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10/03/2019

Desigualdad en México duplica la registrada en países de la OCDE

Hogares ricos ganan 10 veces más que los pobres

En México, el 20 por ciento más rico de los hogares gana 10 veces más que el 20 por ciento más pobre. La desigualdad en México duplica la proporción en otros países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El problema no ha disminuido significativamente desde 2004, a diferencia de lo que sucedió en varios países latinoamericanos, sostiene un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Hasta ahora, entre las medidas que sí parecen dar resultados destaca que la mitad de la reducción total de la pobreza y una baja de 16 por ciento en la brecha de desigualdad en México son efecto de transferencias monetarias directas del gobierno y todavía hay margen para mejorar la focalización de los programas sociales existentes”, destaca el estudio.
Con una nueva política social, la erradicación del programa Prospera y la ampliación de la pensión para adultos mayores se puede insistir en becas de estudio y transferencias médicas no monetarias, ya que el monto promedio de los recursos que implican estos programas es mayor para los hogares de menos recursos que lo que reciben por trabajo.
El núcleo de la desigualdad se concentra en la disparidad de ingresos laborales por lo que una focalización adecuada es fundamental para maximizar el impacto de las transferencias sociales para reducirla. Y es que México sobresale en el comparativo sobre desigualdad. Se ubica al doble que el promedio de países de la OCDE y en América Latina sólo le rebasa Brasil.
Por medio de la evaluación de cinco programas: Prospera, Pensión para Adultos Mayores (PAM), Proagro, subvención al agro; becas y servicios médicos gratuitos, el FMI dio cuenta que éstos concentraron la mitad del presupuesto total de los programas de desarrollo social, con un costo de entre 2 y 2.25 por ciento del producto interno bruto (PIB).
Según el estudio del FMI, Prospera y el PAM fueron los programas más eficaces para reducir la pobreza y la desigualdad, porque estaban dirigidos a hogares en el nivel inferior de la distribución del ingreso. Implicaron la mitad de las transferencias totales del gobierno en un hogar promedio, pero redujeron en más de dos tercios la brecha del ingreso mediante transferencias públicas.
Ante la cancelación de Prospera como uno de los programas eficientes según resultados, el documento del FMI advierte sobre la necesidad de dar seguimiento a los efectos de la nueva política social.

Periódico La Jornada

8/06/2019

72 millones sin seguridad social; Coneval presenta balance 2008-2018


Tomaría 175 años salir de la pobreza; en 10 años el gobierno federal ha invertido 40 billones de pesos en estrategias de desarrollo económico y social

Paulo Cantillo

Fuente: CONEVAL
Fuente: CONEVAL
CIUDAD DE MÉXICO.
En diez años, el número de pobres aumentó en dos millones 936 mil 391 personas, informó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) al presentar el Balance de medición de pobreza 2008-2018.
El organismo reportó que 71.7 millones no tienen seguridad social, y que es éste uno de los retos para reducir la pobreza de manera estructural.
En conferencia de prensa, José Nabor Cruz, secretario ejecutivo del Coneval, explicó que el número de personas vulnerables o en riesgo de caer en pobreza aumentó en cuatro millones 104 mil 609 personas, lo que implicó que pasó de 41.2 a 45.3% de la población mexicana.
El balance señala una reducción en términos relativos de la pobreza, pues la proporción pasó de 44.4 a 41.9 por ciento. Y resalta que, de mantenerse la tendencia económica y social, a México le tomaría 175 años llevar la pobreza a cero.
Nabor Cruz afirmó que las seis carencias sociales (educación, salud, seguridad social, calidad de vivienda, servicios básicos de vivienda y alimentación) tuvieron reducciones en el último decenio, en el que se destinaron casi 40 billones de pesos en desarrollo económico y social (165% del PIB).
Luego de 10 años y haber destinado recursos públicos por casi 40 billones de pesos en desarrollo económico y social (165% del PIB), el número de pobres en México aumentó en dos millones 936 mil 391 personas entre 2008 y 2018, informó el Consejo Nacional de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
Al hacer un balance a 10 años de implementarse la medición de la pobreza multidimensional, el organismo reportó que este aumento en niveles significó, sin embargo, una reducción en términos relativos de la pobreza, pues la proporción de personas en esta condición pasó de 44.4 a 41.9 por ciento.
Esto implicó un descenso promedio anual de 0.24 puntos porcentuales en el último decenio. Resalta que, de mantenerse la tendencia económica y social del último decenio, a México le tomaría 175 años llevar la pobreza a cero.
José Nabor Cruz, secretario ejecutivo del Coneval, explicó en su primera conferencia ante medios de comunicación que igual de grave que la pobreza en sí es el número de personas vulnerables o en riesgo de caer en pobreza, pues aumentó en los últimos diez años, esta vez en cuatro millones 104 mil 609 personas, lo que implicó que pasó de 41.2 a 45.3% de la población mexicana.
Por su parte, el organismo reportó que la población “afortunada”, es decir aquella que no es pobre ni es vulnerable de serlo se incrementó también entre 2008 y 2018, en una magnitud de seis millones 473 mil 262 personas, lo que significó pasar de 18.7 a 21.9% de la población.



El secretario ejecutivo del Coneval expresó su preocupación por la pobreza por ingreso: dijo que sólo en esta dimensión, 61.1 millones de mexicanos no tienen un ingreso suficiente para adquirir las canastas alimentaria y no alimentaria.
La sola pobreza por ingresos constituye una tasa de 48.8% de la población, prácticamente el mismo porcentaje que teníamos hace 10 años. Así que, en materia por ingreso de las familias, falta todo por hacer”, expresó Cruz.
El secretario ejecutivo afirmó que las seis carencias sociales, esto es educación, salud, seguridad social, calidad de vivienda, servicios básicos de vivienda y alimentación, registraron reducciones en el último decenio, señal que la política pública ha registrado como avances importantes.
Sin embargo, señaló que el reto para reducir la pobreza de manera estructural es atacar la carencia de seguridad social, que es el porcentaje más alto, en conjunto con mejoras en el ingreso de las familias.
Sobre este tema, John Scott, consejero académico del Coneval, explicó que la política económica juega un rol fundamental en la reducción de la pobreza, en donde los énfasis tienen que estar en “el control inflacionario por parte del Banco de México para proteger el ingreso real, y una política laboral que garantice puestos de trabajos con prestaciones y elimine la precariedad”.
Para reducir la carencia de seguridad social, Scott expresó que urge debatir la propuesta del sistema universal que ha propuesto el Coneval, financiada con impuestos generales. Esto con el fin de eliminar de manera estructural la informal, que es una de las principales causas de la precarización del ingreso y acceso a muchos servicios básicos. 

EL MAPA SIGUE MOSTRANDO DOS MÉXICOS: NABOR CRUZ 

Chiapas, Guerrero y Oaxaca se mantuvieron como los estados más pobres del país, 76.4, 66.5 y 66.4% de su población en dicha condición, reveló el Coneval.
Entre 2008 y 2018, para los dos primeros estados se registraron reducciones de la pobreza en 0.6 y 2.0 puntos porcentuales; sin embargo, Oaxaca fue el que aumentó su pobreza en 4.5 puntos porcentuales.
En cambio, Nuevo León, Baja California Sur y Coahuila redujeron su pobreza en 6.8, 3.3 y 10.2 puntos porcentuales en el periodo, siendo los estados con menores niveles de pobreza con 14.2, 18.1 y 22.5%, respectivamente.
José Nabor Cruz, secretario ejecutivo del Coneval, afirmó que el mapa regional sigue mostrando a “dos Méxicos”, en el cual el norte, integrado a las cadenas de valor global, ha podido reducir la pobreza a partir de la generación de empleos con alto valor agregado; mientras que el sur se mantiene aislado del desarrollo.
Por eso, expresó que las prioridades de inversión pública deberían orientarse a conectar el sur con el resto del país, además de poderlo insertar al mundo.

6/30/2019

Pérdidas de 212 mdd en plantas de fertilizantes de Veracruz

La Auditoría Superior recomienda sancionar a los responsables del quebranto a Pemex

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) encontró una cauda de acciones ilegales en el proceso de rehabilitación de las plantas de fertilizantes nitrogenados en Veracruz, que causaron una pérdida mínima de 212 millones de dólares a Petróleos Mexicanos (Pemex).

