7/04/2015

Más mujeres y niñas progresan, los hombres se estancan


“El número de mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan disminuye porque aumenta la educación y su participación en el mercado laboral”

 Redacción SemMéxico

México DF., 01 jul. 15. AmecoPress/SemMéxico.- El número de mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan (ninis) en México, se ha reducido en los últimos 15 años y prácticamente es equiparable al de los hombres. En 1995, en el país había una población de 20 millones 313 mil jóvenes de entre 15 y 24 años, de los cuales 4 millones 100 no estudiaban ni trabajaban; un millón 200 mil eran hombres y 2 millones 900 mil, mujeres.
Miguel Székely, ex subsecretario de Educación Media Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y ahora director del Centro de Estudios Educativos y Sociales, aseguró que el número de mujeres que en 1995 no estudiaban ni trabajaban tenía una proporción de dos a uno con respecto a los hombres.
Sin embargo, los datos más recientes del 2014, dijo, revelan que esta proporción ahora es de uno a uno.
“El número de mujeres jóvenes que no estudian ni trabajan disminuye porque aumenta la educación y su participación en el mercado laboral”, dijo.
Incluso el investigador aseguró que el porcentaje de ninis, se mantiene prácticamente igual desde 1995, pero lo que ha cambiado es la composición de este grupo.
“Ha cambiado la naturaleza o el perfil del fenómeno, que sigue siendo problemático, pues se trata del 20 por ciento de la población joven”, señaló. Esto se debe por una parte al aumento de la participación de las mujeres en el mercado laboral y dentro del sistema educativo, pero por otra, por que se elevó la deserción de los hombres y la falta de empleo de los mismos.
En el año 2014, señaló el investigador, de un total de 22 millones de jóvenes de 15 a 24 años, se registraron 2 millones 100 mil hombres que no estudiaban ni trabajaban y en el caso de las mujeres la cifra era de 2 millones 160 mil.
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Las mujeres desertan menos que los hombres
Las cifras del sistema educativo nacional refuerzan la idea del investigador, pues las mujeres no sólo desertan menos que los hombres, sino que concluyen en mayor porcentaje la educación obligatoria y son más exitosas, pues incluso tienen un porcentaje de reprobación menor.
En educación primaria, la deserción de las niñas es de 0.5 por ciento, mientras que la de los niños es de 0.8 por ciento; la reprobación es de 0.1 y 0.6 por ciento respectivamente; y la eficiencia terminal es de 97.4 por ciento para las mujeres y de 96.2 por ciento de los hombres.
En secundaria el panorama es similar, la deserción de las adolescentes mujeres es de 3.9 por ciento, la de los hombres es de 5.6 por ciento y la eficiencia terminal, es de 88.8 y 83.1 por ciento respectivamente.
Respecto a la educación media superior, las mujeres también aventajan a los hombres: la deserción es del 11.1 por ciento para las jóvenes y del 15 por ciento para los varones; mientras que la eficiencia terminal es del 69 por ciento para las mujeres y 60.4 por ciento para los hombres.
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La Dirección de Igualdad de Género de la SEP indica incluso que de las mujeres de 15 a 24 años que no estudian ni trabajan, que son poco más de 2 millones 160 mil, el 24 por ciento abandona sus estudios y aducen como motivo el matrimonio, unión o razones de maternidad; el 32.8 por ciento declara que la causa principal para no estudiar es económica y el 12.5 por ciento indica que abandonaron los estudios porque les aburrían.
En el caso de los hombres las razones para abandonar los estudios son distintas: el 9.8 por ciento alude a causas familiares, y el 41.1 por ciento a razones económicas.
La cicatriz nini afecta más a los hombres
La permanencia de las mujeres en el sector educativo ha tenido una repercusión directa en el mercado laboral, señaló Székely.
Para los hombres que abandonan los estudios, dijo, es mucho más difícil encontrar trabajo porque ahora hay mayor competencia y esto se debe a que han entrado muchas más mujeres al mercado laboral.
Un dato adicional, dijo, es que los jóvenes varones que en algún momento de su vida se encontraron en situación de no trabajar ni estudiar, tienen más dificultades para conseguir empleo.
“Empiezan a tener menores salarios, tienen empleos precarios o informales, es un efecto que se llama de cicatriz, el ser nini te provoca una cicatriz que deja marcas en el futuro”.
“Primero porque pierdes años de experiencia, segundo porque significa que otros pudieron acceder a las oportunidades que se generaron y eso provoca una desventaja, por lo cual es mucho más difícil conseguir su primer empleo a los 30 años que a los 18, independientemente del factor de la experiencia, lo cual impacta más a los hombres que a las mujeres”, dijo.
El investigador explicó que en el caso de las mujeres el efecto cicatriz es casi normal por su condición de mujer para el sector laboral.
“El mercado laboral está más acostumbrado a que las mujeres entren y salgan por cuestiones de maternidad. Si una mujer se queda sin trabajar 3 o 4 años porque tuvo hijos es normal, en cambio si un hombre se queda fuera 3 o 4 años, se no se toma como un buen indicio”, explicó.
Si bien la participación de las jóvenes en el mercado laboral ha aumentado, la brecha es aún significativa si se toma en cuenta a la población de 15 a 29 años de edad, de acuerdo con los datos proporcionados por la Dirección de Igualdad de Género de la SEP.
En el anexo 2 sobre el Avance de los Programas Presupuestarios con Erogaciones para la Igualdad entre Hombres y Mujeres que presentó la dependencia en el primer trimestre del año, pero con datos del 2012, las mujeres representan tan solo el 43 por ciento de la fuerza laboral y los hombres el 78 por ciento.
“Siguen existiendo mujeres que por razones culturales están fuera del mercado laboral, pero la tendencia es a la baja”, expresó Székely. Incluso dijo que los datos más recientes del 2014, señalan que la tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral aumentó del 40 al 50 por ciento de 1995 al 2012; y bajó la de los hombres, de 83.6 por ciento al 81.8 por ciento.
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“Al tener una economía poco dinámica y un mercado laboral que está generando pocos empleos, el efecto que se da, es que cada vez hay una mayor competencia por los empleos”, expresó.
Fotos: SemMéxico. 

“Soy una cineasta crítica de la cultura machista, hegemónica y patriarcal”


Por Laura Charro, desde La Habana

 

Marilyn Solaya es documentalista, actriz y cineasta cubana. Dirigió el tercer largometraje de ficción realizado en Cuba por una mujer desde la revolución, Vestido de Novia. La película, inspirada en la historia de la primera transexual que realizó cambio de sexo en ese país en la década del ’80, ganó el Premio a la Popularidad en el 36º Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, en diciembre del 2014.

