mutuamente para tener voz.  Comprende el feminismo concebido como cotidiano como la forma de tratar de encontrar maneras de nutrirnos a diario, y de forma mutua, desmantelando los constructos, los ismos, los ismos estructurales y sistémicos. Y de divertirnos mucho cada día. No se supone que seamos sombrías, miserables y feministas, miserables. El feminismo es alegría. (Dra. Lebohang Liepollo Pheko)

En este ejercicio cierro con una referencia que no significan que sea la única que exista, pero forman parte de las que vamos conociendo en este tránsito de nuestra investigación situada. La Dra. Lebohang Liepollo Pheko[6], ha trabajado el tema de la economía feminista con enfoque decolonial; nos ofrece un análisis de Sudáfrica refiriendo que se requiere de una reorientación que se aleje de la globalización capitalista y se incline hacia las epistemologías africanas introspectivas del humanismo de Kenneth Kaunda, el socialismo científico de Kwame Nkrumah y la Declaración de Arusha dirigida por Julius Nyerere. De hecho, explica que:

un país como Sudáfrica se vio arrastrado a la lógica de la teoría del desarrollo neoliberal sin la oportunidad de explorar alternativas de autodeterminación como el humanismo de Zambia o el Ujamaa de Tanzania. El Ujamaa fue una política social y económica desarrollada e implementada en Tanzania por el presidente Julius Kambarage Nyerere (1922-1999) entre 1964 y 1985. Basada en la idea de la agricultura colectiva y la «aldeización» del campo, el Ujamaa también exigía la nacionalización de la banca y la industria, así como una mayor autosuficiencia tanto a nivel individual como nacional (Nyerere, 1962 ;Nyerere, 1987).(Lebohang Liepollo Pheko, 2025).

Con esta mirada critica que estudia la economía con visión feminista y enfoque decolonial estamos observando la crítica estructural del sistema económico hegemónico que atraviesa a Sudáfrica, un sistema que produce desigualdad y empobrecimiento pese a los recursos y la potencialidad con integra al bloque BRICS.

Para la Dra. Pheko, el feminismo es radical. Es comprender que no se trata solo de mujeres, sino de un cambio sistémico. Ser feminista implica comprender que no solo sostenemos el cielo, sino que somos el cielo. Se trata de poder. Es anticolonial, antiimperial, antirracista y antisionista.(Woman Kind)

En función a su trayectoria profesional y activismo, comprende que parte del trabajo que ha realizado en los últimos años giró en torno a la economía feminista del bienestar, sobre cómo nombramos el trabajo que realizan las mujeres en particular. Se declara profundamente comprometida con la idea de que el trabajo de cuidados es un trabajo real. (Woman Kind)

Interpretando su realidad, propone la necesidad de apropiarnos del espacio, de permitirnos y de habilitarnos mutuamente para tener voz.  Comprende el feminismo concebido como cotidiano como la forma de tratar de encontrar maneras de nutrirnos a diario, y de forma mutua, desmantelando los constructos, los ismos, los ismos estructurales y sistémicos. Y de divertirnos mucho cada día. No se supone que seamos sombrías, miserables y feministas, miserables. El feminismo es alegría.

En este mismo orden de ideas, argumenta en su artículo Más allá del PIB: Por qué los países africanos deberían adoptar una economía del bienestar descolonizada (Liepollo Pheko, 2023) que:

– El surgimiento de mujeres negras que lideran movimientos de ecofeminismo y justicia ecológica aporta una perspectiva importante. Sus voces desafían el predominio de las perspectivas privilegiadas de la población blanca en el activismo climático y ofrecen un enfoque descolonizado para abordar el cambio climático y la redistribución económica.

– Los Estados deben priorizar la redistribución del poder, los recursos y los beneficios de la globalización. Un compromiso genuino con el crecimiento equitativo exige abordar las injusticias históricas, desafiar los modelos de desarrollo eurocéntricos y valorar el cuidado y la reproducción social como pilares fundamentales de nuestras sociedades.

Lo que decimos al cierre.

El Día Nacional de la Mujer Sudafricana no es solo una conmemoración histórica, sino un recordatorio vivo de que la lucha iniciada en 1956 sigue siendo urgente y vigente. A pesar de avances legislativos, institucionales y simbólicos, las mujeres sudafricanas especialmente negras y pobrescontinúan enfrentando un entramado de violencias, desigualdades económicas y exclusiones estructurales.

El contraste entre la acción gubernamental, los indicadores hegemónicos y las realidades situadas revela una fractura profunda: se cuantifica el dolor, pero no se cuestiona el sistema que lo produce. Como señalan las voces académicas, activistas y comunitarias, se necesita una transformación civilizatoria que ponga en el centro el bienestar, el cuidado y la justicia redistributiva desde perspectivas decoloniales y feministas.