La reactivación de la industria de fertilizantes, prevista en el Pacto por México –firmado por los partidos Revolucionario Institucional, Acción Nacional y de la Revolución Democrática–, consideraba sustituir la importación de fertilizantes; no obstante, a los pocos meses de haberse incluido en la cartera de Pemex Holdings B.V. en julio de 2013, se incumplieron los objetivos y las metas de poner en operación la planta de fertilizantes nitrogenados, los costos se rebasaron de 195 millones de dólares a 443 millones, los tiempos se alargaron de 610 a 943 días calendario y a la fecha de esa auditoría (noviembre de 2017) no se habían generado utilidades para el Estado, por lo que el proyecto no era rentable. Incluso se pagó la rehabilitación de equipos sin justificar las causas del sobrecosto, señaló la instancia encargada de revisar las cuentas del gobierno.
Fue tal el desbarajuste en la petrolera, que entre las recomendaciones que emitió la ASF se encuentra la de promover responsabilidad administrativa sancionatoria contra los servidores públicos que en su gestión no consideraron la disponibilidad de materias primas de la cadena de gas natural-amoniaco-bióxido de carbono-urea que inciden directamente tanto en la puesta en marcha, el funcionamiento y la producción de los fertilizantes nitrogenados como en la consecución de las metas y objetivos planteados originalmente para sustituir las importaciones de fertilizantes, en detrimento del patrimonio de Pemex Fertilizantes.
En la primera entrega del informe de la cuenta pública 2018, el ente fiscalizador también propone a la Unidad de Responsabilidades de Pemex que realice las investigaciones pertinentes e inicie, en su caso, el procedimiento administrativo correspondiente por las irregularidades de los servidores públicos que en su gestión omitieron la rehabilitación de las plantas de ácido nítrico, nitrato de amonio y UAN-32, que ocasionó una pérdida por deterioro de 212 millones de dólares.
El dictamen de la auditoría advierte que la entidad fiscalizada incurrió en falta de liquidez y endeudamiento debido a la deficiente planeación. También se reconocieron adeudos a la contratista por 44 millones de dólares y 183 millones de pesos más, sin que se integraran en alguna estimación generada por conceptos de obra debidamente concluidos, acompañada de la documentación que acredite la procedencia de realizar su pago.
Enrique Méndez, Fernando Camacho y Roberto Garduño
Periódico La Jornada
Sábado 29 de junio de 2019, p. 3

6/11/2018

Programas de protección social han sido insuficientes para combatir las desigualdades en México: CONEVAL

Durante los últimos años, los programas federales de protección social destinados a la población más vulnerable no han logrado solucionar los problemas para los cuales fueron destinados pues presentan deficiencias de cobertura, fragmentación y vacíos estructurales.
De acuerdo con la Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018 realizada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), los programas enfocados a la alimentación, educación, salud, trabajo, seguridad social y vivienda han sido insuficientes para reducir las desigualdades que imperan en el país.
El CONEVAL analizó tres dimensiones de dichos programas: acceso, disponibilidad y calidad a lo largo de diez años en los que también realizó investigaciones sobre cumplimiento de los derechos sociales y de las condiciones que enfrentan algunos grupos discriminados.
Como resultado se encontró que a pesar de la implementación de programas sociales que buscan beneficiar a la sociedad las cifras en temas como la pobreza son negativas.
Entre 2008 y 2016, la pobreza aumentó en 3.9 millones de personas como resultado de las altas carencias de acceso a la seguridad social y a la alimentación, de acuerdo con el estudio.
En 2016, las carencias sociales con mayores porcentajes en la población fueron el acceso a la seguridad social (55.8 %), a la alimentación (20.1 %) y a los servicios básicos en la vivienda (19.3 %), lo cual revela la importancia de atender el acceso efectivo e integral de los derechos sociales de los ciudadanos, que están estrechamente relacionado con las prestaciones que se reciben en los empleos formales.
Aunque se han registrado avances en los indicadores de carencias con relación a años anteriores, todavía existen retos para impulsar una política de desarrollo social con objetivos claros y concretos, la cual pueda “establecer pisos mínimos de acceso a bienes o servicios”, plantea el estudio.
Entre sus principales hallazgos la evaluación detectó que a pesar de que actualmente la protección social impulsada por el gobierno federal es más amplia que hace 20 años, ésta se encuentra fragmentada, es decir, no existe una igualdad de condiciones con relación a la distribución y la cobertura de los programas sociales. El desigual nivel de acceso y calidad da como resultado una baja efectividad, además de que “tanto la coordinación como la complementariedad entre entidades y dependencias para entregar los beneficios a la población vulnerable y en condición de pobreza son débiles”.
Son al menos seis temas los que resalta la evaluación con relación a la vulnerabilidad de las personas para gozar de sus derechos sociales.

Alimentación

El estudio señala que en 2016  la carencia de acceso a la alimentación estaba presente en 24.6 millones de personas en todo el país.
Los hogares con ingresos más bajos destinaron el 50.6 % de su gasto en alimentos y bebidas, mientras que las personas en el ingresos más altos invirtieron el 25.2 %.
“Si a los ingresos bajos se agrega el factor del alza en los precios de los alimentos, la situación empeora. Estas variaciones generan cambios drásticos en el consumo alimenticio de los hogares, sobre todo en alimentos de alta calidad nutricia”, argumenta el CONEVAL.
Explica que en México el derecho a la alimentación encuentra mayores dificultades en las dimensiones de accesibilidad y calidad, a pesar de que en materia de disponibilidad se cuenta con una oferta adecuada de alimentos. Esto se debe a una producción interna insuficiente y al grado de apertura comercial que ha propiciado completar la oferta doméstica mediante el comercio exterior.
Por ello las personas con ingresos más bajos son las que presentan mayores obstáculos para acceder a los alimentos adecuados debido a que no cuentan con los recursos económicos suficientes para comprarlos.
Las personas indígenas son las más afectadas en términos de inseguridad alimentaria moderada o severa, lo cual deviene de las condiciones de exclusión social, política y económica que atraviesan estructuralmente.
A pesar de que se han implementado programas a nivel nacional para combatir este problema, el estudio argumenta que el consumo de alimentos “no significa que se tenga una buena alimentación, ya que a pesar de que en las zonas urbanas la dieta está más diversificada que en las zonas rurales, se consumen más alimentos no recomendables que producen efectos como el sobrepeso y la obesidad”.
El CONEVAL crear programas sociales que ayuden a “mejorar el acceso físico y económico a suficientes alimentos saludables y culturalmente aceptables para las personas en situación de pobreza tanto en zonas rurales como urbanas”.  

Educación

Para el ciclo 2016-2017 la tasa neta de escolarización alcanzó el 98.4 % para primaria y 86.2 % para secundaria, sin embargo el acceso efectivo a este derecho está determinado entre otros factores por la condición económica de las personas, resalta el estudio.
La gratuidad de la educación pública obligatoria no ha sido suficiente, por lo cual es necesario que los programas sociales sean vistos como una opción para garantizar que toda la población, particularmente la más pobre, pueda solventar los costos de la educación.
Datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2016 identificaron a poco más de 1 millón de personas entre 3 y 17 años que viven en hogares con ingresos por debajo de la línea de bienestar mínimo (LBM) y no asisten a la educación básica.
En tanto, la Encuesta Nacional de Hogares (ENH) de 2015 registró a casi 700 mil niñas, niños y adolescentes que no asisten a la escuela por carencias económicas, de los cuales 490 mil son adolescentes.
La recomendación del CONEVAL para la crisis en materia de educación es contar con una oferta de servicios educativos disponibles para todos los niveles de educación obligatorios, la cual contemple instituciones suficientes, infraestructura de calidad y materiales adecuados, además de contar con planes, programas y prácticas apropiadas.
También será necesario que estos servicios sean accesibles de acuerdo con sus características particulares, sin importar el lugar de residencia, la condición económica, la pertenencia étnica y la condición de discapacidad.
Se requieren programas que sean de calidad y en los que se utilicen los medios y procesos idóneos para garantizar el máximo logro de aprendizaje, exponen.

Servicios de salud

En 2016, 24 millones de personas presentaban carencia en cuanto al acceso a los servicios de salud, esto se debe a que el paquete de beneficios otorgados en instituciones de salud es insuficiente en cuanto al contenido y extensión para quienes carecen de acceso a una institución de seguridad social.
Señalan que las condiciones actuales del sector “obstaculizan la cobertura universal y dificultan la utilización de los servicios por parte de la población, en particular de los más vulnerables”.
Para disminuir la cifra de personas sin acceso a los servicios de salud en el país, los gobiernos federal y estatal crearon programas no contributivos como el Seguro Popular, que hoy cuenta con alrededor de 55.6 millones de afiliados y una limitación de su cobertura a 1,621 enfermedades.
Pese a este esfuerzo, el sector salud no ha logrado revertir la heterogeneidad y disparidad en la calidad de atención entre el régimen contributivo.
Para solucionar la carencia con relación a los servicios de salud el CONEVAL plantea la creación de un sistema de protección social universal con acceso más igualitario entre los diversos grupos de población, que propicie la igualdad de oportunidades.
Dicho sistema deberá permitir la afiliación de los ciudadanos a servicios de salud de calidad y efectividad lo cual garantizaría “una atención equitativa y una adecuada promoción del cuidado de la salud, prevención de enfermedades y tratamiento de patologías”.

