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8/22/2026

Protestar también es un derecho: CDHCM advierte violencia y estigmatización contra mujeres en las calles

 

La Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) llamó a garantizar que las mujeres puedan ejercer su derecho a la protesta social con libertad, seguridad y dignidad, luego de documentar que persisten prácticas de contención, uso de la fuerza, estigmatización y otras posibles afectaciones a los derechos humanos de quienes participan en movilizaciones.

El señalamiento forma parte del Informe Anual 2025, Volumen II. Protección a mujeres en contextos de movilización y protesta social en la Ciudad de México, presentado junto con el informe general de actividades del organismo. El documento coloca bajo la lupa las condiciones en que mujeres, colectivas feministas y otros procesos colectivos encabezados o sostenidos por mujeres ocupan el espacio público para exigir justicia, igualdad y el cumplimiento de sus derechos.

El informe general de la CDHCM reportó que durante 2025 el organismo brindó más de 53 mil servicios de orientación, apoyo y protección, además de registrar 7 mil 715 expedientes de queja para su investigación en las cuatro Visitadurías Generales. En ese periodo emitió 13 recomendaciones dirigidas a distintas autoridades.

La presidenta de la CDHCM, María Dolores González Saravia, señaló que el informe permite observar el trabajo institucional realizado en agendas de grupos prioritarios, restitución de derechos, atención territorial, acompañamiento a procesos de búsqueda de personas desaparecidas y movilizaciones y protestas sociales.

La Comisión también planteó grupos de trabajo sobre temas como el derecho al cuidado, los derechos de víctimas de desaparición, la protesta, la salud mental de las juventudes, el derecho a la ciudad y el debido proceso.

Sin embargo, el volumen dedicado a las mujeres muestra una problemática específica: que el reconocimiento de la protesta como derecho humano todavía no se traduce plenamente en la forma en que las autoridades responden a las mujeres que salen a las calles.

2025, el año con más quejas por posibles violaciones en movilizaciones

La investigación de la CDHCM sistematizó información de 2020 a 2025 sobre servicios, quejas, recomendaciones, acompañamiento institucional y cobertura mediática de movilizaciones.

En ese periodo identificó 293 servicios vinculados con contextos de movilización y protesta social. De ellos, 67 correspondieron a 2025, la cifra más alta del periodo analizado. Al menos 216 servicios estuvieron relacionados con mujeres, equivalentes a 73.7 por ciento del total.

En esos servicios se identificaron 493 personas y colectivos agraviados: 280 mujeres, 137 hombres, 73 colectivos y tres registros anónimos. Las mujeres representaron 56.8 por ciento de las personas y colectivos agraviados registrados en este universo.

La tendencia también aparece en los expedientes de queja. Entre 2020 y 2025 la Comisión identificó 163 expedientes vinculados con presuntos hechos violatorios de derechos humanos ocurridos en movilizaciones sociales. De ellos, 36 correspondieron a 2025, el número más alto de todo el periodo. En esos expedientes se identificaron como personas agraviadas 179 mujeres, 101 hombres, 30 colectivos y un registro anónimo.

La CDHCM advierte que estos datos corresponden a quejas por presuntas violaciones y no constituyen por sí mismos una determinación de responsabilidad. No obstante, permiten identificar patrones y riesgos que requieren revisión institucional.

Uso de la fuerza, la principal problemática documentada

El uso excesivo, arbitrario o indebido de la fuerza fue la problemática que apareció con mayor frecuencia en las narraciones de los expedientes analizados: se identificó en al menos 71 casos.

Dentro de esta categoría se incluyen agresiones físicas, utilización de objetos o agentes irritantes, lesiones, amenazas e intimidación. La Comisión también identificó al menos 60 casos con agresiones físicas, además de 36 menciones relacionadas con lesiones corporales, 35 con intimidación o amenazas, 30 con agresiones verbales, 16 con uso de armas u objetos y tres con agresiones de carácter sexual.

En las quejas, los derechos más mencionados fueron la libertad de expresión, con 79 menciones, y la integridad personal, con 72. La Comisión advierte que ambos derechos están estrechamente relacionados, pues las intervenciones destinadas a liberar espacios públicos pueden afectar directamente la integridad de quienes participan cuando recurren a la fuerza, intimidaciones o detenciones.

