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10/11/2022

Calderón defendió una mafia: Zaldívar; su Gobierno fue “el crimen institucionalizado”

 sinembargo.mx

El Ministro Presidente de la Suprema Corte, Arturo Zaldívar, platicó en una amplia entrevista con SinEmbargo los pormenores de dos casos que él encabezó y que generaron molestia del entonces Presidente Felipe Calderón (2006-2012): El primero, la Guardería ABC; el otro, el de Florence Cassez.

​​Ciudad de México, 11 de octubre (SinEmbargo).– Víctima como tantos mexicanos de los excesos de Genaro García Luna, cuyos agentes federales a su mando lo encañonaron con armas largas a él y su familia y entraron a robar a su casa, el Ministro Arturo Zaldívar define al Gobierno de Felipe Calderón en una frase: “El crimen institucionalizado”.

En una amplia entrevista con SinEmbargo, el Ministro Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) asegura que el propio Calderón se colocó al frente del “crimen institucionalizado”, como describe a la convicción de cometer delitos desde el poder público, y protegió siempre a la “mafia” de García Luna:

“Hablamos siempre del crimen organizado, que es la delincuencia de alto nivel que tiene bandas, pero cuando se cometen delitos y actos ilícitos desde el poder del Estado, con la fuerza que implica —la inteligencia, las armas, la capacidad de fabricar culpables, de meter gente a la cárcel, de torturar, etcétera, y se hace como un sistema—, yo creo que ese es un crimen institucionalizado, porque es el crimen, el delito desde el poder, pero no por un error, no por un exceso, sino por una convicción de utilizar el poder para eso, para abusar de él y para abusar sobre todo de los que menos se pueden defender”.

Aunque García Luna está preso en Estados Unidos acusado de narcotraficante, Zaldívar recuerda que Calderón lo protegió durante todo el sexenio y “siguió defendiendo a esta mafia hasta el último día de su mandato”.

***

Álvaro Delgado Gómez:
—Más que del Gobierno anterior y del Presidente anterior, hay, del sexenio de Felipe Calderón, con servidores públicos del Gobierno de Felipe Calderón, con plumas del Gobierno de Calderón, con personeros de Felipe Calderón, una clara ofensiva en su contra. Usted lo ha dicho y me gustaría que lo volviera a decir, o inclusive con más detalle, Ministro Presidente. La Policía Federal encabezada por Genaro García Luna lo agrede, lo vulneran no solamente como servidor público sino como persona, con su familia. ¿Qué tiempos le tocó vivir, siendo que usted fue propuesto por el propio Calderón como Ministro de la Suprema Corte, y cómo se puede explicar un comportamiento contra usted de esa magnitud?

Ministro Presidente Arturo Zaldívar:
—Hubo dos casos que generaron molestia en Felipe Calderón, entonces Presidente de la República. El primero, el de la Guardería ABC, en el cual murieron 49 niños y más de 100 quedaron lesionados por la negligencia de su Gobierno, al haber un desorden generalizado en las guarderías.

Teníamos una facultad de investigación de violaciones graves a derechos humanos en el Artículo 97. Y yo propuse un proyecto responsabilizando a altos funcionarios de ese Gobierno y se dio una embestida en mi contra. Primero con presiones por parte del Secretario de Gobernación, y después se tomaron los medios, prácticamente, para hacer una campaña muy agresiva.

Dije que en ese momento la Corte estaba tomada y es cierto: ustedes podían venir a las diez de la noche y estaba totalmente llena de funcionarios públicos del Gobierno federal y al final ahí están las grabaciones de las sesiones en el Pleno, en donde yo defendí mi proyecto y defendí que se hiciera justicia a estas niñas y a estos niños y la mayoría del Pleno, salvo la Ministra Sánchez Cordero y el Ministro Silva Meza, pasaron por encima del derecho y de la justicia y se decidió incluso desde encima de su propia dignidad, como jueces y juezas.

Pero después, el caso más relevante fue el caso Florence Cassez. Aquí había un interés muy claro del Gobierno de que se confirmara la condena a esta persona. Cuando yo fui nombrado ponente empezaron a darse amenazas, muy detalladas, a los teléfonos de mi oficina, todos los días. Y cuando ya estábamos cerca de resolver el asunto, en dos ocasiones, en un domingo, conduciendo yo mi vehículo con mi familia, me cercaron tres camionetas de la Policía Federal. Se bajaron los policías con armas largas y apuntaron durante cinco o diez minutos sin decir absolutamente nada.

