2/06/2011

“A la basura”, 51 mil MDP en seguridad pública

Isabel Argüello

El Mando Único aún no se aprueba en el Senado, pero ya cuenta con un presupuesto de 2 mil 400 millones de pesos. Por falta de estrategia en seguridad pública, “el dinero se va a la basura”, considera especialista. Mientras el erario federal gasta más de 51 mil millones en la “seguridad” de los estados y los municipios, 34 mil civiles y 239 policías federales han sido asesinados en lo que va del sexenio

La seguridad pública de las entidades federativas y los muncipios cuesta al erario federal 51 mil 768 millones de pesos. El monto incluye los presupuestos del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) y del Subsidio para la Seguridad Pública Municipal (Subsemun) de los ejercicios 2007 a 2011. En promedio, éstos reciben unos 12 mil millones anuales.

En el caso de los estados y del Distrito Federal, a las transferencias federales se le suma el presupuesto local en la materia. Ambos recursos constituyen el Fondo para la Seguridad de los Estados (Foseg).

Además del Subsemun y el FASP, en 2011 el erario federal destinará 2 mil 400 millones de pesos al Mando Único, indica El presupuesto público federal para la función seguridad pública 2010-2011 en su análisis de programas. Ello, a pesar de que la iniciativa presidencial para crear la policía única todavía se discute en el Senado.

No obstante el millonario gasto, la violencia en el país continúa en ascenso. Tan sólo de diciembre de 2006 a diciembre de 2010, 34 mil 612 civiles fueron asesinados, de acuerdo con el gobierno de Felipe Calderón.

En ese mismo lapso, 239 integrantes de la Policía Federal (PF) fueron ejecutados durante la realización de su trabajo, informa a Contralínea esa dependencia por medio de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental.

De otros 600 elementos estatales y municipales no se tiene información, porque las autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública se han negado continuamente a entregar los datos, señala el senador Felipe González González. Y es que la multimillonaria erogación para la seguridad pública tampoco ampara a las policías.

El principal objetivo del Subsidio y del Foseg, combatir la inseguridad, no se cumple, señala Martín Gabriel Barrón Cruz, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe). “¿Qué quiere decir esto? Que hemos tirado a la basura 14 mil millones (anuales) que se han asignado a 206 municipios, es decir, solamente el 8 por ciento de todo el país.”

De acuerdo con el doctor en criminalística y especialista en seguridad pública, de los 2 mil 440 municipios reportados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, sólo 206 se benefician del Subsemun.

El Mando Único

El 6 de octubre de 2010, Felipe Calderón presentó la iniciativa del Mando Único como respuesta a los altos índices de criminalidad y violencia, durante la entrega de reconocimientos al valor y al mérito de la PF. La creación de un cuerpo policial único a nivel federal es uno de los objetivos establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012.

Sin embargo, en el Senado se plantea que las policías municipales no desaparezcan, sino que se reestructuren. Asimismo, que se cree una policía metropolitana y que sean los gobernadores, en consenso con los alcaldes, quienes designen al titular del Mando Único local.

El panista Felipe González González, presidente de la Comisión de Seguridad Pública en el Senado, asegura que además del presupuesto asignado, otros 1 mil 600 millones de pesos ya fueron comprometidos para el Mando Único en el ejercicio 2012.

“Para esta iniciativa, se tienen previstos 4 mil millones de pesos sin que desaparezcan el Subsemun y el Foseg, los dos grandes grupos con casi 14 mil millones de pesos presupuestales. Los 2 mil 400 millones del Mando Único se utilizarán para implementar los centros de capacitación, los filtros de confiabilidad y la profesionalización de la policía.”

La partida presupuestal no se desaprovechará, asegura Eduardo Yáñez Montaño, secretario de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados: en caso de que el Mando Único fracase, los recursos tendrían que destinarse a la seguridad pública.

Policía única no es la solución

René Arce Islas, secretario de la Comisión de Seguridad Pública del Senado, critica que para la iniciativa presidencial no se haya realizado un estudio del concepto de municipio. “Concentrar el mando no va a resolver los problemas. Primero se debe considerar el contexto económico y social de cada localidad, los diferentes niveles y formas de trabajo. Habría que plantearse un modelo policial que corresponda al municipio y al estado.”

Felipe González González justifica la creación del Mando Único policial porque los gobernadores no son responsables de la seguridad de sus estados. “Lo primero que hacen es hablarle al presidente para que les mande policías federales y el Ejército. En esta nueva ley, tenemos que delimitar las funciones de la Policía Federal, estatal y municipal. Sí debe de haber una policía de buen gobierno para combatir el crimen, pero la estatal que estamos planeando sería preventiva, investigadora y persecutora. Lo que queremos es gente responsable de la seguridad de los ciudadanos”.

En México, hay 433 mil 222 policías, de los cuales 164 mil 237 son municipales, refiere el doctor Barrón Cruz. Mientras unos 400 municipios no cuentan con un cuerpo de seguridad pública, los otros 2 mil tienen menos de 100 elementos, en su mayoría con nivel escolar primario.

“Hay 8 mil 37 policías analfabetos, 287 mil 649 con educación básica y 105 mil 753 con educación media superior”. En su artículo 88, la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública establece como requisito el nivel superior para formar parte de las áreas de investigación; bachillerato, para homologación por desempeño o prevención, y secundaria, para las áreas de reacción.

El investigador del Inacipe considera que estas nuevas condiciones ponen en riesgo el trabajo de miles de policías. “Si se les pidiera licenciatura, se despedirían a más de 400 mil y nos quedaríamos con alrededor de 32 mil policías. Me parece que la propuesta es generar más desempleo”.

Barrón Cruz refiere que 31 mil 445 elementos fueron evaluados por el Centro de Control de Confianza de Seguridad Pública, y que sólo el 40 por ciento obtuvo resultados favorables. Sólo “el 19 por ciento de la policía municipal ha sido evaluada; de éstos, 12 mil 578 han pasado los exámenes de control de confianza. Si asumimos que la policía municipal es corrupta, alrededor de 19 mil que no pasaron las pruebas y que tienen que ser dados de baja pueden integrarse al crimen organizado”.

Al respecto, el diputado priista Yáñez Montaño propone revisar la situación de cada uno para evitar que pasen a las filas de la delincuencia. “En razón de su perfil, se pueden ocupar en otro espacio; en tareas administrativas coordinadas por los gobernadores y los presidentes municipales, por ejemplo”.

Salarios injustos

El 61 por ciento de los policías municipales percibe un pago mensual menor a 4 mil pesos. “Salario de lo más disímbolo; en algunos casos hasta ridículo. El equipamiento también es exiguo, en contraste con el que utiliza la delincuencia. No tienen seguridad laboral ni oportunidades de profesionalización”, asegura el panista Felipe González.

Aunque la administración federal afirma que el Mando Único busca la asimetría de los sueldos, el investigador Martín Barrón explica que el incremento del 75 por ciento por cada policía estatal significa, apenas, percepciones mensuales de 7 mil pesos. Esto, dice, no asegura buenos elementos y tampoco que los encargados de las entidades locales hagan buen uso de los recursos del erario.

En el nuevo marco del Mando Único, para salvaguardar la integridad del policía y su familia se dará “un seguro de vida y utilidades suficientes para que no sean tentados ni corrompidos por la delincuencia organizada”, explica Yáñez Montaño.

Policía metropolitana

Respecto de la creación de la policía metropolitana, el senador Felipe González dice: “Le pueden decir lo que quieran al presidente de la República, pero es una realidad que los gobiernos anteriores administraron la delincuencia. Con la policía metropolitana se busca privilegiar a los habitantes y no los límites de los municipios”.

Sin embargo, el perredista Arce Islas considera que primero se debe fortalecer la Policía Federal: darle mayores posibilidades de desarrollo y crecimiento a través de un modelo enfocado a la investigación. Ese esfuerzo a mediano plazo podría derivar en la sustitución del Ejército, pero debe haber transparencia en la conformación de la institución.

Agrega que eliminar la policía municipal o comunitaria sería un error, pues en las situaciones de emergencia se coordinaría con otro tipo de policías con más capacidad de fuego, inteligencia y despliegue

Contralínea 219 / 06 de febrero de 2011

La impunidad presidencial



Miguel Badillo *

Son muchos los ejemplos de la impunidad presidencial. Priistas o panistas han sido lo mismo cuando se trata de asaltar las arcas públicas, proteger a delincuentes, coludirse con empresarios corruptos o simplemente ser omisos ante la corrupción y el abuso del poder.

