1/14/2017

Mujeres y niñas son las principales víctimas de trata con fines de matrimonio o esclavitud sexual


Madrid, 09 ene. 17. AmecoPress.- La trata de personas está presente en cerca de 160 países de todas las regiones del mundo, de los cuales solo en el 88% está tipificado como delito. Esta lacra de la humanidad, considerada la esclavitud del siglo XXI, afecta a los grupos más vulnerables como son los menores: 1,2 millones de niños y niñas, son víctimas de trata con fines de explosión sexua, informa medicosypacientes.com/S.G.
Este tema junto al tráfico de menores y las adopciones ilegales, el tráfico de órganos humanos, y el papel del profesional sanitario para prevenir, detectar y frenar esta lacra, se abordará en la Jornada “El papel del profesional sanitario en la trata de personas”, que tendrá lugar los días 12 y 13 de enero en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC).
Esta jornada, organizada por la OMC a través de su Fundación para la Cooperación Internacional (FCOMCI) y el Consejo Federal de Medicina de Brasil (CFM), supone el I Encuentro Hispano-Brasileño de Salud y Derechos Humanos que contará con la participación de numerosas personalidades y expertos.
La trata de personas y los flujos migratorios están muy vinculados. Los factores que incrementan la vulnerabilidad a la trata durante el proceso migratorio incluyen la presencia del crimen organizado transnacional en el país de origen y el perfil socioeconómico de la personas.
Los menores son el grupo de población más vulnerable y dependiente que sufren las consecuencias directas de estas Crisis Humanitarias como la de los refugiados. Según datos de la Oficina Europea de Policía (Europol) se ha perdido la pista de 10.000 niños refugiados al llegar a Europa.

Tráfico de menores: Casi un tercio del total de víctimas son niñas y niños

Casi un tercio del total de víctimas de trata de personas a nivel mundial son niños y niñas, de acuerdo con el Informe Global sobre la Trata de Personas 2016, presentado hoy por la Oficina de Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (UNODC por su sigla en inglés).
Mientras que el 28 por ciento de las víctimas detectadas de trata a nivel mundial son niñas y niños, en regiones como África subsahariana y América Central y el Caribe este grupo poblacional conforma el 62 y 64 por ciento de las víctimas, respectivamente.
El Informe destaca que, mientras mujeres y niñas tienden a ser víctimas de trata con fines de matrimonio o esclavitud sexual, hombres y niños son explotados generalmente en trabajos forzados en la industria minera, como cargadores, soldados y esclavos.
Se trata de cifras mínimas, ya que se basan en los datos oficiales comunicados por las autoridades nacionales. Estas cifras oficiales solo constituyen la parte visible del fenómeno de la trata de personas, y es probable que las cifras reales sean mucho más elevadas.
Las cifras de niños sin identificar en todo el mundo superan ampliamente los 4 millones, según la UNODC.

El tráfico con fines de explotación sexual, primera causa de trata de personas

El tráfico con fines de explotación sexual es la primera causa de trata de personas, que supone más del 50% de los casos de trata, según esclarece este organismo de la ONU.

El Informe destaca también que las mujeres y niñas comprenden el 71 por ciento de las víctimas de trata y sobre todo con fines de matrimonio o esclavitud sexual, como prostitución.
De hecho, según el documento el 96% de los casos de trata que ocurren en mujeres y niñas el mundo son por explotación sexual.

Asimismo, según datos de Save the Children, un millón de niños y niñas son víctimas de trata con fines de explotación sexual en el mundo.

Tráfico de órganos: Entre un 5 y 10% de los trasplantes del mundo se comercializan

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que entre un 5 y 10% de los trasplantes que se hacen en el mundo se hacen bajo alguna forma de comercialización sobre todo en países como Asia, del norte de África, de la antigua Unión Soviética y de América Latina.

Según la Organización Nacional de Trasplantes hay una desproporción de trasplantes entre la oferta y la demanda. De todo el mundo que necesita un trasplante, aproximadamente, sólo lo consiguen 1 de cada 10 o 20 personas. 
Al año se hacen en el mundo unos 120.000 trasplantes de órganos y la demanda se calcula que no es inferior a unos 2 millones.

DNA-ProKids, programa español de ADN contra el tráfico de seres humanos

El Dr. Jose Antonio Lorente, catedrático de Medicina Legal experto colaborador del FBI de EEUU, de la Guardia Civil y la Policía españolas en temas de ADN, hace una década puso en marcha el programa de investigación genética DNA-PROKIDS, desarrollado en la Universidad de Granada.
Esta iniciativa española, pionera en el mundo, lucha contra el tráfico de personas, especialmente de niños, a través de la identificación genética y ha conseguido 1.000 niños identificados y más de 11.000 muestras en las bases de datos que los países, que participan, tienen de modo independiente.
DNA-PROKIDS se desarrolla siempre colaborando con Gobiernos como los de México, Guatemala, Honduras, Peru, Paraguay, Tailandia, Indonesia, Filipinas, etc. a través de instituciones policiales o judiciales. En total hay 16 países y algunos países como México, que es un Estado Federal, aportan más de un Estado.
Con este programa se han evitado más de 255 adopciones ilegales.

Jornada “El papel del profesional sanitario en la trata de personas”

La Jornada “El papel del profesional sanitario en la trata de personas” contará con la participación de numerosas personalidades y expertos, de España y Brasil, en la trata de personas para abordar la actual situación, las diferentes medidas legislativas, protocolos, redes de trabajo nacionales e internacionales, planes integrales, herramientas de prevención y detección, y el papel del profesional sanitario ante esta lacra.
Estarán presentes, en este encuentro, tanto el presidente de la OMC y su Fundación, el Dr. Juan José Rodríguez Sendín, como su homólogo en Brasil, el Dr. Carlos Vital Tavares, presidente del CFM. Asimismo, se ha invitado a la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat.
También tendrá lugar la conferencia “ADN contra el tráfico de seres humanos”, impartida por el Dr. José Antonio Lorente Acosta, director-científico y propulsor del Programa “DNA-PROKIDS” de Identificación Genética de Menores Desaparecidos y contra el Tráfico de Seres Humanos.
Este encuentro cuenta con la presencia de diferentes expertos del Ministerio de Sanidad, Ministerio del Interior, Consejo de Medicina Federal de Brasil, Organización Nacional de Trasplantes en España, ONG como Save the Children o Cruz Roja, la guardia civil, la Brigada Central contra la Trata de Seres Humanos de la Dirección General de la Policía o de la Fundación Abogacía Española, entre otros.
(Se adjunta Programa)
Foto: Save the Children

