12/06/2012

Nadie nos paga, tras nuestras luchas están: el hambre, la miseria, la injusticia, la corrupción





Pedro Echeverría V.
1. "Nuestro líder es el hambre", fue la respuesta de los campesinos yucatecos al prestigiado periodista Víctor Rico Galán de la revista Siempre! en febrero de 1965, cuando vino a investigar un encarcelamiento en Mérida en que estuvimos implicados. Las preguntas del articulista eran: quien les pagó, quien es el líder que está tras ustedes en sus reclamos de  justicia al Banco Agrario y a Cordemex. La explicación de los campesinos siempre fue la misma: "nadie nos paga, nadie nos manipula, luchamos porque ya no aguantamos la miseria, la injusticia, que los gobiernos sean corruptos y que los ricos sean cada vez más ricos". Los campesinos en su carrera para huir de la represión tiraban tambores de basura, arrancaban cables o rompían bancas para de allí sacar piedras para defenderse. ¿Eran culpables los campesinos, o quienes los mantenían en la miseria?
2. No todos los que luchan en una sociedad de desigualdades reciben dinero o se venden; es la forma más baja, más ruin y más común usada por la derecha para desprestigiar y luego descalificar un movimiento. Los que carecen de ideología izquierdista limpia, los mercenarios, se venden a los capitalistas por unas monedas o un empleo, incluso se convierten en profesionales de la misma clase opresora; pero la gran mayoría de la población que lucha en las fábricas, el campo, las escuelas, las colonias, las calles, lo hace contra las condiciones de vida que la oprimen y la tienen en la miseria. Y es muy claro por las demandas que gritan los movimientos: la mayoría de las veces los mercenarios están contra otros políticos y otros partidos distintos a quien les paga; por el contrario la gente honesta lucha contra el hambre, la miseria, el sistema opresor.
3. En el capitalismo el pensamiento dominante –casi de manera total- es ganar dinero para comer, pero también para acumular en bancos y negocios, para explotar el trabajo de los demás, para tener el mayor poder posible para dominar. Con el dinero se compran títulos, artículos de belleza, se compran casi todos los servicios: de gobierno, de jueces, de instituciones de justicia, medios de información, fuerzas armadas, sexo y demás. Por eso lo primero que te preguntan es "cuánto de pagan o cuánto ganas". En el cerebro capitalista no puede caber trabajar, escribir, luchar, solidarizarse, por gusto o por convicción: por ello los artistas y escritores, los poetas y pintores, los ociosos y pensadores, si no producen riqueza material son una carga y no deberían existir. Si trabajando no se recibe dinero, entonces no es trabajo. Todo, para ellos, debe ser dinero lo demás es locura.
4.  Estos días cientos de estudiantes y jóvenes del DF, Guadalajara y otros ciudades, están detenidos esperando una sentencia carcelaria por luchar contra la imposición por Televisa de Peña Nieto en la Presidencia; pero más que por eso, por batallar contra la miseria, la explotación y todas las injusticias que se han vivido en el país, particularmente en los últimos 25 años. ¿Pero, quién juzga a los juzgadores, sean gobernantes, represores, abogados y jueces? ¿Por qué no hablamos –antes que surja el México bronco para hacerse justicia directa- del terrible saqueo del presupuesto público y demás riquezas de nuestro país? ¿Por qué en lugar de acusar a los jóvenes por destruir algunos adornos de la Alameda y algunos vidrios  no se encarcela a Salinas, Zedillo, Fox y Calderón por crear más desempleo, miseria e injusticias entre la población?
5. Que no jodan con esa maldita "justicia mexicana" que golpea a los débiles y se arrastra ante los poderosos. Si el impuesto presidente Peña Nieto inicia su gobierno con presos políticos, al estilo de su paisano mexiquense López Mateos en 1958, tendrá que llevar siempre en la espalda la marca del gran represor. Espero que de alguna manera busque limpiar el lodo y la sangre del "viejo PRI" y encuentre el camino que el "nuevo PRI" busca representar. Pero este es sólo un simple deseo religioso, divino, como el "ojalá" que está fuera de la realidad. Peña no puede actuar con independencia porque representa a una clase social, a eso que hoy le llaman los "poderes fácticos" que no son otra cosa que los grandes monopolios que dominan en el país. Por ello no hay que dejar de gritar: ¡Libertad a los presos políticos! y ¡Muera el mal gobierno! (6/XII/12)


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