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COMUNICAR IGUALDAD- En la cafetería de la escuela de inglés para niñxs del barrio El Vedado de La Habana, Marilyn presta su tiempo a periodistas, mientras espera que su hijo salga de la clase. Porque, además de ser la directora de cine más solicitada para entrevistas en los últimos meses, ya que su película ha ganado el Premio a la Popularidad en el 36º Festival del Nuevo Cine Latinoamericano 2014, la responsabilidad de la crianza, como a muchas otras mujeres, le sigue siendo tarea de día completo, también mientras promociona su trabajo.
La película Vestido de Novia narra una historia de amor entre Rosa Elena (Laura de la Uz) y Ernesto (Luis Alberto García), que entra en conflicto cuando se descubre la condición transexual de ella, quien se operó para cambiar de sexo años antes de comenzar a estar juntos. En la trama participan además Jorge Perugorría e Isabel Santos, con el inolvidable personaje de la amiga trans de la protagonista. Esta historia fue inspirada en las experiencias de Mavi Susel, primera transexual reasignada en Cuba en el año 1988, y con la cual Marilyn ya había trabajado en un documental previo titulado En el Cuerpo Equivocado.
La historia de Mavi, no contada en la película, se remonta a los años ochenta en la capital cubana. Mediante la intervención de la ya fallecida Vilma Espín Guillois, dirigente política de la Revolución y fundadora de la Federación de Mujeres Cubanas, se autoriza la inédita operación de sexo para esta joven que sabía que se encontraba presa de un cuerpo que no la identificaba, víctima de violencias e incomprensión constantes.
Poner esta obra en la pantalla grande no fue tarea fácil. Marilyn Solaya tuvo que librar luchas y desafíos antes y después del estreno. En principio, el reto institucional, ya que es recién el tercer largometraje de ficción dirigido por una mujer en los 55 años del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), única productora oficial de la industria nacional de cine. “Eso es una mancha y producto del machismo. Este es un país con posibilidades y oportunidades. Me criaron con la idea de que yo podía hacer lo que quisiera porque tenía mis derechos ganados y yo fui por ellos. Tenemos las mismas posibilidades pero las mujeres estamos en desigualdad de condiciones. Esta película la logré desde la insistencia, presentándola una y otra vez en diversos lugares y espacios”, afirma Marilyn, no sin indignación.
Posteriormente, una vez finalizada la obra, le siguió lo más importante: enfrentarse al público cubano, el cual le concedió el reconocimiento y la aceptación a salas llenas.  “Poner en pantalla grande una película en Cuba es un reto, porque aquí hay mucha cultura cinematográfica y si les gusta se quedan y si no se levantan y se van. Interactúan mucho con la obra, en la sala hay gritos y opiniones de la gente. En esta película hay escenas dramáticas donde se escuchan risas del público y creo que es una risa nerviosa, de alguien que está  frente un tema del cual no tiene todas las respuestas”.
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Ambientada en la compleja cuba de los años noventa, se abordan temas como la doble moral, los conflictos sociales de la época, el machismo, las violencias de género, la homofobia, la violación de derechos, la incomprensión social y, sobre todo, la búsqueda de la felicidad desde la idiosincrasia cubana para resolver los problemas y la búsqueda del amor en todas sus formas. La cineasta agrega que “hay una columna vertebral de la película que también cuenta cómo luego de operarse, una mujer construye desde los roles tradicionales lo que ella creía que era ser una mujer, para poderse insertarse socialmente como tal. Y en el camino se da cuenta, como todas nosotras, que ahí hay algo que no funciona bien y debe recurrir  a vestirse nuevamente como varón para hacer algo que ella disfrutaba hacer en el pasado”.

La obra de Marilyn es valiosa, necesaria y comprometida con una postura crítica hacia la Cuba de ayer que interpela a la Cuba de hoy, aun en el camino de reconocer la existencia de las violencias de género y la homofobia, producto de una sociedad intrínsecamente patriarcal y machista. La isla cuenta con ley de aborto legal aprobada en el año 1965, leyes a favor de la equidad y organismos activos como el CENESEX (Centro Nacional de Educación Sexual), dirigido por Mariela Castro Espín, pero aún continúan en el camino de la toma de conciencia y la desnaturalización de las violencias cotidianas y las discriminaciones de género. De hecho, uno de los trabajos anteriores de Marilyn es un documental sobre el fenómeno cada vez más visible y habitual de los masturbadores públicos de La Habana, titulado Mírame Mi Amor.
Marilyn Solaya se confiesa feminista y aclara: “El feminismo aun se ve como contrario al machismo, se ve mal y raro. Yo soy feminista porque descubrí que si hubo un grupo de mujeres que lucharon por sus derechos como feministas entonces yo también lo era. Yo voy a pelear por los derechos que me corresponden, soy una cineasta formada con una mirada crítica de la cultura machista, hegemónica, patriarcal. La película puede ser analizada desde donde se desee mirar. Lo hice con toda la conciencia e intención para que sea de esa manera. Porque es necesario. Porque no podemos quedarnos como sociedad sólo en buenas intenciones. Consumo y disfruto un cine que me haga sentir cosas y me deje pensando, y ese es el cine que hago.

El Estado laico y la justicia poética


“Ojos que da pánico soñar”: José Joaquín Blanco.

lasillarota.com

El derecho al matrimonio para las personas del mismo sexo, ese es el tema de este texto, pero no puedo evitar un rodeo para detenerme en un dato telúrico: dos genios de la pintura, homosexuales ambos -¿acaso el azar existe?-  Leonardo Da Vinci y Michelangelo Buonarroti habitan –en una visita histórica- las salas del Palacio de Bellas Artes. Las salas de exhibición de uno de los más emblemáticos museos del país, ese mismo país –y en las mismas fechas- en el cual la Suprema Corte de Justicia de la Nación recién emitió la también histórica Tesis de Jurisprudencia que declara discriminatoria e inconstitucional la definición de matrimonio como: “La unión entre un hombre y una mujer con fines reproductivos”.
              
La marcha del orgullo homosexual tomó las calles y la explanada de Bellas Artes, su interior ya estaba tomado por una fiesta de belleza infinita. L’orgoglio omosessuale, que le llaman. La comunidad LGBT en México celebra con Leonardo y Michelangelo, así se las gastan. Celebran lo que los dos genios renacentistas no pudieron vivir a puerta abierta: Da Vinci -como Wilde siglos después- fue arrastrado hacia un juicio siniestro por su orientación sexual, denunciado por un ciudadano anónimo.  (1475) “Sodomía”, exclamaban los jueces, una no sabe si horrorizados o anhelantes. ¿La persecución y los excesos no terminan siendo – tantas veces- una confesión de parte?
              
¿Quizá el Ministro  (SCJN) José Ramón Cossío conspiró para que la exposición, la Tesis de Jurisprudencia de la Suprema Corte, y la marcha coincidieran? ¿Y que coincidiera –además- con la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en Estados Unidos, unos días después? Es tan brillante y combativo el Ministro, que no lo descarto. Pero si la anterior hipótesis no correspondiera a la realidad-real, nos queda aprehender esta “coincidencia” desde realidades alternativas. Lo que Carl Jung llamó “sincronicidad” y definió como: “Las coincidencias significantes”. Hechos que suceden sin aparente relación causal, pero que se hallan relacionadas de manera íntima en sus significados.  En resumen: ¡Viva la justicia poética!




Michelangelo. Capilla Sixtina. Vaticano.
Michelangelo. Capilla Sixtina. Vaticano.


La Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió cinco fallos como respuesta a los amparos solicitados por personas del mismo sexo a quienes se les negó su derecho al matrimonio. Las respuestas similares que emitió la Suprema Corte ante los cinco amparos, llevaron a la elaboración de la histórica Tesis de Jurisprudencia.    

                                                SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN.
                                               MÉXICO. TESIS DE JURISPRUDENCIA 43/2015.

“Matrimonio. La ley de cualquier entidad federativa que, por un lado, considere que la finalidad de aquél es la procreación y/o que lo defina como el que se celebra entre un hombre y una mujer, es inconstitucional”. La tesis fue aprobada por la Primera Sala de la SCJN, el 3 de junio de 2015, y publicada en el Semanario Judicial del 19 de junio de este año. “Dicha jurisprudencia se deriva de la sentencia de cinco juicios de amparo resueltos en el mismo sentido sobre el matrimonio homosexual”.

Y lean las reflexiones de los Ministros (acá abajito), se lo ruego, porque  honran –con todo- la laicidad del Estado, en medio de una campaña de acoso detonada por la jerarquía católica. ¿Está en su derecho de oponerse al matrimonio entre personas del mismo sexo? Por supuesto. Y también de expresarlo, sólo que “expresarse” merece un mínimo de apego a la realidad. Los mensajes tramposos y distorsionados que han circulado en las redes sociales dan la impresión, no de que el matrimonio homosexual es ya legal en México, sino que la Suprema Corte está a punto de prohibir que los heterosexuales se casen entre ellos.