Por mencionar sólo a los últimos cuatro presidentes, dos priistas y dos panistas, cómo olvidar el desvío de recursos públicos de Carlos Salinas de Gortari a través de la llamada “Partida Secreta”, la cual manejaba desde Los Pinos y distribuía miles de millones de pesos para beneficiar a familiares, amigos, subalternos, intelectuales, dueños de medios de comunicación y empresarios.

Todos recordamos el enriquecimiento ilícito de su hermano Raúl, quien, en abierto nepotismo, se mantuvo en cargos públicos y se convirtió en el comisionista de la Presidencia de la República para asignar contratos gubernamentales de obras y servicios a empresarios cómplices.

El expresidente ahora escribe ladrillos como libros para convencer a quienes los leen de que su gestión fue un buen gobierno y que los priistas sí saben gobernar, mientras que su hijo Emiliano dicta conferencias para exculpar a su padre y responsabilizar a todos los mexicanos de los males que aquejan al país.

El priista Ernesto Zedillo sustituyó a Salinas y la corrupción fue igual. Desde Los Pinos, permitía a sus hermanos la evasión fiscal y, cuando era necesario, los protegía para evitarles pagar los créditos que la Secretaría de Hacienda acumulaba en gruesos expedientes familiares.

O cómo olvidar aquellas conversaciones telefónicas que sostuvieron el suegro y el cuñado de Ernesto Zedillo con miembros del cártel de las anfetaminas que comandaban los hermanos Amezcua en el Norte del país. Notas periodísticas publicadas en su oportunidad y soportadas con documentos oficiales, los cuales aún guardo con celo periodístico en viejos archivos, así lo demuestran.

Después vendría el “cambio”. El Partido Acción Nacional (PAN) asumiría el poder con la esperanza de millones de mexicanos que le dieron el triunfo a Vicente Fox, que prometió combatir la corrupción. Pero ésta no sólo no disminuyó, sino que aumentó y se volvió más burda en su forma y modo de operar.

Sólo por mencionar un caso: desde Los Pinos se autorizaba a los hijastros para negociar contratos en Petróleos Mexicanos en beneficio de empresas privadas, las cuales otorgaban jugosas comisiones como gratificación. Esta historia la contó el propio Manuel Bribiesca Sahagún en dos amplias entrevistas.

En el actual gobierno, a cuyo presidente aún le faltan dos largos años, Felipe Calderón no sólo ha sido omiso para combatir la corrupción gubernamental, sino que hasta la ha fomentado. Este mandatario panista ha utilizado los recursos del Estado para perseguir a políticos de oposición y proteger a militantes panistas y miembros de su gabinete.

Un caso que en estas páginas hemos documentado ampliamente y que confirma lo anterior es el de Patrón Laviada. Hoy lo volvemos a mencionar porque el todavía procurador federal de Protección al Ambiente (Profepa), Patricio Patrón Laviada, finalmente comprendió que es muy difícil mantenerse en el cargo con esas acusaciones después de que la Unidad de Inteligencia Financiera reunió un amplio expediente en contra de la familia del funcionario panista por supuestos vínculos con el crimen organizado y por lavado de dinero.

Hace 10 días, la reportera Adriana Alatorre publicó en el diario Reforma una pequeña nota donde informa que, antes del 15 de febrero, el titular de la Profepa dejará el cargo. El motivo, dice, “es que se incorporará a tareas políticas de su partido”, el PAN en Yucatán, de cara a las próximas elecciones.

La reportera explica que su renuncia “se da en medio de supuestas diferencias con el secretario de Medio Ambiente, y de acusaciones del Instituto Federal de Acceso a la Información de avisar a una empresa para ampararse contra esta dependencia”.
Para conocer los motivos de su salida, Adriana Alatorre entrevistó al procurador y éste aceptó que abandona frustrado el cargo “por no haber tenido tiempo para concluir los pendientes”.

La realidad es otra. La presión que hay en contra de Patrón Laviada por las investigaciones que le realiza la Secretaría de Hacienda lo ha llevado a renunciar, pues resulta demasiado incómodo para el secretario del Medio Ambiente y para el mismo Felipe Calderón, quien hasta ahora había estado dispuesto a mantenerlo en el cargo bajo la premisa de que ningún periodicazo iba a motivar la renuncia de algún servidor público del gabinete panista.

Lo anterior lo ha cumplido Calderón de alguna manera con algún secretario de Estado, pues a pesar de haber señalamientos e investigaciones (en México y en el extranjero) por vínculos con los cárteles de la droga, ha decidido mantenerlo en el puesto sin importar las consecuencias.

Pero en el caso de Patrón Laviada, las cosas son distintas, porque aun con la orden de Felipe Calderón de desaparecer la Unidad de Inteligencia Financiera, el expediente elaborado por los expertos fiscalistas se ha hecho público y la oposición lo tiene en su poder y podría utilizarlo en las próximas elecciones presidenciales; así que había que apagar el fuego y hacer a un lado al procurador del Medio Ambiente para evitar mayores males.

El expediente abierto en poder de este reportero es un claro ejemplo de la impunidad presidencial de Calderón, pues a pesar de que la misma Secretaría de Hacienda presentó la denuncia penal en la Procuraduría General de la República en contra de los hermanos Patrón Laviada, por supuestas relaciones con el narcotráfico y el blanqueo de capitales, el proceso no avanza porque “extraviaron” la acusación y los últimos tres procuradores se han negado a iniciarle la averiguación previa correspondiente.

Qué parecidos resultan los gobiernos panistas a las administraciones priistas.

*Periodista

Contralínea 219 / 06 de febrero de 2011

Justicia para normalistas rurales de Chiapas



FECSM *

Mactumactzá, Chiapas. Esta entidad es publicitada como un lugar que se desarrolla económicamente, sobre todo, a través del turismo, pero poco se habla de lo que pasa al interior, donde la gente vive en comunidades dispersas y alejadas de las capitales: económica (Tapachula), política (Tuxtla Gutiérrez) y cultural (San Cristóbal de las Casas). La pobreza extrema y la marginación han sido erradicadas de los discursos políticos, como si con ello dejaran de existir.

El informe del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, 2007) señala que México ocupa el lugar 52 en la lista de desarrollo humano mundial. Según el informe de la Comisión Nacional de Evaluación (2005), entre las entidades más pobres (por pobreza alimentaria-extrema), Chiapas ocupa el primer lugar: el 47 por ciento de su población (4 millones 293 mil 459 personas) se encuentra en esta situación.

Chiapas se encuentra en los mismos niveles de pobreza que hace lustros, décadas, siglos. La ambición de los gobernantes los lleva a impulsar únicamente proyectos económicos que no benefician a la población; se olvidan por completo de los ámbitos educativo y cultural.

Las entidades federativas con mayor población indígena son Oaxaca, Guerrero y Chiapas; también, las de mayor índice de marginación. Chiapas, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, cuenta con 19 mil 386 localidades. Sólo 149 son urbanas; el resto, 19 mil 237, no supera los 2 mil 500 habitantes y es rural.

Según el informe del PNUD (2008), en 1985, por cada 100 habitantes en el estado, 37 hablaban una lengua indígena. La población total de Chiapas en este último año se componía de 4 millones 293 mil 459 habitantes, de los cuales 957 mil 255 eran población indígena.

El 81.5 por ciento de los pueblos indios se concentra en tres regiones: los Altos, el Norte y la Selva. Los grupos indígenas predominantes son tzeltal (37.9 por ciento de la población indígena total), tzotzil (33.5 por ciento), chol (16.9 por ciento), zoque (4.6 por ciento), tojolabal (4.5 por ciento); 2.7 por ciento lo constituyen culturas actualmente en extinción: mam, mochó y kaqchiquel. Así, la población rural-indígena es la predominante en el estado; pero es la que menos beneficios obtiene del supuesto desarrollo.

La imagen que el discurso oficial ofrece de Chiapas es la de un lugar mágico, lleno de naturaleza y cultura, listo para hacer turismo y otros negocios. La demagogia deja fuera a la mayoría de la población, agobiada por el desempleo, la marginación, la pobreza y el desprecio.