Periodismo y Género: ponerse en lugar de las otras


Norma Loto
México, 11 ene. 17. AmecoPress/ SemMéxico.- A veces la insistencia de una gota puede taladrar una piedra. En este sentido no sería ingenuo pensar que quienes ejercemos el periodismo estamos dentro de una maquinaria donde se crean y reproducen las tramas dominantes, y que ocasionalmente tenemos la oportunidad de incorporar buenas prácticas para dar un giro rupturista.
Años han pasado desde que varias organizaciones iniciaron un camino para ayudar a los medios de comunicación para que en sus relatos incluyan el trato respetuoso de las mujeres y la interpelación de las desigualdades.
Sin embargo, el 2016, al igual que en anteriores años, dejó un cúmulo de casos de violencia machista y en paralelo los relatos periodísticos dejaron otro cúmulo de relatos sensacionalistas. Por eso, creo que falta aún un largo derrotero para la construcción de un trato digno y respetuoso de las violencias a las que estamos expuestas las mujeres históricamente. Esas violencias que se inician en las construcciones desiguales que se enseñan y se aprenden.
Hace muchos años, la madre de una víctima de femicidio me dijo: “a mi hija el marido la mató porque ella le era infiel”. En ese momento pensé y quería gritar: ´no hay nada que justifique una femicidio o cualquier tipo de mal trato´, pero no dije nada. ¿Cuánto daño le haría ese comentario a la víctima, a esa madre y a su hijo? Y tampoco lo utilicé para mi relato. Realmente no era necesario: esa apreciación no hubiese aportado nada al enfoque de género a mi nota. Y además, no era justo sacar provecho de la desesperación de esa mujer. Aunque estemos a un segundo del cierre de edición, siempre hay que pensar que en cada caso de violencia machista hay víctimas directas y víctimas colaterales (el círculo íntimo) y que un enfoque sensacionalista de la noticia les hace más daño.
Estimo que el periodismo debe buscar su esencia y ser un servicio para la sociedad. Sabemos que los periodistas están insertos en la mecánica mercantil de los medios, pero aún así pienso que nuestra profesión puede interpelar aunque sea en pequeñas gotas, que caigan, molesten y perforen la piedra. Por eso a los manuales y decálogos que han sido suministradas en diferentes latitudes, sumo algunas aportaciones para que el tratamiento de la violencia contra las mujeres tenga un enfoque de lo que es: una violación a los derechos humanos.
- No existe la violencia de Género “al revés”: muchas veces hemos tenido el infortunio de leer o escuchar: “Un caso de violencia de género al revés”, para referir un acto de violencia de una mujer contra un varón. La violencia de género, se basa en la construcción cultural que refiere a la relación entre los sexos donde las mujeres las más afectadas por las estructuras de disciplinamiento.
Entonces, el/la periodista que cubre un hecho de violencia machista está informando sobre una violación a los derechos humanos, así lo reconoce Convención Interamericana para Prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la Mujer, de Belem Do Pará, la violencia contra la mujer constituye una violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales.
- Proteger siempre a la niñez: Este año en Argentina, según el Observatorio Adriana Marisel Zambrano, desde enero hasta octubre de 2016, 294 hijas e hijos quedaron sin madre, 173 son menores de edad. Entonces, cuando armamos el relato debemos pensar en los hijos e hijas que quedan detrás de cada historia, porque ellos tendrán un futuro.
Como periodistas, debemos recapacitar que muchas veces el framing de la noticia, además de exponer erróneamente la intimidad de la víctima, se comete la injusticia de manchar su honor. Eso no es de buen periodismo. El periodismo que cuenta historias humanas pensará con todos los sentidos y por eso nunca deberá olvidar que en nuestro público adyacente están los niños y que violencia machista es una forma de maltrato infantil.
- Tener conciencia de las condiciones asimétricas entre los medios y las víctimas: muchas veces nos llegan testimonios reveladores y desgarradores a nuestra mesa de trabajo. Pero, ¿es conveniente (por más valor periodístico-comercial) publicar la totalidad de ese dato? . No siempre es óptimo divulgar todo el descargo de la víctima o de su círculo cercano. Debemos pensar que los periodistas y los medios estamos en una situación asimétrica frente a la sociedad y que la víctima ya está vulnerada en toda su integridad. Incluso muchas veces brindan su testimonio a los medios con el fin de resguardar su vida o tal vez buscan que su vivencia anime a otras mujeres a denunciar.
Sin embargo, no siempre los medios son una solución. Solo basta con recordar el caso de Ana Orante, que tras sufrir y denunciar 40 años de malos tratos, fue a la TV española para brindar su testimonio. ¿Ella creería que la TV la ayudaría? Pero no fue así: Ana salió al aire con su testimonio, y al llegar a su casa su victimario le prendió fuego.
- Cuidar de la selección de voces para armar la noticia: muchas veces por hacer honor a la pluralidad de voces, el periodismo da lugar a “la vereda del frente”, dando voz por ejemplo a hombres que sufren o han sufrido violencia por parte de una mujer. Se debe recordar que en los temas de violencia machista no se debe armar el relato como si fuese un enfrentamiento de dos mega equipos futbolísticos. La violencia contra las mujeres es un problema que fue naturalizado culturalmente y perpetuado a lo largo de la historia.
A lo largo de las décadas hemos sido testigos de los cambios en nuestra profesión periodística, y así por ejemplo, pasó de ser panfletario a tener una pretendida objetividad. Ahora, podemos ser parte de otro cambio: hacer un periodismo con enfoque de derechos humanos.
Pensemos en sentido histórico: los medios y el periodismo fueron colaboradores para procesos de interrupción de democracias, luego han legitimado golpes de estado, también crearon y exterminaron idolatrías, y han co-construido las asimetrías de género; entonces estoy segura que puede empezar a relatar el mundo de otra manera para que las mujeres tengan una vida digna y sin más burocracias para su emancipación.
Foto: SemMéxico

El lado violeta de YouTube




Madrid, 12 ene. 17. AmecoPress/LaMarea.- Hace poco, entrevistaba a Bolli, una reconocida creadora de contenidos que comenzó su carrera al estrellato en YouTube con el canal Todo el Monte es Orgasmo. Periodista de origen, siempre supo que estar en la Red suponía cargar con una responsabilidad sobre los hombros. Y es que, para ella, su finalidad no era romper las estadísticas del contador de visitas, sino ofrecer un contenido que aportarse un valor añadido al conjunto de la comunidad.


Sin pelos en la lengua, Bolli explicaba que YouTube estaba decayendo con los vídeos que algunos youtubers creaban. Tampoco le temblaba el pulso cuando señalaba directamente a los culpables, entre los que se encuentra Dalas (y del que ya había hablado en este otro artículo). Según ella, estos video-bloggers fomentan actos de bullying o machismo con su comportamiento, algo de lo que no pensaba ser partícipe. Estos hechos provocaron que, finalmente, se terminase marchando de lo que calificó como “una comunidad viciada”. Aunque Bolli dejó tras de sí un bonito cadáver, ella sigue estando presente, más fuerte que nunca, en otras muchas redes sociales.
Sin embargo, no todo son lamentaciones. La situación de decadencia en la que había entrado YouTube se presentaba como la oportunidad perfecta para Psico Woman. Detrás de este nuevo y peculiar personaje se encuentra el proyecto de Isabel Duque: psicóloga, sexóloga, terapeuta familiar y activista feminista capaz de hacer frente a cualquier cosa que se le ponga por delante.
Su salto a la red de vídeos vino motivado por las necesidades que, según ella, muestra la juventud actual. “Me asustaban todos los mensajes sexistas que los jóvenes recibían de sus youtubers preferidos y consideraba que había que hacer algo”, afirma Duque. Antes escribía en un blog (algo que dice echar de menos) pero ahora se ha puesto delante de las cámaras para hacer llegar su mensaje a más personas. “Me duele cuando veo vídeos que hacen apología de la violación y me escuece cuando venden una imagen de las feminazis totalmente alejada de las luchas feministas”, asegura.
Sus conocimientos se evidencian con cada publicación que comparte y la naturalidad que le caracteriza le permite abordar, sin tapujos, cualquiera de las inquietudes que sus seguidores le plantean. En uno de sus vídeos más visualizados, Me gusta ser una zorra, la psicóloga deja entrever que la educación de género es algo que se impone desde pequeños, algo que ya había teorizado Albert Bandura cuando hablaba del aprendizaje por modelado y de la influencia de los medios en los individuos.
Uno de los muchos proyectos en los que la activista se encuentra actualmente inmersa se llama Qué veo en YouTube. Con este taller, que forma parte de un programa por la igualdad promovido por la Diputación de Granada, Isabel Duque establece dos vías para lograr sus objetivos. Por un lado, trata de fomentar un pensamiento crítico que ayude a los adolescentes a cuestionarse el contenido que visualizan en Internet. Por otro, evita tener que lanzar un mensaje ofensivo en un entorno virtual donde la irascibilidad permanece latente. Ser autónoma y estar en varios trabajos a la vez le roba demasiado tiempo a Duque, y aunque todavía no avista en el horizonte el rumbo de su proyecto, reconoce que va a seguir con su activismo en la Red haciendo especial caso al feedback de los adolescentes.
Además de Psico Woman, en YouTube podemos encontrar otros personajes o espacios que comparten causas muy similares. Uno de ellos (entre los favoritos de Isabel Duque), es SpanishQueens. Este canal, cuya creación se remite al autor de este artículo, nació hace seis años con el objetivo de visibilizar al colectivo LGTB. La posibilidad de comunicarse con personas de diferentes territorios y con circunstancias muy diversas, era un aliciente para tender un puente y tratar de normalizar la situación en los entornos golpeados por la homofobia.
Su contenido es de lo más variopinto. Desde historia y literatura, hasta la deconstrucción de género, pasando por la salud sexual o las denuncias sociales. Con cada nuevo material publicado, sus creadores demuestran no poner límites a la imaginación. Quizás sea esa una de las razones por las que Flooxer haya decidido incorporarlo a su parrilla recientemente, o también por la que el canal ganó los Premios Bitácoras en el año 2012 como “mejor videoblog”. En cualquier caso, la mejor manera de conocer la labor de sus integrantes es dejarse caer por su canal, que ya supera los 150.000 seguidores.
Foto: Koala Rabioso y Nati Penadas, participantes en SpanishQueens. / Fuente: YouTube.

"Fui violada, denuncié y sentí que quien estaba siendo juzgada era yo"



Madrid, 12 ene. 17. AmecoPress. Es el relato (relato) de Ana, forma parte de la campaña #YoTeCreo, impulsada por la Asociación de Mujeres de Guatemala AMG, sobre las barreras sociales que impiden creer la palabra de las mujeres víctimas de agresión sexual. Fue publicado en la página web de la asociación.

Durante la presentación de la campaña, Mercedes Hernández, presidenta de AMG, desmenuzó la “cultura de la violación” y llamó a aunar esfuerzos para contrarrestar su inercia. “La violencia sexual es el único crimen en el que la primera sospechosa es la víctima”, sentenció. Por ello es fundamental combatir los estereotipos sobre el consentimiento y sus límites en las relaciones sexuales, y aquellos sobre la no credibilidad de las víctimas de agresiones sexuales que son perpetradas por miembros de su entorno cercano. En el caso de Ana, por ejemplo, los jueces consideraron que no podía ser considerada víctima porque tenía estudios universitarios y porque había participado en manifestaciones. “Esa son las consecuencias del estereotipo de víctima ideal y de agresor ideal”.