LA VOZ DE LA  SUPREMA CORTE

“Considerar que la finalidad del matrimonio es la procreación constituye una medida no idónea para cumplir con la única finalidad constitucional a la que puede obedecer la medida: la protección de la familia como realidad social. Pretender vincular los requisitos del matrimonio a las preferencias sexuales de quienes pueden acceder a la institución matrimonial con la procreación es discriminatorio, pues excluye injustificadamente del acceso al matrimonio a las parejas homosexuales que están situadas en condiciones similares a las parejas heterosexuales…”.

“Las preferencias sexuales no constituyen un aspecto relevante para hacer la distinción en relación con el fin constitucionalmente imperioso. Como la finalidad del matrimonio no es la procreación, no tiene razón justificada que la unión matrimonial sea heterosexual, ni que se enuncie como ‘entre un solo hombre y una sola mujer’. Dicha enunciación resulta discriminatoria en su mera expresión. Al respecto cabe recordar que está prohibida cualquier norma discriminatoria basada en la orientación sexual de la persona”.

La Suprema Corte legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el territorio de los Estados Unidos. En México, la celebración (por ellas/os, por todas/os), recorrió las redes sociales: Arco iris de colores, imágenes de Obama caminando por la Casa Blanca con la bandera del Movimiento LGBT, los monumentos más célebres pintados de colores. Por alguna misteriosa razón, en cambio, la redefinición de “matrimonio” de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en México, en respuesta a la misma demanda de igualdad y a los amparos que provocaron la “Tesis de Jurisprudencia”, pasó casi en silencio. Quizá ha faltado difusión.  Prudencia ante el acoso de la jerarquía católica. Prudencia ante la homofobia y sus crímenes de odio.



Leonardo Da Vinci, acusado de “sodomía”.
Leonardo Da Vinci, acusado de “sodomía”.


Podríamos decir que la magnitud del logro no es la misma: En todos los Estados Unidos bastará hacer los trámites que toda pareja está obligada a llevar a cabo para acceder al derecho al matrimonio, de inmediato. En México, salvo en el Distrito Federal, Coahuila y Quintana Roo, las parejas del mismo sexo que deseen contraer matrimonio corren el riesgo de enfrentar las arbitrariedades de los jueces y verse obligados a recurrir a  amparos similares a los que llamaron los fallos –anteriores- de la Suprema Corte.
              
¿Ofensivo, costoso en términos económicos y emocionales, y fastidioso? Sin duda alguna, pero tarde o temprano los jueces estarán obligados a casarlos.  Seguramente, muy pronto, la Suprema Corte se verá invadida por demandas de amparo de parejas homosexuales a quienes se les negó su derecho al matrimonio. Romper el cerco que intentarán construir los jueces conservadores incapaces de diferenciar entre los argumentos religiosos y los derechos de las personas en un Estado laico, se convierte en una forma necesaria de activismo.  Complicado, pero sin marcha atrás. A como ha sucedido hasta ahora con cada reconocimiento, con cada logro, con cada avance de la comunidad LGBT.
               
Cantidad de personas de la comunidad LGBT (como cantidad de heterosexuales) están en contra del matrimonio en general, lo consideran una institución “conservadora y burguesa”, a la que más bien habría que abolir. O, una repetición de patrones que les son ajenos en la búsqueda de una identidad más libertaria y muy distinta. Sin embargo, en un país en donde la jerarquía católica ha realizado toda una guerra sucia contra los derechos de la comunidad LGBT, la redefinición del matrimonio no es sólo un derecho al que –por fin– acceden quienes así lo deseen: es un acto simbólico que estalla esa definición única del amor sexual posible: la heterosexualidad.  Esa definición única de la familia posible: “Un hombre una mujer y sus hijas/os”.
               
“El matrimonio homosexual en México se convierte en legal y obliga a todos los juzgadores a seguir este criterio en todos los amparos que se interpongan en cualquier entidad federativa del país, aun cuando en su Código Civil no esté legalizado este tipo de matrimonios”.

              


Michelangelo. Capilla Sixtina. Vaticano.
Michelangelo. Capilla Sixtina. Vaticano.


Tantísimo por cambiar para poder decir que en este país “la justicia sí existe”, pero en este momento, ante este logro –inmenso- de la comunidad LGBT, festejemos. Y para quienes puedan y quieran: Festejemos en Bellas Artes la belleza y “las coincidencias significantes”.

La justicia poética.



Madres sí, pero dentro del “status quo”


Por Mariana Fernández Camacho

 en comunicarigualdad.com.ar

Dos historias de obstrucción del maternaje dan cuenta de cómo a las mujeres se nos exige que seamos madres siempre y cuando cumplamos ciertas normas: una mujer con discapacidad es considerada por la justicia argentina incapaz de maternar aunque una convención internacional diga lo contrario; y otra mujer quedó fuera del rol materno porque su pareja, madre biológica, decidió que así fuera y también la justicia le dio la razón.