Pero no sólo eso, sino que después se metieron a mi casa en un operativo claramente, de índole de gente muy especializada, simplemente para robarse mi laptop, mi computadora, mi disco duro y todo lo que tuviera en información. Cuando esto sucede, yo se lo informo al entonces Presidente de la Corte, Juan Silva Meza.

Genaro García Luna, entonces Secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón, fue arrestado en la localidad de Grapevine, en Dallas, Texas.
Genaro García Luna, entonces Secretario de Seguridad Pública en el sexenio de Felipe Calderón. Foto: Moisés Pablo, Cuartoscuro.

Él me dice: “¿Qué te preocupa que puedan encontrar?”. Y yo le dije: “No, Juan, lo que me preocupa es que no van a encontrar nada”. Como efectivamente sucedió. Y le pedí que lo informara al Presidente de la República [Felipe Calderón]. Así lo hizo, y al día siguiente yo informé a mis compañeros y compañeras de Pleno, en una sesión privada, lo que había sucedido. Les dije que no iba a hacer ninguna denuncia porque no tenía sentido, y que no iba a salir a los medios porque iba a generar una crisis institucional.

Enterado Felipe Calderón de lo que sucedió, me habló por teléfono. Me dijo que qué había sucedido, que si yo sospechaba de alguien. Obviamente no soy tan iluso. Era claro que él sabía. Y yo sabía también de quién sospechaba. Me dijo que si quería presentar una denuncia, le dije que no le veía ningún sentido; que me ofrecía darme seguridad de la Policía Federal. Le dije que yo no confiaba en la Policía Federal ni en la Secretaría de Seguridad y después me ofreció ponerme una escolta del Estado Mayor Presidencial, a lo que sí accedí porque yo sí confío en las Fuerzas Armadas de mi país y sabía que el Ejército mexicano no era cómplice de lo que estaba haciendo la Policía Federal.

Y hoy dice Felipe Calderón en una serie [El caso Cassez-Vallarta: Una novela criminal, de Netflix], primero que le parece inverosímil lo que yo digo, y que le parece, que por qué no denuncié y que le parece, incluso, indignante enterarse ahora. Él lo supo y lo supo en tiempo real. Tan lo supo, que todo esto eventualmente puede ser probado. Bastaría pedirle información de si yo tuve o no escolta, tres meses, del Estado Mayor Presidencial, lo cual no hubiera podido tener porque no era Presidente de la Corte y este servicio sólo se le da al Presidente de la Corte; y segundo, porque sólo podía ser por órdenes del Presidente, que se me diera esta protección.

Entonces ahí cae, por su propio peso, la mentira de Felipe Calderón. Que no se enteró. De esto sí se enteró y se enteró en tiempo real. Entonces que venga ahora a decir que yo estoy apenas denunciando y que qué indignante… pues sí, me parece una hipocresía y una doble moral con la que se ha conducido en estos temas de seguridad ya por muchos años.

El Ministro Presidente de la Corte Arturo Zaldívar en la entrevista con Alejandro Páez y Álvaro Delgado. Foto: Cri Rodríguez, SinEmbargo.

Delgado Gómez:
—Que haya sido la Policía Federal a cargo de Genaro García Luna ya es algo relevante pero, ¿podían haber actuado la Policía Federal y Genaro García Luna sin el aval del propio Felipe Calderón?

Ministro Zaldívar:
—Yo diría lo siguiente: es inaudito e inédito que a un Ministro en funciones se le haga un ataque desde el crimen institucionalizado, que eso era el Gobierno de Felipe Calderón. Esto es realmente gravísimo, gravísimo, que suceda algo así a un Ministro en funciones. ¿Qué le habrá pasado al resto de la gente durante ese sexenio? Hoy [Calderón] viene a alegar el Estado de derecho, y todo lo que nosotros vemos que dice todos los días.

Yo no sé si Felipe Calderón tuvo conocimiento o fue informado previamente a que esto sucediera, pero por supuesto que estuvo enterado después, y es claro que no tomó ninguna medida y siguió defendiendo a esta mafia hasta el último día de su mandato. Eso me parece que es clarísimo.

Alejandro Páez Varela:
—Ministro, habría que preguntarse, porque con su testimonio hay muchos testimonios de actores políticos que hablan sobre cómo advirtieron a Felipe Calderón de Genaro García Luna: activistas, policías que estaban cerca de él; políticos le advirtieron a Felipe Calderón, ¿qué mueve a un Presidente, usted que ha estado con tres Presidentes, qué mueve a un Presidente para llevar tan lejos una mentira?