Trabajo

El Informe de Evaluación 2018 señala que actualmente la población desocupada se mantiene en 3.3 % y resalta que a pesar del bajo índice de desocupación, para el sector que posee un trabajo “persisten situaciones de precariedad laboral por falta de seguridad social, incertidumbre en cuanto a la duración del empleo, bajos ingresos y ausencia de prestaciones.
En 2016, el Programa de Apoyo al Empleo (PAE) ejerció mil 564 millones de pesos y logró la inserción laboral de 317,706 personas, situación que contribuyó a aminorar el nivel de desocupación; sin embargo esta disminución no significa que se tenga mayor acceso a este derecho, ya que de la población ocupada un porcentaje alto continúa en la informalidad laboral.
En 2017 se registró a un 57 % de personas con un empleo informal, siendo los jóvenes los que registran mayores dificultades para incorporarse a empleos formales. El año pasado, más de la mitad de los jóvenes ocupados se encontraban en empleos informales.
Esta situación propicia menores probabilidades de tener una pensión al fin de la vida laboral. El panorama es más grave en los grupos de trabajadores con mayores afectaciones como los jóvenes, las mujeres y los indígenas.
La recomendación obtenida tras la evaluación plantea que es indispensable reducir la informalidad laboral y diseñar estrategias o programas específicos de formalización para los grupos más afectados. Sumado a esto se requiere “mejorar el cumplimiento de las obligaciones patronales en materia de capacitación para reducir la inestabilidad laboral”.

Seguridad social

En 2016, 68.4 millones de personas tenían carencia por acceso a la seguridad social, la cual no solo contempla el acceso a los servicios de salud sino también a los programas o “el conjunto de políticas públicas que buscan incidir en los riesgos que afectan el nivel de vida de la población”.
Desde 2004 se implementaron programas federales como el Sistema de Protección Social en Salud (Seguro Popular), las Estancias Infantiles para Apoyar a Madres Trabajadoras y el programa “70 y Más”, mientras que a nivel estatal, en todo el país, se crearon iniciativas para cubrir riesgos asociados con salud, vejez, cuidado de niños (guarderías) y vivienda.
A pesar de esto el problema persistió pues el sistema de seguridad social tiene una baja cobertura en la población de menores ingresos y en contraparte ofrece mayores beneficios para quienes tienen mejores condiciones laborales y de salario.
El estudio concluye que la protección o seguridad social en la actualidad no beneficia a todos los mexicanos; ofrece acceso y calidad desigual de los programas sociales, y no cuenta con instrumentos eficaces dirigidos a la población vulnerable.
La recomendación es este rubro es “contemplar la creación de un sistema de protección social universal que garanticen el ejercicio efectivo de los derechos sociales a lo largo del ciclo de vida” de las personas.

Vivienda

En 2016 el 12 % del total de la población del país carecía de calidad y espacios para una vivienda, prevaleciendo así la desigualdad en diversas regiones del país, incluidas las ciudades.
Este problema está relacionado directamente con la falta de dinero, ya que de acuerdo con la evaluación la población en situación de pobreza “tiene mayores dificultades pues su condición no les permite acceder a créditos hipotecarios públicos o privados para adquirir una vivienda”.
Aunado a esto, aquellas personas que no son poseedoras de alguna vivienda tienen mayores dificultades de desarrollo social pues difícilmente acceden a servicios públicos básicos.
En términos de calidad constructiva y de diseño, detalla el CONEVAL, el hacinamiento prevalece en 8.4 % de las viviendas habitadas en el país y 5.6 % de las viviendas en México presentan carencia por calidad de materiales de techos, pisos, y muros.
En este sentido, el CONEVAL recomienda “reducir el rezago de vivienda que prevalece en el país con énfasis en la población de escasos recursos, comunidades indígenas, en el entorno rural y en las entidades federativas ubicadas en el sur del territorio nacional”.
De manera general y con base en los resultados de la Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018, el CONEVAL recomienda:
  • Continuar con estrategias coordinadas entre dependencias y órdenes de gobierno dedicadas a reducir la pobreza multidimensional.
  • Que las políticas públicas de desarrollo social se centren en el acceso efectivo a los derechos y permita cerrar las brechas económicas y sociales.
  • Implementar un esquema de protección social universal que propicie reducir las brechas más urgentes y promueva una mayor igualdad a los accesos básicos para toda la población.
Con esto se espera que se generen las condiciones idóneas para crear un ambiente de mayor igualdad de oportunidades entre todos los mexicanos.


El Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social puede consultarse aquí.

5/31/2018

Empresarios e inseguridad

Octavio Rodríguez Araujo

La nota principal de La Jornada del martes pasado fue que la iniciativa privada, concretamente la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), demandaban al gobierno frenar ya la inseguridad. Manifestaron inconformidad por la inacción oficial que ha dañado severamente a la economía y a la inversión. El presidente de la Coparmex propuso “seis medidas urgentes para combatir la violencia y el crimen: prevención del delito, diseñar una ‘arquitectura institucional’, mejorar el sistema penitenciario y la procuración de justicia, corregir errores de ‘tipología penal’ y profesionalizar a los policías”. Por el estilo fue la opinión del presidente del CCE, y su propuesta no fue muy diferente a lo que ha estado haciendo el gobierno: que no se postergue más la profesionalización de las policías [que sigue siendo una tarea pendiente], que se multipliquen los elementos donde sea necesario y se coordinen acciones con las fuerzas armadas cuando las autoridades civiles sean rebasadas por la delincuencia. Es decir, sobre todo en el CCE, más de lo mismo, con variantes o, si se prefiere, violencia contra violencia y no otra opción.

Aun así y tomando en cuenta los matices diferenciadores, quizá habría que recordarle al dirigente de la Coparmex que el gobierno de Peña Nieto abandonó la idea de prevenir el delito, que algunos beneficios le habían traído al país al principio de su mandato (disminución relativa de asesinatos, por ejemplo), precisamente cuando El Chapo se fugó de la cárcel por segunda vez (julio de 2015). Quizá porque el gobierno consideró que la fuga de El Chapo era una burla o porque significaba un desafío que debía enfrentar, el hecho es que retomó la política de Felipe Calderón y con ésta aumentaron la violencia, el crimen y la inseguridad. Ha sido claro, desde entonces hasta ahora, que la militarización de la lucha contra el crimen organizado no sólo ha sido un fracaso sino que la violencia y los delitos han aumentado más que nunca antes en las décadas recientes. Junto con dicha militarización y los daños colaterales (incluso en violaciones a los derechos humanos) ha aumentado también el asesinato de periodistas y de políticos de diversos niveles y lugares del país, como si se tratara de una advertencia de lo que puede pasar en lo que falta del proceso electoral. Esta posibilidad, si de verdad se trata de una advertencia, es muy peligrosa para los comicios en puerta, pues el miedo y el sentimiento de impotencia ante la inseguridad pueden afectarlos seriamente.

Muchos mexicanos estamos en contra de que se continúe por más tiempo la política gubernamental para enfrentar el crimen, y no estamos de acuerdo por una sencilla razón: ha sido contraproducente; hay ahora más temor de salir a la calle que hace 15 años y hay más muertos, desaparecidos y desplazados forzados que antes de que Calderón iniciara esta guerra que no quiso llamarla por su nombre. Si el año pasado fue considerado el más violento de la historia contemporánea del país, este año podría rebasarlo y nadie, ni los empresarios, estaríamos conformes con ello. Sin embargo, los empresarios parecen pecar de ingenuos al pensar que por su demanda Peña Nieto podrá hacer algo distinto en lo que le queda de gobierno. No hay indicios para ser optimistas, sino más bien lo contrario. De hecho su candidato Meade ha insistido en continuar con esta política y Anaya también, si cualquiera de los dos llegara a ganar la Presidencia (toco madera).
Lo que está a discusión en estas elecciones, y no sólo en materia económica y social, es más de lo mismo o un cambio. Se dice, a mi juicio con razón, que AMLO no ha precisado su política contra el crimen en caso de ganar la Presidencia, pero a diferencia de sus contrincantes ha manifestado expresamente su desacuerdo con seguir la misma senda de Calderón y de Peña. La ruta de la experimentación y del análisis y discusión de lo que se podrá hacer siempre será mejor propuesta que la continuidad de lo que ya ha fracasado con gravísimas consecuencias para el país y no sólo para las inversiones.
Los representantes patronales debieran ser más pacientes y no pedirle peras al olmo. Peña Nieto no frenará la inseguridad en los meses que le quedan de gobierno, tampoco lo harán sus derivados electorales, ni Meade ni Anaya. La alternativa es buscar alternativas, aunque parezca redundante, y no seguir haciendo lo que bien hemos visto que ha fracasado con muy altos costos para la población.