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COMUNICAR IGUALDAD– El feminismo lleva décadas rebelándose contra la natural vocación materna que nos achacan a las mujeres. Es que ser madre sigue siendo el papel que la sociedad nos asigna a priori… siempre y cuando cumplamos con ciertos requisitos. Entonces, la lucha es doble: liberar de dedos acusadores a las que optan por no procrear, y acusar a quienes niegan a otras su deseo (y derecho) a maternar.
De eso se trata la historia de Marisa Ibáñez, una joven que lleva dos años tratando de ejercer el rol de mamá que le arrebató una Justicia emperrada en discriminarla por su discapacidad intelectual.  Porque Marisa siempre entendió que necesitaba ayuda para hacerse cargo de su hijo. Por eso, durante el embarazo trabajó en la escuela de formación laboral a la que asiste para fortalecer el vínculo con su panza, adquirir hábitos de cuidado y aprender a amamantar. Pero parece que no fue suficiente, porque cuando el varón nació, una orden del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil N° 10 lo mandó a un hogar muy lejos de su entorno familiar.
La misma resolución también decidió que alcanza con que madre e hijo pasen juntos dos o tres horas, dos veces por semana. Hoy, el nene reconoce a Marisa, le dice mamá, juegan, festejan cumpleaños, ella le compra zapatillas, ropa y globos, y él llora desconsolado cada vez que el reloj marca que terminó ese tiempito que algún otro cree conveniente.
Mi mamá me ama, mi mamá me mima… si la dejan
En el año 2008, el Senado y la Cámara de Diputados sancionaron y promulgaron la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y su protocolo facultativo —aprobados mediante resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de diciembre de 2006-. Así, con fuerza de ley el artículo 23 (titulado “Respeto del hogar y de la familia”) comanda a los Estados Partes a prestar la asistencia apropiada a las personas con discapacidad para el desempeño de sus responsabilidades en la crianza de  hijas e hijos. El punto 4 del mismo artículo plantea además que en ningún caso se separará a un niño o niña de sus padres en razón de una discapacidad del menor, de ambos padres o de uno de ellos.
El Congreso también consensuó  que “discriminación por motivos de discapacidad” incluye cualquier distinción, exclusión o restricción que tenga el propósito de obstaculizar o dejar sin efecto el reconocimiento, goce o ejercicio, en igualdad de condiciones, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales en los ámbitos político, económico, social, cultural, civil o de otro tipo. Estado argentino… ¡hundido!
El Juzgado debía proveer a Marisa de los apoyos necesarios para que pudiera criar a su hijo, y entonces no hubieran pasado estos dos años de institucionalización. En el resto de las familias no se evalúa si la madre construyó un buen vínculo o si está en condiciones de atenderlo. Acá se puso el ojo a raíz de la discapacidad de Marisa, sumado a que es una mujer pobre, y todo esto hizo que la Justicia considerara que debía apartar a la criatura en pos de su interés superior, el cual hasta ahora en realidad fue conculcado porque el niño vive desde que nació en un hogar lejos de los suyos”, explica a COMUNICAR IGUALDAD Graciela Fijtman, encargada de apelar el nuevo disparate: dar en adopción al nene y separarlo definitivamente de su mamá.
mat2La abogada, junto con la Red por los Derechos de las Personas con Discapacidad (REDI), trabajan en equipo para cumplir con el pedido de la Sala B de la Cámara de Apelaciones en lo Civil: presentar en cinco días hábiles el plan de apoyos que Marisa necesita para poder llevar adelante su maternidad. A pesar del esfuerzo que implica acatar una intimación tan abarcativa en un plazo tan exiguo, Fijtman se propuso no perder la esperanza: “Si logramos presentar el programa esta semana, esperamos que los magistrados se iluminen y atiendan los derechos que aquí se están soslayando: el derecho humano de Marisa a ejercer su rol materno, como de su hijo a ser criado por su propia madre en el entorno familiar”.
Eva tiene dos mamás
Distinta situación, mismo resultado, viven Mónica Burkiewicz y su hija Eva, separadas por una Justicia que no reconoce ni los derechos ni las obligaciones de una mamá no gestante.
Estuve en pareja doce años. Cuando nació nuestra hija la anotamos con el apellido de mi ex, como madre soltera, porque en ese momento no había legislación que permitiese hacerlo de otra forma. Pero nos separamos hace tres años y desde hace más de dos que no puedo tener contacto con la nena”, cuenta Mónica, y al contarlo se desespera y se angustia porque el tiempo pasa y ella se lo sigue perdiendo.
Fue de un día para el otro. Eva se había quedado a dormir en mi casa y a la mañana temprano mi ex vino a buscarla y me dijo ‘No la ves más’. Yo pensé que era un enojo momentáneo, pero no fue así y no hubo ningún motivo. Ni siquiera me dejó saludarla en su acto de egresada de jardín de infantes. Mi hija hoy tiene siete años y medio, está en segundo grado. Ya me perdí todo su primer año en la primaria y todo lo que va de este año. Todo eso me lo perdí”.
Ni bien la mamá biológica cortó el vínculo, Mónica empezó con las demandas. Se hicieron tres mediaciones, pero la otra parte asistió sólo a una. Además, la jueza se tomó diez meses para expedirse y rechazar el reclamo basándose en que a los 18 años Eva será libre de decidir cambiarse el apellido. “Pero para eso ya habrán pasado 13 años y la nena no va a tener ni idea de quién soy yo. Me está diciendo un delirio la jueza”. Hoy Mónica es representada por la Federación Argentina LGBT (FALGBT) que presentó un amicus curiae para asesorar al jurado sobre las nuevas leyes en que está encuadrado el caso. Abrió a la vez un grupo en FB para quienes quieran acompañarla en su lucha. 
Conviví con mi hija hasta sus cinco años y el vínculo fue más que hermoso. Tenemos una relación muy fuerte, de mucha identificación”, dice Mónica decidida a dar batalla contra la heteronorma que no la deja ser mamá. 

¿Igualdad?


Hace 60 años por primera vez en el país las mujeres votaron en una elección federal. Hoy se celebra sus espacios ganados, las cuotas de género y la paridad en la política, sin embargo, la realidad es inexorable: los grandes cargos políticos en México siguen destinados a los hombres

Este 3 de julio se conmemoran los 60 años del voto femenino en México y, aunque las mujeres tienen plenos derechos para elegir a sus representantes, su acceso a las altas esferas del poder aún es limitado.
Coinciden en ello estudios nacionales e internacionales. Un reporte sobre Brecha de Género del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), reveló en 2014 que México ocupa el lugar 80 de 142 países en cuanto a equidad de género.

En cuanto al empoderamiento político de la mujer, México ocupa el lugar 61 por lo que toca a mujeres en altos puestos de poder político.

El país se ubica por debajo de naciones como Nicaragua, Estados Unidos, Brasil o Argentina, donde los índices de paridad en el poder son más elevados.
Más allá de las cifras, la realidad del país habla por sí misma.
Actualmente, solo cuatro de los 23 puestos de más alto nivel del gabinete legal y ampliado del Gobierno Federal, son mujeres.
Se trata de Arely Gómez González, titular de la Procuraduría General de la República; Rosario Robles Berlanga, secretaria de Desarrollo Social; Mercedes Juan, secretaria de Salud; y Claudia Ruiz Massieu, secretaria de Turismo.
En la LXII Legislatura, la actual, la Cámara de Diputados se compone de 33.3 por ciento de mujeres; en el Senado, representan el 33.5 por ciento.
Para la LXIII Legislatura, que comenzará sus labores el 1 de septiembre próximo, la Cámara de Diputados tendrá 210 mujeres en las curules, un 42 por ciento del total.
Esta cifra representa un aumento de casi el 9 por ciento respecto a la Legislatura actual; un crecimiento que puede explicarse por las condiciones de paridad impuestas en la reforma político electoral, que ahora obliga a los partidos a dar la mitad de las candidaturas a mujeres.
A nivel municipal, la representatividad de las mujeres ha ido en aumento, pero en índices mínimos.
En 1995, solo el 3.5 por ciento de las alcaldías del país estaba ocupada por una mujer. Ya para el 2014, la cifra alcanzó el 7 por ciento.
En días pasados, diputadas del PAN y el PRD presentaron una iniciativa para establecer la paridad de género como principio constitucional.
Con la iniciativa, las legisladoras buscan que la paridad se haga efectiva también en los órganos judiciales y administrativos para evitar la “abrumadora sub-representación” de las mujeres en los espacios de decisión política.
 “El objetivo es alcanzar la paridad y desmontar en la estructura jurídica los obstáculos que perpetúan las resistencias que se conforman para no ceder los espacios y controlar el proceso de selección de las candidaturas y la asignación de espacios de decisión poder político”, expone la iniciativa.
Al estar en periodo de receso, el análisis de esta iniciativa podría comenzar hasta septiembre próximo, cuando los nuevos legisladores tomen protesta.

Seis gobernadoras, cinco candidatas
En México, el acceso de las mujeres a las altas esferas del poder es algo que aún no se ha consolidado; los hechos hablan por sí mismos.
El país solo ha tenido cinco candidatas a la Presidencia de la República. Sobra decir que ninguna de ellas ha tenido éxito en su cometido.
La primera candidata presidencial del país fue Rosario Ibarra de Piedra, quien se postuló como candidata del Partido Revolucionario de los Trabajadores en 1982 y 1988.
Ibarra de Piedra fue postulada como candidata por el realce social que alcanzó en el activismo a favor de los desaparecidos, entre quienes se encontraba su hijo.
La segunda candidata presidencial fue Cecilia Soto, quien en 1994 fue postulada por el Partido del Trabajo.
También en 1994 compitió por la Presidencia de la República la candidata del Partido Popular Socialista, Marcela Lombardo, hija del líder sindicalista Vicente Lombardo Toledano.
Tuvieron que pasar 12 años para que una cuarta mujer se postulara para la Presidencia. Fue hasta el 2006 que Patricia Mercado compitió por el Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina.
En el 2012, Josefina Vázquez Mota se convirtió en la quinta candidata presidencial. Fue la abanderada del PAN y quedó en tercer lugar de la votación nacional.
A lo largo de la historia, de entre cientos de gobernadores que han ejercido el poder en las entidades federativas, en el país solo ha habido seis gobernadoras en funciones.
La primera fue la priista Griselda Álvarez Ponce de León, quien fuera gobernadora de Colima, entre 1979 y 1985.
Después fue otra priista, Beatriz Paredes Rangel, quien conquistó la gubernatura de Tlaxcala en 1987, estado que gobernó hasta 1982.
La tercera gobernadora de México fue la priista Dulce María Sauri Riancho, mandataria de Yucatán, entre 1991 y 1994.
Le siguió Rosario Robles Berlanga, del PRD, quien solo estuvo un año frente al Gobierno del Distrito Federal, de 1999 al 2000, una vez que Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano pidió licencia al cargo para contender por la Presidencia de la República.
La quinta gobernadora mexicana también fue perredista. Se trata de Amalia García Medina, quien gobernó Zacatecas entre el 2004 y el 2010.
En Yucatán gobernó la priista Ivonne Ortega Pacheco, entre el 2007 y el 2012, con lo que ocupó el sexto lugar dentro de las mandatarias estatales a nivel nacional.
Actualmente, ninguna mujer es gobernadora de entidad alguna.
Será Claudia Pavlovich, del PRI, quien se convierta en la séptima gobernadora a partir de octubre próximo. Primera mujer en gobernar Sonora.
Las mujeres en el Poder Federa
El establecimiento de la obligación de cuotas de género ha permitido que las mujeres tengan más espacios de participación política.
En la Cámara de Diputados, la próxima Legislatura estará conformada por 210 legisladoras, un 42 por ciento de mujeres.

