11/22/2015

El alma de los yihadistas es el petróleo: ¡novena potencia de la OPEP!


Bajo la Lupa
Alfredo Jalife-Rahme

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Los hidrocarburos son parte fundamental de la economía terrorista. La imagen corresponde al operativo realizado el miércoles pasado Saint-Denis, FranciaFoto Ap

La reciente tragedia de los rehenes en Malí, que impacta sus siete fronteras (muchas ex colonias de Francia) desestabiliza el Sahel y Noráfrica (http://goo.gl/ScBYTS) –que abastece de hidrocarburos el sur de Europa–, al unísono de los multiatentados en París/Saint-Denis, concreta el “escenario Michael Maloof (http://goo.gl/YGeVZj)” advertido hace casi tres años (http://goo.gl/zjaa8d).

El estadunidense-libanés Michael Maloof fue experto del Pentágono con el ex secretario Donald Rumsfeld, quien forjó con Dick Cheney las guerras fallidas de Afganistán e Irak.

El escenario Michel Maloof trasluce los principales hilos conductores en juego: el control de los hidrocarburos con sus oleo/gasoductos y el redireccionamiento de la agenda global,  concomitante a la inducción geopolítica en la fase de alta tensión estratégica de Estados Unidos contra la falmante asociación de Rusia y China.

Fueron tan brutales las dos confesiones, tanto de la DIA, departamento de espionaje militar foráneo del Pentágono, en su histórico documento de 2012, exhumado el 19 de mayo pasado “Occidente (sic) facilitará el ascenso del Estado Islámico (EI) para aislar al régimen  sirio (http://goo.gl/ChqqLf)”, como del teniente general Michael Flynn, anterior director de la DlA –el ascenso del EI fue una “decisión deliberada (http://goo.gl/2kk8Kn)”– que los mendaces y/o desinformativos multimedia occidentales no creyeron o ocultaron por recomendación o presión.

¿Publicita el Pentágono sus aviesos planes como instrumento disuasivo con el fin de someter a sus aliados reticentes y/o carcomer a fuego lento a sus rivales geoestratégicos pletóricos de poblaciones islámicas en sus entrañas?

Sorprende la extrema dureza del boicot y sanciones de Occidente contra Irán –que le asfixiaron antes de las creativas negociaciones del P5+1–, en comparación a la flagrante laxitud y/o permisividad que goza el EI en su irredentismo que no pudo detener la coalición de 62 países –incluido el México neoliberal itamita– que encabeza Estados Unidos desde hace un año coreográfico y en cuya fase se expandió la tinta negra de la entelequia yihadista y sus múltiples franquicias en Eurasia y África que ahora azotan a Francia y Bélgica cuando ya operaban en los Balcanes, donde fueron detectados un año después al 11/9 (http://goo.gl/TnzR4u) y (http://goo.gl/BLroh6).

Ya expuse que el EI debía ser combatido en cuatro rubros seminales que alimentan al Minotauro yihadista global (http://goo.gl/zjaa8d): 

1. Venta de armas de Occidente; 
2. venta de su petróleo a Occidente; 
3. financiamiento y blanqueo; y 
4. telecomunicaciones y redes sociales encriptadas.

Ahora abordaré el rubro transcendental de los hidrocarburos y dejo pendientes los otros tres.

En forma insólita, el EI produce un poco menos petróleo que México –2.31 millones de barriles al día (MBD)– y Venezuela (2.37 MBD), y se encontraría entre los nueve productores más grandes de la OPEP cuando su operación de venta de crudo es similar al de una compañía estatal, según Víctor Blanco Moro, de El Economista/España (http://goo.gl/9P591F).

Blanco Moro exhuma que una de las principales vías de financiación del EI consiste en la producción y venta de oro negro y estaría produciendo entre 1.5 y 2 MBD que le situaría en el noveno (¡supersic!) puesto de producción de petróleo de la OPEP y superaría la producción conjunta de Qatar, Ecuador y Libia (http://goo.gl/ApTnxf)”.

Es obvio que el EI no pertenece a la OPEP, ni sería admitida en su seno, pero la ingeniosa clasificación virtual de Blanco Moro ilustra su envergadura en la geopolítica de los hidrocarburos.

Según CBS, citado por Blanco Moro, EI capturó el último yacimiento petrolífero en manos del gobierno sirio: Yezl, al noroeste de Palmira y próximo a una región que contiene los principales campos de extracción de gas del país”.

Blanco Moro comenta que Los mercaderes (traders) aparcan sus camiones en largas colas, a la espera de llenar sus tanques, y compran el crudo en torno a 25 dólares y 30 dólares, para después venderlo a refinerías o intermediarios a precio de mercado cuyos informantes sospechan que entre los compradores de petróleo a la organización terrorista pueden encontrarse algunas multinacionales estadunidenses (¡supersic!) que operan en la región.

Según Financial Times (FT), el EI mimetiza la conducta de las petroleras estatales) cuando los yihadistas saben que el crudo es la carta triunfadora (¡supersic!) ya que en el territorio que controlan, con 10 millones de habitantes secuestrados, “todo el mundo necesita diésel: para el agua, agricultura, hospitales, oficinas y si cortan el diésel no habrá más vida en esa región (http://goo.gl/HdEVg6)”.

La vigilancia de los pozos petroleros está controlada por Amniyat, la policía secreta del EI y su principal yacimiento petrolero es Al-Omar (en Deir al-Zor).

FT aduce que el petróleo es el oro negro que financia la bandera negra cuando alimenta su maquinaria de guerra, provee electricidad y otorga a los fanáticos yihadistas una influencia crucial frente sus vecinos.

FT sustenta que el petróleo es el arma estratégica (¡supersic!) en juego para la supervivencia de la insurgencia y para financiar la ambición de crear un Califato –al unísono de sus operaciones militares y de seguridad y sus sofisticados multimedia– y está controlado centralmente por su liderazgo que se encuentra organizado en su abordaje al oro negro.

¿Llegará el EI a privatizar el petróleo y gas expoliados para beneficiar a las trasnacionales anglosajonas?

¿Cómo andarán los derivados especulativos de los petrodólares que manejan los megabancos de Wall Street (http://goo.gl/PcbVme)?

Mike Harris, editor del feroz portal estadunidense Veterans Today, indicia a las trasnacionales anglosajonas ExxonMobil y BP entre los compradores del petróleo ilegal yihadista y fustiga que “Estados Unidos tiene una política exterior de tipo bipolar (Nota: variedad de depresión mental) o esquizofrénica, donde en forma oficial condenan el terrorismo pero en forma no oficial apoyan el terrorismo (http://goo.gl/TLnKYg)”. ¡Los alcances petroleros de la industria del terrorismo yihadista global!

Ninguna sorpresa y ningún secreto: la guerra del EI tanto en Irak como en Siria es también una guerra por la posesión de sus hidrocarburos y de la travesía de cuatro proyectos de gasoductos/oleoductos a la costa del mar Mediterráneo con destino al pudiente mercado europeo: 

1. Los gasoductos/oleoductos de la región kurda-sunnita-no árabe de Kirkuk (¿a Israel?); 
2. El oleoducto/gasoducto chiíta desde Irán/Irak (en su región chiíta) conectado a Siria (la región alawita); 
3. El gasoducto sunnita de Qatar a Turquía; y 
4. El oleoducto sunnita de Arabia Saudita a Jordania y a las regiones sunnitas de Irak y Siria.

Los hidrocarburos constituyen el alma del yihadismo: si el combustible inflama su terrorismo global, la ausencia de diésel puede ocasionar su deceso.

El petróleo constituye la cuarta parte de los ingresos del EI: constituye su fortaleza, pero al mismo tiempo representa su alta vulnerabilidad derivada de su ilegalidad jurídica internacional.