Vuelvo a contar mi historia porque sé que hay más mujeres en mi situación que necesitan saber que creemos en ellas, en su verdad

Me llamo Ana y, hace unos años, fui violada. El agresor, a quien yo conocía, era en ese momento en quien más confiaba. No denuncié inmediatamente; lo cierto es que me costó mucho contárselo a alguien. Primero guardé silencio, tratando de comprender yo sola cómo algo así podía estar ocurriendo. Lloré mucho, me castigué, traté de apartarlo de mi cabeza y, al final, un día, fue incontenible: acudí a dos amigas y les conté lo que pude. El resto, lo que no fui capaz de expresar en palabras, lo dibujé.

Apoyada en esas amigas y en unas pocas personas más a las que mencioné lo sucedido, finalmente inicié un proceso judicial contra él. Aunque, la verdad, en todo momento sentí que quien estaba siendo juzgada era yo. Allí donde pensé que iba a encontrar justicia, me vi tan maltratada que desistí y abandoné el proceso.
Hoy vuelvo a contar aquí mi historia, con la distancia que da el tiempo, porque sé que hay más mujeres en mi situación a quienes puede llegar este relato y que necesitan saber que creemos en ellas, en su verdad.
Llegué a España en marzo del 2011. No vine por elección, sino como una refugiada que tuvo que salir aprisa de su país, Guatemala, por encontrarse en el lugar y el momento equivocados. Él apareció justo entonces. Aunque intervinieron más personas, se arrogó todo el mérito de haberme sacado del país. No cesó de repetírmelo después: como si le debiera la vida y, por ello, tuviera que pagarle con mi cuerpo.

Pero yo conocía de antes a Siddhartha M. Había sido mi profesor en la universidad y, mientras fui su alumna, él ya intentó ligar conmigo. Yo sabía de su fama de mujeriego y, aunque en aquel momento no identifiqué su insistencia como acoso, lo rechacé varias veces y seguí con mi vida.

Aparte de no sentir interés por él de esa manera, me sentía obligada por las creencias religiosas en las que fui criada a mantenerme virgen hasta que encontrara a la persona correcta. En Guatemala, siempre tuve le sensación de tener que protegerme. Reglas sencillas para mantenerme a salvo: nunca ir sola de noche por las calles y mantenerme lejos de extraños. Siguiéndolas, de alguna manera sentía que tenía el control sobre mi vida y sobre lo que me pasaba.
A diferencia de cuando llegué a España. El aeropuerto ya fue todo un choque. Durante dos horas estuve ahí plantada, entre personas que se reconocían y se abrazaban. Atrás quedaba todo lo que había sido mi mundo hasta ese momento, lo que me daba seguridad y cimentaba mi vida: mi familia, mis estudios, mis amigos. Y por fin llegó él, una cara conocida en medio de toda esa gente, alguien que prometió cuidar de mí.

O eso pensaba yo. Porque, haciéndome creer que me había salvado, poco a poco fue adueñándose de mi vida. Impuso sus reglas desde el momento en que llegué. Por ejemplo, me convenció para guardarme el dinero de manera que, cuando lo necesitaba, se lo tenía que pedir. Como él no tenía casa en Madrid, me tuvo deambulando entre la casa de P., en Alameda de Osuna y la casa de M., en Malasaña, ambos amigos suyos a los que yo no conocía y casa donde siempre resultábamos los dos solos. No quiso llevarme a la sede de la asociación que me recibiría, me mantenía siempre a su lado y controlaba en todo momento con quiénes me relacionaba.
Nunca había sido tan vulnerable ni había estado tan indefensa como en aquellos días, y él lo sabía. Ahora sé que ya tenía decidido que me rompería emocional y físicamente. De hecho, los abusos físicos empezaron la primera noche en Madrid. Pese a que le dije que estaba agotada del viaje, me llevó del aeropuerto a la casa donde decidió que dormiríamos dando un larguísimo rodeo a pie. Llegué allí completamente desorientada y, sin apenas fuerzas para mantener los ojos abiertos, me encontraba sus manos hurgando en mi cuerpo. Hasta llegué a pensar que había sido un mal sueño. Pero, a la mañana siguiente, me lo dijo con toda naturalidad:
— "Ayer te toqué el culo, espero que no te importe".
Ante mí lo hacía parecer un juego, y el reto que se impuso fue doblegarme y que yo aceptara el papel que me había asignado. En su juego, yo era una niña ignorante de sus propios deseos, que decía "no" cuando en realidad quería decir "sí". Él se reservaba el rol de maestro que me mostraría los "placeres del sexo", aunque yo no quisiera. Estaba seguro de que conocía mis necesidades mejor que yo misma. También decía ser superior al resto de los hombres, porque se atrevía a vivir la vida que los demás deseaban, con decenas de amantes que lo respetaban y a quienes él adiestraba sexualmente para luego dejarlas ir.
— "Yo no soy un hombre. No soy humano. Soy un oso. Puedo ser tu oso de peluche".
Sabía ser encantador y me hacía creer que era un amigo preocupado por mí. El único, ya que había logrado aislarme y hacerse imprescindible en mi nueva vida. Situación que se acentuó porque por aquellos días murió mi madre. Quedé devastada. Entonces más que en otros momentos necesitaba confiar en él cuando me decía que no haría nada que me dañara.
Pero la realidad era bien distinta. Ante mis negativas, él cambiaba rápidamente de disfraz:
— "También puedo ser un samurái".

Cuanto más me negaba, más desafiante era el juego para él. Me llamaba "necia", "reprimida", "berrinchuda". Mientras sus manos recorrían mi cuerpo me decía que él, a diferencia de los demás hombres, tenía la determinación de un samurái. Y también su autocontrol.

"Tus esquemas se están rompiendo y eso te da miedo pero soy capaz de controlarme", repetía mientras me quitaba la camiseta: "¿Ves? Cualquier otro, en mi lugar, ya te habría violado".

Dije que no. Siempre dije que no: lo expresé con palabras, con forcejeos, con llantos. Pero él no paró. Así que en algún momento, simplemente, mi ánimo se quebró y mi voz se ahogó. Para él fue una victoria y ya no hubo límites.
En la que fue mi primera experiencia sexual, Siddhartha M. me violó. Me obligó a llamarle "amo" y a repetir que yo era "su puta". No cumplir sus órdenes conllevaba un castigo. Me hizo ver porno para aprender a practicarle felaciones. Después decidió "acabar en alguno de mis agujeros", lo que resultó en una penetración por vía anal.
Ató un cinturón alrededor de mi cuello, me hizo andar a cuatro patas, desnuda, y mirarme al espejo para reconocerme como "su perra".
"Su puta". Así nombró lo que quedaba de mí después de la demolición que poco a poco había hecho de todo lo que yo era. "Si hablas de esto —dijo—, de mí ya saben que soy un libertino, pero de ti todo el mundo pensará que eres eso, una puta". Me hizo sentir tanta vergüenza de mí misma que, efectivamente, no hablé de ello durante mucho tiempo. Me lo guardé junto a mi sentimiento de miedo y asco. Y me culpé una y mil veces sin poder explicarme lo que había pasado.
Pero en la cena de Navidad de ese año, en casa de una amiga, yo, que había estado conteniéndome durante tanto tiempo, tuve una terrible crisis de ansiedad y conté lo que pude. Desde el primer instante ella creyó en mí y, a pesar de que él también era conocido suyo, me motivó para denunciar. Pero yo no estaba preparada.
La segunda persona a quien decidí contarle todo fue a S., la exesposa de mi agresor. Ambos mantenían una relación muy íntima y yo veía en ella a una especie de segunda madre aquí en España. Pero, como una madre que elige proteger a su hombre y no a sus hijas, S. no quiso apenas saber del asunto. Le escribí una carta para explicar lo ocurrido. Me dijo que mentía y que todo lo que hubiera pasado entre nosotros dos habría sido fruto de una relación consensuada entre adultos.

Me costaba dormir, comer, levantarme por las mañanas, salir de casa… En muchos momentos, pensé que no valía la pena seguir viviendo. Fui medicada por ansiedad y por depresión, pero la medicación sólo conseguía anestesiarme. Cambié entonces a una psicóloga especialista en agresiones sexuales y en algún punto comprendí que lo que había pasado no era mi culpa, que él era un agresor sexual y que debía enfrentar las consecuencias de sus actos.
Decidí iniciar un proceso judicial en su contra. Creí en la justicia. Me equivoqué. El proceso fue devastador. Pasé por varios juristas y psicólogos que ni comprendieron ni creyeron mi historia, como tampoco la creyó, finalmente, la jueza del caso. Me acribillaron a preguntas que no buscaban esclarecer los hechos, sino convencerme de que era yo la culpable. Me hirió profundamente la desconfianza y la falta absoluta de empatía con que me trataron. En esa sala, las vejaciones a las que me había sometido mi agresor no eran más que puntos en una enumeración burocrática destinada a acabar en un archivo.


