4/25/2013

Los periodistas pal cafe.....



Mientras las élites se reparten el país (en San Lázaro ya fue aprobada la reforma constitucional que permitirá a extranjeros ser dueños de inmuebles en playas, litorales y zonas fronterizas), en Guerrero ha estallado una violencia social reactiva cuyo origen y sentido verdaderos han sido sistemáticamente desdeñados desde el poder y sus medios de comunicación aliados, generando en cambio una campaña de satanización que pretende justificar represiones que ayuden a consolidar sin oposición el entreguismo y el saqueo nacionales.
Los políticos mexicanos en el país de las maravillas: los responsables de la crisis nacional demandan acciones gubernamentales en defensa del estado de derecho, pero específicamente lo que desean es que se frene a movimientos sociales disidentes que se han cansado de la demagogia, el burocratismo y la desatención. Nada hay de verdad contra los cárteles dominantes que actúan en todo el territorio nacional o contra la corrupción extrema que salta a la vista en los ámbitos de la procuración y la impartición de justicia, y mucho menos contra la clase política dominante que mediante pactos, chantajes, fintas y reacomodos daña cotidianamente el interés nacional popular. Pero sí se exige con temblorosa grandilocuencia que se ponga freno policiaco a protestas sociales que deberían ser atendidas con sensibilidad social, entendiendo que la dimensión de esos excesos ciudadanos corresponden a la dimensión de los agravios acumulados y a la incapacidad política de gobernantes, representantes populares y partidos políticos para impedir que el hartazgo social se desborde.
Los partidos políticos son, desde hace largo rato, entes sin sustento popular, dedicados al mercadeo electoral y al enriquecimiento de sus dirigentes. Y eso llamado sistema solamente funciona para perpetuar la injusticia. Todo ese aparato de simulación política es ampliamente repudiado por ciudadanos que no tienen vías adecuadas para hacerse escuchar y mucho menos para que sus aspiraciones reales sean tomadas en cuenta en el ejercicio de gobierno o en la confección y en la aplicación de las leyes.
En ese cuadro guerrerense está contenida toda la tragedia nacional: las insuficiencias, las traiciones y los excesos de un ejercicio político que hasta ahora no ha podido ser cambiado mediante elecciones (sino todo lo contrario) y el comportamiento esclerótico de un sistema que no ha tenido la sapiencia para cambiar gradual y pacíficamente, sino que se ha concentrado en satisfecer los apetitos de sus cúpulas igualmente decadentes. En Guerrero, Ángel Aguirre simboliza la incapacidad política que proviene de una falta de sustento popular verdadero, impuesto como fue mediante tretas oscuras de falso oposicionismo.
Peña Nieto y sus halcones observan a la distancia, en espera de que el incendio social sea tan intenso que puedan entrar las brigadas de recomposición a bayoneta calada, para dar paso a una etapa más del Pacto por México, la de la aprobación (exigencia, en realidad) de acciones represivas contra quienes han quedado fuera del coto institucional tripartidista. El propio Gustavo Madero confirmó de inmediato la condición meramente escenográfica y mercantil de la finta opositora contra Rosario Robles, pues ayer mismo volvió a sentarse a la mesa del PxM, pero considerando esa reunión como cerrada y no pública.
Jesús Zambrano hizo declaraciones para demostrar que los Chuchos se consideran plenamente instalados en el poder: el presidente del principal partido de izquierda (como él mismo lo define, con un presunto orgullo muy mellado por la realidad) convertido en director de comunicación social de una secretaría de gobernación diazordacista, exigiendo medidas policiacas para enfrentar un problema político, contribuyendo a la histeria derechista que demanda orden inmediato.
Llegado a este punto, el peñismo puede creer que están dadas todas las condiciones para sacar el guante de acero e implantar la mano dura ya conocida en Atenco y reivindicada abiertamente en la Ibero frente a estudiantes que luego formaron el 132. Salinas de Gortari presumía al mundo un México de primer nivel en el último año de su mandato cuando la realidad le brincó en la selva chiapaneca. Hoy, Peña Nieto recorre el sendero del salinismo, elogiado en medios internacionales por su reformismo pactista, aplaudido por someter a factores de poder correspondientes al sindicalismo magisterial oficial y las telecomunicaciones y por estar firmemente decidido a privatizar lo más que pueda de los energéticos. Pero abajo las cosas no han cambiado y en diversos puntos del país y en diversos ámbitos crece la insatisfacción social sin salida institucional. Mal haría el peñismo en ceder a la vocación represora que hierve en algunos de sus consejeros y funcionarios.
Algo parecido sucede en la UNAM, largamente tomada como botín laboral y plataforma política por grupos como el del difunto Jorge Carpizo (funcionario estelar que fue durante el primer salinismo, surtidor de cuadros para el sistema priísta), el de Juan Ramón de la Fuente (sobrevalorado zedillista luego perenne nominado para opciones electorales o propuestas de coalición) y el híbrido actual de José Narro, comensal político de la mesa peñanietista, ajonjolí de todos los moles declarativos, quien ahora pretende pasar de Infierno en la Torre (de rectoría) a Poncio Pilatos, abriendo de par en par el portón a la intervención policiaca, aunque dejando la decisión operativa final a la PGR, para enfrentar un problema que, por su talante y dimensión, debería ser atendido con prudencia y paciencia políticas hasta su disolución incruenta (ayer mismo, en muestra de lo seca que está la pradera, jóvenes encapuchados tomaron durante unas horas la rectoría de la UAM Iztapalapa).
Y, mientras César Camacho, presidente del PRI, ha escrito en Twitter una perla conceptual: Los derechos de nadie, no deben pasar por encima de los derechos de todos,  ¡hasta mañana!
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Facebook: Julio Astillero



