9/05/2015

Escasos avances de Peña contra trata de personas


   Sólo 9 estados cuentan con protocolo para atender este delito

En tres años de gestión, Enrique Peña Nieto no ha logrado que al menos la mitad de las entidades federativas del país tengan un protocolo para prevenir, atender y erradicar la trata de personas, delito que afecta a más de 30 mil mujeres y niñas en México.

De acuerdo con el Tercer Informe de Gobierno –que se difundió ayer en el portal de la Presidencia de la República–, la administración federal debía cumplir con los indicadores del Programa Nacional para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas, y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos 2014-2018.

Sin embargo, el anexo estadístico del Tercer Informe mostró que desde 2013 –cuando sólo los estados de Tlaxcala y Veracruz contaban con un protocolo en materia de atención a víctimas de trata– hasta 2015 se consiguió que en total sólo nueve entidades cuenten con este documento a pesar de que la meta para 2018 es cubrir a todo el país.

No obstante, en el documento oficial no se identifica a los siete estados que ya adoptaron también dicho protocolo.

Además, hasta julio de 2015 se había capacitado en la materia a 27 mil 252 servidores públicos federales (en modo presencial y a distancia), lo que representa apenas 1.72 por ciento de toda la administración federal.

La meta que Peña Nieto se planteó para 2018 es capacitar sólo a 6 por ciento del millón 546 mil 534 personas que trabajan en la administración pública federal sobre prevención, atención y erradicación del delito de trata de personas.

En el rubro de procuración, investigación y persecución de los delitos de trata, el gobierno federal se propuso para 2018 consignar únicamente 28 por ciento del total de averiguaciones que estén abiertas desde 2013 por este delito.

Para la primera mitad del sexenio peñista la Procuraduría General de la República (PGR) reportó que consignó sólo 77 de las 467 averiguaciones previas desde enero de 2013 a julio de 2015, lo que representa 16.48 por ciento del total.

En el avance del diseño e implementación del sistema informativo para integrar datos asociados a la trata personas –en cuyo rubro el gobierno federal se planteó una meta del 100 por ciento partiendo de una línea base del 0 por ciento–, el país prevalece con el mismo porcentaje de 22 por ciento que alcanzó en 2014.

Es decir, de las nueve etapas que integran este indicador (por orden de cumplimiento: análisis de requerimiento, diseño, desarrollo, aseguramiento, puesta en operación, elaboración de convenios de colaboración, capacitación, integración de información, y elaboración de análisis y diagnósticos), la administración federal no ha logrado pasar desde 2014 del segundo nivel, es decir, el diseño de este sistema.

En México prevalece la ausencia de datos sobre este delito a pesar de que la ONU destacó como prioridad en el Diagnóstico Nacional sobre Trata de Personas de 2014 la necesidad de crear un sistema lo suficientemente desagregado.

De acuerdo con lo que informó el pasado 1 de septiembre Teresa Ulloa Ziárruz, directora de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés) en su columna semanal en Cimacnoticias (http://cimacnoticias.com.mx/node/70545), México está en el Nivel 2 del Informe sobre Trata de Personas del Departamento de Naciones Unidas, al no cumplir los estándares mínimos para la prevención, protección y asistencia de las víctimas  y persecución de este delito.

OMISIÓN

El Informe de Peña Nieto no contiene datos sobre el presupuesto ejercido para la atención integral de víctimas de trata y sus familias, así como el número y tipo de servicios que se destinó para ellas.

En su lugar, el Tercer Informe de Gobierno destaca que de septiembre de 2014 a 2015 la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas brindó atención integral a 2 mil 303 personas víctimas de delito y de violaciones a Derechos Humanos (DH), sin informar cuántas de ellas son mujeres y niñas, y cuántas fueron víctimas de trata.

Peña Nieto reportó como avance la creación en noviembre de 2014 del Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral; no obstante, especialistas en el tema insisten en la necesidad de que se asignen recursos específicos para la atención de víctimas de trata, quienes atraviesan por múltiples violaciones a DH.

Además, las organizaciones civiles que atienden a víctimas de trata no tuvieron respuesta en este Informe sobre en qué se gastaron los únicos 5 millones de pesos que se destinaron a la Comisión Intersectorial para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas, y para la Protección y Atención a las Víctimas, y otras dudas sobre un supuesto mal manejo de recursos públicos destinados a la erradicación de este flagelo.


Especial
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Cimacnoticias | México, DF.- 
  

Antiprincesas: la colección infantil que rescata las historias de las grandes mujeres de Latinoamérica


La novedosa colección tiene por objetivo rescatar la experiencia de grandes mujeres que cambiaron la historia, desde una perspectiva que permita a las niñas mirarse "en otros espejos", como detalla su autora, lejos del machismo y la caricatura de los cuentos de hadas.

Por eldesconcierto.cl 

antiprincesasDentro del mundo de la literatura infantil, todavía resulta difícil encontrar hoy publicaciones que cuenten a niños y niñas acerca de personajes reales de la historia. Más aún, abundan los relatos de mujeres que, gracias al beso de un príncipe o al rescate de su enamorado de los muros de un castillo, pudieron recuperar su libertad y ser felices.

Pero el mundo no es así y la autora de los colección de cuentos “Antiprincesas” decidió trabajar en una propuesta nueva para las niñas, que acercara las hazañas de grandes mujeres latinoamericas a sus referencias. Mujeres creativas, luchadoras y revolucionarias que marcaron la historia del continente y supieron romper los moldes que la propia sociedad ha impuesto al género.

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La novedosa colección está a cargo de las editoriales Sudestada y Chirimbote, y el primero de los libros estará dedicado a la historia, obra y vida de la artista mexicana Frida Khalo, mientras que su sucesor destacará la vida de la multifacética artista chilena y luchadora social, Violeta Parra. Además, ya se prepara un tercero que rescatará la lucha por la independencia de Juana Azurduy.

Su autora, Nadia Fink, aseguró que la colección se enfrenta a dos paradigmas, que “tiene por un lado el para nada abolido auge de las princesa Disney y la llegada indiscutible de un modelo que eleva la figura de mujeres pensantes, luchadoras e independientes”.

En este escenario, explicó Fink, la intención es que las niñas tengan otros espejos donde mirarse. “Lo ideológico es fundamental“, recalcó, asegurando que es desde la pasión y la rebeldía desde donde surgen los compromisos con el mundo.

“Pensamos en personajes conocidos que no se les enseñaban a las chicas y los chicos, tal vez porque no sabían cómo explicarles sus conflictos con la sociedad machista. Hay cierto temor a mostrar otras formas de encarar la vida, sobre todo con respecto a la maternidad, la relación con el propio cuerpo, la sexualidad, etc”, comentó la autora.

"Creí que lo mejor era escribir tal cual sobre mi propio temor"


Entrevista a Naomi Klein, escritora, cineasta y activista social canadiense
The Guardian

Naomi Klein, la escritora, cineasta y activista social canadiense, llega a Australia a finales de este mes de agosto para una serie de actos en Melbourne y Sydney. La autora de No Logo y La doctrina del shock –amante confesa de las tostadas con aguacate– debatirá sobre cambio climático y capitalismo, los temas clave de su nuevo libro, éxito de ventas, This Changes Everything [Esto lo cambia todo, Paidós, Barcelona, 2015]. La entrevista Oliver Milman, periodista de The Guardian Australia.
   En su libro escribe usted que era una “negacionista del clima”, no en el sentido de negar la ciencia sino en el de no querer comprometerse con el tema. ¿Por qué cree que usted y otros actúan así?

Hay tantas razones, la mayoría de nosotros nos contamos múltiples historias diferentes todos los días. Vuelo hasta Australia, así que para llegar al final del día, tendré que recurrir al negacionismo climático. Sólo que niego muchas menos cosas de lo que solía.

¿Qué ha cambiado?

Hace diez años estaba en Nueva Orleans cubriendo el huracán Katrina; en aquel entonces estaba escribiendo La doctrina del shock. El fotógrafo con el que había ido a Irak me dijo: “Tienes que venir, es una locura, la gente va pegando tiros por las calles”.

