5/16/2020

Nacidos por vientres de alquiler en tiempos del coronavirus


Esta semana leía una noticia relacionada con los bebés nacidos por vientres de alquiler en Ucrania y Georgia y que, al estar las fronteras cerradas, quienes les han comprado, no pueden ir a buscarlos. Y en cómo están siendo “almacenados” en hoteles e incluso en casas particulares sin ninguna garantía sanitaria en los dos casos.
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CIMACFoto: César Martínez López
Cuando yo era pequeña, mi padre tenía unas cuantas vacas lecheras, cuyos terneritos eran vendidos al cabo de un tiempo porque mantenerlos no resultaba rentable.
Y esa es la imagen que ha venido a mi mente. Estos bebés sin derechos e incluso sin inscripción en los registros civiles y, por tanto, sin identidad propia, están siendo alimentadas y teóricamente cuidadas por las empresas que se lucran con su venta. Pero en estos momentos de cierre de fronteras no se pueden vender y, por tanto, puede ocurrir que al no “existir” legalmente acaben desapareciendo.
Y por desaparecer me refiero a muchas maneras, porque los órganos infantiles son un mercado negro igual de rentable que el de los vientres de alquiler, y si los productos de los vientres no tienen la salida esperada, siempre se pueden acabar reciclando en otros productos. O el mercado de la pedofilia que también es un negocio ilícito y, a la vez boyante.
La práctica de los vientres de alquiler es, en sí misma, aberrante porque atenta contra la dignidad de las madres por ser explotadas reproductivamente y contra quienes nacen por este sistema inhumano, porque, como ya he dicho en algunas ocasiones, las priva de su genealogía biológica y del vínculo emocional con su familia de origen.
Que los deseos de personas que no pueden tener hijos sea la excusa para crear granjas de mujeres gestantes que pierden sus derechos y después y como es el caso, de recién nacidos, me parece algo absolutamente condenable desde el punto de vista humano y ético. Pero que ese deseo se quiera convertir en derecho a nivel internacional, me parece deleznable.
Los deseos son siempre eso, deseos y para nada han de convertirse en derechos a costa del sufrimiento y la explotación de seres humanos. Y eso está ocurriendo con los vientres de alquiler porque son explotación reproductiva y con la prostitución que priva a las mujeres de su capacidad para decidir.
En ambos casos los deseos de terceras personas se imponen a mujeres en situación de vulnerabilidad económica ejerciendo, por tanto, una explotación sobre la parte más débil: las mujeres.
Las y los bebés comprados y vendidos son mera mercancía, el resultado de una transacción económica más. Como quien compra un producto al que eso sí, deberá, al menos teóricamente, cuidar y alimentar.
Pero esa o ese bebé que ya ha sido maltratado nada más nacer, al separarla de su madre biológica, en los casos de estas granjas de bebes, son doblemente maltratadas puesto que su situación es totalmente imprecisa en estos momentos y se desconoce el futuro que les espera. Y eso, desde mi opinión, es inhumano. No ya por la falta de cuidados, porque se supone que el “producto” ha de ser cuidado y exhibido para poder ser vendido, sino por si “inexistencia” a nivel legal, lo que genera incertidumbre y miedo.
Y no a esos bebés, me lo provoca a mí e imagino que mucha más gente que haya podido leer esta noticia.
Esperemos que las autoridades internacionales tomen cartas en el asunto y prohíban estas prácticas comerciales a escala internacional que suponen la explotación reproductiva de mujeres en situación de vulnerabilidad económica y el comercio de la compraventa de niñas y niños fruto de esta explotación y que, como vemos, ahora están almacenadas en hoteles sin tener reconocida su identidad como personas ciudadanas de pleno derecho.
Pero desde luego, lo que se ha de tener claro es que jamás los derechos se pueden convertir en leyes. Porque entre otras cosas, el mercado no lo puede comprar todo. 

La dicha inicua de perder el tiempo


María Teresa Priego


La libertad de hacer más o menos las mismas cosas, sin ese trasfondo de consiencia excesiva del paso de las horas y de los días.



Alguna vez fuimos eternos. Suele suceder en las infancias a las que no golpean los infortunios graves. Alguna vez fuimos eternos, por la simple razón de que vivíamos bajo el mismo techo y las rupturas no eran ni siquiera vagamente imaginables. Nuestros padres eran jóvenes y sanos. Teníamos abuelos. Estábamos juntos y las grandes aventuras de las tardes sucedían en la acera de enfrente, la del parque Juárez y en los discos de Cachirulo narrando cuentos. Algunos estaban rayados, esperábamos a que llegara el punto de: "El ogro tragafuegos", no nos precipitábamos a mover la aguja del tocadiscos, lo repetíamos diez veces a coro. 

Ese nuestro pequeño universo mirado desde las tejas que cubrían los techos de las casas en Villahermosa. Una extraña tantas cosas en medio de esta cuarentena. Extraño, como en el poema de Renato Leduc: "La dicha inicua de perder el tiempo". Es decir, la libertad de hacer más o menos las mismas cosas, sin ese trasfondo de consciencia excesiva del paso de las horas y de los días.
"El ogro tragafuegos", nos acecha. Es despiadado. Es mortífero. Arrastra ciertas certidumbres que parecían inamovibles. Las más cotidianas. Las más simples. Extraño "la dicha inicua de perder el tiempo", sin contar los minutos como si tuviera que imprimirle a los gestos, no sé qué fantasías de acto trascendente. ¿Cómo qué podría significar semejante cosa? "Trascendente". Extraño nuestra libertad de contar las moscas o mirar el techo. Sin remordimientos. Nos daba por suponer que teníamos tiempo. ¿Cómo pudimos darlo por hecho?
La certeza del tiempo y la presencia de nuestras/os más amadas/os, por ejemplo. Extraño con una intensidad salvaje las infancias de mis hijos y hablar en nuestro "polaco" secreto. Leerles cuentos, inventarlos. Extraño la infancia de las/los nietas/os que no tengo. Cómo quisiera ya hablarles en lenguas a las/os nietas/os que no tengo. Ese anhelo de transmisión de lo que nos parece fundamental, aun en toda su arbitrariedad. Las palabras hunden, las palabras salvan. Transitar hacia la posibilidad de elegir las que salvan. Nunca podrá ser a ultranza. Las palabras se ganan. Ese "decir verdadero" ("dire vrai") del que hablaba la psicoanalista Françoise Dolto cuando explicaba los derechos de las/los niñas/os. Quiero presentarles a Dolto a mis nietas/os.
El domingo comí con mis tres hijos por videollamada. Escucharlos. Conversar. Una maravilla, es cierto, en días aciagos. El presente. Nuestros juegos reiterados. Ese "léxico familiar" que es tan parte del amor y que nos une en una lengua compartida. Inolvidable, porque los vínculos están tan hechos de palabras. Es el mediodía y es de noche en esa misma comida de mediodía. Les cuento, de nuevo, la historia de nuestro "ogro tragafuegos" y repiten a coro aquella frase, mía y de mis hermanos en la salita de Villa. Y, "El gato con botas pide audiencia". "El gato con botas puede pasar". Me cantan "La muñeca fea". Los vi cocinar cantidad de cosas raras con nombres medio impronunciables. Las perruchis los saludaron. Nos despedimos. 
El silencio en la casa. Recorro sus libreros. Soy la guardadora de los libros de mis hijos. Todo un honor. Vuelvo a la lectura, me hice un regalo que me tiene muy contenta: "Becoming Beauvoir", la biografía de Beauvoir que salió el año pasado en Inglaterra. La próxima semana les cuento de ella. ¿Qué mejor regalo para "el Día de las madres" que de Beauvoir? Ja. Le habrían salido ronchas a la autora de "El segundo sexo". 
Anoto en mi libreta de las nostalgias del futuro: Guardar la obra completa de Beauvoir para la nieta que aun no tengo y regalársela el día mismo de su inscripción en el registro civil. Tomar de la mano a la nieta que aún no tengo y llevarla a conocer la obra de Remedios Varo como hice con su futuro padre y sus hermanos. Explicarle a la nieta que aún no tengo que en el año 2020 estalló en la Ciudad de México una marcha feminista histórica y que ese mismo año, sucedió una tragedia en el mundo, y que entonces, por primera vez, comencé a imaginarla con detalles, a ella, su futuro, su mundo. Las cadenas generacionales que habitamos y nos habitan. Apuntar al final en cursivas: Que el tiempo nos regrese sus dichas inicuas y las otras. Que el tiempo sea generoso y nos dé tiempo.


Congresos estatales deben aprobar leyes similares a la de Amnistía para beneficiar a mujeres



Ciudad de México. Académicas feministas afirmaron que una tarea pendiente de los Congresos estatales es aprobar leyes locales similares a la Ley de Amnistía, publicada el pasado 22 de abril, para liberar a las mujeres que fueron encarceladas injustamente por el delito de aborto.

Este fue uno de los temas que mencionaron las académicas Gloria Ramírez Hernández, Urenda Queletzu Navarro Sánchez, Felipa Nery Sánchez Pérez, Fátima López Iturríos y la defensora de los derechos de mujeres indígenas, Arcelia García Santiago, quienes analizaron los alcances de la norma aprobada durante la contingencia del COVID-19.

En una mesa virtual organizada por el Museo de la Mujer, de la Ciudad de México, las especialistas feministas coincidieron en que aunque esta norma dice que se beneficiará a mujeres acusadas de aborto, en realidad no permite liberar a quienes fueron criminalizadas por este delito porque en muchos casos ellas fueron acusadas de homicidio en razón de parentesco o de parricidio.