5/27/2018

El futuro de la reforma energética: la tercera


José Antonio Rojas Nieto

Es cierto. Se tienen grandes retos en el ámbito energético de México. Uno de los más importantes es el abatimiento de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Las metas son muy ambiciosas: 30 por ciento de la llamada línea base (tendencial) en 2020. ¿Qué niveles de emisiones se asocian a esta línea tendencial?
Al considerar los datos oficiales de 1990 a 2012 de la llamada Quinta estimación oficial de GEI de 2012 (que actualizó y recalculó el inventario nacional y a partir de él se indicaron las metas nacionales al inicio de este sexenio), la tasa media anual de crecimiento en 20 años sería de 1.4 por ciento al año. Implicaría para 2020 un volumen de emisiones de GEI del orden de 864 millones de toneladas equivalentes de CO2. Y la meta de lograr una disminución de 30 supondría que el total de emisiones de GEI debería alcanzar, precisamente en 2020, un volumen ligeramente superior a 600 millones de toneladas de CO2 equivalente.
Los datos más recientes (identificada como Sexta Comunicación) se publican en el nuevo Inventario nacional de emisiones de gases y compuestos de efecto invernadero 2015, que indican un total de emisiones en ese año del orden de 683 millones de toneladas de CO2 equivalente. No son necesariamente comparables a los que sustentaron las metas señaladas antes, por algunos cambios metodológicos. Estos mismos cambios obligaron a redefinir los datos históricos de la serie 1990 a 2015. Así, por ejemplo, en lugar de un total de 561 millones de toneladas para 1990, el nuevo dato histórico oficial es de 445 millones de toneladas. No obstante, el comportamiento histórico de 1990 en adelante es muy similar al de las anteriores series oficiales, la de la Quinta Comunicación.
Por ello, bien podemos continuar en el análisis de metas con base en los datos de la Quinta Comunicación, la de 2012. En particular notemos que para 2050 se planteó lograr un abatimiento absoluto de emisiones del orden de 50 por ciento del valor histórico registrado en 2000. Es decir, la mitad de un total de 640 millones de toneladas, dato oficial del inventario nacional ligado a la Quinta Comunicación.
El cumplimiento de ambas metas –la del abatimiento de 30 por ciento de las emisiones tendenciales en 2020 y de un abatimiento de 50 por ciento de las emisiones registradas en 2000 para el año 2050– exigen una disminución media anual de emisiones del orden de menos 2 por ciento. Es decir, las emisiones de cada año deben ser no más del 98 por ciento de las emisiones del año anterior. Esta exigencia es especialmente fuerte para la actividad que concentra más de 60 por ciento de las emisiones, justamente el consumo de combustibles.
Dos sectores son especialmente responsables. El del transporte representa casi 40 por ciento de las emisiones vinculadas al consumo de combustibles. Y el sector eléctrico, un tercio de las emisiones derivadas de ese consumo. El sector industrial participa con 15 por ciento más, y el 15 por ciento restante lo emiten el sector energía por su consumo propio y los sectores residencial, comercial y agrícola, también por su consumo de combustibles. ¿Quiénes, entonces, deberían desplegar mucho mayor esfuerzo para lograr el abatimiento de emisiones?
Pues sin eximir a los menos responsables de sus obligaciones, es indudable que las actividades de consumo de combustibles. Y ahí –justamente en ellas– la del consumo de combustibles en el transporte y la del consumo de combustibles en el sector eléctrico. Las conclusiones que se siguen son relativamente obvias. Sólo una producción de combustibles cada vez más limpios permitirá el abatimiento de emisiones de GEI formulado: combustibles limpios para el transporte y para la generación de electricidad.
Pero –asimismo y acaso de mucho mayor importancia– sólo una modificación estructural y radical de los patrones y hábitos de transporte permitirá dicho cumplimiento. Similarmente, sólo una modificación radical de los patrones de generación y consumo de electricidad también hará posible ese cumplimiento. Y nuevos hábitos sociales, personales y colectivos. ¡Van de por medio nuestra salud y nuestra vida!
Por ello, preguntarse por el futuro de la reforma energética es preguntarse sobre los nuevos marcos en los que deberán satisfacerse los requerimientos sociales de producción, comercialización y consumo de combustibles y de electricidad. Asimismo, sobre las formas alternativas de utilización y uso eficiente de las formas finales de energía. La reforma energética de este sexenio sólo consideró algunos aspectos. De forma limitada y, en muchas ocasiones, demagógica. Lo peor sería que un nuevo gobierno no lograra retomar de manera integral y global este asunto tan delicado para el país. Y que actuara en consecuencia. Sin duda.
NB me pregunta, amables lectores, dónde es posible encontrar el libro del doctor Víctor Rodríguez Padilla, Ronda cero, ronda uno que mencioné en mi anterior colaboración a La Jornada. Está en la librería de la Facultad de Economía de la UNAM en Ciudad Universitaria.

5/04/2018

La promesa se hizo añicos: la Premium en 20 pesos al quinto año de la Reforma Energética



La Reforma Energética, hasta ahora el cambio más radical en la administración del Presidente Enrique Peña Nieto, tiene hoy un saldo negativo tanto para los bolsillos de las familias mexicanas como para la economía del país.

La realidad actual es contraria a la que, en 2013, durante la promoción de ese cambio constitucional, ofreció el Primer Mandatario a los mexicanos: reducción en los costos de la electricidad y el gas, creación de más empleo y, en particular, no más gasolinazos.

Este viernes, el litro de la gasolina Premium se vende ya más caro que el dólar: subió a 20 pesos en algunas estaciones ubicadas en la Ciudad de México y en estados como Nuevo León, Jalisco, Nayarit, Zacatecas, Michoacán, San Luis Potosí, Puebla, Sonora, Aguascalientes, Chihuahua y Sonora, de acuerdo con los precios reportados por los permisionarios a la Comisión Reguladora de Energía. 

Ciudad de México, 4 de mayo (SinEmbargo).– El litro de la gasolina Premium alcanzó los 20 pesos en algunas estaciones ubicadas en la Ciudad de México, de acuerdo con los precios reportados por los permisionarios a la Comisión Reguladora de Energía (CRE).
El litro de gasolina Premium ya está más caro que el dólar, el cual se vende a 19.61 pesos en bancos.
En lo que va del año, el precio de la gasolina Premium superó los 20 pesos en estaciones de estados como Nuevo León, Jalisco, Nayarit, Zacatecas, Michoacán, San Luis Potosí, Puebla, Sonora, Aguascalientes, Chihuahua y Sonora.
De acuerdo con los datos de la CRE publicados hoy en su página, el litro de este combustible mayor a 91 océanos llegó a los 20 pesos en la gasolinera “María Ana Tato Deza”, ubicada en San Juan de Aragón 772; también en “Servicio Miramontes”, estación localizada en Avenida Plutarco Elías Calles 1637.

Precios de la gasolina hoy 4 de mayo. Foto: CRE
La Reforma Energética, que fue la acción política más importante de la administración del Presidente Enrique Peña Nieto, tiene ahora un saldo negativo tanto para los bolsillos de las familias mexicanas como para la economía del país.
Del año 2012 a 2016, año previo a la liberalización de los combustibles, la Magna y la Premium incrementaron un 29.32 por ciento y 30.25 por ciento, respectivamente.
La Reforma Energética, que supuestamente bajaría precios de los energéticos y colocaría a México en un lugar preponderante en el mercado mundial de hidrocarburos, no ha dado los resultados esperados. Al contrario: los precios aumentaron y las energéticas mexicanas están prácticamente en quiebra.
En los últimos seis años, de acuerdo con cifras de la Comisión Reguladora de Energía (México) y la Administración de Información de Energía (EU), en el país la gasolina subió 64 por ciento, mientras que en Estados Unidos bajó un 33 por ciento.
México pasó de ser un importante exportador de petróleo y un pequeño consumidor de combustible a un país que ocupa el lugar número 12 en el mundo en producción de petróleo y el 11 en consumo.
Una revisión a los informes de Petróleos Mexicanos en los últimos cinco años realizada por SinEmbargo confirma su caída: la producción de crudo bajó 22.75 por ciento; la de gas natural 20.43 por ciento; la de gas licuado de petróleo 29.83 por ciento; la de las gasolinas un 41.23 por ciento, y la del diésel 50.9 por ciento.
De acuerdo con un análisis del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) publicado en marzo, en 2017, la Secretaría de Hacienda gastó 67 mil 900 millones de pesos para cubrir el estímulo fiscal que se ha aplicado para amortiguar los precios de la gasolina y diésel, lo que implicó una menor recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
El gasto que significó el estímulo fiscal es equivalente a nueve veces el presupuesto aprobado para 2018, en conjunto, de la Secretaría de Energía, la Comisión Nacional de Hidrocarburos y la Comisión Reguladora de Energía.
Actualmente hay 33 empresas, nacionales y extranjeras, petroleras como BP, Shell, Exxon-Mobil, Total, Gulf, Hidrosina, Oxxo Gas, entre muchas otras, sin embargo, las estaciones operadas sólo cambiaron la marca y la imagen, ya que Pemex sigue siendo la única proveedora y la principal operadora de infraestructura para importar y distribuir el combustible.