Ministro Zaldívar:
—Mire, yo no podría hablar por él. Eso lo tendría que responder él. Yo simplemente señalo los hechos que a mí me tocó vivir y que consecuentemente, por eso siempre digo: ahí sí que había presiones no sólo a los jueces, a los ministros de la Corte y no sólo presiones, amenazas, intimidaciones. Hoy que se quejan porque el Presidente López Obrador hace algunas menciones en las mañaneras, no tienen idea de lo que son las presiones verdaderas a las que fue capaz de llegar Felipe Calderón.

El Ministro Zaldívar y Felipe Calderón en 2010. Foto: Cuartoscuro

Páez Varela:
—¿El Presidente López Obrador le ha pedido a usted algo en particular?

Ministro Zaldívar:
—No me ha pedido absolutamente nada.

Páez Varela:
—¿El Presidente Peña?

Ministro Zaldívar:
—Tampoco.

Páez Varela: –¿Cómo fue el trato con él?

Ministro Zaldívar:
—El trato con el Presidente Peña fue cordial, fue respetuoso. Era un Presidente muy, muy cuidadoso de las formas y no sólo en mi caso sino con las ministras y ministros. Tuvieron un trato muy cordial y muy respetuoso con él.

El Ministro Presidente Arturo Zaldívar indicó que el Presidente Calderón sí estuvo enterado sobre el acoso que él sufrió cuando el caso Cassez llegó a la Corte y dijo que es claro que el mandatario no tomó ninguna medida. Foto: Cri Rodríguez, SinEmbargo.

Páez Varela:
—Usted, Ministro, habla de una, de un proceso de transformación; a la par del proceso de transformación hay también una crítica por el nuevo rol que ha asumido el Ejército. Algunos plantean que no había otra opción porque el Estado se había desmantelado y el Gobierno era demasiado delgado como para emprender grandes obras y había que apoyarse en algo que ya estaba ahí. Otros dicen que es interés del Presidente López Obrador militarizar la Nación; someterla a los militares. ¿Usted qué piensa?

Ministro Zaldívar:
—En este punto sí les ofrezco una disculpa. Es un tema que se discutirá en el Pleno próximamente y yo no puedo adelantar criterio, lo que yo opino sobre este tema, sobre todo desde el punto de vista constitucional. Lo tendré que decir en su momento en el Pleno de la Corte.

Delgado Gómez:
—Quisiera regresar a una expresión que usted expuso hace un momento: “crimen institucionalizado”, dice para referirse a lo que ocurrió en el Gobierno de Felipe Calderón. ¿Puede desarrollarlo?

Ministro Zaldívar:
—Sí, por supuesto. Nosotros hablamos siempre del crimen organizado, que es la delincuencia de alto nivel que tiene bandas. Pero cuando se cometen delitos y actos ilícitos desde el poder del Estado, con la fuerza que implica: la inteligencia, las armas, la capacidad de fabricar culpables, de meter gente a la cárcel, de torturar, etcétera, y se hace como un sistema, yo creo que ese es un “crimen institucionalizado”. Porque es el crimen, el delito desde el poder. Pero no por un error, no por un exceso sino por una convicción de utilizar el poder para eso, para abusar de él y para abusar, sobre todo, de los que menos se pueden defender.

Delgado Gómez:
—¿Qué casos, por ejemplo?

Ministro Zaldívar:
—Yo creo que hubo una tendencia en esa administración de no respetar el Estado de derecho; de no respetar el debido proceso; de practicar la tortura como un método de investigación; de no cuidar los derechos humanos. Creo que al menos el tiempo que me tocó a mí ser Ministro en la Primera Sala, llegaron muchos temas de este tipo.

¿Por qué se dice [que] el caso de Florence Cassez? Porque fue un caso mediático donde, bueno, se llegó a niveles de una descomposición en el proceso que generó un efecto corruptor; porque todo era falso, todo fue fabricado. Pero como este caso, hay muchos otros donde la única prueba era la tortura o alguna otra anomalía muy, muy grave y donde en la Primera Sala de la Corte dejamos en libertad a gente pobre, indígenas, mujeres, etcétera. No ha sido el único caso el de Florence Cassez.

El 5 de marzo de 2009, Florence Cassez fue condenada a 60 años de prisión por el delito de secuestro; fue capturada en un operativo el 8 de diciembre de 2005 en el rancho Las Chinitas, situado en el kilómetro 29 de la carretera México-Cuernavaca. Foto: Pedro Marrufo, Cuartoscuro

Páez Varela:
—El expresidente Calderón opina en Twitter, es un hombre que disfruta el haber sido expresidente y tener un grupo de soporte político, digamos. Pero al final es un hombre impune. Es decir, todo lo que sucedió en su Gobierno está en total impunidad, incluyendo estos señalamientos que hace usted y que hace mucha gente con respecto a él. ¿Qué le dice eso de este país?