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Se repartirán los partidos 4.03 mil millones de pesos en 2016


La mayor parte para el PRI, con 1,061 millones
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Se desploman 28 por ciento los recursos para el PRD

Financiamiento a Morena en 2016 crecerá más que el de otros partidos

 
Periódico La Jornada

Los ocho partidos políticos con registro se repartirán el próximo año 4 mil 31 millones de pesos de financiamiento público, y aunque el PRI obtiene la cifra más alta –mil 61 millones–, Morena se perfila como el de mayor crecimiento, con 416.5 millones, es decir, 327 por ciento más que en 2015.
El PRD sufre el mayor desplome, al recibir 494 millones de pesos, 195 millones menos que este año, lo que equivale a una caída de 28 por ciento. Aunque el Partido Verde Ecologista de México cometió numerosas irregularidades en las pasadas elecciones, gana 24 millones.
El anteproyecto de acuerdo del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) por el que se establecen las cifras del financiamiento público, será votado y en su caso aprobado en la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos el próximo lunes y pasará después para ser discutido en el Consejo General.
Los grandes, con menos dinero
Dicho documento, del cual tiene copia este diario, plantea disminuciones para los tres partidos grandes en relación con los recursos asignados para gastos ordinarios, de actividades específicas y de las franquicias postales y telegráfica de 2015. O sea, en este cálculo no se incluyeron los fondos para gastos de campaña, que en 2016 no se repartirán por no haber elecciones federales.
La bolsa de 2016 asciende a 4 mil 31 millones de pesos, de los cuales 3 mil 838.5 millones son para el sostenimiento de actividades ordinarias, 115.1 millones para actividades específicas, 76.7 millones para la franquicia postal y 693 mil 497 pesos para la franquicia telegráfica.
En 2015 el monto total repartido fue de 5 mil 356 millones de pesos, aunque para la elaboración de esta nota informativa se descontaron mil 172.8 millones de pesos destinados a gastos para campañas electorales.
Como reflejo de las votaciones obtenidas en las elecciones de junio pasado, el PRI recibirá mil 61 millones, o sea, 7.8 millones menos que este año, una reducción de 0.74 por ciento.
Mientras, el PAN obtendría 807 millones de pesos, es decir, 93.2 millones menos que este año (una caída de 10.36 por ciento).
El Partido Nueva Alianza pasa de tener 290 millones de pesos a 272 millones, por lo que pierde 18 millones, 6.3 por ciento.
Del grupo de cuatro partidos políticos que salen ganando, el principal es Morena, que este año tuvo apenas 97.4 millones de pesos (sin considerar los gastos de campaña).
Le sigue Encuentro Social, que recibiría 260 millones de pesos, 163 millones más que este año; crece 167 por ciento.
Otra fuerza política que ganó más votos y bonos económicos es Movimiento Ciudadano, que pasa de tener 288 millones de pesos en 2015 a 346 millones en 2016, o sea 58 millones más.
El Partido Verde, lejos de perder recursos, recibirá 372 millones, o sea, 7 por ciento más.
De este reparto quedaron fuera el Partido del Trabajo y el Humanista, los cuales perdieron registros como fuerzas políticas nacionales por no obtener 3 por ciento de la votación requerida en los pasados comicios federales.

Exigencia de resoluciones judiciales de fondo



Miguel Concha
Pareciera que hoy México se coloca en el centro de la atención internacional en la discusión sobre el tema de los organismos genéticamente modificados (OGM). Han pasado ya algunos años desde que la lucha de las organizaciones sociales y las comunidades indígenas y campesinas abrió paso para evidenciar los intentos de empresas trasnacionales, coludidas con el Estado, para introducir de manera masiva y sembrar OGM en nuestros territorios.

Sin duda la resistencia de las comunidades para mantener sus métodos agroecológicos, su arraigo e identidad con el maíz y otros cultivos y actividades relacionadas con prácticas que por siglos les han permitido una subsistencia digna, han hecho que se sostengan en gran parte las exigencias por el respeto a sus derechos. Asimismo, y sabiendo que México es centro de origen del maíz, y los riesgos que acarrea la siembra de OGM y los posibles daños a la salud humana, ciudadanos mexicanos en su papel de consumidores, junto con científicos, defensores de derechos humanos, ambientalistas y miembros de comunidades indígenas y campesinas, emprendieron acciones ante tribunales nacionales, dirigidas a hacer justiciables derechos humanos que potencialmente serían violados, o ya les han sido conculcados.

Me refiero a la acción colectiva contra el maíz transgénico, en cuyo caso el segundo tribunal unitario en materias civil y administrativa del primer circuito recientemente determinó confirmar la suspensión provisional que impide tramitar y otorgar permisos de siembra o liberación al ambiente de maíz transgénico en todo el país. Me refiero también a los amparos que comunidades de apicultores mayas interpusieron, y que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió el pasado 4 de noviembre en su segunda sala, la cual definió la necesidad de garantizar el derecho humano a la consulta previa, libre e informada en relación con los permisos otorgados a Monsanto para la siembra de soya transgénica por la Sagarpa.

En ambos casos, y de primera mano, hemos podido constatar los obstáculos que incluso instituciones de gobierno han puesto a la justiciabilidad de estos derechos, ya no digamos las empresas trasnacionales que, dicho sea de paso, se han encargado de difamar a quienes formamos parte de alguno de estos juicios como quejosos, y de malinformar a la ciudadanía sobre las supuestas bondades de los OGM. Respecto del tema de la soya transgénica, la SCJN dio un paso importantísimo en la garantía de los derechos a los pueblos indígenas. Sin duda, los pueblos ganan, pues se ha sentado un precedente para que con este mismo criterio se obligue a las instituciones involucradas en conflictos ambientales a respetar y proteger los derechos reconocidos, por ejemplo, en el Convenido 169 de la OIT.

Sin embargo, la Corte se abstuvo de ir al fondo del asunto en cuanto al principio precautorio, el derecho al medio ambiente y el tema de la inocuidad de los OGM. Rehuyó debatir sobre el uso y comercialización de estos organismos, los riesgos que implica su liberación al ambiente de forma masiva, y las implicaciones que tiene su contacto con otros cultivos o actividades productivas, como la apicultura. Sin que se demerite lo logrado en el caso de los apilcultores, lo cierto es que requerimos debatir cuanto antes sobre la factibilidad o no de los OGM, echando mano de argumentos científicos como los que ha dado al por mayor la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS), que ha sostenido la inviabilidad del uso de OGM. 

Para el caso de la acción colectiva contra el maíz transgénico, por fortuna se ha confirmado la medida cautelar de manera provisional. Lo deseable es que sea definitiva, para pasar al juicio e ir al fondo del asunto.

Así se abriría nuevamente la posibilidad de debatir seria y decididamente sobre los transgénicos. Para la colectividad contra el maíz transgénico, la demanda implica la posibilidad de avanzar en la justiciabilidad de derechos humanos relacionados con el patrimonio biocultural del país, y si el Poder Judicial sentencia en favor de ella, entonces el beneficio será para todas las personas que producimos o consumimos maíz nativo en México; es decir, la gran mayoría de los mexicanos. De estas dos experiencias se desprenden tres reflexiones:

1) La justiciabilidad de derechos relacionados con derechos colectivos, económicos, sociales y ambientales implica un reto para las instituciones judiciales. Quienes imparten justicia están obligados a cambiar el paradigma de derechos ceñido al campo de los derechos civiles y políticos, para ahora hacer efectivos los pricipios de integralidad e interdependencia, cuya importancia radica en evitar jerarquizar unos sobre otros, y ampliar el marco de su protección, incluyendo en esto el procesamiento de estos casos no de manera individualizada, sino en grupo. Y en el caso del maíz, de todas las personas que lo consumen o producen, y que habitan o transitan por México. 

2) México requiere debatir a fondo sobre los transgénicos. La visibilidad nacional e internacional que han cobrado los dos casos que menciono no radica únicamente en lo que resuelvan instancias judiciales, sino también en la posibilidad de una postura del Estado en relación con el uso y comercialización de OGM. 

