6/11/2015

¡Cuidado CNTE! El gobierno de Peña-Chuayffet puede cortar cabezas; es lo que anuncia



Pedro Echeverría V.


1. El gobierno filofascista de México encabezado por Peña Nieto –al servicio de los empresarios y de los medios de información- ha determinado romper todo tipo de diálogo porque no hay nada de qué hablar y ha exigido que regresen ya al trabajo a sus escuelas. Pareciera que los más poderosos empresarios –de acuerdo con inversionistas extranjeros- han condicionado al gobierno para que acabe de una vez por todas con las protestas, los bloqueos y los plantones. No sé si haya que bloquear más la Ciudad de México hasta estrangularla o regresar a las comunidades para concientizar, organizar y rebelar a los padres de familia y a sus muchachos, al pueblo, para que sepa cuál es el origen y la causa de su miseria.


2. Hay que concentrar más el trabajo ideológico en el DF, en los estados de México, Morelos y Tlaxcala por su tradición de lucha y por la cercanía con la Ciudad de México. Necesitamos mover fuerte al motor grande, la región histórica y económicamente más significativa, para que los pequeños estados se muevan después. Quizá hasta que los maestros comprendan bien el significado del proceso de privatización en la educación, en los servicios de salud, de vivienda y lo que representan las llamadas 11 reformas estructurales aprobadas por PRI, PAN, PRD, comenzarán a darse cuenta de su triste realidad. Yo pensaba que había que paralizar la ciudad de México ya, pero ahora me doy cuenta de que no son suficientes las fuerzas.

3. Después de la farsa electoral vienen meses de acomodamiento oportunista en el congreso, en los partidos y el gobierno. Casi ningún político queda fuera del presupuesto: los diputados y gobernadores, más sus asesores que terminan, sólo van a cambiar de lugar para seguir succionando el dinero público y los que llegan están contentos porque sus mensualidades serán suficientes para vivir como príncipes. Los maestros de la CNTE, sobre todo sus heroicos dirigentes, tienen que meditar sobre un cambio de estrategia, pues desde hace tres años se han “roto el cuero” en mil manifestaciones y plantones en el DF. Hay que continuar con las asambleas estatales coordinadas por sus dirigentes persiguiendo paralizaciones.

4. Hay que seguir movilizando a los maestros y al pueblo; la mesa de Gobernación ha sido un distractor porque nada se arregla allí. El día que paralicemos nuestras entidades porque otros sectores de trabajadores se han organizado como lo hizo la APPO en 2006, la Asamblea Popular de Guerrero hace unos meses, los estudiantes de Tiripetío y otras Normales, los padres de los 43 de Ayotzinapa, los estudiantes de la UNAM y el POLI, así como los electricistas, los zapatistas, los mineros, etcétera, la secretaría de Gobernación entonces sí querrá platicar y le haremos caso si tenemos tiempo. Ustedes son los que saben qué hacer; yo estaría por la completa paralización de la ciudad de México, pero si ahora no se puede, hagamos más trabajo.

5. Hay un peligro: que la gente piense que es una derrota y se retire a descansar. Nada de eso porque debemos dejar organizado una gran equipo de información y orientación política e ideológica; además que cada semana o cada quincena se realizarán asambleas generales de sector o sección siguiendo un plan movilizador que evite que los maestros sean llevados a “evaluaciones” que servirán para golpear a los maestros en servicio, expulsar a los maestros luchadores sociales y contratar a jóvenes que firmen de antemano su renuncia. Sólo para ello servirán las evaluaciones que son medidas políticas para acabar con la posición crítica de los maestros y mantenerlos atados al aparato de poder. (10/VI/15)

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