4/23/2018

La CoIDH analizará la estrategia de seguridad militarizada y el encubrimiento de militares en México


 (apro).- La estrategia de seguridad pública militarizada y el encubrimiento del personal castrense responsable de abusos, desde que Felipe Calderón declaró la “guerra contra el crimen organizado”, se pondrán bajo la mira de jueces de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) el jueves 26 y el viernes 27.
Ello, como parte del litigio contra el Estado mexicano por la desaparición forzada –el 29 de diciembre de 2009– de Nitza Paola Alvarado Espinoza, Rocío Irene Alvarado Reyes y José Ángel Alvarado Herrera en el municipio de Buenaventura, Chihuahua, a manos del Ejército mexicano.
Remitido a la CoIDH por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en noviembre de 2016, luego de que el Estado mexicano dio muestras de incumplimiento a las recomendaciones contenidas en el informe de fondo de abril de 2016, el de los Alvarado no es el primer caso que llega al tribunal regional en el que se analizan agravios cometidos por militares mexicanos contra la población civil, entre ellos la desaparición forzada.
No obstante, sí es el primero relacionado íntimamente con la decisión del gobierno federal de asignar funciones de seguridad pública a las Fuerzas Armadas, ratificada con la promulgación de la Ley de Seguridad Interior (LSI).
“En el contexto de la LSI , cobra realmente importancia lo que pueda decidir la CoIDH sobre este caso, en el que nosotros decimos que debe condenarse a México por la participación de los militares en la desaparición y debe inscribirse en la militarización de la seguridad pública”, considera Gabino Gómez Escárcega, integrante del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm), organización que junto con el Centro de Derechos Humanos Paso del Norte y la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos (Cosyddac), han representado a los integrantes de la familia Alvarado.
En entrevista, Gómez Escárcega puntualiza que uno de los objetivos de llevar a juicio al Estado mexicano “es que la Corte Interamericana se pronuncie en contra de la LSI, porque este caso ocurrió en medio de la guerra contra el narcotráfico de Felipe Calderón, durante el Operativo Conjunto Chihuahua (2018-2010), que significó que miles de militares y policías federales se desplegaran por el estado, disparándose los índices de delitos y de violaciones a derechos humanos”.
De acuerdo con la información oficial, sólo en Chihuahua, durante el gobierno de Felipe Calderón, mil 63 personas desaparecieron y 19 mil 282 fueron asesinadas, mientras que en lo que va de la administración de Peña Nieto, no se conoce el paradero de mil 115 personas y fueron ejecutadas 7 mil 998.
“En 2008 los índices de delitos eran altos, pero tenían un crecimiento moderado. En cuanto se realiza el Operativo Conjunto Chihuahua, las cifras crecieron. En noviembre de 2009, en una reunión en la IX Región Militar, en Torreón (que comprende los estados de Coahuila y Chihuahua), denuncié que las comunidades y los pueblos eran saqueados por los soldados, y que los camiones militares parecían de mudanza, y en diciembre los militares se llevan a estos muchachos”, cuenta el defensor.
A ocho años de distancia, Gómez Escárcega resalta que a pesar de que la familia “fue muy movida” en denunciar desde el primer momento a militares por la detención ilegal de Nitza, Rocío y a José Ángel, a quienes se pretendía vincular en ese momento con la desaparición de agentes de la Policía Federal, aparecieron muertos.
De igual manera, recuerda que en los primeros días de búsqueda hubo funcionarios de agencias del Ministerio Público federal y local que confirmaron la participación castrense, además de que en 2011 la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aceptó una recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en la que se señaló la responsabilidad de sus efectivos en la desaparición forzada.
Nunca hubo intentos reales por buscar a las víctimas y castigar a los responsables, en un asunto en el que intervinieron la Procuraduría General de Justicia Militar, la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, la Procuraduría General de la República (PGR), la Fiscalía Especializada en Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra) y la Unidad Especializada en Búsqueda de Personas Desaparecidas, hoy Fiscalía.
“El Estado mexicano ha intentado convencer a la CoIDH que los responsables de la desaparición no fueron militares, sino malandros disfrazados, pero sin elementos. En cambio, cuando quien estaba de encargado de la Unidad –el doctor Salomón Baltazar Samoyoa– tuvo elementos para procesar al coronel Élfego Luján (entonces al frente del 35 Batallón de Infantería de Nuevo Casas Grandes), se negó a la orden de aprehensión, y desde que se fue de la Unidad, en 2015, los familiares no han vuelto a saber de la ahora Fiscalía de Desaparecidos”, afirma.
La presencia de Baltazar Samoyoa como testigo de los representantes de las víctimas en la audiencia de la CoIDH –que será presidida por el chileno Eduardo Vio Grossi–, para probar los obstáculos a los que se enfrentó en la investigación del caso, fue impugnada por el Estado mexicano, por lo que presentará su declaración por escrito.
De acuerdo con el informe de fondo de la CIDH, por la desaparición forzada de los tres integrantes de la familia Alvarado, la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas de la Procuraduría General de la República (PGR) solicitó el 31 de marzo de 2014 una orden de aprehensión en contra del coronel Luján Ruiz, contra quien había procesos abiertos por ejecución extrajudicial, tortura e inhumación clandestina en agravio de siete personas, dos de ellas militares desertores.
El mismo día que se presentó la solicitud, el juez Séptimo de Distrito de Ciudad Juárez negó la orden de aprehensión, “llamando la atención respecto de que el titular del órgano jurisdiccional (…) analizó un expediente de más de 11 mil fojas compuesto por XXII tomos y X anexos en menos de 24 horas”, destaca el documento de la CIDH, como uno de los elementos de convicción sobre el encubrimiento de los presuntos perpetradores en el caso.

Otros factores considerados por la CIDH como evidencia de ocultamiento de los hechos son las diversas retractaciones de funcionarios de dependencias civiles y militares que en los primeros momentos de la desaparición llegaron a reconocer la responsabilidad de personal castrense y del coronel en particular.
El organismo regional de derechos humanos coincide con los representantes de las víctimas que el caso debe ser considerado en el “contexto de la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada en México”, según se resalta en el documento de remisión a la CoIDH, fechado el 9 de noviembre de 2016 y firmado por la secretaria ejecutiva de la CIDH, Elizabeth Abi-Mershed.

“La relevancia del caso obedece a que se trata de una problemática actual que ha venido en aumento en los últimos años y que ha merecido pronunciamientos, recomendaciones y expresiones de profunda preocupación por parte de la Comisión y de múltiples organismos internacionales y mandatos especiales en el ámbito de las Naciones Unidas”, añade.
Para la CIDH, la militarización de la seguridad pública en este caso es “un ejemplo de los factores que contribuyen a que esta grave violación de derechos humanos (la desaparición forzada) tengan lugar en dicho contexto y que no sea debidamente investigada y sancionada como consecuencia de los múltiples mecanismos de encubrimiento y obstrucción”.
En su carta de remisión dirigida al secretario de la Corte, Pablo Saavedra Alessandri, la CIDH destaca que la gravedad de los hechos se extiende a “una serie de violaciones conexas derivadas de las amenazas y hostigamientos que han tenido que enfrentar los grupos familiares, incluido el desplazamiento forzado de algunos de ellos”.
En el informe de fondo, la CIDH resalta los daños a 39 familiares de Nitza Paola, Rocío y José Ángel, por las amenazas y hostigamientos que han sufrido en búsqueda de verdad y justicia.
Desde El Paso, Texas, Paola Alvarado Espinoza, hija de Nitza Paola, quien en diciembre de 2009 tenía 14 años, comparte algunas de las dificultades a las que se han enfrentado ella y diez de sus familiares, huyendo de las amenazas y hostigamiento de los que han sido víctimas en “la lucha de saber qué pasó con ellos”.
“De los once que huimos a Estados Unidos, sólo nosotras tres, mi gemela Mitzi y mi hermanita Daysi, tenemos documentos de residencia, pero no por las amenazas, sino porque nos consideraron niñas abandonadas, pero los otros ocho, entre ellos mis abuelitos, están en proceso de que les resuelvan su solicitud de asilo político”, dice Paola, ahora con 22 años.
La jovencita reconoce que ha vivido con miedo durante los últimos ocho años de su vida por la desaparición de su madre, situación que le ha obligado a desplazarse primero por distintos estados del país y después hacia Estados Unidos.
“El miedo no me ha cegado para saber de la importancia de que el caso llegue a la Corte. No sólo es un caso de desaparición que está muy documentado, es muy necesario para la historia de México que se conozcan los abusos de parte de los militares en la guerra contra el crimen que lanzó Felipe Calderón, pero, más aún, la de mi familia es la voz de los miles que buscamos a nuestros desaparecidos en México”, puntualiza Paola Alvarado Espinoza