3) Aunque las estrategías jurídicas han sido hasta ahora efectivas, cosa que contribuye a la exigibilidad de derechos, también es cierto que la defensa de nuestros bienes comunes naturales halla su epicentro en el fortalecimiento y solidaridad con y entre las comunidades, quienes en sus milpas, en sus territorios, cosechan y producen alimentos que nos garantizan una alimentación digna, sana y de calidad, como la miel y el maíz nativo.

La campaña de Nuño y los silencios de Beltrones



Aurelio Nuño, titular de la SEP. Foto: Octavio Gómez


Aurelio Nuño, titular de la SEP. 
Foto: Octavio Gómez


MÉXICO, DF (apro).- El presidente nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones, condena que líderes de otros partidos aparezcan en los promocionales de radio y televisión. ¿Quiénes otros tendrían que hacerlo? El jerarca responde: Cualquiera que no fuera líder político principal y posible precandidato a la presidencia de la República. Y agrega: Salir en la tele es un fraude a la ley porque ésta no se hizo para adelantar campañas electorales.

Es difícil encontrar en otro país afirmaciones como éstas. Los principales voceros de los partidos suelen ser sus líderes sin que tal cosa pueda ser reprimida. En las llamadas democracias avanzadas el jefe de Estado o presidente del gobierno es el líder de su partido y busca la reelección. Mas si los dirigentes no hablaran se entendería que nada tienen que decir y estaríamos en el mejor mundo posible, uno con políticos mudos. Sin embargo, la ley no se hizo para prohibir que los líderes aparezcan en la pantalla sino justamente para permitir que digan su discurso sin depender para ello de las empresas de televisión y radio.
Por otro lado, el país sufre una campaña de publicidad de Aurelio Nuño en radio, televisión y prensa que al parecer jamás acabará porque empezó justo el día en que Peña Nieto lo nombró secretario de Educación Pública y en ese cargo seguirá. Pero Nuño no es líder de un partido, al menos no lo es de manera formal, sino un servidor público que tiene prohibido por la Constitución realizar propaganda oficial personalizada. No obstante, él lo hace todos los días, como también lo hacen algunos gobernadores (Eruviel Ávila en primer lugar), sin que haya sido posible hasta ahora detener las cotidianas violaciones de la Carta Magna, no obstante los esfuerzos que se han llevado a cabo en sedes administrativas y jurisdiccionales.
El tiempo de los partidos en radio y televisión se ha concedido para que éstos digan lo que quieran por parte de quienes quieran, en especial para que critiquen al gobierno o, siendo partido en el poder, lo apoyen. No puede haber ninguna limitación a un derecho que deviene de la libertad de difusión y de la naturaleza de entidades de interés público que poseen los partidos políticos en México. Esto quiere decir que el Estado debe proteger –no sólo permitir– que los partidos hagan propaganda sin depender de los dueños de los medios ni del dinero de los ricos.
Los promocionales políticos y electorales donados o comprados están prohibidos con el propósito de impedir que los medios inunden el espectro radioeléctrico con su propagada y que los partidos se vendan aún más para así poder pagar las tarifas. Sin embargo, ahora Beltrones, al contrario de lo que él mismo apoyó en el Senado cuando estaba en la oposición, quiere que los partidos puedan adquirir tiempo en radio y televisión al precio que los concesionarios les impongan.
El escaso debate en los medios electrónicos se lleva a cabo a través de los mensajes de los partidos. Pero para que un político se vea realmente en la Tv se requiere que los noticiarios cubran a diario sus actividades. Eso lo logran quienes pagan de manera subrepticia por cuenta del erario, naturalmente. Así se hacen las campañas publicitarias. Así lo hizo Peña Nieto cuando era gobernador del Estado de México. No les ha importado nunca que la Constitución lo prohíba porque su texto es algo referencial. Si Aurelio Nuño puede aparecer a diario en todos los informativos de la radio y la televisión, ¿qué aflige a Beltrones? Peña Nieto ya tiene precandidato y éste es el personaje político más visto y escuchado de la temporada. El problema de Nuño es que se le ha ido acabando el discurso regañón con el cual sostiene que la reforma avanza y nadie la podrá impedir, como si la evaluación de los profesores pudiera ser un objetivo en sí mismo.
El PRI se muestra muy preocupado por el simple uso de los tiempos políticos en la televisión a través de inocuos promocionales de 20 segundos. La reforma que debería hacerse es que los partidos contaran con programas de varios minutos en los que expusieran algunas ideas, si llegaran a tenerlas, de tal manera que el público pudiera tener información sobre lo que cada cual propone. Además, se requeriría lo que casi está prohibido en México: el debate político directo y presencial de los líderes de los partidos en las cadenas nacionales de televisión. Ante estas propuestas, Beltrones calla. Es normal.

Gobierno de Peña Nieto, blanco del “despiadado desprecio” de los mexicanos: “The Economist”

Gobierno de Peña Nieto, el blanco del despiadado desprecio de los mexicanos: "The Economist"

La continua falta de seguridad y la prevalencia de la corrupción son los dos grandes problemas que los ciudadanos asocian con la administración del priista, publicó el medio británico.

(Foto: The Economist).

Después de un año y medio de gobierno, todo empezó a ir mal para el presidente Enrique Peña Nieto: la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la ‘casa blanca’ y la fuga de Joaquín “el Chapo” Guzmán, convirtieron a su administración en “el blanco del despiadado desprecio” de la opinión pública, publicó The Economist
En un texto llamado “El silencio de Los Pinos” critica las fallas de Peña Nieto en materias como seguridad y rendición de cuentas, pero señala que su más grave error es político: “ En los días en que el PRI gobernaba a México como partido único, los presidentes eran despiadados en sacar a los subordinados que fallaban. Peña no: los ministros de Finanzas, Transporte y de Gobernación conservaron sus trabajos, a pesar de los conflictos de interés y la fuga de Guzmán“.
“El Presidente parece colocar la lealtad personal por encima de la rendición de cuentas”, apunta el medio, que hace un recuento de la administración de Peña Nieto y concluye que los dos grandes problemas que los mexicanos asocian con su gobierno son la “continua falta de seguridad y la prevalencia de la corrupción”.
A continuación la traducción íntegra del texto:
En los primeros 18 meses después de que se convirtió en presidente de México, en diciembre de 2012, Enrique Peña Nieto disfrutó de extraordinario éxito. A través de hábiles maniobras políticas promulgó una serie de reformas estructurales para la lenta economía de su país, que habían eludido sus tres predecesores, incluyendo una histórica enmienda constitucional que le dio un vuelco a la prohibición para la inversión privada en energía que data de los años 30. Pero después todo empezó a ir mal.
Primero una reforma fiscal de mano dura alejó a los inversionistas privados. El asesinato de 43 estudiantes en septiembre de 2014 por narcotraficantes en complicidad con autoridades locales en el sureño estado de Guerrero puso en “shock” al país. La revelación de que la esposa del presidente y su ministro de Finanzas adquirieron lujosas casas con ayuda de Grupo Higa, una compañía constructora que había obtenido contratos gubernamentales, apunta a conflictos de interés en la cima (pese a que todos negaron haber roto la ley). El ministro de Transporte después canceló el contrato que había asignado a un consorcio que incluía a Grupo Higa, para construir un tren rápido de 3 mil millones de dólares.
En julio el escape de la prisión de Joaquín “El Chapo” Guzmán, el narcotraficante más famoso de México, añadió humillación y vergüenza. Todo esto ha minado el apoyo público para Peña Nieto. En un país que es tradicionalmente deferente hacia los presidentes, su aprobación se desplomó hasta 34% con la fuga de Guzmán. El gobierno es el blanco del desprecio despiadado entre la opinión pública de la Ciudad de México. Muchos mexicanos apuntan dos grandes problemas que asocian con la administración de Peña Nieto -la continua falta de seguridad y la prevalencia de la corrupción.
Los funcionarios parecen a la vez perplejos y resentidos acerca de la falta de crédito que el gobierno obtiene por sus logros. Después de todo, mientras la economía de México no es estelar continúa creciendo, lo que es más de lo que se puede decir de otros en Amérlica Latina. Las reformas están empezando a dar resultados que la gente puede apreciar, como una aguda disminución en los costos de la telefonía móvil. El Congreso ha aprobado una reforma constitucional para aprobar el llamado Sistema Nacional Anticorrupción. Muchas cosa, desde la reforma educativa a la industria automotriz van bien en México.
Incluso en seguridad, el cuadro completo es más variado que los encabezados. La tasa de homicidios cayó desde 2012 hasta marzo de este año, pese a que está subiendo de nuevo. Varios estados del norte en los que la mafia causó estragos están ahora más calmados. En el central estado de Michoacán, el gobierno federal ha quitado los colmillos a una pandilla d la droga particularmente viciosa y a los vigilantes locales. Un nuevo programa de policía comunitaria en las más peligrosas vecindades con una población total de 2.5 millones de habitantes tiene resultados medibles, dice un funcionario de seguridad.
Pero las fallas del gobierno son más visibles. Estas incluyen Guerrero, que se ha convertido en una de las mayores fuentes de heroína en el mundo. Partes del estado están “totalmente penetradas por el crimen organizado”, admite el funcionario. Para sus críticos, Peña ha fallado en dar prioridad a la seguridad y al estado de derecho, en parte porque muchos políticos locales de su partido, el Revolucionario Institucional, se benefician del “status quo”. Esto se aplica aun más a la corrupción.
El Congreso está por aprobar en mayo las leyes requeridas para implementar el nuevo sistema anticorrupción. Si hay una probabilidad del 50% de que esas leyes tengan dientes es porque la sociedad mexicana y la academia se están haciendo más conscientes del costo de la corrupción, dice Mauricio Merino del CIDE.
La falla más sorprendente de Peña es política. Paradójicamente el presidente piloteó ambiciosas reformas se ha probado incapaz de reaccionar. “Ellos no saben responder a la opinión pública”, dice Héctor Aguilar Camín, un historiador, sobre la pequeña camarilla de ayudantes de Peña. El llama al problema “el silencio de Los Pinos”. En los días en que el PRI gobernaba a México como el partido único, los presidentes eran despiadados in sacar a los subordinados que fallaban. Peña no: los ministros de Finanzas, Transporte y de Gobernación conservaron sus trabajos, a pesar de los conflictos de interés y la fuga de Guzmán.
El Presidente parece colocar la lealtad personal por encima de la rendición de cuentas.
En los más estrechos términos políticos su juicio puede ser correcto. Pese a todos los escándalos, el PRI y sus aliados mantuvieron la mayoría en el Congreso en la elección intermedia de junio. Peña Nieto podría ser capaz de conseguir que su sucesor fuera electo en 2018, solamente conservando el voto duro de la alianza, de cerca del 36%. Eso es porque la oposición está fragmentada y la Constitución no contempla una segunda vuelta. El problema es que esta fórmula intensificará la desilución de los mexicanos con su todavía joven democracia.