Fue este cóctel de tiempo pesado, racismos e infraestructuras que se derrumbaban. Tenía la impresión de estar atisbando el futuro. La gente decía que era como ciencia ficción, con un país rico que abandonaba a los habitantes de una de sus ciudades, con los vigilantes merodeando por la ciudad, y en la que después del toque de queda cualquiera podía servir de blanco.

Para alguien formado en la preocupación por la justicia económica, lo que me daba miedo del cambio climático no es solo que suba el nivel del mar y tengamos más tormentas, es cómo se entremezcla con ese cóctel de desigualdad y racismo.

Este es mi intento de exponer a qué se parece el colectivismo del desastre. La razón primordial por la que la gente aparta la vista del cambio climático es porque no le ven salida y se les dice que las soluciones al cambio climático consisten en darse por vencidos.

Si podemos delinear una vía a un economía más allá del carbono, eso entrañará ganar muchas otras cosas. Podemos gozar de una mayor calidad de vida, ciudades más vivibles, sanar agravios históricos. Puede ser emocionante.

No puede ser el temor lo que nos impulse. Ese es el gran error que cometió el movimiento ambientalista: “Te vamos a meter el miedo en el cuerpo para que te conviertas en activista”.

Ha de haber un contra relato consistente en que podemos tener una economía diferente con más y mejores empleos.

La prosa del cambio climático puede resultar, en fin, un poco seca. ¿Cómo enfocó la tarea de escribir este libro, en términos de estilo y tono?

No fue tan diferente de la forma en que enfoco siempre al hecho de escribir. Cuando estaba escribiendo No Logo, creía que la gente estaba en general aburrida de libros sobre la globalización, de manera que la tarea consistía en escribir de un modo que no fuera aburrido.

Hay una triple capa de jerga cuando se escribe acerca del cambio climático. Están los científicos, que se muestran muy cautelosos debido a las dimensiones de los negacionistas del cambio climático. Y luego está la jerga de las Naciones Unidas: tenía que andar con un glosario de términos. Era como una sopa de siglas.

Después tenemos la jerga del mundo de la política. Los EE.UU. estuvieron debatiendo un año entero sobre la legislación de límites y compraventa de emisiones. Según una encuesta, sólo el 13% de los australianos sabía que tenía algo que ver con el medio ambiente. Todo esto se confabula para hacer del hecho de escribir sobre el cambio climático algo muy estrecho de miras.

Escribir sobre la naturaleza es otra disciplina –y bien hermosa– pero la gente de ciudad puede sentirse ajena porque se siente puñeteramente alejada de ella.

¿Y cómo lo ha resuelto?

Intento sólo escribir para la persona que no quiere leer el libro. La decisión de escribir de un modo más personal fue deliberada. Buena parte de la razón por la que desconectamos es que sentimos hondamente la crisis y eso resulta algo extremadamente emocional para quien cree que su hogar está en peligro. De manera que pensé que lo mejor era escribir tal cual acerca de mi propio terror.

Acudió a la cumbre sobre el clima en Copenhague en 2009. ¿Qué tal fue la experiencia?

Me acuerdo de un momento en el que se trató de los refugiados climáticos, en el que se habló del concepto de países enteros que desaparecían de un modo bien fáctico.

Hay momentos en los que la profunda crisis moral se deja sentir, sin embargo, momentos en los que se rompe el guión. Hay momentos en los que no se trata de porcentajes sino de decisiones que afectan a innumerables vidas.

Había tantas yuxtaposiciones raras. Teníamos a los países isleños que protestan diciendo “1,5º grados para poder sobrevivir”, y luego estaban los delegados norteamericanos y europeos esquivando la mirada como si vieran a un mendigo por la calle.

Le intranquilizó relacionarse con el Heartland Institute (movimiento negacionista norteamericano generosamente financiado)?

No sé si fue más extraño que una convención del Partido Republicano o el hecho de que Donald Trump vaya en cabeza en las encuestas, la verdad.

Creo que resulta más difícil enfrentarse a un negociador de Naciones Unidas que conoce los datos científicos y decide no hacer nada. Eso lo encuentro más inquietante que las multitudes del terruño del Medio Oeste norteamericano.

Ha afirmado que hay que reformar el capitalismo con el fin de afrontar el cambio climático. ¿Por qué?
Bueno, mi libro representa una argumentación en pro de una profunda transformación ideológica, debido a que el péndulo ha ido demasiado lejos en favor del fundamentalismo de mercado.

Tenemos este debate político tan constreñido y una clase política que no cree que debiera estar gobernando. Está buscando constantemente formas de salirse de la vía del mercado. Mientras eso continúe, seguiremos hablando de este problema, como hemos hecho en los últimos 25 años.

El cambio climático llega monumentalmente a destiempo porque ha aterrizado en el cénit de este movimiento ideológico. Fíjese en lo que está pasando en el sur de Europa: se ha impuesto una austeridad brutal a Grecia y otros países, y están haciendo recular las renovables, incrementando la fracturación hidráulica y las perforaciones petrolíferas en mar abierto. No es ese el modelo económico que nos hace falta para actuar contra el cambio climático.
Así pues, ¿qué se necesita para substituirlo?

Sabemos lo que tenemos que hacer. Tenemos las medidas políticas que podrían permitirnos alcanzar ese punto, cosas que no derribarán el capitalismo, como la tasa de carbono, o una revolución de las renovables. Mi libro se refiere al por qué no lo estamos llevando a cabo y al andamiaje ideológico que hay detrás de ello.
Australia acaba de anunciar su objetivo de reducción de emisiones antes de la cumbre de París de este año. ¿Cree que es suficiente?

Este juego de los dirigentes de distintos países que dicen de otros países que “ellos también lo hacen” resulta tan infantil...Diría que resultaba chocante, pero luego [Tony] Abbott [primer ministro liberal australiano] intentó eliminar la cuestión climática de la agenda del G20.

Creo que hemos de ser muy cautelosos a la hora de suscitar expectativas en torno a París, no habrá un acuerdo que esté en consonancia con el saber científico.

Una cosa que encuentro particularmente chocante es que Australia está en primerísima línea del cambio climático. En Canadá, la mayoría de la gente no experimenta una meteorología extrema, pero en Australia es severa…

No se trata solo de que la cosa esté más caliente, también se pone más mezquina. Lo vemos en Australia, donde el tratamiento de los emigrantes supone una profunda crisis moral. Está claro que a medida que sube el nivel del mar este lado mezquino y el racismo abierto se van a volver más extremos, el cambio climático acelera todas estas otras cuestiones.

Es usted miembro de la junta del grupo de activismo sobre el clima 350.org. ¿Cree que el activismo sobre el cambio climático tiene resultados tangibles?

Nunca he visto un movimiento que se extendiera tan rápido como el movimiento de desinversión en combustibles fósiles. Seguimos teniendo victorias: la Iglesia Unida del Canadá acaba de votar a favor de la desinversión en combustibles fósiles.

Ya ha visto lo que está sucediendo con la mina de Adani, dicen que no se abrirá gracias al activismo. El oleoducto Keystone no se ha aprobado todavía y las operaciones de minería se han reducido, debido a que las empresas no estaban seguras de que pudieran proseguir a causa de la fuerte oposición en contra.
Es un movimiento arrollador, solo que es una carrera contrarreloj. Si tuviéramos algunos decenios más, diría que estamos bien de forma, pero tenemos que conseguir darle la vuelta a las cosas en esta década. Así que tenemos que hacer más, siempre.

Traducción al castellano de Lucas Antón para sinpermiso.info.
Fuente original: http://www.theguardian.com/books/2015/aug/27/naomi-klein-on-climate-change-i-thought-it-best-to-write-about-my-own-raw-terror

Mujeres siguen excluidas de los procesos de paz: HRW



   Se violentan sus derechos en conflictos bélicos en Asia y África

A 15 años de la implementación de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad sobre las mujeres, la paz y la seguridad de la ONU, se presentó el informe “Nuestros derechos son fundamentales para la paz”, realizado por la organización Human Rights Watch (HRW), y en el que señala las malas condiciones de mujeres y niñas en los conflictos armados.

