10/24/2026

Murales en CDMX abren conversación sobre aborto y autonomía reproductiva

 

Hablar de aborto, autonomía reproductiva y cuidados también puede comenzar en la calle. Dos murales realizados por Ipas Latinoamérica y el Caribe (Ipas LAC) y Vulvísima en la Ciudad de México buscan abrir conversaciones sobre estos derechos fuera de los espacios tradicionales de discusión y contribuir a que formen parte de la vida cotidiana.

La intervención, realizada como parte de la iniciativa #DecidirSinMiedo, se encuentra en avenida Plan de Agua Prieta 65, en la alcaldía Miguel Hidalgo, frente a la Escuela Superior de Economía del Instituto Politécnico Nacional (IPN), una zona de circulación de estudiantes y personal académico.

A través de imágenes coloridas, las organizaciones plantean otras formas de comunicar la relación entre el aborto seguro, la autonomía reproductiva y el derecho al cuidado. La propuesta también invita a reflexionar sobre los estigmas que todavía rodean la salud sexual y reproductiva.

Las reacciones de quienes transitan por el lugar son diversas: algunas personas continúan su camino, mientras otras se detienen a observar, fotografiar las obras o conversar sobre sus mensajes.

CDMX, referente para el acceso al aborto seguro

La Ciudad de México ha sido un referente nacional, regional e internacional en el acceso a la interrupción legal del embarazo (ILE) desde 2007, cuando se despenalizó el aborto voluntario durante las primeras 12 semanas de gestación.

Su marco legal y sus servicios públicos de salud han permitido que personas de otras entidades del país y del extranjero acudan a la capital para acceder a este servicio.

De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud de la Ciudad de México citadas por Ipas LAC, entre abril de 2007 y el 30 de junio de 2024, 87 mil 664 personas residentes de otras entidades mexicanas recibieron atención en los servicios públicos de ILE. Esto representa aproximadamente una de cada tres personas atendidas durante ese periodo.

Además, entre abril de 2007 y 2022, la capital registró el acceso a estos servicios de 62 personas extranjeras provenientes de 30 países.

En este contexto, llevar la conversación sobre aborto a un espacio público también permite visibilizar las barreras de acceso que enfrentan quienes necesitan trasladarse desde otros territorios para ejercer sus derechos reproductivos.

El arte abre espacios para hablar de salud sexual y autocuidado

Los murales también propiciaron conversaciones con personas que viven o estudian en la zona. Sus testimonios reflejaron la importancia de contar con espacios donde sea posible hablar de sexualidad, aborto y experiencias personales sin que el estigma sea el punto de partida.

Damaris, estudiante de psicología, señaló que la educación sexual suele centrarse en los métodos anticonceptivos, pero deja en segundo plano las experiencias de quienes los utilizan o necesitan interrumpir un embarazo.

Desde su perspectiva, abordar estos temas requiere reconocer a las personas detrás de las decisiones y cuestionar las creencias colectivas que contribuyen a estigmatizarlas.

“Creo que es muy importante apropiarnos de los espacios que muchas veces nos han negado. Me parece muy importante tener un lugar donde puedas platicar con tus amigas de cuál es tu experiencia, de cómo vives procesos tan naturales de la vida como cuidarte o tomar una decisión sobre tu propio cuerpo”, compartió.

Por su parte, Balam, vecino de la zona, consideró que la propuesta artística dialoga con los cambios generacionales en torno a la salud sexual y la posibilidad de hablar de ella con mayor apertura.

Recordó que durante su etapa escolar estos asuntos estaban rodeados de tabúes y expresó su deseo de que iniciativas como esta contribuyan a reducir el silencio y la desinformación.

Marian, también vecina de la zona, puso el énfasis en el autocuidado como una práctica que va más allá del descanso o la alimentación. Para ella, implica escuchar al propio cuerpo, reconocer las emociones y los pensamientos, y cultivar la paciencia y la compasión hacia sí misma.

Las experiencias muestran que hablar de autonomía reproductiva también implica reconocer las condiciones sociales y culturales que influyen en la manera en que las personas viven su sexualidad, toman decisiones y cuidan de sí mismas.

Aborto y autonomía reproductiva más allá del estigma

Para Avelina Fonseca, fundadora de Vulvísima, el arte puede contribuir a transformar las narrativas culturales que rodean al aborto sin imponer una interpretación única a quienes observan las obras.

“Vivimos una disputa cultural y comunicativa enorme. Frente a eso necesitamos construir otros imaginarios. El arte es fundamental porque no tienes que explicarlo todo”, señaló.

Fonseca explicó que una obra puede despertar emociones, generar incomodidad, acercar a las personas a un tema o dejarles preguntas, sin que necesariamente deban recibir una explicación exhaustiva.

Desde Ipas LAC, la intervención busca que las conversaciones sobre aborto se relacionen con la autonomía, la salud y los cuidados, y no se limiten a fechas conmemorativas o espacios especializados.

Marisol Escudero Martínez, subdirectora de Incidencia de la organización, destacó que el arte puede abrir nuevas posibilidades de diálogo, pero debe acompañarse de información confiable, servicios de salud y condiciones que permitan tomar decisiones libres e informadas.

Esta perspectiva coloca en el centro no solo la posibilidad de decidir sobre la reproducción, sino también el acceso a las condiciones necesarias para ejercer ese derecho de manera segura y digna.

El cuidado también es un derecho humano

La iniciativa #DecidirSinMiedo incorpora otra dimensión de los derechos reproductivos: el cuidado. Decidir sobre la salud sexual y reproductiva también supone contar con información, atención sanitaria y condiciones adecuadas para cuidar y recibir cuidados.

Esta visión se relaciona con el reconocimiento del cuidado como un derecho humano autónomo por parte de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que comprende el derecho a cuidar, a recibir cuidados y al autocuidado.

En el ámbito reproductivo, este enfoque permite vincular la autonomía con la posibilidad de construir proyectos de vida propios y tomar decisiones informadas sobre un embarazo, incluida su interrupción, con acceso a una atención segura y digna.

Los murales buscan contribuir a que estas reflexiones formen parte de las conversaciones cotidianas y a ampliar las formas de comunicar los derechos reproductivos mediante el arte y la apropiación del espacio público.

La iniciativa contó con la colaboración de Abortistas MX, Antígona, Católicas por el Derecho a Decidir, Ddeser, Di-sentir, Fondo MARIA, GIRE, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, Libertinas, Médicos del Mundo, Michis Aborteros y REDefine CDMX.

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