Luis Téllez salió de la Secretaría de Comunicaciones en medio de un escándalo: fue grabada una conversación telefónica en la que decía que Salinas de Gortari se había robado la mitad de la partida secreta, cuando fue presidente de la República. Quizá lo dijo con buena intención para defenderlo, ya que en la mente de muchos mexicanos está sembrada la idea de que se llevó la partida completa y mucho más. Calderón decidió retirarlo del cargo pero, ¡oh sorpresa!, fue premiado con la presidencia de la Bolsa Mexicana de Valores, la cual es una empresa privada. Ahí los problemas lo han seguido; falló la instalación de la costosísima red de información y el sistema se ha caído varias veces. Ahora se ha metido en otro lío que puede resultar costoso: un juez civil del Distrito Federal sentenció a Luis Téllez al pago de una indemnización por daño moral a Grupo Elektra, por comentarios emitidos en abril del año pasado, que causaron una pérdida en su patrimonio. No se ha fijado su cuantía. Puede ser de varios dígitos.
‘‘Chamba México’’
Desde diciembre pasado la empresa ‘‘Chamba México’’ estuvo reclutando a jornaleros de diversos estados, con promesas de trabajo en el extranjero a cambio de 7 mil pesos por persona, según informa Mariano Yarza, coordinador binacional del Proyecto Jornaleros SAFE. La empresa les ofreció visas tipo H-2A, que son las que permiten trabajar en el sector agrícola de Estados Unidos con carácter temporal. Sin embargo, dejó de operar a principios de este mes y defraudó a más de 3 mil trabajadores. Se calcula que sus ganancias superaron los 20 millones de pesos. Hasta el momento se han presentado formalmente mil 277 denuncias que van dirigidas tanto a ‘‘Chamba México’’ como a su representante legal, Juan Eduardo Ramírez Olmos. Exigen que las autoridades federales hagan una investigación adecuada del caso y que la Secretaría del Trabajo cumpla tres puntos: 1) una indemnización a los trabajadores, 2) la restitución de sus documentos de manera gratuita o con un costo simbólico, y 3) una orientación adecuada para conseguir empleo.
Termina plazo para pago de impuestos
Quedan seis días, contando el de hoy, para que las personas físicas presenten su declaración anual; el plazo vence el próximo 30 de abril. El SAT –el Servicio de Administración Tributaria– reporta que ha recibido casi un millón y medio de declaraciones. Es un incremento de casi 30 por ciento en relación con el año anterior. El SAT, desde el cambio de gobierno tiene un nuevo jefe, Aristóteles Núñez Sánchez, del equipo del estado de México, e informa que ha depositado más de 2 mil millones de pesos en las cuentas de banco de contribuyentes que solicitaron la devolución de impuestos. El promedio es de 9 mil 500 pesos por contribuyente.



