2/18/2014

Los periodistas pal café . . .

  


De pronto, ya con la visita imperial encima, al gobierno mexicano le han entrado las urgencias de tener en la cárcel a algunos personajes simbólicos. El comisionado Alfredo Castillo, internacionalmente famoso por haber sido parte del equipo de sabuesos que durante largos días no encontraban a la niña Paulette en su colchón, ahora habla con desenfado de la inevitable detención del jefe templario apodado La Tuta.
Se va a dar esa aprehensión cumbre, dijo ayer el CC (Comisionado Castillo) en un noticiario radiofónico e incluso, con autocomplaciente sentido de la repostería política, consideró que será la cereza del buen pastel que supone que ha elaborado. Consiga o no al prófugo Servando Gómez como decorado final de su tarasca plasta, el comisionado Castillo fue notificado la semana pasada de que seguirá contando en su equipo con la omisión de un pinche de lujo, de un practicante convencido de la máxima de que mucho ayuda el que no estorba, como es Fausto Vallejo, el auxiliar de cocina que en su segundo informe médico, perdón, de labores, y teniendo ya la posibilidad de retirarse confesamente de los hornos michoacanos sin necesidad de que se elija a un interino de corta duración, anunció con teatralidad mal lograda que se queda en el cargo de gobernador en el que ya no está.
En Culiacán, mientras tanto, se desarrollaba ayer una extraña operación en busca de uno de los principales miembros del consejo directivo de la principal firma mexicana de productos ilegales de exportación (pero también de amplio consumo interno), el cártel de Sinaloa, empresa dominante del mercado a la que sus competidores acusan de contar con una prolongada y profesional protección de poderes múltiples, no sólo de los correspondientes al estado sede y sus vecinos sino también de la gerencia central del país, sea ésta ocupada por personajes de tres colores o de blanco y azul (hasta ahora, por ejemplo, toda la fuerza del gobierno federal parecía concentrada solamente en el combate a los templarios, como si fueran el único cártel malo).
He ahí, pues, que el famoso Mayo Zambada (Ismael, de nombre) comenzó a ser buscado afanosamente (casa por casa, decían algunas noticias del día, y hasta en las alcantarillas, según fotografías que demostraban por encima la intencionalidad profunda de las maniobras), con una tozudez escenográfica que impidió a muchos culichis contar con el cotidiano paso de ese y otros altos ejecutivos del narcotráfico que suelen pasearse como El Chapo por su casa en esos intocables caminos sinaloenses, y conexos, siempre y cuando no haya visita de presidente estadunidense en puerta. La cacería fue enderezada inexplicadamente sólo contra el mencionado Mayo, sin mencionar a su socio del mismo nivel, aunque más famoso mediáticamente, Joaquín Guzmán Loera, conocido por otros capitanes de empresa como El Chapo, ni a otros altísimos jefes del mismo negocio. Eso sí, cayeron en prisión algunos peces menores, entre ellos un presunto jefe de sicarios de Zambada, apodado el Diecinueve. Para quienes supongan que el armado de este movimiento persecutorio fue de última hora, se hizo saber oficialmente que desde el pasado 13 se está buscando al Mayo en Tijuana, Culiacán y todo lugar.
A propósito de Obama, en Toluca estudiaban ayer las posibilidades de postular al estadunidense como candidato a presidente municipal, pues en unos cuantos días ha logrado una impresionante transformación positiva de la capital del estado de México. El remozamiento circunstancial ha tenido como contraprestación negativa la aparatosa ocupación militar y policiaca para dar protección tanto al mandatario estadunidense como al primer ministro canadiense. También se han producido marchas de protesta como la de profesores que ayer se encaminó por carretera rumbo a la blindada Toluca, con el previsible bloqueo de las fuerzas armadas conjuntas.
Otro detalle doméstico para presumir a los visitantes lo han aportado solidariamente los coordinadores de las principales bancadas del senado mexicano, quienes ayer decidieron dar a conocer una versión adaptada del Pacto por México que como marca comercial fue descontinuada por así convenir a los intereses de uno de sus principales accionistas, el PRD-Chucho. Aun cuando se habían cancelado las presentaciones públicas de tan redituable producto, los inversionistas han seguido reuniéndose hasta la fecha, bajo la argumentación flexible por los representantes del sol azteca de que no pueden dejar abandona- dos este año en el tramo de las leyes secundarias a los abnegados procesos reformistas que impulsaron en los arreglos constitucionales de 2013.
Por lo pronto, ayer se anunció el Pacto en el Senado, que es una reivindicación operativa del mismo espíritu de entendimientos sostenido este año por el sol azteca de manera discreta. La nueva/vieja criatura cuenta también con la paternidad putativa del panista Jorge Luis Preciado, el de las escandalosas fiestas particulares en instalaciones legislativas, debilitada pieza impuesta por el maderismo tan patrimonialista, y por el priísta Emilio Gamboa, de quien poco se puede decir aquí que no sea del amplio conocimiento público.
En el ámbito de la vida venturosamente bien pagada merced a servicios electorales institucionales también había revuelo ayer. La Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados aprobó la convocatoria y otros pasos procesales (que serán puestos a votación plenaria hoy) para que sea repartido el pastel de las 11 consejerías del recién creado Instituto Nacional de Elecciones, que a las taras en lo federal de su desprestigiado antecesor, el IFE, sumará ahora la conducción de los comicios estatales. Como sucedió con el antes mencionado IFE, ahora el INE será predestinado a quedar al servicio de las camarillas rectoras de los principales partidos políticos. Más de lo mismo (o peor), pues incluso los pocos consejeros del IFE que se encargan de la liquidación del fracaso están en la búsqueda de seguir sirviendo a los mismos propósitos en la nueva fachada electoral. ¡Hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
Facebook: Julio Hernández