4/05/2018

Trump: ante las bravatas, dignidad y firmeza

La Jornada

Cumpliendo con el amago que formuló hace unos días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó ayer el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera común con México, alegando una situación crítica de la migración indocumentada hacia su país.
No se trata de una medida sin precedente: ya en 2006 George W. Bush decretó una movilización de tropas similar como medida provisional en tanto se completaba la contratación y capacitación de nuevo personal para la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, y en 2010 Barack Obama envió a la zona limítrofe a mil 200 efectivos para intensificar el combate al narcotráfico y a la inmigración irregular.
Sin embargo, en la circunstancia actual el despliegue militar tiene una significación completamente distinta: no es una medida gubernamental y administrativa que concierna exclusivamente al país vecino, sino un gesto de abierta hostilidad y un intento de chantaje al gobierno mexicano.
Cabe precisar que, más allá de consideraciones de tipo doméstico, tras la actual determinación de la Casa Blanca hay la intención explícita de obligar a México a adoptar una política represiva y persecutoria en contra de los centroamericanos que participan en la Caravana del Migrante –cuya disolución por parte de las autoridades mexicanas fue exigida por Trump– y el propósito implícito de conseguir las máximas concesiones posibles en la mesa en la que se lleva a cabo la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Así pues, el signo antimexicano tanto de la movilización de la guardia nacional como del diagnóstico que pretende justificarla es inocultable e ineludible.
En tal circunstancia, resulta imperativo que las autoridades nacionales respondan con el aplomo y la entereza que el asunto reclama y que manifiesten de manera inequívoca el rechazo a esa injustificable y agresiva militarización de la frontera.
Por ejemplo, toda vez que resulta meridianamente claro que las condiciones para proseguir la renegociación del TLCAN son cada vez más adversas y que se quiere colocar a México contra la pared, en una situación en la que tiene todo que perder y nada que ganar, es necesario reconsiderar con seriedad la ruta de esas tratativas a la espera de circunstancias internas, bilaterales e internacionales menos desfavorables para firmar un documento mínimamente equitativo y equilibrado.
Debe analizarse, asimismo, la modificación sustantiva de la colaboración migratoria con Washington, como un necesario mensaje de la determinación de México a decidir por sí mismo, y en ejercicio de su soberanía, de las políticas migratorias en el territorio nacional.
Hay otras respuestas posibles. En todo caso, como ha quedado demostrado en numerosas ocasiones, lo peor que puede hacerse ante las embestidas, bravuconadas e insolencias del actual mandatario estadunidense es ceder y adoptar actitudes obsecuentes. Lo recomendable, en cambio, es enfrentar la situación sin estridencias ni alardes, pero con firmeza, determinación y dignidad.

4/04/2018

Militares de EU no pueden detener a nadie en frontera con México: Esquivel

 (Video)

Redacción AN hace 3 horas
El periodista de Proceso señala que el envío de militares norteamericanos a la frontera con nuestro país no tiene precedentes, pero sólo podría ser una medida disuasiva.

4/03/2018

Adiós, Mancera



Pedro Miguel

El periodo de cinco años en los que Miguel Ángel Mancera Espinosa ejerció el gobierno capitalino fue una pesadilla. En ese tiempo, el ex procurador traicionó todos y cada uno de sus compromisos programáticos y de campaña y llevó a la urbe a un desastre de corrupción, privatización, represión, especulación inmobiliaria, confrontación y frivolidad exasperante.

Para empezar, el ahora aspirante a senador recibió el legado de una vasta tarea social de democratización de la capital que comenzó hace décadas y que logró un primer éxito con la elección de Cuauhtémoc Cárdenas como jefe de Gobierno, en 1997.

En el periodo siguiente la administración de Andrés Manuel López Obrador tradujo la libertad política de la capital en conquistas sociales que a la postre, a pesar de las virulentas críticas que recibieron desde la Presidencia, habrían de convertirse en programa para todo el país: creación de nuevas escuelas de nivel medio y una universidad, pensión para adultos mayores, expansión sin precedente del sistema de salud local, útiles escolares y uniformes para los educandos, ayudas económicas para madres solteras, creación del sistema de transporte Metrobús y construcción de vialidades gratuitas para hacer frente a los principales nudos del tráfico urbano. Las oficinas de gobierno funcionaron de manera eficaz y sin corrupción y posteriormente, en el gobierno de Marcelo Ebrard, no sólo fueron preservados esos programas y prestaciones, sino que se avanzó de manera espectacular en la consecución de derechos de género y reproductivos: la despenalización del aborto y la legalización de matrimonios igualitarios da fe de ello. Un hecho muy importante es que entre 2000 y 2012 mejoró la imagen pública de los cuerpos policiales locales, los cuales no fueron empleados como instrumentos de represión de movimientos sociales pacíficos. Las magnas movilizaciones de #YoSoy132, por ejemplo, no sufrieron ni una sola agresión de los uniformados.
No es de extrañar que Mancera, el candidato de los partidos que habían sido gobierno en el Distrito Federal, resultara electo con cerca de 60 por ciento de los votos en los comicios de 2012, ni que la ciudadanía rechazara las opciones que encarnaban la corrupción priísta y, por el lado de Acción Nacional, algo mucho más sórdido. Pero todo empezó a descuadernarse el primero de diciembre de 2012, cuando las protestas por la toma de posesión de Enrique Peña Nieto fueron infiltradas y reprimidas con extremada violencia. Cerca del Palacio Legislativo de San Lázaro el activista Juan Francisco Kuykendall recibió un golpe de granada de gas lacrimógeno en la cabeza y murió dos años más tarde a consecuencia de las lesiones. Decenas de ciudadanos, participantes o no en las protestas, fueron golpeados y encarcelados. Y cuando días después Mancera aterrizó en el despacho del Ayuntamiento, en lugar de liberar a los evidentemente inocentes se empecinó en criminalizarlos. El uniforme policial volvió a ser sinónimo de atropello, arbitrariedad y extorsión, y las marchas pacíficas fueron sistemáticamente conducidas a la confrontación.
En forma paralela, el gobierno de Mancera dio rienda suelta a un crecimiento vertical y horizontal disparatado y catastrófico que sólo puede explicarse por la corrupción: megaproyectos y megadesarrollos alzaron el vuelo en todos los rumbos de la ciudad sin que las autoridades pararan mientes en impactos ambientales, en el subsuelo, en el agua y en la fluidez del tránsito. El crecimiento exponencial de los centros comerciales transformó para mal a la urbe y la contaminación ambiental alcanzó cotas de desastre. Cada restricción al tránsito automotor –grúas, fotomultas, parquímetros y arañas, macetones y postecitos– se volvió un jugoso negocio a expensas de la ciudadanía. El gobierno urbano hizo cuanto pudo por concesionar hasta el último metro cuadrado de espacio público y no estuvo lejos de conseguirlo. La corrupción floreció en los verificentros y en las oficinas públicas.
Lo más grave, el gobierno de Mancera renegó del sentido democrático de su mandato y en los comicios intermedios de 2015 intervino a tope en el esfuerzo perredista de adulterar la voluntad ciudadana y de impedir el triunfo de Morena en las demarcaciones locales. Una administración surgida de la izquierda se lanzó a fondo en la orquestación de un fraude electoral.
Eso explica por qué un gobernante que llegó al cargo con un respaldo electoral sin precedente lo deja ahora con un altísimo índice de desaprobación y repudio ciudadano, y muchos capitalinos han quedado con el deseo explícito o implícito de que Mancera no vuelva a ocupar un cargo público jamás.
Twitter: @Navegaciones