La población rural-indígena de Chiapas es la que más padece la falta de oportunidades de crecimiento y desarrollo social y personal. La educación sigue siendo un privilegio al que muy pocos pueden acceder. En 2009, 6.6 por ciento de los jóvenes de 15 a 29 años no sabía leer ni escribir; por sexo, se observaba que se trataba del 7.6 por ciento de las mujeres y del 5.5 por ciento, de los hombres. Y el cerco se va estrechando: en la entidad, apenas 29 de cada 100 jóvenes de entre 15 y 29 años asisten a la escuela, según la Encuesta nacional de ocupación y empleo al primer trimestre de 2009.

La tasa de analfabetismo de la población chiapaneca joven es de 6.6 por ciento. Es el estado con mayor atraso; le sigue Guerrero, con 4.1 por ciento de jóvenes que no saben leer ni escribir.

La educación rural en Chiapas tiene una larga historia. Respecto de la formación de maestros rurales, en 1931 –bajo los ideales de la Revolución Mexicana– se creó la Escuela Normal Rural Mactumactzá. Hasta el día de hoy, la escuela tiene como objetivo educar a los pueblos más recónditos de la entidad. El compromiso de esta institución educativa ha sido formar a maestros con una visión diferente, apegada a la gente, consciente de las carencias y de las necesidades del pueblo, conociendo sus verdaderas condiciones y sabiendo que la población real de Chiapas no esta representada en las ciudades, sino en los pueblos indígenas carentes de educación y que siguen preservando su cultura y resistiendo los embates de este nuevo orden mundial.

A lo largo de estas décadas, la escuela ha sufrido ataques de los diferentes gobernantes del estado. Han querido humillarla, golpearla y desaparecerla sólo porque no se ajusta a los intereses económicos y políticos de quienes dictan la política educativa.

Siguiendo los ideales de “desarrollado económico” de Chiapas, el gobierno de Pablo Salazar Mendiguchía (2000-2006) construyó el Aeropuerto y el estadio Víctor Manuel Reina; pidió préstamos a organismos internacionales (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional). Los organismos otorgaron el dinero bajo la condición de desaparecer instituciones que no generaban ganancias y producían pérdidas. Mactumactzá no quedó fuera de la mira del gobierno: fueron retiradas las plazas que de manera automática se le entregaban a los egresados, un derecho que, como institución, se tenía desde su creación; se redujo la matrícula de ingreso hasta quedar en sólo 240 lugares; se destruyó el sistema de internado. El gobernador declaraba que todas las normales rurales del país tendrían que desaparecer; consideraba que Mactumactzá sólo generaba un gasto innecesario y no producía ninguna ganancia para el gobierno.

Pero la normal no se quedó cruzada de brazos. Defendiendo el derecho a la educación, la escuela se movilizó. La brutal represión se consumó el 6 de agosto de 2003 cuando fueron golpeados y encarcelados más de 200 estudiantes, profesores y padres de familia. En la golpiza, los policías del estado asesinaron al joven Joel Martínez.

Desde ese momento, la Escuela se encuentra en lucha por mantenerse abierta para seguir sirviendo a la gente más humilde. Con la lucha, se busca defender la educación pública y recuperar el sistema de internado para que los estudiantes que ingresen sean apoyados con comida y hospedaje sin costo. Se debe recordar que quienes ingresan a esta escuela son, en su mayoría, hijos de campesinos e indígenas provenientes de todas las regiones del estado; es decir, jóvenes que no cuentan con los recursos suficientes para solventar sus gastos en otras instituciones.

El actual gobernador, Juan Sabines, hizo el compromiso con la sociedad chiapaneca de devolver el internado a Mactumactzá. A más de cinco años de iniciado su gobierno, no ha cumplido.

Una normal rural en un estado tan marginado como Chiapas es vital. Los maestros egresados de estas instituciones pueden trabajar a pesar de las insuficiencias materiales y de infraestructura. Sólo la educación ayudará a consolidar un verdadero progreso para la entidad, en el que estén incluidas las familias indígenas y campesinas, que son mayoría.

*Organización estudiantil semiclandestina de carácter nacional, integrada por los alumnos de las escuelas normales rurales de México

Contralínea 219 / 06 de febrero de 2011

Insiste Televisa en sus ataques a la crítica


Álvaro Cepeda Neri *

Televisa continúa con su campaña contra quienes critican su macartismo que se sustenta en filtraciones calderonistas para, desde los poderes presidencial y audiovisual, elaborar “ataques difamatorios, acusaciones infundadas”, que son los significados del macartismo (Roberta Strauss, McCarthy y el maccarthysmo). Pretendió calumniar a un reportero de la revista Proceso y al semanario mismo y le salió el tiro por la culata. La dramaturga Lillian Helman describió a sus personeros y compañeros de viaje como los “hombres que mentían cuando era necesario mentir, y que calumniaban aun cuando no era necesario calumniar”, conocedora de los canallas que abusan de su poder para intimidar y silenciar a los que les salen al paso. No acepta Televisa y su grupo externo, ambos estrechamente conectados, más periodismo que el suyo y el que practican los aliados del cártel empresarial audiovisual.

Pero hay periodismo y periodistas que ejercen sus libertades como “contrapoder del poder político, contrapoder del poder religioso, contrapoder del poder universitario, contrapoder del poder financiero, contrapoder del poder económico…”. Y contrapoder del poder cuasimonopólico de Televisa, que se ha convertido en un poder económico y político y completa su malvado poderío “al educar a nuestros niños hacia la violencia” (ensayo de Karl R Popper, “Licencia para hacer televisión”, Nexos, de la que es propietario y director Aguilar Camín, el historiador de “tijeras y engrudo” e ideólogo de Televisa).

El mismo Popper consideró que “ninguna democracia puede sobrevivir si no se pone final al abuso de este poder… Una democracia no puede sobrevivir si no se somete a control la televisión”, pues uno de los fines de las democracias, además de sus otras tareas (una de ellas el método electoral), es “poner bajo control el poder político”. Y Televisa reúne las características de un doble poder: el económico, como un cártel oligopólico, y el político y despótico. Es “un nuevo Hitler”, en cuanto es “un poder infinito” (Karl R Popper, La televisión es mala maestra, Fondo de Cultura Económica).

Televisa utiliza su imperio audiovisual no para replicar ni discutir, sino para atacar a quienes critican su poder y abusos, como hizo contra el semanario Proceso, a quien creyó exhibir ante la opinión pública para quedar una vez más reducida en sus desmedidas embestidas y bajeza. Ahora, no obstante que desprecia a los medios de comunicación escritos, envió a su director General Corporativo de Comunicación, Manuel Compeán Palacios, para intentar quitarle a Televisa el muy bien puesto calificativo de macartista que, con fundadas criticas, le colgó la periodista Denise Dresser. Ésta ha defendido a Proceso y al diario Reforma, a quienes Televisa les organizó un linchamiento público. En una carta (Reforma, 14 de diciembre de 2010), el empleado de Televisa vuelca su furia contra lo expuesto por Denise Dresser, justificando la embestida audiovisual contra Proceso (se acobardó para referirse a Reforma), al acusarlo de calumniar al cártel televisivo.

Televisa, a nombre de la cual suscribió la carta el señor Compeán Palacios, miente. Y mintió por medio de una filtración proporcionada desde Los Pinos a través de la Procuraduría General de la República para ver si lograba desacreditar al periodismo independiente y crítico que ejerce la libertad de expresión para el libre examen y discusión de las ideas, escribiendo y publicando escritos sobre cualquier materia… y Televisa es cualquier materia. Ya la periodista respondió a sus inquisidores. Pero es necesario ratificar que ese cártel audiovisual, con todo su poder macartista, no tiene toda la impunidad que presume, por sus complicidades, y que quienes no aceptamos la censura y convenimos en hacer un periodismo como contrapoder nos sumamos al periodismo que Proceso y Denise Dresser presentan a la opinión pública.

Si Televisa, usurpando funciones del Estado y sus órganos judiciales, se erige en un tribunal para enjuiciar a quienes discrepan de su conducta, hay quienes no aceptan ni reconocen ese despotismo. Sus ataques tendrán siempre respuesta de la crítica y la réplica para seguir conquistando y ratificando las libertades de prensa. El macartismo que imaginó fantasmas para desahogar sus odios, como el nazifascismo, se encontró con un ¡no pasarán! Así, el macartismo de Televisa con sus poderes tiene una pared: la del contrapoder del periodismo más democrático y más republicano.