Es tal el reguero de pólvora en Guerrero que una minúscula chispa puede provocar el estallido. En el explosivo coctel estatal se mezclan olvido social, histórica cuan creciente pobreza y miseria, brutal concentración del ingreso y la riqueza, gobierno ausente, Congreso inexistente, partidos ocupados en el reparto del pastel político-financiero, corrupción a galope, narcotráfico, guerrilla y lo que se acumule en la semana.
Guerrero sobresale en la geografía nacional de la miseria, pero como es más fácil echar el polvo bajo la alfombra, las voces oficiales y las oficiosas limitan el problema a que un grupo de vándalos trae asolada a la entidad. Pues bien, de acuerdo con información del Coneval (2010; obvio es que los datos de 2012 son peores), 67.4 por ciento de los guerrerenses (alrededor de 2.3 millones de personas; de ellas, alrededor de la mitad en la miseria) sobrevive en condiciones de pobreza, y apenas 7.4 por ciento (250 mil) no son considerados pobres ni vulnerables.
Como en otras entidades de la República, Guerrero es una bomba social de mecha cada día más corta, y es previsible el estallido, por mucho que la casta político-empresarial que controla el país pretenda convencer a propios y extraños que se trata de un simple conflicto magisterial, cuando es obvio que el quid es el hambre y la marginación. Dicen los voceros oficiales y oficiosos que la solución está en el despliegue de la fuerza pública, cuando en realidad la solución está en el despliegue de recursos económicos para atender las históricas carencias de los guerrerenses.
El estado ocupa el segundo lugar nacional en pobreza y miseria. Sólo Chiapas está por arriba y Oaxaca en el tercer escalón. Históricamente, estas tres entidades han peleado el ingrato primer lugar en depauperación. Si con un poco de inteligencia y sentido social (algo por demás impensable) el gobierno (federal, estatal y municipal) hubiera actuado a tiempo y atendido los problemas y las urgencias de la entidad, a estas alturas lo más probable es que la paz social fuera real. Lamentablemente no ha sido así, y la mecha es prácticamente inexistente.
Acapulco, la joya del estado, es el municipio guerrerense más rico. Hoteles modernos, playas hermosas, turismo a tope y una derrama económica abundante y permanente. ¿Cuál es la realidad? El 52 por ciento de la población (datos de 2010) sobrevive en pobreza, y el 35 por ciento es vulnerable por sus carencias sociales y de ingreso. Sólo 13 por ciento no es pobre ni vulnerable. Y eso que es la joya.
El 95 por ciento de los habitantes del municipio de Metlatónoc sobrevive en pobreza y la miseria, y sólo 0.1 por ciento de la población no es pobre ni vulnerable. No tienen acceso a la seguridad social ni a los servicios básicos en la vivienda. Esos son los datos de 2010, pero son los mismos que el Banco Mundial registró en 2004, e idénticos a los muchos informes anteriores, en los que se gasta muchísimo más que en combatir la depauperación en la entidad.
Chilpancingo es el municipio que alberga a la capital guerrerense. Algunos dicen que es una ciudad maravillosa, porque sólo 51 por ciento de su población sobrevive en situación de pobreza, aunque 53 por ciento reporta un ingreso inferior a la línea de bienestar y 66 por ciento no tiene acceso a la seguridad social. Sólo 15 por ciento no es pobre ni vulnerable.
Al recorrer la geografía guerrerense del hambre (y sucede lo mismo en cada uno de los estados de la República) poco a poco se arma la bomba social de mecha cada día más corta y toma cuerpo el por qué el reguero de pólvora en la entidad: Alcozauca y Atlixtac registran, cada uno, a 93 por ciento de su población en pobreza y miseria; Ahuacuotzingo, Copalillo y Xochistlahuaca, 91 por ciento; Copanatoyac y Zitala, 90 por ciento.
No queda allí: Ayutla de los Libres y Coahuayutla de José María Izazaga, 88 por ciento; Alpoyeca y Atlamajalcingo del Monte, 85; Ajuchitlán del Progreso y Atenango del Río, 83; Azoyú, 76; Apaxtla, 75; Coyuca de Benítez y Coyuca de Catalán, 74; Atoyac de Álvarez, 72; Benito Juárez, 66; Arcelia, 61 por ciento, y así por el estilo a lo largo y ancho de los 81 municipios que dan cuerpo al estado de Guerrero.
En este espeluznante contexto de miseria, sólo dos municipios guerrerenses pueden darse el lujo de presumir que tienen los menores indicadores de pobreza en el estado: Chilpancingo y Acapulco, con 51 y 52 por ciento de su población en situación de pobreza, y eso que son los centros político y turístico, respectivamente, del estado. A los demás, ni agua.
Entonces, el grupo de vándalos guerrerenses en realidad son millones de habitantes que sobreviven en la miseria, y que nadie les echa un lazo para contrarrestar las terribles condiciones que día a día tiene que sortear como puedan, si es que pueden. ¿Dónde está el gobierno (federal, estatal y municipales) que sólo apunta a los problemas salariales del magisterio como causa de conflicto y estallido? ¿Dónde los recursos que, por miles de millones, presumen en programas como Oportunidades y conexos? ¿Dónde los legisladores, los partidos políticos y los organismos cúpula del sector privado, que cotidianamente se quejan de que les cargan la mano?
Obvio es que con discursos ningún problema se resolverá, pero el gobierno (federal, estatal y municipal) se aferra a encontrar rutas de salida por vía de la retórica, mientras los problemas reales se incrementan, y Guerrero sólo es un ejemplo. Sin soluciones reales, lo único que logrará la casta político-empresarial será acortar la de por sí ya breve mecha.
Vándalos y problemas magisteriales, sí; existen, se hacen presentes y nadie los mete al orden, pero la gran bomba es el atraso, la miseria y el abandono en el que se tiene a los guerrerenses, como al resto de los mexicanos. Si no atienden, ya, los problemas y las urgencias sociales, entonces no se sorprendan ni se quejen del estallido, que está más cantado que nada.
Las rebanadas del pastel
A los legisladores les ha dado no por combatir las violaciones a la Constitución, sino por legalizarlas. Tal como hicieron con la reforma laboral” que legalizó el outsourcing, ahora los inquilinos de San Lázaro modifican la ley para que las playas mexicanas sean propiedad de extranjeros, una práctica igual de vieja que de simulada por medio de fideicomisos. Pero en lugar de evitar actos ilegales, simplemente los legalizan. Vamos mejorando.