3/02/2018

El legado de Mancera: una ciudad herida y el escozor del mal gobierno

Miguel Ángel Mancera, titular del gobierno de la CDMX. Foto: Eduardo Miranda
Miguel Ángel Mancera, titular del gobierno de la CDMX. 
Foto: Eduardo Miranda
Después de que la candidatura presidencial se le fue de las manos, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México está dispuesto a abandonar el barco y a traicionar su promesa de que se mantendría en el cargo para encabezar los ahora cuestionados trabajos de reconstrucción tras los sismos del pasado 19 de septiembre. De amarrar una candidatura plurinominal del PAN al Senado, Miguel Ángel Mancera pondrá fin a una gestión marcada por su impopularidad, improvisaciones y casos de corrupción, por el aumento de la inseguridad pública y por alejarse de sus antiguos aliados.
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Fracasada su aspiración presidencial –ahora pretende el Senado por la vía plurinominal del PAN– y con la repulsa popular a cuestas que le reclama el tiradero que tiene en la Ciudad de México, la cual gobierna bajo el cobijo del PRD, Miguel Ángel Mancera está dispuesto a renunciar en los próximos días a la Jefatura de Gobierno para, dice, “enfocarse en la construcción de un gobierno de coalición”.
Quien también fue procurador general de Justicia de la capital del país en la Jefatura de Gobierno de Marcelo Ebrard, abandonará las riendas de la ciudad y los trabajos de reconstrucción –cuestionados por el presunto uso político de ocho mil 792 millones de pesos– después del sismo del 19 de septiembre del año pasado que dejó un saldo de 228 muertos y cinco mil 765 viviendas afectadas.
Por una curul, Mancera Espinosa romperá la promesa que hizo a los capitalinos el pasado 9 de diciembre: “Mi lugar está aquí, encabezando las tareas de reconstrucción de mi querida ciudad, sirviéndole a mi gente (…) Me quedo para cumplir con la consolidación de una ciudad que dará muestra de cómo se recupera de sus heridas día a día”.
Así, el aún jefe de Gobierno operó una gestión “sin militancia partidista (no está afiliado al PRD)”, marcada por la indefinición e improvisaciones. Tampoco supo capitalizar el 63.5% de la votación que obtuvo en 2012 (la más alta para un jefe de Gobierno); por el contrario, dilapidó su popularidad: en julio de 2017, según una encuesta de Reforma, la cifra se revirtió a 64% de desaprobación.
En ese lapso, la Ciudad de México alcanzó graves índices de inseguridad, corrupción, opacidad, impunidad y casos de represión, calamidades que contribuyeron al desencanto hacia el PRD, abriéndole las puertas al partido Morena para que ponga fin a la hegemonía perredista el 1 de julio.
Aliado de Peña
En la mañana del 3 de diciembre de 2012, aún sin asumir la Jefatura de Gobierno, Miguel Ángel Mancera acudió, como testigo, a la firma del Pacto por México, en el Castillo de Chapultepec.
Ya como mandatario local, no cuestionó al gobierno de Peña Nieto ni siquiera ante escándalos como La Casa Blanca o la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, en Guerrero.
Más tarde, en febrero de 2017, el Congreso de la Unión aprobó la Reforma Política del Distrito Federal que dio paso a la primera Constitución Política de la Ciudad de México y cuyos efectos estarán reflejados en los próximos comicios locales con la elección de alcaldías y el Congreso de la capital del país.
Con su asistencia a la firma del Pacto por México también comenzó el distanciamiento de Andrés Manuel López Obrador, quien de aprobar su candidatura al gobierno del Distrito Federal, y de ser compañero de juego en el beisbol, pasó a responsabilizarlo de operar en favor del PRD durante las pasadas elecciones intermedias.
Bajo la operación política del entonces secretario de Gobierno, Héctor Serrano, Mancera también rompió con Marcelo Ebrard, cuestionado por las irregularidades que causaron el cierre temporal de la Línea 12 del Metro. Ebrard, en su defensa, denunció que era víctima de una persecución política y se fue del país durante cinco años, viviendo entre Francia y Estados Unidos.
Inseguridad
Contrario al lema de campaña “Decidamos juntos”, que Mancera utilizó para ganar la Jefatura de Gobierno, en la práctica su administración ha sido criticada por sus actos de represión. El uso que Mancera ha hecho de los granaderos deterioró aún más la imagen de esta desprestigiada corporación.
De acuerdo con el informe Violaciones a los derechos humanos en la Ciudad de México, los saldos de la represión contra manifestantes, presentado por organizaciones defensoras de los derechos humanos, al menos 500 jóvenes fueron detenidos de manera arbitraria en los primeros tres años de su gestión.
La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) ha emitido al menos ocho recomendaciones por detenciones arbitrarias, tortura, violaciones al debido proceso, estigmatización, criminalización de la protesta, violación a la libertad de expresión y manifestación, así como por agresiones a periodistas.
En las recomendaciones también fue señalada como responsable la Procuraduría General de Justicia capitalina, cuyo titular, Rodolfo Ríos, renunció en junio pasado, dejando en el limbo la investigación de casos polémicos, como el multihomicidio de la colonia Narvarte.
El mayor de los reclamos al gobierno mancerista es la crisis en materia de seguridad pública. El 30 de enero último, la organización civil Semáforo Delictivo reveló que en 2017 las ejecuciones del crimen organizado en la Ciudad de México aumentaron 114%; porcentaje contrario a la creencia del Jefe de Gobierno, quien asegura que en la ciudad no operan cárteles.
Incluso, Mancera no reconoció la infiltración del narcotráfico ni cuando la Marina, el 20 de julio de 2017, incursionó en la delegación Tláhuac y eliminó a Felipe de Jesús Pérez Luna, El Ojos, jefe del cártel que asumió el nombre de la demarcación.
A mediados de 2017, el jefe de Gobierno sólo reconoció el repunte de la inseguridad; no obstante, acusó que la situación se debe a la “laxitud” del Nuevo Sistema de Justicia Penal Acusatorio que, dijo, es “hipergarantista” y permitió la liberación de 12 mil reos.
Otro lastre
La percepción de la corrupción es otro punto negativo del gobierno capitalino. En marzo de 2015, el secretario de Obras, Alfredo Hernández, renunció cuando la prensa difundió que dio contratos por 70 millones de pesos a la empresa donde trabajaba su esposa. La Contraloría General lo inhabilitó por tres años.
Organizaciones sociales, como Suma Urbana, denunciaron la existencia de un “cártel inmobiliario” que es presuntamente operado por Simón Neumann, exsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) y actual asesor del Ejecutivo local en temas de desarrollo urbano, y por Fausto Ernesto Galván Escobar, coordinador general de Gestión para el Crecimiento y Desarrollo de la Ciudad, de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco).
La investigación sobre ambos señalamientos fue publicada por el portal de noticias La Silla Rota, apenas el pasado 19 de febrero.
Desde que era titular de la entonces Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) y se enfundó en un chaleco antibalas para encabezar el rescate de un secuestrado, quedó claro que a Mancera le gustan las cámaras de televisión. Durante su campaña por la Jefatura de Gobierno, las llamadas revistas del corazón lo presentaron como el “George Clooney mexicano” y hablaban de su historia de éxito profesional. Siempre sonriente y alineado, luciendo trajes Hugo Boss o jeans Levi’s, se mostraba como un deportista y al lado de actrices famosas.
Pero el lujo no sólo lo llevaba puesto. Un mes antes de cumplir su primer año de gestión, ordenó la remodelación de su oficina en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, trabajos que le costaron a los capitalinos casi tres millones de pesos, como lo documentó la agencia Apro en abril de 2014.
En sus ediciones 1948 y 2148, Proceso también documentó los gastos del gobierno capitalino en publicidad: 180 millones en 2013; poco más de 435 millones para 2016 y al menos 243 millones de pesos de enero a septiembre de 2017. La mayor parte de esos recursos se invirtieron en televisión, particularmente en las cadenas Televisa y TV Azteca.
Dispendio
En mayo de 2016, el partido Morena y el PAN –éste, antes de su alianza con el PRD– acusaron al gobierno capitalino de aprobar una “acción institucional de Ingreso Económico Temporal” para contratar a 40 mil trabajadores eventuales por 500 millones de pesos para, en plena veda electoral, promover el voto en favor de los perredistas a la Asamblea Constituyente.
Según la exdiputada Esthela Damián, en un análisis histórico de la Cuenta Pública de 2012 a 2017 se observa que delegaciones como Coyoacán, Álvaro Obregón, Iztapalapa, Venustiano Carranza (del PRD), Benito Juárez (del PAN), Cuajimalpa y Magdalena Contreras (del PRI) “han recibido muchísimo dinero por ampliaciones líquidas”.
En entrevista con Proceso, la expresidenta de la Comisión de Vigilancia de la Contaduría Mayor de Hacienda de la ALDF explica que se trató de “decisiones directas del gobierno, bajo un esquema discrecional de entrega de recursos adicionales por fuera de lo que establece el paquete económico. Se hace a discreción del titular del gobierno y de la Secretaría de Finanzas”.
De acuerdo con información recabada por este semanario, esas demarcaciones son controladas por líderes de distintos grupos que se alinearon con Héctor Serrano, uno de los principales operadores políticos del Frente a nivel nacional y local.
En el paquete económico aprobado para 2018 (año electoral), los recursos para las delegaciones del PRD aumentaron entre 15% y 27%; para las del PAN 29% (Benito Juárez) y 11.2% (Miguel Hidalgo); para las priistas 49.9% (Cuajimalpa), 53% (Magdalena Contreras) y 16.4% (Milpa Alta). Por el contrario, los recursos para las demarcaciones de Morena apenas tuvieron un incremento de 10%, excepto Tláhuac, con 11.9 por ciento.
En el rubro de recursos adicionales, las perredistas y priistas recibieron entre 410 millones y 606 millones de pesos, respectivamente, mientras que las morenistas apenas 140 millones.
El pasado 23 de enero, en la Gaceta Oficial de la Ciudad de México se publicaron dos “acciones institucionales” –no sujetas a fiscalización– de la delegación Iztapalapa, gobernada por el PRD. Con un monto de 108.3 millones de pesos, se anunció el pago de “apoyos mensuales” a mil tres personas para ser “monitores” y “auxiliares” que, sin contrato alguno, “impulsen la participación” de los habitantes locales en programas y acciones delegacionales. Esa demarcación, la más poblada de la ciudad, tiene mil tres secciones electorales.
Dos días después, diputados federales y locales de Morena interpusieron una denuncia ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales por el presunto uso de “recursos públicos para fines electorales” en Iztapalapa.
Abandonan el barco
El viernes 23, Miguel Ángel Mancera dio a conocer la renuncia de Patricia Mercado como secretaria de Gobierno; ella, al igual que su ahora exjefe, buscará el Senado por la vía plurinominal, es decir, sin hacer campaña.
Mercado es una baja más en su gabinete. En los últimos meses, los titulares de al menos seis dependencias (Salud, Sedeco, Consejería Jurídica, Movilidad, Turismo y Sederec) abandonaron sus responsabilidades en la ciudad para buscar otros cargos públicos o de partido.
En lugar de Mercado, el jefe de Gobierno nombró a un funcionario muy cercano a él desde hace años: el exconsejero jurídico y extitular de Desarrollo Social, José Ramón Amieva, quien se perfila para quedarse al frente de la ciudad cuando Mancera se vaya en busca de la curul que le dará fuero durante otros seis años, si es que no prospera la impugnación a su candidatura que promovió Gustavo Madero, bajo el argumento de que la nominación viola el artículo 55 de la Constitución.
Este reportaje se publicó el 25 de febrero de 2018 en la edición 2156 de la revista Proceso