De ellas, 117 fueron ganadoras por mayoría relativa, es decir, por votación directa de los ciudadanos. Un total de 93 más llegarán por el principio de representación proporcional o plurinominal.
Sin embargo, aunque la participación de las mujeres en el Congreso ha ido en aumento, no han ocupado tantos puestos de poder en las Cámaras.
De la LVII Legislatura (1997) a la fecha, solo cuatro mujeres han sido presidentas de la Cámara baja.
Se trata de Gloria Lavara Mejía, quien ocupó dos veces la presidencia, en 1997 y 1998, pero solo por dos periodos cortos, de un mes y 15 días, respectivamente.
Estuvo después Beatriz Paredes, en dos periodos de la LVIII Legislatura. Le siguió Ruth Zavaleta, en el 2007; y María Elena Álvarez Bernal, en el 2008.
En el Senado no ha habido tanta suerte, pues en ese periodo solo ha habido dos presidentas de la mesa directiva.
Se trata de María de los Ángeles Moreno, quien presidió el Senado durante solo un mes en 1997; y después nueve meses entre 1999 y el 2000.
Beatriz Paredes presidió el Senado también solo durante un mes en 1998.
La inequidad en el acceso al poder es visible también en uno de los órganos más importantes de la Cámara de Diputados: la Comisión de Presupuesto.
Dicha Comisión es el órgano de poder de decisión real en el país. En ella se decide el destino final del dinero que ejercerán todas las áreas de la Administración Pública federal.
La Comisión de Presupuesto ha sido dirigida por una sola mujer, en toda la historia del Congreso: la priista Nuvia Mayorga, quien solo estuvo al frente de ella por cuatro meses, que le bastaron para negociar el primer presupuesto del sexenio de Enrique Peña Nieto.
En el caso del Ejecutivo también ha habido áreas que han estado vetadas para el acceso de las mujeres.
Secretarías como Gobernación, Hacienda, Defensa o Marina nunca han sido dirigidas por una mujer.
La conformación de los gabinetes presidenciales de los últimos tiempos también ha estado dominada por los hombres.
Vicente Fox incluyó inicialmente solo a tres mujeres en su gabinete: Josefina Vázquez Mota en Desarrollo Social; María Teresa Herrera, en la Reforma Agraria; y Leticia Navarro, en Turismo.
Felipe Calderón tuvo inicialmente a cuatro mujeres y después incluyó a una más. Se trata de Patricia Espinosa, en Relaciones Exteriores; Beatriz Zavala, en Desarrollo Social; Georgina Kessel, en Energía; Josefina Vázquez Mota, en Educación Pública; y llegó después Marisela Morales a la PGR.
El presidente Enrique Peña Nieto solo incorporó a tres mujeres a su gabinete de forma inicial, a las que luego se uniría una titular de la PGR.
Se trata de Arely Gómez González, titular de la Procuraduría General de la República; Rosario Robles Berlanga, secretaria de Desarrollo Social; Mercedes Juan, secretaria de Salud; y Claudia Ruiz Massieu, secretaria de Turismo.
La participación de las mujeres en los gobiernos de los estados también es mínima y es hasta la introducción de la obligación de paridad cuando algunos congresos estatales han tenido mayor equidad.
Sigue leyendo…
> ‘No hay paridad’ Por Melva Frutos
> Más política de mujeres Por Jonathan Ávila


Caída libre


   CRISTAL DE ROCA
Por: Cecilia Lavalle*

Me llega un mensaje por correo electrónico con el título “¿Cómo curar las mejillas caídas?”, y lo primero que se me ocurre preguntar es “¡¿desde cuándo envejecer es una enfermedad?!”.

 
En ese caso, claro, las mujeres de mi edad (54, para quienes tengan curiosidad) sin una sola cirugía plástica ¡estamos enfermísimas! Tenemos los senos caídos, los glúteos caídos, las mejillas caídas, los párpados caídos. Y, desde luego, más de una tiene también el ánimo caído.
 
Entonces, va siendo hora de poner algunos puntos sobre las íes.
Bajo el rubro de “belleza”, casi toda la publicidad está diseñada para que las mujeres nunca de los nuncas nos sintamos bien con nosotras mismas.
 
Se ha delineado un estándar al que sólo se puede llegar cincelada (basta ver el auge de la cirugía plástica), moldeada (basta ver el auge de los gimnasios) y con ingestas mínimas (basta ver el auge de los productos farmacéuticos).
 
Y no importa lo que cada mujer haga o, más propiamente, se haga, de todas maneras nunca será suficiente. Porque de eso se trata.
 
Oigo a mujeres muy jóvenes hablar de su segunda o tercera cirugía, porque sus senos eran demasiado chicos o demasiado grandes. Porque su brazo, nariz, barbilla, abdomen o lo que sea era demasiado lo que sea.
 
Oigo a mujeres muy jóvenes hablar de fajas que les impiden comer y respirar profundo (como los corsés del siglo XVII). Veo a mujeres muy jóvenes llegando al límite en los gimnasios para bajar una, dos, tres tallas, ¡y ya están flaquísimas!
 
Oigo a mujeres de mi edad o más jóvenes o más grandes hablar de la primera, segunda o quinta cirugía, y planear la próxima.
 
Veo a mujeres de mi edad o mayores, lucir como si tuvieran 10 o 20 años menos, y, de todas maneras sienten que no es suficiente.
 
Veo a mujeres insistir en parecerse a las que eran a los 20 años, hasta que logran no parecer sino una caricatura de sí mismas.
 
Veo, en fin, una espiral perversa que manda mensajes a las niñas para que parezcan jóvenes, a las jóvenes para que parezcan adultas, a las adultas para que parezcan jóvenes, y a las adultas mayores para que desaparezcan o, al menos, no parezcan lo que parecen.
 
No, no me gustan mis párpados caídos, ni cómo se han caído otras partes de mi cuerpo. Y, honestamente, no recuerdo ni a mi madre ni a mi abuela haberse quejado por ello; así que deduzco que el hecho de que no me guste tiene que ver con el bombardeo mediático.
 
Y es preciso reflexionar en ello, porque de otro modo no hay escapatoria, dado que el mensaje permanente es: “nunca estás bien como estás”.
 
Hay, mirémoslo bien, enormes intereses económicos detrás de hacernos sentir constantemente inadecuadas, imperfectas, insuficientes.
 