Mar de Historias: Una más


Cristina Pacheco
¿Me invitas un café?
Enseguida reconocí la inconfundible voz de Julia. Al cabo de un año de no tener noticias suyas me alegró escucharla. Iba a decírselo cuando ella repitió la pregunta. Desde luego acepté invitarla. Julia estuvo de acuerdo en que nos encontráramos el sábado en Trevor’s. Acostumbrábamos vernos allí al salir de nuestros trabajos, cuando ella era secretaria en un despacho de abogados en la calle de Palma y yo auxiliar en un taller odontológico de Filomeno Mata.
El taller está en un segundo piso. Como es interior nunca le da el sol. Todo el tiempo se trabaja con luz artificial. Eso me afectó los ojos y aparte me cansaba mucho. El día en que vi la posibilidad de cambiarme a una imprenta religiosa de Cruces, no lo pensé dos veces. Allí sigo. No gano más que antes pero ahorro en pasajes; además, hablo con mucha gente y, como soy empleada de mostrador, tan siquiera veo la calle. Lo único malo de mi cambio fue que Julia y yo rara vez podíamos encontrarnos en el café: Cruces está muy lejos de Palma y con el trafical, todavía más.
Suspendimos de plano nuestras reuniones en el Trevor’s cuando uno de los licenciados del despacho recomendó a Julia como secretaria en una notaría de la Narvarte. Vi a mi amiga feliz cuando me dio la noticia. Después de entrevistarla, su jefe le puso tres requisitos para darle el puesto: honradez, horario flexible y muy buena presentación. Julia no podía creer que fueran a pagarle por asistir al trabajo maquillada, bien vestida y con zapatos de tacón.
Para mayor dicha, la oficina era preciosa y quedaba muy cerca de un restaurante italiano donde Julia podría comer. Aunque el sueldo que iban a darle superaba en muy poco al anterior, su jefe mencionó la posibilidad de un buen aumento en poco tiempo. Esto iba a permitirle a mi amiga ayudar a Octavio con los gastos de la casa y luego, tal vez, comprarse en abonos un cochecito de segunda mano.

II
En ninguno de los dos sentidos acerté. Todo fue completamente inesperado, empezando por el aspecto de mi Julia. De tan cambiada, me costó trabajo reconocerla cuando llegó al Trevor’s. Se notaba algo subida de peso, iba sin maquillaje, con el cabello restirado, chamarra, pants, tenis y mochila en lugar de bolsa.
Me esforcé para mostrarme indiferente a esos detalles. Por su sonrisa me di cuenta de que Julia había notado mi asombro pero en vez de darme explicaciones preguntó por mi madre, el trabajo en la imprenta y los galanes. Cuando supo que mi único pretendiente es el muchacho que nos lleva la comida a la imprenta Julia me hizo bromitas pesadas. Luego se acodó en la mesa y, sin quitarme los ojos de encima, dijo:
–¿Qué te parece mi nuevo look? Dime la verdad.
Le respondí que muy bien, pero quería saber qué opinaba su jefe de que ella hubiera cambiado los vestidos por pants y los zapatos de tacón por tenis.
–Nada, entre otras cosas porque dejé la notaría.
–¿Cómo? Cada vez que hablábamos por teléfono me decías que estabas contentísima. ¿Qué pasó?
–Me di cuenta de que en ropa y maquillaje se me iba casi todo mi sueldo. En vez de ayudar a Octavio con los gastos de la casa acabé pidiéndole dinero para las mensualidades de la tarjeta o el salón de belleza. Íbamos al desastre. Necesitaba ganar un poco más. Varias veces le recordé a mi jefe su promesa de aumentarme el sueldo. Primero me dio largas, luego de plano me lo
negó y renuncié. Octavio estuvo de acuerdo, pero ya no tanto cuando le dije cuál sería mi nuevo trabajo.
–¿En dónde estás?
–En varias partes: soy empleada doméstica.
Julia esperaba mi reacción ante la noticia y me sonrió para tranquilizarme: –No creas que me siento miserable ni inferior a nadie. Lo que hago es útil.
–Ya lo creo. Sé lo mucho que vale la ayuda de una trabajadora doméstica mientras uno va a la chamba. Te pongo mi caso: si no fuera por Jovita, no sé quién cuidaría a mi mamá durante las horas que estoy en la imprenta. ¿Tu familia sabe..?
–Tuve que decírselo. Mi madre no me hace recriminaciones directas, pero me pregunta dónde tiene Octavio la cabeza. Mi papá está furioso. Aunque le di mis razones, no acepta que haya dejado la notaría para meterme de sirvienta. Se avergüenza de mí, dice que, como los cangrejos, voy para atrás. A lo mejor tiene razón, pero no soy la única: mi hermano Eduardo casi terminó arquitectura y anda de albañil en Oregon; mi primo Néstor es médico pero vende en los tianguis. Entonces ¿por qué sólo a mí me critica? Un día dejará de hacerlo y si no ¡ni modo! Lo bueno es que estoy contenta.
–¿Te llevas bien con tus patronas?
–Ni las veo. Salen cuando llego y vuelven después de que me voy. Tengo las casas para mí el día completo, las disfruto más que sus dueñas. ¡Pobres!
–¿Siquiera te pagan bien?
–No mucho, pero voy saliendo porque trabajo en cuatro casas. Están en mi colonia, por eso ahorro en transportes, ya no necesito comer en la calle ni invertir dinerales en mi apariencia. Así como me ves me presento en la chamba. Estoy cómoda y no me da vergüenza subirme al Metro o a la combi. Antes sufría por llevar un traje bonito o zapatos de tacón mientras los demás pasajeros iban muy pobremente vestidos; algunos, aunque estuviera haciendo mucho frío, andaban sin suéter ni nada con qué taparse. Ahora, como le digo a Octavio, nadie se fija en mí. Soy una más.