El análisis también encontró que 46 de los 163 expedientes correspondieron a movilizaciones protagonizadas por mujeres, mientras que 77 involucraron tanto a mujeres como a hombres. En otros 27 casos no se especificó la participación de mujeres, aunque podía inferirse su presencia por tratarse de grupos numerosos.

Las mujeres no sólo protestan por violencia de género

Uno de los aportes del informe es que evita reducir la participación política de las mujeres a las marchas feministas.

La CDHCM distingue entre protestas feministas, protestas por los derechos de las mujeres y otros procesos colectivos encabezados, acompañados o sostenidos por mujeres. En estos últimos aparecen demandas relacionadas con búsqueda de personas desaparecidas, verdad y justicia, defensa del territorio, agua, vivienda, trabajo, cuidados, memoria y seguridad.

Esta perspectiva resulta relevante porque, de acuerdo con el organismo, las mujeres transforman experiencias de desigualdad, violencia, exclusión o impunidad en demandas colectivas dirigidas al Estado y a la sociedad.

Así, ocupar las calles también constituye una forma de ejercer ciudadanía y convertir problemas históricamente relegados al ámbito privado —como la violencia, los cuidados, el duelo o la búsqueda de familiares— en exigencias públicas de justicia, igualdad, verdad, reparación y no repetición.

La protesta feminista enfrenta una respuesta diferenciada

El informe retoma hallazgos previos de la propia CDHCM que identificaron diferencias en el trato de las autoridades hacia las protestas realizadas por mujeres y, particularmente, hacia las movilizaciones feministas.

Entre las prácticas documentadas se encuentran el uso del primer nivel de fuerza en los costados de los contingentes aun cuando las manifestantes no expresaran resistencia pasiva; estrategias de contención como el encapsulamiento y encauzamiento, así como el uso de extintores, sustancias irritantes y cohetones u objetos explosivos por parte de personal policial. También se observó una mayor recepción de agresiones de particulares contra protestas feministas o conformadas mayoritariamente por mujeres.

Para la Comisión, el problema no termina en la existencia de protocolos. El desafío está en que éstos se cumplan y en que las autoridades abandonen respuestas que puedan resultar desproporcionadas o estigmatizantes.

El organismo identifica una brecha entre el reconocimiento normativo de la protesta social y su implementación práctica. Entre los patrones recurrentes señala la contención, el encapsulamiento, el uso de la fuerza, la estigmatización, las afectaciones a la integridad personal y posibles restricciones a la libertad de expresión, reunión y asociación.

También preocupa cómo se cuenta la protesta de las mujeres

La problemática no se limita a la actuación de las autoridades. La CDHCM revisó también cómo fueron narradas las protestas feministas en medios de comunicación durante 2025.

Para ello analizó 52 notas informativas, fotografías y publicaciones en redes sociales relacionadas con manifestaciones encabezadas por mujeres. El ejercicio identificó tres tipos de abordaje: lenguaje con enfoque de derechos y perspectiva de género; lenguaje criminalizante o estigmatizante; y lenguaje neutral o informativo.

El análisis tuvo un carácter exploratorio y no pretende representar a todo el ecosistema mediático. Sin embargo, para la Comisión resulta relevante porque las narrativas públicas pueden influir en la percepción social de las mujeres y de sus luchas.

En contraste, las movilizaciones revisadas —entre ellas las del 8M, 28 de septiembre, 25N y la movilización de madres buscadoras del 10 de mayo— fueron descritas en las fuentes analizadas como mayoritariamente pacíficas y con saldo blanco. La marcha del 8M de 2025, por ejemplo, fue reportada con una asistencia superior a 200 mil personas.

¿Qué pide la CDHCM para proteger a las mujeres que protestan?

El organismo plantea cerrar la distancia entre lo que reconocen las normas y lo que ocurre en las calles.

Entre sus propuestas está incorporar en la planeación de la Ciudad de México medidas específicas para garantizar el derecho a la protesta de mujeres y colectivas feministas; fortalecer el diálogo y la concertación política antes que recurrir a respuestas centradas en la contención policial; y reforzar los protocolos de actuación policial.

