7/08/2014

Reportaje - Alertan por reforma contraria a la infancia

   Término “alienación parental” estigmatiza también a las mujeres


En vez de proteger los derechos de las y los niños, el concepto “alienación parental” en el Código Civil del DF podría justificar casos de violencia sexual e intrafamiliar.

Foto: Flickr/Parpadear
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | México, DF.- 


 
Sin mayor discusión, el 15 de diciembre de 2013 la Asamblea Legislativa del DF (ALDF) aprobó una reforma al artículo 323 séptimus del Código Civil capitalino para legalizar el término “alienación parental”, la cual fue promulgada el pasado 9 de mayo.

Con la reforma se pretende proteger a la infancia, pero advierten especialistas, clasifica a los padres en “buenos o malos”, estereotipa a las mujeres como “manipuladoras”, y a las y los niños como “mentirosos”, además de que podría justificar casos de violencia y abuso sexual a menores de edad.

El artículo a la letra dice: “Comete violencia familiar el integrante de la familia que transforma la conciencia de un menor con el objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con uno de sus progenitores”, y explica que esta conducta se denomina “alienación parental”.

MANIPULACIÓN

Analía Castañer, psicóloga y terapeuta de la Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia (ODDI), explica que este concepto viene del término Síndrome de Alienación Parental (SAP), creado a finales de los años 50 y principios de los 60 por el psiquiatra estadounidense Richard Gardner.

Según esa teoría, hay niñas y niños que mienten y dicen ser víctimas de violencia sexual cuando un progenitor, en general la madre, los manipulaba para mentir. Situación que se da principalmente durante los procesos de divorcio y custodia.

Gardner también propuso que se podía “curar” el supuesto SAP si un juez cambiaba la custodia de la niña o niño y la entregaba al padre falsamente acusado, esto para evitar contacto con la madre “manipuladora”.

Sin embargo, Castañer señala que el concepto carece de rigor científico y no es avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ni por ninguna asociación psiquiátrica de prestigio.

De acuerdo con la ODDI –que litiga hechos de violencia sexual contra niñas y niños–, de los 30 casos que llevan al año, en la mayoría los presuntos culpables alegan en su defensa que la acusación es falsa. Es decir, en estos juicios por violencia se ataca a la madre: “Se dice que está loca y que manipula”.

REFORMA RETRÓGADA

El concepto “alineación parental” no es nuevo en la legislación mexicana. En 2004 el término se agregó a los códigos Civil y de Procedimientos Civiles del DF, pero organizaciones ciudadanas alertaron el riesgo de incorporarlo en la ley y lograron que en febrero de 2007 se derogara.

Sin embargo, en 2013 el diputado local del Partido de la Revolución Democrática (PRD) Antonio Padierna Luna presentó la iniciativa de reforma, una propuesta apoyada por todos los partidos, incluido Acción Nacional (PAN).

El también presidente de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia de la ALDF argumentó que el objetivo de la iniciativa es evitar el odio inducido en los hijos, ya que cuando fueran adultos y se dieran cuenta de la realidad podrían caer en las drogas, el alcoholismo o el suicidio.
                                                                                
En su propuesta destacó que “se debe procurar que los menores no sufran en el conflicto que se crea por el proceso de separación de sus padres, ni mucho menos cuando uno de éstos, prácticamente, los obliga a posicionarse de su lado”.

Una de las legisladoras que apoyó la propuesta fue la diputada del PAN Laura Ballesteros, quien afirma en entrevista que si bien no es un término reconocido por la OMS, ha sido legislado en otros países, como Brasil. “Caer en un debate de términos o de conceptos lo único que hace es no abonar  la defensa de los derechos de los niños”, destaca.

En opinión de la líder del PAN en la ALDF, en México la llamada “alienación parental” causa controversia porque en nuestro país los cambios no son sencillos.

“Durante mucho tiempo la creencia generalizada –porque así es como lo exigía la cultura y el maltrato hacia las mujeres– hablaba sobre la protección irrestricta hacia las madres y de la prioridad que tenía de de recibir a los hijos, todo eso de ahí deriva, sin embargo, esto también nos ha llevado a una desprotección de los derechos de los padres que sin duda ameritan también ser protegidos”, explica.

La diputada desestima que la reforma pudiera justificar casos de abuso sexual, como lo argumentan grupos civiles: “A mí, al menos, me gustaría ver algún caso especifico, donde esto haya sucedido o pudiera ser una situación, para tomar una determinación como legisladora; hasta la fecha han sido discusiones entre padres y madres donde el hijo se queda en medio”.

CUESTIÓN DE DERECHOS

Saúl Sánchez Jiménez, coordinador de Asuntos Jurídicos de Save the Children, organización experta en derechos de la infancia, considera que la reforma no plantea la participación de las y los niños, ni que se les deba escuchar o pedir su opinión.

Desde la óptica de la violencia intrafamiliar, dice el experto, en la redacción de esta reforma no está plasmado el derecho a la participación de la niñez, y destaca que “si bien la idea es atacar una expresión más de la violencia intrafamiliar, lo cierto es que queda corta”.

Por ejemplo, el texto dice: “En el supuesto de que el menor presente un grado de alienación parental severo, en ningún caso, permanecerá bajo el cuidado del progenitor alienador o de la familia de éste, se suspenderá todo contacto con el padre alienador y el menor será sometido al tratamiento que indique el especialista que haya diagnosticado dicho trastorno”.

Al respecto, Sánchez Jiménez opina que no hay claridad de cómo se determinará cuándo es un grado severo, moderado o leve, por lo que alerta que sería muy fácil que esta norma provoque que muchas sentencias sobre guarda y custodia sean apeladas y probablemente revocadas.

Nashieli Ramírez Hernández, dirigente de Ririki Intervención Social, otra agrupación defensora de la infancia, lamentó que no hubiera una consulta con activistas que trabajan estos temas, porque dice que al final se pretendía resolver un complejo problema sólo con una reforma legislativa.

En su opinión, esta modificación fue la ruta más fácil para decir que se protege a las y los niños por lo que asegura que la Comisión de Derechos Humanos del DF debería intervenir en este caso, para proteger los derechos infantiles.

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