Honrar a las mujeres de 1956 implica más que recordar; exige actuar para que ninguna mujer en Sudáfrica viva bajo el peso del miedo, la pobreza y la invisibilidad. El desafío es romper con métricas y políticas que perpetúan la opresión y construir, desde los saberes y resistencias locales, una sociedad donde la libertad y la dignidad sean realidad para todas.La humana humanidad tiene que nacer con plenas oportunidades para todos y todas fuera de la lógica del capital racializado y patriarcal.

Referencias bibliográficas

Patricia de Lille. (2025, 8 9). DÍA DE LA MUJER 2025: HONRANDO EL CORAJE, DEFENDIENDO LA HUMANIDAD. Retrieved from For Good: https://forgood.org.za/womens-day-2025-honouring-courage-defending-humanity/

1st for Women Insurance Company Limited. (2025). Her and Now: Insights into the Women of South Africa 2025 de First for Women .Pretoria: 1st for Women Insurance Company Limited.

Centro para el Estudio de la Violencia y la Reconciliación (CSVR. (2025). JUSTICE DENIED: MAY 2025 GENDER-BASED VIOLENCE CRIMES REMAIN UNPUNISHABLE IN SOUTH AFRICA. entre for the Study of Violence and Reconciliation and the Swiss Ministry of Foreign Affairs.

Comision de Equidad de Género de Sudáfrica. (2024). WOMEN IN THE SOUTH AFRICAN ECONOMY.Pretoria: Commission for Gender Equality.

Comisión de Igualdad de Género. (2024). Towards a Gender-Based Violence Index for South Africa An overview and proposed way forward.Pretoria: Comisión de Igualdad de Género.

Cyril Pamaphosa. (2025, 8 9). Discurso del Presidente Cyril Ramaphosa con motivo del Día de la Mujer. Retrieved from The presidency: https://www.thepresidency.gov.za/address-president-cyril-ramaphosa-occasion-womens-day

Departamento de Estadisticas del gobierno sudafricano (StatsSA. (2022, 08 23). Casi la mitad de las mujeres sudafricanas están fuera de la fuerza laboral en el segundo trimestre de 2022. Retrieved from https://www.statssa.gov.za/?p=15668

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Modiegi Mashamaite. (2025, 8 8). ‘Wathint’ abafazi’: Una nueva investigación muestra que el 90% de las mujeres sudafricanas creen que «la suavidad es fuerza». https://www.timeslive.co.za/.

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Notas:

[1] Este artículo forma parte de un avance investigativo en curso para la Maestría en Estudios y Saberes Africanos, desarrollada por el Instituto de Investigaciones Estratégicas sobre África y su Diáspora (Centro de Saberes Africanos, Americanos y Caribeños) de la República Bolivariana de Venezuela.

[2] Asistimos a la presentación de este libro no solo por la importancia que tiene para el debate de ideas del feminismo africano, la producción de conocimiento que se hace desde África sino por la articulación que podemos generar desde el sur global.

[3] Es una aseguradora dirigida a mujeres. Crearon el Proyecto Zeitgeist con The Culture Foundry Co, para recopilar y analizar datos sobre las experiencias de las mujeres sudafricanas en múltiples dimensiones de sus vidas, incluyendo seguridad, bienestar económico, relaciones y empoderamiento personal. Su portal web: https://www.firstforwomen.co.za/blog/inspiration-blogs/her–now-what-women-want-in-2025/

[4] https://iol.co.za/news/politics/2025-08-09-celebrating-womens-day-parliament-reflects-on-the-legacy-of-the-1956-womens-march/

[5] El informe explica que se realizó una encuesta cuantitativa exhaustiva y perspectivas cualitativas del compromiso de Culture Foundry Co con las iniciativas comunitarias de 1st for Women. Se diseñó un enfoque  para obtener perspectivas integrales y al mismo tiempo garantizar que las voces de las personas directamente afectadas se presentaran de manera prominente.