*Periodista

Fuente: Contralínea 219 / 06 de febrero de 2011

Blindaje financiero” premia a especuladores


Marcos Chávez *

Es indudable que la línea de crédito flexible otorgada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a México el 10 de enero, por un monto de 72 mil millones de dólares (MMDD), sumada a las reservas internacionales acumuladas hacia mediados del mismo, 116.6 MMDD, ofrece la imagen de una fortaleza financiera que garantizaría al país el pago puntual de sus compromisos externos en los dos años que resta del sexenio calderonista.

Si a lo anterior se agrega la emisión de títulos de deuda en el mercado mundial y la ampliación de los flujos de capital observado desde 2010, se refuerza el perfil de la solidez de la economía. En 2007, se contabilizaron 36.4 MMDD por concepto de inversión extranjera y en 2009, 22 MMDD, de los cuales 14.5 MMDD correspondieron a la directa; 4.2 MMDD se orientaron hacia el mercado accionario, y 3.5 MMDD, al de dinero. Hasta septiembre de 2010, el total ascendió a 27 MMDD: 14.4 MMDD, 448 millones y 12.2 MMDD por cada concepto. Al cierre del año, probablemente el saldo total se ubique por alrededor de los 33 MMDD. Acaso no alcance todavía su nivel de 2007, pero será suficiente para financiar el déficit corriente de la balanza de pagos (en 2009 fue de 6.2 MMDD y en 2010 se ubicó en el orden de 5 MMDD). El gobierno posiblemente no tendrá problema para pagar el servicio de su deuda. Los intereses estimados para 2011 son 315 mil millones de pesos (MMDP); para 2012, se elevarían hacia los 345 MMDP. El margen para enfrentar el costo de los requerimientos financieros del Estado (el saldo acumulado para este año es de 5.1 billones y las obligaciones, de 335 MMDP) es manejable. La obsesión neoliberal por el balance fiscal cero (el déficit programado para 2011 es de 0.3 por ciento del producto interno bruto y de 2.3 por ciento, si se agrega la inversión de Petróleos Mexicanos) y por cubrir los débitos llevaría a recortar cualquier tipo de gasto programable antes que deshonrar los compromisos financieros.

El “blindaje” financiero, las divisas disponibles y los recursos esperados proyectan, por tanto, una razonable percepción de solidez que, eventualmente, puede reducir los riesgos asociados a la situación económica y financiera mundial, como dicen Calderón, Hacienda y el banco central, y contribuir a una relativa estabilidad macroeconómica. Una política económica aparentemente prudente y disciplinada como la calderonista, especialmente del lado fiscal y monetario, puede ser suficiente como para que sea “reconocida” por el FMI, según dicen Ernesto Cordero y Agustín Carstens. Sobre todo, cuando se fundamenta en la ortodoxia de los Chicago Boys. También lo es para seducir a los inversionistas financieros. La disponibilidad de un amplio volumen de capitales por parte México, los altos réditos pagados internamente, comparados a los externos, y la ausencia de regulaciones a la entrada y salida de divisas son una combinación ideal para despertar y satisfacer transitoriamente sus voraces e insaciables apetitos por las jugosas ganancias rápidas, hasta que no se altere ese escenario, no aparezcan mercados más generosos o no se atisben otra clase de peligros que alteren sus nervios y provoquen los clásicos y devastadores ciclos especulativos, previos a la estampida de capitales en manada, fenómenos harto conocidos y padecidos por México y el sistema capitalista. Pero lo que es bueno para ellos no necesariamente lo es para los productores y la población local, como veremos más adelante.

Que las disponibilidades financieras “fortalezcan aún más a la economía mexicana durante 2011 y 2012”, como agregan Cordero y Carstens, ya es otra historia. Ello depende, primero, de qué entiendan por la publicitada “fortaleza” y su resistencia ante las disruptivas conmociones. Después de la evolución de los acontecimientos económicos y sociopolíticos internos. Luego de la magnitud e intensidad de los riesgos externos, si éstos trascienden su carácter fantasmagórico y se convierten en una cruel realidad. Del uso de los recursos y el monto que se está dispuesto a sacrificar para tratar de mantener la caprichosa estabilidad y que, de todos modos, no se escape de control de los buenos deseos; la capacidad oficial para enfrentar los imponderables. El FMI ha manifestado su beneplácito en muchas ocasiones ante la imaginaria firmeza de un gran número de naciones y, al final, éste quedó sepultado entre los escombros de esas economías. Experiencias como la de los tigres asiáticos en la década de 1990 o las de Islandia, Irlanda, Grecia o Hungría, que se desplomaron con la crisis sistémica iniciada a finales de 2007, por citar algunos ejemplos, obligan a mantener algún recelo. Los gobiernos de Carlos Salinas y Menem o de Alberto Fujimori dijeron lo mismo y sus países se hundieron en profundas crisis. En ésos y otros casos señalados, los administradores trabajaron con el mismo modelo, aplicaron las mismas políticas, se elogiaron con iguales palabras, se rasgaron las vestiduras con las catástrofes y emplearon la misma cabeza de turco para tratar de justificar las tragedias y evadir sus responsabilidades: los males llegaron de fuera. A finales de 2008, Calderón, Cordero y Carstens elogiaban su “fortaleza” financiera mientras la economía se despeñaba y mantuvieron su dicho cuando los analistas pronosticaban la profundidad de la recesión, que resultó la peor desde 1932.

Nadie en su sano juicio puede estar en desacuerdo con la necesidad de velar por la estabilidad y de actuar prudentemente. Donde brincan las diferencias es en lo que se entiende por estabilidad: cómo debe ser, para qué y para quiénes y la manera de construir fortalezas.

Porque la estabilidad de la que hablan se reduce a la inflación y lograr el equilibrio fiscal, en una realidad macroeconómica inestable, desequilibradora, que propicia el estancamiento productivo, el alto desempleo abierto y encubierto y la pobreza masiva. Y los capitales potenciales y disponibles sólo se emplearán para mantener una “fortaleza” financiera de escenografía que en poco o nada beneficiará el crecimiento.

La línea de crédito negociada con el FMI ya estaba considerada en la definición de la política económica para 2011, donde se programó una tasa de crecimiento real menor respecto de 2010: 3.8 por ciento contra 4.5 por ciento. Retornaría su tendencia mediocre de hace 28 años. Este año, en términos de valor, apenas se llegaría y se superaría modestamente el nivel registrado a mediados de 2008, justo cuando se inició el desplome. En 2007-2010, la tasa media real anual fue de 0.7 por ciento; para 2007-2011 será de 1.3 por ciento; la media sexenal, del orden de 1.7 por ciento. La peor desde Miguel de la Madrid, conocido como el sexenio cero. Dada la necesidad de nuevos empleos anuales y la estructura productiva existente, que importa más de lo que exporta y que está orientada y subordinada a la estadunidense, tendría que crecer anualmente en más de 5 por ciento para equilibrar la oferta y la demanda de trabajo. El crecimiento de 2011 será miserable para los 188.6 MMDD que suman el “blindaje” y las reservas, en caso que se utilizaran productivamente, o una verdadera calamidad si se agregan poco más de 221 MMDD que se esperan alcanzar con la inversión extranjera.

Sin embargo, esos capitales son ilusorios porque una parte no existe. La línea del FMI sólo se usaría ante el riesgo de que se dificulte o se interrumpa el acceso a los mercados de capitales internacionales, se eleven los intereses cobrados en condiciones más usureras, los capitales abandonen los llamados “mercados emergentes”, como México, o se afecten otras fuentes de divisas, por ejemplo que se desplomen los precios del crudo de exportación. El temor está fundamentado: no sería extraña la caída de España, Portugal y de otros países en 2011 ante los depredadores intereses que les están cobrando para refinanciar sus deudas, lo que ha puesto al borde del colapso su capacidad de pago, pese a las medidas draconianas que han impuesto a sus habitantes, situación agravada por la recesión en que se encuentran debido a la aplicación de los programas fondomonetaristas de “estabilización”. Si alguno cae, se desatará otro terremoto financiero mundial en el contexto de una crisis internacional irresuelta. El objetivo oficial es despejar cualquier duda sobre la capacidad de pago del Estado de sus débitos internos y externos. También para narcotizar a los inversionistas foráneos que especulan en la bolsa y el mercado de dinero. Cualquier suceso interno o externo sospechoso provocará la anarquía en los mercados bursátil, de dinero y de divisas, lo que disparará el precio del dólar y de los réditos, medida inevitable para contener la embestida contra el tipo de cambio y contrarrestar la fuga de capitales, sin importar que las secuelas sean internamente traumáticas y recesivas. Ni un dólar será empleado para la producción.