Además, explicaron, el delito de aborto se castiga a nivel estatal y la Ley de Amnistía sólo aplica para casos a nivel federal; por esta razón las expertas hicieron un llamado para buscar a las diputadas locales e impulsar la aprobación de leyes locales de amnistía; o bien, diseñar estrategias como promover la despenalización del aborto en los estados.

De acuerdo con el decreto de Ley de Amnistía, publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado 22 de abril, el Ejecutivo Federal, a través de la Secretaría de Gobernación, debe promover ante los gobiernos y las legislaturas de las entidades federativas la expedición de leyes de amnistía. Estas normas permitirían liberar a mujeres acusadas de aborto, una conducta que sólo en la Ciudad de México y en Oaxaca se puede realizar por voluntad propia hasta las 12 semanas de gestación, sin ser encarcelada.

La abogada feminista de San Luis Potosí, Urenda Queletzu Navarro Sánchez, afirmó que la Ley de Amnistía permite analizar la pertinencia de tener vigentes ciertos delitos como el aborto, pero destacó que si esta norma baja a los estados, también abonará a la construcción de una justicia democrática. 


La también maestra en Historia señaló que en San Luis Potosí existe una iniciativa local en la materia, pero destacó que el primer obstáculo es posicionar la amnistía como un acto de justicia, ya que muchos partidos políticos han realizado una campaña para hacer creer que con esta legislación se otorgaría la libertad a delincuentes.

La profesora Investigadora de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Felipa Nery Sánchez Pérez, por su parte, consideró que hasta que haya leyes locales las personas en reclusión podrán ser beneficiadas de este perdón. En el caso de Tabasco, el gobernador Adán Augusto López Hernández y el Congreso anunciaron que están analizando casos para presentar una iniciativa legislativa.

La académica señaló que es importante que los Congresos, federal y de los estados, revisen los delitos que hoy están legislados como el aborto o la portación de pequeñas cantidades de drogas y que de acuerdo con la nueva norma no deberían ser motivo para que las personas estén en prisión.

En su participación, la coordinadora general de la Red de Abogadas Violetas, Fátima López Iturríos, consideró que la alternativa más viable para que las mujeres no sean criminalizadas es la abrogación del delito de aborto, porque aunque en todos los estados liberen a las que hoy están acusadas, en un tiempo otras ciudadanas van a llegar a prisión por estas mismas conductas.  

La abogada de Jalisco señaló que no ve muy factible la homologación estatal de la Ley de Amnistía, porque además aquellas que tiene un aborto son acusadas de parricidio, homicidio en razón de parentesco, infanticidio u omisión de cuidados, a pesar de que en algunos casos ni siquiera sabían que estaban embarazadas; por lo que consideró que es importante trabajar por la abrogación del delito.

La defensora, señaló que desde octubre de 2019, en Jalisco, una mujer víctima de violencia de género puede acudir a la amnistía pero antes debe pagar la reparación del daño, tener sentencia firme y acreditar que fue víctima de violencia, por lo que no es un perdón llano ya que pide una lista de requisitos para acceder a este beneficio.  

Para López Iturríos es importante pensar en un Código Penal Único, donde no exista el delito de aborto; señaló que esto ayudaría más porque en estados como Jalisco el argumento de las autoridades es que no se necesita una Ley de Amnistía porque en la entidad no existen mujeres encarceladas por este crimen.

Finalmente la coordinadora de la Alianza de Mujeres Indígenas en México, Arcelia García Santiago, aseguró que en el caso de las comunidades indígenas se ha documentado que las parteras, quienes ofrecen servicios de atención al embarazo y al parto, han sido acusadas de aborto en procesos sin derecho a traductor y con faltas al debido proceso. Aseguró que la amnistía debe tener impacto local. 

Es de recordar que partir del 23 de abril el gobierno federal tiene 60 días hábiles para expedir el acuerdo que creará una Comisión que coordine y vigile el cumplimiento de la Ley de Amnistía y resuelva las solicitudes de libertad, entre éstas, de mujeres acusadas de aborto. Hasta ahora no hay información pública de este proceso.
20/AGM/LGL

De una anormalidad a otra, nueva



En un artículo reciente decía que el virus transporta no sólo el contagio, sino varias tensiones. La primera es la sanitaria. El propósito es retrasar el salto exponencial de contagiados para evitar que las capacidades sanitarias sean rebasadas. Esta tensión depende de cómo nos comportemos como personas.
La tensión económica. El efecto económico más explosivo que generó el virus fue la disrupción de las cadenas productivas. A diferencia de la crisis de 2008-2009, es una crisis en los sectores directamente productivos. El punto clave ahora es cómo se defienden los empleos. Cuando la población se encuentra en empleo formal, el dilema es cuánto está dispuesto a gastar el gobierno para sostener a los desempleados por la crisis y para sanear a las empresas más afectadas.
Informalidad. Cuando más de 60 por ciento de trabajadores están en la informalidad, existe un problema distinto. Se trata de trabajadores por cuenta propia, informales, sin remuneraciones –que laboran o no para sus familias– y millones más que son subordinados, pero que no cuentan con prestaciones. La informalidad está vinculada con la pobreza, dado que al menos 25 por ciento de los trabajadores ocupados están en la informalidad. En el primer 10 por ciento de la población está más de la mitad en la informalidad.
La tensión social. Un ciudadano con sentido común reconoce las tensiones sanitaria y económica, y añadiría una tercera: la social. Entre seguir la vida en nuestra normalidad o aceptar las medidas que nos llevan a una anormalidad forzada. Forzada, ¿por quién? No estamos en un régimen autoritario, así que esa anormalidad en su mayor parte tiene que ser consentida.
Convergente. Lo característico hoy es la convergencia de las tensiones. Muchos por razones de sobrevivencia han tenido que asumir el riesgo del contagio para evitar su colapso económico. Es necesario dimensionar esta tragedia, porque el informe reciente del Coneval da cuenta de casi 10 millones de personas que en el primer trienio de este año han caído en la pobreza.
La sociedad. La sociedad mexicana ha estado fragmentada. El principio unificador que representó la narrativa de la Revolución Mexicana, eficientemente articulada con la escuela pública, se fue erosionando paulatinamente y se derrumbó en los 80. Se buscaba sustituirla con la narrativa de la modernización que terminó siendo exclusiva y excluyente.
¿Una sociedad organizada? Pero la fragmentación no significa ausencia de organización. La sociedad mexicana se organiza, casi siempre, con tres propósitos: para negociar derechos, demandas y/o prebendas; para defenderse, y para suplir a un agente externo. En todos los casos ese agente externo ha sido el Estado a través del gobierno federal, los gobiernos estatales o municipales, u otro tipo de autoridades que encarna a sus ojos la presencia del Estado. Las dinámicas de las vertientes gremial y ciudadana han hecho de la sociedad un conjunto de archipiélagos con dinámicas propias en general desarticuladas.
Ese Estado de todos tan mentado. El Estado actual está en la encrucijada de tres tipos de conflictos existenciales. Los existentes entre un sistema de partidos extremadamente dañado y coaliciones de ciudadanos que a veces actúan como ciudadanos y a veces como sublevados.
El segundo tipo de conflicto es entre gobiernos representativos y poderes fácticos. Este conflicto está imbricado en el espacio público como resultado de una percepción de inseguridad y de la incapacidad gubernamental para proveer seguridad.
El tercer tipo de conflicto se refiere a la profunda desigualdad entre oligarquías ejerciendo privilegios y los nuevos plebeyos, que incluyen a trabajadores urbanos formales e informales, estudiantes universitarios y jóvenes desempleados.
En la nueva anormalidad conviene revisar el estado que guarda el Estado mexicano.