 
En el año 2000 Naciones Unidas impulsó la Resolución 1325 al percatarse de la falta de participación, y los recurrentes abusos que sufría la población femenina durante los conflictos bélicos, por lo que la medida tiene como fin garantizar la participación de las mujeres en la solución de conflictos, e implementar acciones para la seguridad y el respeto de sus Derechos Humanos (DH).
 
De acuerdo con el informe de HRW, los objetivos de la Resolución aún son distantes en países como Afganistán, Irak, Libia, Nepal, Nigeria, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria y República Democrática del Congo (RDC), donde prevalece la violencia sexual y la nula participación de las mujeres en los procesos de paz.
 
La organización defensora de los DH señala en su reporte que la violencia sexual aún se utiliza como estrategia de guerra. Por ejemplo, en Sudán (norte de África), los militares han cometido violaciones y otros actos de violencia sexual contra mujeres y niñas.
 
A los soldados se les atribuyen más de 200 violaciones en el poblado de Tabit, donde se restringió el acceso a agentes de la ONU y organizaciones humanitarias a fines de 2014, además de las amenazas a personas de la comunidad para impedir que buscaran ayuda. HRW advierte que “el terror detiene a las mujeres en su búsqueda de atención médica”.
 
Una mujer que fue violada en un campamento para personas desplazadas en Mogadiscio, capital de Somalia (país del este africano), en agosto de 2013, brindó su testimonio para el informe.
 
“El gobierno debería darnos refugios apropiados con una reja y entrada. La policía debería asegurar el campo y administrar quién entra y sale. Lo peor es que las violaciones nos empujan a la pobreza, porque después no podemos hacer el mismo trabajo o llevar cargas pesadas. Necesitamos dinero para que vivan nuestros niños. El gobierno debería hacer algo o los niños morirán de hambre”, relató la mujer.
 
El informe también documenta que pese a la política de “cero tolerancia” al abuso y explotación sexual implementada por la ONU, en ocasiones son los propios soldados enviados para preservar la paz (conocidos como “cascos azules”) quienes perpetran las agresiones.
 
En la década pasada se reportaron casos de explotación y abuso sexual en misiones para preservar la paz en África central, Haití, Somalia y RDC.
 
En noviembre de 2012, en el campo de refugiados de Minova (al este de RDC) elementos de la armada violaron al menos a 76 mujeres y niñas. De 39 soldados que fueron llevados a juicio, sólo dos fueron sentenciados. Tres años después, las condiciones de seguridad en ese campo siguen siendo insuficientes, de acuerdo con HRW.
 
Respecto a la participación femenina en las fuerzas de seguridad, la organización destaca el caso de Afganistán (centro de Asia), donde únicamente el 1 por ciento de la policía está constituida por mujeres debido al ambiente peligroso que las expone a abusos sexuales por parte de sus compañeros, además de que carecen de instalaciones sanitarias.
 
No obstante, las autoridades afganas señalan –según el informe– que ello “no representa un problema”. 
 
HRW critica que de 1992 a 2011 sólo 4 por ciento de los acuerdos de paz fueron firmados por mujeres, y únicamente 18 de 300 acuerdos firmados entre 1992 y 2008 abordan los obstáculos y problemáticas en el ejercicio de los derechos de la población femenina.
 
En octubre próximo se cumplen 15 años de la Resolución 1325, por lo que la ONU sesionará para analizar los avances y retos en torno a esta iniciativa.
 
Cabe recordar que el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional reconoce también que la violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzada y otras formas de violencia sexual son crímenes de guerra o crímenes contra la humanidad.
 
La legislación internacional en DH resalta que los Estados están obligados a investigar, prevenir, castigar y compensar por los daños a las víctimas de tales crímenes.



Por: Zacil Sansores Gómez, Cimacnoticias | México, DF.- 

“Tú ya sabes cómo se maneja esto”; capitán del Ejército viola a mujer policía y la amenaza de muerte

   

Ejército(26 de agosto, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- Entró en la habitación 123 a las 22 horas con seis minutos, lo sabe porque en la mesa que estaba junto a una de las dos camas de la habitación había un reloj y a su lado un folder, el supuesto motivo por el que fue requerida su presencia.
Él la estaba esperando, le señaló en que cama debía sentarse, puesto que una estaba ocupada por una fornitura, un chaleco antibalas y una cartuchera, de las que utiliza la policía estatal acreditable.
Le informó que le había llegado un oficio de Ciudad Victoria, donde le notificaban su cambio de plaza, el cual jamás le enseñó, simplemente apuntó hacia el folder. Segundos después, sin esperarlo, él, Juan Esteban Montiel Migliano, Capitán Segundo Piloto Aviador, la sujetó de su cabellera y le dijo “tú ya sabes de lo que se trata, tú ya sabes cómo se maneja esto” y le propinó dos cachetadas.
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Después la aventó a la cama boca arriba, bajó su pantalón y su ropa interior, en medio de la violencia física y sexual, Montiel Migliano recibió una llamada y antes de contestar la amenazó. le dijo: “no vayas a hablar,  de nada te va servir gritar, si gritas o no haces lo que te digo sé quién eres, dónde vives y quiénes son tu familia”, todo ello mientras le mostraba un arma larga tipo escopeta que tenía cerca de él.



En su testimonio, en poder de Revolución TRESPUNTOCERO, ella asegura que mientras él mantenía la llamada se subió encima de su cuerpo, con una mano tapó su boca y con la otra sostenía el teléfono, terminó la llamada e hizo otra en la misma posición, nuevamente haciéndole a la víctima las mismas amenazas de minutos atrás, después de colgar, finalmente cometió la violación sexual por espacio de 10 minutos.
Consumada la agresión sexual, Montiel Migliano se puso en pie y le aventó la ropa que le había quitado encima del cuerpo, después le ordenó que se vistiera y saliera lo más pronto posible del hotel “sin decir nada a nadie”, lo último que le dijo fue: “camina lo más natural que puedas”.
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Al bajar a la planta baja observó de reojo a dos empleados en la recepción y afuera del hotel a un militar, no pudo levantar la cara por vergüenza, llegó hasta su vehículo y se fue a casa llorando por lo sucedido, sin saber qué hacer, “pues nunca imaginé que mi superior jerárquico me fuera agredir de esa manera” afirmó.