Ministro Zaldívar:
—Yo no podría opinar sobre un área que no me corresponde, pero creo que lo importante, desde mi óptica personal, es que estas cosas se sepan para que no vuelvan a ocurrir. Eso es lo importante. Creo que debemos ya transitar a un país en donde las autoridades que les toca perseguir los delitos respeten el debido proceso. Y si violan el debido proceso, sea por error, porque se pueden cometer y se cometen en todos los países, no por una instrucción, que nos preocupemos por los derechos humanos.

Creo que a partir del caso Florence Cassez cambiamos el paradigma. Es un parteaguas. A partir de entonces se habla del debido proceso y esto ha sido importantísimo porque a pesar de que sigue habiendo errores, abusos, injusticias, no hay comparación con lo que teníamos antes. Por eso creo que el caso Florence Cassez fue importante, obviamente, porque se dejó en libertad a una mujer que injustamente estaba privada de su libertad. Pero fue más importante porque es un precedente para todas y todos los mexicanos y que a partir de ahí tenemos una justicia penal diferente en México.

Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado Gómez

5/03/2020

El Gobierno de Calderón sabía de los nexos entre García Luna y el narco, dice Jacobson a Proceso


Felipe Calderón Hinojosa y Genaro García Luna,
 en 2011. Foto: Cuartoscuro.

García Luna, el todopoderoso Secretario de Seguridad Pública federal en tiempos de Felipe Calderón Hinojosa, está acusado en Nueva York de tres cargos de asociación delictiva para el tráfico de cocaína y de falso testimonio.

Ciudad de México, 2 de mayo (SinEmbargo).– El Gobierno de Felipe Calderón Hinojosa contaba con información sobre la relación entre Genaro García Luna y el narcotráfico, reveló la ex Embajadora estadounidense Roberta Jacobson a la revista Proceso.
“Culpar a Estados Unidos por datos que poseía y sugerir que el Gobierno de México no tenía la información sobre la corrupción o problemas de un funcionario, probablemente es tan inocente y peor, francamente, que una dupilicidad”, dijo la ex Embajadora de Estados Unidos en México a la la revista mexicana.
Además, Jacobson le reveló a Proceso: “La información que obteníamos –en el Departamento de Estado– era por conducto de funcionarios estadounidenses, pero venía de parte de mexicanos, ellos era los que más información recibían y tenían sobre la corrupción de García Luna”.
La entrevista, firmada por el periodista J. Jesús Esquivel, expone que Roberta Jacobson supo de los manejos de García Luna incluso desde el sexenio de Vicente Fox Quesada, considerando que de diciembre de 2002 a junio de 2007 ella fue titular del llamado “Mexican Desk” en el Departamento de Estado de Estados Unidos.
El texto de Esquivel afirma que, sin embargo, las nuevas revelaciones de Jacobson se enfocan en los seis años de García Luna en la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal, en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, cuando ella, aclara el periodista, se hizo cargo de la Iniciativa Mérida y de otros temas en la relación con México y Canadá.
El periodista destaca también que “pocos funcionarios o ex funcionarios del Departamento de Estado conocen al detalle, como Jacobson, la relación con México, en especial la que hubo con Calderón, lo que le da autoridad a su voz”.


¿QUIÉN ES ROBERTA JACOBSON?

“Roberta S. Jacobson llegó a México el 20 de junio de 2016. El hecho marcó un hito histórico: por primera vez en casi 200 años de relaciones diplomáticas, Estados Unidos enviaba a una mujer como Embajadora. Designada por el Presidente Barack Obama, Jacobson conocía cabalmente los temas y a los interlocutores mexicanos.
Como Secretaria adjunta para Asuntos del Hemisferio Occidental, había estado a cargo del trato cotidiano con México y de la implementación de la Iniciativa Mérida, a la que Washington consideraba prioritaria.A diferencia de muchos de sus antecesores, Jacobson fue bien recibida.
“Destaca por una notable carrera diplomática en el servicio exterior y la administración pública de su país”, observó la Cancillería. Con excepción quizá del Embajador Jeffrey Davidow, Washington no había enviado a México a un profesional de la diplomacia con credenciales tan sólidas como las de Jacobson”, dice una entrevista de Dolia Estévez, publicada en exclusiva para SinEmbargo.
En esa pieza, Estévez, periodista especializada en la relación de México y Estados Unidos hace décadas, describió los avatares que la ahora ex Embajadora enfrentó cuando fue nombrada por el entonces Presidente Barack Obama y, luego, ratificada por el Gobierno de Donald Trump.