Twitter: gusto47

RNR hace alianza con Uber para traslados de mujeres violentadas


Ciudad de México. Ante la falta de recursos por parte de los gobiernos federal y estatal para la atención de mujeres víctimas de violencia, empresas de transporte y alojamiento privado apoyarán a los Refugios, explicó la directora de la Red Nacional de Refugios (RNR) Wendy Figueroa Morales.
Ante el anuncio hecho el pasado 6 de mayo, respecto a que la empresa UBER México se alió con la RNR para apoyar sus esfuerzos con mil 500 viajes para traslados de rescate y, a través de Uber Eats, con más de 8 mil comidas para los Refugios, específicamente para aquellos que no reciben recurso gubernamental porque tienen menos de 3 meses en operación, Cimacnoticias conversó con la directora de la RNR para conocer de esta alianza.
La directora de la Red Nacional de Refugios explicó que el servicio de traslado para mujeres víctimas de violencia es una necesidad que los gobiernos a nivel federal y estatal no están cubriendo y precisó que este servicio no existe incluso cuando las víctimas son canalizadas por las propias Secretarías de salud o Centros de Justicia en las entidades. 
Esta ausencia es por la falta de recursos en las entidades y por obstáculos y dilaciones en trámites burocráticos, ya que la RNR observó casos en Guerrero y el Estado de México en los que las gestiones para trasladar de manera urgente a una mujer a un Refugio se detuvieron porque no se había autorizado el dinero para este traslado. Esto ha llevado a que sean las mismas organizaciones de la sociedad civil quienes hagan depósitos en efectivo con sus propios recursos a personal de las instituciones de gobierno o a alguna red de apoyo para que se transporte las mujeres y sus familias a los Refugios. 
Por esta ausencia y porque las solicitudes de emergencia han aumentado durante el confinamiento por la pandemia, la RNR ha buscado alternativas para cubrir los traslados. Esto llevó a que la organización Fondo Semillas consiguiera una alianza con la empresa Uber, quien costeará todos los gastos.
Uber en México, de transportación privada, ha estado implicada en denuncias públicas por agresiones sexuales y desaparición de mujeres, donde sus conductores han sido señalados como responsables, sin que la empresa sea transparente con la información de estos hechos. 
A fin de garantizar la seguridad de las víctimas durante los traslados en esta plataforma, Figueroa afirmó que las y los choferes que fueron asignados para esta alianza son quienes tienen las puntuaciones más altas y llevan mayor tiempo en uso de la plataforma. Asimismo, la RNR monitorea cada viaje, revisa las rutas y hace acompañamiento vía telefónica a las mujeres. Cualquier mujer que sea trasladada está acompañada por una profesional, ya sea de manera presencial o telefónica.
En el caso de que las víctimas no cuenten con un teléfono celular, la RNR mantiene comunicación con ellas por el mismo medio por el que pidieron el apoyo (redes sociales, por ejemplo) y les envían a ellas y a la persona conductora una palabra clave para que se identifiquen. Quienes acompañan a la víctima, se ponen en contacto por medio del celular del conductor designado para garantizar que ella está a bordo y segura. 
El apoyo de alimentos que proporcionará Uber también será para las casas de emergencia. Éstas son estancias en los que las mujeres permanecen previo a su ingreso a los refugios, los cuales están trabajando al 80 y 100 por ciento de su capacidad. Dado que estas casas aún no están incluídas en la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, no cuentan con presupuesto público para operar.

Urge ampliar estancias para mujeres víctimas de violencia 

El pasado 30 de abril, la titular de la Comisión Nacional para Prevenir la Violencia contra las Mujeres (Conavim), Candelaria Ochoa, informó en sus redes sociales que iniciaría una alianza con la empresa Airbnb (de alquiler de alojamientos privados) para apoyo a los Refugios para mujeres durante la emergencia sanitaria por COVID-19.
“Hoy nos reunimos con ejecutivos de #Airbnb para trabajar juntos para ofrecer refugios a mujeres violentadas. Sin duda, el trabajo coordinado es muy importante para erradicar las violencias contra niñas y mujeres. Gracias a Nadine Gasman, a Luz Rosales y a Teresa Medina por esta reunión. Y por supuesto a Jorge Balderrama, Sebastián Colín, y a Jorge Echegaray, gerentes de Airbnb por su disposición, apoyo y sensibilidad para apoyar esta estrategia”, adelantó la funcionaria.
Al respecto, la directora de la RNR señaló que no ha recibido información oficial ni han sido consultadas sobre este convenio. Figueroa explicó que la RNR pidió en abril pasado a la comisionada apoyo para tener nuevos espacios para las víctimas ante el incremento de la violencia contra las mujeres, incluso sugirió que los Centros de Justicia pudieran ser espacios emergentes y que se ampliaran los tiempos de alojamiento en los albergues temporales del Estado. 
Esto sería una necesidad urgente, ya que durante las recientes cuatro semanas de contingencia la RNR ha tenido que organizar 19 rescates de mujeres. Esto implica que después de que las mujeres piden ayuda, la RNR busca de manera inmediata soluciones o alternativas para ir por las víctimas y llevarlas a alguna de las cuatro casas de emergencia y cinco de transición que hay en nuestro país, o a sus 29 refugios. 
Cuando se planteó esta necesidad a la titular de Conavim, de acuerdo con Figueroa, la funcionaria señaló que ésa sería una decisión de cada uno de estos espacios. Días después anunció la colaboración con Airbnb sin avisar a los refugios. 
La propia RNR ha buscado hacer alianzas con hoteles para refugiar a las mujeres que lo soliciten, sin embargo, están buscando alternativas para que en estos espacios colaboren personas profesionales de los refugios, estén monitoreados y tengan estrategias de seguimiento y contención para las mujeres. 
“Necesitamos hacer acciones intersectoriales, coordinadas, toda una suma de actuación en la que todas las instancias podamos participar”, detalló la directora de la RNR, pero se requiere garantizar o disminuir en la medida de la posibilidad el riesgo durante los traslados y alojamiento. ¿Qué garantías vamos a tener en Airbnb de esto, ya que también se ha conocido de situaciones de violencia dentro de las instalaciones que renta?, preguntó Figueroa.
Cimacnoticias preguntó a la Conavim más información sobre esta alianza. Su oficina de comunicación Social respondió que siguen en mesas de trabajo y que próximamente se dará más información. 

Exigen claridad sobre recursos para atender a víctimas de violencia durante COVID-19

Como reportó Cimacnoticias, el pasado 6 de mayo la RNR y otras organizaciones presentaron una conferencia de prensa para advertir que el decreto de austeridad que presentó el Presidente de México el pasado 23 de abril no es claro en cuanto a garantizar recursos suficientes para la prevención y atención de la violencia contra las mujeres durante la pandemia, lo que habría derivado ya en la suspensión del dinero etiquetado para las Casas de las Mujeres Indígenas.
En específico, las organizaciones pidieron al presidente detallar si el punto 38 del inciso V, del decreto emitido el 23 de abril (sobre protección de los Derechos Humanos), incluye programas orientados a la prevención y atención de las violencias contra las mujeres; si cuentan con el presupuesto necesario para seguir su operación durante la contingencia sanitaria, y aún después de ésta, dado que el decreto está vigente hasta el 31 de diciembre de 2020.
Las organizaciones solicitaron que, en caso de que no sea así, se les informe cuáles son las previsiones de recursos extraordinarios para garantizar el acceso de las mujeres a una vida libre de violencia durante esta pandemia. También pidieron a López Obrador claridad y transparencia sobre el monto y los mecanismos a través de los cuales se van a ejercer los recursos destinados a atender las violencias contra las mujeres durante y después de la contingencia.
La Conavim es la única institución que ha respondido hasta ahora. En su respuesta, la institución dijo a la RNR que el programa presupuestario E015 (promover la atención y prevención de la violencia contra las mujeres) –a su cargo– se encuentra considerado en el inciso V, numeral 38 (Defensa de los Derechos Humanos) del decreto, “empero hasta el momento no contamos con una resolución por parte de las autoridades de la SHCP sobre el cuestionamiento planteado”. 
El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reportó que durante el mes de marzo el número telefónico 911 registró  un incremento del 22.31 por ciento de llamadas de emergencia de mujeres con respecto a febrero. 
No obstante, la RNR señaló que desconoce si las víctimas están siendo atendidas por las instancias correspondientes, ya que en estos dos meses de cuarentena, 19 por ciento de las mujeres que llegan con ellas refieren que antes contactaron a alguna instancia de gobierno o a algún teléfono de emergencia, pero no obtuvieron resultados. 

Efectos psicológicos del confinamiento en la niñez, dependen del hogar



Ciudad de México. No es posible generalizar sobre los efectos que tiene el estar encerrado en un lugar sobre la niñez, sin embargo, existen patrones que se pueden observar, y recursos que pueden ayudar a sobrellevar el confinamiento, afirmaron varias psicólogas-psicoterapeutas en entrevista con Cimacnoticias. Las medidas que se emitieron para enfrentar la pandemia, como el cierre de las escuelas y maternales, de parques o actividades deportivas, así como el confinamiento en casa, son absolutamente adultocéntricas.
Sin embargo, las expertas aseguraron que esta situación, que conlleva mucha angustia para las personas adultas, puede significar lo contrario para niñas y niños. “Para ellos, el tener que quedarse en casa no necesariamente es algo malo. Al revés, es el lugar donde se sienten mas seguros”, explicó la psicoanalista y psicóloga escolar, Mariana Acosta Bourne.
“Lo más importante en la infancia sigue siendo la relación con los cuidadores, y que ésta sea una relación consistente, previsible, y que los haga sentir seguros. De hecho hay muchos niños y niñas que sí, está esa nostalgia de volver a jugar, pero mientras en la casa estén cosas a jugar, y la mamá, o mamá y mamá, papá y papá, las y los niños están perfecto“, agregó la psicóloga y autora del libro “No hay niño malo“, Teresa García Hubard.
Sin embargo, la experta explicó que hay muchas variables, como la edad de niñas, niños y adolescentes, su temperamento, o la dinámica en casa: “No es lo mismo el confinamiento en una casa donde la relación de los papás funciona moderadamente bien, donde hay suficiente comida, a una casa donde hay violencia, donde el niño se siente amenazado, aunque la violencia no se dirija a él sino entre padres. El tamaño del espacio también hace mucha diferencia”, advirtió.
En el caso de niñas y niños que viven violencia, sería muy preocupante que ya no exista la escuela como un lugar seguro, donde hay terceras personas que pueden denunciar actos violentos. “Sin duda, la escuela ha sido un apoyo para este tipo de situaciones. Hay que pensar que es de carácter temporal. En este caso, los padres tendrían que pedir ayuda, si están en esa posibilidad”, opinó Acosta Bourne. García Hubard apeló a vecinas y vecinos a estar atentas: “Si tenemos una vecina con niños chiquitos y sabes que puede estarla pasando particularmente difícil, la intención de resolver el problema eso sí puede ser demasiado para cualquiera. Pero hay gestos amables y solidarios que pueden sostener a alguien que creía que ahí ya no había nada”, dijo.