Finalmente, me hundió no sólo contemplar cómo creyeron su versión, en la que incluso llegó a negar todo, sino tener que tragar con prejuicios tales como que al tener estudios superiores o pertenecer a una asociación no podía haber sido violada.
Así que volví a enterrar aquello de lo que ya había comenzado a liberarme y seguí con mi vida como pude. Ahora, me asusta imaginar a cuántas personas conocidas puede llegar este relato y los dibujos que tanto me ayudaron a expresar lo que no podía contar con palabras –esos que la forense ni siquiera quiso ver–, pero también albergo la esperanza de que con ello pueda ayudar: a poner en contacto a otras mujeres en mi situación, a plantear que existen violaciones de las que nadie habla y, sobre todo, a decirles a todas las mujeres que han pasado por algo así, a todas las que han asumido una culpa inmerecida cuando un conocido las violó: "Yo te creo".


Foto: archivo AmecoPress, cedidas por la Asociación Mujeres de Guatemala 
— - Pie de foto: imágenes del cómic ’Buscando Justicia’, de Ana  — -  Economía – Empresarias – Mujeres rurales; 12 enero. 17. AmecoPress

Falleció Claren Hollingwoth, la periodista a la que nadie le creyó


¡Comenzó la guerra! Anunciaba mientras ponía la bocina del teléfono por la ventana

Hace 78 años, la británica, Claren Hollingworth fue la primera periodista en atestiguar cómo cientos de tanques y cañones de artillería se dirigían a Polonia. El ejército alemán, ya estaba preparando el combate, un acontecimiento que significaba para el mundo, el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

La periodista falleció el martes, a sus 105 años de edad, en Hong Kong. Clare murió cuando se encontraba rodeada por familia y amigos. Nació en 1911, en una granja de Leicerster, en el centro de Inglaterra. Hollingworth decidió radicar en Honk Kong durante las últimas 4 décadas, después de trabajar en Pekín como corresponsal durante los años 70.

Cuando tenía 27 años de edad comenzó a trabajar en el periódico británico, The Daily Telegraph. Ella viajaba seguido a la frontera polaca para a cuidar a los refugiados, ciegos, sordos y mudos.

En agosto de 1939, en uno de esos viajes que realizaba sola, fue cuando se dio cuenta que podría cambiar su vida, así que hizo lo propio. Hollingworth pudo transportarse a Alemania, gracias a que un diplomático británico le prestó su auto. “Ese día me di cuenta que la guerra se aproximaba y que era una realidad”, confesó la reportera, en una entrevista en medios de comunicación.

Narró que entre más se acercaba veía cientos de tanques y cañones de artillería que se dirigían a Polonia. Fue entonces como la periodista se percató de lo que sucedería.

Aunque la frontera estaba cerrada, los autos oficiales podían transitar libremente. Cruzó la frontera y todavía compró del lado alemán vino y otras cosas, que ya eran difíciles de encontrar en Polonia.

Cuando se desplazó de regreso a territorio polaco, pudo detectar una amplia formación de tropas alemanas, incluyendo tanques y vehículos blindados, ocultos en un valle tras la frontera.
Después de haber visto cómo se alistaba el ejército alemán, Hollingworth de inmediato se movilizó para regresar al hotel y reportar la información.

Esa noticia, sin duda fue de las mayores primicias que pudo ofrecer en aquellos tiempos a los lectores del periódico, a las autoridades británicas y polacas.

Tres días después, el 1 de septiembre de 1939, la reportera estuvo otra vez en el lugar de los hechos, pudo informar sobre el bombardeo que hizo el ejército alemán a los hospitales, lo que significaba, el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

Ella se encontraba en Katowice, una ciudad polaca cerca de la frontera con Alemania y contó que fue el ruido de los aviones y tanques nazis, lo que la despertó.

Hollingworth  enseguida llamó a la embajada británica en Varsovia para dar a conocer que los bombardeos ya habían comenzado. Gritaba “¡comenzó la guerra!”, “¡comenzó la guerra!” pero no le creyeron porque decían que aún estaban en negociaciones.

Como se percató que no le creían, la reportera tuvo que sacar el teléfono por la ventana para que escucharan el sonido del avance alemán.

“No soy valiente. Me gusta sentir un poco de peligro de vez en cuando. Pero lo que realmente me hace temblar son los ascensores”, expresó la periodista en una de varias entrevistas hechas por medios de comunicación.

Claren Hollingworth  comenzó  a trabajar como corresponsal de guerra en los conflictos bélicos de Vietnam, Medio Oriente, entre la India y Pakistán, Argelia, además cubrió la revolución china, entre otras misiones.

También se convirtió en una heroína por haber salvado la vida de miles de refugiados de Europa del Este, contribuyó para que muchos huyeran del ejército de Hitler.

Ella fue quien reveló las negociaciones de paz entre Hanoi y Washington, el final de la guerra de Vietnam, y quien anunció que el espía británico, Kim Philby se había pasado a la Unión Soviética

En 2009, la corresponsal fue entrevistada por la revista The Telegraph y declaró que comenzó “a informar sobre esta historia de la guerra cuando era muy joven”.

Hollingworth confesó en 1999 ante una agencia informativa que “si hubiera otra guerra, sin duda la cubriría”.

El diario el País publicó que en que octubre de 2016, Claren Hollingworth  celebró su 105 aniversario, en el Club de Corresponsales Extranjeros en Honk Kong.

Imagen retomada del portal ClasesdePeriodismo.com (CDP)
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 

Gran Bretaña celebrará y reconoce a mujeres pioneras con nuevas estatuas


Leonardo Boix
Londres, 12 ene. 17. AmecoPress/ElTelegrafo.- Gran Bretaña celebrará a mujeres pioneras en la historia del país con una serie de nuevas estatuas en la vía pública, tras una campaña nacional que busca corregir olvidos históricos. En Manchester, la activista por el voto femenino Emmeline Pankhurst (1858-1928) se convertirá en la primera mujer después de la reina Victoria en contar con una estatua en su honor en esa ciudad del norte inglés.
Esa iniciativa fue creada por el concejal Andrew Simcock, quien espera recaudar al menos 100.000 libras esterlinas ($ 121.000) de fondos privados para instalar la estatua de Pankhurst en el centro de la ciudad. El objetivo es inaugurar ese monumento el Día Internacional de la Mujer, en mayo de 2018, cuando se cumplan 100 años desde que Pankhurst y un grupo de activistas ganaron el derecho al voto femenino en Inglaterra.
Emmeline Pankhurst Goulden fue líder del movimiento sufragista en Gran Bretaña y, según los historiadores, es una de las personas más importantes del siglo XX. “Ella moldeó una idea de mujeres para nuestra época; impulsó a la sociedad hacia una nueva estructura de la cual ya no podía haber vuelta atrás”, declaró Simcock.
También será recordada con una estatua la política laborista Ellen Wilkinson (1891-1947), cuya lucha incansable durante los años 30 y 40 llevó a que sea obligatorio en las escuelas de Gran Bretaña la entrega de un vaso con leche y un almuerzo gratuito a cada alumno. Wilkinson, que en sus comienzos fue sindicalista y que incluso llegó a ser ministra de Educación desde 1945 hasta su muerte, contará con una estatua en su ciudad natal de Middlesborough.
La idea de erigir una escultura de la política inglesa vino de la activista británica Emma Chesworth, quien notó que las siete efigies que hay en Middlesbrough son todas de hombres. “Hay muchas mujeres que han vivido y siguen viviendo en Middlesborough y cuya contribución a la sociedad ha sido enorme. Esta estatua busca destacar los enormes logros conseguidos por Wilkinson”, afirmó Chesworth, quien trabaja como investigadora en la oficina del parlamentario Andy McDonald. “Es muy importante celebrar los logros de mujeres para de esa forma inspirar a las nuevas generaciones”.
Otra mujer que contará con una estatua propia será la popular comediante inglesa Victoria Wood, fallecida en abril pasado a los 62 años. Wood, ganadora de varios premios Bafta, tendrá su imagen en la localidad de Bury, en el Gran Manchester. Chris Foote-Wood, hermano de la comediante, logró recaudar cerca de $ 50.000 para la construcción de la estructura, que será emplazada en pleno centro de esa histórica ciudad.
En total, seis tallistas fueron invitados para presentar sus respectivas maquetas de la escultura de Pankhurst. Entre ellos está Martin Jennings, que había creado una estatua del poeta John Betjeman en la estación de St. Pancras de la capital inglesa, Londres y Sean Hedges-Quinn, quien creó una estatua de la cantante Gracie Fields en la ciudad de Rochdale en Inglaterra. Las maquetas serán presentadas públicamente el 9 de marzo en Manchester, y el ganador del concurso será anunciado una semana más tarde.
De acuerdo con una investigación de la activista feminista Caroline Criado-Perez, quien lleva años haciendo campaña para que se erija una estatua de una mujer fuera del Parlamento de Westminster, en Londres, de los 925 monumentos públicos en Gran Bretaña, solo 158 son de mujeres.
Criado-Perez indicó que de esas 158 estatuas que inmortalizan figuras femeninas, al menos 110 son representaciones alegóricas de mujeres, como Justicia, Arte o Guerra. Otras 14 son de la Virgen María y 29 de la reina Victoria. (I)
Foto: Archivo/El Telégrafo: Emmeline Pankhurst Goulden, quien fue líder del movimiento sufragista en Gran Bretaña, tendrá una imagen.

