6/22/2015

El huracán Chuayffet se degrada a chipichipi

Serpientes y escaleras
Salvdor García Soto


(Foto: ESPECIAL)
Por enésima ocasión la CNTE volvió a demostrar este fin de semana que su poder supera con mucho al del secretario de Educación, y que la palabra de los dirigentes de la disidencia magisterial vale y pesa más que la de Emilio Chuayffet Chemor. Porque la sentencia climática absoluta que lanzó en la víspera Chuayffet, para comprometerse a que en todo el país se aplicaría la evaluación educativa a los maestros —“llueva o truene”— resultó apenas un chipichipi del titular de la SEP, mientras los líderes de la CNTE demostraron, al suspender la evaluación en Michoacán y Oaxaca, que su fuerza sí es categoría 5 en la escala Saffir-Simpson.
Con el porcentaje reconocido por la SEP de que casi 20% de los maestros de todo el país no pudieron presentar la prueba de evaluación educativa, porque se los impidieron las movilizaciones y amagos de la CNTE en Oaxaca, Michoacán, así como los “incidentes” violentos en Chiapas, se confirma una vez más que el gobierno de Enrique Peña Nieto, con todo y su reforma educativa, no ha podido recuperar al 100% la rectoría de la educación en el país y que, al no poder hacer que se cumpla la palabra empeñada por el presidente de la República, el secretario Chuayffet se ha convertido en un lastre político para la administración peñista.
En la víspera de que el titular de la SEP comparezca esta semana ante la Comisión Permanente del Congreso, en donde se espera la crucifixión política para el fallido meteorólogo Chuayffet, cada vez es más claro que si el secretario de Educación sigue en el cargo es más por los afectos y la estima del presidente que por la capacidad demostrada en la aplicación de una de las reformas más trascendentales e importantes del gobierno peñista. O lo que es lo mismo: a Peña Nieto le falta lo que le sobró a Ernesto Zedillo cuando en diciembre de 1997 le pidió su renuncia de Gobernación a un encumbrado Emilio Chuayffet. Unos dirán que a Peña le falta pragmatismo otros lo llamarán de otra manera.
Al mismo Chuayffet le falta la dignidad que tuvo cuando, en aquel diciembre en la residencia de Los Pinos, el presidente Zedillo le pidió que renunciara como secretario de Gobernación, pero le ofreció a cambio nombrarlo secretario del Trabajo. Aquel político tuvo el valor de rechazar el ofrecimiento presidencial, en una época en la que una regla no escrita del viejo régimen establecía que “al presidente no le puedes decir no”. Y todavía más tuvo la enorme dignidad de abandonar una fulgurante carrera política que llegó a aspirar a la Presidencia para refugiarse en la academia como investigador en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.
¿Dónde está hoy ese Emilio Chuayffet que derrotado por enésima vez por la CNTE e incapaz de cumplir su palabra y su sentencia pública con la evaluación educativa en todo el país se aferra a un cargo en el ocaso de su vida pública? Si en diciembre de 2012, con su reaparición pública en el gabinete, don Emilio fue visto como un activo del presidente Peña que llegaba a trastocar el poder omnímodo de Elba Esther Gordillo y a rescatar la rectoría educativa de la que se había apropiado la lideresa del SNTE y su camarilla, hoy en 2015, dos años y medio después Chuayffet es un lastre para el presidente porque no ha podido ni podrá con la CNTE.

NOTAS INDISCRETAS… En los rumbos de Insurgentes Norte arrecian rumores de un cambio inminente en la dirigencia nacional del PRI. Todos dan por hecho que César Camacho está próximo a presentar su renuncia para dar paso al nombramiento de un nuevo dirigente que sólo decidirá una persona: el presidente Peña Nieto. Sólo hay dos dudas que persisten en la sede priísta. La primera, ¿llegará Manlio Fabio Beltrones con la venia de Los Pinos? Y la segunda, ¿llegará César Camacho a la coordinación prometida en la Cámara de Diputados? Porque en el segundo caso hay muchos que ven cada vez más movido a Enrique Jackson, que trae fuertes apoyos para llegar como líder priísta a San Lázaro… Giran los dados. Serpiente doble. Mal comienza la semana.

sgarciasoto@hotmail.com

No hay comentarios.:

Publicar un comentario