“A sabiendas de que Jacobson no tenía el sello de aprobación de Trump, Videgaray disminuyó sus atribuciones. Constriñó el trato con Washington a sus componendas con Kushner. La relación giró en torno a lo que ambos convenían. Entre febrero de 2017 y noviembre de 2018, Videgaray visitó Washington 29 veces. Un récord histórico. Por un tiempo, Jacobson no tuvo interlocutores de alto nivel en Washington. El Departamento de Estado y la oficina de Kushner no siempre le informaban sobre las reuniones con Videgaray. El secretario de Estado no le tomaba las llamadas. Su asesoría profesional no era tomada en cuenta. Cuando Kushner visitó la Ciudad de México en marzo de 2018, deliberadamente excluyó a Jacobson de los encuentros con Peña Nieto y Videgaray”, dice el texto publicado por SinEmbargo el 27 de septiembre de 2019.
“Viajó a los estados, admirando su geografía, arte culinario, artesanías, tradiciones y, sobre todo, el talento y valor del pueblo mexicano. Protestó por los asesinatos de periodistas y por la violencia contra las mujeres, denunció la violación de los derechos humanos e impulsó la educación. Participó dos veces en marchas por el orgullo LGBTTTI. Acompañó a los rescatistas estadounidenses que asistieron en el terremoto de 2017. Usó su cuenta de Twitter para comunicarse con los mexicanos. Fue tal su éxito en las redes sociales que el subsecretario para América del Norte y un gobernador estatal le llamaron para quejarse. El cariño por México y los mexicanos fue correspondido. Cuando anunció que se iba “a buscar otras oportunidades”, muchos usuarios lamentaron su despedida y otros tantos la llamaron “la mejor embajadora de Estados Unidos en México”. Los libros de historia quizá la recuerden como la embajadora de Trump que, paradójicamente, se ganó el cariño de los mexicanos”, expone el perfil de la periodista mexicana que es parte de su libro Así nos ven. Entrevistas inéditas con embajadores estadounidenses en México.

¿DÓNDE ESTÁ HOY GARCÍA LUNA?
García Luna diseñó y condujo la “estrategia” de Calderón Hinojosa supuestamente contra los cárteles mexicanos. De acuerdo con la Fiscalía de Estados Unidos, lo que el ex Secretario de Seguridad Pública federal hizo en esos años fue favorecer al Cártel de Sinaloa, una de las organizaciones criminales más sanguinarias de todos los tiempos; también se cree que cuidó los intereses de Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán Loera; de Ismael “El Mayo” Zambada y de Héctor Beltrán Leyva.
García Luna, quien fue Secretario de Seguridad Pública de 2006 a 2012 bajo el Gobierno del ex Presidente Felipe Calderón, está acusado en Nueva York de tres cargos de asociación delictiva para el tráfico de cocaína y de falso testimonio.
Se ha declarado inocente de las acusaciones de los fiscales, quienes alegan que recibió enormes cantidades de dinero por parte del cártel de Joaquín “El Chapo” Guzmán a cambio de permitir que éste traficara cocaína a sus anchas.
Durante el juicio a “El Chapo” celebrado a fines de 2018 e inicios de 2019 en Nueva York, el jurado escuchó al ex miembro del Cártel de Sinaloa, Jesús Zambada, testificar que entregó personalmente por lo menos seis millones de dólares a García Luna en pagos clandestinos a nombre de su hermano mayor, el jefe del cártel, Ismael “El Mayo” Zambada.
El testigo dijo que se reunió con García Luna en un restaurante entre 2005 y 2006. Jesús Zambada declaró que le dio una maleta con tres millones de dólares en el lugar. En ese momento García Luna estaba a cargo de la agencia federal de investigación de México. En una segunda reunión en 2007, cuando García Luna ya era Secretario de Seguridad Pública, Zambada dijo que le dio otra maleta con entre tres y cinco millones de dólares.