Penalización del aborto en El Salvador: la lucha por los derechos de Beatriz


El Salvador, 08 ene. 17. AmecoPress/DebateFeminista.- Aunque existe un subregistro en la magnitud de la ocurrencia de abortos inseguros, de acuerdo a datos de 2011, se estima que cada año se realizan en el mundo 22 millones de procedimientos de este tipo, lo que produce discapacidades a cinco millones de mujeres en edad reproductiva y la muerte de alrededor de otras 47 000 (Ahman y Shah 2011).
Informes recientes (gire/adc 2012; Guillaume y Lerner 2007) indican que en cinco países latinoamericanos el aborto se criminaliza en forma total. Esto significa que no se permite llevarlo a cabo ni bajo circunstancias extremas, como cuando está en peligro la salud o la vida de la mujer, cuando existen malformaciones en el feto incompatibles con la vida extrauterina o cuando el embarazo es consecuencia de una violación.
Nicaragua, Honduras, República Dominicana, Chile y El Salvador prohíben el aborto de manera absoluta. En este último país, a través de dos reformas —una realizada al Código Penal y otra a la Constitución— se penalizó el aborto en todas sus formas desde 1998, con lo cual se castiga a las mujeres hasta con 50 años de cárcel y con 12 al personal médico que realiza la intervención.1 Sin embargo, el Código Penal vigente antes de esta fecha tipificaba el aborto como un delito, pero regulaba situaciones excepcionales que no merecerían sanciones, como la violación y el riesgo para la vida de la madre.
Estadísticas de la Organización Panamericana de la Salud indican que en El Salvador el aborto inseguro es una de las cinco principales causas de muerte de mujeres entre los 15 y 44 años de edad (oms 2012).
El padecer de Beatriz, una joven campesina salvadoreña que en marzo de 2013 solicitó la interrupción de su embarazo, generó un debate público que trascendió el nivel nacional y reflejó una vez más la intolerancia de ciertos sectores sociales que tratan de imponer su lógica y sus valores morales al conjunto de la población.

Beatriz. Principales hechos ocurridos entre marzo y junio de 2013

Después de dos semanas de padecer una complicada situación de salud que incluía, entre otros síntomas, hipertensión, fiebre alta y dolor articular, el 2 de marzo de 2013, Beatriz, de 22 años, quien padecía lupus eritematoso discorde,2 fue ingresada en un hospital de San Salvador. En alguna medida este cuadro obedecía a que, frente a la sospecha de estar embarazada, había suspendido los medicamentos prescritos para controlar la enfermedad crónica que le habían diagnosticado años atrás.
A través de diversos estudios que le realizaron en los siguientes días, se halló que tenía un embarazo de 13 semanas, que el lupus se había exacerbado afectando la función renal y que el feto tenía anencefalia; esto es, carecía de bóveda craneana y de cerebro. Esta patología es incompatible con la vida extrauterina.
El 22 de marzo, el jefe de la Unidad Jurídica del Hospital Público Nacional Especializado de Maternidad envió un escrito a la Junta de Protección de la Niñez y Adolescencia señalando que la paciente presentaba un embarazo de alto riesgo por lo que era “de vital importancia realizarle un procedimiento médico, ya que, de no hacerlo, existía una alta probabilidad de muerte materna”. En consecuencia, se solicitaba “el pronunciamiento de la autoridad o institución competente, ya que de no proceder quirúrgicamente corría extremo peligro la vida de la paciente” (Freedman 2013).3 Frente a la falta de respuesta de las autoridades, once días después Beatriz, con el apoyo de un grupo de activistas de Derechos Humanos y de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico (acdatee), pidió a la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (csj) que otorgara un respaldo legal al personal del Hospital Nacional Especializado de Maternidad para que pudiera practicarle un aborto terapéutico y presentó un recurso de amparo a su favor, abogando por el cumplimiento del artículo 2° de la Constitución de la República de El Salvador, el cual garantiza el derecho a la vida, a la integridad física y moral de las personas.
Dos días después, el 12 de abril, el Comité Médico del citado hospital consideró y acordó la finalización de la gestación, señalando también que este procedimiento contravenía la legislación vigente en el país. De inmediato, la doctora María Isabel Rodríguez, Ministra de Salud, dirigió una carta al presidente de la Suprema Corte de Justicia apoyando el recurso de amparo de Beatriz al informarle que era urgente adoptar un “abordaje médico-legal”, porque “la condición de la paciente se deterioraba con la progresión del embarazo”.
En este contexto, con el apoyo de La Colectiva Feminista para el Desarrollo Local de El Salvador, la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico, y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (cejil), se solicitó la intervención de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (cidh). Antes de remitir el caso a la Corte Interamericana, la cidh emitió medidas cautelares para que el Estado salvadoreño siguiera las recomendaciones del Comité Médico respecto a la interrupción del embarazo.
El 29 de mayo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos exigió a las autoridades del país que iniciaran de manera urgente todas las medidas que sean necesarias y efectivas para que los médicos puedan evitar daños que podrían llegar a ser irreparables en la vida, integridad personal y salud de la joven (véase 20 13). Un día antes, la Sala de lo Constitucional de la Suprema Corte de Justicia de El Salvador dictaminó lo contrario: “Los derechos de la madre no pueden privilegiarse sobre los del nasciturus (por nacer) ni viceversa”. Enfatizó, asimismo, que “existe un impedimento absoluto para autorizar la práctica de un aborto por contrariar la protección constitucional que se otorga a la persona humana desde el momento de la concepción, como manda el artículo 1° de la Constitución de la República”. En ese momento, Beatriz ya había superado las 20 semanas de embarazo.
Los miembros de la Corte Suprema de Justicia tardaron 48 días en emitir un fallo en contra del amparo. Al respecto, la Ministra de Salud afirmó: “Hemos analizado el fallo del Constitucional y creemos que nos da la capacidad de actuar sin contravenir la Constitución. La corte reconoce que se debe hacer todo lo posible para salvar la vida de Beatriz y dictaminan que se pongan todos los cuidados y los medios disponibles para ello. Eso significa que deja todo en manos de las autoridades de salud y yo, como máxima autoridad de salud, evaluada la actuación de los médicos, considero que si se presenta la necesidad de interrumpir el embarazo eso no sería un aborto, sino un parto inducido. De manera que ni la mujer ni los facultativos tendrían consecuencias legales” (Sahuquillo 2013b).
Con este respaldo legal, se le practicó a Beatriz una cesárea el 3 de junio, cuando cursaba la semana 27 de gestación y después de transcurridas 14 semanas desde el momento en que se diagnosticó que el feto era anencefálico. Esta condición determinó que solo sobreviviera cinco horas. Beatriz permaneció varios días en terapia intensiva y fue dada de alta una semana después.

Tensiones entre las organizaciones sociales, los grupos pro vida y la jerarquía de la iglesia católica