Luego porque las reservas del banco central son para el aparador. Son intocables, salvo para contener la especulación tal y como sucedió entre diciembre de 2008 y agosto, cuando sacrificó miles de millones de dólares con un propósito similar al señalado anteriormente.

El problema es que la política económica, centrada en la baja de la inflación, está atada a la estabilidad cambiaria y el flujo de capitales externos, particularmente de corto plazo. Una alteración de esa lógica arrasaría con todo y el gobierno calderonista, cuyo partido, de por sí, se verá obligado a despedirse de la Presidencia en 2012. Argentina prefirió aplicar un impuesto a la entrada de de los especuladores y les impuso lapsos mínimos de permanencia. Igual ha hecho Chile o Brasil, con resultados satisfactorios. México optó por no hacer nada, excepto garantizarles sus ganancias con el “blindaje” que aseguraría el programa económico.

Los altos réditos internos, los pagados por el Estado, comparados con los estadunidenses, explican el ingreso de capitales de corto plazo. La Bolsa no es muy atractiva. Entre enero y septiembre de 2010, la inversión foránea se contrajo 88 por ciento respecto de todo 2009 (de 4.2 MMD a 488 MMD). En cambio, el destinado al mercado de dinero aumentó 252 por ciento (de 3.4 MMD a 12.2 MMD). Entre 2009 y enero de 2011, la tenencia de bonos públicos en manos extranjeras se elevó 103 por ciento (de 313 MMDP a 636 MMDP). La nacional cayó 1 por ciento. En 2006, aquéllos controlaban el 7.6 por ciento del total, y a principios de enero de 2011, el 21.3 por ciento.

Esa entrada de capitales explica, asimismo, la revaluación media de la paridad.

Al 19 de enero, se ubicó en 120.7 pesos por dólar. En marzo de 2009, había sido de 14.74, lo que implica un atraso de 15.9 por ciento. La otra cara de la “fortaleza” del peso es su sobrevaluación real. Con el alza del dólar, ésta se redujo a 12 por ciento en diciembre de 2008; actualmente es de poco más de 20 por ciento. Un dólar bajo abarata las importaciones y ayuda reducir la inflación. No obstante, este año se inició con el aumento de los precios, en parte debido a las cotizaciones especulativas de los alimentos. Pero afecta a los productores locales, sobre todo los que destinan sus bienes al mercado interno, porque los somete a una competencia desleal, subsidiada con el dólar depreciado por los flujos y la política del banco central. Paradójicamente, se retiran los apoyos a los productores nacionales que podrían sustituir las importaciones que desequilibran el comercio exterior.

Para colmo, no se pueden abatir más los réditos porque así se requieren para atraer y retener los capitales.

La mayor inflación podría obligar al banco central a aumentarlos para inhibir la inflación, castigando el consumo y la inversión productiva. Un dólar más alto y la regulación de los flujos de capitales serían benéficos internamente porque restringirían los flujos y sus efectos desestabilizadores permitirían un manejo más flexible de los réditos, fomentarían el crecimiento y el empleo y generarían una mejor estabilidad macroeconómica. Pero limitarían la posibilidad de que la inflación se ubique en el nivel que quieren los calderonistas (3 por ciento anual). La tasa de interés objetivo y los cetes a 28 días se ubican en su mínimo (4.5 por ciento y 4.1 por ciento). Sin embargo, el crédito cayó en 2009-2010. ¿Por qué? Porque los usureros bancarios privados no recortaron el precio del dinero, el cual empezó a elevarse este año.

Como se observa, el “blindaje” y la “fortaleza” sólo servirán para mantener y reproducir la misma dinámica que sólo ha beneficiado a los inversionistas a costa de condenar a México al estancamiento y la pauperización. Esto hasta que estalle esa lógica o la sociedad. Lo único bueno es que garantizará la derrota electoral panista en 2012.

*Economista

Contralínea 219 / 06 de febrero de 2011

Quiebran la columna vertebral de la industria petrolera de México

Opinión

En el sector energético, los campos gigantes son considerados la columna vertebral de la producción de hidrocarburos. Para su explotación, en Brasil se realizan estudios interdisciplinarios y se aplica una política que salvaguarda las reservas. Pero ¿qué pasa en México?

Fabio Barbosa*

Para estudiar la situación y perspectivas de la producción del petróleo se suele recurrir al examen de sus campos gigantes. Hay dos definiciones de éstos: a) aquellos que tienen más de 500 millones de barriles de aceite como reservas recuperables (ésta es la clásica, formulada por el conocido experto estadunidense Richard Nehring) y b) que hayan producido más de 100 mil barriles diarios de aceite, por lo menos durante un año.

Poco más de 100 países producen o han producido petróleo en el mundo. En ellos se han descubierto, aproximadamente, 50 mil campos petroleros de los que sólo el 1 por ciento es gigante, esto es 500 campos; no obstante, ese puñado selecto ha contribuido con un 60 por ciento de la producción mundial.

En México, según los bancos de datos del Instituto de Investigaciones Económicas (Iiec) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se han descubierto unos 400 campos de aceite, de los cuales unos 20, acaso 22 o 23, son gigantes. Pero ese conjunto del 5 por ciento ha contribuido con casi el 80 por ciento del total del petróleo producido en este país a lo largo de su historia. México ha tenido una geología espléndida que le ofreció una dotación mayor a la del promedio mundial de campos gigantes. El objetivo de este artículo es examinar cómo está la situación actual de este tipo de yacimientos, columna vertebral de la producción (backbone of the worl’s oil production, los llama Andrew Gould, ejecutivo mayor de Schlumberger). ¿Todos están muy agotados? ¿La aplicación de nuevas tecnologías lograría repuntar su producción?

Los campos gigantes de 1900 a 2010

El cuadro 1 presenta una lista preliminar de los campos aceiteros gigantes de México descubiertos de 1901 a la fecha. Advertimos que no incorporamos los de gas seco, como el José Colomo, descubierto en 1956 en Macuspana, Tabasco, ni el Lakach, descubierto en aguas profundas en 2006. También cabe precisar que, en los próximos meses o quizá uno o dos años, se conocerán informaciones que eventualmente podrían confirmar si el campo Labay, también en aguas profundas, se agrega a la lista de campos gigantes de gas natural húmedo.

Nuestra relación contiene los datos básicos: 1) nombre del campo, 2) fecha de descubrimiento y 3) factor de recuperación, que es la relación entre la producción acumulada y el volumen original in situ; es un indicador muy importante que nosotros llamamos “índice de eficiencia”.

La curva de producción de los campos gigantes

La Agencia Internacional de Energía (AIE) es una institución creada en 1974 por los países dominantes en la economía mundial para combatir a la Organización de Países Exportadores de Petróleo. Su objetivo es monitorear las condiciones de la oferta mundial de crudo para preparar a los países metropolitanos a enfrentar escasez o turbulencias creadas por los productores. En sus estudios, un capítulo fundamental es la declinación de los gigantes. Sus bancos de datos probablemente están entre los más completos del mundo. Matthew Simmons, un banquero de Houston especializado en financiamiento a proyectos petroleros, ha narrado que pasa semanas examinando estadísticas de la AIE sobre los campos gigantes, lo que se explica por su papel dominante en la producción (es imposible formular prospectiva sin el conocimiento de la situación de los más importantes).

La AIE ha formulado criterios para caracterizar la declinación de los campos gigantes en el mundo; son parámetros usados para distinguir las fases del agotamiento. A los puntos de quiebre, podríamos llamarlos “momentos fundamentales en la curva de producción”. Es muy interesante que la recién creada Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) ha adoptado los mismos criterios de la AIE para periodizar la declinación de los campos mexicanos. La propuesta es muy sugerente porque ayuda a despejar ideas erróneas imperantes en México. En nuestro país, el pico de producción se interpreta como sinónimo del “comienzo del fin” o “el comienzo del derrumbe”, porque sólo se tiene el ejemplo de Cantarell, pero lo ocurrido con éste es un caso “atípico”.