¿Qué pasaría si las mujeres se sintieran bien en sus cuerpos? ¿Qué pasaría si, tengan el cuerpo que tengan, se sintieran perfectas?
 
¿Qué pasaría si las mujeres se sintieran bien con su edad? ¿Qué pasaría si, tengan la edad que tengan, se sintieran perfectas?
 
De entrada se me ocurre que muchos negocios estarían en quiebra. Y muchas farmacéuticas estarían en problemas.
 
Apreciarnos y querernos como somos es un reto de enormes proporciones. Así que si me van a levantar algo, que sea el ánimo y que sea con una conversación llena de buen humor.
 
Apreciaría sus comentarios: cecilialavalle@hotmail.com.
 
*Periodista y feminista en Quintana Roo, México, e integrante de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género.

CIMACFoto: César Martínez López
Cimacnoticias | México, DF.

La belleza del Estado laico


   QUINTO PODER
Por: Argentina Casanova*


Cuando un diputado o diputada sale a expresar una opinión con respecto a un tema, lo hace a sabiendas que no es su opinión personal lo que nos interesa, sino la que tiene a partir de la conciencia de que representa a una población diversa y plural en el Distrito por el cual fue electo o electa, y en el que habrá seguramente mujeres, hombres, de todas las edades, de todas las orientaciones sexuales, de distintos tonos de piel y posición económica derivado de su ingreso.

Y es a esa pluralidad o particularidad de la comunidad votante –única y exclusiva– a quien debe responder.

Es decir, nunca jamás nos ha interesado su opinión personal, si le gusta o no el apio, o si le parece buena o mala idea que las personas decidan casarse con otra de su mismo sexo, si deseen o no adoptar o si quieran o no tener hijos. Las representa, no es su juzgador o juzgadora, los ciudadanos no están bajo el escrutinio. En cambio los representantes democráticos sí.

La democracia que prevalece en México es la representativa, aún falta mucho para que la ciudadanía tome conciencia de la dimensión de ejercer la democracia directa mediante la organización y la participación política.

En tanto conviene tener claro quién es el que debe rendir cuentas y quién sí puede y debe ser “evaluado” y no “juzgado” por sus actos o gustos personales.

Y todo esto se les olvida cuando están ahí, creen que deben representar al jerarca de su Iglesia, precisamente en un Estado laico que no terminan de entender.

En Campeche, como seguramente ocurrió en otros estados, hubo intervención de personajes públicos opinando en torno al matrimonio para todas las personas, más allá de la postura de los Derechos Humanos, la jurisprudencia –creemos que ni siquiera han leído la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación–, o del sentido común, lo hicieron desde sus perspectivas individuales y creencias particulares.

Independientemente que sus argumentos de fe, como prefiero llamar a las creencias basadas en la práctica de un credo religioso, son desde su propia lógica cristiana de “amor al prójimo”, ser violentas y de exponerse desde un discurso de odio y discriminación, no es esa opinión la que nos interesa ni la que los medios de comunicación tendrían que difundir.

La responsabilidad de las comisiones de Igualdad de Género, de Derechos Humanos y de las Juventudes deben venir con el paquete de la información, la capacitación y el aprendizaje de las y los diputados que las ocupen en materia humanitaria, a fin de entender que éstos ni se consultan, ni se otorgan, sino que forman parte del paquete con el que nace cualquier ser humano y que los Estados están obligados a reconocer, proteger y promover progresivamente, nunca hacia atrás.

Lo que es tan difícil de entender para las personas que ocupan esos cargos es que no es ocioso ni vamos a cuestionar sus dogmas de fe, esos pueden seguir teniéndolos y viviendo con ellos, pero la razón de vivir en un Estado laico es para que se garantice que ellas puedan seguir teniendo esos dogmas y que no un Estado con una afinidad religiosa sea impuesto mañana por algún personaje que se vincule con una práctica y quiera imponerla a todo el país.

Imaginemos que el “gobernador o gobernadora” de un estado es practicante de una fe hinduista o de cualquier otro lugar, lo cual es su derecho, pero lo que no puede –gracias al Estado laico– es imponer esa fe, no puede ser impuesta desde su posición de gobernante al resto de la población.

Eso es lo que permite que en un mismo territorio concilien, coincidan y converjan distintas posturas desde distintos dogmas religiosos o la ausencia de éstos.

Imaginemos un gobernante ateo que impone su visión. Eso se vivió en la época cristera y ya conocemos el resultado de la historia.

De ahí que México tendría que tener la experiencia y conocimiento acerca de lo que ocurre cuando permitimos que sean los fundamentalismos los que gobiernen, y se pierda el respeto a la diversidad y a la libertad que cada persona tiene amparada en el Estado laico.

Ni para perseguir a las personas católicas, ni para perseguir o hacer declaraciones públicas que inciten al odio contra una población a razón de su vida privada que a nadie le debería importar ni afectar.

Cuando se desarrolló un proceso electoral en el que personas bajo partidos o en forma independiente salieron a buscar el voto ciudadano tras exponer sus ideas respecto a ciertos temas, que permitirán a la ciudadanía tener una “idea” sobre sus decisiones, y con base en ello decidieron otorgarle la confianza de ser quien les represente en el mecanismo de la democracia representativa. No se representan a sí mismas.

*Integrante de la Red Nacional de Periodistas y del Observatorio de Feminicidio en Campeche.
Imagen retomada del sitio elperiodico.com.mc
Cimacnoticias | Campeche.- 
  

Demasiadas cesáreas innecesarias


México, 29 jun. 15. AmecoPress/SEMlac.- México ocupa el cuarto lugar a nivel mundial, después de China, Brasil y Estados Unidos, con el mayor número de cesáreas innecesarias, denunció la secretaria de la Comisión de Justicia, del Congreso, diputada Esther Quintana Salinas.
Desde el año 2000, todas las entidades federativas, a excepción de Chiapas y Oaxaca, rebasan el límite máximo recomendado para la práctica de cesáreas, por lo que Quintana Salinas propuso a la Secretaría de Salud que promueva la práctica de los partos humanizados y la reducción innecesaria de cesáreas en todos los centros hospitalarios del país.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012, la información reportada por mujeres muestra un aumento en el número de cesáreas en todas las instituciones de salud.
La legisladora resaltó que la Norma Oficial Mexicana establece que toda unidad médica con atención obstétrica debe contar con lineamientos para la indicación de cesárea, cuyo índice ideal es de 15 por ciento en hospitales de segundo nivel y 20 por ciento en los del tercer nivel, en relación con el total de nacimientos.
Mencionó que la práctica de cesáreas en los últimos años se incrementó 50,3 por ciento, al pasar de 30 por ciento en 2000 a 45,1 por ciento en 2012.
En el punto de acuerdo remitido a la Segunda Comisión: Relaciones Exteriores, Defensa Nacional y Educación Pública de la Comisión Permanente, se plantea capacitar a los doctores para la atención del parto vaginal bajo los lineamientos del nacimiento humanizado.
Se resalta también que la disminución decisiva de las cesáreas innecesarias en todas las instituciones de salud debe ser una acción prioritaria, ya que esa práctica indiscriminada expone a las madres y a sus hijos e hijas a una mayor morbilidad y mortalidad.
Quintana Salinas indicó que la estrategia más importante debe dirigirse a evitar la primera cesárea, no solo por sus propias implicaciones, sino por los riesgos en los embarazos y partos siguientes, así como por el gasto adicional que conlleva esa práctica clínica, el cual debiera ser redirigido para solventar otros problemas de salud sexual y reproductiva.
En el ámbito mundial se efectúan aproximadamente 18,5 millones de cesáreas anuales, de las cuales la mitad son consideradas como innecesarias y ocasionan un costo excesivo de aproximadamente 5,4 veces más que lo esperado para la atención del nacimiento.
Foto: Archivo AmecoPress. 