Antes como diputado, ahora como senador, el hidalguense David Penchyna se ha mostrado en favor de las iniciativas antipopulares: la reforma laboral, los gasolinazos, los nuevos impuestos, y también ha sido uno de los principales impulsores de la privatización de Pemex, lo que le ha valido el apodo de Senador Shell. Ha contribuido con su voto a la pauperización de los mexicanos. Un subproducto del desempleo y el hambre, un asaltante pues, lo hizo víctima de un atraco en el restaurante El Galerón, a 20 minutos de Pachuca, sobre el corredor turístico. Iba acompañado por el empresario Édgar Murillo Karam, hermano del procurador general de la República, y por el presidente del equipo de futbol Atlante, José Antonio García, y un funcionario de Cemex, Mauricio Bremer. Al parecer llevaban chofer, pero no guardaespaldas armados. El subproducto de la actividad legislativa del Senador Shell, es decir, iba solo. Tan bravo cuando se trata de defender los intereses de las petroleras trasnacionales, en ese momento se le aflojó el fuero. En las redes sociales se comenta que el asaltante hizo su día: se llevó 600 mil pesos, entre dinero y otras pertenencias. Equivale a una propina de la Shell o de Exxon, dicen los tuiteros. Días antes, otro miembro de la élite también había sido atracado, el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, cuando llegaba al centro comercial Antara, en Polanco. Le robaron un reloj Patek Phillip, cuyo valor calcularon los expertos en más de medio millón de pesos. No hay suficiente información oficial del asalto al Senador Shell, David Penchyna, como lo llaman ciertos envidiosos colegas priístas de su cámara, por su exitosa defensa de la privatización de Pemex. La gente de Pachuca rumora que el asalto sucedió en el restaurante El Galerón, a 20 minutos de la capital hidalguense, sobre el corredor turístico. ‘‘Eran puros picudos’’.
Línea directa antisecuestro
La Coparmex y el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México firmaron ayer un acuerdo de colaboración para impulsar la cultura de la denuncia y la legalidad. El consejo puso a disposición de la comunidad empresarial la línea ciudadana para recibir apoyo legal y sicológico ante cualquier delito, así como la posibilidad de hacer denuncias en tiempo real vía teléfono celular. De acuerdo con José Luis Beato, presidente de la Coparmex capitalina, los delitos que más preocupan a los empresarios actualmente son el secuestro, la extorsión y el robo a sus negocios. Para Luis Wertman Zaslav, titular del Consejo Ciudadano, es muy importante que haya coherencia entre la percepción y la realidad de los delitos. Puso de ejemplo los recientes asaltos a joyerías. Existe la percepción de que hay una ola de atracos a locales de joyas y relojes de lujo, cuando en realidad únicamente han ocurrido dos incidentes en lo que va del año. Posiblemente en este renglón tiene la razón, pero ¿qué tal en cuanto a extorsiones y secuestros? La mayoría de los casos no se denuncian.
La clase media se vuelve prole
El más grande problema que están enfrentando la economía estadunidense y su sistema político es el gradual descenso de la clase media a un estado proletario, de acuerdo con un análisis del periodista Joel Kotkin publicado por la revista Forbes. El problema no es nuevo, pero ha empeorado considerablemente en los últimos cinco años. ‘‘A pesar de la devoción retórica del presidente Obama por reducir la desigualdad, ésta se ha ampliado significativamente durante su mandato’’, según Kotkin. El ingreso de la clase media cayó 60% entre 2010 y 2012, mientras que el de la clase alta aumentó 20%. El grupo compuesto por la clase de los ‘‘pequeños propietarios’’, que fue alguna vez la clase dominante, está cada vez más en peligro. En cuatro décadas el porcentaje de estadunidenses con ingresos iguales o mayores a la media nacional ha disminuido de 65 a 51% de la población. En México sucede lo mismo. La clase media se convierte en ‘‘pobre alta’’ y la pobre no puede subir a la media. Entonces, la prosperidad prometida por el TLCAN vino a quedar en muy pocas manos.