También plantea evaluar de manera periódica el uso de la fuerza en manifestaciones, fortalecer la supervisión de los mandos policiales, registrar los operativos y establecer mecanismos de revisión externa con participación de organismos de derechos humanos.

Para la Comisión, las respuestas estatales frente a las movilizaciones deben privilegiar el diálogo, la prevención y el desescalamiento. La dispersión y el uso de la fuerza deben ser medidas excepcionales, sujetas a los principios de legalidad, necesidad, proporcionalidad, rendición de cuentas y no discriminación.

La discusión adquiere además una dimensión particular en 2026, año en que la Ciudad de México será sede de partidos de la Copa Mundial de Futbol. La propia CDHCM advierte que los megaeventos pueden incrementar las movilizaciones sociales y, con ello, los riesgos de vulneraciones a derechos. Por ello plantea que las autoridades adopten medidas preventivas para garantizar que las mujeres puedan seguir utilizando el espacio público para exigir sus derechos.

El mensaje central del informe es que proteger la protesta de las mujeres no significa únicamente permitir que una marcha ocurra. Implica garantizar que puedan ocupar el espacio público y participar en la vida política sin violencia institucional, estigmatización ni respuestas desproporcionadas.

En una ciudad donde las mujeres han convertido las calles en espacios para exigir justicia frente a feminicidios, desapariciones y otras violencias, así como para defender el territorio, el trabajo, la vivienda, los cuidados y otros derechos, garantizar su protesta también significa garantizar su derecho a participar en la construcción de la vida pública.

8/16/2025

Organizaciones sociales no solo contribuyen al cuidado, sostienen la vida

Ciudad de México.- En el segundo día de foros, en el llamado Pabellón de los Cuidados, ubicado en un rincón de la ciudad, en el Centro de Estudios Interculturales Nezahualcóyotl (CEIN) de la Secretaría de Pueblos y Barrios Originarios y Comunidades Indígenas Residentes, las participantes denunciaron el avance de gobiernos que amenazan y persiguen a las organizaciones civiles y sus integrantes con diferentes estrategias de cierre del espacio cívico y la estigmatización de su labor.

Este foro “Cuidar desde el territorio: prácticas, infraestructura y poder”, forma parte de los eventos paralelos convocados por distintas organizaciones civiles y redes regionales a la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe.

Tania Sánchez, coordinadora de la Mujer Bolivia y parte de la Plataforma Nacional de Cuidados y Co-responsabilidad de la Vida señaló la responsabilidad de los Estados en los cuidados en los territorios.

“Se deben diseñar otras formas para la recuperación del cuidado desde los territorios para las mujeres y las poblaciones que no acceden a la infraestructura, sistemas y políticas pensadas desde la centralidad de las urbes”.

Para Tania Sánchez, los cuidados no solo deben romper con la idea se ser desempeñados únicamente por las mujeres, sino que la visión de Sistema de Cuidados debe recuperar los aprendizajes y saberes de los pueblos y culturas de América Latina y el Caribe.

“Se debe plantear no solo liberarnos de tiempo a las mujeres, sino reconstruir valores sociales para que los hombres entren, no solo a cuidar, sino a sostener la vida”.

En la experiencia de Bolivia, el papel de las organizaciones civiles es muy importante pues son quienes escuchan y viven en los territorios las condiciones del cuidado y su construcción cultural estereotipada en manos de las mujeres.

Sin embargo, Bolivia como otros países, se enfrenta a políticas de criminalización de la sociedad civil y cierre del espacio público.

“Se ve con sospecha a la sociedad civil, incluso hay cooptación partidista de nuestro trabajo”, estas estrategias las han llevado a una ruptura en la que algunas organizaciones han optado por ser menos críticas”.

Se trata de una estrategia global anti derechos que se fortalece a partir de la implementación de modelos de gobierno que toman los discursos de derechos humanos para implantar ideologías conservadoras donde los derechos de las mujeres son los más amenazados. “Debemos politizar la discusión de los cuidados, democracia, derechos”.

En el caso de Argentina, Soledad Pérez integrante de la Articulación Feminista Marcosur, compartió otro enfoque de los territorios, la urbanidad.