Ella trabajó durante 15 años como policía estatal, cargo del que tuvo que separarse por miedo a lo que sucediera después de aquel episodio. Aquella noche de lunes, una hora antes, se encontraba en su domicilio cuando recibió una llamada de su superior jerárquico el Capitán Juan Esteban Montiel Migliano, quien le solicitó presentarse lo antes posible con él, para notificarle la recepción de un oficio muy importante.
A lo que la víctima le preguntó si se encontraba en las oficinas de seguridad pública, Migliano le respondió que no y le pidió que se dirigiera al hotel donde se encontraba hospedado, después de darle la dirección y el número de habitación, él instruyó que no hablara con nadie y que al llegar subiera por el elevador y fuera al primer piso, donde la estaría esperando.
Ella colgó e inmediatamente se dirigió al sitio, al llegar estacionó su vehículo particular y se percató que no había personal militar que resguardara el hotel, como regularmente se acostumbra, sin embargo no le causó sospecha alguna, siguió las instrucciones y al abrirse las puertas del elevador encontró al Capital esperándola, quien al verla inmediatamente se llevó uno de los dedos hacia sus labios cerrados, en señal de silencio y le pidió ingresar a una de las habitaciones.
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“Impunidad, ese es uno de los principales porqué de estos hechos”, afirma a Revolución TRESPUNTOCERO  el licenciado Raymundo Ramos Vázquez, Presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo. A su vez explica que cuando se denuncian este tipo de agresiones, ninguna autoridad, ni la del fuero común y tampoco la del fuero federal quieren intervenir.
La forma de evitarlo es alargando el proceso por medio de obstáculos y responsabilizándose entre sí, al declarar la incompetencia el uno del otro. En el caso del piloto existe una orden de aprehensión, sin embargo sigue trabajando en Tamaulipas, “porque lo protegen, tanto la autoridad federal, como la estatal. Él tramitó un amparo que le fue negado y sin embargo, manteniendo esas dos situaciones en su contra, sigue siendo integrante de la seguridad de Tamaulipas. Siendo militar nadie va ejecutar dicha orden, porque es parte de las fuerzas federales las cuales gozan de absoluta impunidad”, asegura Ramos Vázquez.
Lo conveniente, a decir por el defensor de Derechos Humanos, debió ser su detención, y antes de eso debió ser calificado como un objetivo e importante, además de prioritario, por castigar, sin embargo “se le  sigue protegiendo desde el gobierno de la República, él trabaja y opera en este momento en Matamoros”.
En contraposición la víctima de agresión sexual no recibió ningún tipo de indemnización al dejar su cargo, hoy sigue padeciendo todo tipo de amenazas, incluidas las de muerte. Ramos Vázquez comenta que ha preguntado al Secretario de Gobernación ¿Quién va proteger a la víctima, qué autoridad lo hará? Nunca ha llegado respuesta, y argumenta que al ser un agresor un militar, ninguna dependencia gubernamental se preocupará por la víctima, por lo que permanece aterrorizada.
Distintos casos han demostrado que cuando las víctimas han padecido las agresiones de fuerzas federales, tienen que mendingar justicia, tiempo para ser escuchadas y permiso para exponer el miedo que padecen, porque aunque cambiaron de ciudad, de vida y de hábitos, el agresor puede terminar con su existencia y la de su familia.
La repetición de los delitos se ha dado en 10 ocasiones durante los últimos dos años, sin embargo ocho denuncias no han llegado al Ministerio Público por dos razones: miedo a los agresores y desconfianza en las autoridades. Las víctimas no quieren sufrir humillaciones, revictimización  de la misma autoridad y además no habrá garantías de justicia.
Por su parte los defensores de derechos humanos también padecen persecución, “cada vez que presentamos o hacemos del conocimiento de la opinión pública una denuncia en contra de integrantes de las Fuerzas Armadas, recibimos represalias, amenazas y hostigamiento, hay riesgo constante  porque se realiza labor de acompañamiento de defensa de las víctimas, no somos investigadores, hacemos ver que eso le compete las autoridades, y debido a que presionamos para que se dé paso a la justicia, somos blancos de ataques”, asegura Ramos.
El Presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, puntualiza que “en México los que mandan son los militares, no es el presidente de la República, tampoco el legislativo y mucho menos el judicial, este tipo de actos son una señal que vivimos un escenario muy parecido a una dictadura militar, en donde se agrede a quien sea sin distinción, ellos atacan a defensores de derechos humanos, periodistas, líderes sociales, sociedad civil, así es como se puede exhibir la debilidad del poder ejecutivo ante las Fuerzas Armadas, las cuales están fuera de control y por encima de la ley”.
La justicia para mujeres violadas por militares pareciera que no ha llegado al país, mientras tanto las víctimas han dejado de tener una vida sana, producto del trauma, el miedo y la intimidación, siendo la sobreprotección a las fuerzas armadas el mayor obstáculo, que se refleja en la nula acción legislativa que no se ha atrevido a ejercer en contra de quien cometa actos graves en contra de los derechos humanos.
Araceli Olivo, abogada del Área de Defensa Integral del Centro de Derechos Humanos “Miguel Agustín Pro Juárez”, afirma que las violaciones sexuales cometidas por Fuerzas Armadas suceden porque sencillamente en este país lo pueden hacer libremente.
Captura de pantalla 2015-08-25 a la(s) 22.51.14Por eso las mujeres tienen miedo a denunciar, el Estado no genera las condiciones para que sientan la confianza de poder hacerlo, al contrario existen represalias desde todas las instancias también padecen el miedo a ser ridiculizadas y estigmatizadas, además que mantienen la vergüenza como si ellas tuvieran culpa alguna. Finalmente el Estado nunca ha dado una respuesta efectiva para investigar y sancionar, tampoco pretende incentivar a que se generen las quejas.

La angustia y el ataque de pánico


El miedo y el pánico son reacciones sanas de defensa ante una amenaza exterior.

lasillarota.com

Angustia: Del lat. angustĭa 'angostura', 'dificultad'.

1. f. Aflicción, congoja, ansiedad.
2. f. Temor opresivo sin causa precisa.
3. f. Aprieto, situación apurada.
4. f. Sofoco, sensación de opresión en la región torácica o abdominal.
5. f. Dolor o sufrimiento.


Suceden los ataques de pánico, esos exabruptos de la angustia acumulada.  La mayoría de las personas los mantenemos en silencio. ¿Cómo hablarlo? ¿Cómo explicarle a quien nunca los ha padecido que una/o puede paralizarse de terror sin “razón” alguna. Que una/o puede temblar ante la sola idea de salir a la calle y que la crisis se repita. Suceden los ataques de pánico, y casi podría asegurar que es una experiencia común a millones de personas en el mundo. Sólo que no nos atrevemos a nombrarla.


Nos da miedo aceptar que los padecemos o hemos padecido, nos acosa un temor –casi supersticioso- como si nombrarlos fuera equivalente a convocarlos. Nos avergüenzan. También. ¿Quizá nos atrevimos alguna vez  a intentar explicarlos?, y nos encontramos con un: “¿No será porque lees demasiado las noticias del periódico?”. “Es normal, con lo insegura que está la ciudad”. “Yo por eso traigo una falsa caja de cigarros que paraliza al atacante con una descarga eléctrica, es un aparato que venden en distintas formas”. “Pánico ¿de qué? ¡Por favor! Pero si tú eres muy fuerte”.

Sería tan bueno evitar esos comentarios e intentar escuchar. Escuchar sin juicios. Escuchar sin ofrecer “consejos”.  Escuchar para acompañar a la otra persona en su intento de entender lo que no entiende. Su estado de alarma interior. “¿Qué me está sucediendo?”. Es necesario que quienes padecen crisis de pánico tengan la posibilidad de compartirlas con palabras y la posibilidad de ser escuchadas.  Dato duro: La mutua empatía nos ayuda a sanarnos.

No podemos- y creo que tampoco es nuestro deseo- descalificar los síntomas de otra persona (sobre todo cuando nos es significativa) sólo porque no los conocemos. Porque nos suenan “extraños”, “raros”. Porque no responden a nuestra tendencia a explicar cuanto sucede en términos de realidades tangibles. La racionalidad nos es indispensable, pero no sólo somos seres racionales.

Elijo la palabra “síntomas” y escribo de manera específica del ataque de pánico, pero todas/os estamos llenitos de síntomas, los miremos a los ojos o no. A cada quien los suyos. Unos obstaculizan y corroen la vida cotidiana más que otros, eso es cierto.

LA ANGUSTIA ES DOLOR MORAL

El miedo y el pánico son reacciones sanas de defensa ante una amenaza exterior. Pero ante el ataque de pánico, una/o sabe que no hay nada en la realidad que nos esté amenazando. Nada de lo que en ese momento tengamos que defendernos.  Y sin embargo, la escalada se da: Al pánico inicial se suman la sorpresa y el miedo a perder el control. El pánico llama al pánico. Los síntomas físicos pueden ser muy distintos: sudor, temblores, taquicardia, sensación de asfixia y/o crisis de asma. Opresión en el pecho. Sensación de parálisis en alguna parte del cuerpo. Vértigo: la vivencia de que nuestro cuerpo puede derrumbarse en cualquier momento, como si se precipitara hacia un abismo.