Los gobiernos estatales y municipales repiten los excesos, errores, corruptelas y vicios que comete el sector público federal, y aunque cada uno de ellos tiene su toque especial, la firma de la casa, al final de cuentas todos saben que no hay límite ni consecuencias, porque quienes pagan la factura son los habitantes que dicen defender y representar, los mismos que ni de lejos ven los beneficios de la larga cuan alegre carrera de endeudamiento.
Días atrás (ver el México SA del 4 de febrero) en este espacio se dio cuenta que al cierre de diciembre de 2013 la deuda del sector público federal alcanzó un máximo histórico de 6.5 billones de pesos, de tal suerte que cada mexicano –incluidos los recién llegados– debe más de 55 mil pesos, más lo que se acumule en 2014 y años posteriores. En lo que va del siglo XXI el débito de tal sector se incrementó la friolera de 440 por ciento. Mientras la economía creció a un ritmo anual promedio de 1.9 por ciento, la deuda per cápita lo hizo 34 por ciento, también anual. El horror, pues.
En tal entrega se detalló que de diciembre del año 2000 a igual mes de 2013, la deuda del sector público federal creció y creció, y cada mexicano vio cómo se incrementó en 440 por ciento el débito por habitante, y de los 10 mil 200 pesos que adeudaba en la primera fecha citada (cuando Vicente Fox se instaló en Los Pinos) al cierre del año pasado adeudaba 55 mil 100 pesos, a lo que hay que sumar el endeudamiento de lo que va de 2014.
En aquella ocasión se aclaró que la deuda de estados y municipios se contabiliza aparte, pero no se dieron cifras porque la Secretaría de Hacienda no había sacado del horno la información respectiva al cierre de 2013. Pero ya lo hizo, de tal suerte que a los citados 55 mil 100 pesos por cabeza deben agregarse 4 mil 100 pesos, en números redondos, por prorrateo de la deuda pública de estados y municipios. Y este débito es equitativamente repartible, porque el grueso de los presupuestos estatales y municipales sale de los impuestos federales. En síntesis, al cierre de 2013 cada mexicano adeudaba 59 mil 200 pesos por cortesía de los tres niveles de gobierno, ello, desde luego, independientemente de los pasivos personales.
Resulta que, de acuerdo con la información de la SHCP, al cierre de 2013 la deuda de estados y municipios registró un máximo histórico: 482 mil 807.2 millones de pesos, un monto (¡oh!, mágicas coincidencias) 432 por ciento superior al reportado en diciembre del año 2000. Y como en el caso federal, la pregunta es: ¿dónde está el beneficio del macro endeudamiento?
En diciembre de 2000 la deuda de estados y municipios ascendió a 90 mil 731.3 millones de pesos; en igual mes de 2013 el saldo había crecido a 482 mil 807.2 millones, y en ese periodo el bienestar de los mexicanos resultó inversamente proporcional al constante incremento del endeudamiento, utilizado, dicho sea de paso, para pagar deuda y engordar una que otra alforja de gobernadores y séquito que los acompaña.
Sin afanes sadomasoquistas, cabe precisar que en diciembre de 1993, a punto de entrar en vigor el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, la deuda de estados y municipios sumaba 18 mil 278 millones de pesos. De esa fecha a la actual, y ya en marcha el mecanismo comercial que nos llevaría al primer mundo, el saldo se incrementó la friolera de 2 mil 541 por ciento, y cada peso con sus respectivos centavos fue, es y será pagada por los mexicanos, no por los gobernadores (lo mismo para el caso federal).
A mediados de 2011, el entonces secretario de Hacienda Ernesto Cordero armó tremendo show, presentó una denuncia ante la PGR y exigió que rodaran cabezas (andaba en pos de la candidatura panista al hueso mayor, lo que, dicho sea de paso, se le apestó), porque la deuda de los estados y municipios (particularmente la de Coahuila, con Humberto Moreira a la cabeza, quien fue el único objetivo) creció de forma espectacular y sin justificación.
El señor de los 6 mil pesos clasemedieros felizmente no libró la candidatura blanquiazul a la Presidencia de la República. El hueso que le tocó fue un escaño. Y hasta allí llegó su indignación y preocupación, porque del show, la denuncia y las cabezas ya nada se supo, aunque de entonces a la fecha la deuda de estados y municipios no dejó de crecer (100 mil millones de pesos, nada más, con todo y amenaza corderista).
Como en este país todo está concentrado (la riqueza, el ingreso, el poder), la deuda de estados y municipios la acaparan siete entidades, que representan el 67 por ciento del débito (Distrito Federal, 63 mil millones de pesos; Nuevo León, 52 mil; Chihuahua, 42 mil; Veracruz, 41 mil; estado de México, 40 mil; Coahuila, 36 mil; Jalisco 30 mil; Chiapas 20 mil).
Aun así, se registran casos espectaculares como el de Zacatecas, donde, con Miguel Alonso en el gobierno, la deuda se incrementó 756 por ciento en apenas tres años. En igual periodo, con César Duarte en la silla principal, el débito de Chihuahua creció 141 por ciento, y el de Oaxaca, con Gabino Cue, 120 por ciento. No son los únicos, desde luego, pero he allí unos botones de muestra. Y que nadie diga que esos estados registran aceleradísimo crecimiento y sus habitantes viven en jauja.
¿De dónde obtendrán recursos los 31 endeudadísimos gobernadores de la República, más el jefe de Gobierno del Distrito Federal, más de 482 mil millones de pesos para pagar la deuda de sus entidades? La respuesta técnica es que, en el inequitativo reparto del pastel, la Federación aportará una parte sustancial (recuérdese que los presupuestos estatales dependen mayormente del centro) para tal asunto, aunque en los hechos, simple y llanamente serán los mexicanos quienes pagarán los abundantes excesos, corruptelas, errores, desvíos, vicios y etcétera, etcétera de sus gobernantes, en espera de un mayor endeudamiento, porque en 2014 la mata sigue dando.
Las rebanadas del pastel
Hoy a las 19 horas se presentará el libro El colapso de la dignidad, del dirigente minero Napoleón Gómez Urrutia, en el que denuncia las monstruosidades y perversiones que ha cometido un grupo incrustado en el poder de México para aniquilar a las organizaciones de los trabajadores, a nuestro gremio en lo particular y a mí en lo personal. Participan Néstor de Buen, Jorge Almeida, dirigente para América Latina de IndustriALL Global Union, el autor y quien escribe estas líneas. Se va a poner bueno. La cita es en la majestuosa Casa Lamm, ubicada en Álvaro Obregón 99, colonia Roma. Los esperamos.
Twitter: @cafevega

