Un reporte del Senado de Estados Unidos sobre la falta de control
del banco en México, que permitió lavado de dinero del narco, revela
laxitud de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores lo que contribuyó a
las irregularidades
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) aceptó ayer que desde hace años conocía la debilidad de los controles
antilavado del banco HSBC en México y dijo que sería muy relevante para el país que este capítulo fuera cerrado.
“Que este capítulo fuera cerrado en los términos en los que el banco
lo comenta, con la actitud con que el banco comenta en sus comunicados
acerca de reconocer los errores que se cometieron”, dijo el presidente
de la CNBV, Guillermo Babatz, en entrevista con Radio Fórmula.
Cuando le preguntaron si en México iban a sancionar a HSBC, no quiso responder.
“En ese tema particular es muy importante decir que (…)
desgraciadamente el marco legal en México no nos permite a la CNBV
comentar acerca de casos donde las sanciones no hayan quedado firmes”,
señaló.
EXTERNA PREOCUPACIÓN
El 26 de noviembre de 2008, Guillermo Babatz Torres externó su
preocupación a los directivos del banco británico HSBC por el envío de
tres mil millones de dólares a Estados Unidos, eso representaba el doble
de lo que había enviado Banamex, el banco más grande de México.
De acuerdo con un informe elaborado por el Subcomité de
Investigaciones del Senado de Estados Unidos, Babatz Torres sostuvo una
reunión con Michael Geoghegan, director general del Grupo HSBC; Emilson
Alonso, presidente del banco en América Latina, y Luis Peña Kegel,
director de la institución bancaria en este país, para discutir las
medidas adoptadas para combatir el
lavado de dinero. También participaron en la reunión Patricio Bustamante, vicepresidente del organismo
antilavado
y Pablo Gómez del Campo, director general de Prevención Operaciones
Ilícitas de la CNBV (quien falleció el 1 de abril de 2012 jugando tenis
en Ixtapa, Guerrero).
“Tuvimos diversas reuniones con todas las autoridades financieras y
con el banco a lo largo de todos estos años, con la insistencia absoluta
en la necesidad de que había de mejorar los controles
antilavado en el banco”, recordó Babatz Torres en una entrevista con Radio Fórmula ayer.
“En México, la falta de controles, de diligencia para prevenir estos
temas son faltas administrativas o pueden resultar en faltas
administrativas que no están todavía completamente resueltas al no haber
quedado firmes”, explicó el responsable del ente
antilavado.
“Los funcionarios de la CNBV reconocieron el progreso realizado por
el banco para detectar las anomalías, pero les preocupaban las cuentas
en dólares de HSBC en islas Caimán”, dice el documento de la Cámara Alta
de Estados Unidos.
“El email daba cuenta de que, entre enero y septiembre de 2008, HSBC
repatrió tres mil millones de dólares a Estados Unidos, lo cual
representaba 36% del mercado y era el doble de lo que el banco más
grande en México, Banamex, había repatriado, a pesar de que HSBC es
solamente el quinto banco más grande en el país”, cuenta la
investigación de los legisladores.
Al organismo mexicano también le inquietaba la implicación de HSBC México en el
lavado
de dinero, ya que las autoridades estadunidenses habían encontrado la
salida de millones de dólares a su país, expresa la indagación del
Senado.
Tras la reunión con los reguladores de la República Mexicana, Michael
Geoghegan, director general del Grupo HSBC, pidió tomar medidas a Luis
Peña Kegel, director del banco, para evitar el blanqueo de dinero.
En diciembre de 2008, Warren Leaming, jefe adjunto del Grupo HSBC,
escribió una carta después de su última visita a México para Luis Peña
Kegel, la cual exponía que desde hacía ocho meses la CNBV había
solicitado cancelar cuentas bancarias bajo sospecha de
lavado de dinero.
El correo electrónico, con copia a Michael Geoghegan y a Emilson
Alonso, ambos directivos del banco británico, detallaba que había más de
tres mil 600 cuentas, de las cuales 675 tenían sospecha de
lavado de dinero, y que la CNBV había ordenado cerrar. Sin embargo, todavía estaban abiertas en diciembre de 2008, añade.
Según el documento del Senado, Leaming manifestó que a sus
supervisores: “Peña Kegel dijo que las medidas adoptadas podría resultar
en la pérdida de ganancias de muchos miles de millones de dólares, pero
nada vale el riesgo, cuando está en juego la reputación”.
Warren Leaming manifestó que “las acciones adoptadas fueron
consideradas por HSBC México como extremadamente sensibles, por lo cual
no se puede dar mayor difusión del tema”, explica la investigación.
EL ÚNICO QUE PUEDE HABLAR
24 HORAS buscó a Babatz y a su vocero, Carlos López
Moctezuma, pero ninguno estuvo disponible para entrevistas. Aurelio
Bueno, otro de los portavoces, quien dijo que no podía hablar al
respecto, señaló que en breve darán una conferencia de prensa para
aclarar el tema.
“El único que puede hablar de estos temas antes de que las sanciones
queden firmes o sean cosa juzgada es el propio banco”, añadió el máximo
responsable del regulador mexicano.
“La falta de controles, de diligencia para prevenir estos temas son
faltas administrativas o pueden resultar en faltas administrativas que
no están todavía completamente resueltas al no haber quedado firmes”,
agregó.
Al cierre de esta edición, HSBC México no podía emitir comentarios al respecto.