La crisis pasa, de la misma manera inexplicable en la que llega. El pánico se esfuma. El miedo no. Es decir: tras una experiencia de pánico súbito y sin motivos explicables,  nos quedamos atrapados en el miedo: ¿Y si vuelve a suceder? Y sí, quien padece crisis de pánico –estallidos de la angustia- sabe que su pánico no responde a ninguna realidad inmediata. No porque  -como le sugieren- la ciudad no sea todo lo insegura que es, sino porque aprehende de una manera brutal, que lo que le está sucediendo, es otra cosa. La procesión va por dentro.

¿A quién le aplicaría la descarga eléctrica cuando su angustia se produce adentro de ella misma sin relación directa con la realidad? Nos quedamos atónitos ante esa súbita descarga de terror que nos atraviesa y nos paraliza a mitad de la calle, en el transporte, en el trabajo. Todo iba “bien” y de golpe la realidad se altera: miramos los espacios conocidos y hasta familiares como si nos fueran ajenos, se instala una sensación de desprotección y distancia con las personas que nos rodean, sentimos el acecho de un peligro grave e inminente. ¿Qué es esto? ¿De dónde viene?

Una idea desesperada nos invade: nadie puede ayudarnos. Estamos solos y desamparados ante un “enemigo” que amenaza con aniquilarnos.  No exagero ni un milímetro. Quienes han padecido crisis de pánico recurrentes tendrían ganas de morirse de risa ante esa contenida y casi pudibunda definición de angustia que ofrece el diccionario que cito –solemne- allá arriba.

“La angustia es dolor moral”, dijo el psicoanalista Jacques Lacan. La crisis de pánico es el grito de un dolor moral extremo -¿y remoto?- al que hemos pretendido ignorar. Al dolor no le gusta ser ignorado.  Emerge. Apabulla. Muerde. Al dolor no podemos colocarlo –dado que es nuestro- en el lugar del adversario. No es cosa de pelear con él, sino de acercarse a él.  Hablemos de las crisis de pánico: nos suceden –a tantísimos- o nos han sucedido. No es que a una/o se le esté “zafando un tornillo”, es que está sufriendo y no sabe por qué.  Al pánico hay que vencerlo, al dolor hay que escucharlo. 
           
QUE LA OLA NO TE ARRANQUE DE LA PLAYA

Podría sugerir “medidas prácticas” que en lo personal me ayudaron: Aceptar que sucede, que es angustia, que la angustia en esta circunstancia específica es un llamado a no posponer, a analizarnos. A tomarnos en mano. Tener muy presente que cada segundo parece eterno, pero son segundos, minutos, horas en el peor de los casos. Y se esfuma. ¿Regresa? En muchos casos sí, en otros nunca más, según me han contado quienes han vivido esta experiencia.

En un periodo de mi vida la angustia intensa y panicuda se convirtió en mi inquilina indeseable. Entraba a la hora que se le daba la gana pateando la puerta. Pero la fui conociendo a la condenada. Como que una le toma la medida, le entiende las mañas. A ese pánico que se manifestaba en ataques recurrentes (y asmáticos) le puse un nombre: “El Cruel Yafar”, es un personaje de “El ladrón de Bagdad”.

Aprender a respirar. Los talleres de yoga. Entrar en contacto –si una está en el espacio público- con otras personas: me detenía a preguntar por una calle y otra y otra, compraba el periódico y comentaba con el señor del puesto, entraba a una tiendita y pedía consejo: ¿cuál es la marca más sana de barritas? Caminar y respirar. Respirar y caminar. “Te conozco pánico, ya antes he convivido contigo y no me has vencido”.  “Así como hay algo desconocido en mí que te produce, hay mucho conocido y desconocido en mí que va a vencerte”.

¿Suena tonto? Quizá así suene, pero una de las sensaciones contenidas en las crisis de pánico es la de que te alejas de la realidad, de los otros, del mundo. Como si te llegara una ola inmensa y te arrancara de la playa. Entonces me concentraba en la amabilidad de la señora de las barritas. También sucede que no sea amable la señora, te vas a la siguiente tiendita y preguntas -con toda la ternura posible – a la que intenta sofocar el pánico- por las cualidades nutricionales del pan integral. No aislarse. Buscar contacto con los otros. Los diálogos con El Cruel Yafar eran sobre todo mi técnica en la casa.

Cada quien inventa sus “mantras”. Sus frases indispensables. Sus técnicas para volver a si misma/o. Por ejemplo: “Tú no eres más que un espantajo aterrador Cruel Yafar, un espantajo que no vive si no te alimento, aunque no tenga yo ni la menor idea de cómo comencé a alimentarte. Lo que necesito saber está detrás de ti.  Está en mí oculto y grita a través tuyo, pero al mismo tiempo tus mascaradas infernales me lo siguen ocultando”. Cuesta pensar cuando una está habitada por la amenaza intangible.

“Al dolor no le gusta que lo ignoren. Ya te entendí.  Andamos conversando él y yo. Tú me asfixias. Me estorbas. En mi hogar interior no hay lugar para ti”.  También llegué al ras de tierra (ustedes disculpen, estaba desesperada) de recurrir a frases de casi todas/os conocidas: ¿Me estás oyendo inútil? Lárgate rata de cientos de patas imaginarias”.  En resumen: fue largo y fue horrible. Y sucede. Y un día el pánico se “larga” corriendo sobre sus cientos de patas.

Hablemos de los ataques de pánico recurrentes. Al “enemigo” interior hay que nombrarlo. Creo que el ataque de pánico recurrente tiene que ver con la culpa, muchísimo. Con el dolor y con la culpa. Sentir culpa, aclaro, no significa que en la realidad una sea o haya sido “culpable”.  Quizá sólo le explicaron que lo era. Es una sugerencia analizar por los caminos de la culpa. Pero a cada quien sus mapas y a cada quien su historia.

Me gusta pensar que El Cruel Yafar no va a regresar a intentar invadirme. Lo “acalambré”, le hice Knock-out. Me tiene susto peludo. En todo caso, a ustedes –los que han vivido –también- su irrupción en sus vidas- los abrazo. Nos abrazamos.

Filme “Hilda” reproduce estigmas contra trabajadoras del hogar



   El público y hasta Conapred la celebran, pero genera molestia

Plagada de estereotipos de género y de escenas que naturalizan la violencia contra las mujeres, en especial contra las trabajadoras del hogar, ayer se estrenó en esta ciudad la película “Hilda. De entrada sin salida”, que promueve el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).

 
En una de las primeras escenas de esta película, Susana Lemerchand –supuestamente una luchadora social del movimiento estudiantil de 1968, que abandonó sus ideales para casarse con un hombre rico– entrevista a distintas mujeres para que cuiden a su nieto cuando su hijo regrese de Estados Unidos con su esposa, una joven extranjera que reniega de cuidar al recién nacido.
 
Sin embargo, las trabajadoras del hogar que solicitan el puesto –de tez morena, que hablan lenguas originarias, usan trenzas, visten trajes típicos y se llaman “Juanas” y “Marías”– no son contratadas por Susana sin dejar claro el por qué.
 
Finalmente Susana –un ama de casa a quien sus amigas, esposo e hijo menosprecian (tampoco queda claro el motivo)– contrata a Hilda, la esposa joven de un jardinero (ella también de piel morena y actitud sumisa) que le debe dinero a la familia rica.
 
Hilda –quien no representa el papel estelar– tiene cabello negro y largo, teje “chambritas”, ve películas viejas en blanco y negro en sus ratos libres, y obedece sumisamente las indicaciones de su marido y las de su patrona, Susana.
 
El personaje de la trabajadora del hogar, interpretado por Adriana Paz, se viste con un uniforme rosa muy entallado al que el director le dedica varias tomas que intencionalmente resaltan de espalda la figura de la actriz.
 
Como parte de la trama, Susana –que comulga con principios comunistas– comete varios atropellos contra la trabajadora del hogar, dispone que sus hijos vayan a una guardería de tiempo completo, la obliga a quedarse los fines de semana, le niega la posibilidad de que hable por teléfono con su esposo, le corta el cabello y se lo pinta, le pone trajes típicos, y la obliga a dormir con ella y a estar juntas todo el tiempo.
 
