11/07/2013

Desde hace 40 años las mexicanas padecen precariedad laboral


NACIONAL
   Mitad de mujeres ocupadas apenas gana 2 salarios mínimos

Por: Adriana Rodríguez González
Cimacnoticias | México, DF.- 

Aunque el ingreso de las mujeres al mundo del trabajo pareciera una conquista de derechos laborales, las condiciones precarias de los empleos afectan más a las trabajadoras desde los años 70, dijo Norma Malagón Serrano, integrante de la Red de Mujeres Sindicalistas (RMS).

Al participar en el foro “Ley Federal del Trabajo: impacto y pendientes por el derecho al trabajo digno”, la activista señaló que la inclusión al sector laboral no excluye a las mujeres de la precariedad, ni garantiza independencia o autonomía, ya que las condiciones se han deteriorado en los últimos años.

“Las condiciones actuales son muy precarias. Hay pérdida de derechos laborales adquiridos históricamente, así como la pérdida del poder adquisitivo”, advirtió.

La especialista explicó que el 51.3 por ciento de la población total en México es femenina, es decir 60.3 millones de mujeres, de las cuales 18 millones forman parte de la población ocupada.

Más de la mitad de ese porcentaje, es decir 55 por ciento de las mujeres con actividad laboral, recibe dos salarios mínimos y únicamente seis de cada 10 trabajadoras ganan más de cinco salarios mínimos.

Norma Malagón indicó que en los años 70 por cada cuatro hombres, una mujer se incorporaba al mercado del trabajo, mientras que actualmente por cada cuatro varones tres mujeres laboran en las distintas esferas de la economía nacional.

“A pesar de que las mujeres se incorporan de manera activa y cuentan con un elevado el nivel de estudios, salarialmente tienen menos ingresos con relación a los hombres, lo que abre una enorme brecha salarial”, sostuvo durante el foro realizado en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

En cuanto a derechos laborales, abundó, persisten obstáculos que impiden a las trabajadoras tener igualdad de ingresos y oportunidades para ingresar al mercado del trabajo.

Esta situación, acotó, tiene que ver muchas veces con la atribución de responsabilidades familiares, lo que quizá puede representar una de las mayores trabas para mantener la estabilidad laboral.

Las mujeres dedican 68.3 por ciento de horas a la semana al trabajo doméstico no remunerado y al trabajo de mercado sólo le destinan tres de cada 10 horas; mientras que los hombres dedican al trabajo remunerado el 74.5 por ciento de su tiempo semanal.

Dijo que el hecho de que las mujeres dediquen más horas al hogar y a la familia representa desigualdad y discriminación, que llega hasta la pérdida del empleo, cuando por ejemplo un hijo se enferma y la mujer falta a trabajar para cuidar al menor de edad.

Uno de los derechos que comúnmente no es respetado por los empleadores es el acceso a una guardería digna, por lo que muchas veces se acude al apoyo de las abuelas o las amigas.

La también coordinadora de la campaña “Trabajo digno, derecho de las mujeres’ urgió a las empresas y los sindicatos a comprometerse en la elaboración de políticas públicas, que garanticen que las trabajadoras tengan las mismas oportunidades.

Sobre la incorporación femenina a la economía informal, Norma Malagón señaló que las últimas tres décadas se han caracterizado por la presencia de las mujeres en este sector laboral. Así, para el cuarto trimestre de 2012 el trabajo informal realizado por mujeres era superior con 51 por ciento, respecto al 49 por ciento del empleo informal masculino.

La activista precisó que la informalidad no sólo se refiere a la venta en las calles, sino que también se presenta en profesionistas que perciben salarios bajos, además de que no cuentan con estabilidad laboral y por ende carecen de derechos laborales como acceso a los servicios de salud y vivienda, por ejemplo.
 

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