11/16/2018

El show de NY y la soberanía

La Jornada

El juicio que se desarrolla en Nueva York en contra de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, señalado como principal jefe del cártel de Sinaloa, ha cobrado fuerza de espectáculo mediático con sus supuestas revelaciones que involucran a la cúpula del poder con el narcotráfico, sobre todo con la facción del acusado, y testigos protegidos que hablan de sobornos a presidentes de la República, procuradores, jueces, mandos militares y policiales, y otros funcionarios. Particularmente llamativos han sido los testimonios de Jesús El Rey Zambada acerca de los presuntos vínculos entre la criminalidad organizada y las más altas esferas de la institucionalidad política y del funcionamiento y el poderío de la organización delictiva a la que confesó haber pertenecido.
Es sabido que las afirmaciones de testigos protegidos y de reos que colaboran con las fiscalías a cambio de reducción de penas se caracterizan por un déficit de fiabilidad, por cuanto, con tal de lograr reducciones de penas, liberaciones anticipadas o exoneraciones, los declarantes son capaces de decir cualquier cosa. Por desgracia, no existe la menor posibilidad de que juzgadores mexicanos determinen la veracidad o la falsedad de los dichos referidos porque, aunque abordan asuntos de suma gravedad y trascendencia para la vida institucional de México, están siendo ventilados en un tribunal estadunidense y no es posible determinar cuánto hay en ellos de cierto y cuánto de falso ni conocer los términos negociados entre los declarantes y la parte acusadora.
Al margen de la credibilidad que puedan tener las declaraciones de Zambada y de otros, lo más alarmante de este episodio judicial es que se desarrolla en el extranjero y al margen de las instancias nacionales de procuración e impartición de justicia. Tal circunstancia resulta demoledora para el ejercicio de la soberanía y coloca al gobierno mexicano y a la nación en general en una condición de suma vulnerabilidad.
Debe reconocerse, por otra parte, que si varios capos del narcotráfico han terminado en cárceles y en tribunales del país vecino, ello se debe a la incapacidad de las instancias nacionales para someterlos a proceso y para garantizar su estancia en prisión, como lo ilustran las fugas que protagonizó el propio Guzmán Loera. Esa incapacidad llevó a una falla incluso mayor: la renuncia de las máximas instituciones políticas a ejercer las funciones que les confiere la Constitución y su decisión de desentenderse del problema mediante extradiciones que han llegado a ser una práctica casi rutinaria.
Los hechos comentados llevan a una conclusión inevitable: los posibles delitos cometidos en México deben ser juzgados en el país mismo y, para ello, se requiere reconstruir los sistemas de procuración e impartición de justicia y penitenciario, a tal grado devastados por la corrupción y la inoperancia que no son merecedores, hoy por hoy, ni de la confianza de las propias autoridades. Ciertamente, ello representará un desafío acuciante para el gobierno que iniciará dentro de dos semanas.