La planificación urbana desde un enfoque feminista parte, a decir de Soledad Pérez, de resignificar el derecho a la ciudad y los territorios, hacer a las ciudades accesibles y reconocer la labor de quienes las sostienen como las trabajadoras y cocineras comunitarias.

En Argentina, inmersa en una crisis, también se implementa una política de rompimiento con la sociedad civil y se siembra la desconfianza en las organizaciones territoriales a través de distintas acciones como la exigencia de auditorias constantes y el monitoreo permanente.

“Las mujeres y las organizaciones también cuidan a la comunidad… debemos seguir con el tejido pequeño, cotidiano, valorizar, politizar la vida cotidiana”, concluyo Soledad Pérez

Jaqueline Leduc, del secretariado técnico de la Alianza Global por los Cuidados refirió que los movimientos sociales deben mantenerse alerta.

“Las narrativas de derechos humanos y del derecho al cuidado está siendo usada por grupos conservadores”, advirtió.

11/30/2024

Estado mexicano debe erradicar causas estructurales de la violencia contra mujeres: Amnistía Internacional

 

“En el marco del nuevo gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, hacemos propicia la ocasión para invitarla a que dé contenido y sentido a su frase: “llegamos todas” –dicha en su toma de posesión–, mediante la adopción de medidas que permitan la efectiva aplicación de la reforma constitucional en materia de igualdad sustantiva recién aprobada por el Poder Legislativo, para que no se quede en el papel”.

Edith Olivares Ferreto, Directora Ejecutiva de Amnistía Internacional, sección mexicana.

Como cada año, una contingenta de Amnistía Internacional se sumó a las cientos de colectivas de mujeres que participarán en la marcha conmemorativa del 25N, evento en el que hicieron un llamado a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, para que se concluyan los trámites que formalicen jurídicamente, y de manera definitiva, a la Glorieta de las Mujeres que Luchan.

La misma Olivares Ferreto, recordó que “el intenso e incansable trabajo de diversas colectivas de mujeres impulsó en México la creación –a lo largo de más de tres décadas– de un robusto andamiaje legal e institucional para tutelar los derechos de las mujeres. Sin embargo, advirtió que éste no opera de manera adecuada porque el Estado no ha invertido en la infraestructura, los presupuestos, ni en el personal adecuado.

“Para atacar de raíz los factores estructurales que impiden el pleno ejercicio de los derechos de las mujeres, sería ideal que el nuevo gobierno dé cabal cumplimiento a las recomendaciones que el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) ha hecho al Estado mexicano, y a las que se le han realizado en el marco del Examen Periódico Universal (EPU), el último de los cuales tuvo lugar en enero de 2024”.

Edith Olivares Ferreto

También recordó que la deuda de México con las mujeres «es inmensa», y el Estado mexicano sigue quedando corto en su obligación de garantizar derechos fundamentales como la vida y la justicia, porque cada da día, diez mujeres son asesinadas en promedio; de estos, al menos una tercera parte son investigados como feminicidios, y la mayoría queda en la impunidad.

A esto se suma la violencia que enfrentan las mujeres buscadoras, quienes además de cargar con la ausencia de sus seres queridos, enfrentan agresiones, estigmatización y falta de apoyo estatal en su búsqueda. El aborto sigue siendo un derecho escatimado, afectando la salud de miles de mujeres, incluidas niñas víctimas de violencia sexual.

Los pendientes son muchos, y urge que este nuevo gobierno tome medidas concretas para consolidar los derechos de las mujeres, tan largamente postergados”, afirmó Edith Olivares Ferreto.

Tareas imprescindibles

Las cifras de asesinatos de mujeres en México siguen siendo altas, en 2020 se registraron:

20203 mil 957
20214 mil 002
20223 mil 928
20233 mil 578

Por lo que más allá de la discusión de si han bajado las cifras o no, el tema debe centrarse en que las políticas públicas puestas en práctica hasta el momento no son efectivas para disminuir los asesinatos y garantizar la vida de las mujeres en México.