El conflicto generado por la reforma educativa recientemente operada por las cúpulas políticas derivó ayer en actos violentos cometidos por integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) y del Movimiento Popular Guerrerense contra las sedes partidistas del PRI, el PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano en Chilpancingo, así como contra un edificio de la Secretaría de Educación estatal.

Carta a maestros guerrerenses
Desde la escuela del amor impuesta en el gobierno de Manuel Ávila Camacho, hasta la pro empresarial reforma educativa aplicada gradualmente en los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, los grupos hegemónicos de esta nación se han dedicado sistemáticamente a destruir todo vestigio de educación popular que pudiera de cierta forma obstaculizar sus inmensos deseos de acumulación de riqueza.

Todavía no se han encontrado evidencias firmes de la motivación de Tamerlan Tsarnaev que lo llevó a montar el atentado contra los maratonistas de Boston que costó la vida a cuatro personas y mutiló o hirió a 170 más. Hasta ahora no hay una sola pista que vincule a Tsarnaev, y menos todavía a su hermano menor, Dzhokhar, con organizaciones radicales nacionalistas o islamistas que hubieran podido organizar el ataque. Hay muchas interpretaciones y poco a poco se va formando la conclusión de que se trató de una acción individual, aunque sus consecuencias sobre la sociedad serán con seguridad amplias. Es muy importante identificar los porqués de la acción de los Tsarnaev. Mientras no haya claridad al respecto, seguirán las especulaciones, muchas de ellas descabelladas; no obstante, aun cuando lo sean pueden influir sobre dos temas muy delicados que en este momento ocupan el debate político en Estados Unidos: el control de armas y la migración.

Todas las primaveras, en vísperas de los encuentros de varios de sus comités, el personal técnico del Fondo Monetario Internacional propala la versión al día de su visión prospectiva de corto plazo de la economía y las finanzas globales. En los últimos años ha sido un material de lectura bastante deprimente, al menos para quienes consideran que sería saludable un crecimiento económico mayor, más sostenible, más extendido y más firme, que mejore la oportunidad de enfrentar los demás problemas, en particular la deso­cupación y la pobreza.

No es la primera vez que una corriente radical, y lo pongo deliberadamente entre comillas, toma la rectoría de la UNAM para alcanzar sus fines. En 1966, por ejemplo, el grupo dirigente de la sociedad de alumnos de Derecho, encabezado por el hijo del gobernador Sánchez Celis de Sinaloa, se apoyó en un sector de la izquierda universitaria con el objetivo declarado de poner un alto al autoritarismo del doctor Ignacio Chávez, figura emblemática de la medicina mexicana e internacional que había caído de la gracia del poder presidencial. La inconformidad comenzó cuando dos líderes estudiantiles, el susodicho Leopoldo Sánchez Duarte y su colega Espiridión Payán, protestaron por la eventual relección de César Sepúlveda, director de la Facultad de Leyes. Exigían su renuncia y la derogación del artículo 82, que establece que la UNAM puede expulsar a cualquier indisciplinado (sic), relata Elena Poniatowska en su entrañable Homenaje a un gran hombre: Guillermo Haro, publicado aquí el 9 de diciembre de 2012. Pero el asunto no se detuvo en los primeros escarceos y la huelga iniciada en Derecho se extendió a otras escuelas bajo la bandera del pase automático y la derogación de diversas medidas adoptadas por el rector. El 26 de abril de 1966, continúa narrando Elena, los estudiantes anunciaron que tomarían la torre de rectoría. Chávez citó a los directores de escuelas, facultades e institutos. Trescientos jóvenes se apostaron en torno a la torre, cerraron los accesos con 25 camiones secuestrados y a las 2 de la tarde subieron al séptimo piso e insultaron al rector. En verdad, querían vejarlo, pero en el límite lo impidieron sus colaboradores, entre ellos Rosario Castellanos, Mario de la Cueva y el propio Guillermo Haro, que estaban presentes. Atropellada la dignidad humana del rector, la comunidad universitaria unió filas y rechazó la provocación. Pero el daño ya estaba hecho.