11/14/2018

Presidentes de México recibían sobornos: abogado de El Chapo

El capo más grande es El mayo Zambada, afirma


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▲ Jeffrey Lichtman, defensor de Joaquín Guzmán Loera, señaló que la DEA trabaja con narcos cuando le conviene.
Nueva York. Comenzó el juicio a Joaquín El Chapo Guzmán Loera como espectáculo, con todos los ojos puestos en el mexicano más conocido del mundo en un escenario pletórico de medios de comunicación y entre medidas de seguridad extremas, donde fue presentado por la fiscalía como el jefe de un vasto imperio y por su defensa como un soldado menor en un gran juego brutal de narcocorrupción binacional.
La defensa de Guzmán Loera acusó hoy que el presidente Enrique Peña Nieto, su antecesor Felipe Calderón, militares y policías mexicanos, así como agencias estadunidenses, como la DEA, son sobornados por el verdadero capo más poderoso de México, Ismael El Mayo Zambada.
Jeffrey Lichtman, uno de sus abogados defensores, informó al jurado en su argumento de apertura que se presentará una versión muy diferente a la de los fiscales, “la historia que los gobiernos mexicano y estadunidense no quieren que se conozca.… Oficiales del gobierno al más alto nivel pueden ser sobornados y hasta participar en delitos… incluyendo el gobierno de Estados Unidos”.
Lichtman argumentó, dentro de la estrategia del equipo de defensa para descalificar y tratar de inducir duda entre el jurado, que el mito de Guzmán ha sido inflado al volverlo en “el narcotraficante más grande del mundo”, con sus escapes de prisión y hasta su entrevista con Sean Penn nutriendo esa imagen. Pero aseguró que en realidad ni es el más grande de México, sino que esa corona le pertenece a El Mayo, quien vive libremente en México.
Es Zambada quien paga para nunca ser arrestado, agregó el defensor, y para maniobrar impunemente, sobornando desde abajo hasta lo más alto, incluyendo “al actual presidente de México y… su antecesor”, entre otros, y lo sigue haciendo hoy día. Acusó que la DEA pretende hacer creer que lo busca, pero resulta que nunca da con él. “Trabajan juntos cuando les conviene, El Mayo y el gobierno de Estados Unidos”, afirmó.
Poco antes, el fiscal asistente de Estados Unidos, Adam Fels, presentó los argumentos de apertura, declarando que este caso es sobre “un vasto narcoimperio mundial” encabezado por Guzmán Loera, que manejaba miles de millones de dólares en narcóticos ilegales entre 1989 y 2014. Informó al jurado que se presentará la evidencia en pruebas de video, audiograbaciones, comunicaciones interceptadas, cientos de miles de cuartillas en documentos y varios testigos –incluyendo ex socios cercanos del acusado– para comprobar los 11 cargos que enfrenta Guzmán.
El fiscal trazó la larga historia de El Chapo desde los años 70 hasta hoy día, incluyendo sus primeros negocios con el traslado de la cocaína colombiana, su creciente poder económico, sus capturas y fugas, y su construcción del cártel de Sinaloa con su socio Zambada.
Ese negocio, dijo, logró enviar cientos de toneladas de cocaína a Los Ángeles, Chicago y Nueva York. Llegó, dijo, a recibir hasta 10 a 15 aviones repletos de cocaína cada día de Colombia, y en un solo día ganó hasta 10 millones de dólares. Los fondos del negocio fueron regresados a México donde se usaron para sobornar al Ejército y la policía, otra parte para la compra de armamentos y una más para pagar a los productores en Sudámerica.
Se enfocó en las batallas por el control de la plaza de Ciudad Juárez como también por el control de Culiacán. Pintó estos conflictos como despiadados y brutales con Guzmán dando las órdenes y a veces participando directamente. Reveló que entre las pruebas contra Guzmán que se presentarán en el juicio se incluyen videos y documentos sobre la interrogación, la tortura y el asesinato de sus enemigos, incluyendo al propio capo.
Adelantó que entre el mar de pruebas contra El Chapo, la fiscalía –un equipo de seis– presentará testigos que perforarán el círculo interno del vasto imperio que manejaba. Entre ellos, se sabe, estarán un hermano y un hijo de Zambada.
Guzmán, quien se ha declarado no culpable de los cargos en su contra los cuales podrían implicar una condena de cadena perpetua, ha sido encarcelado en reclusión solitaria desde su extradición, en enero de 2017 en Nueva York. Las autoridades estadunidenses lo han manejado desde entonces como un criminal de alto riesgo, desplegando extensas medidas de seguridad cada vez que es transportado, y ahora en su estancia en este tribunal durante un juicio que podría durar hasta cuatro meses.
De hecho, entre los primeros fallos del juez Brain Cogan en este caso fue negar la petición de El Chapo de ofrecer como gesto humanitario la posibilidad de poder abrazar a su esposa, Emma Coronel, en el tribunal antes de que se presentara el jurado. Todo por precauciones de seguridad, según el fallo. Coronel, vestida de negro, estuvo presente en este primer día. Su marido, al ingresar al tribunal escoltado por alguaciles, vestido con un traje azul oscuro y sin bigote, intentó acercarse a las tribunas para saludar a su esposa, y frecuentemente volteó a verla durante el proceso.
El proceso de selección del jurado, integrado por 12 ciudadanos y seis alternos, la semana pasada ya mostraba el carácter inusual de este caso, con algunos expresando preocupación y hasta pánico al ser entrevistados para su posible inclusión, citando temores de posible venganza en su contra.
Al preguntarles si sabían quién era Guzmán, sólo una mujer etíope confesó que no. Algunos sabían de él por la televisión, a través de programas como Narcos, de Netflix, uno dijo que no sabía mucho, pero que en una bodega cerca de su casa uno de los sandwiches de bagel se llamaba El Chapo. Otro entrevistado, quien nació en Medellín, Colombia, fue expulsado después de confesar que soy un poco fan de él, ante lo cual se reportó que Guzmán sonrió.
Una mujer empezó a llorar y suplicar que no la seleccionaran al jurado porque temía por su vida. Aunque fue elegida, hoy trajo una nota de un doctor, insistiendo en que no deseaba permanecer en el jurado. Otro integrante también aclaró que no podía, ya que era autoempleado y no se podía sostener. Ambos causaron que el inicio del juicio fuera aplazado varias horas hoy mientras se seleccionaban sustitutos.
Entre una amplia presencia de agentes federales, perros de detección de armas y explosivos, dos puntos de revisión de seguridad (en lugar de uno), la restricción de movimiento incluyó a los medios, a los que no se les permitió salir del tribunal ni al baño, y menos a comer desde que llegaron a primera hora, lo que un reportero bautizó como una dieta Chapo y provocando una queja colectiva ante el juez.

Foto Ap, David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada

10/08/2018

Ordena el Inai dar a conocer video reservado sobre asesinato de Colosio



El Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai) ordenó a la Procuraduría General de la República (PGR) dar a conocer la videocinta identificado como BTC-01 que contiene las escenas del asesinato del candidato presidencial del PRI en 1994, Luis Donaldo Colosio, al resolver el recurso de un particular y revertir la reserva de 17 años que había decretado la dependencia sobre su contenido.