La pandemia amplifica problemas que existían desde antes

Como en muchos ámbitos, también en las familias, la pandemia funciona como un amplificador de problemas que existían desde antes. Aún así, el aislamiento y el encierro generan situaciones difíciles para madres y padres. “Dentro de algunos síntomas que se han presentado, está la irritabilidad, la falta de motivación, nos sentimos un poquito sensibles y lloramos con mas facilidad, nos sentimos mas tristes, mas enojadas”, explicó Acosta Bourne.
“También están los cambios conductuales, que afectan nuestra manera de comer, de dormir, la capacidad para prestar atención… Tenemos menos energía de la que quisiéramos tener, o a veces al revés, tenemos un poquito más energía y no sabemos cómo canalizarla. Todos son ejemplos de reacciones congruentes completamente normales y adaptadas a la situación. Que no son un diagnóstico clínico que pudiera ser considerado que requiere de atención psicológica, es importante diferenciar”, continuó.
Aquí, lo importante sería cómo las personas cuidadoras manejan la ansiedad, porque esto también tiene efectos en niñas y niños. “No se trata de que las mamás y los papás estén en un estado Zen”, resumió García Hubard, pero “cuando el manejo es muy malo, con frecuencia empiezan a usar los niños como punching bag o un lugar de desahogo, lo que hace la situación mas peligrosa. Otra posibilidad es que si están muy nerviosos, o de mal humor, pero no le quieren explicar nada a las niñas, niños y adolescentes”.
Sería importante que las y los niños escuchen una verdad, “dosificada a su edad, eso sí, pero sobre todo el mensaje del adulto es: Sí mi amor, estoy preocupada, tengo muchos problemas que resolver, pero yo estoy a cargo. Estos son problemas de adultos. Y voy a buscar la manera de resolverlos”.
Para las personas cuidadoras, es necesario que se observen a si mismas, porque pueden transferir sus miedos a sus hijas e hijos, opinó la psicoanalista Helena Maldonado Goti. “Si la mamá está angustiada de que no lo toquen, seguramente le va generar angustia al niño pero no porque sea propia, sino porque es desde la mamá, ¿no? Además si los papás están tranquilos, van a poder detectar cuando las niñas y niños tengan un problema. Lo van a poder tratar de una manera adecuada, no exagerada, y tampoco minimizándola. Es todo un arte, pero me parece que es un punto a trabajar.“
Acosta Bourne dio algunos ejemplos de cambios en el actuar de sus hijas e hijos, que pueden significar que algo les abruma:“Dejan de hacer cosas que antes hacían, como de comer, dejan de dormir como antes dormían. O hacen algo nuevo: antes no lloraba con tanta facilidad, antes podía ir al baño solito y ahora tiene accidentes…. Yo antes no me comía las uñas, ahora me las estoy comiendo. Las niñas y niños a través de la conducta piden ayuda, entonces eso serían algunas ideas de qué observar”.

Sobrellevar el confinamiento

Otra estrategia, sería “bajar la intensidad”, aconsejó García Hubard. “El enemigo de cualquier niño o niña es una agenda saturada. Esta espaciosicad de, ‘ahora puedo jugar y tener tiempo libre, tiempo de ocio’, es de las grandes cosas que muchos niños, niñas y adolescentes modernos no tienen. El ocio favorece la creatividad, porque es un espacio donde puedes hacer lo que tú quieras”.
Sería importante que las madres y los padres también rescaten los efectos positivos que ha tenido la pandemia en su vida: “He oído que alguna niñita decía a su mama, ‘me gusta lo del Coronavirus porque jugamos’. Entonces las familias en las que se ha logrado fortalecer los vínculos familiares, que tienen un ritmo mucho menos presionado de cosas que hacer, como una vida mas sencilla, les resulta absolutamente benéfico”.
Acosta Bourne recalcó que sería necesario ver no sólo lo negativo, sino también lo positivo. Por ejemplo, cuando tenemos más comunicación (virtual) con personas que no hemos hablado por mucho tiempo. “Jugar juegos de mesa, hacer la tarea juntos, involucrar a niñas, niños y adolescentes en las tareas de la casa, darles mas responsabilidades. O que hermanas y hermanos entre ellos se ayuden con tareas escolares, tener un ambiente más previsible, es muy positivo”, opinó.
Además, las familias ahora tendrían el tiempo de reflexionar sobre cosas que han aprendido, sobre rutinas que no les gustaban antes y que ahora consideran más fácil. “Pensar en lo que estamos agradecidas, enfocarnos en esto es algo que a la larga deja algo positivo. Y todas estas cosas también son buenas para aminorar el efecto de la cuarentena”, es el consejo de la psicoanalista.

México: El Presidente de la República (AMLO) favorece la impunidad en el caso de violencia doméstica

Grave que desmienta a sus propias fuentes



Más de tres mil mujeres, hasta hoy, de la sociedad, la academia y el congreso reaccionan a tal actitud


Cd. de México, 11 may. 20. AmecoPress/SemMéxico.- Los comentarios del presidente Andrés Manuel López Obrador respecto a que no ha aumentado la violencia contra las mujeres en el supuesto de las medidas de confinamiento, favorecen la impunidad y envían a la sociedad el mensaje de que la violencia en el hogar no es relevante señalan feministas, diputadas, académicas, y mujeres de la sociedad civil, y se extiende la reacción a todo el país y el extranjero.
La reprimenda al presidente es una convocatoria de la Red Nacional de Refugios (RNR), Amnistía Internacional y Equis Justicia y de diversas organizaciones donde participan funcionarias y legisladoras de todos los partidos, ex gobernadoras y dirigentes.
La carta abierta dirigida al Ejecutivo, que sigue circulando a la firma, es una respuesta a las declaraciones del presidente de la República de que duda que aumentó la violencia en casa y su señalamiento de que la familia mexicana no es como las de otros países y priva ahí la solidaridad y el amor. En respuesta hasta esta mañana más de 3 mil mujeres de todo el país, se siguen acumulando adhesiones. En el comunicado le aclaran que la violencia contra las mujeres y las niñas es la pandemia más letal que confirman los datos oficiales del Secretariado Ejecutivo del SNSP.
Ese organismo, del que se toman los datos oficiales en la Secretaría de Gobernación, ha documentado que a partir del confinamiento por Covid-19, que en el primer trimestre del año se registraron 960 asesinatos de mujeres, en promedio 10 por día; y las llamadas al 911 pidiendo auxilio en el hogar fueron 67,081 más de 24 mil en comparación con 2019.
Admiten que es posible que haya menos denuncias formales ante fiscalías por la dificultad que representa a las mujeres denunciar, cuando además hay un nivel de impunidad del 90 % y se ha entrado a la tercera fase de confinamiento.
Señalan que son preocupantes los comentarios del Ejecutivo, ya que sus palabras también son políticas y directrices para la administración pública.

Llaman al primer mandatario a atender la situación de violencia que viven las mujeres, las niñas y los niños y a instrumentar medidas de emergencia para atender la que hasta hoy es la pandemia más letal contra las mujeres, la violencia feminicida. 
Le precisan que la violencia contra las mujeres es la causa de más de la mitad de violaciones, abusos sexuales y de los asesinatos de las niñas, niños y mujeres.

De acuerdo a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la violencia en el hogar se expresa en violencia psicológica, física, sexual, económica, patrimonial y feminicida, que existen numerosos estudios, pruebas y hechos de lo que pasa en la familia mexicana.
También es comprobable, que las víctimas principales de la violencia familiar son las mujeres, las niñas y los niños, además de que la violencia en el ámbito familiar es considerada un delito en todo el territorio nacional.

La violencia contra las mujeres es hoy el principal obstáculo para su desarrollo y participación en la vida económica, política, social y cultural de nuestro país. 
La carta ya ha sido firmada por cientos de mujeres de los diversos sectores de la sociedad y organizaciones, y se siguen sumando firmas. Entre ellas la de Pilar Sánchez responsable de un refugio para mujeres, de la académica Gloria Careaga, así como redes y organizaciones, como Mujeres por un México Laico, La Reed Seguridad, Justicia y Paz para todas las Mujeres; ADIVAC; Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas A.C. Asistencia Legal por los Derechos Humanos AC ASILEGAL: Asociación Guerrerense contra la Violencia hacia las Mujeres. A. C., Ayuda y Solidaridad con las Niñas de la Calle I.A.P. y una inmensa lista.

Foto: Archivo AmecoPress.