En algunas escenas, Susana (interpretada por la actriz Verónica Langer) regaña a su marido –un empresario poderoso y adinerado que la denigra– por llamar a Hilda “gata” y “muchacha”, pero lo corrige llamando a la mujer “sirvienta”.
 
Al final del filme no hay ningún mensaje claro que reivindique los derechos de las trabajadoras del hogar, ya que Susana –lejos de modificar su postura a favor de los derechos y la dignidad de este gremio– parece que pierde la razón y es abandonada por toda su familia.
 
La trabajadora del hogar no se libera por sí misma ni porque alguien haya reconocido sus derechos, sino –irónicamente– gracias al esposo de Susana.
 
En todo el filme, Hilda queda representada como una empleada sumisa y resentida, que es capaz de robar a Susana en represalia por la violencia que vivió.
 
El pretendido “humor negro” de la película deriva de las escenas en las que se ridiculiza el abandono familiar en el que vive la empleadora, y se violenta explícitamente a la trabajadora del hogar. El público derrocha risas y se llegan a escuchar exclamaciones como: “¡La loca secuestró a la criada!”. 
 
“Hilda. De entrada sin salida” es la ópera prima del regiomontano Andrés Clariond Rangel, de profesión abogado y con una maestría en cine.
 
En entrevista con Cimacnoticias, Clariond declaró que no se documentó sobre las problemáticas que enfrentan las trabajadoras del hogar en México para reflejarlas en la pantalla grande, y se aventuró a dirigir la película basado en sus experiencias como integrante de las clases acomodadas de este país.
 
“Es una ficción que trata más bien una dependencia psicológica y se burla o hace humor de estas señoras que fuerzan a las empleadas domésticas a hacerles compañía. Va a generar debate y reflexión, pero es como un efecto secundario, no es como un documental que yo haya planeado”, precisó.
 
El director destacó que su principal propósito era hacer  un producto entretenido, “una película original” que genere debate sobre el clasismo, el racismo y la desigualdad social.
 
“Es provocar una crítica a nuestra clase alta que ha sido representada más desde el cliché; igualmente el tema de las empleadas domésticas que se ha manejado con el estereotipo de las telenovelas”, apuntó el regiomontano, quien quiso centrar la historia en Susana, y “lo difícil que es ser congruente para alguien que deja sus metas para convertirse en una señora rica con comodidades, pero que cuando el marido la deja y el hijo se va enfrenta una crisis”.
 
Andrés Clariond reveló que ha sido muy difícil la difusión del filme porque la gente “no está interesada” en ver producciones que hablen sobre las trabajadoras del hogar, y agradeció al Conapred porque “vieron la película y les gustó”, y ahora la están promoviendo.
 
Al respecto, Ricardo Bucio, titular de Conapred –presente en la proyección– dijo a Cimacnoticias que la película “no naturaliza la violencia contra las mujeres ni las trabajadoras del hogar”, sino que pone en la discusión esta problemática.
 
En contraste, Marcelina Bautista Bautista, directora del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar (CACEH) –invitada especial a la premier–, expresó frente al director que no le gustó la película porque hace que las personas se rían de la violencia, maltratos que –recordó– enfrentan sus compañeras trabajadoras del hogar en otros países.
 
Además, Bautista consideró que la película estuvo centrada en Susana y no en la trabajadora del hogar, que no fue “realista” y que, en el caso de la empleadora, reproduce muchas formas de violencia en contra de las mujeres “que no son motivo de risa”.
 
La activista –con más de 20 años de trayectoria en la defensa de las trabajadoras del hogar– recomendó al director de “Hilda. De entrada sin salida” documentarse más sobre la realidad de este gremio.
  
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa, CIMACFoto: César Martínez López, Cimacnoticias, México, DF.-

Casi un 70 por ciento de los municipios encabezados por mujeres fueron impugnados en Chiapas

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México DF. 31 agosto 15, AmecoPress/SemMéxico - La Red Chiapas por la Paridad Efectiva (Repare) señala a través de un comunicado que fue impugnada la validez de las elecciones en casi un 70% de los municipios encabezados por mujeres.
Explica que candidatos y partidos políticos cuestionaron la validez de las elecciones en 24 de los 36 ayuntamientos cuyas planillas electorales llevaban a la cabeza a una mujer.

En sesiones públicas llevadas a cabo los días 13, 20 y 27 de agosto, el Tribunal Electoral del Estado de Chiapas (TEECH) atendió 17 de esos 24 juicios de nulidad electoral y los otros siete serán resueltos este lunes.

Los magistrados del TEECH confirmaron la validez de los comicios, las constancias de mayoría y el conteo de votos en 16 municipios impugnados, pero echaron abajo la planilla de San Andrés Duraznal encabezada por Juana Ruth Gómez Hernández de la colación Partido Verde-Nueva Alianza.

Repare señala que los casos de Ocotepec, Bejucal del Campo, Ixtapangajoya, Rayón, Osumasinta y Frontera Hidalgo, fueron llevados a la Sala Regional Xalapa.

En el comunicado la red explica que los únicos 12 municipios que no fueron impugnados son Aldama, Jiquipilas, San Lucas, Ángel Albino Corzo, Marqués de Comillas, Metapa de Domínguez, Mezcalapa, Santiago del Pinar, Solosuchiapa, Tila, Ixhuatán y Benemérito de las Américas.

Foto: SemMéxico.

“Me da terror profundo sentir que aquí se me acabó la vida”


Habla Paola Salgado, feminista del Congreso de los Pueblos, víctima de un falso positivo judicial
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El refrán popular dice que hasta que no se demuestre lo contrario todos somos inocentes. Poniéndolo en ese contexto, Paola Andrea Salgado Piedrahíta también sería inocente. Ella así lo dice. Pero solo un juez de la República podrá decidir si la exculpa de las acusaciones en su contra.

Después de esperar en promedio una hora en la cárcel El Buen Pastor, aparece la abogada Paola Salgado, acusada por la Fiscalía en medio de una investigación que llevó a cabo la policía por terrorismo.

Viene de una celda a la que, para evitar acostumbrarse y no acoplarse, llama ‘su cuarto’. Es reclusa en el patio número siete, una sección de alta seguridad donde principalmente hay presos políticos o vinculados con terrorismo o rebelión.

Llega acompañada por dos guardias bien armados; una capitán del Inpec y por la funcionaria de comunicaciones de la misma entidad.

Camina sin apuros hacia donde la uniformada le indica que es la entrevista: unos incómodos troncos de árbol que minutos después abandonamos.

Al preguntarle cómo está, me responde con una risa fingida acompañada de unos ojos tristes, expresión que rápidamente abandona al empezar la entrevista.

Está sin una gota de maquillaje en el rostro, el cabello un poco opaco, las uñas sin pintar. Tiene puesto un buso gris claro y un jean azul que estoy seguro le ajustaba muchísimo más hace dos meses, antes de ser capturada por la policía en un operativo que ella califica de sorpresivo, exagerado y pantallero.

Eso ocurrió pasadas las seis de la mañana. Paola se había levantado hacía pocos minutos y se encontraba en su apartamento, en el quinto piso de un edificio en el barrio Nicolás de Federmán. Mauricio, su esposo, que también es abogado, dormía.

Recuerda ella que cuando estaba poniendo una olleta en la estufa para preparar café golpearon en su puerta con insistencia. Ella creyó, por la hora, que se trataba de un vecino que requería un favor.
Cuando observó por el ojo mágico de la puerta se le hizo extraño ver un número incontable de policías afuera de su apartamento. Creyó que algo malo había pasado dentro del edificio y abrió sin ningún temor – porque el que nada debe, nada teme – asegura.

El abrir esa puerta fue abrir la ruta de su infierno. Una avalancha de uniformados armados ingresó sin pedir permiso llevándosela por delante. “No fueron agresivos. No fueron groseros”, comenta.

Un capitán alto ingresó al apartamento con la pistola desenfundada. Ella, sin saber aún lo que pasaba, se paró en frente de él impidiéndole el paso y con la autoridad de estar en su espacio, donde ella mandaba, le dijo que bajara el arma o que se saliera de su apartamento. El uniformado la ignoró pero ella alzó la voz y se lo volvió a repetir.