Desde la década de los 80, el número de organizaciones sociales que trabajan en América Latina por los derechos humanos de las mujeres y sobre todo a favor de su salud, se incrementó significativamente. Sin embargo, el término organizaciones sociales es ambiguo en la medida en que lo usan agrupaciones que defienden tanto ideologías conservadoras como progresistas y, como sucede en el caso que estamos analizando, puntos de vista opuestos.
Durante el lapso transcurrido entre marzo y junio de 2013, se dio un prolongado debate entre organizaciones feministas y en pro de la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, y aquellas identificadas con los principios de la Iglesia católica defendidos principalmente por la Conferencia Episcopal de El Salvador. Como se expuso en el punto anterior, la Colectiva Feminista para el Desarrollo Local de El Salvador, la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico (acdatee), el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (cejil), el Foro Nacional de Salud y otros grupos impulsaron una lucha sistemática por la defensa de los derechos de Beatriz, la respaldaron en su solicitud de que se le practicase un aborto terapéutico, la asesoraron a lo largo del proceso judicial y la apoyaron emocional y psicológicamente antes y después de que se resolviera su embarazo con la práctica de una cesárea. Un elemento decisivo del accionar de estas organizaciones fue su importante contribución al despliegue de una movilización internacional que logró que la situación de Beatriz tuviera amplísima cobertura no solamente en periódicos y medios de comunicación latinoamericanos, sino también europeos y estadounidenses.
Además de las recomendaciones producidas por la cidh y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, diversas organizaciones internacionales se movilizaron a favor de Beatriz. Amnistía Internacional (ai), recogió firmas respaldando su deseo de interrumpir el embarazo. ai recibió 154 970 cartas y las entregó a Mauricio Funes, Presidente de El Salvador y a los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Además, les hizo llegar un documento del Grupo Parlamentario Interamericano sobre Población y Desarrollo, que expresaba su solidaridad e incluía las firmas de legisladores de países latinoamericanos así como de Europa, Australia, Asia y África (véase ipas 2013).
A las campañas de agrupaciones de mujeres y por los derechos civiles de El Salvador se sumaron otras internacionales, como Católicas por el Derecho a Decidir, ipas, Women’s Link Worldwide, el Center for Reproductive Rights, así como el Grupo Dator y la plataforma Decidir nos hace libres de España. Asimismo, a mediados de abril el representante de la Organización de Naciones Unidas (onu) en El Salvador, Roberto Valent, y el experto en Derecho a la Salud de esta misma organización, Anand Grover, en nombre del Sistema de las Naciones Unidas, hicieron un llamado a las autoridades competentes a que, según las normas internacionales de derechos humanos, tomaran a la brevedad posible las medidas necesarias para proteger el derecho a la vida de Beatriz.
Por su parte, Juan Méndez, Rashida Manjoo y Kamala Chandrakirana, relatores de la onu contra la tortura, la violencia y la discriminación contra las mujeres, respectivamente, declararon que se estaba sometiendo a Beatriz a vivir una situación cruel, inhumana y degradante, pues la incertidumbre extendía su sufrimiento, ya que tenía pleno conocimiento del estado de salud del feto y del riesgo de muerte que ella misma enfrentaba. Destacaron además que “el derecho internacional en su estado actual no prohíbe ni impone el aborto pero prohíbe en forma absoluta el trato cruel, inhumano y degradante, por ello los Estados están obligados a arbitrar medios jurídicos eficaces para evitar someter a las mujeres a situaciones que impliquen ese tipo de trato” (Sahuquillo 2013a).
El trabajo diplomático fue también clave para lograr una alta movilización. El Partido Socialista Obrero Español (psoe) envió a El Salvador al diputado Javier Barrero, quien se reunió con los Ministros de Justicia, de Seguridad Pública y de Educación para solicitarles que hicieran una excepción a la legislación vigente y practicaran un aborto para salvar la vida de la joven. De forma paralela, Elena Valenciano, del Comité Ejecutivo del psoe, hizo esta misma petición al embajador de El Salvador en España.
En una posición diametralmente opuesta a las anteriores, los partidos políticos conservadores, las organizaciones contrarias al aborto y la Conferencia Episcopal de El Salvador se mostraron radicalmente en contra de cualquier intervención que implicara poner fin al embarazo de Beatriz, incluso para salvar su vida. Todo el tiempo mantuvieron un duro discurso descalificador de quienes no compartían este punto de vista y asistían y asesoraban a la joven durante su proceso médico y legal. Emblemático de esta posición es un comentario realizado en Radio Paz Tu familia en Cristo, cuando Beatriz entraba a la semana 27 de gestación: “La verdad es que, a estas alturas, ya ni es necesario el aborto. Total… si Beatriz se pone mal… que le hagan una cesárea y ya. Con tantas mentiras que dijo la Ministra de Salud, es casi seguro que el niño tenga cerebro. Así que dejen de lamentarse abortistas, nada puede impedirle a uno la muerte cuando le toca”.
La denominada Red Familia, que aglutinaría alrededor de 50 organizaciones, dio a conocer por diversas vías, un pronunciamiento rechazando que se llevara a cabo el aborto que solicitaba la joven y denunciando que estaba siendo utilizada para lograr que se legalizara esta práctica en el país. Este último argumento coincide con el utilizado por la Conferencia Episcopal. El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, durante varias de sus homilías afirmó que el caso de Beatriz era en realidad “una estratagema para legalizar el aborto” y que “se hizo creer que ella estaba muriéndose”. Insistió en que “se ha manipulado a la madre, a su familia y a la sociedad misma con una intención torcida”.
El arzobispo criticó a las instituciones internacionales que apoyaron la interrupción del embarazo de Beatriz y solicitó, “como hizo la onu recientemente en dos ocasiones, a El Salvador que revise su veto total al aborto para evitar casos similares”. Subrayó que “la sociedad salvadoreña ha crecido democráticamente”, calificó a los organismos internacionales comoprepotentes y advirtió “que no será fácil imponer una ley que permita el aborto en un país cristiano como El Salvador” (Sahuquillo 2013c).
Esta campaña se siguió desarrollando semanas después de que le fue practicada la cesárea a Beatriz. La radio Nederland Latinoamérica informó el 8 de julio de 2013 que la Conferencia Episcopal elaboró un comunicado de siete puntos contra el aborto basado en el caso, el cual fue leído en las iglesias del país y difundido ampliamente en la prensa local.

Una mirada a cómo operó la medicina hegemónica

En marzo de este año, Beatriz acudió a una institución hospitalaria porque había identificado el inicio de algún proceso patológico después de monitorear e interpretar sus síntomas (estoy embarazada) y tomar decisiones basadas en este autodiagnóstico (suspender la medicación para no causar problemas al producto de su gestación). Como hace la mayoría de la gente, esta mujer, que ya tenía un hijo de año y medio, buscó darle un sentido a lo que sucedía en su cuerpo, tratando de mantener un vínculo entre esa situación y lo que ocurría en el resto de su vida.
Llama la atención que el dictamen de la cidh (2013) evidencia que los diversos diagnósticos sobre el estado de salud de Beatriz y el producto de su gestación, a pesar de provenir de instancias ideológicamente dispares, coincidieron del todo en que sufría lupus eritematoso discorde agravado por nefritis lúpica y en que el feto era anencefálico por lo cual tenía un pronóstico de sobrevida fatal a corto y mediano plazo ya que esta anomalía no es compatible con la vida extrauterina.
Esta falta de discrepancia en el establecimiento del diagnóstico refleja al menos dos cosas. En primer lugar, que el padecer de Beatriz, vinculado a sus temores y afectos, a su relación con su hijo de año y medio, y a otras esferas de su vida cotidiana, fue reconfigurado desde la biomedicina como una alteración biológica o funcional. Es decir, las descripciones que ella hacía de sus malestares fueron convertidos en signos y síntomas de mecanismos etiopatogénicos aislados de su existencia singular. En otras palabras, se desubjetivó el cuerpo para captar en su esencia lo biológico (Galende 2004).
Asimismo, lo anterior refleja que el proceso de profesionalización exige a quienes van a ejercer la medicina que homogeneicen su acervo de conocimientos y prácticas, y que construyan de manera progresiva un saber y un lenguaje claramente diferenciado del de los grupos no médicos. Exige además que el personal de salud regule sus intervenciones individuales acatando normas administrativas y legales, rituales institucionales e ideologías técnicas que buscan establecer una misma forma de proceder. Sin embargo, como refleja también el análisis de otros casos (Cardaci y Sánchez Bringas 2007), el de Beatriz muestra que esta tendencia homogeneizantenunca se logra del todo.
A pesar de haber llegado a un diagnóstico muy semejante, los cursos terapéuticos propuestos por el Comité Médico del Hospital de Maternidad; por la doctora María Isabel Rodríguez, como cabeza del Ministerio de Salud; por la Asociación de Ginecología y Obstetricia de El Salvador, y por el Centro Latinoamericano de Perinatología, Salud de la Mujer y Reproductiva de la Organización Panamericana de la Salud fueron opuestos a los recomendados por el Instituto de Medicina Legal y la Asociación de Bioética que asesoraron a la Corte Suprema de Justicia en la elaboración de su dictamen.4
El manejo de la situación de Beatriz ilustra con claridad cómo la construcción de los itinerarios terapéuticos a seguir (concluir o continuar el embarazo) fue un hecho técnico, pero también social. Asimismo, permite ver que detrás de la racionalidad biomédica operaron criterios sociales e ideológicos disfrazados de decisiones técnico-científicas.
Esta lógica guió el proceso de consulta que realizó la Suprema Corte de Justicia de El Salvador para elaborar la resolución difundida el 28 de mayo. Un ejemplo: desde la mirada biomédica, existe consenso respecto a que el monitoreo y resolución de un embarazo es un procedimiento del que deben hacerse cargo las y los especialistas en ginecología y obstetricia. Por consiguiente, la Asociación de Ginecología y Obstetricia de El Salvador era la entidad naturalque debía ser convocada por la Suprema Corte de Justicia para emitir un dictamen sobre el caso de Beatriz. No obstante, criterios políticos y morales, no científicos, llevaron a que esta organización no fuera invitada en ningún momento; su posición en contra de la penalizaciónabsoluta del aborto en el país y en otros países centroamericanos era ampliamente conocida (Agencia efe 2007).