“La crisis de salud puede convertirse en una crisis de derechos de la niñez” advierten especialistas

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Ciudad de México. La Red por los Derechos de la Infancia (Redim), junto con colectivos de búsqueda, recordaron en un evento en línea la situación de hijas e hijos de personas desaparecidas durante la pandemia. Según cifras de la Red, en el país se conocen más de siete mil casos de menores de edad desaparecidos. Diariamente desaparecen cuatro niñas, niños y adolescentes, y cada día son asesinadas 3.6 niñas, niños y adolescentes.
De acuerdo con la Ley General de Víctimas mexicana, las y los hijos son víctimas porque sufrieron un perjuicio directo. Tienen derechos a reparación, readaptación, satisfacción y no repetición, entre otros. En 2012, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas hizo una recomendación, en la que señaló que también deberían de recibir las mismas prestaciones sociales a las que tendrían derecho si hubiese fallecido el padre o la madre, sin que éstos hayan sido declarados muertos, así explicó Satiago Corcuera Cabezut, quien representa a México en estos órganos internacionales.
Sin embargo, en México se sigue viviendo una violencia criminal e institucional que genera las desapariciones forzadas, lamentó Eliana García Luna, defensora y acompañante de familiares quien actualmente trabaja en el Senado de la República. “La crisis de salud puede convertirse en una crisis de derechos de la niñez”, advirtió la psicóloga clínica Marisela Escamilla Garza, quien trabaja con hijas e hijos de personas desaparecidas para CADHAC (Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos).
“Las niñas, niños y adolescentes son los mas afectados, muy vulnerables”, narró, “ya venían con una dificultad económica. El aislamiento de la sociedad hacia ellas y ellos, se ha exacerbado”. El equipo de CADHAC intenta mitigar los efectos en las familias, haciéndoles llegar materiales como lápices de colores, juegos, libros de cuentos, y despensas. También dan instrucciones vía telefónica, para reforzar los vínculos familiares o explicar las medidas de higiene, cómo lavarse las manos etc.

Muchas familias no saben cómo pagar comida o servicios

Sin embargo, la desaparición de sus madres o padres, y la dedicación de la abuela u otras familiares a la búsqueda, ha empeorado la situación económica de las familias, lo que les coloca en una situación de absoluta vulnerabilidad con la pandemia. “Las niñas y niños expresan un gran temor a la situación económica. Muchas personas cuidadoras han perdido sus trabajos. Se dedicaban a trabajos ambulantes, y ahora tienen miedo de no poder comer. ¡Es lo que más preocupa, antes de la salud! Una persona me dijo, ‘prefiero morir de Coronavirus que morir de hambre‘“, contó Escamilla Garza.
Las familias tendrían problemas de pagar los servicios, el agua o la luz. En algunos casos, no tienen agua todo el tiempo, y no saben cómo lavarse las manos. “Hay síntomas de angustia, de incertidumbre, desesperación. Tienen insomnio, reportan pesadillas constantes, irritabilidad, temores, frustración. Estos síntomas que adultos presentan todos los días, se transmiten a las niñas, niños y adolescentes, creando un ambiente muy tenso en casa“, narró.
“Están más traviesos, se pelean más con los hermanos, hay mucha desobediencia, más gritos en la casa. Si nuestras necesidades básicas, hambre, sueño, cobijo, si esto está en orden, nuestro cuerpo va a funcionar bien, pero si no, se nos desequilibra nuestro sistema de salud”, explicó la psicóloga.
García Luna agregó que en los colectivos de búsqueda de Veracruz, las hijas e hijos que están en casa, que ven como están buscando las abuelas a los padres, la mamá al padre desaparecido, “esto crea una enorme instancia de duelo colectivo. Muy pocos le hacen caso a lo que viven las niñas, niños y adolescentes, están ahí como abandonados. Es un fenómeno que una madre que busca a un hijo, generalmente descuida el otro, por la angustia”.
Contó que con el apoyo de la iniciativa “El Día después”, se armó una campaña para recaudar fondos, víveres y medicamentos en beneficio de familiares de personas desaparecidas en diferentes estados del país. #YoApoyoParaEncontrarles es una iniciativa que apoya a 721 personas, de 34 colectivos de todo el país que ahora tienen necesidad de comprar alimentos, pagar renta y servicios y adquirir medicinas. De esas 721 personas, 328 son abuelas o abuelos que cuidan a sus nietas y nietos.
“Sabemos que las niñas, niños y adolescentes que no van a la escuela por mucho tiempo, se les dificulta regresar”, agregó Escamilla Garza, “corren con más riesgo de ser víctimas de explotación, abuso, o violencia. No podemos dejarlos de lado. ¡No podemos olvidar a las niñas, niños y adolescentes!”

Mujeres trabajadoras: víctimas de feminicidio en Oaxaca




Alrededor del 20% de las mujeres asesinadas eran comerciantes, empleadas y campesinas y los Valles Centrales encabezan las cuatro regiones con el mayor número de asesinatos



Oaxaca – México, 11 may. 20. AmecoPress/SemMéxico.- Con base en datos registrados por Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca, de los 423 feminicidios ocurridos del 1 de diciembre de 2016 al presente, en los casos en que es posible saber la ocupación de las víctimas (268 casos no cuentan con esta información, que representan el 63.3 %) encontramos que cerca del 20% eran comerciantes, empleadas y campesinas, y 64 % de ellas fueron asesinadas con arma de fuego.
La organización no gubernamental señala en una ficha informativa que de acuerdo con las regiones en que se divide la entidad, los Valles Centrales es una de las cuatro regiones con el mayor número de feminicidios en estas categorías laborales con 24 casos, le sigue el Papaloapam con 15, el Istmo y la Costa con 12 casos respectivamente, lo cual refleja una manifestación del feminicidio que va en aumento, pues hasta el sexenio anterior el número mayor de víctimas eran las amas de casa y/o estudiantes.
Señalan, además, que de acuerdo a datos de la Encuesta Nacional de Salud y Derechos de las Mujeres Indígenas, esta entidad ocupa el tercer lugar en embarazo adolescente, donde el 68.5 % de las jóvenes indígenas de la entidad se casan entre los nueve y los 19 años, y 26 % lo hacen a los 15 años o menos.
Debido a esta situación, muchas de estas mujeres adolescentes y jóvenes se ven obligadas a incorporarse a la fuerza laboral -ya sea como comerciantes o empleadas-, percibiendo salarios injustos que están por debajo de los 30 pesos por hora, ya que Oaxaca es la entidad que registra la mayor tasa de la población económicamente activa que trabaja en la informalidad y la tasa más alta de desempleo a nivel nacional.
En suma, sostiene Consorcio Oaxaca, además de la violencia económica, las mujeres trabajadoras también son víctimas de la violencia feminicida que impera en la entidad.
Lo anterior denota que el machismo, la inequidad de género y las distintas formas de violencia contra las mujeres en Oaxaca adquiere dimensiones que exigen, por parte del Estado y la sociedad en general, que se garantice el acceso de las niñas, adolescentes y mujeres a una educación sexual y reproductiva libre e informada, que se respete el derecho a contar con un empleo que ofrezca a las mujeres trabajadoras mejores oportunidades para que vivan seguras y libres de violencia, sobre todo en regiones con altos grados de inseguridad debido el alarmante incremento en el uso de armas de fuego en varias regiones del estado.
Por lo anterior exigimos al gobierno estatal y a la sociedad en general que:
- Se erradique la violencia sexual y las maternidades forzadas en niñas y adolescentes.
- Garantizar el acceso pleno de las niñas y mujeres a sus derechos sexuales y reproductivos.
- Garantizar el acceso de las mujeres a empleos de calidad, que se traduzcan en una mejora de oportunidades laborales según lo estipulado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
- Que se investigue el crecimiento alarmante del uso de armas de fuego en las regiones con más altos índices de asesinatos de niñas y mujeres en Oaxaca.
Foto: SemMéxico.
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Agroecología en las manos de las mujeres


rmr.fm                  

Entrevista a Rosalía Pellegrini, Secretaría de Género de la UTT, por Natalia Tangona para Agencia de Noticias Biodiversidadla.