Guerra contra el narco, “inútil y absurda”; ahora se produce más droga: Reveles en CNN

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"El enredo es tal en la investigación (de Ayotzinapa), que como que alguien la dirigió desde el principio para llenarla, hacerle una maraña, que no pudiera ser desenredada", dijo el periodista.


Con el libro Échale la culpa a la heroína. De Iguala a Chicago, “trato de demostrar cómo a pesar de haber declarado una guerra al narcotráfico -oficialmente Felipe Calderón, pero desde Vicente Fox está declarada, y que se continúa de la misma manera (en el gobierno actual), en un esquema punitivo, en la misma lógica-, estamos produciendo hoy más droga que antes que se declarara la guerra”, señaló el periodista José Reveles en entrevista para Aristegui CNN.
“Es una guerra inútil, absurda. Estamos produciendo más del doble de mariguana que antes de que Felipe Calderón hubiera declarado esta guerra y estamos produciendo quizá cuatro o cinco veces más de heroína, una barbaridad”, detalló.
Explicó que “estamos hablando no sólo de la extensión de superficie que pasó, en cosa de cinco años, de cinco mil a doce mil hectáreas, oficialmente. Yo esas reconocidas, no las reconozco, me parece que hay más porque, lo demuestro en el libro, como cada año se destruyen más de doce mil, desde Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto”. 
Los tres presidentes dicen haber destruido -abundó-, cultivos de amapola… siempre las cifras son superiores a doce mil, hay una de 19 mil 500, refirió.
“¿De qué estamos hablando?, de un crecimiento exponencial, está perfeccionada la tecnología para producir la goma de opio y la heroína, de tal manera que en menos hectáreas se puede producir una tonelada de heroína”, precisó.
Ahora se pueden producir hasta 250 toneladas de heroína al año, comparado con las ocho toneladas que se producían antes, añadió.
La permisividad y el hecho de que nadie lo combata de manera adecuada es lo que ha permitido que se produzca tanto, de acuerdo a Reveles.
Lo que dejó de hacer el gobierno, como los sobrevuelos de vigilancia y dejar de fumigar, está registrado en el libro y probado con documentos.
Antes se hacía una heroína ‘mexicana negra’, ahora se hace heroína blanca, la cual es más solicitada, comercializable, es tan pura como la que se fabrica en Asia. México era el cuarto productor de heroína, después de Afganistán, el triángulo asiático y Colombia, ahora somos el segundo, explicó el autor.
Estamos más cerca del mercado consumidor, les conviene más comprarla a México que traerla de Asia, aclaró.
En Estados Unidos “hay un incremento en el consumo y una inclinación de los adictos hacia la heroína en vez de la cocaína… en términos de opiáceos, ellos están ahora prefiriendo ese consumo.
“Hay un mercado grande hacia el cual se está inclinando el número de adictos, que pueden ser millones en Estados Unidos, y esa droga se la está surtiendo México. Los capos mexicanos tienen buen olfato comercial, ellos ya se inclinaron hacia esa producción”, abundó.
“Cuando estamos hablando de Iguala y sus alrededores, de Guerrero como el sitio privilegiado de zonas amapoleras, más que el triángulo del Norte, que es Sinaloa, Chihuahua y Durango, los productores son los mismos. El cártel de Sinaloa y el cártel de Jalisco Nueva Generación”, indicó. .
El presidente estadounidense Barack Obama dijo el 15 de septiembre de 2014, que “la DEA reporta más de 324 por ciento en los decomisos de heroína en la frontera con México entre 2009 y 2013, es decir en los cuatro años previos, hubo ese incremento. El decomiso es un indicativo… es posible que sea mucho mayor”, consideró.
“La heroína se produce en laboratorios en toda la zona de Iguala y sus alrededores… también en el triángulo del Norte del país. Son los dos lugares más productores”, estableció.
El quinto camión de Ayotzinapa y la heroína
Datos de los expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos hablan de un quinto camión involucrado en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, que el gobierno no había revelado, sobre el que Reveles dijo:
“Cuando lo dan a conocer el 6 de septiembre yo ya tenía desarrollada la hipótesis, no del quinto camión, sino de un autobús cargado con droga, cómo es posible sacar tanta producción de Iguala y sus alrededores, son como 40 municipios. ¿Cómo la sacas?, la sacas por autobuses de pasajeros, camiones de carga, coches, en clavos (espacios diseñados para esconder droga sin que se note), va junto a los motores, pude ir en cualquier lugar de un vehículo”.
Tiene que salir masivamente, es muchísima, apuntó.
Los normalistas tomaron tres autobuses, y “cualquiera de los tres podía haber ido cargado de heroína, según yo. Los tres pudieron haber ido cargados de heroína, y ninguno pudo haber sido cargado. Sino bastaba con dejar correr la versión entre los delincuentes y los policías, que es lo mismo, para que los atacaran. Ellos son atacados al salir de Iguala, no antes. Cuando no le hacen daño a nadie, ni siquiera lo que ellos llaman el vandalismo, no están dañando ha nadie”.
A ninguno de los cinco autobuses se le dejó salir, un sexto el de los jovencitos jugadores de los Avispones, también fue baleado, estamos hablando de autobuses con 91 balazos que encontré en un peritaje. Lo que dicen los expertos es una hipótesis bastante razonable, tan razonable que yo la había desarrollado también, pensando no en ese quinto autobús, sino en cualquiera de los autobuses, de los tres que tomaron, mencionó.
Audio de la entrevista:





Isabel contra Emilio


Isabel Miranda de Wallace, presidente de Alto al secuestro. Foto: Germán Canseco

MÉXICO, DF (Proceso).- Durante varias semanas, Isabel Miranda de Wallace y otros comentaristas atacaron a Emilio Álvarez Icaza. Aparto las inquinas personales tras la embestida para reflexionar acerca de lo que pasa en el ámbito de los derechos humanos, el baluarte de civilidad por excelencia.
Todo inició con una entrevista publicada en Proceso el 19 de septiembre. Poco antes de la llegada a México de los consejeros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), José Gil entrevistó a su secretario ejecutivo. En esa ocasión, Álvarez Icaza sembró dos tesis: México padece una “crisis de derechos humanos” y las “instituciones han estado muy por debajo del desafío”.
Sus palabras despertaron críticas iracundas. Carlos Alazraki lo calificó de tipo “nefasto y amargado”; Ricardo Alemán de mentiroso, e Isabel Miranda de Wallace de corrupto. Me centro en ella porque en su trayectoria ha recibido censuras y reconocimientos (en 2010, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, CNDH, le otorgó el Premio Nacional de Derechos Humanos).
La señora de Wallace criticó a Álvarez Icaza por: 1) violar la prohibición impuesta por la OEA (Organización de Estados Americanos) a su personal para opinar acerca de asuntos de su país de origen; 2) incurrir en conflictos de interés por su relación con personas e instituciones que llevan casos ante la CIDH, y 3) por sus torvos motivos: según la señora Miranda de Wallace, Álvarez Icaza busca “un cargo político” para “regresar[se] a México”. Con esa base, lo acusó de “corrupción”. La primera condena tiene sustento, pero las otras acusaciones son infamias indignas de quien ha izado la bandera de los derechos humanos.
Miranda de Wallace evade lo fundamental: ¿Hay una crisis generalizada de derechos humanos? ¿Han estado las instituciones a la altura? Respondo con antecedentes. Durante décadas, el gobierno mexicano fue alcahueteado por los poderosos del mundo, quienes se callaban o lo alababan. Por ejemplo, en 2012 el embajador de Estados Unidos, Anthony Wayne, felicitó “al gobierno mexicano” por sus progresos en la “defensa de los derechos humanos” (El Universal, 10 de diciembre de 2012).
La complacencia se diluyó a partir de abril de 2014, cuando Christof Heyns, “relator especial de las Naciones Unidas sobre las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias”, sostuvo que “el derecho a la vida esta[ba] seriamente amenazado en México”. Estas ideas han seguido repitiéndose en los informes de los relatores y las misiones que llegan en tropel a nuestro país. En suma, Álvarez Icaza sólo reiteró el consenso internacional.
Por su parte, el gobierno de Peña Nieto se siente maltratado por las críticas que llegan de fuera. Acepta que hay problemas, pero rechaza lo de “generalizados”. Traslada la responsabilidad a otros, y responsabiliza a Vicente Fox y a Felipe Calderón por abrir el país al escrutinio de extranjeros de inconfesables agendas. Como tampoco pueden encerrarse tras una cortina de hierro, el gobierno y sus aliados canalizan su ira contra aquellos mexicanos que interactúan con la comunidad internacional. Ignoro si la señora Miranda de Wallace recibió sugerencias de alguna dependencia para lanzarse contra Álvarez Icaza, pero su agresividad seguramente despertó sonrisas de satisfacción en muchos funcionarios.
Mi análisis me lleva a la perversión y polarización que padece el movimiento de derechos humanos. Hace décadas, el Estado aplastaba sin misericordia a sus opositores, y los afectados reaccionaron creando un movimiento mexicano de derechos humanos que brincó del anonimato al protagonismo cuando México quiso abrirse al mundo. La comunidad internacional le exigió al Estado mexicano que atendiera la problemática en ese terreno.
El Estado respondió con la aprobación de leyes y la creación de la burocracia de derechos humanos más grande y rica ¡del mundo! Sólo en 2014 –establece Reforma como la principal noticia del 8 de noviembre–, la CNDH y las comisiones en las 32 entidades gastaron 3 mil millones de pesos. El presupuesto de la CIDH para ese año fue de 176 millones de pesos, mientras que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) sólo necesitó 17 millones para elaborar un informe sobre Iguala que cimbró a las instituciones.
La disparidad en riqueza y eficacia es la señal de que los organismos públicos de derechos humanos padecen una crisis estructural. Hay excepciones, pero el patrón han sido instituciones mediocres y carentes de compromiso que encubren su blandura “maiceando” a periodistas y organismos civiles que forman los coros celebratorios de actos tan pomposos como vacíos de contenido. Se olvidaron de los desaparecidos, ejecutados y torturados, y ahora se enojan con quienes siempre han puesto a las víctimas en el centro de su trabajo. En esta categoría se encuentran Emilio Álvarez Icaza y Elena Azaola; Juan Carlos Gutiérrez y Pilar Noriega, así como un listado grandísimo de defensores.
Es claro que México tiene dos movimientos de derechos humanos: el oficialista y el crítico. Ambos están fragmentados, se ven con desconfianza entre sí y se lanzan gruñidos y zarpazos. Actitudes que van en detrimento de los millones de víctimas a la espera de verdad y justicia. La hostilidad acumulada dificulta el entendimiento, y se requieren mediaciones institucionales que construyan puentes sobre asuntos muy concretos. La candidata natural es la CNDH que, sin embargo, está concentrada en salir del marasmo en donde la dejaron José Luis Soberanes y Raúl Plascencia. Su segundo informe acerca de la tragedia de Iguala será un barómetro de la condición en que se encuentra.
Las universidades y centros de investigación y docencia son candidatos idóneos para crear espacios de encuentro de las diversas corrientes. El entendimiento, aunque difícil, será posible si las diferencias se someten a las necesidades de las víctimas. De avanzarse en esa dirección, el movimiento de derechos humanos entraría en una nueva y mejor etapa. La actual emergencia humanitaria la justifica.
Comentarios: www.sergioaguayo.org
Colaboró Maura Álvarez Roldán.

Los Cabos, el cine por venir



Carlos Bonfil
En su cuarta edición, Los Cabos International Film Festival sigue afianzando su distinción original de ser un punto de enlace entre las producciones fílmicas de Canadá, Estados Unidos y México. Sin embargo, como atinadamente señaló el colega Leonardo García Tsao, por la cercanía con otros festivales que para noviembre han presentado ya el grueso de la producción nacional más destacada, a Los Cabos sólo le resta concentrar sus esfuerzos en ofrecer como novedades aquellos títulos de los países vecinos que posiblemente tendrán muy pocas ocasiones de una distribución comercial en nuestro país. Se trata de títulos de producción independiente, de bajo presupuesto, con temáticas arriesgadas, que comúnmente interesan más al circuito cultural de cinetecas y cine clubes universitarios, que a las grandes cadenas de exhibición donde apenas resisten la muy asimétrica competencia de las grandes producciones hollywoodenses de temporada.

En Los Cabos el cinéfilo le toma un poco el pulso a la evolución reciente tanto del cine canadiense anglófono como del quebequense, con unos cuantos títulos bien seleccionados: este año, en la competencia, la premiada Room (La habitación), de Lenny Abrahamson, y Sleeping giant (El gigante dormido), de Andrew Cividino), presentadas en el pasado festival de Toronto, y Les êtres chers (Seres queridos), de Anne Émond. Por Estados Unidos: James White, de Josh Mond; Nasty Baby, de Sebastián Silva, y Tangerine, de Sean Baker, este último título un gran favortito del público asistente. Sin duda, Room, intenso recuento del largo encierro de un niño de cinco años a lado de su madre secuestrada, y Tangerine, delirante comedia sobre prostitutos travestis, con un alocado ajuste de cuentas por infidelidad y un emotivo desenlace de amor fraternal, serán estrenos muy llamativos a principios del año próximo en nuestro circuito fílmico cultural.

En la sección de competencia destacaron también tres títulos de cineastas latinoamericanos: El último paciente (Chronic), del mexicano Michel Franco, una impactante aproximación a la personalidad compleja de un enfermero (Tim Roth), especializado en procurar una muerte digna a sus pacientes terminales; Un monstruo de mil cabezas, del uruguayo radicado en México Rodrigo Plá, crónica muy dinámica del combate solitario contra la burocracia de las aseguradoras médicas por parte de la esposa de un enfermo terminal, y finalmente, Desde allá, la sulfurosa propuesta del venezolano Lorenzo Vigas, sobre los perversos mecanismos de poder en la relación homoerótica entre un hombre maduro y un joven delincuente proletario.

En la sección México primero, se presentaron seis largometrajes, entre ellos tres obras de autores apoyados por Los Cabos en ediciones anteriores: La caridad, de Marcelino Islas; Sabrás qué hacer conmigo, de Katina Medina Mora, y Semana Santa, de Alejandra Márquez. Los títulos restantes, presentados previamente en otros festivales, fueron: Almacenados, de Jack Zagha, choque generacional a dos voces, sobre las rutinas laborales y el vacío existencial, con una notable recreación de una atmósfera claustrófobica, protagonizado por el veterano José Carlos Ruíz y Hoze Meléndez; Las elegidas, el vigoroso segundo largometraje de David Pablos sobre el negocio de la trata de blancas en una historia familiar que es microcosmos de la corrupción generalizada que priva en el país, y Te prometo anarquía, de Julio Hernández Cordón, posiblemente la revelación fílmica nacional más original y novedosa en el pasado festival de Morelia, injustamente menospreciada por el jurado de aquel evento, que tuvo, por suerte, en Los Cabos, su merecido reconocimiento. Los últimos, al parecer, serán siempre los primeros.