Efímeras y tortuosas fueron las evidencias que en un principio resultaron convincentes indicios de la aparición de autodefensas en la sierra de Zongolica. Ahí, como en otras de las amplias zonas marginales de Veracruz, existen las condiciones para su eclosión; sin embargo, a decir de dirigentes sociales, parecen responder a otros propósitos, más que a la protección ciudadana ante la actividad criminal.
Al inicio sembraron videos en la red –a contrapelo de la lógica de grupos similares, que primero actuaron y luego establecieron su aparato de propaganda, como sucedió en Michoacán y Guerrero–; luego salió a hacer declaraciones Román Vázquez, autonombrado vocero, quien alertó sobre la inminente irrupción de grupos ciudadanos organizados ante la inseguridad.
El caso es que esta maniobra ahora es vista como un distractor de la opinión pública ante la cotidiana realidad veracruzana, en la que no faltan las malas nuevas y escasean las buenas. La táctica tomó por sorpresa a todo el mundo, pero el efecto no duró mucho: organizaciones indígenas y sociales salieron a desenmascararla.

La influencia de Francia en México inició desde el siglo XVIII; se debió sobre todo al ascenso de los borbones a la corona española y a los ecos de la Revolución Francesa. La panadería no fue la excepción; hay documentos coloniales que se refieren al pan francés, cuya corteza debió ser más crujiente que la del pan blanco español.
Virginia García Acosta en su libro Las panaderías: sus dueños y trabajadores, documenta cinco clases de panes para el último tercio del siglo XVIII, en la ciudad de México. El llamado especial, incluía el pan francés y el español, así como el floreado especial. Se hacía con flor de harina, el trigo se molía en tahona, llevaba manteca y poca levadura, y se amasaba a puño. Los otros eran el pan floreado, el pan común, el pambazo y la acemita o semita.
Los pasteleros y confiteros franceses que llegaron a estas tierras por ese tiempo, también debieron influir. Mucho de ha dicho que la presencia de Maximiliano de Habsburgo tuvo que ver con la aparición de nuevos panes de dulce como los brioches, los cuernos y las orejas –que en Francia se conocen como palmier o palmeras–, pero salvo la narración de la visita nocturna de este monarca impuesto a una panadería, no hay más datos concretos. Los que sí quedó claro, es que los panaderos trabajaban en los amasijos en condiciones de explotación.