Mientras que el capitán bajaba el arma escudriñaba con la vista de arriba abajo y de lado a lado el apartamento al mismo tiempo que le preguntaba a una de sus subalternas que si a quien buscaban era una “fémina”. La policía contestó afirmativamente y le entregó al capitán un documento señalándole el espacio de la hoja donde estaba el nombre de la persona que buscaban.

– ¿Es usted Paola Andrea Salgado Piedrahíta?

– Sí. Soy yo. ¿Qué necesita?

– Tenemos una orden de captura en su contra y una orden de allanamiento.

“Casi me desmayo. No entendía lo que estaba pasando. Me dije: ‘será que otra vez el Procurador me denunció”, dice Paola y sonríe mientras se acomoda el pelo que el viento empuja constantemente sobre su rostro.

La abogada recuerda que desde la Procuraduría intentaron detener su actividad como defensora de derechos humanos. Cuenta que le intentaron abrir un proceso disciplinario porque la entidad consideró que acompañar y ayudar los casos de las mujeres iba en contra de su trabajo como servidora pública. El proceso en su contra no prosperó y se archivó.

“Mauri, levántate y ven despacio que el apartamento está lleno de policías armados”, le dijo la abogada a su esposo desde la sala.
Paola cogió los documentos donde se enunciaba la razón del procedimiento policial en su contra; se sentó en el comedor y con calma y detenimiento los leyó uno por uno mientras que a su alrededor decenas de policías y hombres de civil revolcaban su apartamento, buscando, supuestamente, las pruebas en su contra. Al final se llevaron de su casa libros, documentos, memorias usb, y un par de computadores.

Con un préstamo del Icetex, que aún está pagando, ingresó a estudiar derecho en la Universidad Nacional en 1999. Venía del Tolima, su tierra. Nació en Ibagué hace 33 años. Allá vivía con su mamá y sus abuelos maternos, sus dos viejos adorados, que en medio del dolor ya la visitaron en la cárcel, en la que lleva un mes interna.

Después de ingresar a la universidad se encontró con la actividad pública y se enganchó en el debate sociopolítico que desde la academia se estaba generando en la época. Empezó a conocer de frente la realidad del pueblo que ha sido víctima del conflicto interno y se matriculó en la lucha de los Derechos Humanos.

En 2005, cuando en la Corte empieza a debatirse el tema del aborto, se interesó por la mujer como víctima y la sedujo la idea de utilizar su conocimiento, profesión e ideales para defender su género. Se volvió feminista. Una de las más contestatarias.

Ha hablado duro y sin miedo frente a las instituciones públicas que atentan contra los derechos de la mujer. Participó en plantones, en marchas, foros. Se quitó la ropa frente a la Procuraduría y todo lo hizo, según ella, dentro del marco de acciones totalmente pacíficas.

Paola fue acusada por la Fiscalía por los delitos de porte, tráfico y fabricación de armas de uso privativo de las Fuerzas Militares y violencia contra servidor público agravado. Según las investigaciones del ente acusador y de la policía, transportó en su vehículo papas bomba que se utilizaron, o se iban a utilizar, en la manifestación estudiantil del pasado 20 de mayo donde nueve policías del escuadrón antidisturbios de la policía, Esmad, resultaron heridos.

Ella, capturada el 8 de junio de este año, junto a otras 12 personas, no aceptó la imputación y en esta entrevista ratifica que es inocente de lo que se le acusa. Dice que su vinculación a esta investigación es un ‘falso positivo judicial’, de los muchos a los que este país está acostumbrado.

Paola cree que fue sumada a este proceso por varios factores, entre ellos, por ser parte activa de un movimiento social muy conocido llamado El Congreso de los Pueblos, al que pertenecen más de 10 mil personas, entre campesinos, indígenas, sindicalistas, líderes sociales y desde donde se han denunciado constantemente violaciones a los Derechos Humanos y se apoyan movilizaciones sociales, campesinas e indígenas. La mayoría de los detenidos hacen parte de este colectivo.

También cree que es y ha sido investigada por el fuerte activismo en defensa de los Derechos Humanos y las denuncias que desde el movimiento feminista, que muchos tildan de revolucionario, ella realiza. Así mismo dice que la intención con este tipo de detenciones es que sean vistas como un mecanismo de sanción ejemplarizante para aquellos que quieran “pararse duro” frente a injusticias sociales.

“Creo que el movimiento social y la organización social en este país ha sido estigmatizada. En algún tiempo a los activistas nos mataban, nos desaparecían y nos hacían montajes judiciales para callarnos”.

Paola asegura que los capturados ese 8 de julio son un “chivo expiatorio” que el Estado tuvo que mostrar frente a los atentados con bombas y petardos ocurridos en Bogotá a finales de junio. “Esta es una forma de mostrar resultados”.

La abogada está segura que las pruebas contra ella, primero, están descontextualizadas y segundo, tiene cómo tumbar el contexto desde el que la Fiscalía las evidencia. Confía plenamente en la estrategia que junto con su abogada están preparando para defenderse y demostrar su inocencia.

Aunque Paola no quiere hablar sobre las pruebas que la Fiscalía mostró en su contra, porque hace parte de su defensa, solo dice que en su carro nunca transportó explosivos. – ¿A quién le cabe en la cabeza que usted puede llevar explosivos en su carro, que con un hueco se pueden explotar? Yo espíritu de Kamikaze no tengo – apunta y suelta una de las pocas risas que acompañan esta entrevista.

Su estancia en El Buen Pastor no ha sido tan dramática, dice ella. Estar en un patio de alta seguridad le ha permitido tener condiciones de permanencia diferentes a otras reclusas y eso ella lo agradece, ya que, dentro de lo que cabe, puede dormir bien y alimentarse bien, circunstancias que le han dado fuerzas para seguir adelante.

Desde prisión estudia su proceso y se fortalece para saber qué paso dar frente a la situación en la que está. Aunque le preocupan mucho las cosas que ha dejado afuera, como su trabajo. Dice que busca estar concentrada y con la mente clara para tomar decisiones, porque es consciente de que llegará el momento en que, para bien de su proceso, las tendrá que tomar.

– Extraño mi casa, mis perros, mi trabajo, mi familia, extraño a mi esposo – dice esto y es la primer y única vez que llora y lo hace al recordar a Mauricio, el hombre con el que vive hace 13 años. – Asumir esto no es fácil – dice mientras seca las lágrimas del rostro y toma un nuevo aire. Vuelve a ella la tranquilidad y frescura que demuestra durante casi toda la entrevista.

– Siento que mi vida hizo una pausa. Es como si tienes el control de un televisor y le pones una pausa. Me da mucho miedo que mi vida se quede pausada acá. Me da un terror profundo sentir que aquí se me acabó la vida, – dice esto y hay un corto silencio en el que respira profundamente, mira al cielo, contempla la claridad del día y esboza una diminuta sonrisa que solamente es para ella. Es un momento suyo; el sonar del obturador de la cámara la trae de vuelta a la entrevista y dice –. Asumir esto no es fácil. Conozco los términos del proceso.

Puede ser un proceso en el que pasen varios años sin que se defina nada –.

Paola piensa y espera que su estancia tras las rejas sea por poco tiempo, mientras la verdad salga a flote. Confía en que las investigaciones arrojen al final la única verdad que existe para ella: su inocencia. 


Fuente original: http://www.kienyke.com/historias/paola-salgado-abogada-acusada-de-terrorismo-y-rebelion-eln/

“Campanas al vuelo”, mientras aumenta desempleo femenino



   Triunfalismo laboral en Tercer Informe de Gobierno

La economía de las familias mexicanas “está segura” –presumió Enrique Peña Nieto en su mensaje con motivo del Tercer Informe de Gobierno–, aunque no tomó en cuenta el desempleo galopante que padecen 913 mil 142 mujeres, y de las que 141 mil 176 son jefas de hogar.