Reflexiones finales

A lo largo de casi tres meses, el movimiento feminista salvadoreño y numerosos grupos en defensa de los derechos y la salud de las mujeres ejercieron presión y lograron pronunciamientos a favor de Beatriz, además de una importante presencia del debate en torno a su situación en medios de comunicación nacionales e internacionales. Uno de los pronunciamientos más relevantes fue el que hizo la Corte Interamericana de Derechos Humanos el 29 de mayo (cidh 2013). La resolución de este órgano judicial de la Organización de los Estados Americanos (oea) tiene enorme importancia, porque esta es la primera vez que se pronuncia sobre un caso de aborto, sentando así un precedente clave para nuestra región.
Morena Herrera, representante de la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico (acdatee), destacó “la importancia de la solidaridad internacional, que estaba como dormida. Es conmovedora por la cantidad de reacciones y acciones hacia Beatriz y hacia las mujeres salvadoreñas”. Consideró, asimismo, que “las jornadas vividas nos dejan la tremenda convicción de que tenemos que luchar y unir más fuerzas para cambiar de alguna manera la legislación, abrir espacios a una figura que no nos importa si le llaman aborto o no; lo que nos interesa es que el Estado pueda resolver este tipo de problemas de las mujeres”. Y agregó: “Creemos que es fundamental el debate. Ahora la cancha se pasa a la Asamblea Legislativa. No podemos seguir con estas condiciones” . En el mismo sentido, Angélica Rivas de ipas Centroamérica señaló: “Mientras no cambie esta legislación que prohíbe cualquier tipo de aborto, nos arriesgamos a que casos como el suyo se vuelvan a repetir. Beatriz ha tenido la fuerza de desafiar al sistema, su caso se ha hecho público, pero muchas otras no saben que pueden dar ese paso o no tienen el apoyo necesario”.
Del conjunto de fuerzas sociales que orientaron sus objetivos en forma convergente al logro del respeto a la vida, la salud y los derechos de Beatriz, no se puede obviar el papel que jugó el Ministerio de Salud a través de su máxima autoridad: la doctora María Isabel Rodríguez. La energía inagotable que desplegó en la defensa pública de la joven frente a los medios de comunicación salvadoreños e internacionales, su empatía y compromiso con Beatriz y su valiente actitud para evitar consecuencias legales al personal de salud involucrado en el procedimiento de terminación del embarazo son gestos inusuales en quienes ostentan el más alto cargo en salud.
Desde una visión macro, su proceder muestra la naturaleza contradictoria y compleja del Estado. Asimismo, socava la argumentación de quienes dogmáticamente evitan cualquier diálogo con autoridades del sector salud, pues lo visualizan como un conjunto de instituciones guiadas por posturas monolíticas y conservadoras. Vistas las cosas más de cerca, los gestos, inusuales en otros funcionarios, no lo son en la vida de María Isabel Rodríguez. A ella le tocóabrir brecha, caminar en senderos por los cuales solo habían transitado hombres. Fue la primera decana de la Facultad de Medicina y primera rectora de la Universidad de El Salvador, primera mujer que la ops nombró como representante en un país latinoamericano y, desde junio de 2009, es la primera Ministra de Salud que ha tenido su país.
Aunque sin lugar a dudas el ser mujer y pionera en ocupar espacios destinados antes a los hombres debe haber incidido en su sistemática defensa de Beatriz, es simplista inferir que la explicación de sus acciones se agota allí. La mayor parte de los sucesos de su apasionante vida se basan sobre todo en la coherencia y solidez con que ha sostenido sus convicciones políticas a favor de los sectores más carenciados de la población.
(Se adjunta bibiliografia)
Foto: Debate Feminista.

Escaso el trabajo para periodistas en Bangladesh


Sólo 5 por ciento de las mujeres laboran en medios impresos

El periodismo es una profesión que atrae a ambos sexos, pero dictámenes sociales y ambientes laborales hostiles hacen que el número de mujeres en los medios de Bangladesh sea ínfimo. Pero una nueva generación de reporteras avanza con el apoyo de sus colegas.

Un informe divulgado en octubre por la periodista, Shahnaz Munni, del canal privado de televisión News 24, señaló que 5 por ciento de mujeres están trabajando en los medios impresos y 25 por ciento en los electrónicos en este país asiático.

A pesar de las dificultades y de los obstáculos, cada vez se incorporan más jóvenes recién recibidas a la profesión. Wahida Zaman es una de ellas, y se acaba de integrar al servicio informativo United News of Bangladesh (UNB) como subeditora en formación.

“A diferencia de muchos de mis compañeros de clase, tanto hombres como mujeres, yo elegí estudiar periodismo. Antes era fotógrafa. Nada me emociona más que pensar en que el periodismo puede darme todas estas oportunidades en un solo paquete”, indicó Zaman a IPS.

“Puedo viajar, conocer nuevas personas, enterarme de nuevas historias, tanto de personas exitosas como otras que no lo son y, por supuesto, tomar muchas fotografías. Así comenzó a florecer mi sueño de ser periodista”, relató.

Pero ser mujer y periodista a la vez no es tan fácil. “Debes de hacer frente a algunos obstáculos, a verdaderos desafíos. Y comienzan en tu casa”, observó Zaman. La familia se muestra reticente porque quieren que las mujeres estén “seguras”, acotó.

“Primero, debes convencer a tu familia de que el periodismo no es para nada una profesión de ‘riesgo’”, expresó.

“En nuestra sociedad, a menudo te perjudican por ser mujer. No puedes llegar lejos porque eres mujer, no puedes mudarte sola porque eres mujer, no puedes trabajar tarde en la noche porque eres mujer, no puedes ser lo suficientemente valiente para hacer periodismo de investigación porque eres mujer, y así siguen apareciendo las excusas”, subrayó.

La periodista, Nadia Sharmeen del canal privado Ekattor TV, fue víctima de una agresión en 2013, cuando cubría una manifestación organizada por Hefazat-e-Islam para Ekushey Television, en Daca.

Sharmeen, quien obtuvo el Premio Internacional para Mujeres con Valor, del Departamento de Estado de Estados Unidos en 2015, dijo a IPS que en este país la población femenina debe hacer frente a muchos desafíos en lo más diversos ámbitos. “Las amenazas y la intimidación forman parte de esta profesión para las mujeres”, observó.

Shameen, originaria de Bagerhat, un alejado distrito del sudoeste de Bangladesh, comentó que su familia la apoya en su profesión de periodista.

Por su parte, Sanchita Sharma, editora de noticias de Boishakhi Television, señaló que el ambiente para las mujeres es mejor que nunca en Bangladesh y que cada vez son más, aunque todavía no es satisfactorio.

Uno de los problemas, precisó Sharma, es que las mujeres siguen inclinándose por ser presentadoras de noticias, más que reporteras o editoras, lo que podría permitirles ascender en su trabajo.

Además de los problemas sociales, las periodistas deben hacer frente a dificultades en sus hogares y en el trabajo. “Es un doble problema para ellas”, subrayó.

Sharma también señaló que en el Club de la Prensa Nacional de Bangladesh, los hombres que dominan el Comité Ejecutivo son renuentes al ingreso de mujeres. “Es muy lamentable que solo hayan 54 mujeres entre los  mil 218 hombres”, observó.

Rashada Akhter Shimul, una de las editoras de noticias de Somoy TV, coincidió y comentó que los periodistas malinterpretan el éxito y las mejoras laborales de sus compañeras inventando historias jugosas.

Los jefes se ponen más estrictos con las reporteras, comentó. “Podrían fácilmente ahorrarnos los turnos nocturnos si no hay una emergencia, pero no lo hacen. Por eso muchas jóvenes prometedoras terminan abandonando la profesión”, indicó.

Toda profesión tiene su dificultad, pero en el periodismo es especialmente desalentador, y en particular para las mujeres. “La situación mejora, pero lentamente”, observó.

Shimul comentó que sus jefes también menoscaban a las periodistas y las ignoran a la hora de cubrir noticias difíciles e importantes, como delitos y la oficina del primer ministro.

Shahiduzzaman, editor de la Red de Noticias, una organización sin fines de lucro y de apoyo a los medios, señaló que el ambiente en Bangladesh para las periodistas todavía está lejos del ideal.

La Red de Noticias fue la primera que en la década de los años 90 ofreció capacitación periodística para las universitarias mediante programas de becas, indicó Shahiduzzaman, representante y asesor de IPS para Asia meridional.

Además, su organización capacitó a casi 300 jóvenes y futuras periodistas con apoyo de Diakonia, Free Press, Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la Fundación Ford, la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo, la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional, el Banco Mundial y el Banco Janata, una institución pública local.

El programa resultó muy positivo 60 por ciento de las participantes trabajando en grandes medios de este país. “Sanchita y Shimul son dos de ellas”, precisó.

Sobre la importancia de la igualdad de género en los medios de Bangladesh, Shahiduzzaman señaló que muy pocas 5 por ciento de mujeres periodistas en medios impresos están en cargos de decisión, lo que es necesario para lograr cambios profundos.

Por último, lamentó que apenas haya periodistas locales trabajando a nivel de distrito, y subrayó que se necesitan programas de capacitación para alentar a más jóvenes recién graduadas a dedicarse al periodismo profesionalmente.

“Estaríamos mucho mejor si consiguiéramos el apoyo de donantes como en otros tiempos”, observó.