Atendiendo a las notas de prensa, el conflicto del CCH de la UNAM se inició el viernes primero de febrero en Naucalpan. Esa noche un grupo de estudiantes se enfrentó a trabajadores administrativos y docentes porque se le impidió la entrada al plantel a un alumno en estado inapropiado, cualquier cosa que esto haya significado. De ahí resultaron expulsados seis estudiantes ( La Jornada, 6/2/13), y dos profesores (o que se presentaron como tales) declararon que esas expulsiones fueron una reprimenda a quienes se han opuesto a la actualización del CCH fundado en 1971. Lo que no dijeron es que esta actualización está planteada en 12 puntos para que, después de un largo debate, sean revisados en noviembre de este año.

El chavismo ha mostrado otra vez su potente músculo revolucionario con el fulminante izquierdazo propinado al plan golpista activado por Washington después de la elección presidencial. Así lo evidencia el parón dado por el presidente Nicolás Maduro al intento de Capriles Radonsky de realizar una marcha opositora al centro de Caracas, con la que –denunció– pretendía repetir el sangriento expediente golpista del 11 de abril de 2002, a la vez que lo responsabilizó por los muertos y heridos causados con el llamado a sus partidarios a descargar la arrechera en la calles. De igual modo, la rápida actuación de la fiscalía que ha abierto 161 investigaciones a los grupos de choque fascistas protagonistas de esos crímenes y del asalto o quema de instalaciones emblemáticas de los programas sociales bolivarianos. Ha sido atronador el silencio de los medios de derecha sobre la violencia fascista.

Tras la decisión electoral que eligió a Shinzo Abe en Japón muchas cosas están cambiando en ese país. Ha habido un importante cambio de sentido de la política monetaria del banco central japonés. Otra novedad trascendente es el fin de cinco años de apreciación del yen, observándose una devaluación frente al dólar cercana a 25 por ciento. Esta corrección cambiaria está permitiendo que una industria competitiva aproveche la ventaja que se le ofrece y amplíe sus mercados de exportación. Naturalmente las empresas están mejorando sus niveles de rentabilidad y la economía en su conjunto podría estar creciendo muy por encima de lo esperado. En la proyección del FMI recién presentada, el crecimiento esperado para 2013 aumentó 0.4 puntos porcentuales llegando a 1.6 por ciento.

La presencia conspicua de jóvenes y niños en hechos relacionados con el crimen organizado; la proclividad a la violencia por parte de grupos juveniles, sea en la política de masas y movilización como aconteció el pasado primero de diciembre o en el reventón cotidiano; el vandalismo, balbuceante y no, agresivo y abierto, como ha vuelto a ocurrir en la UNAM; en fin, las historias, los datos y las cifras que le dan color y vida a la inercia de los millones de muchachos que ni estudian ni trabajan, deberían constituir argumentos de primera mano, prima facie diría el jurisconsulto, a favor de una acción de fondo, a la vez que de emergencia, en materia educativa.

Hace algunos años, tantos que podrían contarse por quinquenios, la escritora Josefina Vicens –autora de la entonces bastante ignorada novela El libro vacío, rescatado póstumamente y celebrado por la crítica, y de argumentos de exitosas películas– decidió compartir sus conocimientos y abrió un taller de guionismo. La Peque, como le decíamos cariñosamente a la escritora, no logró reunir un puñado de talentos, salvo Jaime Casillas, para entonces un argumentista reconocido. El hecho viene a cuento porque cuando yo, que tengo la frustración de no ser argumentista cinematográfica a pesar de mi asistencia a dicho taller, exponía algo, no faltaba quien me gritara, en serio o en chunga: Eso es teatro, Harmony. El hecho, por lo que lo traigo a cuento, es que aquellos nada notables talleristas ya habían advertido la diferencia entre cine y teatro, o lo harían por molestar. Es posible.



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