El comisionado ponente del caso, Joel Salas, recordó que existen precedentes de resoluciones del entonces Instituto Federal de Acceso a la Información en los que instruyó a la PGR difundir los 13 videos del momento exacto en que Colosio fue asesinado. Bajo el mismo principio de máxima publicidad, el Inai ordenó también a esa dependencia hacer públicos los informes de las investigaciones sobre el asesinato realizadas bajo la gestión de Diego Valadés al frente de la PGR.
Ante la petición de acceso al contenido de la cinta, la PGR clasificó la información argumentando que hacerlo público representaría un riesgo, toda vez que se relaciona con una indagatoria y corresponde a la información reservada en noviembre de 2000.

Al analizar el contenido de la videocinta se determinó que contiene información de profundo interés público en razón de que está asociado a uno de los momentos que marcó la historia política reciente del país. Además, no se da cuenta sobre el contenido de las líneas de investigación. Hacerlo público constituye la medida adecuada para que los ciudadanos conozcan los hechos gráficos y sonoros en poder de la autoridad, concluye el Inai.

De La Redacción
Periódico La Jornada
Lunes 8 de octubre de 2018, p. 19

5/16/2018

México, bajo una monarquía delictiva

Periodistas protestan en el Ángel por el asesinato de Javier Valdez. Foto: AP / Héctor Vivas / Derecho a Informar
Periodistas protestan en el Ángel por el asesinato 
de Javier Valdez. Foto: AP / Héctor Vivas / Derecho a Informar
Todo es posible, en buena parte resultado del comportamiento de las élites políticas y económicas. Son muchos los políticos los que comenzaron protegiendo a la delincuencia organizada y terminaron siendo parte de ella. Y muchas las riquezas construidas sobre delitos, incluidas aquellas hechas a nombre del combate a la delincuencia.
Los agentes de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México que fueron captados recibiendo dinero de presuntos narcomenudistas en Tepito, y que después de ser exhibidos se fugaron, son apenas el primer eslabón en la cadena de corrupción policial. Esa es una escena común en las calles de todo el país.
Hay otros actos de corrupción que no se ven y han generado fortunas en México con dinero sucio. Ya sea por contratos, comisiones, sobornos, extorsión o cualquier otro tipo de delitos de cuello blanco. Con el tiempo, muchos de esos delincuentes se han reciclado y pasado a ser parte de las élites del poder político o económico. O ambos.
Nada nuevo. Pero ese ambiente es el propicio para que México se haya convertido en lo que ahora es: un mall a donde concurren delincuentes de todo el mundo.
La delincuencia transnacional se asienta y expande en donde la impunidad ya no solo es reina, también gobierna. México no sólo eliminó sus barreras económicas y comerciales ante el mundo. Es garantía también para traficar migrantes, mujeres, drogas, armas, lo que sea.
La detención en Italia del exgobernador del PRI Tomás Yarrington, es una sola estampa de esa realidad. No fue ninguna casualidad que el exjefe político de Tamaulipas se haya refugiado en el corazón de la ´Ndranghetta, la poderosa mafia calabresa.
Llegar a ser uno de los principales centros de la delincuencia en el mundo se construyó a pulso, al amparo de la impunidad.
En la monarquía de la inmunidad caben todos los poderosos. No importa que una transnacional como Facebook haya violado los datos personales de casi un millón de mexicanos. Bueno, esa es la cifra que reconoció la empresa de redes sociales.
En Inglaterra y Estados Unidos se investiga el papel de Facebook en el robo de datos por parte de Cambridge Analytica. En México, donde se ha admitido la operación de ambas empresas en el mismo sentido en que se hizo en Estados Unidos para intervenir en las elecciones que le dieron el triunfo a Trump, la red social firma un convenio con el Instituto Nacional Electoral (INE) para “combatir las noticias falsas”.
En Estados Unidos e Inglaterra, Mark Zuckerbeg tiene que testificar ante los congresistas y tal vez ante las cortes. En México, los suyos firman convenios con Lorenzo Córdova, el presidente del INE. No se sabe quiénes son los suyos porque el INE clasificó el convenio como reservado. Algunas cláusulas han de ser inconfesables para que no se conozca por ahora. Si no, qué sentido tenía ocultarlas.
Si se mira bien, todo eso tiene que ver con el poder. Por eso, su encono con la prensa que se dedica a revisar sus actos. No es casualidad que los premios internacionales a periodistas mexicanos sean precisamente por dar a conocer casos de esa monarquía delictiva.
@jorgecarrascoa
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