Agroecología y mujeres
Agroecología. Agricultura campesina. Agroecología de base campesina. Cualquiera sea la denominación adoptada, de acuerdo al territorio donde se construyan las formas de producción sanas de alimentos, hoy, en la sociedad, se habla como nunca antes del origen de lo que comemos. La organización de las trabajadoras y los trabajadores rurales y campesinxs busca gestar una construcción colectiva que trascienda sus espacios, cuestionando y teniendo incidencia política en materia socioeconómica y medioambiental en todo el modelo de producción, de consumo y del mismo vivir.
La decisión de cómo y para qué producir es un acto político, como todo lo personal. En este sentido, ¿qué lugar ocupa la desigualdad de género en la producción agroecológica en tanto el modelo del agronegocio acentúa la división sexual del trabajo?
Rosalía Pellegrini es referente de la Secretaría de Género de la Unión de Trabajadorxs de la Tierra (UTT). En esta entrevista para la Agencia de Noticias Biodiversidadla -que integra la serie «Qué agroecología necesitamos»- cuenta cómo la agroecología al servicio de la soberanía alimentaria va de la mano de la despatriarcalización del campo.
-¿Por qué dentro de la UTT comienzan a organizarse las mujeres? ¿Qué actividades vienen desarrollando?
– En la UTT nos empezamos a organizar las mujeres por un hecho de violencia concreto y a partir de esto nos damos cuenta de que en la propia organización había muchos hechos de violencia que estaban naturalizados en esos lugares comunes que construyó el patriarcado para mirar para otro lado. Necesitábamos asumir un posicionamiento en contra de la violencia de género desde la organización, y así se forma la Secretaría de Género.
A partir de ahí generamos una campaña de Mujeres de la Tierra contra el machismo, en donde nos formamos como promotoras de género rurales. Logramos instalar seminarios en la Universidad de La Plata y fuimos capacitando, acá en Buenos Aires, a cien promotoras. El año pasado hicimos un Encuentro Nacional de Mujeres Trabajadoras de la Tierra donde participaron 200 referentas de género de quince provincias del país.
También, hace más de un año, comenzamos los Encuentros de Mujeres y Plantas Medicinales en donde revalorizamos y compartimos ese conocimiento ancestral que traemos las mujeres del campo, que muchas veces estaba guardado porque daba vergüenza, porque era sinónimo de atraso, que se fue perdiendo porque era algo que significaba ser pobre, campesinx y supersticiosx. Ahora lo estamos recuperando, hicimos una cartilla colectiva con todo ese conocimiento y más o menos una vez al mes vamos haciendo los encuentros.
-¿En qué aspectos ha incidido el movimiento feminista en la organización de las trabajadoras de la UTT?
– Nosotras venimos hace como 4 o 5 años participando de los Encuentros (ahora Plurinacionales) de Mujeres. El movimiento feminista en Argentina es algo que nos nutrió un montón. De todo lo que nos ha sucedido en estos años, una puede encontrar un aporte en las discusiones que dio el feminismo en todo el mundo, pudiendo poner un cachito de luz. Como aquel primer caso de violencia, donde nos encontramos con opiniones como: “eso es un tema de su casa, es un tema privado.” Esto de “lo personal es político”, del derecho al goce de nuestro propio cuerpo, de si queremos ser madres o no queremos ser madres, cuántxs hijxs queremos tener, son cosas que siempre están muy presentes. Siempre fuimos, primero, muy curiosas y, después, abiertas a la diversidad de colores, como hay en la naturaleza, de los encuentros plurinacionales. Entendemos que somos diversas y que tenemos una agenda de desigualdades que implican un montón de opresiones y exclusiones que tenemos por ser mujeres, pobres, campesinas, migrantes. Creo que la diversidad que se ve en esos Encuentros, que es diferente a nosotras, nos sumó en distintas formas de expresar la lucha. El año pasado hicimos un verdurazo feminista en La Plata, en el marco de la Asamblea del Abya Yala, cerrando la Asamblea, donde hablaron compañeras diversas de distintos lugares de nuestra Matria, y la verdad que para nosotras fue una fiesta, estamos muy orgullosas de sentirnos parte de este movimiento.
La producción agroecológica plantea tiempos que no tienen que ver con los de la rentabilidad y la especulación financiera, sino con los tiempos de la tierra y de la vida. Esta revalorización del tiempo junto con la recuperación del derecho al ocio, a la libertad, a una vida sana, se enlaza directamente con las relaciones igualitarias que plantea el feminismo. Los procesos colectivos de transformación repercuten en lo personal, en las familias, en la forma de producir, en la guardada memoria ancestral y en la visión de un futuro sustentable y libre de las transnacionales de la muerte.
-¿Cuál es la importancia de las mujeres en el modelo de producción de alimentos y de qué manera opera la opresión patriarcal? ¿Cómo se vincula la agroecología con el empoderamiento y el rol de las trabajadoras rurales?
– Nosotras empezamos trabajando el eje de violencia pero después empezamos a trabajar otras cuestiones. Nos fuimos dando cuenta de que la violencia doméstica es producto también de un sistema económico, que la agricultura aplica la misma violencia que se ejerce sobre nosotras, sobre nuestros cuerpos. La agricultura del agronegocio, la agricultura basada en los agrotóxicos, ejerce esa misma violencia sobre la naturaleza y empezamos a identificarlo en el sistema de producción de alimentos, desde lo más cotidiano y lo más llano. Como en las quintas de las familias que producen bajo el modelo convencional. Pasamos a cultivar alimentos en la manera que impuso el mercado, una manera que genera tanto rendimiento a costa de matar, de matarnos a nosotras mismas, a nuestras familias, de enfermarnos, de enfermar los suelos. Nos dimos cuenta cómo las mujeres fuimos excluidas de muchas de esas decisiones de producción. Nosotras veíamos que el modelo de producción nos envenenaba, pero éramos una voz marginada, si bien trabajamos siempre en las quintas y cada vez se fortalece más la presencia de las mujeres trabajando en la finca, porque la crisis económica hace que toda la familia tenga que trabajar, porque pagás un alquiler carísimo, pagás los insumos que imponen las multinacionales a precio dólar y a su vez está lo poco que te pagan por lo que producís en este sistema. Las mujeres trabajadoras de la tierra somos mano de obra fundamental en las quintas y sin embargo, la mayoría de las veces, somos marginadas de la decisión de cómo producir.
Así, otro eje que trabajamos es cómo incide esta visión de género en la agroecología, cómo empezamos a darle más participación a las mujeres en la UTT en la promoción de la agroecología. Se hace a través de un sistema que llamamos “de campesinx a campesinx” y así se fueron formando compañeros y compañeras técnicxs campesinxs, entre lxs cuales son más mujeres las que están empezando a formarse como técnicas. Eso fue algo que fuimos fomentando a propósito, fuimos buscándolo, y hoy por hoy la Coordinadora Nacional del área de Agroecología es una mujer joven y agricultora, Delina Puma.
-¿Es posible la construcción de relaciones igualitarias (y no de poder) entre el campo y la ciudad? ¿Cuáles son las fortalezas adquiridas de cara al futuro?
– Yo creo que sí. Desde la UTT, cuando pensamos aquel verdurazo de 2016, no lo hicimos queriendo buscar ese lazo que se generó entre lxs que producimos alimentos y lxs que consumen, que fueron destinatarixs del discurso de ¿quiénes producimos lo que comemos? ¿cómo lo producimos? ¿cómo vivimos? ¿en qué contexto? Yo creo que la UTT, a través del verdurazo, levantó la bandera de la soberanía alimentaria desde un lugar, con un lenguaje, con una forma que le pudo entrar a todos y todas, y creo que es un gran aporte de la organización a la lucha del pueblo. Hoy todo el tiempo se habla de qué comemos, de dónde viene lo que comemos, cómo se produce. Eso es soberanía alimentaria, claramente, pero lo planteamos desde un lugar que generó una relación horizontal, en la cual cualquiera se puede relacionar con la idea de la soberanía alimentaria y no es algo atribuible sólo al campesinado. Nunca lo fue, pero era una bandera que levantaba el campesinado a nivel mundial, y los sectores de la ciudad poco o nada se sentían reflejados. Creo que hoy, más que nunca, a través de los almacenes de UTT, los verdurazos, los feriazos y las distintas estrategias que tiene la organización para relacionarse con lxs habitantes de las ciudades y para construir un diálogo, un vínculo, realmente hay una relación de fuerza a favor de la soberanía alimentaria de una manera que no había existido nunca. La gente que va a los almacenes de UTT y compra una lechuga de la organización no está comprando una lechuga, está formando parte realmente de un proyecto de cambio social, de un proyecto que plantea otros sistemas de producción de alimentos y otra relación con la naturaleza, y eso es muy fuerte.
La agroecología, sustentada en la agricultura milenaria de los pueblos, no solo se trata de un conjunto de técnicas y prácticas agronómicas: se trata de un pensamiento político que cuestiona las estructuras de opresión, basado en la recuperación de la memoria histórica para la (re)construcción de los territorios y las identidades, en el desarraigo de las imposiciones culturales patriarcales, en la descolonización y la asimilación de la soberanía de los territorios como la soberanía de los cuerpos. Se trata, al fin y al cabo, de justicia social y ambiental, y de este semillero surgen nuevos feminismos populares y rurales. Porque la salida es colectiva, igualitaria y con la tierra en manos de quienes la trabajan.
(CC) 2020 Radio Mundo Real


Los datos evidencian la necesidad de perspectiva de género en la respuesta a la pandemia para evitar más desigualdades

Informe del Instituto de la Mujer

12 de mayo de 2020.

   
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La sobrecarga del trabajo sanitario y servicios esenciales, la mayor responsabilidad en las tareas domésticas y de cuidados, la mayor pobreza y precariedad laboral y el aumento del riesgo de sufrir violencia de género son los principales factores que incrementan el impacto de la crisis sobre las mujeres



Madrid, 11 may. 20. AmecoPress.- Un informe realizado por el Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, del Ministerio de Igualdad, pone de manifiesto el diferente impacto que la pandemia de la COVID-19 tiene sobre hombres y mujeres, así como las consecuencias tanto económicas como sociales y familiares que también difieren considerablemente entre un género y otro. Es por eso que la perspectiva de género en la respuesta ante la crisis es ineludible y la única forma de que no aumenten aún más las desigualdades.