Crecen posibilidades de que una mujer sea presidenta de EU



   Mayor apertura de ciudadanía para impulsar a candidatas

A casi año y medio de que se celebren los comicios presidenciales en Estados Unidos, las mujeres tienen grandes posibilidades de llegar a controlar la Casa Blanca, según análisis preliminares.

 
EU cerró 2014 con una población de 319 millones 47 mil personas, y las mujeres son mayoritarias, con 160 millones 567 mil 653 habitantes de sexo femenino, lo que supone el 50.79 por ciento del total, frente a los 155 millones 561 mil 186 hombres, que representan 49.21 por ciento.
 
Las estadísticas no significan que todas las mujeres votarían por un candidato de su mismo sexo, aunque sí ilustran su potencial numérico.
 
Esta situación aviva el debate e incluso grupos de mujeres hablan eufóricamente de un control total de la Casa Blanca con una fórmula que lleve a Hillary Clinton como candidata a la Presidencia por los demócratas, y a la senadora Elizabeth Warren, como vicepresidenta.
 
En 1913, mujeres estadounidenses marcharon por las calles del país para exigir su derecho a votar, y ahora son una población importante para decidir el resultado de los comicios presidenciales en 2016.
 
La Convención sobre los Derechos Políticos de la Mujer (Convention on the Political Rights of Women) fue adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas en la resolución 640 (VII), del 20 de diciembre de 1952, y entró en vigor el 7 de julio de 1954.
 
Ese texto de aceptación establece que “las mujeres tendrán derecho a votar en todas las elecciones en igualdad de condiciones con los hombres, sin discriminación alguna”.
 
A casi 100 años de que obtuvieron el derecho al sufragio (1920), las estadounidenses pueden llevar a una de ellas a la Oficina Oval de la Casa Blanca, según indican las encuestas electorales.
 
Hillary Rodham Clinton, aspirante a la nominación demócrata, y Carly Fiorina, por los republicanos, podrían romper la cadena que impidió a las mujeres conducir los destinos de EU.
 
Según un reciente artículo del diario The New York Times, la presencia de mujeres en la apuestas por el gobierno resalta que las actitudes han cambiado gradualmente en 80 años.
 
En 1970 dos tercios de los participantes en una encuesta opinaron que no habría una mujer presidenta por mucho tiempo, aunque no descartaban que algún día eso pudiera ocurrir.
 
Durante años diferentes estudios medían si las mujeres deberían ser iguales en el lugar de trabajo.
 
Una encuesta de 1972 encontró que 29 por ciento de la población pensaba que el lugar de las mujeres estaba en la casa. Sólo 47 por ciento de la población opinaba que deberían tener un papel igual al hombre en el trabajo; otro 24 por ciento se puso de lleno en medio o no sabía qué pensar sobre la cuestión.
 
Para 1980, 20 por ciento de los estadounidenses consideraba que las mujeres debían quedarse en casa, y una década más tarde casi 15 por ciento lo sentía así.
 
Ya en 2008, un sondeo encontró que apenas el 7 por ciento de los estadounidenses todavía estimaba que el lugar de las mujeres estaba en la casa; 10 por ciento no se inclinaba por ninguna opción, pero el 83 por ciento apoyó la igualdad y el trabajo.
 
Durante años fue creciendo el apoyo a la pregunta “¿Usted votaría por una mujer como presidenta?”. La progresión fue gradual y ya ahora no hay reparos en llevar a las norteamericanas a la butaca presidencial.
 
Así, un sondeo de Gallup en 1937, entre mil 500 adultos, encontró que el 64 por ciento de los consultados dijo que no votaría por una mujer para presidenta aunque estuviera calificada para el cargo.
 
En 1945, una pesquisa de Gallup descubrió que si un partido llevaba a una candidata, más de la mitad de los votantes (55 por ciento) dijo que no la apoyaría. A lo largo de las décadas de 1950 y 1960, el apoyo creció lentamente, acercándose un poco más allá de 50 por ciento hacia el final de los años 60.
 
A partir de la década del 70 más estadounidenses se unieron a llevar las “faldas” a la Oficina Oval, y en 1978 las dos terceras partes favorecieron que si esa era la decisión del partido la apoyarían.
 
En esta década, casi todos los estadounidenses (95 por ciento, según el Centro Roper) dicen que votarían por una mujer si ella estuviera calificada y si fuera candidata del partido.
 
El reto para las mujeres está planteado; ahora resta ver si las actuales pretendientes, Clinton o Fiorina, logran convertirse en la próxima comandante en jefe de EU.
 
Sin embargo en la puja por la Presidencia, a la ex secretaria de Estado Hillary Clinton otra mujer se le adelantó más de un siglo.
 
Victoria Woodhull fue nominada como candidata a la Casa Blanca por el Partido por la Igualdad de Derechos, que presentó su reto en mayo de 1872, casi medio siglo antes de que las mujeres obtuvieran el derecho a votar en EU.
 
Sin importar a quién postulen los republicanos a la Presidencia, es muy probable que Clinton gane el voto de las mujeres. Lo que ella necesita es a los hombres. Así que en vez de centrar su campaña en las mujeres, que representan, al menos, la mitad del electorado estadounidense, tal vez deba encontrar una forma de cortejar al otro sexo, estiman analistas políticos.
 
Por lo pronto, Clinton, la puntera en la puja por la nominación demócrata, está sometida al fuego cruzado de los republicanos, que intentan afectarla por el uso de una cuenta de correo electrónico privada durante su desempeño como secretaria de Estado, y por los sucesos en el consulado estadounidense en Bengasi, Libia.
 
Pese a que es considerada una candidata formidable, e incluso son pocos los que pueden competir con ella en la recaudación de fondos, aún queda mucho camino por recorrer para que los partidarios de una mujer presidenta echen las campanas al vuelo.
 
*Periodista de la Redacción Norteamérica de Prensa Latina.



Por: Luis Beatón* Cimacnoticias/PL | La Habana, Cuba.- 

7/03/2015

Desigualdad extrema en México

Gerardo Esquivel

El Foro Económico Mundial identificó la profundización de la desigualdad como la principal tendencia mundial para 2015

En días pasados se dio a conocer el estudio Desigualdad extrema en México. Concentración del poder económico y político, el cual realicé a petición de Oxfam-México (www.cambialasreglas.org). 


El tema de la desigualdad económica cobra cada vez una mayor importancia a nivel mundial. El Foro Económico Mundial, por ejemplo, identificó a la profundización de la desigualdad económica como la principal tendencia mundial para 2015. Durante mucho tiempo los mexicanos hemos evitado hablar de este tema. Es hora de hacerlo, tanto por razones éticas, como políticas y económicas. No es posible que sigamos permitiendo niveles de desigualdad que hacen que en este país conviva uno de los hombres más ricos del mundo con más de veintitrés millones de mexicanos en situación de pobreza alimentaria (es decir, que no tienen ingresos suficientes para poder adquirir una canasta alimentaria que les provea los nutrientes mínimos necesarios para llevar una vida saludable). 

Por otra parte, la desigualdad económica extrema también tiene fuertes implicaciones políticas. El poder económico de algunos sectores específicos de la población se refleja cada vez más en políticas públicas que benefician a unos cuantos y que acentúan la desigualdad existente en el país. Para poder cambiar esta situación debemos empezar por reconocer tanto la magnitud de la desigualdad que caracteriza al país, como el hecho de que desde hace tiempo esto también se ha convertido en un factor que limita la capacidad de crecimiento de nuestra economía y que la ha sumido en un círculo vicioso de desigualdad, bajo crecimiento y perpetuación de la pobreza. 