Desde Amnistía Internacional, advirtieron que las violencias contra las mujeres son reflejo de un sistema de opresión y que los cambios que se requieren son de fondo, por eso, para este organismo es imprescindible poner el acento, como lo establecen las recomendaciones de la CEDAW, en la prevención de las violencias con políticas articuladas, empezando por la parte educativa, para atacar de raíz las actitudes machistas -–cuya expresión máxima se refleja en las agresiones y asesinatos de mujeres–, que están profundamente enraizadas en la idiosincracia mexicana.

Insistieron en erradicar la impunidad que persiste en las investigaciones de los feminicidios, al detallar que la sanción en éstos debe ser eficiente y para ello dijeron que hay que poner especial atención al trabajo de las fiscalías.

En el informe Juicio a la Justicia, Amnistía Internacional documentó las ineficiencias en que incurren éstas y que impiden el acceso a la verdad, la justicia, la reparación del daño y a las garantías de no repetición para las familias de las víctimas.

En dicho informe se destaca la necesidad de que las fiscalías cuenten con personal calificado; capacitación permanente y adecuada; infraestructura necesaria para efectuar su trabajo y presupuestos suficientes. De lo contrario, advirtieron, persistirá la impunidad y con ello el mensaje de que no habrá ninguna consecuencia por violentar una mujer en este país.

9/23/2015

Medios refuerzan estigmas de género contra las migrantes



   Monitoreo revela omisión de prensa escrita ante discriminación

Según el Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi), 80 por ciento de la información periodística que aborda el tema migratorio refuerza los estereotipos de género, y sólo 20 por ciento rechaza la discriminación contra la población extranjera.

 
Imumi realizó un monitoreo de mil 60 materiales periodísticos difundidos en 18 medios impresos de 15 estados del país, de lunes a viernes y durante los meses de julio, agosto, septiembre y octubre de 2014.
 
La organización civil que defiende los derechos de las mujeres migrantes y sus familias destacó que sólo 230 del total de notas informativas analizadas no refuerzan los estereotipos de género.
 
Además, un total de 813 materiales periodísticos “no desafían la xenofobia”; es decir, no cuestionan, rechazan o evidencian las actitudes discriminatorias contra la población extranjera.
 
Según la información del Imumi, que difundió en infografías, en general más de 80 por ciento del material de los medios de comunicación no habla sobre la situación de las mujeres migrantes.
 
Y en todo el país el tema de las trabajadoras migrantes tiene pocas menciones en los medios (sólo 67 notas), a lo que se suma que la violencia contra las personas migrantes es uno de los temas más presentes.
 
De las más de mil notas analizadas, 147 fueron escritas por mujeres y más de 200 por hombres. No obstante, 58 por ciento de las periodistas que abordaron el tema de la migración destacaron la situación de las mujeres, mientras que 89 por ciento de los hombres que cubrieron el tema no hablaron de la población femenina. 
 
En más de la mitad de la información periodística se retomó como fuente al gobierno, y en 20 por ciento de las notas se dio voz a organizaciones civiles.
 
Destaca que casi ninguno de los materiales periodísticos analizados hace mención a alguna ley nacional o internacional en la materia. Además, la mayoría de los medios abordó el tema de la migración en notas periodísticas, sólo 62 elaboraron reportajes, y hubo únicamente 13 artículos de opinión al respecto.
 
Imumi observó algunas diferencias por región en el abordaje del tema migratorio; por ejemplo, en el norte los medios impresos cubrieron principalmente temas sobre migración en tránsito, destino y violencia contra las personas migrantes; por el contrario, hubo muy poca cobertura en temas como búsqueda de familiares, trabajadoras migrantes y “familias trasnacionales” (cuyos integrantes son de nacionalidad mexicana y extranjera).
 
En el centro del país, la búsqueda de familiares no fue mencionada por ningún medio, y los temas de “familias trasnacionales” y la migración de retorno también fueron los de menor cobertura.
 
En esa zona del país, el tránsito, el destino y la violencia contra la población migrante fueron los temas más retomados, pero en general hay menos información sobre población migrante que en las otras regiones.
 
El sur de México destaca porque concentra más información sobre  la población migrante, principalmente sobre tránsito, violencia, destino y políticas públicas. También resalta la información sobre las trabajadoras migrantes.



Redacción Cimacnoticias
México, DF.-