La llegada al pico en todo caso podría ser el inicio de la madurez. Pero hay varios tipos de madurez: puede haber una con alta productividad y que puede prolongarse por varios años. En la mayoría de los campos noruegos, fue de una década. Un lapso igual puede observarse en el campo Prudhoe Bay, en Alaska.

Al pico de producción no tiene que seguir, fatalmente, un colapso como ocurrió en Cantarell. En uno de los programas de Discutamos México, se desarrolló una polémica entre el exdirector del Instituto Mexicano del Petróleo, Francisco Barnés de Castro, y el comisionado presidente de la CNH, Carlos Zepeda Molina. Mientras el primero adujo que la situación de Cantarell es un simple resultado del “agotamiento natural”, Zepeda Molina señaló que la causa fundamental fue la deficiente administración del yacimiento, comparándola con los estándares en otras empresas petroleras.

Desde luego, en la periodización de la AIE, ahora adoptada por la CNH y en recientes escritos de otros comisionados, como el doctor Javier Estrada, el pico es un dato fundamental; pero la AIE llama la atención sobre la etapa en que la producción se estabiliza alrededor del 15 por ciento del nivel alcanzado en el pico, periodo llamado “la meseta”.

Lograr que el yacimiento alcance una producción de “meseta” lo más prolongada posible debería ser el objetivo de las ingenierías de yacimientos y de producción. Ese periodo ofrece los mayores volúmenes de la producción que se logrará del campo –y que se refleja en las cifras de producción acumulada– y permitirá un mayor factor de recuperación. Por ello, la llamamos “etapa de madurez con alta productividad”. Por supuesto, la CNH considera que cuando el campo está en fase de meseta, no se le puede caracterizar en declinación.

En la curva de producción, la siguiente etapa comienza al terminar la meseta, con el descenso de la producción a un nivel inferior al 15 por ciento y culmina cuando el porcentaje de disminución llega al 50 por ciento. Ésta sería la primera fase de declinación. El siguiente corte se establecería en los rangos entre 50 y 75 por ciento de la producción respecto del pico. La etapa final, que la CNH llama Fase III, ocurre cuando el campo ha perdido el 75 por ciento de la producción registrada en el pico, es decir se constata un declive muy pronunciado; es un periodo en que la decadencia se acelera. El cuadro 2 resume los planteamientos.

Aplicaciones a casos de México

Dada la necesidad de brevedad, elegiremos los casos más dramáticos. Akal, el supergigante más espléndido que tuvo este país, alcanzó el pico en 2004 con más de 1 millón 981 mil barriles diarios; tuvo una fase de producción estabilizada, la meseta, extremadamente breve (de sólo tres años) e inmediatamente sobrevino un descontrol con caídas de más del 20 por ciento de un año a otro. En el curso de 2009, perdió el 75 por ciento de la producción en el pico (el cuadro 3 muestra las cifras). Según los criterios de la AIE, Akal entró prematuramente en la Fase III de declinación. Fue un comportamiento anómalo comparado con el de otros campos gigantes en otros países, e inclusive con algunos de la Sonda de Campeche. Su factor de recuperación no alcanza el 40 por ciento; quizá es el más bajo en el mundo para campos de su tipo. Si el factor de recuperación puede ser llamado “factor de eficiencia”, entonces Akal, de Cantarell, tuvo un manejo de los más ineficientes del planeta. Desde luego, aunque aquí no podemos transcribirlos, se han publicado análisis que sostienen que los políticos presionaron por elevar la producción con el resultado de reventar los equilibrios internos del yacimiento.

El problema es que la política de acelerar la producción tiene como consecuencia la destrucción de reservas. No se trata de opiniones, sino de resultados que pueden medirse: en 2006, Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó a la Securities and Exchange Commission (SEC) reservas probadas de 4 mil 200 millones de barriles en Cantarell. En el reporte a la misma institución, correspondiente a 2009, sólo registra 2 mil 400 millones, pero una simple suma muestra que, en el lapso, “sólo” produjo 1 mil 100 millones. ¿Qué significa la diferencia de 700 millones de barriles? Es la estimación oficial del daño sufrido en pérdida de reservas. La disminución de reservas probadas en Cantarell de más de 700 millones de barriles equivale a más de un yacimiento gigante.

El colapso de dos gigantes de crudo ligero

Aplicar los criterios de periodización en la región marina Suroeste muestra que Cantarell no ha sido el único gigante dañado por la prisa de exportar crudos.

Acaso más graves fueron los colapsos de Abkatún y Pol. El primero, un supergigante, arrancó en 1980 y, en tres años, en 1983 alcanzó el pico, con más de 444 mil barriles diarios; la producción en fase de meseta apenas pudo sostenerse por dos años, e inició su decadencia en 1985. En el sexenio de Zedillo ya se encontraba en la Fase III de declinación, con una producción menor a 100 mil barriles por día. En 2001, fue incorporado al Plan de Negocios, formulado bajo la administración del ingeniero Raúl Muñoz Leos, entonces director de Pemex.

La primera versión del Plan de Negocios comprendió la aplicación de nuevas tecnologías y medidas para elevar su producción, pero ninguna herramienta o recurso utilizado pudo detener el declive de Abkatún. Al comenzar las operaciones de optimización, en 2001, la producción era de 103 mil 288 barriles diarios de aceite; en 2005 había caído más de la mitad, apenas alrededor de 40 mil barriles diarios. En ese momento, al presentar caídas de más del 20 por ciento, en sólo un año, Pemex lo borró de la lista de los campos cuya producción se publica mensualmente. Fue un caso insólito que, salvo una o dos notitas que entonces publicamos, pasó desapercibido.

No sabemos si Abkatún ya está cerrado. Todavía en 2009, Pemex reportó a la SEC que tenía unos 15 millones de barriles y que perforaría un nuevo pozo. Lo más probable es que, aunque algunos continúen operando, la infraestructura ahora se utilice para los nuevos campos del programa Crudo Marino, que actualmente sostiene buena parte de la producción de la región marina Suroeste.

El colapso de Abkatún parece mostrar que, en algunos casos, la Fase III es la fase terminal del yacimiento.

La etapa terminal de la declinación merece ser estudiada detenidamente. Se requieren estudios interdisciplinarios que expliquen los fenómenos físicos en el subsuelo. ¿Acaso cuando se ha perdido toda la energía original del yacimiento o cuando el agua irrumpe, todo queda fuera de control? ¿El crudo que aún permanece atrapado, convertido en una masa viscosa, porque el gas ya escapó, no recupera movilidad? ¿En esas condiciones, ninguna medida de optimización puede dar resultados? Recordemos que desde 2008 se integró un equipo internacional de expertos que monitoreaban Cantarell, desde Houston, Texas. Al parecer, fracasaron. Lo mismo ha ocurrido en el campo Jujo-Teco, donde la inyección de nitrógeno no está sirviendo para nada, y en otros, como Sitio Grande, donde Halliburton ha intentado recuperar la presión inyectando gas natural sin resultados positivos.

El caso de Pol

Pol, que inició operaciones en 1981, tuvo un desenlace similar, aunque su curva de producción presenta diferencias. El pico de producción se alcanzó más de 10 años después, en 1992, con 169 mil barriles diarios. La etapa de producción estabilizada de 15 por ciento menor a la del pico también fue muy breve, apenas tres años.

Pol fue incorporado al Plan de Negocios en 2001. En ese momento, estaba produciendo más de 62 mil barriles diarios. Aunque no se encontraba en Fase III de declinación en 2001, al año siguiente virtualmente se colapsó, cayendo en casi 50 por ciento, a 35 mil barriles. Igual que Abkatún, Pemex lo sacó de las estadísticas y jamás se ha vuelto a mencionar este campo en ningún documento oficial. Es otro caso que nos induce a pensar si la llamada Fase III no será, por lo menos para algunos casos, la fase de agonía, antesala del cierre. El cuadro 3 presenta el conjunto de gigantes en Fase III.

Pero Pemex todavía cuenta con campos gigantes jóvenes, cuya producción está en ascenso y, como hemos adelantado, por lo menos uno, totalmente virgen.

Comenzaremos con los del complejo Ku-Maloob-Zaap. Muchos preguntan cuándo ocurrirá el pico. La verdad es que Ku ya es un campo maduro: alcanzó el pico en 2008, con 364 mil barriles diarios, pero no ha perdido el 15 por ciento de su producción máxima; aún se encuentra en fase de meseta.