Uno de los atractivos de éste y otros festivales son siempre las galas. Este año los títulos que acapararon la atención durante los cuatro días que dura el muy compacto evento internacional que reunió 45 cintas, fueron: Demolición, del franco-canadiense Jean Marc-Vallée; Steve Jobs, de Danny Boyle; Remember, de Atom Egoyan, y Carol, de Todd Haynes. De estupenda factura las cuatro propuestas, cabe señalar, sin embargo, que los dos últimos títulos son obras redondas, memorables. La película de Egoyan es el dramático recuento de la frenética cacería de un criminal nazi por parte de una supuesta víctima suya, el octogenario Zev Guttman (Christopher Plummer), y la cinta más reciente del cineasta, icono queer, Todd Haynes, explora la relación de Carol (una espléndida Cate Blanchett), enamorada de Therese (Rooney Mara), una joven empleada de un almacén neoyorquino. Perfecta ambientación de los años 50 para un drama intenso y emotivo.
Los Cabos, a fin de año, una cálida antesala para el mejor cine por venir en el 2016.
Twitt

San Miguel de Allende y Playa del Carmen


Jazz

Antonio Malacara
Dos de los festivales más importantes en México se llevan puntualmente a cabo en noviembre. El de San Miguel de Allende celebró su concierto de clausura el pasado 15 de noviembre, en medio de una fiesta con música cubana y jazz afrocaribeño, con la trompeta de Álex Guardiola y el sax de Alfred Thompson.
Alfred, quien ya en este 2015 puso a girar a los parroquianos del Zinco Jazz Club en el Distrito Federal –a dueto con el pianista Gabriel Hernández–, se ha presentado en los cinco continentes con los colores, el sabor y los ritmos heredados de sus ancestros cubanos y de su propia integración a los proyectos de Irakere y Buena Vista Social Club. El Centro Cultural El Nigromante, lleno en su totalidad, aplaudió de pie.
Un éxito, un logro más en el compromiso profesional de Antonio Lozoya y Tere Urtusástegui, director y subdirectora del Festival Internacional de Jazz y Blues de San Miguel de Allende, que aun cuando todavía se escuchaban los ecos de esta 21 edición, ya estaban armando el plan de trabajo para 2016.
Entretanto, en Playa del Carmen se declaran listos para echar a andar la decimotercera edición del festival mexicano de jazz con mayor proyección en el planeta, el Riviera Maya Jazz Festival, que desde 2003 ofrece tres noches gratuitas al aire libre, en Playa Mamitas, con el mejor jazz de estos tiempos.
Cada año aumenta el número de jazzófilos nacionales y extranjeros que llegan al Caribe mexicano para unirse a la celebración de un festival que nació a iniciativa de Fernando Toussaint –baterista fundador del célebre grupo Sacbé y director del grupo Aguamala–, que ha sido apoyado incondicionalmente por un fideicomiso hotelero que está de plácemes por el poder de convocatoria anual de la música sincopada.
Bien, pero dado este enorme éxito, a partir de 2014 la Dirección de Cultura de Solidaridad (municipio donde se ubica la Riviera Maya) decidió extender la oferta artística y cultural de la fiesta mediante clínicas, exposiciones, conferencias, mesas redondas y más conciertos en el Teatro de la Ciudad y en el Centro Cultural Playa del Carmen.
Entre otras muchas actividades paralelas, el año pasado, Fernando Aceves montó la exposición Historia fotográfica del Riviera Maya Jazz Festival, Alain Derbez presentó el libro El jazz en México y Érik Montenegro habló sobre producción y difusión de festivales.
Este 2015, Fernando Aceves regresará con el arte de la luz en una nueva exposición fotográfica alrededor de la síncopa. Enrique Toussaint ofrecerá una conferencia magistral, que seguramente abundará en sustancia, aunque no se ha especificado el tema. Antonio Malacara dará otra conferencia, seguramente no tan magistral, sobre el Atlas del Jazz en México. Francisco Lelo de Larrea, uno de los mejores guitarristas de su generación, dará una máster class. Y de 22 al 27, Sebastián Corbella impartirá un taller de jazz tradicional.
Esta ampliación festivalera contará con una oferta musical de primera línea, encabezada por la Orquesta Nacional de Jazz MX, con el joven maestro Gerry López a la cabeza. La Big Band de Playa del Carmen se presentará con 23 atrilistas en sus filas. La legendaria cantante de blues Mayita Campos nos sorprende gratísimamente al verla anunciada después de años de no saber de ella. El neofunk de Gabo González y su Groove Capital. Además, por supuesto, del concierto estelar de Francisco Lelo de Larrea.
Se apuntan otros nombres, como TLS, Julio Espinoza, Fotoprints Jazz Quartet, Río Funk, Gabriel Palachi Trío, etcétera, etcétera, etcétera. Lo curioso es que toda esta información no aparece en la página oficial del Riviera Maya Jazz Festival, por ello les damos aquí un pequeño adelanto.
Las tres noches estelares, las de Playa Mamitas, se inician el 26 de noviembre con Gabriel Espinosa, bajista y cantante yucateco de jazz afincado desde hace varios años en Iowa, quien llega a la Riviera Maya para presentar un segundo disco a dúo con Hendrik Meurkens, verdadero maestro alemán de la armónica, radicado en Nueva York, que dio por especializarse en las rutas del samba brasileño.
El primer disco de este dúo, celebrando, estuvo siete semanas consecutivas en el top 50 Jazz Week Chart, de Estados Unidos. Ahora, Espinosa y Meurkens presentan el disco Samba Little Samba, con el sonido tradicional brasileiro, sin propósitos o designios experimentales; se trata de un sonido limpio, bien armado, bien asumido, bien resuelto, en la más pura vena de la samba universal. Además, la tersura vocal de Alison Wedding, que susurra con melódica pulcritud cada una de sus frases, complementa correctamente este alegato.
Las noches de Mamitas serán clausuradas con la presencia estelar de Gino Vanelli, cantante canadiense que continúa siendo un enorme atractivo para los grandes públicos, aunque se ubique mucho mejor en los terrenos del pop que en los del jazz. El resto de la información está en www.rivieramayajazzfestival.com. Salud.

La Muestra: Steve Jobs



Carlos Bonfil
La figura de Steve Jobs (Michael Fassbender), fundador en 1976 de Apple Inc y creador en 1984 de Macintosh, la primera computadora de uso personal, ha sido el objeto de una biopic anterior, Jobs: el hombre que revolucionó al mundo (Joshua Michael Stern, 2013), estelarizada por Ashton Kutcher, y más recientemente del documental Steve Jobs: the man in the machine (2015). Lo que hoy acomete el hiperquinético realizador británico Danny Boyle (Trainspotting, 1996; Slumdog millionaire, 2008) es una aproximación al genio empresarial y al desastre emocional que en ocasiones podía ser Jobs, hombre misterioso y carismático que sin ser ingeniero ni diseñador muy pronto logró concentrar y canalizar los esfuerzos de sus colaboradores más cercanos para lanzar al mercado la novedad tecnológica que cambiaría la vida diaria de millones de personas.

En Steve Jobs (Boyle, 2015), el realizador y su guionista Aaron Sorkin construyen, a partir de la biografía autorizada de Walter Isaacson, un relato poco convencional (un trazo poco lineal, sin recurso a flashbacks rutinarios), estructurado en tres segmentos. Cada uno de ellos corresponde a la fecha clave del lanzamiento de un nuevo producto Mac: 1984, para la computadora personal; 1989, para Next, computadora con propósitos educativos, y el acto estelar, 1998, para la presentación de una lujosa iMac transparente, con su mecanismo a la vista del usuario.

Una preocupación central de Jobs, que la cinta enfatiza oportunamente, es su deseo de democratizar al máximo el uso de la computadora, a pesar de la paradoja evidente de sus precios prohibitivos. Ese tipo de paradojas animan el relato todo el tiempo. Steve Jobs tiene con sus colaboradores un trato autoritario, menos despótico en la pantalla de lo que aparece en la biografía, y enormes conflictos derivados de su condición de hijo no deseado, dado en adopción, que derivan después en un trato injusto hacia la niña Lisa, hija de una de sus primeras novias, y cuya paternidad se empeña en negar. La insistencia en estos elementos anecdóticos resta considerable interés a un asunto y a un personaje mucho más complejo.