*Este artículo fue publicado originalmente por la agencia internacional de noticias IPS.

Wahida Zaman, de United News of Bangladesh. Crédito: Cortesía de Wahida Zaman.
Por: Mahfuzur Rahman*
Cimacnoticias/IPS | Daca.- 

  

Organización en India fomenta igualdad de género


Apoya la independencia de las mujeres mediante pequeños negocios

Pasaron ya 10 años desde que la activista feminista de India, Sampat Pal decidió fundar la organización, Gulabi Gang. Esta iniciativa trajo consigo una auténtica revolución en materia de igualdad de género.

“Nunca entendí por qué las mujeres debíamos ocuparnos de las tareas domésticas, comer después que los hombres y no poder ir a la escuela: por eso decidí fundar la organización”, sostuvo, Sampat.

Su lucha comenzó en Rauli, un pequeño pueblo de Uttar Pradesh, y logró reunir 400 mil integrantes.

La mayoría de las mujeres que forman Gulabi Gang viven en las áreas más rurales de Uttar Pradesh, pero también, hay activistas en otros estados de India.

Todas ellas visten con un sari rosa -vestido tradicional de ese lugar- y el temido lathi o bastón, del que hacen uso siempre que lo consideran necesario.

EDUCACIÓN Y EMPODERAMIENTO DE LAS MUJERES

Entienden la educación como una herramienta fundamental para garantizar la libertad de las mujeres. “Mi familia me negó la oportunidad de ir a la escuela. Luché para que esto cambiara y conseguí ir durante uno o dos años”.

Luego agregó: “Todos los conocimientos de lectura y escritura que tengo, los obtuve por medio de otros niños que pudieron ir a la escuela”, explicó Sampat.

Según datos de la UNESCO la tasa de alfabetización femenina en India es alrededor de 62.73 por ciento, pero las áreas rurales siempre están más castigadas.

El propósito principal de Gulabi Gang, es empoderar a las mujeres. Fomentar el apoyo mutuo y la formación constante, lo cual resulta esencial. “Las casas en las que vivimos también son nuestras y tenemos derecho a sentirnos libres en ellas” sostuvo otra de las activistas.

La organización apoya la independencia de las mujeres mediante pequeños negocios en el sector textil. De esta forma, no dependen económicamente de sus esposos. El dinero que ganan es fruto de su esfuerzo y capacidades.

*Este artículo fue retomado del portal de la revista feminista Tribuna Feminista.

Imagen retomada del portal Tribuna Feminista
Por: Carmen Blanco Grigelmo*
Cimacnoticias | Madrid, Esp.- 

Suspenden becas en posgrados de igualdad de género


Instituto de la Mujer en España retira apoyo económico

La portavoz socialista de Igualdad, Ángeles Álvarez, denunció que el Instituto de la Mujer decidió suspender el apoyo económico que destinaba para los posgrados en igualdad de género.

Esos recursos servían también para realizar actividades con las personas jóvenes y abordar temas de igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, violencia de género, empleo para mujeres emprendedoras y discriminación salarial, conciliación de la vida laboral, personal, familiar, para la educación, salud de las mujeres, y los Planes de Igualdad y buenas prácticas universitarias.

El Grupo Parlamentario Socialista solicitó la comparecencia urgente en el Congreso, de la Directora del Instituto de la Mujer, para que explique “los motivos por los que decidió finalizar el procedimiento de concesión de subvenciones para posgrados de estudios de género y actividades de igualdad en el ámbito universitario”.

Además, los socialistas quieren conocer “si las causas sobrevenidas tienen que ver con la falta de diligencia del Instituto de la Mujer al remitir fuera de plazo al Ministerio de Hacienda la documentación del gasto comprometido” o si se trata de “una decisión política para acabar con el apoyo institucional a los posgrados de estudios de género y las actividades del ámbito universitario relacionadas con la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres”.

También exigió que se lleve a cabo un acuerdo con el Consejo de Ministros, para omitir esta orden de subvenciones, ya que representaría “un golpe de muerte a la formación en materia de igualdad en las universidades españolas”.

El financiamiento de estos estudios y actividades relacionadas con la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres contaba con una dotación de 300 mil euros (aproximadamente 6 millones de pesos) en el vigente presupuesto de gastos del Instituto de la Mujer del año 2016 y debían ejecutarse en 2017.
Los socialistas pidieron una excepción en la aplicación de La Orden de Hacienda para remediar esta situación, sugirieron que “la ministra de Igualdad lleve al Consejo de Ministros un acuerdo para que se autorice salvar el apoyo económico”.

La portavoz socialista de Igualdad, Ángeles Álvarez, aseguró que esa excepción “es viable” y recordó que “el Consejo de Ministros autorizó exceptuar la aplicación de la Orden, en otras ocasiones para determinadas entidades y pudieran otorgar los presupuestos comprometidos como por ejemplo a la adjudicación del Premio Nacional de Sociología y Ciencia Política 2016”.

Así como la realización de varios contratos relativos al Museo Nacional del Prado, acciones de información y comunicación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, para la contratación de encuestas preelectorales en el País Vasco y Galicia, para el traslado de personas extranjeras a centros de repatriaciones, para la adjudicación del contrato del servicio de transporte aéreo, regular en la ruta Menorca-Madrid o para contratos de suministro y gestión de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, entre otros.

La diputada socialista denunció que de “no permitir esa excepción pondría en manifiesto que nos hallamos ante una decisión política para acabar con la formación en materia de igualdad en las Universidades españolas”.

Álvarez consideró “doblemente deshonesta” la decisión del Instituto de la Mujer, ya que esta subvención permitía ser cofinanciada por el Fondo Social Europeo, en un 50 por ciento para las regiones de Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, La Rioja, Madrid, Navarra, País Vasco y Valencia, y un 80 por ciento para el resto de regiones, en el ámbito del Programa Operativo de Inclusión Social y de la Economía Social (POISES), del período 2014-2020.

*Este artículo fue retomado del portal de la revista digital Tribuna Feminista

Por: la Redacción*
Cimacnoticias | Madrid, Esp.- 

Ganaderas progresan en sector agropecuario de España


A pesar de que el negocio es inestable logran permanecer en la industria

Rural Muller, es la marca de leche producida por mujeres. No nace como resultado de un proceso de empoderamiento, sino que ellas llevan años trabajando las tierras gallegas, ordeñando vacas y mimando el campo.

Rural Muller es fruto de una intensa crisis que azotó a un sector, que era sólo para hombres. “Cuando un sector es precario, son las mujeres quienes se quedan con él”, aseguró la presidenta de la Federación de Asociación de Mulleres Rurais de Galicia (Fademur), Rosa Arcos y principal impulsora del proyecto.

Durante una entrevista con AmecoPress, la creadora de la marca Fademur vende de momento solo leche fresca en establecimientos de Lugo pero mantiene negociaciones con la industria y las distribuidoras. Luego pasan a la siguiente etapa que es envasar en tetra brik y llegar a los supermercados, defendiendo un producto hecho solo por ganaderas y a precios justos para reivindicar su trabajo.

Con la precarización del empleo de las pequeñas explotaciones agrarias, las mujeres se quedaron al frente de la mitad de las 8 mil 500 explotaciones que perviven en Galicia.

A pesar del acuerdo lácteo firmado en Madrid hace un año y medio, las declaraciones que contenía no se cumplieron y la caída de precios hizo desaparecer a más de 2 tercios de las explotaciones y dejaron a las mujeres al frente y han logrado sobrevivir, mientras que los hombres salieron de casa para buscar un empleo. A esto se  ha unido también la ausencia de relevo generacional, por la falta de futuro económico y por el declive demográfico.

“Hemos querido convertir esta situación en una oportunidad para el progreso de las ganaderas y de sus vecinos”, explicó Rosa Arcos.

Luego agregó “ellas se quedaron dirigiendo las explotaciones más pequeñas y vinculadas al pastoreo, a una producción pegada al territorio y ecológica”.

Se trata de vender un relato que implica a quien más cuide el campo y ordeña las vacas, esas ganaderas que llevan años cuidando del proceso, sean las que se beneficien de la venta del producto.

“Queremos dar valor al sello ambiental y social de este producto, que convierte a las mujeres en motores de la economía de las aldeas y garantiza que nadie domine su producción”.

De momento van logrando la complicidad de la gente, los medios y las instituciones. La Diputación Provincial de Lugo las está apoyando. Así, esta cooperativa demuestra que se puede producir leche de calidad a un precio digno.

Rosa Arcos recuerda que uno de los requisitos para formar parte del proyecto es que la explotación esté en manos de las mujeres, al menos 50 por ciento. No olvidemos que ellas siguen ausentes de los órganos de decisión de las cooperativas y asociaciones agrarias. “Por ejemplo, la asociación gallega de Cooperativas Agrarias no tiene ninguna mujer en su consejo rector”, compartió la presidenta de Fademur Galicia.

Imagen retomada del portal AmecoPress
Por: Gloria López
Cimacnoticias/AmecoPress | Madrid, Esp.-