[6] Es una destacada investigadora, profesora y activista. Su análisis aborda las tres variantes concernientes a: raza, clase y feminismo. Está comprometida con fundamentar la investigación académica en las luchas y la praxis comunitarias; asociada a la cohorte de mujeres impacientes y molestas que están reimaginando el mundo y planteando demandas de nuevas economías, nuevos estados, nuevas políticas que centren nuestras realidades. Tomado de: https://knowledgehub.southfeministfutures.org/kb/feminist-economics-is-everything-the-revolution-is-now/?utm_source=chatgpt.com

Es miembro de la Comisión Walter y Patricia Rodney sobre Reparaciones y es la principal sección sudafricana sobre economía política de las reparaciones. Forma parte del centro de investigación de activistas y defensa feminista Trade Collective. Tomado de: https://lectures.mandela.ac.za

Yasmín Carolina Corrales González. Investigadora sobre Feminismos Africanos.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

MSF denuncia destrucción de anticonceptivos por Estados Unidos

 

Una comadrona enseña cómo insertar un dispositivo intrauterino, a mujeres en un centro de salud en Toviklin, Benín, el pasado enero. La organización Médicos Sin Fronteras resalta la utilidad de esos recursos para ayudar a la salud de millones de mujeres en los países más pobres, y criticó por ello la decisión de Estados Unidos de incinerar insumos destinados a esa cooperación y que están valorados en casi 10 millones de dólares. Omagen: Adrienne Surprenant / MSF

GINEBRA – El plan del gobierno de Estados Unidos para destruir anticonceptivos por valor de 9,7 millones de dólares es un acto insensible y un desperdicio que pone en riesgo la salud y la vida de mujeres y niñas, denunció este lunes 28 la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF).

Según reportes en manos de MSF, los suministros estaban almacenados en Bélgica y listos para ser enviados a regiones frágiles o afectadas por conflictos, pero se los despacha a la vecina Francia, donde una firma especializada los incinerará, a un costo de 167 000 dólares.

Ello “a pesar de que aún están en buen estado y dentro de su fecha de caducidad. La fecha de expiración más próxima es en 2027, y muchos de ellos no vencerán hasta 2031”, señaló un reporte de MSF en esta ciudad suiza.

Avril Benoît, directora ejecutiva de MSF en Estados Unidos, dijo que “la decisión del gobierno de incinerar anticonceptivos por millones de dólares es un acto intencionadamente irresponsable y dañino contra mujeres y niñas de todo el mundo”.

“Los anticonceptivos son productos de salud esenciales y que salvan vidas”, recalcó.

Los anticonceptivos -incluidos implantes, pastillas anticonceptivas, inyecciones e dispositivos intrauterinos (DIU) para evitar embarazos no deseados- fueron adquiridos para los programas de planificación familiar y salud reproductiva de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).

Esos programas fueron suspendidos tras la decisión del gobierno estadounidense de retirar su financiamiento a comienzos de este año, a lo que suma su animadversión ante políticas que percibe como proclives a la defensa del aborto.

“Debemos recordar que estos anticonceptivos tenían un destino previsto. Mujeres y niñas esperaban poder utilizarlos. Es inconcebible pensar que estos productos sanitarios serán incinerados cuando existe una demanda global tan urgente”, observó Rachel Milkovich, especialista en políticas e incidencia de MSF.

MSF “ha comprobado de primera mano los beneficios cuando mujeres y niñas pueden tomar libremente decisiones sobre su salud al elegir prevenir o retrasar un embarazo, y las consecuencias peligrosas cuando no pueden hacerlo”, dijo Milkovich.

Según informes concordantes, Washington rechazó ofertas de organizaciones de planificación familiar para comprar o enviar los anticonceptivos a naciones pobres, así como del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bélgica para evitar la destrucción, incluida la reubicación temporal de los suministros.

MSF dijo que sus equipos en muchos países están preocupados por la escasez de esos insumos.

“En las comunidades a las que atendemos -afectadas por conflictos, brotes epidémicos, desastres naturales o humanos, o exclusión del sistema de salud- el acceso a anticonceptivos ya es limitado”, señaló su reporte.

La organización considera que “la inminente destrucción de estos anticonceptivos es el último de una serie de actos del gobierno de Estados Unidos que agravan una emergencia sanitaria mundial causada por la suspensión repentina de miles de millones de dólares en asistencia internacional a principios de este año”.

El reporte indicó que anticonceptivos por un valor de 40 millones de dólares están retenidos en distintos puntos de la cadena mundial de suministro sanitario. Hay otro almacén con anticonceptivos adquiridos por Usaid en Emiratos Árabes Unidos y MSF desconoce cuál es el plan del gobierno estadounidense para esos suministros.

Benoît dijo que “destruir insumos médicos valiosos, ya pagados por los contribuyentes, no ayuda a combatir el despilfarro ni a mejorar la eficiencia”, en alusión a lemas pregonados por el presidente estadounidense Donald Trump durante su campaña en 2024 y tras asumir el poder el pasado enero.

“Esta administración está dispuesta a dejar que se pudra la ayuda alimentaria y a quemar anticonceptivos, poniendo en riesgo la salud y la vida de las personas para impulsar una agenda política”, criticó Benoît.

A-E/HM