Sorprende esa orientación temática en el caso del guionista, responsable también de La red social (2010), sobre Mark Zuckerberg, creador de Facebook, una exploración más incisiva sobre el fenómeno del poder, aunque un poco menos en el de Danny Boyle, un cineasta crecientemente atraído por las fórmulas sentimentales. La solvencia del director es mucho más elocuente en su manejo de esas presentaciones-espectáculo en grandes teatros que protagonizaba el propio Jobs y en su manejo astuto de formatos distintos (16 mm, 35 mm, digital de alta definición) para cada segmento de la biografía profesional, todo como una manera de sugerir en pantalla la progresión misma de la innovación tecnológica.

No todos los espectadores encontrarán, sin embargo, particularmente significativo o apasionante el recuento de los sinsabores sentimentales del protagonista, menos aún su penoso esfuerzo por redimir y limpiar su imagen a los ojos de su hija Lisa y de sus colaboradores cercanos, incluida Joanna Hoffman (estupenda Kate Winslet), su infatigable brazo derecho o, como ella prefería decirlo, su esposa laboral.
Se exhibe en la sala 1 de la Cineteca Nacional, a las 15:30 horas.
Twitter: @Carlos.Bonfil1

La Muestra : Una paloma reflexiona



Carlos Bonfil
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Fotograma de la cinta del realizador sueco Roy Andersson

Una paloma reflexiona… y observa. Contempla, desde la rama de árbol en el museo de ciencias naturales donde permanece disecada, los extraños comportamientos de personajes sombríos, extremadamente pálidos, que parecen haberle tomando la delantera a la muerte. Sigue observándolos, ahora sin ser vista, todavía inmóviles e inexpresivos, en una parada de autobuses, al finalizar la película.
Esa paloma es la cámara, casi siempre estática, en esa reunión de 30 viñetas que es Una paloma reflexiona sobre la existencia desde la rama de un árbol (2014), segmento final de la llamada Trilogía de una vida, del cineasta sueco Roy Andersson (Canciones del segundo piso, 2000, y Tú que estás vivo, 2007).
De modo más radical aún que en sus cintas anteriores, el también realizador de corrosivos cortos publicitarios (el mejor del mundo, según afirmaba su compatriota Ingmar Bergman), el punto de vista sobre la sociedad nórdica es, en Una paloma reflexiona…, irónico y tajante. Sus equivalentes en un manejo semejante de la comedia del absurdo podrían ser el holandés Alex van Warmerdam (Borgman, 2013) o el austriaco Ulrich Seidl (Import/Export, 2007). Y es que la mirada crítica es aquí desencantada, en ocasiones feroz. Sus primeras tres viñetas, de concisión ejemplar, muestran tres desenlaces fúnebres en tono de humor negro, un paso más allá de lo que presentan los inicios de cada capítulo en la estupenda serie televisiva Six Feet Under (Alan Ball, 2001-2005).
Sigue, a la manera de hilo conductor del relato fragmentado, la triste saga de Sam y Jonathan, dos vendedores de gadgets para divertir (colmillos extralargos de vampiro, una caja de risa y una grotesca máscara de hule). Los vendedores, metódicos y parcos al presentar la mercancía, son la antítesis perfecta del objetivo de su venta: son a la vez grises y deprimentes; uno, siempre al borde del llanto; el otro, invariablemente indolente y cansado.
La vitalidad no impera precisamente en este reino nórdico donde la gente se reúne durante largas décadas en el mismo bar, para matar el tiempo o para que éste acabe pronto con ellas. Tampoco queda mucha vida en hospitales que son prolongación de los albergues para inmigrantes y gente pobre, y donde Sam y Jonathan, los flaubertianos Bouvard y Pecuchet del comercio ambulante, rumian su miseria moral y atisban algo de la fraternidad que les permitirá seguir adelante. Un episodio genial traslada la trama al siglo XVIII, con un rey, Carlos XII, que parte desafiante a una guerra imperial contra los rusos, sólo para regresar escarmentado y vencido en una aventura patriotera que tanta semejanza guarda con las actuales cruzadas militaristas.
Otra viñeta sulfurosa muestra una elaborada tortura colonial de esclavos negros para deleite musical de una rancia burguesía europea. Así, una paloma observa, en efecto, los despropósitos reiterados de una humanidad petulante y satisfecha.
No todas las viñetas son afortunadas; algunas incurren incluso en una reiteración fatigosa. Roy Andersson sigue siendo, sin embargo, el cronista social más vital e inclasificable del cine nórdico. Su nuevo proyecto, llevar a la pantalla el clásico del vitriólico novelista Louis-Ferdinand Céline, Viaje al fin de la noche (1932), es muestra elocuente de cómo este maestro septuagenario puede y suele ser original y temerario.
Se exhibe en la sala 1 de la Cineteca Nacional a las 15 horas.
Twitter: @Carlos.Bonfil1

La Muestra: Tres corazones



Carlos Bonfil
Foto
Fotograma de Tres corazones, de Benoît Jacquot
Las afinidades contrariadas. Algunos de los mejores dramas sentimentales en el cine están estrechamente ligados al tema de la frustración amorosa. El adulterio como impedimento mayor suele conducir a una pareja de amantes clandestinos a un desenlace trágico –materia de melodrama– o a la renuncia heroica como sublimación ideal de la pasión ilícita. Recuérdese el formidable encuentro romántico que describe David Lean en Lo que no fue (Brief encounter, 1945), o la disección de los triángulos amorosos en el cine de François Truffaut (Jules y Jim, 1961; La piel suave, 1964). En el caso del realizador francés Benoît Jacquot (Las alas de la paloma, 1980; El séptimo cielo, 1997), su reconocido gusto por la adaptación literaria y su predilección por el oscuro romanticismo de una pasión contrariada por la adversidad, refuerzan en su reciente cinta, Tres corazones (Trois coeurs, 2014), la seriedad y sensibilidad con que es capaz de abordar un tema tan trillado como el de un adulterio castigado por la culpa.
La cinta propone una mezcla de drama sentimental y película de suspenso (este último elemento queda enfatizado por una pista sonora eficaz y muy sugerente). En la estación ferroviaria de provincia en la que acaba de perder un tren para París, Marc (el belga Benoît Poelvoorde), hombre taciturno de 47 años, conoce a Sylvie (Charlotte Gainsbourg), de 40 años, y en el espacio de una sola noche se enamora de ella. La pasión se ve sin embargo frustrada por una cita fallida, pues el hombre, quien padece una afección cardiaca, tiene un infarto y por esa razón pierde todo contacto con la mujer recién conquistada.
La manera hábil en que el cineasta prosigue y complica el relato en un guión por momentos inverosímil (como conviene a una ficción basada en caprichos del azar), adquiere mayor tensión dramática cuando Marc, de manera inadvertida, termina casándose con Sophie (Chiara Mastroianni), hermana de Sylvie. Las actuaciones justas de Poelvoorde, actor capaz de transitar con enorme solvencia de la comedia al drama, y de una Mastroianni menos estereotipada, más convincente e intensa que la propia Gainsbourg, confieren fuerza y atractivo a este melodrama con cargas de suspenso. No es la exploración perversa de una relación amorosa, al estilo de un Chabrol, ni tampoco un retrato inclemente de la provincia francesa. El territorio explorado aquí está más próximo a las radiografías sensibles y perspicaces de Olivier Assayas (Los destinos sentimentales, 2000), con algunos de sus dilemas morales y el peso de la culpa y la mentira ensombreciendo toda posibilidad de realización amorosa.
Se exhibe en la sala 3 de la Ci
neteca Nacional a las 12 y 17:30 horas.
Twitter: Carlos.Bonfil1