Para darnos una idea de la magnitud de la brecha en México considere lo siguiente: en 2014 los cuatro principales multimillonarios mexicanos podrían haber contratado con el puro rendimiento real de su riqueza a 3 millones de trabajadores mexicanos pagándoles el equivalente a un salario mínimo. Esto implica que podrían haber contratado a todos los desempleados del país (poco más de 2.3 millones de personas) sin que por ello perdieran un solo peso de su riqueza. No es casual que estos ultramillonarios mexicanos (Slim, Bailleres, Larrea y Salinas Pliego) hayan hecho sus fortunas a partir de sectores privatizados, concesionados y/o regulados por el sector público, ni que sus fortunas hayan pasado del 2% al 9% del PIB en tan sólo una década. Estos millonarios y otros grupos de poder han capturado al Estado y han logrado beneficiarse de muchas maneras, ya sea mediante una regulación laxa o a través de tratos privilegiados (fiscales o de otro tipo). 

Uno de los grandes problemas de México reside en que la política fiscal favorece a quien más tiene, que es poco progresiva y que su efecto redistributivo es casi nulo. Debido a que se prefiere gravar el consumo antes que las fuentes de ingreso de los más ricos, las familias pobres, al gastar un porcentaje más alto de su ingreso, terminan pagando un porcentaje de impuestos mayor que el que pagan las familias ricas. Una relativamente baja tasa marginal del ISR para los ingresos más altos, el que los impuestos a las ganancias de capital en el mercado accionario sean prácticamente nulos, o el que no haya impuestos a las herencias o al patrimonio son claros ejemplos de cómo el sistema tributario beneficia a los más privilegiados. 

Por otro lado, la política social también puede considerarse como un fracaso: al día de hoy, la lógica de que el crecimiento se filtraría de las capas altas a las bajas simplemente no ocurre en México desde hace décadas. 

Por todo ello, es necesario hablar de desigualdad y de reconocer la importancia de cambiar las reglas que han permitido que lleguemos a esta situación de desigualdad extrema. Si queremos cambiar esta situación es necesario empezar a discutir los objetivos que queremos alcanzar (¿un verdadero estado social, por ejemplo?), así como los instrumentos que debemos utilizar (política tributaria y de gasto). Alternativamente, podemos seguir haciendo lo que hemos hecho hasta ahora. En ese caso, no esperemos resultados diferentes.


Zabludovsky: inteligente, pero al servicio de gobiernos, empresarios, del capitalismo imperial




Pedro Echeverría V.

1. Falleció Jacobo Zabludovski (JZ) a los 87 años; un mexicano periodista, que se decía judío, que del año 1950 hasta el 2000 ocupó las pantallas de la televisión del canal 2-Televisa (la empresa más poderosa de América Latina) convirtiéndose en un personaje principal y único. Luego, aprovechando su presencia y prestigio, pasó a ser durante 15 años estrella de la locución de la radio. Fue conocido internacionalmente y entrevistó a decenas de personajes de la política y el arte, así como tuvo presencia en muchos acontecimientos mundiales. Fue, por mucho, el periodista mexicano y latinoamericano más destacado.

2. ¿Pero, cómo pudo Zabludovsky llegar a la cima, donde nadie o casi nadie alcanza? Sin duda (JZ) tuvo una gran capacidad e inteligencia de adaptación en el sistema capitalista logrando que las fuerzas más poderosas lo impulsen hasta allí. Pienso que uno de cada mil rechaza el sistema de explotación y de desigualdad, se manifiesta contra él, pero 999 de cada mil luchan entre sí por escalar y sólo alcanza llegar a diferentes partes del cerro por no conseguir las fuerzas que lo impulsen. Así es el capitalismo: sólo beneficia a quienes se adaptan y destruye a los que de alguna manera quedaron rezagados o renunciaron al él.

3. Nunca es suficiente la inteligencia, la capacidad de servicio o eso que se construye que llaman “personalidad”. En el capitalismo lo más importante para escalar la pirámide (en política, en economía, el empleo, la academia, en medios de información) han sido siempre los apoyos. ¿En qué escala de la pirámide están los que apoyan? El respaldo de Zabludovsky fue siempre de las más altas esferas del capitalismo. ¿Quién fue el presidente de la República cuando JZ se inició en la televisión sino no Miguel Alemán (1946-52) y su poderoso grupo de empresarios mexicanos y de EEUU? ¿Cuántas décadas más dominó Miguel Alemán en los medios de información?

4. La familia de los Azcárraga Vidaurreta, Azcárraga Milmo y Azcárraga Jean –abuelo, padre e hijo- han monopolizado la televisión y en parte la radio, desde los año 30, es decir desde hace 85 años; de ser una empresa sólo de la ciudad de México se transformó en la más grande de la nación hasta llegar a ser una empresa mundial. Podría decirse que la ideología de Televisa es la que domina en el 80 por ciento de los mexicanos. Fue tan importante la voz de Zabludovsky en todo el país que era más escuchada y más “creíble” que lo que decía el presidente o el secretario de Educación. Basta con que (JZ) dijera en el noticiario nocturno tal cosa para que al otro día la gente difundiera que “Jacobo lo dijo anoche”.

5. Recuerdo la tontera, quizá imbecilidad de Zabludovsky en 1959 cuando entrevistó al Che Guevara en La Habana al triunfar la revolución cubana. Los empresarios mexicanos y yanquis –enemigos de la Revolución- habían propagado que tras las barbas de Fidel, el Che, Camilo, Raúl, se escondían delincuentes y que no se rasuraban para no ser descubiertos. Se intensificó la campaña por los medios de información para que los pueblos –en particular el mexicano- repudie a los revolucionarios cubanos que comenzaban a ser acusados de comunistas. En esas condiciones llegó Zabludovsky con su batea de babas a preguntar al Ché: “¿señor cuando se rasuran?”

6. El Che se sonrió y volteó a verlo diciéndole: “Oye chico, no me jodas; coño, acabamos de hacer un revolución, vamos a aplicar leyes contra los explotadores, estamos elaborando un plan para un reforma agraria radical, estamos discutiendo cómo acabar con el analfabetismo, y tú me preguntas que ¿cuándo nos vamos rasurar?”. Quizá fue la lección más importante de su historia –que el mismo (JZ) ha transmitido- para que no se vuelvan a preguntar boberías cuando existen temas de trascendencia. Desde entonces Zabludovsky trató de no cometer más esos errores bobos, pero nunca dejó de estar al servicio de los más poderosos empresarios y del gobierno.

7. Zabludovky, como su empresario Azcárraga Milmo, declararon siempre –con mucho cinismo y desfachatez- ser soldados del PRI-gobierno. Por lo menos de 1950 hasta iniciarse en neoliberalismo en 1982 obedecieron las órdenes de los empresarios y los gobierno en turno; pero a partir de este último año cambió radicalmente la correlación de fuerzas: hoy son los tres poderes los que se arrodillan frente a Televisa y demás medios de información. Si Zabludovsky gozó de una enorme estabilidad durante 35 años a partir de los 80, sobre todo en los 90, a raíz de la muerte de su principal protector y el arribo del hijo (el tal Jean) su estabilidad comenzó a derrumbarse.

8. Con excepción de Carmen Aristegui –que en diez años ha demostrado enorme capacidad y mucha independencia en la radio y TV- todo el sistema de medios (incluyendo a sus conductores) está absolutamente controlado por el capital, encabezado por Televisa, TV Azteca, Radio Fórmula y Milenio. Todos son Zabludovsky, todos son sus alumnos, todos quieren llegar a donde él llegó; por ello siguen su camino: servir con fidelidad a los gobiernos y a los empresarios sin olvidar que la embajada yanqui siempre vigila. ¿Puede olvidarse entonces que los triunfos y los premios los obtienen quienes mejor se adaptan al sistema? (3/VII/15)
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