El comisionado federal para Michoacán, Alfredo Castillo Cervantes, declaró ayer en entrevista con la radio de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), que la captura de Servando Gómez Martínez, La Tuta, considerado el más importante o uno de los más poderosos líderes de Los caballeros templarios, sería la cereza en el pastel de la estrategia aplicada por el gobierno federal en esa entidad.

Llama a evitar transgresiones del Conacyt
El artículo 3 constitucional y el apartado especial de la Ley Federal del Trabajo que regula la labor de las universidades e instituciones de educación superior autónomas por ley, les otorga a éstas la facultad de definir en forma exclusiva los términos de ingreso, promoción y permanencia del personal académico. En uso de esas facultades, tales instituciones han establecido el concurso de oposición y de evaluación curricular o equivalentes como los únicos mecanismos para el ingreso de personal académico definitivo o temporal, respectivamente; se han dotado de reglamentos para regular el ingreso y la promoción y en los que se define para las comisiones dictaminadoras, normalmente autónomas, la facultad de definir quién ingresa, quién se promueve, quién se hace acreedor a algún estímulo.

En su avance, la ciencia como pensamiento crítico ha venido echando abajo numerosos mitos que fueron construidos con fines de dominación por las cúpulas religiosas, políticas o mercantiles, o por la ciencia misma. Hoy comparto con los lectores los resultados más recientes de la investigación sociobiológica. Como veremos, estamos ya ante un nuevo panorama que da sustento científico a los planteamientos de emancipación ecológica y social, y que cuestiona varios de los principales cimientos de la civilización moderna, industrial y capitalista.

Seguramente necesitan un severo ajuste, así como cambiarles el color rosa de sus cristales, porque Carstens ve un mundo muy distinto del que ven los más diversos analistas de muchos países del mundo. Y no me refiero sólo a la economía mexicana, sino que Banxico también ve un mundo rosa mexicano para Estados Unidos.

En el nuevo siglo mexicano, Michoacán se ha convertido en una redición del viejo oeste estadunindense, sólo que en lugar de la ley del revólver de entonces rige ahora la ley del cuerno de chivo.

Una de las cosas que llama la atención de la primera ley sobre la divulgación científica enviada el pasado 6 de febrero al Poder Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial, es que en su largo recorrido legislativo contó con el respaldo de todos los partidos políticos. Desde la votación inicial en la sesión plenaria de la Cámara de Diputados del 26 de abril de 2011, obtuvo 409 votos a favor, sólo uno en contra y una abstención. Luego, al pasar a la Cámara de Senadores en la que se le hicieron algunas modificaciones, el pleno la aprobó por unanimidad con 88 votos. De regreso a San Lázaro en la que se le hicieron todavía algunos ajustes, la votación final tampoco registró sufragios negativos o abstenciones y fue aprobada por 300 votos surgidos de todos los grupos parlamentarios. Estamos así ante un ordenamiento legal producto del consenso entre grupos sociales (o sus representantes) con posturas políticas e ideologías distintas, que coinciden en la importancia que tiene el conocimiento científico y la necesidad de llevarlo a sectores amplios de la población.


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Desmontaje de la pista de hielo, en imagen del pasado 21 de enero, instalada por el Gobierno del Distrito Federal en el Zócalo. Durante las vacaciones de invierno del 16 de diciembre de 2013 al 12 de enero de este año fue visitada por 340 mil 260 personas Foto María Luisa Severiano


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Napoleón Gómez Urrutia (tercero de izquierda a derecha) inspecciona condiciones de seguridad con los mineros en Hércules, una mina de hierro en el estado de Coahuila. Imagen incluida en el libro El colapso de la dignidad

El libro del investigador francés fue presentado en el Museo de Arte Moderno hace varias semanas. No he visto, aunque quizá las hay, reseñas sobre la publicación (Flammarion, 2013), que considero excelente por la calidad de la caja, la buena impresión de las fotografías, algunas de las cuales son de archivo, la distribución de los capítulos, la sencillez aunque no austeridad en el diseño. En fin, es un libro bien urdido y desde aquí felicito al autor y a sus editores.


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