El mayor impacto del virus sobre las mujeres, que están en primera línea de respuesta a la enfermedad, se debe principalmente a tres aspectos:
- La sobrecarga del trabajo sanitario y de servicios esenciales. En España, según la EPA, las mujeres representan el 66% del personal sanitario. Concretamente, el porcentaje de mujeres es de 84 % en enfermería, el 72 % en farmacia, el 82 % en psicología y el 84 % del personal de residencias para mayores y personas dependientes, donde se han dado los casos más graves y mayor número de fallecimientos. Además, son mayoría en sectores del comercio de alimentación y de los servicios de limpieza hospitalaria y de residencias que son esenciales para el mantenimiento de las poblaciones. A estos colectivos profesionales se suman las empleadas de hogar y cuidadoras, que asumen una importante parte de los cuidados de las personas dependientes.
- La responsabilidad de las tareas de cuidados. En el ámbito privado, las mujeres asumen la mayor parte del trabajo doméstico y el 70 % de las tareas de cuidados. A la desigualdad y dificultad habitual en conciliación y falta de corresponsabilidad, se ha unido el cierre de centros educativos y el teletrabajo, aumentando la sobrecarga en este ámbito. Especialmente afectadas se han visto las familias monoparentales, de las que 8 de cada 10 están encabezadas por mujeres
- La mayor pobreza y precariedad laboral que sufren las mujeres. Esto las sitúa en peor situación para afrontar una nueva crisis y un nuevo mercado de trabajo. Además de que algunos de los sectores más afectados, como el comercio, turismo y hostelería, están altamente feminizados, a esta perspectiva hay que sumarle el factor de desempleo en España, que también afecta en mayor medida a las mujeres, así como las condiciones de precariedad laboral con respecto a los hombres.
En cuanto a las trabajadoras del hogar, uno de los grupos más precarizados y desprotegidos, la existencia del despido por desistimiento, la falta de acceso a la prestación por desempleo y también su elevado nivel de exposición al contagio las convierte en uno de los colectivos más vulnerables, sobre todo considerando el elevado porcentaje de ellas que permanecen en la economía informal. Además, en este último mes se han producido un 3’3 % menos de altas en la Seguridad Social, y en general, el paro femenino ha aumentado un 6,5%, y continúa siendo considerablemente superior que el masculino.
En cuanto a la implantación del teletrabajo, el informe apunta a que éste también debe establecerse teniendo en cuenta el enfoque de género y atendiendo al principio de corresponsabilidad, ya que si no todo el peso de los cuidados recaerá, sin ninguna duda, sobre las mujeres, que deberán compaginarlo todo en el mismo espacio y al mismo tiempo.
Pero uno de los datos que, según ha recogido el informe, más preocupan- y gravemente - en relación con la situación de las mujeres, ha sido el aumento del riesgo de violencia de género y otros tipos de violencia contra las mujeres derivado de la situación de reclusión en los hogares. Los datos de llamadas y consultas online al 016 durante el confinamiento muestran este impacto al aumentar las demandas considerablemente: según los datos de la Delegación de Gobierno contra la Violencia de Género, durante la primera quincena del mes de abril con respecto a la primera quincena del mes de marzo, en 2020, en el caso de las llamadas se ha producido un incremento del 48 %, que asciende hasta el 733,3 % en el caso de las consultas online. Comparando el periodo del 14 de marzo al 15 de abril de 2020 y 2019, los incrementos han sido del 31 % en el número de llamadas y del 443,5 % en el de consultas online, lo que demuestra un claro aumento de situaciones de violencia en muchas casas.

Familias monomarentales: necesidad de políticas públicas que protejan los cuidados y la conciliación

Como se señaló anteriormente, las familias monoparentales se han visto gravemente afectadas durante esta crisis, con el cierre de centros educativos y la habitual dificultad en materia de cuidados y corresponsabilidad a las que estas familias están expuestas. En España, existen algo más de 1.887.00 familias monoparentales, de las que casi un 82% están encabezadas por mujeres.

Estas familias monomarentales cuentan con una plataforma de representación de sus demandas que se ha reunido con el Instituto de la Mujer y la ministra de Igualdad, Irene Montero, para visibilizar las necesidades y problemas específicos que estas familias tienen. Así, la Plataforma de Familias Monomarentales (FAMS) expresaba a la directora del Instituto de la Mujer, Beatriz Gimeno, y a la ministra de Igualdad, Irene Montero, su preocupación ante los efectos de la crisis socioeconómica venida con la pandemia de la COVID-19, cuya incidencia es aún más grave en estas familias monomarentales.

La ministra de Igualdad, a su vez, ha reconocido que “ahora más que nunca son necesarias las políticas públicas que protejan los cuidados y la conciliación”. En este sentido, Beatriz Gimeno ha expresado “el compromiso del Instituto de la Mujer con estas familias y con la diversidad en el modelo familiar, pues somos conscientes de su precariedad, de su pobreza y del mayor impacto de la crisis en ellas”.
Una de las mayores preocupaciones de este colectivo es la conciliación de la vida familiar y laboral, expresamente en un contexto de cierre de centros educativos y teletrabajo, que se hace enormemente difícil. Por ello, reivindican una mayor corresponsabilidad institucional con respecto a los cuidados, teniendo especialmente en cuenta su situación. Ambas responsables del ministerio han asegurado que estudiarán de forma específica sus circunstancias.
Foto: Archivo AmecoPress, cedidas por el Instituto de la Mujer incluidas en el Informe – Redes Sociales FAMS

México: Las artesanas encuentran un camino para sobrevivir, servir y crear

Ante la pandemia del COVID 19 buscan el ingreso en la confección de cubrebocas artesanales




Organizadas, dan talleres de creatividad y para identificar la violencia de género. En Chihuahua no sólo se confeccionan prenda, se dan cursos para empoderar a las mujeres. Reconvierten talleres, usan imaginación, creatividad, capacidad y dan trabajo a otras mujeres

Cd. de México. 11 de mayo de 2020 SemMéxico.- Las mujeres mexicanas, artesanas, indígenas, pequeñas empresarias, en forma individual o en grupo, y de diversas entidades del país, ante las medidas de confinamiento en casa por el COVID-19 y la necesidad de tener ingresos diarios, se pusieron a elaborar cubrebocas de tela, con bordados artesanales, incluso de palma o innovadores con careta, los cuales realizan en casa y distribuyen a través de las redes sociales, incluso en portales oficiales se les promueve para que tengan ingresos como es el caso del estado de Chihuahua con la empresa “Sinibí Jipe”, integrada por mujeres rarámuris.

Joloviletik, grupo de Chiapas, indígenas que ya hasta han exportado sus trabajos artesanales

Desde comunidades de Chihuahua hasta Chiapas, pasando por Puebla, Oaxaca y Zacatecas las mujeres, muchas de ellas dedicadas a la confección y venta de prendas y piezas artesanales, ante la escasez del dinero que comenzó a mediados de marzo y se acentuó en abril, encontraron en la confección de cubrebocas la forma de obtener ingresos, a partir de un artículo que conforme avanzaba la cuarentena sanitaria comenzó a utilizarse de forma obligatoria en algunos de los estados de la República.

Creación de Gabriela Flores Cano, en Zacatecas

Las mujeres aprovecharon su habilidad creativa y artesanal para confeccionar un nuevo producto con las características requeridas de protección e higiene para no esparcir saliva mientras se habla y cubrir con filtros, lavables, resistentes e impermeables boca y nariz, y en algunos casos hasta los ojos como el modelo de Gabriela Flores Gasca que de confeccionar disfraces, pasó a elaborar cubrebocas más completos con protección para los ojos, y los comercializa sin salir de casa en su red de Facebook o por teléfono.
Imaginación y creatividad, reconversión de talleres que hoy viaja por la publicidad de boca a boca, en redes sociales y el celular, y que ayudaron a agilizar que se conocieran, tanto como su venta, aún fuera de sus localidades. Ayudan los familiares y oficinas de promoción artesanal estatales como La Casa Otomí en Querétaro, cuyo director Eduardo Paulin Nardoni, logró el primer pedido de un centenar de piezas para ser distribuidas en la capital del estado de Querétaro, y debido a ello María de Lourdes Pérez Jacinto pudo ofrecer trabajo a cinco mujeres más, que de igual manera no tenían ingresos familiares.

María de Lourdes Pérez Jacinto Bordados Otomíes

Pérez Jacinto, es una artesana de textiles de la comunidad de San Ildefonso Tultepec, en Amealco de Bonfil, quien al ya no poder acudir a las plazas públicas a ofrecer sus creaciones por la propagación del COVID-19, optó por cambiar momentáneamente las muñecas otomíes por cubrebocas de tela con los bordados característicos de la zona indígena. Ante la buena respuesta este proyecto actualmente ha logrado beneficiar a 20 mujeres artesanas de la localidad, quienes le han ayudado a cumplir con pedidos. El más elevado al momento ha sido cerca de 300 cubrebocas, los cuales ha mandado a lugares como Toluca, Torreón y Guadalajara entre otros. Apenas está buscando la estrategia de entrega, pero se le puede contactar al Facebook Esperanza Pascual o al comunicarse al número 448 108 2705.

Sinibé Jipe en Chihuahua

En el caso de la pequeña empresa rarámuri Sinibé Jipe, cuatro mujeres tarahumaras y una joven emprendedora están haciendo cubrebocas únicos con diseños coloridos de la cultura rarámuri y disponibles para lucirlos, se pueden hacer envíos, incluso en el portal del gobierno del estado de Chihuahua las promocionan, ya que reconocen que la elaboración de su producto ayuda en gran medida a detener la propagación del COVID-19, además de que las mantiene en su actividad artesanal con la que generan sus propios recursos. Están hechos con 65% de tela poliéster y 35% de algodón; son lavables, impermeables y pasaron las pruebas para ser funcionales”.
La historia de la empresa constituida por Luisa Fernanda Martínez, una joven administradora de empresas, con experiencia en desarrollo social, y cuatro artesanas rarámuris; Marcelina, Lupita, Esperanza y Cuquita, comenzó como proyecto en el 2007 y es hasta el 7 de marzo del 2019 que se constituyó como “Sinibí Jipe” en donde laboran prendas de vestir con diseños característicos de su cultura.
El artículo estrella de esta empresa son las sudaderas con diseños de pico, los patrones de picos representan las montañas, son prendas frescas y coloridas confeccionadas totalmente a mano, por lo que no hay una exactamente igual a otra. Su venta la realizan por Facebook donde comparten sus creaciones y rápidamente atrajeron a los cibernautas por el colorido de sus diseños. Trabajan desde casa por la contingencia y se les puede contactar en sus redes sociales, cada pieza cuesta 100 pesos y a partir de 12 cubrebocas el envío es gratuito.
En tiempos normales en el taller en Chihuahua no solo se confeccionan prendas, sino que se imparten cursos para poder detectar la violencia y se dan herramientas para salir de ella; se dan talleres de superación personal, se remiendan corazones, se ambienta con risas y se diseñan ambiciones. Una de las mayores ambiciones de Luisa es generar empleos en la sierra, y que se sumen muchísimas más tarahumaras, incluso más jóvenes pues ahora la media de edad son 40 años.
Diario 24 horas. Luisa Fernanda Martínez, administradora de empresas y cuatro artesanas rarámuris; Marcelina, Lupita, Esperanza y Cuquita. Cubrebocas con diseños rarámuris.