Zaap es un campo en etapa muy temprana de desarrollo. Según nuestras estimaciones, para el primer semestre de 2010 su producción acumulada fue de 470 millones de barriles, de manera que, con un factor de recuperación de un modesto 25 por ciento, podría aportar todavía más de 700 millones de barriles. Maloob es un caso similar: su producción acumulada es de 476 millones de barriles. Con el mismo factor de recuperación del 25 por ciento, puede plantearse la razonable expectativa de extraer otros 600 millones, equivalentes a un campo gigante.

Una última palabra sobre Sihil y Ayatsil: la estadística muestra que para simular que Cantarell aminora su caída, están sobrexplotando Sihil; en 2010 duplicaron su producción elevándola en algunos meses hasta casi 100 mil barriles diarios. Peores son las amenazas que penden sobre Ayatsil: Morales Gil ya anunció en Houston, Texas, su intención de contratar una nueva unidad flotante de embarque y proceso, similar a la que ya opera en Ku-Maloob-Zaap, para hacer una mezcla de crudos pesados y ligeros. Parece mentira que el ingeniero ignore que ésa es una solución sólo para facilitar la comercialización, es decir para hacerlo aceptable en el mercado. Pero Ayatsil es de crudos extrapesados que requieren una tecnología específica.

En los medios académicos, estamos estudiando la experiencia del campo Peregrino, en Brasil, que representa el “estado del arte” en la explotación de crudos extrapesados. Las compañías operadoras han pasado años planeando la explotación de ese campo, lo que contrasta con la prisa de los políticos mexicanos. A la fecha, se han diseñado diversas medidas como pozos horizontales y otras de recuperación secundaria, que, implantadas oportunamente, permiten esperar que el factor de recuperación se pueda elevar del 9 por ciento –estimado originalmente– al 20 por ciento. Nos dirigiremos a la CNH para solicitar que, actuando como su similar noruego, el directorado del petróleo intervenga en la planeación del desarrollo de Ayatsil para evitar que los políticos, apresurados por comercializar el petróleo, lo arruinen como han hecho en los casos que presentamos.

Podríamos concluir con un exhorto a la comunidad de técnicos y profesionistas de Pemex a discutir si la segunda ronda de reformas que Pemex plantea es pertinente, pues tenemos sólidas evidencias de que nuevas tecnologías son atingentes en cierta etapa, pero, a destiempo, resultan inútiles.

Le quebraron la columna vertebral a la industria petrolera de México, pero ello no quiere decir que el petróleo se agota. Aún nos quedan algunos campos gigantes y existen posibilidades de que en Perdido, la zona fronteriza en el Golfo de México, la plataforma Bicentenario descubra yacimientos similares a los del sector de Estados Unidos. Por último, a la actual dotación mexicana debe sumarse un buen puñado de campos clasificados en la industria petrolera internacional como “importantes” por sus reservas de más de 100 millones de barriles y más de 130 nuevos campos pequeños, totalmente vírgenes, que la elite dominante ahora quiere concesionar en bloques. Mientras no los precipiten a la Fase III, es tiempo de su defensa, después también. Aunque sólo quede un barril de petróleo en el subsuelo de México, debe cuidarse y defenderse.

*Maestro en historia de México; investigador del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM

Contralínea 219 / 06 de febrero de 2011

Jueza que pisotea la Constitución para perseguir a Contralínea


Álvaro Cepeda Neri *

El semanario Contralínea, que un grupo de reporteros de investigación periodística, contra viento y marea, han estado llevando hasta sus últimas consecuencias para ejercer las libertades de información, continúa librando batallas contra el acoso judicial, de jueces y magistrados –tanto del fuero común (en el Distrito Federal) como del federal– ante cuyas instancias recurren quienes se esconden en sus guaridas privadas y tras el escudo de los cargos públicos; para tratar de que Contralínea deje de cumplir con sus deberes de publicar los actos y omisiones de empresarios y funcionarios que, hasta con sobornos, empujan al sistema judicial en todos sus niveles para tratar de que la revista deje de aparecer y exhibir sus trapacerías, sus corrupciones, sus abusos.

La jueza Yassmín Alonso Tolamatl, del juzgado 54 de lo civil, se permite abusar, extralimitándose de sus facultades, para decretar lo que es la opinión periodística, el interés público, censurar al periodismo de la caricatura, prohibir que se publique información y defender del escrutinio público a una empresa pública, como es Pemex. Y pretender sacar de la información a las empresas privadas que hacen negocios con empresas públicas. La jueza ha sancionado a Contralínea con la publicación de su resolución. Ésta y la revista Fortuna, su hermana, han recurrido la sentencia por gravísimas violaciones constitucionales. Alega la servidora pública que la información de las revistas son “opiniones subjetivas”… ¿subjetivas? De plano la funcionaria (tachada de muy “estudiosa”) anda descubriendo el hilo negro. Las opiniones son subjetivas, aquí y en China, para convertirse en objetivas al publicarse de acuerdo a las libertades prensa.

La jueza debe asomarse a las páginas de Karl R. Popper, al menos a sus ensayos sobre el Conocimiento objetivo, para que sepa diferenciar las opiniones subjetivas de la crítica, en el contexto constitucional para escribir sobre cualquier materia y los juicios científicos objetivos. Sustenta su resolución en una legislación derogada y omite las tesis y jurisprudencia que existen para los medios de comunicación, en resoluciones de 1836 al 2001. La empresa quejosa, que en estos días ha sido puesta contra la pared de severas acusaciones, no recurrió con legalidad en su denuncia y la impartidora de esta injusticia pasó de largo ante los artículos 14 y 16; y los constitucionales 6 y 7, para dictar una sanción que se excede, con la mira de censurar la información de interés público de las licitaciones de Pemex y las empresas involucradas.

Si ese es el criterio judicial para hacer que Contralínea y Fortuna no publiquen información, entonces los periodistas con más ímpetu han de hacerlo, ya que contra las libertades de prensa ni la jueza ni nadie más, con todas sus resoluciones, impedirán que sigan exponiéndose a la opinión pública. No hay poder, y menos arbitrario, que pueda impedirlo. Y como escribió Francisco Zarco, en su periódico Las cosquillas, con este agregado mío: de la resolución de la jueza… “¡Ja!, ¡Ja!, ¡Ja!”

cepedaneri@prodigy.net.mx

2010: derechos humanos en el DF


Miguel Concha Malo *

En el Distrito Federal, en materia de derechos humanos, nos encontramos con claroscuros: hay cosas positivas y avances significativos en el reconocimiento y protección de los derechos humanos, pero también, retrocesos, incongruencias y violaciones. Nos parece importante señalar lo bueno y lo malo de 2010. Por ello, con el apoyo de Ana Luisa Nerio Monroy, colaboradora del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, OP, AC, hemos desarrollado una breve lista de temas que requieren mayor reflexión, pero que deberán estar en nuestra mira para contribuir a que se respeten plenamente los derechos humanos en esta ciudad.

1) Lo bueno: el Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal (PDHDF). Este proceso, único en el mundo, acompañado por la Oficina en México de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, inició en 2008. En él, las necesidades y problemas del Diagnóstico de derechos humanos del Distrito Federal se transforman en más de 2 mil 400 líneas de acción que, en conjunto, buscan delinear las políticas públicas de la ciudad bajo una perspectiva de derechos humanos. Estas líneas de acción señalan obligaciones para los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial locales. En este proceso, la participación de actores gubernamentales, organizaciones de la sociedad civil y de representantes del sector académico ha sido pieza clave para lograr avances y resultados. El PDHDF es una herramienta para la exigibilidad de los derechos humanos y hay cierto compromiso por parte de los diferentes entes públicos en su cumplimiento.

Lo malo: dado que el PDHDF es un ejercicio inédito, existen varios errores y problemas en su diseño. Hay líneas de acción demasiado amplias, algunas están mal redactadas o son confusas; otras fueron adjudicadas equivocadamente a ciertas dependencias. Hay un claro problema de difusión de los contenidos e importancia del PDHDF entre las y los servidores públicos y la población del Distrito Federal. Durante esta etapa del proceso, la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) estuvo ausente y sólo participaba en eventos a los que asistían los medios de comunicación. Por su parte, el Gobierno del Distrito Federal ha dado muestras de voluntad política para avanzar en materia de derechos humanos, pero existen aún graves violaciones e incongruencias, como en el caso de la Supervía Poniente, proyecto que ha generado inconformidad entre la población de La Malinche. Se acusa al Gobierno del Distrito Federal de no haber consultado a la población sobre este proyecto, sobre el daño ecológico que se podría causar y sobre la falta de información de los contratos y las expropiaciones. El gobierno capitalino se ha rehusado a dialogar y negociar con los afectados. Ante las violaciones a los derechos humanos que se presentan, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal ya emitió una recomendación que varias organizaciones civiles y sociales hemos decidido apoyar.