 
En su mensaje de este miércoles 2 de septiembre, en Palacio Nacional, Peña Nieto lanzó las “campanas al vuelo” al asegurar que en julio de este año la tasa de desempleo del país fue de 4.7 por ciento, “la cifra más baja” para este mes desde 2008, resaltó.
 
No obstante, el titular del Ejecutivo federal no aclaró que si se desagrega esa información por sexo, se observa que al cierre del segundo trimestre de 2015 (abril, mayo y junio) la tasa de desocupación en mujeres es relativamente mayor que la de los varones, a pesar de que ellas representan menos de la mitad del total de la Población Económicamente Activa (PEA) del país.
 
Tan sólo en junio de 2015, mientras la tasa de desocupación de los hombres era de 4.5 por ciento, la de las mujeres fue de 5.8 por ciento, se desprende de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).
 
Tal brecha de género en la desocupación no estaba presente en los segundos trimestres de años anteriores, o al menos no desde 2012, primer año que reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) desagregado por sexo.
 
Por el contrario, lo que se observa a partir de los resultados de la ENOE, es que el desempleo femenino en lo que va de la gestión de Peña Nieto está disminuyendo en menor proporción que el de los varones.
 
Respecto a la informalidad laboral, el jefe del Ejecutivo se congratuló de reducir la tasa de empleos informales en 1.6 por ciento en lo que va de 2015.
 
No obstante, en número absolutos, 28.7 millones de personas se ocupan en todas las modalidades de la informalidad, de las que 2.3 millones son trabajadoras del hogar remuneradas, reportó Inegi en junio pasado.  
 
“SE CONCILIA” VIOLENCIA LABORAL   En el documento del Tercer Informe, el Ejecutivo federal señala que a fin de promover el “trabajo de calidad”, se “privilegió la conciliación para evitar conflictos laborales”, esto incluye despidos injustificados y todas las violaciones a los derechos de las y los trabajadores.   Si bien la actual administración federal desmenuza cifras en el número de inspecciones laborales en los centros de trabajo y asesorías en materia laboral “en beneficio” de miles de mujeres, no señala que alguna empresa haya sido sancionada penalmente por discriminar a las trabajadoras por su condición de género.   En el Informe destaca que el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), en colaboración con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STyPS), han trabajado para la consolidación de una nueva norma certificadora de centros de trabajo en equidad de género; sin embargo, la actual administración lleva diseñando este nuevo modelo desde 2014, e incumplió con tenerlo listo en julio pasado.   En el documento, Peña Nieto tampoco indica cuántas personas fueron consignadas por hostigar y acosar sexualmente a las trabajadoras, lo que constituye un delito, según la Ley Federal del Trabajo reformada en 2012; así como también omite el número de empresas con lactarios dignos para que las madres trabajadoras puedan amamantar a sus hijas e hijos.   Igualmente, el Ejecutivo no reporta avance alguno para la ratificación del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) –que garantiza derechos laborales y prestaciones al personal que realiza trabajo doméstico–, y cuyo trámite está atorado desde 2011.


Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa, Foto: Erika Cervantes, Cimacnoticias | México, DF.- 
  

Para Peña Nieto el feminicidio no existe


   Cifras alegres en su Informe de Gobierno; evade AVG

Familiares de víctimas de feminicidio se manifestaron frente al palacio municipal de Tlalnepantla de Baz, Estado de México

Por tercer año consecutivo, Enrique Peña Nieto no considera la prevención y erradicación del feminicidio –que según estimaciones oficiales cobra cada día la vida de siete mexicanas– como un tema prioritario de su gobierno.


El titular del Ejecutivo federal presentó ayer ante el Congreso de la Unión su Tercer Informe de Gobierno, en el que ofrece un balance de la Administración Pública Federal (APF) e informa sobre las decisiones y medidas tomadas entre el 1 de septiembre de 2014 y el 31 de agosto de 2015.
En el documento, si bien se enlistan las acciones del Ejecutivo federal para cumplir con el objetivo de que la perspectiva de género sea una de las tres estrategias transversales del actual gobierno –tal y como se plasmó en el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2013-2018–, no se destacan las medidas emprendidas para detener el feminicidio.
En el apartado “México en Paz” (en el que se destacan las acciones emprendidas “para recuperar la tranquilidad y vivir en una sociedad de derechos”) no figura la atención, sanción y erradicación del feminicidio, pese a que este año se declaró la Alerta de Violencia de Género (AVG) para 11 municipios del Estado de México, y ocho del estado de Morelos.
Tampoco se aborda que se ha solicitado la AVG para los estados de Colima, Michoacán, Baja California, Sonora y Jalisco. En esta última entidad, la solicitud de investigar la violencia feminicida provino directamente del gobernador priista Aristóteles Sandoval.
Hoy, al dar su mensaje con motivo de la presentación del Informe, Peña Nieto reconoció que 2014 “fue difícil para México”, pero no admitió que en el país se vive una grave crisis de Derechos Humanos y violencia contra las mujeres, como lo han denunciado organizaciones civiles.
En el tema de violencia de género, el titular del Ejecutivo aseguró que a través de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) se está trabajando “para garantizar a las niñas y las mujeres una vida libre de violencia”.  
Peña Nieto agregó que en lo que va de su mandato –que inició el 1 de diciembre de 2102– se han inaugurado 22 centros de justicia para las mujeres en 17 entidades federativas, en los que han sido atendidas más de 100 mil mexicanas.
Por su parte, en el documento oficial se asienta que se buscó incorporar la igualdad de género en todas las dependencias de la APF como principio esencial, “situándola como un importante eje en la toma de decisiones referentes a políticas, presupuestos, planes, estructuras y procesos institucionales en este sexenio”.
Mediante el Programa Atención de la Violencia Familiar y de Género de la Secretaría de Salud –se lee en el texto–, entre septiembre de 2014 y agosto de 2015 se atendieron 207 mil 766 mujeres de 15 años y más en los servicios especializados contra la violencia familiar, y se otorgaron 90 mil 253 atenciones médicas especializadas.
En el mismo lapso se atendió a mil 882 mujeres, mil 632 niños y mil 658 niñas en situación de violencia extrema, en los 45 refugios de 27 entidades federativas que recibieron subsidios federales.
En el marco del Programa de Apoyo a las Instancias de Mujeres en las Entidades Federativas para Implementar y Ejecutar Programas de Prevención de la Violencia contra las Mujeres (PAIMEF), en 2015 se cuenta con 303 millones de pesos (mdp).
De enero a junio –dice el Informe– se distribuyeron 283 mdp entre las 32 Instancias de las Mujeres en las Entidades Federativas, y también se fortalecieron 337 unidades especializadas, como centros de justicia, centros de atención externa, unidades móviles, líneas telefónicas y servicios de protección y alojamiento en refugios y albergues, que brindaron servicios de atención a 329 mil 624 mujeres en situación de violencia por motivos de género.
Con respecto al homicidio, según la Presidencia de la República, su incidencia ha disminuido, ya que en 2014 se registraron 16.4 asesinatos por cada 100 mil habitantes a nivel nacional, lo que representa –de acuerdo con sus estimaciones– una caída de 25.9 por ciento respecto a 2012, cuando se registró una tasa de 22.1 homicidios por cada 100 mil habitantes.
En los dos primeros años del actual gobierno se registraron 10 mil 448 homicidios menos que en 2011 y 2012, es decir una reducción en la cifra total de homicidios de 24.3 por ciento, sin embargo no se aclara cuántos de estos crímenes fueron cometidos contra mujeres.
En materia de desapariciones, el mandatario informó que el Programa de Mujeres y Niñas Desaparecidas “Dar Contigo” realiza un registro público de mujeres y niñas reportadas en esta situación.
Entre diciembre de 2012 y julio de 2015 se reportaron en este programa mil 99 desapariciones y se logró la localización en 355 casos, esto es 32.3 por ciento del total.



CIMACFoto: César Martínez López
Por: Anaiz Zamora Márquez
Cimacnoticias | México, DF.-