Cubrebocas de palma por mujeres mixtecas

Destaca en Oaxaca el grupo de mujeres mixtecas de la región de Nochixtlán en el estado de Oaxaca, quienes realizaron los cubrebocas, a partir de la hoja de palma nativa de la región, que es un conocimiento milenario que van heredando. Son mascarillas lavables que pueden reutilizarse. Es más rápido y económico, dijo una de las artesanas, Serapia López. Juana López de 70 años dijo que la idea surgió para vender y ante la escasez de los cubrebocas en plena contingencia sanitaria. El costo es de 5 pesos.
La región mixteca es una de las ocho regiones de Oaxaca y la gran mayoría de las comunidades que la integran se dedican a la elaboración de artesanías con la hoja de palma, como sombreros y esterillas. Es su única fuente de ingresos la palma y es el trabajo que día a día, desde ir a cortarla, secarla, plancharla, blanquearla y posteriormente darle paso a su creatividad. La actividad de las mujeres indígenas se dio a conocer en las redes sociales y la gente comenzó a buscarlos.

Puebla. Chiquihites de palma a cubrebocas, ingenio y creatividad

En el estado de Puebla, artesanas de San Gabriel Chilac y la diseñadora Erika Maldonado Hernández, “una sociedad de mujeres amantes del arte” como se lee en su red social, fundadora de Mahe Moda Artesanal incursionaron en la elaboración de cubrebocas bordados para ponerlos a la venta para que la gente los use como medida de prevención y como una manera de seguir trabajando y tener ingresos.
Por la contingencia tuvieron que cerrar algunas tiendas de venta de ropa artesanal con pérdidas hasta del 70%, por lo que la opción fueron los cubrebocas bordados en una tela especial, para que no deje pasar los estornudos y para que evite entre algún virus, que sea lavable y no se maltrate.
Las artesanas realizan el bordado en telas de distintos colores, posteriormente se maquilan para darles forma. Diario elaboran 50 cubrebocas, los costos rondan los 75 pesos y en la entidad ya han vendido cubrebocas, pero también pueden enviarlos al extranjero. Están en las redes sociales como “Mahe Moda Artesanal” o al teléfono 22 22 39 65 98.

Zona de Cuetzalan Puebla, también, son bordados distintos, bellísimos

Artesanas de Tenango, Hidalgo confeccionan cubrebocas


Ante la crisis del coronavirus y la caída en las ventas de artesanías, surgió en el estado de Hidalgo, la confección de cubre bocas. Las artesanas de tenangos, que es el bordado originario del municipio de Tenango de Doria, cuya característica es la combinación de colores y la representación de la flora y la fauna, dan vida y colorido a diversas piezas como manteles, blusas, quexquemétl, rebozos, sombreros, entre otras piezas, y ahora ante la pandemia del COVID 19 se dedican a la confección de cubrebocas.

Artesanas hidalguenses como Janet García, originarias de la Sierra Tepehua de Hidalgo, explica que como las ventas se cayeron ante las medidas de confinamiento de la pandemia del Coronavirus, se dieron a la tarea de confeccionar cubrebocas y bordarles tenangos otomíes para darle colorido a estos días tan grises. Explica que se llevan de tres a cuatro horas en bordar y lo que más les piden son colibríes y flores, que dan mucho color y dan esperanza e ilusión ante la emergencia sanitaria. Los ofrecen a través de sus redes sociales “Bordados Tenangos ñühü”, y les piden los clientes les tengan paciencia para atender los pedidos.
Mientras que Paulina Linares, fundadora del negocio familiar, Arte Maxikaj, elabora artesanías del Estado, explica que como las ventas se cayeron se quedó sin recursos para trasladarse a Tenango de Doria para comprar la tela de manta bordada. Entonces recordó que “hace tiempo compró un cuadro de tela bordada, de uno por un metro y con esa tela hizo el experimento de hacer cubrebocas, lo cual resultó un éxito».
Paulina ha tenido el apoyo de su madre, experta costurera y el de una máquina de coser, con la que logró fabricar un lote de 30 cubrebocas: “Hubo muchos desperdicios de tela. Las artesanas de Tenango de Doria primero elaboran el producto, sombrero o blusa y después tejen el bordado. Ella utilizó una tela bordada de antemano, de la que recorté los cubrebocas sobre cada dibujo». Los cubrebocas son completamente lavables y reutilizables, con doble tela para evitar el paso de fluidos y, además, tienen cinco filtros quirúrgicos. Los comercializa por sus redes sociales y específicas que es por tiempo limitado.
Norma Gallegos Santos diseña vestidos y mantas, pero también mascarillas, con bordado de Tenango, los hace en un solo color, los de azul celeste ya se agotaron y le quedan cubrebocas verdes en existencia. Señala que está elaborando cubrebocas al ver que las ventas bajaron a raíz de la contingencia sanitaria. “Un cliente me preguntó si hacía cubrebocas y dije que sí, me puse a trabajar en ellos y los hice. Cuál fue mi sorpresa que todos quieren usar un cubrebocas artesanal. Me dicen, si vamos a traer la cara cubierta por lo menos vamos a lucir esta belleza».
Los pone a disposición en su red social de “Bordados Tenangos” en Facebook. Las mascarillas hechas por Norma Gallegos cuentan con dos capas: un filtro, una capa de algodón y la manda bordada. Y son lavables, apunta. También realiza envíos.
“Amantoli Mexicanos” formada por tres familias artesanas en el estado de Hidalgo elaboran los cubrebocas bordados con figuras de tenangos. Es un grupo de artesanos que por tradición viven para su arte, su amor y su riqueza cultural en cada pieza que elaboran. Los cubrebocas que elaboran son lavables y reutilizables están hechos con doble tela, por lo que evita el paso de fluidos. Tienen diversos modelos, y cuentan con envíos a domicilio. “En esta tienda lo recaudado si llega a las comunidades indígenas quienes reciben un pago justo por su trabajo” se lee en su perfil de Facebook “Amantoli”.

Chiapas. La creatividad y colores de sus artesanas

También en Chiapas las artesanas mexicanas han puesto «manos a la obra» para diseñar cubrebocas con bordados en medio de la pandemia de COVID-19, los cuales tienen características de sus respectivas regiones. Las artesanas del ejido Arcotete de San Cristóbal las Casas, cambiaron la confección de blusas, faldas y otras artesanías para elaborar cubrebocas bordados a manos. Cada pieza tiene precio de 50 pesos y 30 pesos al mayoreo mínima una docena de esta actividad dependen 15 familias. Los cubrebocas están hechos a mano, con tela de manta de colores y son lavables.
Slumalil Joloviletik, crea bordados hechos a mano. Daira originaria de San Juan Chamula explica que usualmente vende junto a otros artesanos en una plaza, pero por la pandemia empezaron a vender cubrebocas de tela, y se les vino la idea de hacerlos bordados. Los hechos de tela de manta verde con doble filtro por dentro tarda dos días, y ya se encuentran realizando envíos.
También Artesanía Ta Rococo que usualmente confecciona blusas bordadas a mano y adornos con chaquiras, también ya han comenzado a diseñar mascarillas con flores coloridas bordadas.

Jalisco

En Guadalajara la tienda de Trajes Típicos Jimmy, que por la contingencia sanitaria del COVID tuvo que cerrar en el Mercado Libertad de Guadalajara también conocido como San Juan de Dios, opto por maquilar cubrebocas artesanales, en lugar de los trajes típicos que elaboran unas 140 familias tapatías que forman la cadena productiva. Han logrado producir más de mil 200 piezas de mascarillas con diferentes bordados tradicionales como las típicas muñecas otomíes de Amealco, diseños florales y hasta iconografías aztecas.
«Las máquinas que usamos para bordar vestidos, ahora están haciendo cubrebocas», dice con emoción Miguel, uno de los propietarios del negocio que también que han recibido múltiples reacciones favorables sobre sus diseños. con tela de algodón y cuentan con doble capa de pellón, lo que los hace completamente lavables y reutilizables. Los pedidos se reciben a través de un número de WhatsApp y previo depósito o transferencia bancaria, se hacen envíos gratis a todo México e incluso fuera del país con costos preferenciales. Cabe señalar que ya se enviaron los primeros pedidos de cubrebocas artesanales a Estados Unidos, donde el dueño de un restaurante típico mexicano se entusiasmó al encontrar esta opción que además de proteger a sus empleados, le dará un toque de color a su negocio, en medio de las complicaciones.
Y lo industrial, lo de siempre, sin color mexicano, en máquinas, también da trabajo a muchas personas.
Fotos: SemMéxico.