2/22/2018

La caída del halcón negro en Oaxaca

A decir del secretario, la falta de luz y el polvo fueron las causas de la caída del Black Hawk UH60, el viernes 16 en Santiago Jamiltepec, cerca de la costa de Oaxaca. El aparato, comprado apenas en 2014 a Estados Unidos, forma parte de la flota más moderna del Ejército mexicano.
Se trata de un equipo blindado, con posibilidad de artillarse y visión nocturna. Además de acciones militares, se usa para operaciones de rescate o evacuación; de manera que si el piloto del Ejército mexicano aceptó la orden de cumplir con una misión complicada es porque debió confiar en su habilidad y en las capacidades de la nave que pertenece a la última generación de los famosos helicópteros de guerra bautizados como “halcón negro” (black hawk).
A menos, claro, de que haya sido obligado a cumplir con esa operación delicada, pues se debió saber que el lugar era refugio de habitantes temerosos de que se cayeran sus casas por la sucesión de temblores que padece la región desde septiembre pasado.
Si para el general secretario, la culpa total es de la Sedena, entonces el piloto y sus jefes inmediatos están directamente relacionados con los 13 homicidios y las heridas provocadas a 16 personas, por lo que deberán ser procesados penalmente por homicidio imprudencial.
En el aparato iba el comandante de la Octava Región Militar, que tiene su sede en Ixcotel, Oaxaca, el general Alfonso Duarte Mújica, un militar que ha tenido el mando operativo en distintas regiones del país, incluido el norte y noroeste del país. Hasta antes del accidente, esa trayectoria lo colocaba en la carrera por la sucesión en la Sedena en el supuesto de que la actual cúpula castrense mantenga el control del proceso.
El responsable militar en el operativo era el general Duarte Mújica, de manera que el piloto estaba bajo sus órdenes. Habrá que ver hasta dónde llega la responsabilidad en la cadena de mando. El patrón en la Sedena es que, en casos penales, los acusados terminan siendo los subordinados.
Al dejar en la Defensa Nacional toda la responsabilidad, el general Cienfuegos anticipa el cierre de la investigación y entonces no será necesario investigar quién dio la orden para hacer el aterrizaje en esas condiciones, sino que pasará como un accidente causado por el polvo y la impericia. “El piloto se desorientó”, dijo el general al siguiente día cuando visitó la comunidad para hablar con los deudos. Un golpe más para la moral del Ejército mexicano.
Si el secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete, dice que tenía la orden del presidente Enrique Peña de ir al lugar inmediatamente después del sismo del viernes, por qué ninguno de los jefes del Ejército y la Fuerza Aérea le advirtieron del riesgo del traslado.
Si el gobernador Alejandro Murat tampoco lo advirtió, por ignorancia o falta de información, estamos, en cualquier caso, ante una grave negligencia en la que las autoridades crean más problemas de los que hay y los únicos responsables son los empleados que no se pueden defender.
Comentarios: @jorgecarrascoa

2/12/2018

México, profundamente desigual como nunca antes: Rector Graue

“Tenemos que luchar por buscar la equidad y en ello la educación juega un papel fundamental, pues es el gran igualador social”, señaló Enrique Graue.
Enrique Graue, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aseguró que “nunca como ahora” los mexicanos habíamos sido “tan profundamente desiguales”, por lo que propuso buscar nuevos cursos de desarrollo.
Detalló que México es el país con mayor desigualdad de las naciones miembros de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). “Tenemos que luchar por buscar la equidad y en ello la educación juega un papel fundamental, pues es el gran igualador social”.
Graue Wiechers precisó que esta desigualdad no se limita a México y es un fenómeno mundial luego de que el uno por ciento de la población global concentra más del 50 por ciento de la riqueza, mientras que el 70 por ciento de los trabajadores posee menos del 3 por ciento, de acuerdo con un comunicado.
En el marco de la inauguración del Seminario “Cambio de época: América Latina frente a la hora de la igualdad. Avances retrocesos y desafíos”, destacó que el mundo tiene una riqueza como nunca antes en la historia de la humanidad, “el comercio y el planeta no habían estado tan interconectados, pero tampoco habíamos sido tan desiguales“.
En el evento también participó Alicia Bárcena, secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), quien aseguró que en América Latina “no hemos sido capaces de superar la desigualdad porque no se ha acabado con la cultura del privilegio, que la naturaliza. La cultura del privilegio implica evasión fiscal, intereses, corrupción e impunidad“.
Añadió que hoy, el planeta está cerca de una Tercera Guerra Mundial, por lo que se debe pugnar por el multilateralismo. Y aunque América Latina es una región de paz, tiene cerca a Estados Unidos, que en sus decisiones niega el multilateralismo.
Rolando Cordera Campos, director del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la Máxima Casa de Estudios, apuntó que “es la hora de la igualdad”, de impulsar un desarrollo cuyo objetivo sea construir un proyecto social de bienestar mayoritario.
“La democracia se va a probar en la medida en que se gesten las condiciones para tener un crecimiento que pueda volverse desarrollo, y el crecimiento y la modernización sean grandes maquinarias redistributivas”, dijo.
El director de la Facultad de Economía, Eduardo Vega López, advirtió que si no se modifican las prioridades de la política económica vigente, “continuaremos sumidos en las situaciones conflictivas que provocan retrocesos sociales“.
El Seminario se realiza este 12 y 13 de febrero en el auditorio Maestro Jesús Silva Herzog, del Posgrado de la Facultad de Economía, y en él se debatirán temas como la economía política del bajo crecimiento; la crisis del multilateralismo y de sus instituciones; el reconocimiento de la desigualdad y la aceptación de la cultura del privilegio, así como el papel del Estado en este cambio de época.