2) Lo bueno: el Mecanismo de Seguimiento y Evaluación del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal. Se creó un mecanismo en donde un comité coordinador, con participación de los tres poderes, así como de representantes de las organizaciones civiles y del sector académico, cuenta con atribuciones para mandatar a un equipo técnico operativo (ETO) para realizar tareas de seguimiento al desarrollo del programa y la evaluación de estas acciones. Asimismo, se generaron espacios de participación para involucrar más a la sociedad civil en el seguimiento al desarrollo del PDHDF. La V Asamblea Legislativa, por medio de su Comisión de Derechos Humanos, ha tenido una participación activa y comprometida con el PDHDF y su mecanismo.

Lo malo: continuamos aprendiendo sobre la marcha. Se ha constatado que fuimos de la elaboración del programa a su evaluación sin haber dado el paso intermedio del desarrollo. El ETO no ha dado todos los resultados esperados; dentro del Mecanismo de Seguimiento y Evaluación del Programa de Derechos Humanos, se ha cuestionado su configuración (algunos opinan que tiene una estructura muy amplia que no se justifica, pues varias actividades las están realizando por medio de consultorías externas), funciones y efectividad. Por su parte, la ALDF ha hecho esfuerzos por sacar adelante las iniciativas que le señala el PDHDF, enfrentándose a la resistencia de algunos partidos políticos o las pugnas entre fracciones de un mismo partido.

3) Lo bueno: la Ley del Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal. Ésta es una recomendación que viene desde el Diagnóstico de derechos humanos y busca que el programa y su mecanismo sean una política pública que trascienda en el tiempo a un gobierno. Se busca que el mecanismo se convierta en una institución con cierta autonomía y presupuesto para seguir funcionando.

Lo malo: originalmente se esperaba poder realizar una ley de derechos humanos para el Distrito Federal, es decir un catálogo de derechos humanos. Esto no fue posible porque el Distrito Federal no es una entidad autónoma y, por lo tanto, tiene limitadas atribuciones y competencias para legislar en esta materia. Se logró un gran avance al impulsar la creación del mecanismo por ley y, con ello, que el programa sea transexenal, para orientar las políticas públicas del Distrito Federal con perspectiva de derechos humanos. En la creación de la ley, se presentaron algunos problemas de comunicación para que, dentro del Comité del Mecanismo, se revisaran en tiempo y forma sus contenidos. Una vez acordados éstos, también hubo que enfrentar la reacción de la bancada panista de la Comisión de Derechos Humanos de la ALDF, que en plena sesión del dictamen se levantó de la mesa. Finalmente, se convocó a un segundo dictamen. Estamos en espera de su aprobación en el pleno del órgano legislativo local.

4) Lo bueno: existe el Consejo para Prevenir y Erradicar la Discriminación del Distrito Federal (Copred), que busca orientar las políticas públicas de esta entidad en materia de no discriminación. El Copred cuenta con un grupo de trabajo que apoya las tareas de los consejeros y que, durante 2010, concluyó la elaboración de una nueva ley para prevenir y eliminar la discriminación en el Distrito Federal, que fue aprobada en el pleno de la ALDF en diciembre de 2010; también da al Copred la figura de organismo descentralizado y sectorizado de la Secretaría de Desarrollo Social. Esta nueva ley está sustancialmente mejorada en cuanto a su contenido: se transversaliza el lenguaje de género, se reconocen más grupos de población discriminados y se logra que los consejeros ciudadanos tengan, además de voz, voto.

Lo malo: en la creación de la ley hubo algunos malentendidos y falta de comunicación entre los miembros del Copred y la ALDF, lo que finalmente no obstaculizó el proceso de presentación y aprobación, pero sí dejó la sensación de que un trabajo de tres años no había sido plenamente reconocido. Por otra parte, la ley aún no entra en vigor y deberemos estar muy pendientes de cómo se da la transición entre el actual y el nuevo consejo. Si bien no pareciera del todo malo que el Copred quede sectorizado de la Secretaría de Desarrollo Social, preocupa que, en los años de vida del consejo aún vigente, también dependiente de esta misma Secretaría, el trabajo no haya sido constante, sistemático y bien planeado.

Sin duda, faltan muchos otros temas, como el acceso a la justicia, la impunidad, la seguridad pública y los derechos económicos y sociales que no fueron abordados aquí. Sin embargo, queremos resaltar la importancia de estar pendientes de lo que pasa en el Distrito Federal y trabajar arduamente para que el balance de 2011 sea mucho mejor.

*Filósofo, sociólogo y teólogo; director del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, OP, AC

Contralínea 219 / 06 de febrero de 2011

Una historia del Valle del Yaqui


Álvaro Cepeda Neri *

Para Javier Castelo

La historia de México es un mosaico de microhistorias escritas por autores locales y sustentadas en fuentes orales, documentos e interpretación de los hechos que han ido constituyendo las biografías geopolíticas de los pueblos, jurídicamente delimitados como municipios integrantes de las entidades que son forma y contenido del federalismo constitucional del Estado que lleva por nombre Estados Unidos Mexicanos (y que una acrisolada tradición del habla popular y hasta de quienes presumen mayor información, han sintetizado con el nombre México, para referirse a todo el país y para llamar a la capital con la expresión “voy a México” desde cualquier parte del territorio. Y así, como México, se le conoce en el extranjero).

Con esto aterrizo en el trabajo de Juan Salvador Esquer Félix, El Valle del Yaqui: esfuerzo y realización (en edición de Leticia Acedo Rivera de Gama Impresos, Ciudad Obregón, Sonora, donde los interesados pueden dirigir la solicitud del libro). Son 270 páginas con fotografías, bibliografía y un índice en tres partes. Resulta una delicia la narración a partir del México independiente, donde su autor ubica la creación legal, política e histórica, por contrato de 1925, de lo que en honor de los aguerridos yaquis lleva el nombre de Valle del Yaqui y, de uno de ellos, Cajeme, como nombre del municipio que es con su cabecera Ciudad Obregón, desde 1927.

Esquer Félix nos cuenta los sobresaltos y, en particular, critica las expropiaciones de 1937 y la atropellada, por el abuso del poder presidencial del echeverriato en 1975. Vibran en sus páginas el amor al Yaqui, sus pioneros y productores agrícolas que, contra viento y marea, generaron un emporio de siembras y cosechas de trigo, ajonjolí, linaza, garbanzo, algodón, sorgo, arroz, soya, etcétera. Y nos lleva a tener una panorámica del Yaqui-obregonense-cajemense; sus orígenes, desarrollo, altibajos agrarios y agrícolas, y su permanencia como una zona productora (ahora agredida por la intentona de quitarle agua de su presa El Novillo, tan necesaria para mantener un cultivo, a pesar de que sus agricultores quisieran un segundo para la producción nacional y hasta de exportación).

El Valle del Yaqui: esfuerzo y realización es, además, la concepción amorosa del autor por la tierra cajemense y una entusiasta manera de reconocer el esfuerzo y las realizaciones, desde los padres fundadores que hicieron al Río Yaqui –a pesar de tempestades políticas, arrebatos presidencialistas y crisis agrícolas-económicas agudizadas por el populismo– mantener su productividad. Espera el Yaqui un renovado impulso para recuperar su grandeza, principalmente para embarazar la tierra con su variedad de sembradíos y hacerle parir con las cosechas que interrumpieron los abusos políticos (ahora mismo, la necedad de querer robarle el agua, habiendo tantas otras soluciones para abastecer a todo Sonora). Éste es un libro que nos envuelve en una historia fascinante.

Ficha bibliográfica:

Autor: Juan Salvador Esquer Félix

Título: El Valle del Yaqui: esfuerzo y realización

Editorial: Leticia Acedo Rivera. Gama Impresos, 2010

*Periodista

Contralínea 219 / 06 de febrero de 2011